Capítulo 11:
La princesa Luna se encontraba en el balcón de su habitación, con su magia de alicornio realizaba su labor nocturna de alzar su astro en el firmamento trayendo consigo la noche a toda Ecuestria, mientras lo hacia se le notaba una gran preocupación en el rostro.
Después de realizada su labor entro en el reino de los sueños, ayudando a sus queridos ponis, por suerte esta fue una noche tranquila y los malos sueños no requerían más que un sencillo hechizo que cambiaba sus pesadillas en agradables y hermosos sueños, lo cual hizo que su trabajo esta noche fuera de lo más sencillo.
Una vez terminado su trabajo en el reino de los sueños decidió dar un pequeño paseo por los jardines del palacio en compañía de su mascota Tiberius, quien desde la partida de su amado pegaso, la zarigüeya se convirtió en su única compañía durante las noches. Intentaba despejar un poco su mente y así quitarse las preocupaciones que la afligían todas las noches de no ver a su amado Onyx.
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Midnight Blossom realizaba su patrullaje nocturno, mientras volaba por los muros del castillo, por alguna extraña razón sentía un vacio como si algo o alguien faltara en su vida. Esta sensación había estado presente desde que Onyx había partido a su misión hacia ya varios dias. Sobrevolaba los jardines del palacio cuando noto a la princesa Luna paseando por el jardín, al verla noto que su andar era lento, como si algo la molestara o como si tuviera algún pesar, preocupada por el bienestar de su princesa descendió a pocos metros de ella, con una voz baja y suave llamo su atención…
- ¿Princesa Luna? -
- Oh… sub capitana Midnight – exclamo Luna un poco sorprendida al verla intentando disimular su tristeza.
- Lamento molestara ¿Se encuentra usted bien? -
- Si, si… gracias por preguntar. Solo daba un paseo –
Midnight pudo darse cuenta de que la princesa mentía, pero evito indagar mas en el tema para no molestar a su majestad nocturna.
- Le molesta si la acompaño. Puedo notar que se encuentra afligida por algo o alguien –
Luna se sintió conmovida por la petición de la nocturna. Le regalo una sonrisa ya acepto amablemente.
- Me ayudaría mucho. Gracias por su preocupación sub capitana –
Midnight se acerco a la princesa sentándose a un lado de ella haciéndole compañía. La nocturna abrió la boca pero las palabras no salieron de ella, quería preguntar ¿Por qué estaba tan triste? Pero no pudo hacerlo, tal vez la princesa no le diría nada o tal vez solo quería que la dejaran en paz.
- Puedo notar que usted también esta afligida por algo. ¿O me equivoco? – pregunto primero Luna.
- Lo siento su majestad. Yo… en realidad… la razón es que… es solo que bueno… extraño a alguien es todo –
- oh ¿Algún poni en especial tal vez? –
- No lo sé… es decir… es un poni por quien siento algo… pero creo que él no siente nada por mi – dicho esto Midnight cubrió su boca, avergonzada de lo que había dicho – Lo siento su alteza, usted parece tener cosas más importantes que escuchar mis problemas -
- No tiene por qué afligirse sub capitana Midnight. ¿Este poni sabe lo que sientes por él? –
- Tal vez… no lo sé… es posible… quiero decir… he intentado hacerle notar que me gusta pero él no ha respondido de la misma forma –
- Debería ser un poco más directa, dígale lo que siente tal vez el es tímido y solo necesita un pequeño empujón para que se dé cuenta de lo que siente por usted –
- Es posible… - si la verdad es que Onyx era un pegaso tímido. A pesar de sus intentos de coqueteo de parte de ella, el corcel nunca parecía notarlo o quizás solo los ignoraba. La princesa tenia razón, si quería que Onyx la notara debía decirle lo que sentía y lo haría cuando el regresara - tiene razón su majestad, le agradezco su consejo –
Mientras conversaban Fangs, la mascota de Midnight, apareció volando sobre los jardines. Al ver a la zarigüeya Tiberius, Fangs rápidamente voló hacia él dándole un enorme abrazo a lo que Tiberius tratada de zafarse de ella.
- Vamos Tiberius, solo quiere ser tu amiga -
- Ahora entiendo porque se sentía triste mi murciélago, extrañaba a su amigo -
- No lo entiendo, ¿Ya se conocían? -
- Fue la misma noche que usted me pidió que su mascota ayudara a Onyx como parte de su castigo, majestad. Fangs me ayudo a poner en orden a esos dos, ella impedía que su mascota se escapara de sus responsabilidades. Se ven muy lindos juntos –
Aunque Tiberius no compartía la misma opinión de ambas, la zarigüeya intentaba por todos los medios de quitarse al murciélago de encima sin mucho éxito.
- Puedo dejarle unos días a Fangs para que su mascota tenga compañía si usted lo desea, alteza -
- Sería un placer sub capitana – Tiberius lanzo una mirada de angustia al escuchar la respuesta de su dueña – Es posible que pueda saber ¿Quién ese poni del cual está tan enamorada?-
- No hay problema su majestad… pues verá su nombre es… -
- ¡Hermana! – dijo una voz la cual Luna reconoció de inmediato.
- Celestia – respondió ella, mientras veía a su hermana mayor descender suavemente a pocos centímetros de donde se encontraba.
- Su alteza – respondió la nocturna haciendo una reverencia.
- Oh, ¿Interrumpo algo? – pregunto Celestia al notar a la sub capitana de la guardia nocturna.
- No, no es nada hermana, solo conversábamos – respondió simplemente Luna con una leve sonrisa, a lo cual Midnight solo asintió igualmente sonriendo.
- Sera mejor que continúe con mis labores. Fangs pórtate bien con la princesa. Con su permiso majestades – dijo ella haciendo una reverencia antes de alzar el vuelo y volver a su patrullaje.
- Gracias por su compañía esta noche sub capitana Midnight Blossom. Espero que su amor sea correspondido algún día –
Midnight le devolvió una sonrisa a la princesa de la noche, mientras las dos princesas asintieron en silencio, observando alejarse a la sub capitana.
- ¿Pensé que ya estarías dormida a esta hora? – pregunto Luna volviéndose hacia su hermana.
- La reunión con los embajadores tomo más tiempo de lo esperado – respondió Celestia estirando un poco su cuerpo y sus alas - Estaba por irme a dormir cuando te vi. ¿Te encuentras bien? sigues enfadada conmigo por… -
- Eh… no nada de eso… en todo caso sería yo quien debería disculparse por nunca darme cuenta de… -
- Nada de eso, ya todo fue resuelto… gracias a Starlight. Me alegra que nuestra diferencias se hayan resuelto, la verdad no puedo creer que pensáramos que el trabajo de la otra era más sencillo, ambas somos tan importantes para el equilibrio del reino… pero estoy segura de que tal vez eso no es lo que te molesta -
- Yo solo quería tomar un poco de aire fresco… - suspiro - lo extraño sabes… -
- Oh… ya veo, lo siento mucho Luna – dijo Celestia en voz baja acercándose más a su pequeña hermana abrazándola suavemente entre sus alas - Estoy segura de que se encuentra bien –
- ¿Has recibido noticias de Cadance?- pregunto un poco afligida.
- Aun no. Debemos confiar en que realizara un gran trabajo -
- Lo sé pero por alguna razón tengo el presentimiento de que algo no está bien. Ponis y grifos hemos estado en paz por muchos años, ¿por qué la necesidad de un tratado justo ahora?-
- Sabes que los tiempos han cambiado. Twilight es princesa ahora y el imperio de Cristal ha regresado. Debemos confiar en que todo se resolverá de la manera más pacifica posible.-
- Eso espero hermana – suspiro - Eso espero -
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- ¿Crees que este muerto? - dijo una pequeña vocecita resonando en la cabeza de Onyx.
- Déjalo en paz Olga - respondió otra voz más grave.
- Pero Argus, ya lleva dormido mucho tiempo, esos guardias debieron golpearlo muy fuerte – respondió nuevamente la pequeña voz.
- Hazle caso a tu hermano Olga - dijo una tercera voz al otro lado de la oscura habitación.
- Está bien Gilda. Nunca me dejan divertirme - dijo resignada la pequeña voz.
El pegaso comenzó a recuperar el conocimiento, notando a una pequeña grifo mirándolo fijamente, la pequeña se retiro asustada ocultándose detrás de un grifo mucho más grande que ella.
Miro a su alrededor, rápidamente se percató de que estaba dentro de una celda y sin su armadura, probablemente los guardias se la había quitado mientras estaba inconsciente. Noto que no podía estirar las alas, giro su cabeza y se percató de que estas estaban atadas con un gran grillete metálico alrededor de su cuerpo, sus cuatro patas tenían grilletes muy ajustados que le impedían moverse con facilidad.
Inspecciono el lugar donde se encontraba. Estaba en una especie de calabozo, podía notar a otros grifos en las mismas condiciones que él, encadenados a su lado. Los muros eran de roca solida y la única luz que se podía percibir provenía de antorchas afuera de la celda y de la luna a través de una pequeña ventana con barrotes en lo alto de uno de los muros.
Miro nuevamente a los grifos que lo acompañaban en la celda, la pequeña grifo lo miraba con una mezcla de curiosidad y miedo; el grifo mas grande mantenía a la pequeña lo más cerca posible por precaución y la otra grifo se notaba indiferente.
- Ese maldito rey, me las va pagar - gruño alguien a su lado contrario.
- ¿Thunder? ¿Qué haces aquí? – Pregunto al observar a su compañero encadenado y también sin su armadura.
- ¿Qué hago yo aquí? ¿Qué haces tú aquí? –
- Yo pregunte primero -
- Oh bueno ¿cómo te explico?… No me gustaba mi habitación y pedí que me cambiaran a esta sucia celda -
- ¿Acaso eso fue sarcasmo? –
- Solo cállate y responde ¿Qué haces aquí? ¿Donde están los demás? -
- Cuando volvimos al castillo fuimos atacados por la guardia del rey – explico el pegaso negro – No sabemos el paradero de Silver Mist -
- ¿No te lo dije? Los grifos son unos malditos traidores. No puedes confiar en estas gallinas. Todo fue un engaño. El tratado era una farsa, nunca les intereso la paz… Sabes de no ser por nuestra desafortunada circunstancia te diría te lo dije… sabes aun así lo diré… ¡Te lo dije! –
- ¿Tratado? ¿Ustedes… provienen de Ecuestria?- interrumpió un joven grifo recostado en el piso apoyándose contra el muro, su parte superior representaba a un halcón peregrino, mientras su parte inferior era la de un león. Mantenía protegida a una pequeña cría de grifo mitad halcón mitad león bajo su ala.
- Eso no te incumbe - respondió Thunder enfadado, al oírlo la pequeña grifo se oculto detrás de su hermano mayor.
- Disculpen a mi amigo. A veces se le olvidan lo buenos modales. Si somos de Ecuestria, el es Thunder Flash. Yo soy Onyx Blackstar. Fuimos enviados como escoltas de la princesa Cadance del Imperio de Cristal en representación de las princesas Celestia y Luna para firmar un tratado de paz con el nuevo rey de Griffonstone -
- Ese traidor de Girgamir no es el rey – dijo alguien en la oscuridad al otro lado de la habitación, con cierto rencor en su voz. Se trataba de un viejo grifo – El usurpo el trono –
- Abuelo Gruff – dijo Gilda intentando alcanzar al anciano grifo pero sus cadenas le impidieron moverse más que solo unos centímetros – Debes descansar viejo -
- Yo estuve ahí – dijo el viejo grifo ignorando a Gilda – se había formado un consejo con los grifos más sabios, viejos y los más aptos para gobernar. Durante días debatimos por quien debería ser nuestro próximo rey, había dos posibles candidatos, ambos descendientes del último rey Griffin, finalmente habíamos elegido a nuestro rey. El día de la coronación Girgamir apareció, exigió que se le entregara la corona y el trono – un acceso de tos interrumpió su historia, una vez recuperado continuo – Le dijimos que se fuera antes de que lo echáramos nosotros mismos pero entonces el hizo algo… - de nuevo un ataque de tos interrumpió al viejo grifo.
- ¿Qué? – preguntaron todos con curiosidad.
- El reto al heredero al trono a un combate, el ganador seria coronado rey y decidiría el destino del perdedor. El sucesor al trono acepto el reto y ambos se enfrascaron en un combate a muerte- el viejo volvió a toser – el combate está muy parejo pero aun así nuestro futuro rey se veía como el posible ganador. Cuando creíamos que el ganaría, hubo un extraño resplandor en el pecho de Girgamir y de un solo golpe aniquilo a su contrincante -
Thunder sintió una especia de deja vu al escuchar la historia ya que el mismo había visto un resplandor en el peto de la armadura de Girgamir durante su combate, pero afortunadamente para él lo había dejado con vida.
- Dijiste que había dos candidatos a rey ¿Quién es el otro? –
- Soy yo… a quien Girgamir asesino fue a mi hermano mayor… – respondió el grifo con un poco de tristeza, su pequeña hermana seguía escondida bajo su ala - por cierto mi nombre es Argus, ella es mi hermana Olga – dijo levantando un poco su ala donde la pequeña permanecía escondida - ella es Gilda y ya conocen al viejo Gruff –
- ¿Cómo es que estas con vida? –
- Hui de ahí con mi pequeña hermana. Soy lo único que le queda a ella y si algo me pasara… ¿Quién cuidaría de ella? – Explico – Tiempo después fuimos capturados, me mantiene con vida por ahora. Se que en algún momento planea nuestra ejecución y así asegurar que nadie más pueda ocupar el trono –
- Entonces eso te hace el legítimo rey – exclamo Onyx - Tienes que hacer algo, Girgamir declarara la guerra a Ecuestria y si lo que dices es cierto tiene el poder para hacerlo. Muchos morirán tenemos que detenerlo –
- Lo haría si tuviera el apoyo del ejército y el de Ecuestria, juntos podríamos acabar con la tiranía que Girgamir impuso en Griffonstone –
La puerta de la celda se abrió de golpe interrumpió la conversación. Entro un grifo de gran tamaño su mitad superior era parecida a la de una águila real de plumas negras mientras su mitad inferior representaba a un león.
- Bienvenidos ponis a Garuda… la prisión del reino grifo y su última morada – dijo el grifo Solon acompañado de otros dos grifos, barrieron el lugar con la mirada regocijándose de la escena al ver a los prisioneros completamente indefensos.
Garuda, al prisión del reino grifo, construida excavando en la montaña, rodeada de cañones, murallas de roca, de la que se decía era imposible escapar.
- Serán ejecutados en la plaza central mañana al atardecer – hablo Solon refiriéndose a Thunder y Onyx – Tendrán una muerte rápida y sin dolor bajo la guillotina… Yo habría elegido algo más apropiado. Tienen suerte de que nuestro rey sea tan benévolo -
- Todos ustedes son unos traidores –grito la pequeña grifo oculta bajo el ala de su hermano.
- Traidores son aquellos que se rebelan contra la voluntad de nuestro líder. Así que arrodíllense, júrenle lealtad y serán perdonados -
- Olvídalo Solon nunca nos inclinaremos ente ese tirano - contesto Argus.
- Si crees que todos ustedes estarán a salvo eres un tonto, un necio y un… -
- ¡No hable así de mi hermano! ¡No es más que un cobarde! - grito la pequeña grifo saliendo de debajo del ala de Argus.
- ¡Pequeña insolente! - exclamo Solon se acerco a la pequeña grifo levantando su garra para castigarla - ¡Te arrepentirás de eso! -
- ¡Te crees muy rudo queriendo lastimar a alguien más débil que tú! – dijo Thunder en tono amenazante interponiéndose entre Solon y la cría de grifo.
- Te quieres hacer el valiente poni. Bien veremos que tan duro eres – Solon hizo una seña con su cabeza hacia los otros dos grifos que lo acompañaban. Estos avanzaron hacia el pegaso quien intento defenderse pero las ataduras en su cuerpo le impidieron moverse. Sujetaron al pegaso inmovilizándolo frente a Solon - Voy a enseñarte lo que le ocurre a los valientes -
El grifo cerro su garra propinándole un fuerte golpe en el rostro, seguido de varios golpes en el abdomen.
Los otros grifos miraban con horror sin poder hacer algo por aquel poni mientras recibía semejante castigo. La pequeña grifo no soporto más y se escondió de nuevo bajo el ala de su hermano mayor comenzando a llorar.
Onyx no resistió ver como su compañero recibía semejante golpiza, estaba por arrojarse encima de Solon, aun sabiendo que las cadenas no le permitirán ni acercársele. Se sintió inútil al no poder ayudar a su amigo, sentía una enorme rabia surgir en su interior deseaba poder romper esas cadenas, lucho, jalo, pateo pero sus esfuerzos eran en vano.
Un último golpe en el abdomen y Thunder cayó pesadamente al piso, intento levantarse pero Solon lo pateo con fuerza en el estomago.
- ¡Maldito cobarde! - grito Onyx luchando por soltarse de las cadenas que lo sujetaban - ¡Déjalo!
- ¿O si no que? – pregunto el grifo acercándose al pegaso.
Esto fue lo único que necesito Onyx, sin que el Griffin se diera cuenta el pegaso se abalanzó sobre el grifo tirándolo boca arriba, sin piedad comenzó a darle cabezazos mientras gritaba: - ¡No vuelvas a tocar a mi amigo! – pasaron unos segundos antes de que los dos guardias pudieran quitárselo de encima comenzando a golpear al pegaso hasta que este no se pudo mover. Uno de los grifos aseguro y apretó aun más las cadenas. Mientras que el otro intento ayudar a levantarse a su jefe pero este lo aparto violentamente girándose hacia el pegaso de melena plateada.
Solon escupió un poco de sangre mientras se acercaba al poni, quien por un momento creyó que sería el siguiente en recibir una paliza, pero el grifo se limito a sonreír. Extrañado de la actitud del grifo, Onyx bajo la guardia, Solon lo tomo de la cabeza para después golpearlo en el abdomen en repetidas ocasiones hasta que dejo de moverse, arrojando el cuerpo maltrecho de Onyx al piso junto a su compañero.
- Eso fue divertido, tal vez Girgamir me deje darles otra golpiza antes de su ejecución – dicho esto Solon y sus dos acompañantes abandonaron la celda.
Tuvieron que pasar algunos minutos para que Onyx recuperara la conciencia se llevo una pata al estomago.
- No tenias que hacerte el héroe – le dijo a Thunder con hilo de voz.
- Mira quien lo dice – respondió haciendo una mueca de dolor.
- ¿Por qué lo hiciste? ¿Pensé que odiabas a los grifos? Pero saliste a defender a esa pequeña Griffin – pregunto Onyx en voz baja.
- No soporto a los brabucones que se aprovechan de los débiles - respondió respirando con dificultad - ¿Y a ti que te paso? ¿No sabía que podías enfardarte así? -
- Yo tampoco puedo soportar a los brabucones… Solo quería ayudarte… pero parece que no salió como yo pensé -
- Señor poni - interrumpió una pequeña voz - ¿Se encuentra bien?-
Thunder miro a la pequeña Griffin sus grandes ojos irradiaban preocupación y miedo por la salud del pegaso. Thunder forzó una sonrisa a pesar del dolor antes de responder.
- Si pequeña, lo estoy -
- Gracias por salvarme señor poni -dijo ella dándole un pequeño pero gentil abrazo en la cabeza para después correr con su hermano mayor quien también le agradeció en silencio.
- Creo que tienes una pequeña admiradora - dijo Onyx en tono de burla.
- Cierra la boca - Thunder se quedo recostado acomodándose lo mejor que pudo en su estado - Si le cuentas a alguien de esto, te juro que… -
- Descuida nadie lo sabrá - interrumpió el pegaso de crin plateada. Onyx sonrió al mismo tiempo que se sujetaba el estomago intentando aminorar el dolor que sentía.
- No había visto a nadie resistir una paliza como esa – exclamo Argus un poco sorprendido al ver como los dos pegasos seguían consientes después de recibir una golpiza de parte del capitán de la guardia Griffin.
- Somos dos ponis muy rudos – Onyx rio hasta que un fuerte dolor en el abdomen lo hizo parar.
- Veremos que tan rudos son mañana cuando los ejecuten – añadió Gilda con sarcasmo.
- Escaparemos antes de eso – respondió Onyx.
- Y como piensan hacer eso – dijo el viejo Gruff.
- Ya se nos ocurrirá algo – respondió Thunder recostado sin poder mover un musculo debido al dolor.
- Suerte con eso – dijo Gilda con incredulidad mientras les daba la espalda.
Tanto Onyx como Thunder no tenían ni idea de cómo escapar, las cadenas lo tenían inmovilizados y adoloridos por los golpes recibidos.
Onyx tuvo una idea, si podía contactar a Luna en sus sueños tal vez enviaría ayuda, sin embargo había un pequeño problema con su plan, el tiempo, era muy probable que la ayuda no llegaría a tiempo antes de su ejecución, pero al menos valía la pena intentarlo.
Poco a poco a ambos ponis les fue ganando el sueño hasta que se quedaron completamente dormidos.
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Un rayo de sol se coló por la pequeña ventana en la celda, Thunder fue el primero en abrir sus ojos, seguía adolorido por la golpiza pero aun así se puso en pie. Miro a su compañero, Onyx estaba de espaldas y parecía seguir dormido. Thunder lo pateo en el costado logrando su objetivo que era despertarlo.
- Auch… No tenías que ser tan brusco, ya estaba despierto -
- Querías que te hablara bonito y que también que te trajera el desayuno -
- ¿Más sarcasmo? -
- ¿Acaso debo tener un letrero de sarcasmo para que lo entiendas? -
- ¿Tienes uno? -
- Ya cállate –
- ¿Qué hora es? –
- Ya amaneció, ¿Que no te das cuenta? –
Onyx giro su cabeza hacia la ventana notando la luz del sol entrando por ella, se dio cuenta de que no había dormido muy bien anoche y desafortunadamente había fallado en su intento de contactar a Luna a través de sus sueños.
- ¿Se te ocurrió una forma de salir de aquí? – pregunto Thunder en voz baja todavía recostado.
- En primera ¿Cómo te sientes? - pregunto el pegaso negro mientras se ponía de pie
- He estado mejor, pero viviré ¿y tú?-
- Igual pero estoy acostumbrado a recibir golpizas ¿Alguna idea de cómo escapar? -
- Tengo una… se me ocurrió cuando atacaste a Solon, pero tendremos que improvisar el resto -
- Me gusta improvisar ¿Qué debo hacer? –
Un sonido de pasos alerto a los pegasos.
- Bien, ahí vienen los guardias, quédate quieto y no te muevas. Sabrás lo que hay que hacer cuando llegue el momento –
Ambos pegasos se recostaron y se quedaron quietos en su lugar. Tres guaridas Griffin entraron en la celda enfocándose en los dos ponis traían consigo un balde lleno de vegetales podridos.
- ¡Muévanse ponis! ¡Es la hora de su última comida! - grito uno de los carceleros, pateo a Thunder con fuerza pero el poni permanecía quieto e inmóvil esperando -¿¡Qué no me escucharon!? -
El guardia se acerco a Thunder con su garra extendida listo para levantarlo a la fuerza de su melena. El pegaso espero a que estuviera más cerca…
- ¡Que se levanten! - antes de que el grifo lo tocara. Thunder se movió rápidamente y lo atrapo con la misma cadena que lo mantenía sujeto al muro, los otros dos grifos reaccionaron rápidamente aventando los baldes de comida pero Onyx hizo que uno de ellos se tropezaran con sus patas y rápidamente le salto encima. El grifo que quedo intento huir hacia la puerta pero Gilda se le lanzo encima deteniendo su avance.
- ¿Ella era parte del plan? - pregunto Onyx mientras dejaba al grifo inconsciente.
- No, pero por primera vez me alegro de que un grifo este de nuestro lado – dicho esto noqueo de un cabezazo al grifo que mantenía inmóvil con las cadenas - Quitémonos estas cosas y salgamos de aquí -
Thunder levanto las llaves que el grifo llevaba en su costado, rápidamente se libero de los grilletes en sus patas, cuello y alas. Onyx hizo lo mismo con otro juego de llaves que le quito al guardia noqueado mientras Thunder vigilaba la puerta.
- Bien no hay nadie, encontremos a los demás y larguémonos de aquí -
- Espera ¿Qué hay de ellos? - exclamo Onyx señalando a los grifos.
- No tenemos tiempo, hay que irnos – respondió Thunder abriendo la puerta, evitando mirar a los grifos.
- Vete tú si quieres yo no los voy a dejar – Onyx tomo las llaves con sus alas acercándose a los Griffin.
- ¿Qué estás haciendo? - pregunto enfadado intentando mantener su voz en un tono bajo – No tenemos tiempo -
- Mi deber como guardia de elite - respondió abriendo el primer grillete de la pequeña Olga.
Thunder podía haber hecho varias cosas, entre ellas haberse ido, dejando atrás a Onyx pero no hizo ninguna de ellas, algo dentro de el le decía que Onyx estaba en lo correcto debían ayudar a los grifos, pero no lo hizo, solo se quedo ahí junto a la puerta observando y esperando que su compañero liberara a los grifos, por suerte ningún otro guardia se presento en el pasillo.
- ¿Terminaste? – Pregunto Thunder a lo que Onyx asintió - Busquemos a los demás – añadió saliendo de la celda.
- Gracias – Argus se puso en pie abriendo sus alas, realmente era un grifo de gran tamaño, aunque su complexión no era muy robusta su altura lo hacia lucir impresionante - Ustedes vayan por sus amigos. Nosotros liberaremos a los otros prisioneros – le dijo Argus con un gesto de agradecimiento.
- Se los encargo – Onyx le entrego el juego de llaves al grifo antes de salir de la celda.
Mientras avanzaban por el pasillo en silencio revisando cada una de las celdas buscando a sus compañeros. Finalmente encontraron a Noble al final del pasillo. Thunder se apresuro a abrir la puerta, al entrar fue hacia la unicornio quien yacía encadenada en el fondo de la celda, un anillo de restricción mágico se había colocado en su cuerno. Sin perder más tiempo comenzó a liberar a su compañera mientras Onyx vigilaba la puerta. Una vez libre de sus ataduras, le retiro el anillo de restricción mágica para después acomodar a la unicornio suavemente en el piso mientras intentaba reanimarla…
- Noble… Noble… vamos despierta – murmuraba el pegaso – Por favor despierta… -
La unicornio comenzó a abrir los ojos lentamente encontrándose con un rostro amigable y familiar.
- ¿Th-Thunder? – Dijo ella en un tono apenas audible para el pegaso – ¿De verdad eres tú?
- Noble, me alegra que estés bien. ¿No estás herida? –
- Estoy bien, solo un poco magullada es todo, esos grifos golpean como potrancas –
- ¿Te hicieron daño? –
- Me interrogaron, querían información de Ecuestria. No les dije nada –
- ¿Puedes levantarte? -
Thunder le ofreció un casco para ayudarla a reincorporarse. La unicornio se apoyo con la ayuda del pegaso, ella se tambaleo un poco antes de poder recuperar el equilibrio. Noble entonces noto por primera vez el estado en el que se encontraban sus dos compañeros.
- Creo que estoy en mejor condición que ustedes dos – bromeo la unicornio.
- Si eso creo – bromeo Onyx – esos grifos golpean duro –
- Permítanme – dijo la unicornio haciendo brillar su cuerno –
Una leve aura mágica rodeo a los dos pegasos y a ella misma, aliviando el dolor de sus cuerpos.
- Eso se siente bien ¿Qué hiciste? – pregunto Onyx.
- Esto nos hará sentir mejor, no se mucho de magia curativa– explico ella – pero el lo mejor que puedo hacer, no se muevan demasiado o el efecto no durar mucho –
- No planeamos quedarnos mucho tiempo, nos iremos sin que nos vean pero debemos irnos ya. Los guardias no tardaran en notar nuestra ausencia – dijo Thunder dirigiéndose a al puerta.
- Antes de eso ¿Dónde está el capitán Shining Armor? – pregunto Onyx.
- No lo sé – respondió algo preocupada – Nos separaron cuando nos trajeron aquí. No sé donde esta -
- Lo encontraremos – afirmo Thunder – Hagámoslo con cuidado. Este lugar está repleto de guardias -
Los dos pegasos seguidos de la unicornio volvieron al pasillo moviéndose en silencio esperando no encontrarse con algún guardia, revisando cada una de las celdas esperando encontrar al capitán o incluso a Silver, si es que se encontraba en algún lugar de esta prisión. Gracias a las llaves que habían conseguido lograron pasar por varias puertas buscando la forma de salir de aquel lugar, bajaron unas escaleras esperando a un par de guardias que patrullaban los pasillos se fueran. Una vez que el peligro paso siguieron por aquel laberinto esperando pronto encontrar la salida o a sus compañeros perdidos.
- Esto ha sido demasiado fácil - dijo Onyx muy confiado.
Al dar vuelta en una esquina su buena suerte se había terminado. Sin darse cuenta habían llegado a los vestidores de la prisión la cual estaba repleta de guardias que al verlos hicieron sonar la alarma.
- Tenias que hablar - exclamo Thunder.
Los grifos se lanzaron contra los ponis.
Los tres huyeron en sentido opuesto corriendo entre los pasillos a gran velocidad esquivando a otros guardias que intentaban cerrarles el paso. Finalmente la persecución los llevo al patio de la prisión en donde una compañía de grifos ya los esperaba…
- Estúpidos ponis - dijo la voz autoritaria de Solon abriéndose paso entre sus soldados hasta el frente – Nadie escapa de este lugar ¿En verdad creyeron que podían huir ustedes solos? -
Onyx miro sobre el muro, le dio un pequeño golpe en el costado a Noble quien también miro hacia arriba sorprendida de lo que veía.
- ¿Quién dijo que estamos solos? – dijo Onyx sonriendo para sorpresa de Solon.
Solon levanto una ceja con incredulidad cuando sobre él una gran sombra cubrió el sol sobre su cabeza, levanto la mirada, cuál fue su sorpresa al verse él y sus soldados rodeados por cientos de grifos que antes estaban prisioneros en sus celdas. Argus y Gilda se mantenían al frente.
- ¡Compañeros! ¡Por días Girgamir y Solon nos mantuvieron prisioneros en estos muros! ¡Ahora es nuestro turno de demostrarles a estos rebeldes que Griffonstone nos pertenece! – Dijo Argus con autoridad su voz resonó por la prisión animando a todos los grifos a sus espaldas.
Gilda rugió con fuerza y los prisioneros se unieron en una fuerte ovación.
- ¡Estos ponis nos han ayudado, ahora es nuestro turno de devolverles el favor…! - Añadió - ¡Por Griffonstone! ¡Por nuestra libertad! -
Gilda levanto su garra para después dejarla caer señalando a Solon - ¡Ataquen! –
Los grifos que antes habían sido prisioneros se arrojaron en picada contra los guardias de la prisión. Aprovechando la distracción, los tres ponis se unieron a la refriega. Thunder se arrojo contra el primer grupo de grifos frente a él, coceo a un grifo en el rostro, pateo a otro que intento clavarle sus garras. Se enfrasco de inmediato en la batalla por lograr salir con vida de este infernal lugar. Los recuerdos de una antigua batalla inundaban su mente y poco a poco comenzaba a canalizar esos recuerdos en la fuerza y habilidades que necesitaba para luchar.
Onyx por su lado llamo la atención de un grifo que se lanzo en su contra, se detuvo y lo golpeo con las pezuñas delanteras en el pecho derribándolo al instante. Continuo avanzando hasta que noto que otro grifo que se dirigía hacia él, ya que su especialidad es el vuelo al ras del suelo, acelero y en el momento en el que ambos estaban a punto de hacer contacto giro su cuerpo para quedar boca abajo, pateándolo con sus cuatro patas en la cabeza, giro de nuevo para darse cuenta que dos grifos lo seguían, se detuvo repentinamente mientras los grifos pasaban a su lado y los golpeo con sus codos en los costados, dejándolos sin aliento.
Noble ya sin el anillo de restricción mágica logro invocar varias de sus armas encargándose de varios grifos ella sola. La unicornio se movía con gran agilidad, algo que había heredado y aprendido de su madre así como su habilidad para el combate que había aprendido de su padre.
Solon se dio cuenta que sus soldados estaban siendo superados por lo que en la confusión trato de escapar, lo cual no paso inadvertido por el pegaso de color negro.
- Ese cobarde intenta huir - Exclamo Onyx mientras pateaba a un grifo con sus patas traseras.
- Sera sobre mi cadáver - añadió Thunder lanzándose a toda velocidad tras el grifo.
Onyx intento seguirlo pero tres grifos le impidieron el paso. Intento pasarlos sin éxito y solo pudo ver como su compañero se alejaba más y más de la prisión siguiendo al grifo fugitivo. No tuvo más remedio que luchar contra ellos, pero su condición no era mejor que la de Thunder y el dolor de los golpes de la noche anterior ya le estaba cobrando factura.
Los tres grifos atacaron velozmente y al mismo tiempo, el pegaso hacia lo posible por defenderse mientras lo hacían retroceder, hasta que quedo acorralado pero gracias a la rápida acción de su compañera Noble quien con su magia lanzo un rayo contra los tres grifos alejándolos de Onyx.
- ¡Ve! – Exclamo ella.
- ¿Pero y tú? –
- Estaré bien… - dijo ella mientras lanzaba otro rayo contra otro grifo - Onyx… por favor cuida de Thunder –
- Lo hare -
Sin perder más tiempo el pegaso salió volando a toda velocidad intentando alcanzar a Thunder. Solo esperaba que no fuera demasiado tarde.
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Solon miro hacia atrás percatándose de que lo seguían, se trataba de aquel pegaso de color celeste que lo había retado la noche anterior, casi lo alcanzaba a pesar de su ventaja. Zigzagueo entre las rocas que formaban el cañón esperando despistar al pegaso pero este le seguía el ritmo a pesar de su condición. Finalmente después de algunos minutos de persecución, Solon se dio cuenta que no podría escapar, tenía que deshacerse primero de la pequeña peste que lo seguía.
El grifo se dio la vuelta, encarando al pegaso, sonrió y se irguió mostrándole el pecho con sus garras extendidas hacia los lados. Thunder tomo esto como un reto y se lanzo a toda velocidad. Solon lo esquivo con un rápido movimiento y trato de clavar sus garras en un costado. Thunder se movió en el último momento evitando por poco el golpe que pudo ser fatal, retrocedió un poco sin perder de vista al grifo.
Thunder se lanzo una vez más cargando todo su cuerpo de electricidad estática en forma de un campo azul realizando un ataque que denominaba como -Embestida de Plasma-, un ataque de electricidad estática almacenada en las alas del guardia de élite quien se transformo en una especie de rayo azul atacando a Solon. El grifo lo esquivo fácilmente para después aparecer detrás del pegaso a pocos metros.
- Ese movimiento me es familiar… - coloco su garra en el mentón intentando recordar cuando algo en su mente hizo "clic" - Así creo que ya te recuerdo… Ah sí… fuiste el único sobreviviente de aquel inútil escuadrón. Aquel escuadrón de pegasos que intento defender aquel pueblo. Si ya lo recuerdo muy bien, recuerdo a todos y a cada uno de los pegasos que murieron en aquel ataque – Solon se burlo de forma altanera – Recuerdo el rostro de cada uno de ellos mientras se desangraban hasta morir. Su líder vaya que patética excusa de pegaso… realmente pensó que podía vencerme – rio de nuevo - fue un placer degollarla con mis propias garras ¿Cómo se llamaba?... Whir…algo debe haber sido tan patética que ni su nombre recuerdo -
Thunder se sorprendió al principio cuando escucho al Griffin, era a él y solo a él a quien había estado buscando todo este tiempo, el culpable de aquel ataque. Sintió una gran ira arder en su interior.
- ¡Ni se te ocurra mencionar su nombre con tu asqueroso pico! – Exclamo el pegaso mientras su sangre hervía por dentro - Su nombre era Whirlwind… sub capitana Whirlwind… de la honorable guardia real diurna de Ecuestria… ella era mi amiga… y mi mentora… -
Thunder no pudo contener más su ira. Cargo su embestida de plasma lanzándose directamente contra el grifo. La rapidez y la furia del pegaso sorprendió a Solon recibiendo un poderoso golpe en el pecho que le saco el aire y lo hizo retroceder varios metros, la electricidad estática le hizo quedarse paralizado unos segundos. Cuando recupero el aliento y la movilidad, Solon junto sus dos garras golpeando a Thunder en la espalda, este se mantuvo inmóvil a pesar del dolor y continuo presionando con su embestida. Trato de conectar otro ataque pero el pegaso azul consiguió esquivar y al mismo tiempo golpear con sus patas traseras al grifo, ganando algo de distancia.
Ambos oponentes se detuvieron para analizarse.
- No perderé más tiempo contigo. Esto se termina aquí -
Solon saco de entre su armadura una pequeña gema de color rojo la cual comenzó a brillar. Thunder reconoció aquel fulgor, era el mismo que había visto cuando lucho contra Girgamir.
En menos de un parpadeo Solon salió disparado hacia Thunder quien se quedo completamente paralizado al ver solo por un segundo al grifo frente a él, lo último que Thunder sintió fue un golpe directamente en el pecho. El poni sintió un dolor terrible y cerró los ojos sin poder respirar. Rápidamente sintió otro impacto en la espalda que lo mando directamente al suelo estrellándose contra la dura roca. Solon aterrizo lentamente frente al pegaso quien ya no pudo levantarse por más que lo intentara. El grifo lo pateo en el abdomen lanzándolo al piso una vez más. Lo tomo del cuello presionando con fuerza contra el piso.
- Es tiempo de que ustedes ponis acepten su lugar, que es debajo de nosotros los grifos. Es una lástima que no estés ahí para ver la caída de tu querido reino pero te diré algo me divertí mucho contigo - levanto su garra listo para dar el golpe final. Thunder cerró los ojos esperando su final, recordando a todos a cada uno de sus compañeros y sobre todo a Noble…
Estaba tan distraído saboreando su victoria que nunca noto la estela de color negro y gris que se dirigía hacia él. Un fuerte golpe derribo a Solon hacia un lado logrando que soltara a Thunder, cuando el grifo se recupero noto que había otro pegaso de color negro y melena gris casi plateada mirándolo de forma desafiante.
- ¿Estás bien Thunder? - pregunto Onyx sin perder de vista al grifo, permanecía en posición defensiva con sus alas extendidas protegiendo a Thunder.
- Como voy a estarlo. Me acabas de salvar - respondió Thunder apenas con fuerzas.
- No debiste venir tras el tu solo. Ahora descansa amigo yo me encargo -
- Olvídalo, ese grifo es mío - intento ponerse en pie solo para caer pesadamente al piso.
- No estás en condiciones. Déjamelo a mí –
- Ya te dije que el es mío. ¡Apártate! – Respondió esta vez de pie luchando por no volver a caer – Yo me encargare de él… ¡Hazte a un lado! -
- Pueden venir los dos no me interesa – interrumpió el grifo muy confiado – Acabare con ambos -
- Thunder la única forma de ganar es cooperar –
- Olvídalo… ya te lo he dicho trabajo solo –
- ¿Por qué te cuesta tanto aceptar ayuda? Permíteme… -
- No quiero tu ayuda… no quiero que te pase nada…- interrumpió Thunder - Ese desgraciado asesino a mis colegas… asesino a mi mentora… y no pude hacer nada… - comenzó a llorar, eran lagrimas de frustración y enojo – No volveré a dejar que nadie vuelva a morir por mi culpa… no quiero volver a tener compañeros que caigan por mis errores… ya no mas - dichas estas palabras se tambaleo por suerte Onyx logro atraparlo depositándolo suavemente en el suelo. El efecto de la magia de Noble se estaba agotando, el dolor de la golpiza de la noche anterior y del más reciente golpe recibido lo hicieron doblegarse - Onyx… voy a tragarme mis palabras… me tragare mi orgullo… te lo pido… no dejes que este maldito grifo escape… no lo dejes que se salga con la suya… por favor… - finalizo con una lagrima en su ojo.
El pegaso negro guardo silencio un momento, era la primera vez que veía de esa forma a Thunder. Ahora todo está claro, ahora entendía el por qué del odio de Thunder a los grifos. Entonces recordó cuando era un simple guardia apenas graduado de la academia militar, escucho rumores de un solo sobreviviente en una batalla contra un grupo rebelde de grifos en las fronteras de Ecuestria, jamás se imagino que Thunder sería aquel pegaso, el único que sobrevivió a tal a masacre.
- Descansa mi amigo, te lo prometo ese grifo pagara por todo lo que ha hecho - dijo Onyx mientras cargaba el cuerpo de Thunder hasta unas rocas.
- No hagas promesas que no puedes cumplir pegaso - dijo Solon extendiendo sus alas a toda su envergadura y mostrando sus afiladas garras.
- Eso lo veremos Solon – respondió volviéndose hacia el Griffin.
Ambos levantaron vuelo quedando uno frente al otro. El pegaso se lanzo directamente contra Solon. Cuando el grifo estaba a punto de recibirlo con un golpe, Onyx ascendió de improvisto propinándole una fuerte patada con sus patas traseras que alcanzo a hacer impacto en la espalda del Griffin.
Solon se dolió de la patada e inmediatamente se giro y lanzo un golpe con sus garras de águila que alcanzo una de las alas del pegaso que solo le arranco algunas plumas. Lanzo otro golpe que Onyx esquivo agachándose, solo para ser impactada por las patas de león del grifo en el pecho haciéndolo retroceder y perder un poco el equilibrio, aprovechando esto, Solon volvió a atacar propinándole un fuerte golpe en el costado al pegaso, Onyx retrocedió y mantuvo su distancia.
Onyx se lanzo velozmente contra Solon, girando alrededor del grifo de la misma manera que lo había hecho contra Clarus en su primera batalla, comenzó a golpear a toda velocidad logrando impactar en repetidas ocasiones al grifo sin que pudiera defenderse. Solon se desespero y comenzó a soltar golpes al aire sin ningún efecto, finalmente Onyx se detuvo e intento tomar por la espalda al grifo pero este extendió sus alas y se elevo fuera del alcance del pegaso. Solon presiono su garra derecha con fuerza haciendo que un extraño fulgor saliera de ella. Sin darle oportunidad de reaccionar al pegaso, descendió tan velozmente que Onyx no lo pudo ver, logrando impactarlo en la espalda con ambas garras.
El pegaso impacto de lleno contra la dura roca mientras Solon se le acercaba lentamente.
-o-
Thunder abrió los ojos con pesadez, todo su alrededor era borroso. Cuando recupero un poco la vista, vio como su compañero estaba en el piso y el grifo se le estaba acercado. Intento moverse pero su cuerpo era una masa de dolor indescriptible. De nuevo esa sensación de miedo e impotencia invadió su cuerpo.
El deseaba ayudarlo, quería ayudarlo, pero su cuerpo no lo obedecía. Recordó, recordó aquel día que perdió a sus compañeros, a sus amigos… a su mentora… Todo por no obedecer una simple orden… lo perdió todo…
- Thunder… Thunder Flash… - decía una voz en su cabeza – ¡Thunder Flash despierta! –
Thunder abrió los ojos de golpe y entonces la vio frente a él, una pegaso de color verde esmeralda y melena azul cielo, su cutie mark representaba un torbellino. Parpadeo en varias ocasiones ¿De verdad era ella? ¿Estaba alucinando? ¿Acaso estaba muerto?
- Se lo que estas pensando… no, no estás muerto… al menos no todavía… la verdadera pregunta es ¿Qué estás haciendo? – Pregunto ella con voz firme - ¿Por qué no ayudas a tu amigo? –
- Sub capitana Whirlwind… - el sintió nostalgia al ver de nuevo a su mentora frente a el, aunque solo fuera un producto de su estado maltrecho o al menos eso pensaba - me alegra mucho volver a verte… te daría un abrazo pero no puedo moverme –
- No quiero excusas. Te conozco, más de lo que crees. Te he seguido desde la academia de vuelo todo tu esfuerzo, a pesar de todos los obstáculos siempre has salido adelante. Se de lo que eres capaz. Lo sé… te vi aquel día que obtuviste tu cutie mark y sobre todo en aquella ocasión –
- Lo siento… todo fue mi culpa… yo debí obedecerte… por mi culpa… tu… todos… - lágrimas se formaron en sus ojos.
- Thunder es verdad que yo te di esa orden, pero decidiste quedarte a ayudarnos –
- Todos estarían vivos de no ser por mi culpa – no pudo contenerse más, finalmente lloro, lloro como no lo había hecho en toda su vida, ni siquiera aquel día en el que lo perdió todo – Yo debí hacerte caso… debí traer refuerzos, tal vez todos estarían vivos ahora -
- Eso no lo sabes… hiciste lo que creíste correcto y nadie te culpa por lo que sucedió. Ni yo… ni ellos… - Thunder levanto un poco la vista siendo poco a poco rodeado de ponis pegaso.
- Todos están aquí – dijo limpiándose las lágrimas con su casco.
- Thunder… aquel que ignora una orden es escoria pero aquel que abandona a sus amigos es peor que escoria – le dijo ella mientras se hincaba. Le dio al pegaso una mirada como la que una madre orgullosa le da a sus hijos y lo abrazo - Deja de atormentarte por algo de lo que no sabes cual pudo ser el resultado al final. Nuestro destino estaba decidido, al igual que el tuyo fue sobrevivir. Ahora ponte de pie soldado… recuerda que tus amigos siempre te respaldaran -
-o-
Onyx se levanto con dificultad apenas podía mantenerse sobre sus cuatro patas pero de alguna forma logro ponerse en pie encarando al grifo. Sintió que el dolor invadía su cuerpo señal de que el hechizo de Noble se estaba agotando.
Solon levanto su pata mostrando sus afiladas garras. La dejo caer con fuerza sobre el pegaso, pero este salto hacia un lado esquivándolo por poco.
- Tengo que admitir que estoy impresionado. A pesar de todo ustedes ponis siguen levantándose y saben algo… eso me empieza a molestar – dijo el grifo con cierto rencor en su tono de voz.
El grifo volvió a atacar, Onyx retrocedía esquivando los constantes ataques. Dio un paso atrás y sin notarlo piso una roca que lo saco de equilibrio cayendo hacia atrás sobre sus flancos. Solon sonrió al ver su oportunidad de ponerle fin al encuentro. Volvió a levantar su garra y de un rápido movimiento la dejo caer sobre el pegaso quien coloco ambas patas por sobre su cabeza y por instinto cerró los ojos. Un golpe seco provoco eco en la montaña.
Onyx abrió los ojos al notar que el golpe no lo había tocado, en lugar de Solon, frente a él se encontraba Thunder, una pequeña chispa de electricidad fluyo de sus alas. El grifo se encontraba a unos metros de ellos incrustado en las rocas. El repentino golpe de Thunder lo había arrojado contra estas.
- Te lo agradezco – dijo Onyx soltando un leve suspiro de alivio.
- No me agradezcas nada aun. Esto todavía no termina. Además no puedo esperar que un inútil como tu haga todo solo –
Onyx se levanto, trastabillo un poco antes de poder recuperar el equilibrio.
- Ninguno de los dos está en condiciones de vencerlo –
- Aunque me cueste admitirlo, tienes razón. La única forma es que trabajemos juntos –
- ¿Estas sugiriendo que hagamos equipo? – Pregunto Onyx a lo que Thunder solo asintió - Debes haberte golpeado muy fuerte la cabeza –
- No te emociones, solo será por esta vez y solo por que debemos detener a ese grifo –
- Eso sí suena más a ti. Bien ¿Tienes algún plan? –
- Lo primero que tenemos que hacer es quitarle esa cosa – refiriéndose al cristal rojo en su garra derecha.
- ¿Alguna idea de cómo hacerlo? ¿Nunca hemos trabajado juntos? -
- Te gusta improvisar ¿o no? Solo sígueme y no me estorbes –
- Cuando tú digas compañero -
- Ustedes dos no saben cuando rendirse – dijo Solon saliendo de entre las rocas para después sacudiré un poco la arena de su pelaje y plumas - ¡Vengan ambos! ¡No me importa! ¡Los hare trizas con mis propias garras! –
Thunder ataco primero cargando su embestida plasma, la electricidad obligo a Solon a moverse hacia un lado, recibiendo aun así parte de la descarga. Inmediatamente Onyx impacto el costado del grifo y lo arrastro un par de metros. Solon golpeo al pegaso negro y lo lanzo lejos. El pegaso negro se estabilizo y recupero en el aire. Thunder embistió a grifo que aun estaba atento a Onyx.
La electricidad expidió al grifo hacia las rocas incrustándose en ellas. El grifo se elevo seguido de una pequeña columna de polvo, levanto la cabeza para ver por encima de su pecho y recibió de lleno el impacto de las cuatro pezuñas de Onyx. El grifo impacto las rocas nuevamente, finalmente cayó sobre su vientre y elevo la vista. Onyx cargo directamente contra él.
La joya en la garra derecha del grifo se ilumino y este clavo sus garras en la roca. La roca exploto obligando a Onyx a frenarse justo en el momento en el que Solon atravesaba la nube de escombros y hacia blanco en su costado con la garra derecha. La fuerza bruta del impacto elevo al pegaso por los aires. El pegaso negro consiguió reenfocar su visión cuando sintió la presión de una enorme garra que lo sujetaba en el aire.
Solon aterrizo pesadamente de su pequeño salto sobre una gran roca y se mantuvo en posición con tres de sus cuatro garras, con la restante azoto dos veces al pegaso contra la pared. Brinco hacia atrás y evito el ataque de Thunder. El grifo extendió sus alas y al mismo tiempo consiguió atrapar al pegaso celeste de la cola con su garra de águila libre. Soltó Onyx en el aire y lo azoto con Thunder.
Al caer Onyx rodo por las rocas hasta llegar a una saliente recuperándose de inmediato. Solon sostuvo al pegaso celeste de su cola frente a él y su garra se ilumino. El pegaso negro giro su cuerpo y con su pezuña delantera derecha golpeo la articulación del codo de Solon. El grifo abrió involuntariamente su garra y libero a Thunder que rápidamente golpeo el pecho de Solon con sus cuatro cascos alejándolo unos pasos.
Thunder se elevo pero Onyx se precipito al vacio, consiguió reunir fuerzas para extender sus alas, remonto el vuelo y se desplazo cerca de la saliente, sentía al enorme grifo acercarse a él. Se detuvo de improviso y giro. Sus dos poderosas patas traseras golpearon la cabeza de Solon y le desprendieron el casco, el grifo sacudió la cabeza e inmediatamente lanzo un golpe que azoto al pegaso contra la pared de dura roca.
Solon extendió su otra garra cuando Thunder cayó sobre él. El pegaso celeste encajo su casco en la espalda del grifo justo entre las alas y libero una descarga que lo desoriento incluso a el mismo. Solon rugió de dolor. Thunder perdió el equilibrio y se precipito contra el suelo de roca. Segundos después el grifo se estrello a pocos metros de él.
El pegaso celeste se levanto y sacudió la cabeza cuando escucho un rugido de rabia y dolor. Solon tenía ambas alas rotas pero eso no evito que volviera al ataque. Embistió a Thunder y lo arrastro hasta chocar con una roca que se agrieto, el enorme grifo retrocedió un par de pasos y golpeo a Thunder en el pecho con la garra. Un zumbido lleno el aire, Onyx aterrizo con toda su fuerza sobre el lado derecho de Solon hundiéndolo un par de centímetros en el suelo.
Aprovechando el momento Onyx y Thunder se retiraron unos metros esperando poder recuperar el aliento.
Solon salió del suelo completamente furioso, pero antes de que él pudiera iniciar el ataque, Thunder y Onyx se lanzaron primero contra él.
Thunder volvió al ataque y Onyx lo siguió volando muy cerca de él, Solon los esperaba con una de sus garras extendidas. Thunder se elevo unos pocos metros, mientras que Onyx seguía al ras del suelo.
Thunder freno dejando que Onyx se le adelantara un poco. El pegaso negro lanzo un golpe dirigido al rostro de Solon, el grifo dio un salto hacia atrás esquivándolo con facilidad.
- ¿Que intentaste? No podrás darme con algo tan simple –
Onyx se agacho y justo detrás de el arremetió Thunder con una embestida plasma. Solon cruzo sus patas delanteras al mismo tiempo que la gema en su mano comenzó a brillar dándole el poder para bloquear el poderoso ataque del segundo pegaso.
Con su atención puesta en Thunder, Onyx se impulso con sus cuatro patas para dar un salto y taclear al Griffin en el pecho. El impacto fue tal que Solon abrió sus garras soltando el cristal que sostenía con su garra derecha.
Solon cayó violentamente al suelo. Lentamente se levanto una vez más, moviendo la cabeza como si buscara algo.
Thunder atrapo el cristal entre sus dientes, descendió junto a Onyx. Escupió el cristal sobre su casco derecho mirándolo con detenimiento.
- ¿Así que esto era? Es más pequeño de lo que pensé -
- ¿Qué clase de cristal es? – pregunto también Onyx mirándolo fijamente.
- ¡Entréguenme eso! – Grito Solon con una de sus garras sujetándose el pecho donde Onyx lo había golpeado. Dio un par de pasos hacia el frente antes de dejar escapar un rugido desafiante.
Ambos ponis se detuvieron un momento para recuperar el aliento. Miro a los dos pegasos enfrente de él y embistió, Thunder y Onyx se movieron en direcciones opuestas esquivando por poco el feroz ataque del grifo, entre los dos lo impactaron con fuerza con sus patas traseras en el rostro.
Solon volvió a caer violentamente al suelo. Onyx noto que el grifo continuaba esforzándose por ponerse de pie.
Thunder se le acerco al grifo lentamente, deseaba terminar con esto de una vez por todos. Onyx intento detenerlo pero un fuerte dolor lo detuvo. El pegaso Celeste se paro frente al grifo quien al ver al pegaso tan imponente sobre su cabeza le devolvió una mirada de completo terror al verse indefenso con las alas rotas, era le primera vez que alguien lo superaba en batalla. Thunder tomo al grifo por el cuello obligándolo a mirarlo a los ojos.
- Por favor no me mates. Yo solo seguía ordenes – rogo el grifo aterrorizado.
- Debería matarte aquí y ahora… pero entonces yo sería igual que tu... un asesino – dicho esto descargo un último golpe en la cabeza del grifo que dejo de moverse pero seguía respirando.
El pegaso celeste se volvió hacia su compañero quien le devolvió una sonrisa de orgullo. Thunder dio un par de pasos, se tambaleo intento recuperar el equilibrio, el mundo a su alrededor volvió a tornarse borroso y se desplomo. Por instinto Onyx intento correr hacia el pero el dolor en su cuerpo se lo impidió, todo su cuerpo era una masa de dolor ardiente, se arrastro lo mas que pudo y cuando finalmente estaba a pocos centímetros de Thunder, también quedo inconsciente.
-o-
La batalla en la prisión había terminado, los guardias que servían a Girgamir habían sido derrotados y ahora los Griffin que alguna vez fueron prisioneros tenían el control del lugar.
Argus supervisaba las labores, se aseguraba de que se atendieran a los heridos, que se encerrara a los traidores y que todo estuviera listo para su siguiente movimiento.
Noble se encontraba en la carpa de los heridos ayudando en lo que podía para atender a los grifos con su magia, a pesar de no saber muchos hechizos de curación ayudaba a que los heridos se sintieran mejor para así poder ser atendidos de forma más rápida y eficiente.
Hacia solo un momento habían logrado rescatar al capitán Shining Armor de su celda, también se encontraba mal herido pero se recuperaría, tenía algunas marcas de que había sido torturado, probablemente para obtener información, sus heridas no eran graves y al menos estaba consciente, con lo cual Noble logro ponerlo al tanto de la situación. Pero había algo que le preocupaba, no habían encontrado a Silver Mist en todo el complejo de la prisión, buscaron en cada celda arriba, abajo y nada. Eso podía significar que tal vez no había sido capturada pero ¿en donde se encontraba? ¿Acaso había huido dejándolos a su suerte? Conocía muy poco a la unicornio pero sabía que ella nunca haría eso…
- ¡Los encontramos! – grito alguien llamando la atención de los presentes.
Una multitud se aglomero alrededor del cuerpo de dos pegasos que yacían en el piso, mal heridos e inconscientes. La atención de los presentes también se concentro en el gran grifo que también estaba tirado sin moverse. Noble se abrió paso en entre la multitud y se acerco a sus compañeros se alivio al notar que aun respiraban.
- Atiéndanlos bien – hablo Argus - curen sus heridas y en cuanto a él – señalando a Solon - aléjenlo de mi vista… enciérrenlo y desháganse de la llave… ya lideremos con el más tarde – su atención volvió a los pegasos que estaban ya siendo cargados en camillas improvisadas - Estos ponis son héroes trátenlos con cuidado. Los demás debemos estar listos para atacar. Girgamir pagara por todo lo que ha hecho -
Continuara…
Lamento la tardanza, pero aquí está el siguiente capítulo que espero les guste tanto como a mí me gusto escribirlo. Recuerden que si encuentran algún error o alguna falta de ortografía me notifiquen para arreglarla lo antes posible. Muchas gracias y nos leemos pronto.
