Los personajes de Maria Holic no me pertenecen sino a Minari Endo

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Una humeante taza de café, fue colocada delante de Kanako, agradeció al mesero. Con cuidado bebió un poco.

Vio su reloj pulsera, ya era tarde, pero debía esperar, ya que de ella fue la idea

- ¡Kanako-san! – giro un poco su cabeza, viendo que se acercaban Hotaru y Mariya (que irradiaba enojo). Kanako levanto la mano, para que la localizaran, ya más cerca, Hotaru se disculpó por la tardanza

- No, no te preocupes, en realidad llegue hace poco

- Qué bueno, por un momento creí que estarías enfadada como Mariya, jejeje – el comentario no le dio gracia a Mariya

- Hotaru cierra la boca – dijo la rubia con un tono muy desconocido para Kanako. El susodicho asintió. Ambos tomaron asiento e hicieron su orden, la cual no tardó mucho en llegar – Kana-chan, desde el fondo de mi corazón, nuevamente te pido disculpas, por las tonterías que Hotaru ha hecho

- Está bien, no me molesta para nada, él hizo lo correcto

- Gracias Kanako-san – dijo con lágrimas en los ojos, tomando la mano de Kanako – tú eres la única que me entiende – pero lo único que consiguió fue un tremendo golpe en la cabeza por parte de Mariya

- ¿Estas, segura de tu decisión? – pregunto triste Mariya – no hay nada que pueda hacer, para que cambias de opinión?, cualquier cosa – Kanako negó, entristeciendo aún más a Mariya

- Bueno, la cosa es que yo solo quería hablar con Hotaru-san, para poder darle las gracias, sino hubiera sido por él, estoy segura que habría cometido la tontería más grande de mi vida – termino su café, levantándose de la mesa y dejando el dinero por este – realmente muchas gracias Hotaru-san, nos vemos – inclino un poco su cabeza y se retiró del lugar.

La molestia de Mariya, fue sustituida por una gran tristeza, tanto que había pasado, para que en menos de cinco minutos, todo terminara

- Ángel…

- Cállate – se giró a ver a Hotaru con lágrimas en los ojos – t-todo es tu culpa… s-si no… - y dejo que el llanto fluyera, llamando la atención de todos los clientes, eso puso en aprietos a Hotaru – tarado…

- E…espera, cálmate, por favor, Mariya – ella negó y aumento el llanto. Hotaru se acercó un poco más y le susurro – te diré algo, pero promete guardarlo en secreto – ella asintió.

Hotaru le susurro lo suficientemente bajo para que nadie más escuchara, al terminar de hablar, los ojos de Mariya se dilataron de la sorpresa, esa era la noticia más sorprendente de su vida, incluso le pareció un poco divertido


Kanako caminaba muy desanimada, no había prisa por llegar, además… ¿Por qué se sentía así? Debería de estar feliz, en cambio se sentía muy decaída.

Los preparativos para la ceremonia de graduación ya estaban listos, el gran día para todas las estudiantes de último año, era mañana, ya no había necesidad de preocuparse, solo faltaba que fuera completamente oficial, y libre al fin…

Escucho el vibrar de su teléfono, checo de quien era la llamada

- Reiji-kun… - apago el teléfono – no puedo achacarle mis problemas a él – iba a continuar con su caminata, pero escucho una especia de grito, se giró para ver de quien se trataba

- ¡KANAKO-HIME! – vio un pequeño punto a lo lejos, y como este levantaba mucho polvo

- Oh no… - y en menos de tres segundos termino tirada en el suelo, con una agitada y molesta chica de cabellera anaranjada

- ¿Dónde estabas?, llevo horas buscándote, mi hermano está preocupado por ti, después de lo que hablaron ayer, ha intentado comunicarse contigo, y tú no le respondes – Kanako bajo la mirada

- Lo lamento, pero… no quiero que se preocupe así por mí, no está bien y lo lamento

- Kanako-hime… - se quitó de encima de Kanako y la ayudo a levantarse

- Ya no tiene importancia, debo irme, ya es un poco tarde– Mina la detuvo – ¿qué sucede?

- Realmente no quieres irte, ¿verdad?

- Jajaja, que estás diciendo, claro que qui…

- No, solo huyes de lo que realmente sientes, ¿o acaso me equivoco? – Kanako no respondió – ¿te duele lo que Shizu te hizo?, ¿te molesta?

- Claro que me molesta, él no tenía ningún derecho a espiarme de ese modo, entrometerse en mi vida

- ¿Y ya le has dicho cómo te sientes al respecto?, han hablado calmadamente, sin gritarse, ni interrumpirse, como dos adultos

- Hablar como dos adultos?, pero si el me trata como si fuera una retrasada, además esa conversación ya la he tenido, y acepto todo, ni siquiera pudo disimular o retractarse, es un desvergonzado – Kanako suspiro – no quiero sonar ruda, pero no te entrometas, ya he tomado mi decisión

- Quizás mi hermana no se entrometa pero yo si lo hare – Kanako se sorprendió

- Pero como… - le mostro el teléfono – esto no te concierne, es personal

- Es cierto, pero escucharte y apoyarte es lo que todo amigo hace, ¿verdad?, por favor Kanako, no tienes que cargar con todo sola – y eso fue suficiente, para hacerla llorar, no solo estaba deprimida, sino también muy sensible – quieres ir a tomar un poco de chocolate caliente a nuestra casa? – ella asintió – ven vámonos

Desde su conversación con Shizu, no había día en que no estuviera enfadada, deprimida, y con unas enormes ganas de matar a ese sujeto, pero con la llegada de ese par de hermanos, su tensión se vio disminuida, y por ello les estaba muy agradecida, realmente ese par, el haberlos conocido, era una de las pocas cosa que agradecía de su regreso a Ame no Kisaki


Flash-back – hace un par de meses –

De un lado a otro Kanako caminaba, entrar o no, ese era el dilema, sino llevaba esos documentos Shizu se molestaría, si los mandaba con alguien más, le daría más trabajo y se enfadaría más, ¿Por qué era tan difícil entrar?

Respiro profundamente y se dirigió a la puerta, dio unos pequeños golpes y espero a que le diera permiso de pasar, lo cual no tardo mucho

Abrió lentamente la puerta y asomo su cabeza, comprobando que solo estaba Shizu en la oficina (mejor momento para solo tener ella una hora libre de clases)

- Si vas a entrar hazlo de una vez – dijo fríamente el rubio, Kanako asintió y cerró la puerta tras de si – ¿qué quieres?

- Pues… necesito que firme estos documentos – se los extendió, sin verlo a los ojos

- Y que, ¿quieres que los firme en el aire? – Kanako negó y los puso en el escritorio – toma asiento, que tardare un poco

- Está bien – tomo asiento en una de las sillas. Se movía de un lado a otro, estaba muy nerviosa, hace mucho que no se quedaban solos

- Ya deja de moverte tanto, pareces resorte – le regreso los documentos – ya retirarte, tengo asuntos más importantes que tratar – Kanako asintió, tomo los papeles y salió cual rayo. Dejo los documentos en su escritorio, necesitaba un respiro, en eso su teléfono sonó, respondió la llamada

- Hola, ¿Quién habla?

- Mucho tiempo de no conversar, sensei

- Reiji-kun, cielos, que sorpresa, ¿y a que se debe la llamada?

- ¿Está en la escuela?

- Si, ¿por?

- Salga, si no es mucha molestia

- Claro – con teléfono en mano, Kanako fue a la entrada del edificio y que gran sorpresa se llevó al encontrar a un par que desde hace bastante tiempo no veía. Cerro el teléfono y le dio un abrazo a Reiji que se sonrojo ante tal muestra de afecto

- ¿Y no hay abrazo para mí, Kanako-hime? – pregunto molesta Mina

- Si lo lamento – abrazo a Mina que después se le quedo pegada como chicle del brazo – y ¿a qué se debe esta agradable sorpresa?

- Bueno, ya que tengo un hermano casi inteligente, adelantaron sus vacaciones y yo vengo por el trabajo así que, me dije, mi misma, ¿porque no ir donde Kanako-hime?, y aquí nos tienes

- Pero, yo nunca les dije donde vivo

- Ah eso. Mari-chan es realmente dulce – escucho la falsa tos de su hermano y frunció el ceño (porque tenia que interrumpirla)– si y ese tonto te trajo un regalo – señalo a su hermano como si de un vagabundo se tratara

- ¿Regalo?, ¿Qué es? – le entrego una preciosa y muy delicada rosa hecha de cristal, la cual Kanako tomo con cuidado – es preciosa, muchísimas gracias, Reiji-kun, eres muy dulce

- N-no hay de que… - se sonrojo hasta las orejas, oportunidad que no desaprovecho s hermana, para burlarse de este.

Pero claro que las risas no pueden durar para siempre, si te encuentras en los terrenos de cierto rubio

- ¿Qué está pasando aquí? – pregunto molesto Shizu – estas no son horas de recibir visitas, y lo sabes, Miyamae-sensei, sácalos ahora mismo

- Sí, pero, em… veras, ellos, ellos… - las palabras se quedaron atoradas en la garganta de Kanako

- No es culpa de Kanako-hime, nosotros fuimos los que llegamos de improvisto – dijo Mina alegremente – me disculpo, no queremos causar inconvenientes ni nada

- Oh, ¿enserio? – Mina asintió – pues que bien, ahora, largo – señalo el camino que llevaba al portón de la escuela – están causando un gran alboroto y estamos en clases

- Espera un momento – dijo Kanako – yo ahora tengo unos minutos libres, los llevare a la mansión y…

- Pues hágalo ahora, Miyamae-sensei – miro su reloj – no le queda mucho tiempo o si

- Tiene razón – tomo a cada uno por el brazo y salió corriendo, (solo esperaba no perderse en el camino)


Ya en la mansión, los llevo al jardín, dejándolos donde una mesita, en eso noto que las mejillas de Reiji se encontraban algo rojas, preocupando a Kanako, que le pregunto sobre su salud, él se excusó diciendo que no era importante.

Kanako regreso con una bandeja, llena de pastelillos y algo de té

- Muchas gracias, eres muy amable

- No hay de que, este – miro su reloj – podrían esperar un momento, debo volver – ambos asintieron y Kanako sonrió para salir como bala

- Es tan dulce – golpeo un poco el hombro de su hermano – seguro que esta es tu mejor oportunidad, no lo eches a perder

- ¡CALLATE!

Después de un día no muy ajetreado de trabajo, Kanako regreso a la mansión, pero no encontró al par de hermanos en el jardín, pero si escucho su voz dentro de la casa

Abrió la puerta que daba al jardín y camino hasta la cocina, y ahí estaban, hablando animadamente con Mariya, eso tranquilizo a Kanako, por un momento pensó que se habían ido (o que Shizu les hizo algo)

- ¡Kana-chan!, no es genial, vinieron a verte y se quedaran por un largo tiempo, fantástico – Kanako asintió – por cierto le comente a Mina-chan, sobre mi boda y está más que feliz de ser una de mis damas

- ¡Claro que sí!, es todo un honor, pero, ahora que lo pienso debemos buscar unas cosas – tomo de la mano a Mariya – como no conozco la ciudad, necesitare de una guía, y tú eres la indicada, Mari-chan

- Am… si, está bien

- Excelente – vio a Kanako – te encargo a mi hermano, nos vemos luego – y se llevó a Mariya

- Esa mujer, se comporta como una niña – susurro por lo bajo Reiji

- Reiji-kun – el mencionado se giró a ver a Kanako – ¿quieres ir a dar un paseo?, no conoces la ciudad y esto me huele a plan de romance de tu hermana – Reiji se sonrojo y asintió – no perdamos tiempo, andando – acaricio la cabeza del joven

- Está bien

Dieron toda una vuelta por la ciudad (en su mayoría lugares, que estuvieran cerca de Ame no Kisaki), restaurantes, tiendas, incluso se detuvieron a ver una película en el cine (de terror, Kanako no dormiría esta noche)

- Fue genial, ese sujeto le corto la cabeza

- Si, jejeje…

- Pero no me puede creer, el protagonista siempre fue el asesino, una gran trama

- Ya creo, muy realista…


Llegaron a la mansión, claro que con las manos ocupadas, por un par de bolsas, habían hecho sus comprar, no muy ostentosas, pero algo para llevar de recuerdo

Abrieron la puerta, y lo que encontraron fue a Mariya y Mina, en pleno vestíbulo, con montones de revistas tiradas, todas sobre vestidos de novia y de dama, sí que no perdían el tiempo. La expresión en la cara de Mariya, era más de cansancio que de emoción, ¿Qué tanto habían hecho ese par?

- Kanako-hime – se paró del suelo, caminando hasta Kanako – ¿qué tal el paseo?, ¿divertido?, ¿acaso hicieron cosas interesantes? – esa última pregunta le resulto bastante incomoda a Reiji

- Pues sí, fue divertido, pero aún faltan más lugares a los que ir, disculpa si fue aburrido, Reiji-kun – él negó

- Me divertí, gracias… - Kanako acaricio su cabeza, despeinándolo un poco – Kanako…

- Perdón, a veces olvido que ya no eres un pequeño

- Jajaja, en realidad él tiene una mu… -un certero golpe en el estómago la dejo K.O (servicio especial por parte de su hermano)

- ¡Mina-san! – cayo inconsciente, pero su hermano la atrapo, cargándola como costal de papas – ¿está bien?

- Si, solo que ya tiene sueño, nos vemos luego – Kanako asintió

- ¿No quieren quedarse? – ofreció Mariya – me imagino que su hotel está muy lejos de aquí

- Estamos en la casa de unos familiares. En cuanto llegue a la salida un auto estará esperándonos, pero gracias por el ofrecimiento – pero antes de salir, Kanako se ofreció a acompañarlos, Reiji no se negó

Ya en la reja un auto se encontraba estacionado, Reiji se despidió de Kanako, y ella le dio un cariñoso beso en la mejilla, abrió la reja y Reiji salió, subió al auto y este arranco

- Nos vemos – dijo Kanako, moviendo su mano de un lado a otro. Cuando las luces desaparecieron, cerro la reja y se encamino de regreso a la mansión, pero quizás…


No había sido una buena idea acompañarlo, porque en cuanto la luz desapareció y ya no había nadie a su lado, el paisaje hermoso que Ame no Kisaki representaba en el día, fue intercambiado por algo lúgubre y terrorífico, idéntico al de aquella película de terror. Trago saliva y comenzó a apresurar el paso, que tontería, eso solo pasaba en las películas, nada de que temer solo era ficción.

El viento estaba algo frio, y las ramas se movían, produciendo un sonido suave pero espantoso, camino más rápido, y escucho una rama crujir, como si alguien a siguiera. Bien lo admitía si era una cobarde y la película fue lo suficientemente aterradora para hacerla gritar y que saliera corriendo como rayo, levantando sus brazos y gritando (claro que sin ver por dónde iba)

Tropezó con una piedra, y raspo su rodilla, le dolía mucho, pero el ruido de pasos fue suficiente para hacerla olvidar el dolor. Su miedo era tal que no podía levantarse, sus piernas no le respondían

"Querida madre en el cielo, acaso este es el fin, no conoceré a mi verdadero amor"

Cerró fuertemente sus ojos, y se abrazó a sí misma. Los pasos se detuvieron, y con algo de temor abrió los ojos, una persona estaba frente a ella… un asesino, un loco demente por el asesinato estaba frente a ella. Con algo de valor levanto la mirada, pero una luz la cegó. No, no quería morir de esta manera, que alguien la salvara

- ¿Estás bien?

- Shizu… - dijo Kanako, sorprendida y aliviada. Él apago la lámpara y se agacho, quedando a la misma altura que la peli azul

- Mira nada más, te raspaste la rodilla, y rompiste un par de pantalones, de muy buena marca – miro a la mujer a los ojos, los cuales estaban cubiertos por montones de lágrimas - ¿por qué estas llora… - abrazo fuertemente a Shizu - ¿Qué estás haciendo?, suéltame – trato de zafarse del agarre de Kanako, lo cual fue imposible – oye, ya basta o… - escucho los hipeos de Kanako – realmente estas asustada?

- C-claro que si *sniff*e-estaba muy aterrada*sniff*- miro a Shizu directo a los ojos – y creí… creí que… no te volve… vol…

- ¿No me qué? – pregunto Shizu. Sus miradas chocaron, ese color de ojos, que para Kanako le parecía muy lindo, pero al mismo tiempo tan seductora y aterradora. Ella ya no dijo nada, solo agacho la mirada y recargo su cabeza en el hombro de Shizu – entiendo – ella se mordió el labio, cosa que él no noto – ¿puedes levantarte? – ella no dijo nada, Shizu bufo – eres todo un problema, siempre una pequeña y torpe cerda – acomodo a Kanako y la cargo al estilo nupcial – seguro que mi hermana ya ha de estar asustada

El regreso fue bastante silencioso, después de aquella pequeña conversación, ningún volvió a decir algo, evitando soltar algún comentario innecesario

A penas abrió la puerta, Mariya lo abordo con cientos de preguntas, cosa que molesto a Shizu. Ni que Kanako hubiera estado perdida en un bosque por una semana (solo había tardado 10 min más de lo normal en volver)

- Pero, ¿no está lastimada? – pregunto preocupada Mariya

- Solo se raspo la rodilla, vamos, dile… - la pobre Kanako estaba dormida, cómodamente acurrucada en Shizu – genial, habla a Rindou para que… ¿Qué estás haciendo? – su hermana (junto con Matsurika), tomaba fotos de Shizu y Kanako

- Será un gran recuerdo, cuando sus hijos lo vean

- Más bien seria para el día de su boda, recuerde que los hijos, vienen después de la luna de miel, Mariya-sama – explico Matsurika, con una videocámara

- Cierto… - volteo a ver a su hermano, con estrellas en los ojos – llévala a su cuarto

- Ni loco, ahora mismo hago que despierte – su hermana lo golpeo en la cabeza – que demonios…

- Shhh… si haces eso, la asustaras, mejor llévala a su cuarto – Shizu estaba a punto de contradecirla – y Rindou, fue a ver como se encontraba Hibiki-san, vendrá mañana, no tienes opción

- Eres detestable

- Yo también te quiero onii-sama – Shizu bufo. Subió las escaleras, siendo seguido de cerca, por Mariya y Matsurika – ohhh… esto es tan romántico


Llego a la habitación de Kanako, pero antes de que su hermana y la peli gris entraran, les cerró la puerta en la cara, poniéndole seguro, eso sí, escucho la molestia en la voz de Mariya

Estaba a punto de dejar a Kanako en la cama, pero, noto un pequeño detalle, la mujer lo tenía sujeto de la camisa, intento despegarla, cosa que no resulto

- Suéltame… - movió la mano de la mujer, pero sus uñas estaban bien encajadas – con un demonio, Kanako

- … Shizu… - se detuvo un instante, esa mujer, hablaba entre sueños, uno en el cual él participaba - … tarado… pervertido… grosero… - un pequeño tic nació en los ojos del rubio, solo dormía, para degradarlo. Iba a despertar a Kanako de un golpe, pero, la mano de la joven lo libero de su agarre, la dejo en la cama, cubriéndola con la colcha

Antes de irse, miro el rostro de Kanako, el cual tenía pequeños rastros de las lágrimas, con cuidado de no despertarla, las limpio y la beso, un pequeño beso de buenas noches, se alejó rápido y salió de la habitación, llego a su propia recamara y se encerró.

Lavo su cara y observo el reflejo que el espejo le proporcionaba, eso fue lo más ridículo, que había hecho, en su vida

- Esa mujer… me saca de mis casillas

Fuera de la habitación de Kanako, colgadas, como todas unas espías, estaban Mariya y Matsurika, que habían, grabado y fotografiado, perfectamente aquel momento, el cual valía oro

- Ohhh… será genial, te imaginas si pasamos esto el día de su boda

- ¿Y por qué no se lo envía a Hibiki-sama?, ha estado esperando por saber cómo va la relación entre la cerda y Shizu-sama – Mariya lo pensó – ella estaría más que feliz

- Tienes razón, andando, hay que editarlo de una vez

- De acuerdo – y ambas comenzaron su subida de regreso al techo, y de ahí a editar un video

Lo siguientes días, semanas y meses, pasaron volando, su rutina diaria con Shizu regreso a la "normalidad". Después del pequeño incidente en los jardines de la escuela, del cual no se volvió a hablar, Kanako se concentró en sus clases, y ayudar en los preparativos de la graduación.

Y por las tardes, se iba a pasear con Reiji (cosa que no agrado a Rindou, ni a Shizu), en un principio, sus conversaciones, eran de temas diversos, pero con el tiempo, él se ganó la confianza de Kanako, tanto así, que ella le conto ciertos detalles de su vida, pero en el momento en que toco el tema de Shizu, decidió guardarse un par de detalles, dijo todo lo que sentía, el dolor por el que paso por culpa de ese rubio y la confusión que atormentaba su corazón y pensamientos

Claro que después de aquella platica, se arrepentiría. ¿Por qué? Se estarán preguntando, para no hacer tan larga la historia, Reiji le pidió a Shizu que se disculpara con Kanako, él se negó y le pidió a Reiji que no se metería en cosas que no le incumbían, una cosa llevo a la otra, y ambas llegaron a los golpes(no muy serio), Rindou, llego a tiempo, para detenerlos

Kanako se asustó y preocupo, que tonta había sido al decirle a Reiji, ahora estaba lastimado y todo por su culpa, después de aquello, evito hablar con Reiji, aun así, cada que se veían, le ofrecía unas enormes disculpas, desde el fondo de su corazón, y prefería yo no hablar de nada referente a Shizu, aun así el muchacho le insistía, pero Kanako prefirió dejar por zanjado todo lo referente al rubio (pero Reiji, no se rindió fácilmente)

Como la graduación ya estaba próxima, a una semana, Kanako decidió hablar con Mariya (a solas), esta vez Matsurika no intervino, ya que sabía cuan delicado era, lo que la peli azul debía hablar con la rubia

Kanako le explico lo sucedido con Shizu, incluso que ya sabía sobre lo de haberla espiado, el rostro de Mariya no mostro gran sorpresa, cosa que la peli azul no esperaba

- Ya lo sabias, ¿verdad? – ella asintió

- Pero, no te molestes, yo lo único que deseo es la felicidad tuya y la de Shizu, por eso le pedí a Hotaru que lo mantuviera en secreto – frunció el ceño y su expresión se volvió sombría – aunque ese hombre no puede guardar nada

- No me molesta, enserio, solo me siento rara… es todo

- Kana-chan, eso quiere decir que, ¿realmente no amas a mi hermano? – ella negó – pero…

- Está bien, no pasa nada, además, estoy segura que encontrara a alguien más, digo no soy la única mujer del mundo – aclaro su garganta e imito la voz de Shizu – hay muchas personas, que desean estar con alguien como yo – Kanako sonrió – no le será difícil, casarse ya lo veras, tengo que irme, nos vemos – antes de irse, se giró, pidiéndole un último favor – sería mucho pedirte, una cita con Hotaru-san

- ¿Con Hotaru?

- Sí, quiero agradecerle en persona, lo que hizo, por favor – Mariya asintió – muchas gracias. Hasta luego

Después de un par de días, Mariya le dijo que Hotaru tendría tiempo libre hasta la otra semana, precisamente un día antes de la ceremonia de graduación, ¿el destino o una simple coincidencia?, nuestra querida peli azul no le dio verdadera importancia, pronto, muy pronto, el final de todo llegaría… y esta vez seria definitivo

Fin del flash-back


Bebiendo un poco de chocolate caliente, Kanako estaba en la residencia que actualmente ocupaban Mina y Reiji, quería terminar pronto aquello, pero al mismo tiempo, no. Si volvía a Ame no Kisaki, se encontraría con… ya saben

- ¿Kanako-san? – hablo Reiji preocupado – sobre lo de ayer

- No te preocupes, no estoy molesta, solo me tomaste por sorpresa eso es todo – sonrió amablemente

- Deberías estarlo, te bese a la fuerza y también… dije cosas que no debía… pero… - medito las palabras que estaba por decir – realmente me gustas… desde hace mucho tiempo…

- Gracias – él se sorprendió, ¿Qué le agradecía? – me parece un poco curioso, eres… la cuarta persona que me lo dice, es gracioso – miro la taza que aun contenía un poco de chocolate – todas las declaraciones que me han hecho, son de hombres, pero, creo que la tuya ha sido la más sincera

- ¿Qué quieres decir?

- Bueno… aunque tu creas que todo lo que me reclamaste ayer y de lo que estas arrepentido de decirme son tonterías, la verdad es que… - la mirada de Kanako se veía calmada – realmente son ciertas, es vergonzoso admitirlo, pero así soy yo. Y me sorprende que aunque sabes como soy, de alguna manera, un poco curiosa, yo te guste

- Es que, tú eres muy linda, y quien eres, es lo que te hace única – las mejillas del muchacho se colorearon de rojo

- Realmente eres dulce – el reloj, marco las 8:00 PM, ya era muy tarde, había pasado mucho tiempo, en la casa de aquel par, seguro que Mariya, estaría muy preocupada. Se levantó y dejo la taza en la mesa – debo irme, gracias por todo – Reiji la sujeto de la mano

- Aun… no me has dicho que opinas – su cara seguía roja (le hacía competencia a un tomate). Kanako coloco su mana en la cara del joven, sorprendiéndolo – Kanako-san…

- Como ya te dije, eres muy dulce, desgraciadamente, no puedo corresponder a tus sentimientos, no es por la edad, o porque seas un chico. Me he dado cuenta, que para encontrar el amor, precisamente no debo imponerle condiciones, sino, no sería un verdadero amor. – él no entendía, ¿esas palabras, eran dirigidas a él o a ella? – estoy segura que encontraras, a alguien que realmente te quiera, aun eres joven, recuerda que el mundo está lleno de oportunidades, todo depende, si deseas encontrarlas, nos vemos - soltó su mano y salió de la casa

- El rechazo es doloroso, no te preocupes, ya lo superaras – dijo su hermana, saliendo de la cocina – ella es una mujer muy linda, pero su corazón, está cerrado al amor, porque ya ama a alguien

- Si, ya lo sé… - su hermana acaricio su cabeza – ¡hey!

- Cállate, trato de ser una buena hermana – él sonrió – ayer te le declaraste, después de que ella no quería hablar contigo de Shizu, y ahora de lo único que hablaron, fue de aquella nada romántica conversación

- Bueno… es que no se me ocurrió nada más, ella estuvo callada durante mucho tiempo

- Aja, anda vamos – lo jalo de la manga – te conseguiré un par de lindas chicas, nada mejor para el mal de amores

- He?, no, no, no quiero – se abrazó a las escaleras – los lugares a los que vas siempre son raros

- Grosero, entonces te parece ver la película de terror que acabo de comprar

- Hmmm… está bien

- Pero tu compraras las palomitas y refrescos

- Sabía que era demasiado bueno para ser verdad


Llego a la mansión y como lo esperaba, Mariya y Rindou la inundaron de preguntas, ella se excusó, diciendo que se le había ido volando el tiempo en la biblioteca.

No ceno, solo quería ir a dormir, mañana era el día, uno tan esperado, todo estaba listo

Un largo pasillo, era el que recorría, ¿A dónde la llevaría? Abrió una puerta, y escucho una melodía, la marcha nupcial, ¿de quién era la boda?

Escucho una voz, se giró para ver de quien se trataba, Shizu?, ¿se trataba del sueño que tuvo en la casa de Hibiki-san?, no, era un poco diferente, él estaba vestido de novio, pero ¿y la novia?

La marcha nupcial continuo y en eso la novia apareció, caminaba despacio, hasta donde el rubio esperaba. ¿De quién se tratara esta vez?, se preguntó la peli azul, pero sus dudas fueron inmediatamente detenidas, cuando Shizu levanto el velo de la novia.

¡ELLA!, era ella misma, y sonreía felizmente, bien, eso no era un sueño, se trataba de una pesadillas, ¿Cómo estaba soñando que se casaba con Shizu? Debía de estar enferma, para soñar eso

Lo peor fue cuando llego la hora del beso, se tapó los ojos, no podía ver. Al retirar sus manos se encontró en la recepción, muchos invitados, comida, una gran decoración y música preciosa

Vio a los recién casados bailar, y ella, bueno, su ella, del sueño, sonreía, se veía feliz, seguro que era una trampa, y pronto todo sería un horror, desgraciadamente, nada de eso llego, su yo, del sueño, se veía encantada, irradiaba felicidad, en un momento de distracción, su otro yo, se alejó de Shizu y fue a hablar con Mariya, seguro que podría obtener la verdad de ahí

- ¿Realmente estas feliz? – pregunto la rubia – ¿creí que habías dicho que no lo amabas?

- Yo lo pensaba, pero… realmente, tengo esos sentimientos por tu hermano, fue inesperado, no me arrepiento

- Me alegro, regresemos – Kanako asintió, ambas mujeres se alejaron, dejando, sola a la Kanako real

Entonces… si ese era una pesadilla, ¿Por qué le gusto lo que escucho? Acaso se trataba de aquello que no podía encontrar, lo que no deseaba admitir… no quería admitir, que ella…

Su alarma sonó, haciéndola despertar, estaba en el piso, ¿Cómo se había caído? Le quitó importancia a ese detalle y vio la hora, se le hacía tarde. De rayo entro al baño y salió de este, por suerte había dejado lista la ropa que usaría

Bajo a la cocina, ya no había nadie, pero si un delicioso desayuno, y a su lado una nota

"Kana-chan, nos hemos adelantado, disfruta el desayuno.

Atte.: Mariya"

Mariya sí que era muy amable, comió su desayuno y salió de la casa, esperaba no llegar tarde, sino se metería en serios problemas.

Frente al auditorio, había muchas estudiantes, todas esperando ansiosas, el inicio de la ceremonia, unas más algo asustadas, quizás arruinarían ese gran momento y no solo se avergonzaría ellas mismas, sino a todas, y eso sería algo que no olvidarían durante bastante tiempo

Ella sonrió nostálgicamente, esta escena le traía tantos recuerdos, buenos y malos, y uno que deseaba que se borrara fácilmente, como el lápiz en una hoja de papel

Escucho el tono de llamada, ¿Quién sería?, ¿Reiji?, vio el verificador de llamadas, Hibiki-san

- Si, ¿en qué puedo ayudarte?

- Solo quería saber ¿cómo estás?, ¿algo bueno te ha pasado?

- Todo va de maravilla, hoy es mi último día en Ame no Kisaki, ya sabes, mucho alboroto

- ¿Enserio?, ¿y qué opina Shizu-kun?

- ¿Y el que tiene que ver?, ya sabe que me voy

- Claro, pero, bueno, como él y tu están saliendo, me imagine que…

- ¿Salir? – dijo Kanako sorprendida – creo que te equivocas, no hay nada de eso

- ¿Qué?, pero si Matsurika-san, me dijo que… - se escuchó una voz, que para Hibiki-san fue lejana, pero para Kanako era la señal, del inicio de la ceremonia – ¿y eso que fue?

- Perdón, debo colgar, te llamare luego – corto la llamada, sin darle tiempo a Hibiki-san de objetar algo – ¡todas entren, de forma calmada! – dijo lo más alto posible, las estudiantes fueron entrando, al auditorio

Para dar inicio a la ceremonia, comenzaron con la canción de Ame no Kisaki, continuaron con la entrega de certificados; una a una las fueron llamando, un pequeño discurso por parte de la mejor estudiante durante todo el curso y unas cuantas palabras por parte de Shizu, un pequeño aplauso (más que nada ovación) y muchas lagrimas

En los jardines, muchas estudiantes se felicitaban, lloraban y reían, todo había terminado, fue rápido, incluso si veía hacia atrás, parecía que todo era un sueño.

- ¡Kanako-sensei! – se volteo, encontrándose con Momo – creí que no la alcanzaría

- Felicidades por tu graduación – dijo Kanako, acariciando su cabeza y despeinándola un poco – ¿necesitas algo?

- Si… - saco una cámara – ¿podría tomarme una foto con usted?

- Claro

- Fantástico – le llamo a una amiga, para fotografiarlas. Se pusieron juntas, levantando sus manos y haciendo una v de victoria con sus dedos. Le regreso la cámara a Momo y se fue (ya que Shizu estaba fotografiándose con las estudiantes). Momo vio la imagen emocionada – gracias

- De nada, ya tengo que irme

- Sensei, ¿quiere ver una foto de mi sobrino? – ofreció amablemente Momo

- De acuerdo, había olvidado que nacía en estos meses – Momo tecleo, tratando de encontrarla, no tardo mucho y se la mostro a Kanako, sus ojos brillaron de la emoción – es súper adorable

- Sí, es niño, su nombre es Seiya

- Lindo – vio la hora, ya era tarde – disculpa, pero debo irme – Momo la sujeto del brazo, sorprendiendo a la mujer

- Yo… quería decirle… bueno este… - una amiga de Momo la interrumpió, jalándola del brazo, para ir a tomarse un par de fotos, ella asintió, Kanako se despidió de ella, pero antes de alejarse por completo - ¡MUCHAS GRACIAS, POR HABERME SALVADO, SIEMPRE LE ESTARE ETERNAMENTE AGRADECIDA! – Kanako sonrió, y la vio alejarse, ahora ella debía terminar de empacar, sería un largo viaje


Entro a la mansión y no había nadie, casi olvidaba que también hoy era la ceremonia de Mihoshi no Mori, seguro que ahora estaban rumbo a la escuela, eso le facilitaría un poco las cosas

- Si termino rápido, tal vez me evite las despedidas

Fuera de la mansión, un enorme camión de mudanza esperaba, uno a uno fueron entrando y llevando las cosas de Kanako dentro del camión

- Ya está todo listo – dijo uno de los trabajadores

- Gracias – les entrego la mitad de la paga y un papel con la dirección a donde llevarían las cosas – alguien los estará esperando

- De acuerdo, nos vemos allá, señorita – Kanako asintió, y vio como el hombre salía

Sola, vio toda la casa, hermosa, un lugar encantador, casi no quería irse, pero en un par de meses vería a Mariya en su boda, no había de que preocuparse, subió por última vez a su habitación, revisando que no olvidara algo, en su mesita de noche reposaba su precioso colgante, era un poco gracioso, hace años lo olvido y por ello pasaron tantas cosas, bueno esta vez, no sería lo mismo, lo guardo en su bolso y tomo su maleta, sino se iba ahora, perdería el tren

Ya en planta baja, se sorprendió que ellos estuvieran ahí

- No creías que podías irte sin despedirte primero, ¿verdad, Kana-chan?

- Ejejeje, como crees, Mariya-san

- Ese era su plan, pero le falta algo de velocidad, cerda estúpida – Kanako casi se cae de espaldas, ósea, esa era su manera de decirle hasta luego – y no crea que le deseare buen viaje, más bien espero que a donde vaya no les cause problemas a esas pobres almas que la tendrán que soportar ahora

- Yo también te extrañare, Matsurika-san – Mariya se acercó y tomo las manos de Kanako entre las suyas

- Me alegre mucho al poder verte de nuevo, me divertí mucho contigo – sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas – pero es triste que tengas que irte, jejeje – seco las lágrimas antes de que cayeran por sus mejillas – eso sí, espero que no olvides que eres mi dama de honor, tendrás mucho que hacer

- No lo he olvidado, serás una maravillosa esposa – Mariya asintió y abrazo fuertemente a Kanako, abrazo que la peli azul compartió encantada – nos veremos pronto – se separaron y fue el turno de Rindou

- Para mí ha sido un placer tenerla aquí, que disfrutara en gran medida de la comida que con mucho agrado le prepare a usted – abrazo a Kanako - te extrañare mucho Kanako-sama, - se separó del abrazo y vio directamente a los ojos a Kanako – pero cuando me necesites, no dudes en llamarme – le guiño el ojo, haciéndola sonrojar y que riera

- Lo pensare – soltó a Rindou, ahora solo faltaba Shizu, el no dijo nada, solo extendió la mano, un simple apretón – ha sido un placer trabajar aquí, hasta pronto

- Buen viaje, Miyamae-san – Kanako asintió, soltó la mano del rubio, y se dirigió a la puerta de la casa, abrió y se despidió con un ligero movimiento de mano


Las rejas de Ame no Kisaki se encontraban a pocos metros, sino se apuraba el tren se le iría y debía esperar una hora más, ¿Cuánto tiempo le quedaría?

Saco su teléfono del bolso, aun le quedaban 40 min, tiempo de sobra, pero una voz la hizo detenerse, ¿Qué quería?

Un poco nerviosa se giró, encontrándose con él

- ¿Q-que ne-nece- necesitas? – pregunto nerviosa. Se acercó a Kanako, quedando a muy pocos centímetros de distancia, ella trago saliva, ¿y ahora qué?

- Olvidaste esto – extendió el colgante frente a la mujer, ella se sorprendió, ¿pero cómo?- ¿Qué no vas a tomarlo?, según esto es muy importante para ti, ¿no lo quieres?

- He?, si, si – algo temerosa tomo el colgante – gracias

- De nada, - se giró y comenzó a caminar – para la próxima se más cuidadosa, no siempre estaré ahí para regresarte todo, entiendes

- De acuerdo – vio el colgante en sus manos, sería mejor ponérselo, sino se le caería misteriosamente. Fijo su mirada en la silueta del rubio que paso a paso se alejaba, ahora que lo pensaba, en este camino fue donde lo conoció, a Mariya(Shizu), y en el cual se despedía de él.

Los momentos raros y horrendos que vivió al lado de Mariya (Shizu), no fueron los mejores, pero en pocas ocasiones, le demostró un lado amable y comprensivo, no solo era un loco despiadado, solo era alguien que le molestaba mostrarse como realmente es

"A veces llegas a ser tan amable como grosero"

- Shizu… Shizu… - trato de hablar más fuerte, pero incluso así, no le hacía caso, eso le molesto, bien, pues ella también podía ser mala - ¡MARIYA! – se detuvo, y girándose molesto

- ¿Cómo me dijiste?, cerda asque…

- ¡ME GUSTAS! – grito lo más fuerte que pudo – me gustas, Mariya, quiero decir Shizu – él no dijo nada, espero por lo que Kanako estuviera por decir – sigues siendo un tarado, grosero, pervertido y prepotente hasta mas no poder pero… este… me gustas bastante – Kanako estaba bastante roja, ¿Por qué tenía que hacer una declaración tan vergonzosa?- tanto que… te quiero… por eso…

- ¿Por eso, que? – ella se sorprendió, en qué momento se había acercado tanto – ¿y bien?

- Este… este… - miro de un lado a otro - ¡NO SE!, aléjate un poquito, si

- No… - rodeo las mejillas de Kanako, con sus manos – ¿porque quería alejarme de ti? – la beso, no uno sacado de una novela, nada apasionante o seductor, sino un simple y cariñoso beso. Separo sus labios de los de Kanako – ¿tienes algo más que decir?

- Pues no… ya se me olvido – dijo un poco nerviosa – ¿y tú?

- Déjame pensar, no, nada

- Ah, okey,em… creo que se me va a ir el tren – iba a alejarse, pero Shizu la abrazaba posesivamente – si te dije que se me va el tren

- Y eso me importa, porque…

- Porque si se va el tren, tengo que esperar otro, y si espero otro, se me hará tarde para ir a la nueva escuela donde trabajare

- Entonces no es importante

- ¡CLARO QUE ES IMPORTANTE!, se trata de mi trabajo, ya me tengo que ir, suéltame

- No tienes de que preocuparte

- Claro que sí, me pueden quitar el trabajo

- Ya te dije, no te preocupes, aun trabajas aquí – Kanako quedo escéptica

- Perdón, ¿qué dijiste?

- Que aun trabajas aquí, el contrato es ahora una plaza, trabajaras aquí, de manera oficial

- ¿He?, p-pe-pero, c-como… si…

- Matsurika y mi hermana se encargaron de eso. Ayer me llego una carta, pero hasta ahora me acorde de eso

- Oh… ya, ya… ¿acaso eres tonto? – Kanako se puso histérica – sabes cuánto gaste para la mudanza, el boleto, genial, genial, y lo peor, es que tuve que rentar un apartamento, porque donde iba a trabajar "ahora" estaba más lejos de la casa de mi abuela, ¡GENIAL!

- Deberías de estarme agradecida, en vez de chillar como una cerda

- ¿Qué? – de un manotazo termino el abrazo – perdón, pero, no estoy chillando. Simplemente resalto que por tu culpa, gasta mucho dinero, innecesario, y tú – señalo al rubio – en vez de disculparte, me dices que debo agradecerte. No, no, tú eres el que debe disculparse

- Ah sí, ¿y de qué? Según tu

- Pues te lo diré, primero, convertir mi vida en un infierno durante mi estancia en esta escuela, segundo espiarme sin consideración, tercero intentar vio… violarme y por ultimo no decirme que sigo trabajando aquí

- No lo voy a hacer

- ¿Qué?, no, no, tú te disculpas, hazlo ahora

- No eres mi jefe, yo hago lo que quiera

- Grosero, discúlpate, ya, ya, ya

- No, y esa es mi última palabra – tomo la mano de Kanako – ya le hablamos a la mudanza que contrataste, volverá en un momento, regresemos

- Primero discúlpate – soltó la mano del rubio – no iré a ningún lado, sin escuchar una disculpa de tu parte, vamos, vamos, te escucho

- Realmente no me quieres facilitar las cosas, ¿o sí? – Kanako negó – bien, quieres una disculpa, te la daré – jalo del brazo a Kanako y la beso, se separó y dijo – esto es por Ame no Kisaki – la volvió a besar, pero un poco más apasionado – esto por espiarte – otro beso, mordió su labio, haciéndola gritar y metiendo su lengua en la boca de Kanako – por intentar violarte – la volvió a besar, pero esta vez, fue mucho más largo, tanto que la falta de aire se hizo presente – y este por hacerte gastar dinero en la mudanza, y no decir que sigues trabajando aquí – dijo jadeante – contenta? – Kanako estaba roja, esa no era la disculpa que esperaba, pero… no estuvo tan mal – ahora sí, regresemos a la casa. En cuanto Mariya te vea, estará más que feliz

- Si, está bien…. – ambos caminaron, de regreso a la mansión. Shizu tomo la mano de Kanako, sorprendiendo a la mujer - ¿que estas…

- ¿Qué?, ¿acaso no puedo tomar la mano de mi novia?

- ¿Tu novia?

- Si, que esperabas?, después de "tan romántica confesión", quieres que ignore a la mujer que quiero – Kanako negó – pero no te acostumbres tanto a lo de ser mi novia, eso pronto cambiara

- ¿Cambiará?, ¿a qué te refieres? – beso la mejilla de Kanako, haciéndola sonrosar

- Pronto lo entenderás, no comas ansias

- De acuerdo

Una hermosa escena, no lo creen, Shizu y Kanako tomados de la mano, rumbo a la mansión, pero ese no es el final, ya que un trio de personas los observaban desde un árbol

- Bien hecho Matsurika – dijo Mariya – resulto mejor de lo esperado, y lo tengo grabado, solo debo editar unas cosas

- No hay de que, es mi trabajo – dijo Matsurika, que tecleaba su teléfono – ahora mismo le estoy enviando unas fotos que les tome, a Hibiki-sama

- Hermana, no creí que fueras tan buena casamentera. Sin duda alguna, tu plan fue un rotundo éxito de principio a fin, pero… - miro molesto a su gemela – por lo menos me hubieras dicho

- Si lo hacía, ten por seguro que lo habrías echado a perder – dijo sin ver a Rindou a los ojos. Envió el mensaje y guardo su celular – era mejor que actuaras con naturalidad, eras una de las piezas más importantes

- Claro, claro, bueno, regresemos a la mansión o Shizu-sama, se dará cuenta

- Entendido – los tres bajaron del árbol y se fueron por un atajo que les llevaría a la mansión


Kanako iba más que perdida en sus pensamientos, tanto y nada a la vez, de un momento a otro, se convirtió en la novia de Shizu, seguro que estaba soñando. Se pellizco la mejilla, cosa que le dolió, dios mío, era real

- Hey… Shizu – se detuvo un momento y miro al rubio – entonces… eres mi novio y yo tu novia

- Si, creí que ya lo habías entendido, pero sigues siendo un poco lenta para esto

- ¡OYE! – dijo molesta – ejem… a lo que me refería es ¿realmente me quieres?

- Si quieres te lo demuestro, en cuanto lleguemos a la mansión

- He?, no, no – movió su cabeza de un lado a otro – así está bien, ya entendí, si me quieres, y yo te quiero, fin de la charla, andando – lo tomo de la mano y continuaron con la caminata

- Pero, si sigues dudando, en cuanto lleguemos, lo puedo solucionar – sonrió ladinamente, poniendo roja a Kanako – ¿aceptas?

- No, yo te creo y jamás de los jamases volveré a dudar de tu amor por mí, ya me quedo claro. No necesito ejemplos tan físicos

- Bien, pero la oferta sigue en pie- Kanako seguía roja de la vergüenza, y lo más inteligente que se le ocurrió, fue darle un buen pisotón a Shizu, cosa que molesto al rubio. Ella se arrepintió de eso, y salió corriendo directo a la mansión, esperando llegar a salvo y completa

"Querida madre en el cielo, muchas cosas me han pasado desde que llegue a Ame no Kisaki hace 10 años, te confesare, que realmente me sentí desdichada, no solo por no haber encontrado a mi amor predestinado en una chica, sino que mi compañera de cuarto resulto ser un chico, y por haberlo descubierto una serie de cosas realmente extrañas me rodearon durante aquellos días. Pero ahora que el tiempo ha pasado, me he dado cuenta que aquello que anhelaba encontrar en una chica, lo encontró con ese mismo muchacho, si, aquel que me torturaba las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Sonara un poco tonto, incluso casi sacado de una novela, pero la verdad es que mis experiencias con él, nunca han sido de novela o cuento de hadas, pero bueno, que se le va a hacer, así es él. Su nombre ya no es Mariya, desde ahora y para siempre él es Shidou Shizu, el muchacho que convirtió mis días en Ame no Kisaki en los peores de toda mi existencia, pero también es la persona a la que quiero, y con la que estoy muy segura de pasar el resto de mi vida, nos vemos, mamá"

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