Holaaaa ¿Cómo están? Como siempre, gracias por los reviews, me animan a seguir escribiendo n.n En este capítulo por fin dará pelea el malvado Belphemon Sin más embrollos, los dejo con el capítulo, disfrútenlo y nos vemos al final n.n
PD: Digimon no me pertenece, si así fuese, esta historia habría salido en pantalla.
Capítulo 11: HerculesKabuterimon, el gran insecto dorado
Habían pasado ya tres horas desde que los elegidos se habían separado. Izzy y Joe se encontraban en camino hacia el norte del continente WWW, donde se suponía encontrarían a Ebonwumon, una de las cuatro Bestias Sagradas.
-Llevamos un buen tiempo caminando- dijo Joe-. ¿No creen que sería bueno descansar un rato?
-Si, me parece bien- dijo Izzy-. Pero después de caminar varias horas bajo el sol, aún nos encontramos en esta verde pradera, sin ningún árbol alrededor que nos de sombra.
-Es extraño que este lugar no parezca dominado por los demonios- señaló Gomamon-. Aquí hay sol, pastos verdes, cielo azul; se contrarresta completamente con el triste estado en que se encuentra el continente Server.
-Tienes razón- dijo Joe-. Tal vez la presencia de las Bestias Sagradas hace que los demonios no puedan entrar aquí.
-Si es así, tenemos que apresurarnos- dijo Izzy-. No sabemos cuanto tiempo tenemos hasta que los demonios puedan entrar a este continente. ¡Miren! ¡Ahí vuelve Tentomon!
-¡Izzy!- dijo el digimon insecto mientras se acercaba volando-. Aquello que se ve allá es un bosque, parece que se extiende hasta la costa.
-Según el mapa- dijo Izzy chequeando su Terminal D-, es el Bosque del Norte, propongo llegar hasta allá y descansar bajo los árboles, ¿qué dicen?
Joe, Gomamon y Tentomon estuvieron de acuerdo, y por un momento olvidaron lo cansados que estaban, con la esperanza de por fin poder descansar bajo la fría sombra de un árbol. Luego de unos minutos más de caminata, llegaron hacia el bosque, el cual se encontraba totalmente amurallado con columnas de madera una al lado de la otra, y que en un cierto punto su orden se interrumpía para dar lugar a un enorme arco de madera que servía de entrada hacia el lugar. Los elegidos se dirigieron hacia allí, donde un Kunemon que colgaba del arco de entrada los recibió.
-¡Alto!- dijo el digimon gusano eléctrico-. Esta es la entrada al Bosque del Norte, hogar de los digimon insecto, y nadie que no sea un digimon insecto puede entrar ¡retírense!
-Disculpa- dijo Joe cortésmente-. Somos los humanos que fueron elegidos para salvar al Digimundo, y necesitamos pasar para llegar al norte del continente.
-Pues ya estás en el norte del continente, tonto- dijo Kunemon-. Al final del bosque está el océano, no hay nada más.
-¡Cómo que "tonto"!- dijo Gomamon-. ¡Idiota!, ahora verás…
-¡Gomamon, espera!- dijo Izzy acercándose a sus amigos-. Tal vez podamos sacarle algo de información a este digimon - dijo susurrando.
Los elegidos y sus digimon conversaron unos momentos en voz baja, y luego voltearon hacia Kunemon.
-Oye, Kunemon- dijo Tentomon-. Yo soy un digimon insecto, ¿me dejarás pasar?
-Por supuesto, compañero, pasa- dijo Kunemon sonriendo.
-¿Y qué hay de mí?- dijo Gomamon-. Yo también soy un digimon, déjame pasar.
-Eres un digimon, pero no un digimon insecto, así que largo.
-Escucha, Kunemon, tenemos que preguntarte algo- dijo Izzy-. ¿Sabes si Ebonwumon, una de las Bestias Sagradas, se encuentra dentro del bosque?
-¡¿El Gran Ebonwumon, el protector del Norte, dentro de este humilde bosque?!- gritó exaltado el pequeño digimon- Lo siento, no creo que un ser supremo de ese nivel se encuentre dentro del Bosque del Norte. Y más allá del bosque está el océano, no creo que lo encuentren por aquí. Además, no conozco a nadie que haya tenido contacto con alguna de las Bestias Sagradas que protegen el Digimundo, así que lárguense.
-Espera, pequeño gusano- dijo Gomamon, apunto de salir de sus cabales-, te tengo una proposición. Tú nos dejas entrar al bosque, y nosotros te traemos una prueba de que encontramos a Ebonwumon, ¿qué me dices?
-Acepto- dijo Kunemon desafiante-. Pueden pasar. Y buena suerte, la necesitarán.
El pequeño digimon amarillo se hizo a un lado con su hilo de seda, y tanto Izzy como Joe y Gomamon pudieron ingresar al bosque, donde Tentomon los estaba esperando al otro lado de la entrada.
-Señor Lucemon- dijo Lilithmon-, ¿cree que sea conveniente enviar a Belphemon a hacer el trabajo? Aún no ha despertado, y yo estoy en perfecta forma.
-Silencio, Lilithmon- respondió el líder de los demonios-. Me has decepcionado más de una vez, y las pruebas que hizo Barbamon acerca del poder de Belphemon en su Fase de Sueño fueron sorprendentes. Creo que no va a hacer falta que despierte para que pueda encargarse de los Elegidos.
-Concuerdo- dijo Barbamon desde su posición-. Es un buen momento para poner a prueba a nuestra mejor arma. Belphemon puede acabar con los Elegidos, y más ahora que se han dividido y van por caminos separados.
-Está decidido- dijo Lucemon-. Pongan a Belphemon en su celda y llévenlo al Bosque del Norte, es hora de que invadamos el continente WWW…
-Ahhh- dijo Joe echándose bajo un árbol-. Ahora sí podemos descansar.
-Me alegra que estemos dentro del bosque- dijo Izzy-. En realidad no quería tener que pelear con ese pobre Kunemon.
-Aunque si lo que dijo es cierto- dijo Tentomon-, si en realidad Ebonwumon no se encuentra aquí, no sé donde podremos buscarlo, este bosque limita directamente con el océano, no hay nada más.
-Y no creo que nos hayamos pasado de su escondite- dijo Gomamon-, antes de llegar al bosque no había nada extraño como cuevas o árboles enormes.
-Lo importante ahora es descansar unos momentos antes de seguir caminando- dijo Joe-. Tenemos que estar en forma para continuar nuestro viaje.
-¿Cómo les estará yendo a los otros?- preguntó Izzy-. Espero que hayan encontrado un lindo lugar para descansar como nosotros.
-Y yo espero que Davis no les esté causando problemas a Tai y sobretodo a Matt, jaja- dijo Joe.
Izzy y Joe se detuvieron a descansar durante media hora, y cuando por fin dejaron de preocuparse y comenzaban a relajarse, muy por encima de las lejanas copas de los árboles, Tentomon divisó dos extraños haces de luz que se dirigían hacia el norte de donde ellos estaban.
-¡Izzy!- dijo- ¡¿Qué es eso?!
-No lo sé, Tentomon- dijo el elegido del Conocimiento-. Vayamos a ver.
Los cuatro corrieron hacia un gran claro en el centro del bosque, para encontrarse con lo que menos esperaban: Lilithmon y Barbamon. No uno, sino dos demonios que los miraban desde el cielo. Izzy notó que en el medio de ellos flotaba una extraña bola de cristal casi del tamaño del demonio de la lujuria.
-¡Son los demonios!- dijo Tentomon.
-Buenas tardes, Elegidos- dijo Barbamon sarcásticamente-. No venimos a pelear. Tenemos para ustedes un pequeño regalo de nuestra parte.
-Considérenlo como un recuerdo de su último día con vida- dijo Lilithmon.
Barbamon apuntó su cetro a los perplejos elegidos y la bola de cristal comenzó a descender por sí sola hasta llegar a unos centímetros sobre el suelo, donde se detuvo y comenzó a agrietarse.
-Lilithmon, vámonos de aquí, esto se va a poner peligroso- ordenó Barbamon, a lo que el demonio de la lujuria asintió de inmediato.
-Muy bien, elegidos, espero que se diviertan, si sobreviven, nos volveremos a ver, chaoo- dijo Lilithmon, poniendo su mano sobre sus labios y lanzando un beso a los elegidos, antes de desaparecer con Barbamon.
Izzy y Joe se quedaron atónitos ante la situación, y Gomamon fue el primero en reaccionar.
-Joe ¿qué es eso?- dijo el digimon marino señalando a la bola de cristal que seguía agrietándose poco a poco.
-¿Que qué?- dijo Joe volviendo en sí- ¡AH! ¡Izzy! ¡Mira eso!
-Si, lo estoy viendo- dijo Izzy seriamente-. Sea lo que sea, si los demonios se fueron antes de verlo… tenemos que tener mucho cuidado.
La esfera de cristal comenzó a emitir un destello oscuro, y cuando estalló en pedazos, un pequeño ser parecido a un oso con cuernos se presentó ante los elegidos.
-¿Qué es eso?- dijo Tentomon- ¿eso es un digimon?
-…- Izzy observó al extraño digimon que permanecía completamente inmóvil con sus ojos cerrados, como si estuviese durmiendo-… ¡NO PUEDE SER!
-¿Qué sucede, Izzy?- dijo Joe- No me asustes.
-Si-si-si… si mis deducciones son correctas- dijo el elegido del Conocimiento, completamente preocupado-, lo que… lo que tenemos ante nosotros es el mismo ser que Tai vio aquella vez en el bosque… Belphemon.
-¡¿Qué!?- dijo Gomamon- ¡No puede ser!
-¡¿Ese terrible demonio?!- dijo Tentomon- ¿Pero por qué no se mueve?
-No lo sé, pero estoy seguro que pronto lo descubriremos.
De repente, el pequeño oso digimon bostezó y una enorme ola de energía oscura se expandió en un radio de casi veinte metros, arrasando con una gran parte del bosque.
-¿Están todos bien?- dijo Joe, que había atinado a empujar a sus amigos al suelo antes de que el ataque los tocara.
-Si, gracias Joe- dijo Izzy-. Ese pequeño es todo un monstruo. Tenemos que detenerlo antes de que acabe con todo el bosque y con los digimon insecto. ¡Vamos Tentomon!
Luego de dos digievoluciones consecutivas, MegaKabuterimon apareció delante de Izzy, dispuesto a acabar con el pequeño demonio.
-No te preocupes, Izzy, yo acabaré con él- dijo- ¡Cuerno Mortal!
El ataque impactó a Belphemon, quien salió despedido varios metros. Luego el demonio de la pereza bostezó y se levantó como si nada le hubiese ocurrido.
-No creo que podamos hacerle mucho daño- dijo Joe-. Aunque tenga ese aspecto, está en el nivel Mega.
-No importa, Joe- dijo Gomamon-. Yo no puedo quedarme aquí sin hacer nada ¡Digievolución!
-Entendido- dijo Joe sacando su D3 gris- ¡Digievoluciona!
El gran Zudomon apareció delante de su compañero, listo para ayudar al gran insecto rojo.
-Un momento, chicos- dijo Izzy-. No podemos pelear dentro del bosque, si seguimos así vamos a destruirlo.
El pequeño Belphemon emitió un ronquido y una nueva aura oscura salió disparada hacia los elegidos, la cual fue atajada por el caparazón de Zudomon, quien se impuso entre el ataque y los humanos, aunque lo dañó gravemente.
-¡Maldito!- dijo- ¡¿Cómo alguien con esa apariencia es tan poderoso?! ¡Martillo Vulcán!
-¡Vamos los dos!- dijo MegaKabuterimon- ¡Electro Shocker!
Una enorme cantidad de electricidad se juntó en la punta del cuerno de MegaKabuterimon y salió disparada junto con el ataque de Zudomon. Las técnicas se combinaron y formaron un poderoso rayo de energía que impactó en el pequeño oso y lo dejó tumbado en el suelo. Esta vez sí le había dolido.
Belphemon se levantó lentamente como pudo, y para sorpresa de todos, el diminuto reloj que servía como candado para sujetar las cadenas alrededor del cuerpo del osezno, comenzó a sonar muy fuerte, seguramente se podía oír en todo el bosque.
-¿Y ahora que rayos sucede?- dijo Joe.
-No se- dijo Izzy-. Pero no me gusta nada.
Belphemon abrió los párpados rápidamente, para dejar al descubierto unos penetrantes ojos rojos. Luego comenzó a aumentar de tamaño hasta alcanzar más de tres metros de altura, y su pequeña boca creció hacia adelante para formar un hocico repleto de afilados colmillos. Las dos diminutas alas moradas que tenía en su espalda se convirtieron en seis enormes alas de demonio que daban la impresión de permitir a semejante bestia la posibilidad de volar ágilmente. Su pequeño y rechoncho cuerpo se transformó en una fibrosa musculatura; sus manos se alargaron, aún con las cadenas en ambas muñecas, y unas peligrosas garras surgieron de los dedos. Por último, los blancos piecitos de Belphemon aumentaron de tamaño para dar lugar a unas musculosas piernas que culminaban en dos enormes pies con garras igual de afiladas que las de sus manos. El ahora enorme oso demoníaco exhaló un rugido aterrador que pudo oírse a varios kilómetros a la redonda. Izzy y Joe junto con sus digimon observaron la escena conociendo lo que era el verdadero miedo. Joe pensó que él y su amigo estaban sintiendo exactamente lo mismo que Davis y los demás durante la pelea con MaloMyotismon.
-Belphemon ha despertado- dijo Izzy-. Esto es el fin.
-Izzy- dijo MegaKabuterimon-, tenemos que proteger a los digimon insecto, no podemos rendirnos ahora.
-¿Qué objeto tiene? Jamás podremos vencer a un ser tan poderoso.
-Estamos perdidos…
-Joe, no digas eso- dijo Zudomon-. Si nos lo proponemos podremos derrotarlo.
-¡Cuerno Mortal!
-¡Martillo Vulcán!
Las técnicas volvieron a unirse, pero esta vez el terrible Belphemon puso sus manos delante y resistió el impacto. Luego lanzó otro rugido, y las cadenas que colgaban de las muñecas del demonio fueron rodeadas con una especie de fuego oscuro y salieron despedidas hacia los digimon perfeccionados, alcanzándolos directamente y enviándolos al suelo.
-¡Zudomon!- dijo Joe viendo al enorme digimon marino volviendo a ser Gomamon.
-¡MegaKabuterimon! No puede ser…- dijo Izzy viendo a Tentomon que yacía en el suelo.
Izzy estaba totalmente paralizado y fuera de sí. Era la primera vez en mucho tiempo que no sabía qué hacer, su mente estaba absolutamente en blanco. Sólo podía ver a Belphemon rugiendo y lanzando rayos por su boca hacia el cielo, destrozando los árboles más altos con cada ataque. Luego volvió su vista hacia Joe. El elegido de la Sinceridad estaba corriendo yendo a buscar a su compañero digimon. Cuando levantó al inconciente Gomamon, volvió su mirada a Izzy, esperando que el elegido del Conocimiento le informara el plan que él siempre tenía en mente, pero… pero esta vez no. Esta vez Izzy no podía idear nada que sirviera de ayuda para salvar al bosque. Tai y Matt estaban lejos y si los llamaba no llegarían a tiempo. Los demás no podrían ayudar demasiado, se encontrarían en la misma situación en la que él se encontraba. Belphemon volvió a lanzar otro rayo de energía al cielo, y otro conjunto de árboles precipitó al suelo. Un movimiento detrás llamó la atención de Izzy, y al voltear, pudo notar a los digimon insecto que los veían tanto a él como a Joe con sus ojos llenos de preocupación, pero también de esperanza, ellos sabían que los elegidos podían vencer si se lo proponían. Entonces Izzy regresó su mirada hacia Tentomon, que aún estaba en el suelo, y el insecto digimon posó su mirada en la del elegido.
-Izzy…- dijo Tentomon-… tenemos que… detenerlo…
Izzy volvió a ver a Joe, a Gomamon, y a los digimon insecto. Luego enfocó sus ojos en Belphemon, quien comenzó a batir sus alas dispuesto a levantar vuelo quien sabe para qué; y por último lanzó una mirada hacia Tentomon, quien estaba levantándose débilmente.
-De acuerdo- dijo Izzy-. No voy a permitir que ese demonio acabe con el bosque y con los digimon insecto ¡Vamos a intentarlo, Tentomon! ¡Digievoluciona!
El D3 púrpura y la terminal-D comenzaron a brillar, y la luz de la Digievolución llenó de energía al novato digimon.
-¡Tentomon Warp digivolves a… HerculesKabuterimon!
Ante la perpleja vista de Izzy y Joe, Tentomon se convirtió en un enorme insecto dorado, de una altura similar a la del oso demoníaco.
-Increible…- dijo Joe.
-Tentomon… digievolucionó al nivel Mega- dijo Izzy mientras sacaba su smartphone, que tenía el DigiAnalizer instalado.
-"HerculesKabuterimon, el digimon Supremo Insecto. Tiene un cuerno gigantesco y un par de tijeras. Su forma ha recuperado y fortalecido la capacidad de vuelo que MegaKabuterimon había perdido, por lo que es capaz de volar a velocidades supersónicas. Su técnica especial es Mega Blaster, la cual lanza una ráfaga de enormes esferas de electricidad a sus adversarios."
-¡Eso es! ¡Ataca, HerculesKabuterimon!- gritó Izzy, esta vez lleno de ánimo.
El gran digimon Mega levantó vuelo a una increíble velocidad y, cuando llegó a la misma altura que Belphemon juntó sus cuatro extremidades, a la vez que unas esferas de electricidad comenzaban a generarse alrededor del insecto.
-¡Mega Blaster!- gritó HerculesKabuterimon mientras estiraba sus brazos en dirección a su enemigo. La ráfaga de esferas eléctricas rápidamente rodeó a Belphemon y lo atacaron a la vez, ocasionando un terrible daño para el Gran Rey Demonio, que cayó al suelo bruscamente.
-¡Izzy!- gritó HerculesKabuterimon-. Aunque haya logrado el nivel Mega, no podré detenerlo, es un ser muy poderoso.
-Entonces tal vez podamos hacer que se vaya- propuso Joe.
-¡¿Puedes hacer algo para alejarlo de este lugar?!- gritó Izzy a su digimon en el cielo- ¡No importa qué tan poderoso sea, ese monstruo no tiene conciencia, vive sólo para pelear! ¡Si lo alejamos de aquí tal vez no regrese!
-¡De acuerdo, déjamelo a mí!- respondió el digimon dorado.
Belphemon se incorporó rápidamente y volvió a lanzar un espantoso rugido, esta vez mucho más fuerte que las veces anteriores. Definitivamente la enorme bestia había encontrado un rival a su altura. Voló rápidamente hacia su rival a la vez que sus cuernos comenzaron a electrificarse, y embistió al digimon de Izzy golpeándolo con los cuernos y además propinándole una poderosa descarga eléctrica.
-Ese monstruo aún tiene algunos trucos- dijo Joe.
-Es imposible que exista un digimon tan poderoso- dijo Izzy-. Si su mente tuviese el control total de sus acciones salvajes, estaríamos perdidos.
HerculesKabuterimon se recuperó del ataque del demonio, le había dolido más de lo que esperaba.
¡Revisión de Cuerno Destructor!- gritó, y al igual que su oponente, arremetió contra él con sus tres cuernos, aunque el demonio lo burló con un movimiento rápido.
-¿Cómo puede un digimon tan grande y pesado tener esa agilidad?
-No lo sé- dijo Izzy-. Supongo que ese es el gran poder de los demonios.
-¡Joe, mira!- dijo débilmente Gomamon, que recién estaba despertando- ¡Por allá!
Los elegidos observaron en la dirección que Gomamon indicó, y no podían creerlo: habían encontrado la solución perfecta. A sólo unos veinte metros de los elegidos, y algo enterradas en el barro, se encontraban algunas de las cadenas que sujetaban al antes pequeño Belphemon, y aún estaban unidas al despertador que activó el lado salvaje del demonio.
-¡Eso es!- dijo Izzy mientras corría y recogía el despertador- ¡Aún funciona! ¡Genial! ¡Acabemos con esto!
Izzy giró los controles del despertador y le gritó a Joe y a Gomamon que se taparan los oídos, al mismo tiempo que el despertador sonó tan fuerte como la vez anterior. Izzy fue quien más lo sufrió, pues se encontraba con el despertador en sus manos, pero era algo que tenía que soportar con tal de salvar al bosque. Por otro lado, en el cielo, Belphemon oyó el sonido del despertador y comenzó a brillar intensamente, luego redujo su tamaño y su malvada apariencia volvió a la serena expresión de descanso del pequeño osezno. El "inocente" demonio se acercó hacia Izzy y tanto las cadenas como el despertador se movieron por sí solas y volvieron a sujetar al demonio.
-¡HerculesKabuterimon! ¡No bajes la guardia, aún sigue siendo peligroso!- advirtió Izzy mientras se alejaba del demonio.
El digimon dorado bajó a tierra, sujetó fuertemente a Belphemon con sus cuatro (¿manos?) y volvió a los cielos, donde lo lanzó aún más arriba. Unas esferas eléctricas volvieron a rodear a HerculesKabuterimon, solo que esta vez todas se unieron en una gran masa de energía eléctrica que posó en los tres cuernos del Mega insecto.
-¡Ya no destruirás más este bosque!- dijo- ¡Mega Blaster Máximo!
HerculesKabuterimon disparó el rayo eléctrico al pequeño Belphemon y lo impactó de lleno, mandándolo muy lejos hasta que se perdió de vista.
El poderoso digimon dorado bajó a tierra y regresó a ser Motimon. Izzy fue corriendo a levantarlo y a felicitarlo, al igual que Joe, Gomamon y todos los digimon insecto. El Bosque del Norte se había salvado de las garras de uno de los demonios más poderosos.
-Gracias por todo- dijo el mismo Kunemon que antes estaba en la entrada del bosque-. Gracias a ustedes y al Guerrero Dorado el bosque se ha salvado. Y no se preocupen, les aseguro que se recuperará de los daños en un santiamén, todos ayudaremos.
-Eso espero- dijo Gomamon, golpeando al pequeño insecto como señal de amistad.
-Y tú ahora tienes la entrada libre y gratuita siempre que quieras- dijo Kunemon-. En lo que a mí concierne eres un digimon insecto como nosotros.
Todos rieron ante el comentario de Kunemon, y luego de que haber recuperado fuerzas y de haberse despedido de los digimon insecto, los elegidos se dispusieron a continuar su camino. Aún debían encontrar a Ebonwumon, la Bestia Sagrada del Norte, y con el Guerrero Dorado de su lado, Izzy pensó que de ahora en adelante los demonios no lo van a tener fácil.
Aquí termina este capítulo n.n Una batalla entre dos gladiadores ¿no creen? Jajaja Al principio pensé contar algo de cada grupo, pero luego me decidí por relatar sólo a Izzy y Joe. No se si lo notaron, pero estamos viendo las digievoluciones en el mismo orden del animé, así que tendremos en último lugar a nuestro querido TK TwT (pero quien ríe último ríe mejor jaja). Ahora sólo falta que aparezca Leviamon ¿cierto? Pero siendo el digimon más poderoso, tengo algo especial preparado para él algunos capítulos más adelante.
PD: en el próximo capítulo: Sora y Mimi llegan a la región volcánica, al sur del continente, y los extraños habitantes del lugar ponen en peligro la vida de nuestras amigas. El próximo capítulo será "El infinito poder de Phoenixmon", no se lo pierdan y dejen reviews. Ahora es cuando la aventura digievoluciona! Byeee
