Cuando descubrió lo de su otra personalidad, Gero intento abandonar el Cero Mortis, pero era inútil, su cuerpo había estado en contacto con esa sustancia durante demasiado tiempo, ahora la necesitaba
El daño ya estaba hecho, Johan durante su larga adicción había desencadenado un demonio que lo devoraba por dentro. No podía abandonar el laboratorio, ya se había vuelto una enfermedad; al salir, su mente se apagaba y eventualmente su otra personalidad lo traía nuevamente; al recuperar su conciencia, se encontraba siempre en una mesa de trabajo o frente a su computadora
Cuando la desesperación llego a su máximo punto, decidió acabar con su otro yo antes de que este lo acabara a el.
-Mejor morir como un humano antes de convertirme en eso…- Gero había tomado un viejo revolver y estaba decidido a acabar con todo. Abrió su boca, coloco el revólver dentro de ella, pero no escucho sonar el disparo.
Todo estaba oscuro.
-Johan…. Gero, ¿Qué importa?- Aquel ser idéntico a Gero lo miraba con una sonrisa espeluznante.
Gero no respondió a su pregunta.
El ser lo observo con fascinación. Se acerco a él y comenzó a hablarle
-Los humanos son un cáncer en este mundo- de alguna manera, aquel ser y Johan se encontraban flotando en un lugar lleno de oscuridad, solo iluminado por la luz de un objeto que se encontraba bajo ellos, un objeto hermoso y brillante… La tierra.
-Durante los millones de años que ha existido la humanidad, la tierra ha cambiado gracias a ellos. Muerte, odio, hambre, miedo; todo es producto del deseo egoísta de aquellos seres inferiores; todos buscan un poder infinito debido a la codicia que los corroe desde su nacimiento.
Gero observaba la tierra con mucha fascinación. Le hacía sentir como alguien insignificante, como una pequeña partícula de un infinito todo. Hacia unos momentos que tenía una pistola en su boca y lagrimas en sus ojos, pero ahora… ahora solo había tranquilidad; no tenia importancia el saber que estaba pasando, solo quería contemplar aquella esfera tan simple en su forma y a la vez tan perfecta en su belleza.
Pero por desgracia aquel ser interrumpió su meditación.
-Es hermosa ¿verdad?
Gero se digno a contestarle –En verdad lo es- no aparto su mirada de aquella vista.
-Los humanos la están destruyendo lentamente- La tierra se empezó a tornar de un color rojizo, los continentes se volvían cada vez mas opacos, era un espectáculo demencial, estaba presenciando el apocalipsis de un mundo.
-Es como el pulmón de un fumador- aquel ser soltó una lágrima mientras presenciaba la demacración del planeta- Todos ellos son diminutos, estúpidos y débiles, nosotros no…
-¡Soy un humano!- Estaba enojado, aquella figura hablaba como si Johan fuera algún ser extraño, pero era eso, un humano… un decrepito humano.
-Podemos cambiar eso, podemos cambiar a todos-
-una vez lo intente, y no funciono muy bien-
-¡La patrulla roja será un chiste en comparación de lo que podemos hacer!- Aquel ser observo a Johan; era idéntico a el, a excepción de los ojos… no había vida en esos ojos, parecían los de una maquina. – La respuesta son los Androides
-¿Los Androides?
-Si, un ejército completo, cada uno impulsado con la formula de energía ilimitada, con ellos podríamos acabar con un 80% de la población
Johan se impacto a escuchar esto- Se perderían millones de vidas, eso es algo inhu…
No pudo terminar, aquel ser lo interrumpió- "!¿Inhumano?!" – lo miro con rabia. – La humanidad es el verdadero crimen a la naturaleza. Al eliminar las potencias del mundo su población se reducirá, las guerras se terminaran ya que todos vivirán a la defensiva del poder de nuestros androides; el odio del mundo se unirá en nuestra contra, pero mientras ellos se rebelan, aprenderán lo que es el dolor, aprenderán lo que es sufrir de verdad y cuando pierdan toda esperanza y acepten nuestro dominio, entonces el mundo se curara. Cuando estén cerca de la destrucción de la tierra entonces será cuando aprenderán a apreciarla.
-¡Es todo una carnicería sin sentido!-
-¡No, es dominar la enfermedad, es controlar la plaga!
-¡Con asesinato!
-¡Con Justicia!
-Millones de vidas se perderán- Gero no daba a torcer sus ideales, ya lo había hecho más de una vez, no quería volver a hacerlo
Y no lo hare.
-el bien mayor es la prioridad- La tierra se volvía mas y mas roja, los continentes se volvían paisajes desérticos – Los humanos son los seres que forjan el camino a la autodestrucción, y para salvar este mundo es necesario quemarlo….
La tierra se torno completamente roja, parecía una cascara vacía
-y formar uno nuevo desde las cenizas- entonces rápidamente la tierra empezó a recuperar nuevamente su color, los continentes, los mares… todo volvía.
-La patrulla roja original a muerto, nosotros somos su legado; y este legado será eterno.- Se acerco a Johan. –si abandonas tu humanidad, si te conviertes en lo que debemos ser, entonces todos esos sentimientos de culpa quedaran en el olvido…. Todo aquello que te ata a la inferioridad desaparecerá y te convertirás en alguien perfecto.
Johan observo nuevamente la tierra, recordó toda su vida… sus experiencias, Sara, Brief, Sirio, la patrulla roja, todo le había proporcionado dolor, locura y miedo
Pero también….
-desde hace mucho… he pensado como tú, he perdido a todas las personas que he amado, he perdido la confianza de los que me eran cercanos, incluso mi espíritu se ha roto… pero también he amado y he sido amado – Pensaba en Sara- he aprendió, he conocido lo que es ser un padre- Sirio….- he tenido amigos, he tenido sueños y esperanzas y aunque todo eso se ha perdido durante mucho tiempo...
No pudo terminar de hablar, aquel ser rápidamente se le acerco y lo levanto por el cuello- Esta charla no era una propuesta, era una descripción de lo que esta pasando en este momento, cuando intentaste suicidarte tu mente rápidamente busco algo que lo impidiera, yo soy ese algo y mientras tenemos esta agradable conversación, tu cuerpo sigue trabajando-
El paisaje cambio repentinamente, ya no se encontraban en el espacio, ahora estaban en unas ruinas… las ruinas del centro operativo de la patrulla roja.
-Gracias a ti se han perdido cientos de vidas, tus manos están manchadas de sangre- Al decir estas palabras, manos empezaron a salir de aquellas ruinas, eran seres desagradables y descompuestos, todos vestidos con los uniformes de la patrulla roja- No eres inocente, siente el dolor de las miles de vidas que se han perdido, has perdido a los seres que mas amabas gracias a tu prepotencia- se acerco al oído de Johan- Puedes despejar todo ese dolor…..
Johan sentía miedo, tenía razón, había pecado mucho en su vida… había experimentado con personas, había vendido su alma a un propósito que no ha causado más que odio y miseria.
Sus pensamientos fueron interrumpidos al escuchar un sonido… era algo conocido que le trajo una sensación de calma y emoción…. escucho el sonido de un turpial.
-He caído en un abismo- le dijo al espectro- he visto lo que es la oscuridad, he sentido lo que es el dolor, he causado daños, he causado odio, conozco lo que es perderse en el vacío y no saber la diferencia entre lo que es correcto o no y todavía no creo comprenderlo muy bien. Pero hay algo que comprendo, que solo hay una manera de salir de este abismo
De alguna manera el ser se alejo rápidamente de Gero, era como si algo lo hubiera empujado.
-yo mismo corte mis alas hace mucho tiempo, pero es momento de recuperarlas- Johan se acerco al ser, este se arrodillaba, parecía como si estuviera sintiendo un dolor insoportable – es momento de que desaparezcas-
No desapareció
-No ves lo obvio- Le sonrió, aunque se notaba que seguía adolorido- no puedo irme, soy parte de ti, lentamente me apodero de todo lo que eres, eventualmente, quieras o no, terminaras siendo yo.
Gero no reacciono ante esto- puede ser, pero aun tengo algo de tiempo antes que eso suceda- extendió su mano y la imagen del ser se fue distorsionando hasta no quedar rastro de ella.
Johan se sentó en el suelo, aquellos muertos de la patrulla roja seguían a su alrededor, este los miro y con un gesto muy humilde les hablo-en verdad lo siento- aquellos individuos lo observaron y poco a poco tomaron rasgos definidos, se habían vuelto personas nuevamente.
Supongo que es momento de despertar, pero antes quiero aprovechar esto.
El paisaje de las ruinas se remplazo por el de una montaña…. Una montaña que Johan extrañaba, habían 2 personas en ella, un hombre y un niño pelirrojo.
Gero se acerco a su versión del pasado, esta no lo observaba, ya que solo era un recuerdo, observo a el niño, lo miro con un gesto que denotaba nostalgia y amor.
-Lamento haber perdido mis alas por tanto tiempo Sirio- un ave se poso sobre el hombro de Gero, este le sonrió y esta le correspondo con un canto.
Después de esto, despertó.
