= Culpa, arrepentimiento... y amor. =
Por Lena Hiyasaki.
Capítulo 11.-
¤ Un día después. ¤
La noche llegó como un golpe a su orgullo, mientras se debatía entre obedecer a su amigo, que, después del mal momento camino a las cocinas, había hablado con los tres, expresándoles lo que sentía con mucho sentimiento, tanto que sus otros dos compañeros aceptaron gustosamente, felices de serles útiles a Remus, quien sólo sonrió, esperando a que Sirius se opusiera, pero no lo había hecho, no iba a dejarle saber cuan molesto estaba.
Se pasó la mano por el espeso y largo cabello negro, y entrecerró sus ojos azules, como brillantes zafiros.
En aquel momento la capa invisible de Sirius le estaba siendo muy útil, porque no quería que Remus supiera que era él quien lo iba a seguir ni quien iba a irrumpir en la tranquilidad de su noche de Luna Llena.
El animago estaba molesto, porque no entendía el comportamiento de Remus... salió desde temprano, guiado por Madame Pomfrey a su 'escondite' para que se acomodara en su agujero, preparándose para la noche de luna llena... después de un largo mes, el plenilunio llegaba a torturarlo.
Se frotó los ojos con el dorso de la mano, ahogando un bostezo.
En la biblioteca Snivellus estaba estudiando, logró escapar de las garras de Lucius, además estaba preparándose para el próximo examen de Pociones, no quería ser tomado por sorpresa.
Enarcó la ceja cuando vio como una capa caía al suelo, como si estuviera bordada en alguna especie de líquido... supo que era uno de los 'Marauders' pero jamás esperó ver a Sirius, ya había pasado un día entero, casi dos, sin que cruzaran palabras, incluso las bromas quedaron olvidadas.
El beso que le dio a Remus aún estaba grabado en su memoria, por eso mismo sus ojos azules le decía un 'te odio' en letras mayúsculas.
"¿Qué haces aquí?" Gruñó Snape, su voz sonando molesta y más ronca que de costumbre, como si estuviera conteniendo un grito de batalla y el hecho de sacar su varita para atacarlo de un momento a otro.
Sirius ignoró la pregunta, olímpicamente.
Pasó su dedo por la cubierta de uno de los libros, levantando una capa de polvo que hizo estornudar al Gryffindor.
"¿Qué quieres?"
"Sólo venía a saludar." Siseó venenosamente Sirius, actuando de forma muy diferente a como él era en realidad.
"¿Tú y quién más?" Gruñó el joven de ojos negros.
Sirius rió.
"Nadie más." Especificó. "¿No querías saber el paradero de Remus en estas fechas?" Preguntó, sabiendo que Snape era muy curioso con respecto a su amigo, y si podía vengarse de ambos, estaría completamente feliz, y aunque el joven de ojos dorados se enfadara, a él no le importaría.
Estaba siendo irracional e infantil, pero por algún motivo eso le estaba dando una enorme satisfacción que no podía esconder.
Snape recogió todas las palabras que Sirius pronunció y reunió la oración más de tres veces en su cerebro. Sería la primera vez que oiría, de palabras de un amigo de Remus, dónde estaba.
Y eso le hacía feliz.
Se había dado por vencido, sí, pero si tenía la oportunidad de encontrarse con Remus no la desperdiciaría por nada del mundo, ni aunque hubiese estado a merced de Lucius, quien se había divertido con él hasta que se había cansado.
Y a él no le importaba, él mismo también lo había disfrutado mucho.
Las manos de Lucius por su cuerpo desnudo, recorriendo cada clave secreta que lo hacía gemir.
Entrecerró los ojos, esperando a normalizar su respiración.
"Bien, ¿qué es lo que me ibas a decir?" Preguntó el joven.
"Es más... yo mismo te llevaré a la salida... es lo mejor, ¿no? Así podrás ver a Remus. Le envías saludos de mi parte." Retorció, sus ojos lucían molestia, pero por alguna razón, Snape lo ignoró, no creyéndolo capaz de alguna atrocidad.
¡Cuán equivocado estaba Severus! Y lo descubriría, quizá, demasiado tarde.
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James lanzó un gruñido de inconformidad, ¿cómo se suponía que seguiría a Padfoot si había tomado su capa invisible de su baúl? Lo vio cuando empezó a revolver sus cosas, pero, como quería saber que era lo que iba a hacer, por eso mismo decidió no formar parte de eso.
Espiar a su amigo le hacía sentir como un traidor, pero no podía arriesgar la confianza de Moony, quien les pidió un favor, y si era necesario, él mismo se encargaría de regresar, aunque fuera por la fuerza, a Sirius de a casa de los Gritos, para que Moony no le viera.
Tomó los lentes del buró, enviando una mirada de reojo a las camas vacías de Sirius y de Remus, mientras que veía como Peter se abrazaba a su almohada, cómodamente dormido.
Esbozó una sonrisa.
Él apreciaba mucho a sus amigos, a Sirius más que a nadie, porque era con quien tramaba siempre sus travesuras, quien lo ayudaba a llevarlas a cabo y el más atrevido de todos; a Remus, por ser tan inteligente y siempre muy atento, alguien muy visceral, de no ser por él, jamás habría llegado a nada con Lily; y Peter, quien era la última parte, aunque no la menos importante, aquel quien siempre hacía lo más difícil de las travesuras.
Y Evans, quien aún no era una Marauder, pero corría en pro de ellos con su actitud, además de siendo tan amiga de Remus y empezando a ganarse la confianza de Sirius, quien podía llegar a ser muy crítico.
Ahora, Sirius estaba actuando impulsado por un deseo de venganza, y él no podía permitir que todo lo que en unos cuantos días logró con Remus se esfumara por un capricho tonto.
El joven de ojos azules seguía paranoico creyendo que Moony le ocultaba algo.
Y él estaba enfadado con Sirius.
Era una de aquellas veces en las que llegaba a pensar en que, su amigo, en lugar de un cerebro tenía un espacio vacío en la cabeza, y si en verdad tenía cerebro, aún no lo estrenaba o no sabía cómo encenderlo.
Se pasó una mano por el despeinado cabello negro, y se deslizó fuera de la cama, cuidando de no hacer ruido, aunque dudaba que Peter se despertara, si, fácilmente, podían escucharse sus ronquidos y adivinar así que tan profundos podían llegar a ser sus sueños.
Con una mentalidad como la de Peter, no mucho.
Se colocó una capa para cubrirse del frío y lentamente, con paso ligero, empezó a avanzar, bajando las escaleras, sin hacer ruido... si alguno de los prefectos se enteraba de lo que estaba haciendo podría estar en problemas.
O quizá no tanto; Lily era una de las prefectas de Gryffindor, el problema no era ella, sino el otro prefecto, que si se enteraba quién estaba vagando por la Sala Común, ni aunque fuera uno de los Marauders, el que les llevaba las victorias en el Quiditch, o al menos cooperaba mucho en ella, le perdonaría.
Suspiró.
Si Remus y Sirius peleaban, el grupo estaría en un dilema, y aunque contaba con la ayuda de su ahora novia, sería complicado hacer entrar en razón a Sirius y lograr que el licántropo perdonara a Sirius luego de su osadía al no cumplir su único deseo, el único.
Y eso que el licántropo explicó sus motivos... Claro que Sirius no quiso creerlas.
Aún recordaba todo.
"Sirius puede llegar a ser muy desconfiado." Se dijo, antes de dejar que las imágenes de aquel encuentro se dibujaran a la perfección en su imaginación, rememorando el momento que se llevó a cabo en la noche del día anterior.
[Inicia Flash Back]
Remus les llamó a los tres, porque estaba sintiéndose muy triste, en su rostro podía leerse claramente un sentimiento de culpa que lo agobiaba y opacaba su distinguida belleza, haciendo que sus ojos dorados, que siempre cautivaban a cualquiera, e incluso llamaban la atención de James, por ser tan peculiares, perdieran un poco de su brillo natural.
Peter, James y Sirius acudieron, el último con una mueca de completa indiferencia en el rostro que no podía esconder.
James se preguntó qué demonios ocurrió entre sus amigos en el momento que tuvo su corta charla con Lily, en la cual acordaron que sí serían novios oficialmente, siempre y cuando él dejara de ser un cabeza dura (Según palabras exactas de Evans).
Ante la actitud de Sirius, Remus se mostró herido, pero no comentó nada al respecto; aquellos aspectos de su relación, que apenas estaba madurando, lentamente, se quedarían entre ambos jóvenes.
Sus problemas, eran algo que tenían que resolver por sí mismos.
El licántropo lanzó un suspiro y luego, después de una larga bocanada de aire, se llevó una mano al cabello que interrumpía su visión y lo apartó de su frente suavemente.
"Tengo que pedirles un favor, amigos." Dijo, sus ojos no encontrando jamás la mirada de Sirius, porque se sentiría culpable, más de lo que ya se estaba sintiendo, y ése era el motivo por el cual estaba allí.
Estaba harto de cargar con el sufrimiento que implicaba desobedecer una orden tan sencilla.
Potter suspiró.
"Habla, Moony." Dijo.
A él jamás le gustaron los momentos de espera ni el suspenso.
"Si, Remus," Se escuchó la voz, algo furiosa, de Sirius. "¿Qué quieres que hagamos por ti?"
Cerró los ojos, conteniéndose de golpear al Animago frente a él.
"Mañana por la noche... No vayan." Pidió. "No quiero que vayan."
Peter, en parte, se alegró. Siempre vivía asustado y por una vez no tenía que arriesgarse, podría dormir tranquilamente.
Pero Sirius terminó por explotar.
"¡¿CUÁL ES TU MOTIVO?!" Gritó.
Remus apartó la mirada.
"Ya te lo expliqué." Miró a James. "Esto no está bien, Prongs, hay ocasiones en que muero de culpa por lo que hacemos... y yo los quiero mucho... a los tres, pero no puedo seguir cargando con esto."
"Es muy justo." Concedió James, él no podía juzgar la forma de pensar de su amigo licántropo.
Podía pensar que era algo extraño, sí, porque llevaban mucho tiempo ya haciéndolo, pero conociendo a Remus, algo como eso debió suceder mucho tiempo atrás, no ahora. Sin duda alguna, no debían juzgarlo.
Sirius estaba siendo injusto.
"James, no puedo creer que lo apoyes."
El chico de anteojos lo miró, sorprendido por aquella actitud.
"Lo mismo opino." Posó su mano en el hombro de Remus. "No te preocupes, al menos yo no pienso faltarte."
Y el joven de ojos dorados le sonrió.
[Fin Flash Back]
Salió por el cuadro de la dama Gorda, y se escurrió por los pasillos, rápidamente, pero sin ocasionar ruido alguno, si McGonagall se enteraba que estaba fuera de su habitación, lo más probable fuera que terminara siendo castigado.
No podía ser castigado.
Llegó a una esquina, que daba a la biblioteca, y lanzó el más largo de todos los suspiros, con tinte a derrota y agotamiento físico y mental, llevándose la sorpresa de su vida al ver como Sirius salía acompañado de la biblioteca de un malencarado Snape, quien gruñó algo.
Sintió como su corazón latía acelerado en su pecho.
"Esto está saliéndose de control." No pudo evitar pensar.
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"¿A dónde demonios me estás llevando?" Gruñó el Slytherin, molesto e incómodo de ir al lado de su enemigo declarado, Sirius Black sólo lo ignoraba mientras se abría paso entre los largos pasillos de Hogwarts.
"Dijiste que querías saber sobre Remus." Opinó él, mirando burlonamente al Slytherin, quien sólo se encogió de hombros.
Aquello era un buen punto, si él estaba allí caminando lo hacía porque Lupin era un obsesión más que nada.
Si Lucius se enterara, el 'castigo' sería más arduo y pasional que la vez anterior... no que le molestara, ¿verdad? Pero seguía confundido por corresponder a las caricias del rubio... ¿no se suponía que amaba a Lupin?
Estar con Malfoy y sentirse deseado eran único.
"¿Y dónde está?" Quiso saber el adolescente de la casa de las serpientes.
"Sólo cállate y sígueme, ¿quieres?"
"Hn."
Y salieron, a media noche, del amplio castillo.
Sirius sabía lo que tenía que hacer.
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"¡MALDICI"N, SIRIUS!" Gruñó.
Los había seguido y podía ver que Sirius estaba faltándole a Remus de la peor forma posible.
El camino que tomaba, seguido por Severus, era el mismo que daba al Sauce Boxeador, la entrada de Hogwarts a la casa de los Gritos, el mismo lugar donde se resguardaba Remus en las noches de Luna Llena, como esa misma.
Sus ojos oscuros brillaron con determinación mientras seguía, escondiéndose entre las sombras de la noche, a los dos estudiantes del Castillo, en completo silencio.
Si alguno se percataba de su presencia, sería hombre muerto.
Vio que Sirius le daba algunas indicaciones al otro joven, y que luego se alejaba en silencio... se escondió, rápidamente tras un grueso tronco.
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"¿Seguro?" Sirius asintió. "¿No irás tú?"
Los ojos de Sirius mostraron sufrimiento durante un momento.
"Si no sabías, te diré... él y yo estamos enfadados." Explicó. "Pero ve tú... tú eres bienvenido."
Se dio media vuelta, dejando solo al Slytherin.
Snape sonrió viendo como Black se alejaba en silencio, en dirección al castillo.
Con la ayuda de una larga rama logró, presionando un nudo en las raíces del árbol, detener los golpes constantes que las ramas lanzaban a cada movimiento cercano al suyo, y deslizándose por el suelo, entró a un túnel que lo llevaría al lugar donde estaba Lupin.
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Corrió con todas sus fuerzas, ¡aquello era mortalmente peligroso! Escondido entre las ramas de algunos arbustos, avanzó... no queriendo encontrarse con Sirius, porque sabía que su amigo intentaría hacerlo desistir de rescatar al grasiento de Snape.
Se dejó caer de rodillas al suelo y recuperó la larga rama de madera, sujetó con fuerza su varita, sabiendo que lo que seguía podía tener un final desastroso.
Sin pensarlo dos veces, entró al lugar.
Estaba oscuro, y oía rugidos a lo lejos, la transformación de Lupin todavía estaba llevándose a cabo... era peligroso, pero sería mejor salir ahora antes que el hombre lobo estuviera completamente transformado y que Snape entrara a las habitaciones... mejor aprovechar que estaba escondido, o más bien encerrado.
Sirius pagaría por ello.
¡Y ésa era su brillante idea de venganza!
Incluso imaginó a Snape bailando el baile de la pelusa antes que imaginarse siquiera que usaría a Remus como venganza.
"Snape." Llamó en un susurro, no queriendo alzar mucho la voz... corría el peligroso riesgo de ser oído por los súper desarrollados sentidos del licántropo. No quería ni imaginárselo.
Y aunque el pudiera transformarse en Prongs. No lo haría... no frente a Snape.
Un ruido.
Alguien se detuvo.
"Potter... ¿qué haces aquí?" Preguntó la voz molesta de Snape.
Oyeron un rugido animal de fondo, y no le costó mucho a Snape distinguir como la voz de Remus dejaba de ser dulce y se tornaba salvaje en aquel alarido de dolor que abandonaba su garganta.
El secreto estaba descubierto.
"Vine a salvar tu vida."
Pero Snape no le creyó... para él, aquello era una broma de la que, para no salir castigado, se había arrepentido.
Aún así... sabía el mayor secreto de Lupin Remus.
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Continúa...
Notas de Lena:
¡Hola! Lamento la tardanza de este capítulo... en serio que sí... pero estaba muy ocupada en la escuela, de hecho, sigo ocupada... y les diré. Con este capítulo llevaba una semana estancada, finalmente lo saqué adelante... ojalá les guste... espero tener el próximo para el 25 de junio... ¿mucho tiempo? Lo sé, pero es cuando acaban mis exámenes finales. Ahora sí mis lindas lectoras, se me cuidan mucho, ¿quieren?
Reviews.-
gabyKinomoto.- Sí, le he roto el corazón a Severus, pero, por una parte era lo mejor, ¿no creen? Sí y Sirius es un poco tonto, pero plenamente enamorado del licántropo. Gracias por el comentario. ¿Cómo publicar los fics? Bien, primero tienes que subirlos a la página, tienes que entrar a tu cuenta, en log in, y luego yendo al link que dice Document Manager, allí escribes el nombre del capítulo, lo cargas en upload document y se sube, luego, sí es la primera vez, vas a Create Story, y te sale una lista para escoger si es de Anime, Game, Cartoon, Movie, etcétera, después de elegir la tuya te sale otra lista, con las opciones pertinentes a la categoría que elegiste. Escoges la tuya y ya está... Eso es todo, allí te saldrá un formato que deberás llenar y así se subirá y publicará el fic... Espero que eso haya sido lo que querías saber y que no sea muy confuso, si no, luego te envío un mail, ¿vale?.
remsie.- Sí, ojalá que la espera no haya sido mucha, pero yo dije que seguían mis exámenes finales... en dos semanas estaré libre!!! Un mes y medio de puras vacaciones, y prometo escribir mucho para no dejarlas en una horrible duda, ¿les parece? Y no, Remus no le esconde nada a Sirius... no que yo sepa XD
Sakuratsukamori.- Gracias por los dos reviews. Sirius no es tan prepotente, ¿o sí? No lo sé!! Y bueno, lo de los cabellos grasientos, supongo que es genético su odio, ¿no crees? Que bueno que te guste mi Remus, porque yo sé que él no es femenino... lo sé!! ¿Te gustó la escenita del sofá...? ¡eh! Es mi favorita en todo el fic.
Padfoot girlKimineko, the best wild cat :.- No importa lo del review, lo que cuenta es la intención, chica! Oh que bueno que te gustó mi fic... me hace sentir muy feliz. ¿Lloraste? ¡Ah! Que ternura... tienes que decirme en que capítulo!!... y sí, tienes razón esa canción es para ponerse a llorar de sólo oírla y pensar en Sirius. Gracias por el comentario... y por decir que soy genial... por eso mismo... tú lo eres más.
D.Mo.- Sí... ¿Preocupada? Gracias, pero no hay razón, bueno, sí hay... ¡mis profesores! A matarlos!! En dos semanas más estoy libre, y tendré mes y medio para escribir lo que pueda... jeje. Y sí, la pelea muy sencilla pero obvia lo cursi, porque muy cursi llega a aburrir... Lo de Peter, sí... hasta James lo dijo... Y sí, lamento la espera de este capítulo.
Jeuny.- Hola!! Eres una lindura por tu review... y que bueno que me entiendan... Gracias!! Sí, bueno, el lemon es una relación sexual gráfica, donde te explican todo lo que hacen detalladamente, mientras que el lime, es también una relación sexual, pero con más sentimientos y muchísimos menos detalles... Ojalá hayas entendido mi explicación. Bueno, hasta el próximo capítulo... Besos y te cuidas!
AGUILA FANEL.- Bueno, no sé si estés leyendo este fic, pero dije que los reviews de ese one-shot [Every Breath You Take] los respondería aquí... Que bueno que te gustó mi fic, y sí, son una pareja muy bonita. Bueno, nos seguimos leyendo... bye.
