Echo de menos los días nublados, echo de menos el frio, aquí en donde vivo solo hay dos estaciones y en el verano si te quedas mucho rato en la acera eres un humano frito.
PD: Estos personajes son la creación de Rick Riordan, la historia es completamente mía.
11 La carrera
Habían pasado dos horas y nos quedaba la última en la que tocaba Educación Física, y en esa asignatura nos tocaba a las tres juntas, en las dos anteriores me había tocado con Thalía.
Ahora estábamos en los vestuarios cambiándonos al uniforme de gimnasia.
-Chicas soy yo o esto es muy… descriptivo, dijo Piper señalando un pantalón corto de chándal y una blusa de asillas que hacía que nuestros atributos femeninos de la parte de delante resaltaran.
-Por favor, eso es demasiado, yo no me lo pongo, dijo Thalía asqueada.
-Thalía hay que ponérselo, es obligatorio, dije cansada.
-A mi me da que él profesor quiere observar nuestros atributos, gruño Thalía.
-¡Qué asco! Que imbéciles son los hombres de hoy en día, antes te conquistaban poco a poco y ahora te dicen un ¿Quieres ser mi churri? Por un mensaje, suspiró Piper.
-No se quejen tanto y cambiémonos, dije tranquila.
-Tú de entre todas deberías estar más enfadada Annabeth, dijeron las chicas mirándome.
Y era verdad lo que decían pues yo había nacido en una familia de buena cuna y todos mis pretendientes me conquistaban con hermosas palabras o con regalos que harían que cualquier mujer se rindiera a sus pies, y a mí por el hecho de saber cómo te conquistaban los hombres antes de esta era solía ser la más indignada pero hoy mi día no había sido muy normal, bueno lo más normal que puede ser un día para una vampira, primero había empezado mi primer día de instituto por quincuagésima vez, luego una secretaria me había contado la mentira que había dicho Luke que había pasado con mi novio y conmigo, después había aparecido mi novio muerto reencarnado, también me había tocado hacer un trabajo de la mentira con él, por otro lado llegue tarde a matemáticas avanzadas y el mejor amigo de mi novio muerto pero que ahora está vivo tiene un flechazo por mí, también le sumamos el hecho de que Piper y Thalía no quieren disimular bien porque nunca nos han pillado y por último una chica morena "popular" nos había ofrecido a Thalía y a mí ser de ese selecto club y cuando lo rechazamos esta empezó a insultarnos y nos ganamos su odio, vamos que de lo menos que me preocuparía era de un uniforme demasiado escotado y corto.
Thalía y Piper se cambiaron primero y las demás chicas las miraban de soslayo con envidia y luego salí yo y ya ellas no disimulaban sus miradas envenenadas y por desgracia ya está acostumbrada a esto.
Las chicas fueron saliendo una a una y los chicos no les dirigían la mirada pero en cuanto salieron mis amigas, los chicos las miraban de refilón y volvían a lo suyo, excepto alguno que tenía demasiadas hormonas y no paraba de mirar, pero todo el barullo por parte de la compañía masculina empezó cuando yo salí de los vestuarios, los chicos no paraban de mirarme y parecían que estaban en un trance, por el amor de dios si hasta el profesor estaba en ese trance, algunos salieron de él y empezaron a silbarme, si esa era la forma de decir que eras guapa en esta época, silbándote como si fueras un perro.
-Alumnos y alumnas por favor hagan quince vueltas a la cancha, que yo me tengo que ir, dijo el entrenador saliendo de la cancha.
Y todos empezamos a correr alrededor de la cancha, los chicos se colocaban todos estratégicamente detrás de mí y podía sentir las babas de ellos, Piper y Thalía estaban muchísimo más adelantes, según ellas si algún humano sudado se acercaba más a ellas le hincaban el diente y poco les importaba donde estuvieran.
De repente sentí como alguien se posicionaba a mi lado.
-Estás en forma, Percy me sonrió.
-Hago bastante ejercicio, le dije.
-Otra cosa más que añadir a la lista.
-¿Haces una lista sobre mí? Pregunte con una sonrisa en los labios.
-Es una expresión, explico.
-No la había oído.
-¿Y eso?
-Pasó mucho tiempo en la biblioteca de mi casa, me encogí de hombros.
-Era de esperarse, rió.
-Tú tampoco andas mal, comenté.
-Gracias, pero mi fuerte no es la carrera, dijo.
-¿Entonces cuál es? Pregunte.
-No es justo, tú no respondes a mis preguntas y si lo haces la mayoría me las respondes enigmáticamente y no me entero, se quejo.
-Entonces te prometo responder a la pregunta que hagas si tú me respondes a esta.
-Mi fuerte es la natación, contesto.
Yo reí, me esperaba eso, a Percy siempre le había gustado todo lo relacionado con el mar y le encantaba sumergirse en el agua y decía que era lo único que lo tranquilizaba, que se sentía libre dentro.
-¿Cuál es tu posesión más preciada? Pregunto.
-Un libro, dije.
-¿Por qué? Pregunto.
-Porque alguien muy importante para mí me lo regalo y lo conservo desde entonces, explique.
-Soy el capitán, dijo.
-¿Cómo?
-Del equipo de natación.
-¿Por qué me lo dices? Pregunte.
-Porque tú me has dicho cosas personales y yo quiero decirte cosas sobre el por qué me gusta el agua.
-Adelante, soy toda oídos.
-Me gusta porque cuando me sumerjo y todas las preocupaciones se van, me siento mucho más tranquilo, siento también que soy…
-Libre, terminé por él.
-Sí, ¿Cómo lo sabías? Pregunto mirándome con curiosidad.
-Un buen mago nunca rebela sus secretos, sonreí.
-Tú nunca los rebelarías aunque te pagaran.
-Buen punto.
-Mucho hablar y poco correr, dijo.
-Te podría ganar, no te he adelantado porque hemos estado hablando.
-Hombre si la rubia se me ha puesto chulita, él empezó a sonreír y como antes sus ojos brillaban ante la posibilidad de un reto.
-No es chulería soy realista, dije.
-Me apuesto una pregunta a que corro más que tú, dijo mirándome.
-Hecho, dije y los dos empezamos a correr.
Yo era más rápida, ser una vampira ayudaba, antes él me ganaba sin siquiera sudar, en la carrera yo siempre iba delante cuando él apretaba más el ritmo yo lo hacía igual, no me arriesgue a correr más por miedo a descubrirme.
Cuando llegamos a la mete le dije:
-Me debes una pregunta.
