Nota: los -0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0 significan cambio de POV. De Kyle a narrador omnipresente.

Craig's POV

Miré a Kyle.

-Bien, ya te dije todo lo que tenía que decir, pero parece no ser suficiente- comencé-. Así que voy a complacerte, princesa- sonreí un poco-. Hice cosas estúpidas, todos lo saben, y no hablo sólo de la apuesta, pero las personas somos así: una mierda. Reconozco que me pasé de imbécil, no voy a excusarme…Sin embargo, me he disculpado de todas las maneras que se me ocurren, y sólo hace falta que me perdones- Kyle se iba sonrojando cada vez más, y no pude esconder una sonrisa-. No seas tan orgulloso, Broflovski…

-Bebe, me quedo sin batería- "susurró" Wendy.

-Yo te cubro- contestó la rubia.

Ignoré esa interrupción y el hecho de estar siendo filmado y continué:

-Todos mis argumentos te los di ayer, y no soy bueno con las palabras, así que te propongo algo: dame una oportunidad- me incliné un poco hacia él-. Me haces mejor persona, Kyle, no le niegues ese favor al mundo- alcé una ceja.

El silencio era absoluto, y a Kyle nunca lo había visto tan sonrojado.

Me miró con los ojos muy abiertos por unos segundos, luego se levantó y salió corriendo.

Bufé, rodando los ojos.

¿Por qué tenía que huir tanto?

-Maldita sea, Broflovski- susurré, yendo tras él y dando luz verde a los comentarios de todos-. Esto se está haciendo costumbre, ¿siempre va a salir corriendo? Mierda- salí al pasillo con la intención de correr tras el pelirrojo, sin embargo, alguien me agarró por la muñeca.

Me giré y me encontré con un sonrojado y sonriente Kyle.

Kyle's POV

-¿Decías algo?- pregunté, alzando una ceja.

-Me decía lo mucho que te gusta esto de las salidas dramáticas- contestó, acorralándome contra la pared.

Reí.

-No me gusta el drama- comenté, acercando mi rostro al suyo.

-No me jodas; te encanta- aseguró. Trató de besarme, pero coloqué mi mano entre nuestros rostros-. Kyle, ¿te gusta joder o qué?- preguntó, algo irritado.

-No, me gusta hacer las cosas bien- corregí, besándolo antes de que pudiese responder.

Cerré los ojos y coloqué ambas manos en su cuello cuando puso sus manos en mi cadera y desapareció el casi nulo espacio entre nuestros cuerpos, dejándome, literalmente, entre él y la pared… ¿Pero quién era yo para quejarme? Abrí un poco más la boca, dejando que profundizara el beso cuanto quisiera.

No me importó estar en la escuela, al lado del salón; era simplemente fabuloso.

Se alejó muy poco, tan sólo lo suficiente como para respirar.

-¿Qué hora es?- pregunté, jadeando un poco.

-Casi las 3:30- contestó. Chasqueé la lengua, fastidiado-. ¿Qué?

-Mi castigo se renovó por faltar a clases sin dar explicación…Tengo que irme- dije.

-No te voy a dejar huir otra vez, princesa- aseguró, dándome un beso corto.

-Me están esperando- insistí, aunque sabía que sólo hacía falta que Craig me lo pidiese para que me fuese con él.

-Que raro- comentó-, porque mi casa está convenientemente vacía- se acercó un poco más, sin llegar a besarme-. ¿Qué dices?, ¿quieres hacerme compañía?- sonrió de lado.

¿Cómo iba a pesar con claridad si me hablaba tan cerca, rozando nuestros labios? Maldito.

Asentí, mandando a la mierda lo que, se suponía, debía hacer.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

No se si lo hizo a propósito o era mi imaginación, pero el viaje a su casa se hizo tan corto que no tuve tiempo de pensar en nada y, para cuando quise darme cuenta, ya estaba estampado en alguna pared de su habitación.

Desde que habíamos puesto un pie en la casa, no habíamos dejado de besarnos, así que tomamos un respiro al entrar a su cuarto.

Seguíamos muy cerca, jadeando y mirándonos sin decir nada. Yo quería pedirle que me besara antes de que comenzara a pensar de nuevo, pero no me podía mover. Sin embargo, él pareció leerme la mente, y me besó de la manera más tierna que podía haber imaginado. Lo cual no iba con Craig, o con la situación, pero simplemente me encantó.

Suspiré. Estaba en el séptimo cielo.

Aproveché el momento de delicadeza para poder quitarle la chaqueta a Craig, porque la mía estaba en el suelo hacía rato y no me parecía justo.

Se alejó de mi boca y me susurró al oído:

-Voy a marcar tu cuello, espero que no te moleste- me estremecí.

-Ambos sabemos que te vale mierda si me molesta o no- contesté. Craig rió, y luego comenzó a delinear mi cuello con mordidas y besos.

Jadeé, ladeando la cabeza.

Si lo de marcarme iba en serio, mejor se lo hacía más fácil.

-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0

-¡Kenny! Kyle se fue- dijo Stan, alterado.

-Obvio, Marsh- contestó el rubio-. No creías que Ky se iba a quedar aquí después de todo, ¿verdad?

-Es que me preocupa…Seguro está encerrado en su cuarto, teniendo un ataque de histeria o algo peor- Kenny rodó los ojos.

-No seas dramático, yo creo que está muy bien- sonrió de lado.

-¿Cómo puedes estar tan tranquilo? Ya sabes como se pone Kyle, y…- su celular lo interrumpió- ¿Aló? ¡Hola, !- el rubio lo miró, curioso-. ¿Kyle?- preguntó, extrañado. Pensó mejor lo que debía decir-. Él…Sí, está conmigo. Tenemos que hacer un trabajo, ¿no le dijo? Seguro se quedó sin batería, pero no se preocupe…Está en el baño, pero le diré que llamó. No hay de qué, hasta luego- colgó-. Ok, ya sabemos que no está en su casa- Kenny soltó una carcajada.

-Eso era obvio, y te agradecerá mucho el favor- comentó.

-¿No te preocupa? No atiende el celular y no está en su casa- el rubio bufó, divertido.

-¿De verdad no entiendes?- Stan lo miró, confundido-. Piensa un poco, ¿sí? Y mientras lo haces, busca a Tucker- sugirió, guiñándole un ojo.

-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0

Bien, las cosas estaban así: el 90% de la ropa había desaparecido en algún momento, y terminamos en su cama, prácticamente desnudos y besando/tocando/rozando todo como si no hubiese un mañana.

Si dos semanas antes alguien me hubiese dicho que terminaría así, me hubiese reído en su cara.

Pero ahora no daba risa. Para nada.

Acostarme con un "chico malo", acostarme con Craig, era, sin duda, lo mejor que iba a hacer.

-Te lo estás pensando demasiado, princesa- me dijo, mordiéndome el lóbulo-. Se te ve en la cara.

-Es un poco tarde para pensármelo, ¿no crees?- contesté, deslizando las manos por su espalda.

-Demasiado tarde- secundó, volviendo a besarme.

Lamentablemente, mi celular (hasta entonces olvidado en el suelo) rompió la atmósfera.

You're no good for me

Baby, you're no good for me

You're no good for me

But baby I want you~

Craig soltó una risa.

-Que conveniente- comentó-. Cualquiera diría que lo hiciste a propósito.

-Ha sido mi tono de llamada desde hace mucho- aseguré-. No te creas tan especial- rodó los ojos-. Creo que debería atender- me miró con una ceja alzada.

-Ok, ¿tienes idea de lo que está pasando? ¿Sabes lo que estamos haciendo, no?-me sonrojé.

-No soy tan ingenuo- aseguré. Me incorporé como pude y recogí mi celular-. ¿Sí?- contesté, tratando de no sonar tan frustrado.

-¿Kyle? Por Dios, me tenías preocupado.

-¿Stan? ¿Qué pasó?- Craig bufó, fastidiado, y decidió ponérmela difícil.

Siguió mordiendo, lamiendo, y besándome. Ahogué un jadeo.

-Tu mamá me llamó, tuve que decirle que estabas conmigo.

-Cuelga el maldito teléfono, Kyle- me dijo al oído, mientras me seguía obligando a reprimir los pequeños gemidos y jadeos que él mismo provocaba.

-Gracias, Stan. Estoy bien...- jadeé

-¿Seguro? Te escuchas raro, ¿dónde estás?

-No te preocup…Ah- Craig había tenido la fantástica idea de colar una mano dentro de mi ropa interior, y tuve que morderme la lengua para no gemir tan alto. Lo miré, y él me dedico una sonrisita-. Hablamos luego.

-¿Qué? ¡Kyle, espe- y colgué. Prácticamente tiré el celular al piso.

-Eres un maldito- le dije a Craig, acostándome de nuevo.

-Lo se- contestó, volviendo a besarme.

-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0

-Me colgó- dijo Stan, completamente sorprendido- ¡Kyle me colgó, así sin más!- Kenny rió.

-Obvio, debe necesitar la boca para otra cosa.

-¡Kenny! ¿Podrías dejar de decir cosas así, por Dios?- pidió el pelinegro, sonrojado.

-No seas sensible, Stanley- sonrió-. Parece que, después de todo, Tucker logró llevar a nuestro queridísimo Kyle a la cama- Stan bufó.

-Hijo de puta- susurró, suspirando largamente.

-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0

Siempre había presumido de mi habilidad para poder pensar en más de una cosa a la vez, y no fue hasta ese momento que me di cuenta de lo iluso que había sido.

No era tan solo el no poder pensar en varias cosas, era el no poder pensar en nada. Mi cabeza estaba totalmente vacía, no controlaba bien lo que hacía y decía. Nunca me había sentido tan fuera de mí, y, a diferencia de cualquier otro momento, no podía importarme menos.

Y es que, ¿cómo podría importarme algo tan insignificante como eso cuando Craig no dejaba de causar estragos en mi cabeza?

Las estocadas habían comenzado lentas, pero a esas alturas el ritmo era casi frenético.

Sentía tantas cosas a la vez que no quise identificar ninguna, y me dejé llevar por completo.

Puse ambas manos en el cuello de Craig, acercándolo a mi rostro para poder besarlo.

-Más…-jadeé.

-¿Qué?- preguntó, como si no me hubiese escuchado.

Bufé, sin ganas de discutir en un momento así.

-Más, Craig…- repetí, con un gemido ahogado-. ¿Por qué me haces rogar como puta?- soltó una pequeña risa, pero decidió complacerme.

Arqueé la espalda cuando comenzó a embestir con más fuerza. Gemí, prácticamente delirando, sabiendo que no iba a aguatar mucho más.

Volví a besarlo, esa vez con más intensidad, y no dejé que se alejara a más de un centímetro de mi rostro.

Dos, tres, cuatro estocadas más y me dejé llevar por el orgasmo, soltando un gemido más alto que los demás. Craig me siguió poco después, y luego se dejó caer a mi lado.

Mientras trataba de normalizar mi respiración, comencé a sentir sueño, el cuarto se me hizo extrañamente acogedor y, sin pensármelo do veces, me di la vuelta y me dormí en el pecho de Craig. Sin decir una palabra y sin saber si él seguía despierto.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

La luz del sol me dio directo en la cara, obligándome a abrir los ojos con fastidio.

Tardé tres segundos en notar que ese no era mi cuarto, cinco en encontrarme con la cara de un Craig totalmente dormido, dos en recordar la tarde anterior y uno en sonrojarme hasta las orejas. Me puse tan nervioso que casi me caí de la cama, y tuve que respirar profundamente para calmarme un poco.

No esperaba ser todo amor y felicidad después de mi primera vez (menos si era con Craig), pero tampoco creí que iba a estar al borde de un ataque de histeria.

-Maldición Kyle, cálmate- me dije, cerrando los ojos y suspirando largamente.

Un poco más tranquilo, me bajé de la cama y me puse la ropa interior.

Caminé hacia la puerta y la abrí con cuidado, asegurándome de que no hubiese nadie en el pasillo. Cuando estuve seguro, salí, cerré la puerta con cuidado y caminé hacia el baño.

Todo iba perfectamente bien, y entonces apareció Ruby.

Como si hubiese salido de la tierra, la niña ahora estaba frente a mí, mirándome con los ojos muy abiertos. Sentí que me sonrojaba, casi tocando la tensión en el aire. Ninguno dijo nada por un largo minuto, luego, Ruby cambió su cara de sorpresa por una sonrisa malvada y una ceja alzada que no predecía nada bueno.

-Lo voy a joder tanto- dijo, más para ella que para mí, y luego siguió de largo.

Entendí que el problema sería para Craig, así que conté hasta veinte (porque diéz nunca es suficiente), y entré al baño antes de tener cualquier otro encuentro incómodo.

El agua caliente fue lo mejor que me podía haber pasado esa mañana, pero el problema era que estar en la ducha solo me hacía pensar más.

Pensar en qué iba a hacer después, en que le debía una explicación a Stan, en cómo iba a salir de esa casa sin más encuentros incómodos, en el regaño que me esperaba en casa…

La puerta del baño se abrió, y me maldije por no haberle puesto seguro. Si quien había entrado no era Craig, estaba completamente jodido.

-No fue lo primero que vi, pero me alegró la mañana- comentó una voz nasal, y yo pude respirar de nuevo-. Y hablo de tu trasero- especificó, entrando a la ducha.

Bufé, rodando los ojos, sin atreverme a verlo…Lo cual se me hizo más que dificil, porque el muy maldito estaba demasiado bueno.

-¿Ahora no hablas, princesa?- preguntó, acercándoseme más. Me sonrojé-. ¿Estás arrepentido?- negué con la cabeza.

¿Arrepetido? Había sido lo mejor que me había pasado en mucho tiempo.

-¿Entonces qué pasa?- se acercó aún más, colocándome las manos en la cintura-, ¿tienes vergüenza?- me sonrojé aún más, y comenzó a reír. ¿¡A caso ese día no iba a dejar de ser más y más incómodo!?

Apoyé la cabeza en la pared, suspirando.

-Perdón por tener algo de pudor, Tucker- contesté, frunciendo el ceño.

-Creo que es adorable- admitió.

Quedé en shock por un momento, y una sonrisa boba apareció en mi cara. Era la ventiúnica vez que Craig me decía algo así.

-Y ahora que estás de mejor humor- comenzó, besandome el cuello-… ¿Qué tal si nos divertimos un poco más?- propuso, deslizando una mano un poco más debajo de mi cadera.

Asentí, jadeando bajito.

Y se pudo haber caído el mundo, pero al igual que la noche anterior, mi cabeza no tenía espacio para nada más que Craig.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

La idea de la ducha no había estado nada mal, aunque Ruby se puso a golpear la puerta, quejándose del agua y diciendo una cantidad de palabras que jamás había oído salir de la boca de una niña de su edad.

Pero, a parte de eso, estuvo bien…muy bien.

Ahora estaba sentado en el suelo, mirando mi celular mientras Craig se ponía un pantalón y se secaba el cabello.

-Creo que debo irme del país- susurré, mirando con horror las 20 llamadas perdidas de mi mamá.

-Kyle, se que es tu madre y todo, pero esa mujer está loca- aseguró Craig.

-Se preocupa demasiado- traté de defenderla-, y ahora tengo que llamarla y darle una larga explicación.

-Podrías decirle la verdad- lo miré.

-¿Si?, ¿quieres que le diga a mi histérica madre que le mentí, que me quedé en tu casa y que no solo me junto contigo, sino que me gustas?

-Y que te hago gritar de placer- agregó-. Claro, dile eso- rodé los ojos.

-Tú no amas la vida- lo acusé, haciéndolo reír.

Estaba a un segundo de llamar a mi mamá, cuando sonó el timbre.

-Ey, marica, abre la puerta- gritó Ruby. Craig bufó y salió del cuarto.

Lo seguí.

-A ver si te callas, enana- le dijo a su hermana, que veía tele muy tranquila en la sala.

-Agradece que mamá y papá salieron temprano, y que no les voy a decir nada- dijo la niña, sacándole el dedo.

-No me jodas, me vale mierda lo que les digas- contestó Craig, haciéndole la misma seña.

De nuevo el timbre.

Craig abrió la puerta, y yo lo lamenté tanto…

No supe si porque lo primero que vi fue a Stan, o porque Kenny casi se desangra por la nariz. Tal vez había sido el que Cartman, Wendy y Bebe me hubiesen visto con nada más que una camisa de Craig, o que éste solo tuviese los pantalones puestos (dejando en completa evidencia lo que había pasado)…Pero ese día no podía ser más incómodo, y eran tan solo las 12.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Ok, es primera vez que me aparezco como en un mes :c perdón, pero las cosas por aquí no han estado fáciles y bueno...

Pero lo prometido es deuda, y les traigo este capítulo (más largo), que me costó mucho hacer, porque siempre que escribo escenas de sexo soy demasiado perfeccionista, y como suelo hacerlas más completas, pues censurarla me cuesta aún más. Sin embargo, me gusta como quedó el capítulo, y espero que a ustedes también :D

La canción de Kyle es Diet Mountain Dew de -la fabulosa- Lana Del Rey, y me inspiró junto a los hermosos de Franz Ferdinand :3

Tambien debo mencionar que nos acercamos al fin. Así es, el capítulo que viene es el último :C y, debido a esto, creo que tengo derecho a exigir...100000 comentarios! jejejejeje, nah c: pero en serio, del aplauso vive el actor, de los reviews vive la escritora de fics. Así que denme amor!

Besos besos, nos leemos en el próximo capitulo :D