Capitulo 11 "Aún no termina…"

-Mira, niñita, conseguir ese lugar me tomó mucho trabajo, así que vete ya mismo! - gritó Andie

-Ya te lo dije, si quieres sentarte aquí, quítame - le dijo Elena, desafiante

-Yo no lo intentaría - dijo Damon desinteresado. Alguien pasó y se llevó a Andie del brazo

-Que te pasa, Jenna! - dijo Andie

-Se nota que eres la niña nueva, ¿eres tonta? La regla número 1 es no meterse con Elena Gilbert, o si no te ganarás el odio de Damon. Mira, Damon no me interesa en lo absoluto, pero prometí enseñarte todo lo necesario por ser tu tutora, así que trata de no meterte en problemas. - le dijo Jenna.

Mientras, con Damon y Elena

-Pobre niña, fuiste muy malvada con ella - dijo Damon

-Si claro, para que la ilusionaste? Luego yo me tengo que hacer cargo - le dijo Elena

-Tú no estabas, con algo tenía que entretenerme - dijo Damon

-Eres un pervertido - acusó Elena

-Gracias! - le dijo Damon, sarcásticamente - Como sea, vamos al cine esta noche?

-Claro, que vemos? - respondió ella

-Estrenan una de terror - sugirió Damon. Elena lo miró de manera fulminante-Esta bien, entendí, que tal una de acción?

-Me parece bien, esta tarde te llamo y arreglamos - le dijo Elena

El profesor llegó al salón y empezó a tomar lista

- Conocen el porqué de la ausencia de Forbes y Smith?-preguntó el profesor, refiriéndose a Klaus y Caroline

- Comida en mal estado, profesor - respondió Elena

- Y que hay de Kol Mikealson? - preguntó el profesor. Elena tensionó los músculos y Damon apretó los dientes

- No lo sabemos, profesor… - respondió Elena, cortante.

Tiempo después…

-Vamos, Elena, solo un ejercicio - pidió Damon

-No, Damon, haz tus propios ejercicios - dijo Elena, sin despejar la vista de la hoja.

El tiempo pasó rápido, cuando sonó el timbre, Damon se giró a ver a Elena que se había quedado dormida con su cabeza escondida entre sus brazos.

-Oye, gatita, será mejor que duermas en el descanso, si lo haces en clases podría meterte en problema - le dijo susurrándole al oído

-Ah, lo siento, es que no pude dormir anoche - dijo Elena - espero que Klaus haya podido explicarle a Caroline

-O por lo menos que no ha muerto en el intento de acercársele - dijo Damon.

Minutos después, podemos ver a un chico de ojos celestes recostado en un árbol alejado de la multitud escolar bastante pensativo. En sus piernas, reposaba la cabeza de una joven de cabello castaño que dormía plácidamente. Una de los brazos de Damon caía por la cintura de Elena, y de vez en cuando le acariciaba el cabello casi sin darse cuenta.

-Como esta ella? - dijo una voz en tono cortante

-Ella está bien - dijo Damon

-Más te vale que la cuides - amenazó Tyler

-Sé lo que tengo que hacer - le respondió Damon, desafiante

-Eso espero - dijo Tyler, y se dio vuelta para irse - pero que quede claro que ella es mía

-"Maldito idiota" - pensó Damon. Sintió que Elena se movía - "está bien, esta vez no lo mataré"

Miró a la chica que dormía, llevaba un pañuelo azul atado al cuello, para tapar la marca en él. Una voz dentro de Damon dijo "Mi marca" y una sonrisa maliciosa se apoderó de sus labios. Aún se preguntaba que le había pasado ese día, simplemente vio a Elena, con esa marca en su cuello, recordó lo que eso simbolizaba supuestamente y aquel maldito que se la había hecho… Simplemente actuó por instinto, y su mente solo decía "Kagome" y "Mía". Siempre le decía a Elena cosas como "eres mía" y "tú eres mi chica", pero siempre todo fue todo parte del juego. Pero esa vez, para él y sus instintos, no era jugando, pero esa era la excusa perfecta. Y a pesar que después la chica se enojó, él sabía que ella lo había disfrutado mucho, al igual que él. Y una vez que empezó, no pudo parar. Sintió unas ganas terribles de hacerla verdaderamente suya, se dio cuenta que necesitaba besarla, necesitaba descargar toda esa pasión que sentía. Pero para Elena si fue un juego… porque ella se rió, y él sabía que si la hubiera llegado a besar, entonces ya nada lo detendría. Un simple rose, fue todo lo que obtuvo… pero extrañamente a su parecer, él quería más… mucho más. Últimamente se estaba comportando extraño con Elena, su aroma lo atontaba, perdía el auto control. Y si algún chico se le acercaba, ahí sí que perdía todo control de si mismo! Los instintos lo poseían, Elena era SU hembra, ningún idiota se la iba a quitar. Aún cuando ella estaba de novia con Matt, y él con Katherine, él era más celoso de los que se acercaban a Elena que él propio Matt, aunque en aquellos tiempos lo peor le tocaba a Katherine, ella sí que tenía problemas con los celos de Damon. Los viejos tiempos… como los extrañaba… Y de no haber sido por aquel atentado tal vez él… ellos… Prefirió dejar de pensar en el pasado, tenía bastantes problemas con el presente.

-"QUE DIABLOS ME PASA!?" - se preguntó así mismo

Que le pasaba con Elena? Recordó la noche del baile de primavera, no, el no quería lastimarla, no quería que todo fuera un juego. Elena era su mejor amiga, no podía tratarla como a una conquista más! En verdad, no deseaba herirla… pero sin embargo sentía tantos arrebatos cuando estaban solos. Elena no era esa clase de mujer, y él no quería jugar con sus sentimientos, pero no sabía que le estaba pasando. Elena era su mejor amiga, no quería que su amistad se arruinara. Tendría que empezar a controlarse… pero se preguntaba si podría… Él timbre sonó escandaloso, había que volver a clases, por suerte faltaba poco para irse.

-Oye, Gatita - dijo Damon, moviendo suavemente a Elena

-Un ratito más… - pidió Elena

-Vamos, hay que ir a clases - le dijo Damon

-Está bien… - dijo ella, sentándose y tallándose los ojos - vamos…

-La policía no servirá de nada, Mikael es un maestro de la desaparición, dudo mucho que puedan hacer algo, no conseguimos ningunas pruebas - dijo Stefan sentando frente a su hermano menor

-Entonces no tenemos nada - dijo Damon

-No - respondió Stefan. Se levantó para irse - no puedo asegurarte que Elena este a salvo, te recomiendo cuidarla. Mikael no se detendrá tan fácilmente

Mientras tanto, en el departamento de al lado, Lexi preparaba una rica ensalada en la barra de la cocina, y dio un pequeño salto cuando su esposo entró dando un leve portazo

-Nunca más vuelves a salir sola - anunció el recién llegado

-Si tú lo dices, cariño - dijo Lexi retomando su tarea, ya acostumbrada a la actitud de su esposo.

Stefan se deslizó sigiloso y la abrazó por detrás, colocando una mano en su vientre

-Si le pasa algo a ti, a nuestro bebe, terminaré matando a alguien - dijo Stefan, susurrándole al oído

-Te amo, mi amor - dijo Lexi, dándose vuelta para besarlo

-Yo también - dijo Stefan