HOLA!

PUES AQUI TRAIGO EL NUEVO CAPITULO.

GRACIAS POR SUS REVIEWS, ALERTAS Y FAVORITOS.

DESCLAIMER: Todos los personajes son de Stephany Meyer. La historia esta inspirada el Conde de Montecristo.


Jacob:

¡Hola amigo! Se que a pasado mucho tiempo sin escribirte, y tal vez no sepas mucho de mi, pero el lugar donde me dejaste no me dejaban enviarte ni una sola carta para agradecerte que me hayas mandado de vacaciones tanto tiempo.

Pero aunque tu no sepas de mi, yo si se de ti. Me he encontrado con la noticia de que tienes una hermosa mujer como esposa y un hijo. Vi a Tony hace unos días, déjame decirte que él y tu se parecen tanto. ¡Parecen dos gotas de agua! Realmente es un chico encantador y muy guapo, igual que su padre. Felicidades.

¿Ya me habías olvidado? No lo creo, tampoco creo que Bella lo hubiera hecho. No estoy seguro, pero apuesto que sigue susurrando mi nombre cuando duerme. Dime ¿lo sigue haciendo? Y Tony…apuesto a que me ves en él todos lo días. Imposible de olvidarme ¿verdad?

Pronto sabrás de mí. Te lo prometo.

Tu mejor amigo.

Edward.

La sangre me hervía de coraje, el muy idiota se estaba burlando de mí. Tenía que ser una broma.

Rápidamente camine hacia el teléfono, tenía que averiguar que efectivamente se tratara de Edward. Era imposible que Edward haya escapado de ese lugar. Era imposible.

-Diga—contestaron después de dos timbrazos.

-Sam, soy Jacob. Dame noticias de Edward—dije sin ninguna emoción.

-Esta sano, sin ninguna enfermedad, ha estado tranquilo señor—dijo como quien se ha aprendido el dialogo de memoria.

-Quiero verlo—sentencie.

-Me temo señor que no va ser posible, tenemos sospechas de que a enfermado de lepra—dijo apresuradamente

-No me acabas de decir que esta sano—la voz me subió dos tonos a arriba.

-Si señor, solo que no es muy seguro—la voz le tembló

-Sam—dije su nombre en modo amenazante—mas te vale que me digas la verdad, sino no, no vas a vivir para mañana—hubo silencio después de eso. Comencé de nuevo.

-Dame noticias de Edward—trate de sonar tranquilo, pero obviamente el tono amenazante no lo pude ocultar.

-Hace 4 meses que ha escapado, haciéndose pasar por un muerto, estuvimos buscándolo por todos los alrededores y no le hem…. —no deje que terminara cuando ya le había colgado el teléfono. Edward estaba libre. Edward estaba aquí. ¿Pero donde?

Camine como un loco desesperado hacia la Sala, donde se encontraba Anthony, estaba muy entretenido leyendo un libro. Otra cosa que me chocaba de él, era un sabelotodo como su padre.

Sintió en cuanto me acerque mandándome una mirada de odio.

-¿Haz visto a tu padre?—fui directo al grano.

-¿Qué?—pude ver en su cara que no sabía de que le estaba hablando. Por lo que me arrepentí de preguntarle de esa manera. Pero tenia que estar seguro.

-Tu padre… ¿Lo has visto?—le pregunte con un tono mas fuerte.

-No se de que rayos me estas hablando…—evidentemente él no sabia nada. Así que solo me largue de ahí. Tenia que empezar a buscarlo, para a matarlo de una vez por todas, antes de que se complicaran más las cosas.

Llame al guardaespaldas de mi mujer.

-Señor—me contesto después del primer timbrazo del teléfono.

-Mi esposa ha tenido actividad extraña durante estas semanas?

-No señor, todo ha estado normal ¿Sucede algo señor? ¿Necesita que le tenga mas refuerzos a su mujer?—me pregunto. Siempre me gusto por que se adelantaba en a mis ordenes, era un buen empleado.

-Si, necesito que me informen de cualquier actividad extraña de mi mujer. Si se encuentra con alguien más…

-Ayudaría mas si me entregara una descripción completa del susodicho—como siempre, él se adelantaba a los hechos.

-Te enviare una descripción hoy mismo. —corte la llamada. Él ya sabia que hacer.

Conduje directamente a la oficina de mi padre. Las manos comenzaron a temblarme cuando llegue al gran Edificio. Volturi&Company. Nos encargábamos de la distribución de casi todo tipo de mercancía. Mi padre era gerente de la sucursal México, mientras que Aro era el presidente de la matriz ubicada en Torreón. Yo era el auxiliar de mi padre. Yo hubiera querido que me asignara una gerencia, pero mi padre no confiaba en mí. Decía que todavía era muy inocente e incapaz para manejarme solo en ese mundo. Odiaba eso.

Salude a todos mientras entraba a la oficina de mi padre. Se encontraba sentado en su escritorio en medio de dos torres de papeles. Levanto al mirada, solo para volverla abajar en su papeles.

-Que fue lo que se te olvido Jacob—su voz sonaba grave, monótona.

Tome una enorme bocanada de aire, antes de soltarlo. —Edward esta aquí—fue lo único que dije. Mi padre me miro como si estuviera loco.

-Jacob explícate mejor, que no te he entendido nada. —me penetro con la mirada. Me acerque a él y puse la carta de Edward en el escritorio. Él la tomo se acomodo en su silla y comenzó a leerla.

No tardo mucho cuando comenzó a carcajearse.

-No es divertido—dije enojado. Él me miro parándose de reír.

-Claro que lo es—dejo salir una leve risilla—Edward siempre me callo bien. Nunca entendí tu obsesión por desaparecerlo. —dijo con gran naturalidad.

Exactamente eso era lo que odiaba de Edward que a todo mundo le caía bien. Incluso mi padre, le admiraba muchas cosas. Siempre me decía que por que no aprendía de él. Que él si tenía carácter y yo no. Por eso lo odiaba, por quitarme el cariño de hasta mi progenitor.

-Eres un inútil Jacob. Que esperas para matarlo—me dijo como si me hubiera mandado por los refrescos.

El volvió a sus asuntos y yo me quede ahí parado, pensando en la mejor manera de decirlo. Él se percato y me miro como con signo de interrogación.

-¿Qué pasa Jacob? Suéltalo de una vez—me dijo.

-Lo que pasa es que, necesito efectivo. —Apenas dije la frase cuando hizo un gesto de evidente disgusto.

-Pues claro que necesitas efectivo. ¿Qué haces con todo tu sueldo? Eres el mejor pagado y aun así no tienes dinero para pagar una desaparición.

-Las finanzas están mal en la empresa y…

-¡Pues claro que van mal! ¿Crees que no me doy cuenta que juegas en la bolsa como si tratara de algo simple, perdiendo cantidades extraordinarias de dinero?—me grito—Ya me tienes arto Jacob, decidiste jugar a la casita, ahora lo resuelves tu solito. Y cuidadito que se te salga de las manos y se entere Aro. Por que yo mismo te mato junto con Edward.

-¿y de donde voy a sacar dinero?—la voz se me escucho desesperada.

-Crees que no me he dado cuenta que gastas tu dinero en "Damas de Compañía"—Dijo haciendo unas comillas imaginarias con los dedos. —En serio no te entiendo Jacob. ¿No se supone que amabas a Bella? ¿No fue esa la razón por la cual desapareciste a Edward?—No le respondí. —Pareces un niño caprichoso, no puedes ver que alguien más se divierte con su juguete por que tú ya lo quieres.

-Entonces… ¿me vas a ayudar?—pregunte. Aun con la esperanza que me pudiera sacar de apuros. Pero de antemano ya sabía que se iba a negar.

-Resuélvelo tu sólo—fue lo único que dijo antes de volver su atención a sus asuntos.

Me quede parado ahí un poco más. Antes de salir de ahí.

Las palabras de mi padre me taladraban los odios. Claro que amaba a Bella, la amaba más que a mi propia vida. Pero por lo mismo me dolía tanto su actitud. Al principio pensé que solo era cuestión de tiempo, que pronto se olvidaría de el. Pero no era así para mi desgracia.

Cada vez que le hacia el amor, era como besar a una muñeca de trapo. No respondía a mis besos, por muy desesperadamente que intentara que lo hiciera, tal y como Edward lo hacia en ella….

Era cumpleaños de Edward por lo que todos nos encontrábamos en su departamento esperando a que llegara.

Nos habíamos inscrito al ejército a estudiar aviación. Yo odiaba eso, pero lo hice siguiendo su ejemplo y mas por que mi padre me insistió alegando para ver si así me hacia mas hombre. Nos habían dado una semana de descanso y Edward lo dedicaba a ayudar a su padre en el hospital, por lo que fue sencillo planear su fiesta sin complicaciones, la idea había sido de su loca hermana Alice. Bella fue a pasar por él al hospital.

-Ya vienen!—grito Alice levantando al mismo tiempo el celular. Señal de que seguramente Bella le mando un mensaje de que pronto llegarían. Todos nos empujamos para estar atrás del sillón.

-Jacob—me llamo Alice. Después de estar escondidos como unos 5 min. —Tu ve ha ver si ya vienen. —Suspire y me levante. Abrí la puerta y me asome, no veía a nadie así que salí completamente.

Apenas había acabado de salir cuando comencé a escuchar unos suspiros.

-Basta—dijeron débilmente. La reconocí como la voz de Bella por lo que me apresuré a llegar hacia donde provenía la voz.

Los encontré en las escaleras. Edward la tenía acorralada contra una esquina, atacando su cuello. Bella no hacia más que respirar entrecortadamente, mientras sus manos estaban en su nuca, acariciando sus cabellos, sus ojos estaban cerrados y mordía deliciosamente su labio, una mueca que dejaba claramente saber que lo estaba disfrutando. Edward la tenía bien sujeta a la cintura mientras que con la otra estaba apoyado en la pared para no dejarla ir.

-Paa….ra—muy apenas y le salía la voz. Edward se hizo un poco para atrás para mirarla.

-¿Realmente quieres que pare?—su voz sonaba petulante. Me callo mal inmediatamente. Bella le sonrió de manera coqueta. Pero de pronto sus ojos se clavaron en mí. Por un segundo su cara reflejo sorpresa para cambiar inmediatamente a una de coquetería.

-Alguien nos podría ver—le dijo.

-Vamos a dentro—pude escuchar la desesperación en la voz de Edward.

-Espera—le grito un poco Bella para después estampar sus labios contra él. Lo tomo por el cuello y discretamente me hizo una seña con su mano de que me fuera.

Camine por donde había llegado. Entre y me puse nuevamente en mi posición. –Ahí vienen—les dije.

Todos comenzaron a soltar risillas seguidas de los ssshhhhh de otros. No paso ni un minuto cuando entraron. Las luces estaban apagadas, solo quedaba esperar a que prendiera Bella la luz para saltar nosotros y decir "Sorpresa". Solo que nos pareció raro de que transcurrían los segundos y no la prendían

-¿Qué haces?—la voz de Edward salió ronca.

-Voy a prender la luz—la voz de Bella salía entre leves suspiros.

-No, no quiero—entonces se escucho un golpe.

-Edward Basta—le dijo en un susurro Bella.

Todos comenzamos a removernos en nuestros lugares por lo incomodo de la situación. Entonces se prendió la luz y todos gritamos -¡Sorpresa!—seguido de fuertes risas por como los encontramos. Alice se encontraba al otro lado de la habitación, a un lado de la puerta. Había sido ella quien había encendido la luz. ¿Cómo llego ahí? Quien sabe. Su rostro reflejaba entre indignación y sorpresa.

Bella y Edward se encontraban en el suelo. Bella bajo el cuerpo de él. Ella tenía su blusa toda descompuesta dejando ver levemente su escote. Y él se encontraba arrodillado entre sus piernas. Rápidamente Edward se incorporo con una mano bajando lo más que podía su playera ocultando lo despierto que estaba y con la otra mano ayudando a Bella incorporarse, una Bella completamente sonrojada, de un hermoso color carmín.

La fiesta pasó amenamente, todo mundo apreciaba a Edward, y era muy popular entre las mujeres a pesar de que estaba con Bella, yo en ese momento estaba saliendo con Victoria, que a comentarios de todo el sector masculino era la más hermosa de toda la ciudad. Incluso el mismo Edward había reconocido que era muy hermosa, sin embargo jamás puso ningún interés en ella. Pero yo no quería a Victoria, quería a Bella. Yo la quería a ella.

Y como siempre, antes de las 11 los padres de Victoria ya le estaban marcando para que ya regresara a casa. Busque a Edward por todos lados y no los encontré. Camine por el pequeño pasillo que daba a su habitación, no toque, solo abrí un poco la puerta para ver si estaba ahí y fue cuando los vi.

Edward se encontraba sentado en la cama y ella sentada a horcajadas sobre el. Los podía ver de perfil. Edward estaba entretenido con sus pechos, mientras ella retorcía sus manos entre sus cabellos, sus ojos permanecían cerrados y mordía su labio inferior, mientras subía y bajaba, su respiración era entrecortada.

-Edward—su nombre salió entre gemidos, incluso desde donde estaba se pudo ver como claramente se le tensaban los músculos de la espalda y como apretó la espalda de Edward con sus dedos. Bella había tenido su orgasmo.

Cerré la puerta, y con uno odio que me llenaba las venas salí de ahí.

Siempre había querido lograr en Bella lo mismo que lograba Edward en ella. Pero jamás me correspondió. Por lo que llegue al punto de acudir a las demás apara poder levantar mi orgullo un poquito, ya que la falta de sensibilidad de Bella me dejaba mi ego hasta por los suelos.

Por lo que tenia que desaparecer, antes de que Bella quisiera irse con él. Tenia que actuar rápido.

¿Pero de dónde se suponía que tenía que sacar el dinero para desaparecerlo?

Camino a casa estuve pensando en todas la posibilidades, hasta que por fin se me prendió el foco. Busque entre mis contactos hasta que encontré a la persona que necesitaba. Le marqué.

-¿Jacob?—la voz de Alec sonó al otro lado de la línea.

-Alec, como has estado amigo—trate de sonar simpático. Él era otro a quien admiraba mi padre. Su iniciativa y astucia, decía él. Por lo tanto también me caía mal.

-Que milagro escucharte. Dime, en que puedo ayudarte.

-Necesito un favor…Necesito dinero—Hubo un silencio antes de que contestara.

-No puedo ayudarte en este instante Jacob. Pero conozco a una persona que puede hacerlo. Él es alguien de mi confianza, puedes estar seguro que te ayudara. Sólo dile que te mande yo.

-No sabes del problema que me acabas de sacar. —dije en un suspiro. Ya después vería como le pagaba.

-Su nombre es Edmond Salvatore, el dueño de muchas distribuidoras. ¿Lo conoces?

-No he tenido el placer—dije. Normalmente yo conocía a toda nuestra competencia, pero no lo había oído mencionar nunca.

-Es dueño de A & E

-¿No era dueño un tal Eleazar?

-Si, solo que ya le heredo a él toda su fortuna. A estado cobrando nuevamente fuerza esa empresa.

-Si, lo sé. ¿Crees que me quiera prestar aun a pesar que sea uno de sus principales competidores?—le pregunte. Ya sabía de la existencia de esa empresa. Pero no me había preocupado por ella, había estado decayendo a partir de la desaparición de Eleazar. Pero ahora si me había percatado de su rápido crecimiento. La semana había revisado como estaban las acciones de esa empresa y estaban por los cielos. Subían y subían. Un crecimiento demasiado rápido.

-Yo creo que si—

-Gracias, te debo una.

-Entonces yo voy a hablar con él y luego te contacto. ¿Está bien?

-Si muchísimas gracias—le dije, después le colgué. Aprovecharía al máximo esta oportunidad. Era la mejor para financiarnos como empresa. Seguramente tendrá un enorme flujo de efectivo en la empresa. Sacaría dinero, me capitalizaría, invertiría y sacaría adelante nuevamente la empresa. Y cuando ya estuviera estable, entonces le empezaría pagar. Era muy sencillo. Sonreí ante la idea.

Edward POV

Me encontraba en la casa viendo la televisión, cuando Tanya se sentó a mi lado.

-¿Cómo vas con Bella?—me pregunto.

-No tengo nada con Bella—lo dije monótonamente. Nos quedamos en silencio hasta que transcurrieron unos minutos y volvió a hablar.

-¿Y tu como estas?—lo dijo al mismo tiempo que ponía su mano sobre mi mano que tenia sobre mi pierna izquierda. Deje que lo hiciera, después de unos segundos comenzó a entrelazar sus dedos entre los míos. Su tacto era cálido. Volví mi rostro para verla. Me estaba mirando con aquellos ojos azules. No se en que estaba pensando cuando nuestros rostros comenzaron a quitar distancia entre ellos, estábamos a milímetros de que nuestros labios se juntaran cuando Jasper me llamo.

-Edward—me grito bajando las escaleras, rápidamente me incorpore y quite mi mano.

-¿Qué paso?—le pregunte poniendo toda mi atención con él. De reojo vi como Tanya daba un respiro profundo antes de volverse a Jasper igual que yo.

-Alec llamó—dijo con una sonrisa—Jacob acaba de caer en la trampa.


que les ha parecido?

¿Que piensan de Jacob, se dan una idea de por que actuo como actuo?

Espero sus comentarios. Gracias por seguir leyendo. Besos.

Para Adri: Hola! ¿Que te ha parecido el final de este capitulo? Esto es un E&B pero ahora hay alguien mas rondando a Edward (esa idea me surgio a partir de tu comentario, asi que grax), Bella lo tendra mas dificil. Bella no ha buscado ha Edward por sus inseguridades, es una mujer casada, tiene un matrimonio sin ningun mal pretexto (hasta hora) para alejarse de èl. èl rechazo de Edward solo ha hecho que sus pensamientos y sentimientos sean un total revoltijo. Que ahora se encuentra estancada sin saber para donde moverse. Pero pronto reaccionarà. Voy a hacer que lo haga, jajajaja. BESOS, y gracias por seguir leyendo.

Para genesis: Hola! Alice sabe que lo que hizo su amiga estuvo mal, pero tambien sabe lo muy enamorada que esta de èl. Solo esta tratando de que las cosas vuelvan a encajar. Y Bella sufrira para volver a tener a Edward, te lo aseguro. Y Bella se divorciara de Jacob? Lo harà. ¿Cuando?...es un misterio. =) Gracias por seguir leyendo. Besos.

Para Kellys: Que bueno que te haya gustado! Edward esta enojado...y le va costar algo de atrabajo perdonar a Bella...pero digamos que me encantan los finales felices =). ¿Que te ha parecido el capitulo? Nos estamos leyendo. Besos.