N.A. Hola a todos. Siento muchísimo haber estado ausente durante tanto tiempo y haber dejado esta historia incompleta. Varias cosas se juntaron que me impidieron seguir escribiendo, pero principalmente fue la falta de inspiración y motivación para hacerlo. No quiero dejar esta historia sin terminar y no voy a decir que esté con mi motivación al cien por cien pero ha subido un poco, lo suficiente como para intentar acabar la historia y quizás traducir algún fic más...quién sabe, quizás volviendo a escribir recupere la motivación (eso espero). Gracias a los que me habéis dejado mensajes animándome a continuar con la historia. Espero que os guste este capítulo, después de tanta espera.

K&S

Han pasado varias semanas desde que Sebastian descubrió quién era Kurt y Sebastian se siente contento al ver cómo ha sido aceptado en la manada Hummel. Durante las noches que ha ido a correr por el bosque en compañía de Kurt, Santana y Puck, Kurt se ha mostrado cada vez más confiado y relajado con él como compañía. Kurt es un buen amigo. En sus recorridos por el bosque, le ha mostrado a Sebastian el lago en el que todos juntos se han bañado y chapoteado un par de veces, los diferentes arroyos en los que puede beber para calmar su sed, las zonas del bosque a evitar cuando uno va solo por ser demasiado peligrosas o abruptas y donde podrías fácilmente romperte una pata, así como un par de refugios en forma de pequeñas cuevas o agujeros naturales excavados en la roca, donde en caso de ser necesario, un lobo podría ocultarse durante la noche.

Esta noche es jueves y hay luna llena y Sebastian nota su cuerpo ansioso y excitado de una manera especial. Las clases en Dalton han sido una tortura pero finalmente, aquí está, desnudándose junto al resto de los miembros de la manada para prepararse para una noche en salvaje libertad. Kurt le prometió antes que hoy le enseñaría un lugar al que a veces va cuando necesita estar solo y pensar. Sebastian no puede dejar de sentir una pequeña emoción al saber que Kurt confía en él de esa forma. Mientras se desnudan, Sebastian no puede dejar de echar una ojeada a la piel pálida de Kurt que éste va exponiendo al desprenderse de sus ropas, a un par de metros de distancia de Sebastian. Kurt atrapa la mirada de Sebastian sobre él y Sebastian juraría que Kurt se sonroja ligeramente a pesar de estar envuelto en las sombras de la noche.

Una vez desnudos, todos empiezan a caminar hacia el bosque mientras van cambiando sus formas y Sebastian pronto se encuentra corriendo detrás de Kurt, con Santana y Puck a su lado. Después de un rato, se paran a beber en un pequeño arrojo que discurre casi oculto entre varios árboles frondosos. Santana y Puck, tras beber inician su camino perdiéndose en la espesura del bosque. Kurt sin embargo, permanece tumbado sobre un montón de hojas secas, que en esta época del año, cubren el suelo del bosque de un mullido manto y Sebastian decide permanecer a su lado en lugar de seguir a Santana y Puck, a no ser que Kurt le diga lo contrario. Es tan hermoso, allí tumbado, bañado bajo la luz de la luna llena, Sebastian no puede evitar pensar, observando a Kurt en silencio.

Tras unos instantes, Kurt se incorpora y hace un gesto con la cabeza a Sebastian para que le siga. Tras unos minutos, Kurt desacelera el paso, llegando a un lugar cerca de la orilla del lago. Kurt aparta con la boca algunas ramas para mostrarle un pequeño espacio, oculto bajo un gran árbol. Kurt entra en el espacio y se tumba, bajo un manto de hojas. Sebastian se da cuenta, que éste es el refugio al que Kurt acude para estar solo, su lugar secreto, su escondite. Sebastian solo observa mientras siente un deseo incontrolable hacia Kurt. No le sorprende sentirlo, ya que no es la primera vez que siente eso ante Kurt, pero sí le sorprende la intensidad de tal deseo esta noche.

Finalmente, Kurt sale de su refugio y rodea a Sebastian, con éste último no apartando su mirada de él. Entonces Kurt empieza a distanciarse, girando su cabeza y haciendo un gesto con ella para animar a Sebastian a que lo siga.

Kurt no deja de correr, con Sebastian siguiéndole los pasos, la hojarasca crujiendo bajo sus patas y el olor de Kurt llegándole a través del aire. Él no sabe a dónde va Kurt pero no le importa. Él salta sobre troncos, arbustos gruesos y suelo fangoso. Sebastian sigue a Kurt intentando alcanzarlo.

Kurt se detiene en un pequeño claro y espera hasta que Sebastian le alcanza. Su pelo está sudado de correr y sus respiraciones son altas y entrecortadas del esfuerzo.

Sebastian mira a Kurt por un largo segundo, manteniendo el contacto visual mientras se mueve hacia adelante en un impulso y se agacha lamiendo su boca en un gesto totalmente sumiso.

Kurt se queda mirando petrificado cuando Sebastian se mueve hacia atrás y se endereza, con los ojos aún pegados a Kurt como si evaluara su reacción. Cuando Kurt sigue mirando, Sebastian deja escapar un gruñido de frustración, dándole con su cabeza en el pecho de Kurt para conseguir una respuesta de él.

Cuando no consigue ninguna respuesta, Sebastian gruñe a Kurt y éste finalmente se abalanza sobre él derribando al lobo de Sebastian. Cuando Kurt le ha tumbado boca arriba debajo de él, vulnerable, Sebastian no lucha ni muestra ninguna actitud defensiva en su cuerpo. Sólo espera a que Kurt entienda lo que está tratando de decirle.

Tras unos instantes, Kurt se da cuenta de la muestra de sumisión de Sebastian, algo que nunca nadie le había mostrado, ya que todavía no es un alfa. Kurt acerca su hocico a Sebastian y lo huele por todas partes, recorriendo su cuerpo. Sebastian siente como su corazón se acelera ante la proximidad de Kurt y solo quiere que le marque como suyo.

Sin embargo, de repente Kurt se aparta de él y se aleja corriendo hacia el camino. Sebastian le sigue y cuando llega al coche, Kurt ya se ha transformado en su forma humana y está abrochándose su camisa. Kurt no levanta su mirada hacia Sebastian cuando éste último se transforma y se acerca al coche para vestirse también.

"Kurt", la voz de Sebastian sale entrecortada, "lo de antes-"

"Olvidemos lo de antes", le corta Kurt, ya dirigiéndose al lado del conductor. "Debería volver a casa. Estoy un poco cansado. ¿Quieres que te acompañe a Dalton o vas a quedarte más rato?" dice aún sin mirar a Sebastian.

"Kurt, por favor mírame", reclama Sebastian, quién está a medio vestir, solo con sus pantalones puestos.

Kurt levanta la mirada y le da una media sonrisa forzada. "¿Por qué hiciste lo de antes?", pregunta de forma tímida pero también con miedo.

"Estoy enamorado de ti, Kurt", confiesa Sebastian. "No sólo porque he estado soñando contigo desde hace años, y porque desde que te vi la primera vez ya me quitaste el aliento, sino porque en estas semanas he podido conocerte bien y me gusta todo de ti", dice con un gesto de hombros.

"Pero…" Kurt duda, "Tú sabes que yo estoy con Blaine", dice Kurt sin convicción en su voz.

Sebastian asiente con tristeza. "Lo sé, pero eso no me impide amarte. Sé que podría ser una buena pareja para ti. Pero lo entenderé si no sientes lo mismo por mí. No quise incomodarte antes".

Kurt parece que va a decir algo, pero Sebastian ve como en el último momento se detiene. Con pesar, Sebastian añade. "Volveré a Dalton más tarde". Con eso, Sebastian recoge el resto de sus ropas y se adentra de nuevo en el bosque. Mientras se despoja de nuevo de sus pantalones y deposita sus ropas encima de un tronco, escucha el sonido del motor del coche de Kurt alejándose por el camino forestal. Sin poder contener sus lágrimas, Sebastian alza su mirada al cielo, contemplando la luna llena y se transforma de nuevo en su lobo color canela. Sebastian corre sin rumbo fijo. No le importa nada, solo quiere sentir el viento frío rozando su cara y sus músculos esforzándose en su carrera. Sin saber cómo, se detiene al darse cuenta de a dónde ha llegado. Retirando con su boca las pocas ramas que ocultan la entrada, Sebastian entra en el pequeño agujero que Kurt le mostró antes. Se acurruca en sí mismo, perdiéndose en el olor de Kurt que impregna cada resquicio de ese lugar. Entre gemidos y llanto se queda dormido soñando en un futuro, ahora lejano, con Kurt a su lado.