WTF! ¿Quién me creo para actualizar hasta ahora? TxT estoy muerta, mátenme por dejarlas con la intriga por 1 AÑO si, la última actualización de ésta historia fue en julio del año pasado .x. si quieren, pueden matarme D: TTT-TTT no pido disculpas porque sé que no las aceptaran (fantaseando) bueno… quien sabe xD agradezco a Sabii-chan por haberme estado siguiendo todo este tiempo en FB y pues sí, ella fue alguien en la pensé mucho para seguir ésta historia. Te agradezco amiga *o*
Disclaimer: Los personajes de Shugo Chara! no me pertenecen, son de la total autoría de las Peach-Pit.
Mi vecino preferido.
Capítulo 11: Buen viaje, familia Tsukiyomi
Amu POV.
¿Quién se creía? ¿Quién era él para reclamarme las cosas sin razón alguna? Él no estuvo allí para ver esa putrefacta escena. Solo llegó a insultarme y decirme de todo, ni siquiera me preguntó como me encontraba en ese instante. Mis lágrimas me traicionaban, él era un simple chico, igual a los demás.
Flash Back
— ¡Utau! —la llamé, ella iba por los pasillos junto a Kukai
— ¿Amu? ¿Qué pasa? —ella me miraba con preocupación
— Hm, nada solo quería decirte que después de clases podríamos ir por un café y luego ir a visitar al señor sancionado… —ella sonrió junto conmigo, Kukai nos miraba sorprendido
— ¿Se burlan de Ikuto por estar sancionado? —Kukai me miró algo serio— él hizo todo lo posible para que ese patán no te tocara Amu, ¿es así como debes agradecerle…?
Utau y yo bajamos la cabeza y negamos con ella.
— No… perdón Kukai… —sonreí tímidamente— no fue mi intención…
Kukai me regaló una cálida sonrisa— Disculpas aceptadas —Utau también sonrió. Después de ello me despedí de ambos.
…
…
— ¡Al fin! —Utau estiraba los brazos— las clases acabaron…
— Por favor Utau, nos seas una floja… —Kukai rió animadamente, pero por su comentario hizo que Utau le lanzara una mirada asesina
— Vamos chicos… no quiero peleas innecesarias…
Seguimos platicando normalmente hasta llegar a la salida del colegio, Kukai se detuvo y pasó un brazo frente de cada una, Utau miró al frente y quedó seria, al ver la expresión de ambos dirigí la mirada hacia el frente y me encontré con Kyoya aparragado en la pared de la salida del colegio, sonreía como un psicópata.
— Amu-chan… —sentí escalofríos— vine a buscarte… me sentía tan vacio sin ti…
— ¿Que es lo que quieres? —Kukai se puso frente a mí e hizo señas a Utau para que retrocediera— no permitiré que le pongas una mano encima a Amu…
— Eso no lo decides tú… —cerró el puño y se acercó a Kukai, le dio un puñetazo con su anillo. Kukai cayó al piso y Utau se acercó a él gritando su nombre. Quise correr hacia ellos pero antes Kyoya me sujeto la muñeca y me atrajo hacia él bruscamente.
— ¡Suéltame! —intentaba zafarme del agarre de Kyoya— ¡Suéltame!
— Hoy no está tu principito para salvarte… —me atrajo más hacia él y unió sus labios con los míos, era realmente putrefacto. Kukai perdió fuerzas y no podía levantarse. Lo empujaba para separarme pero Kyoya tenía más fuerzas. Escuché el ruido de una motocicleta parar y él me soltó, frente a mí me encontré con Ikuto sorprendido.
Kyoya lo miró y sonrió, me di la vuelta y me encontré con su mirada fría, me separé de Kyoya y estaba a punto de soltar el llanto me dirigí a él casi corriendo hacia mí y lo agarré por los hombros.
— I-Ikuto… —me sentía realmente asustada— yo no…
— ¿Quisiste besarlo…? —me miró molesto— ¡solo te dejo por un día y me haces esto Amu! —frunció el ceño— te sujetabas a su camisa, besándolo apasionadamente… —lo miré fijamente
— ¡Yo no quise, él me sujetó bruscamente cuando salía del colegio! —me estaba enfadando— olvídalo Ikuto… eres incomprensible… —sentí que mis ojos se volvían cristalinos
— Amu… —Ikuto quiso disculparse, pero ya me había lastimado con esas palabras— yo…
— ¡Olvídalo! —lo solté— todos son iguales… —me intentó tomar del brazo pero lo aparte rápidamente— ¡¿y quién eres tú para prohibirme las cosas?! ¡¿Eh?!
Esa fue la gota que derramó el vaso.
— Tienes razón, no soy nadie solo soy un idiota que no tiene nada que hacer… olvídalo Amu, esto se acabó en este momento —se dio la vuelta y se dirigió hacia su motocicleta, miró a Utau y a Kukai y se marchó de allí.
Kyoya se retiró también del lugar y Kukai se levantó poco a poco con la ayuda de mi amiga. Se acercaron a mí y Utau me abrazó, sentía que ya no aguantaba y rompí en llanto.
— Tranquila Amu, no dejaré que Kyoya te haga más daño… —Kukai me miraba lleno de ternura— no por un simple beso él te tendrá…
End Flash Back
Ya no tenía ni ganas de hacer nada, simplemente quería que los recuerdos se los lleve el viento, quería borrar todo lo que hoy había pasado. Al recordar lo que pasó con Ikuto me sentí realmente molesta y lo odie por esa noche y jure que jamás volvería a hablarlo, al menos eso pensaba hasta ese momento.
…
…
Amaneció como siempre, los rayos del sol entraban entre los espacios de las cortinas de mi ventanal. Miré mi reloj; aun era temprano, me levanté y me alisté con toda la calma del mundo. Bajé de mi habitación y me dirigí hacia la puerta principal. Ya había pasado una semana de esa estupidez; cuando el idiota de Kyoya me había besado. A lo largo de esta semana, salí junto con Utau y Kukai, y notaba algo extraña a mi amiga pero no me atrevía a hacerle preguntas. Al salir de mi casa encontré a Ikuto en su jardín, sentado en el césped disfrutando del viento.
Ignóralo
Esa fue la primera palabra que se me vino a la mente tan solo con verlo. Me dirigí hacia el colegio y me encontré con Kukai.
— ¿Dónde está Utau? —le pregunté
— La verdad no se… he llegado más temprano de lo normal y ni las luces de ella o de Ikuto —miré confuso a mi amigo, así que pensé que algo malo iba a pasar.
Ambos entramos al colegio y miramos por casi toda el área de aulas, pero no encontramos a ninguno de los dos, las campanas comenzaron a sonar dando aviso que ya iniciarían las clases, por lo cual dejamos a un lado nuestra búsqueda y decidimos entrar a tomar las clases.
…
…
Las clases dieron fin y Utau e Ikuto ni siquiera asomaron las narices por el colegio. Me estaba preocupando bastante, pero… Ikuto se encontraba en su casa y Utau no vino a clases. ¿Qué está pasando…? Mi celular comenzó a vibrar y vi que Utau me llamaba.
— ¿U-Utau? —la hable casi asustada
— Hola Amu, perdona si les preocupe al no ir al colegio…
— ¡Oh! No importa —respondí mientras embozaba una sonrisa— pero, es raro que no hayas ido a la escuela señorita… ¿podrías darme una explicación? ¿Ehhh? —vacilé un poco
— Disculpa Amu… —la voz de Utau sonó melancólica— no puedo decirte en este momento… tal vez te podría decir mañana… —miles de preguntas se formularon en mi cabeza
— Ah… no importa —traté de olvidar su respuesta pero tenía un presentimiento muy malo
— Te llamaré luego Amu… estaré ocupada… —después de eso, mi amiga colgó y en ese momento sentí que algo no estaba bien. Sabía perfectamente cuando sucede algo malo y se diferenciarlo, y este momento sentí que a Utau le pasaba algo muy malo.
…
…
Al llegar a mi casa arrojé mi mochila hacia no sé donde, estaba realmente preocupada e incluso moría por saber qué es lo que pasaba, no podía ni siquiera llamar a mi amiga porque no me dará razón alguna del porque no fue al colegio. Al momento de abrir las cortinas de mi ventanal, vi asomar un auto color negro y de inmediato se detuvo en casa de los Tsukiyomi. La madre de Utau salió de inmediato para recibir a una pareja y los invito a pasar a su casa. Tenía el presentimiento de que algo andaba mal.
Tampoco había vuelto a ver a Ikuto desde el incidente de Kyoya, mi orgullo como Hinamori Amu era tan grande que jamás le pediría disculpas a alguien por algo así. Simplemente ignore el hecho de que Ikuto estuviera desaparecido. Seguí mirando hacia la casa de Ikuto y al parecer lo invoqué; salió de su casa y al parecer estaba molesto, su expresión en el rostro lo decía todo, detrás de el salió Utau casi corriendo, pero a diferencia de el, mi amiga demostraba estar triste. Comenzaron a discutir pero luego Ikuto la abrazo y ella comenzo a llorar.
¿Qué es lo que está pasando en realidad?
Cerré de nuevo las cortinas y encendí el televisor, aun asi todavía me encontraba pensando en porque Utau lloraba. Mi celular vibró y de inmediato fui por el.
Tenemos que hablar…
Utau
Sentí algo de miedo pero luego sali casi corriendo de mi casa y me dirigi al de ella. La encontré en el patio trasero de su casa sentada en una banquita blanca, me dirigi hacia ella y me sente a su lado. Ella me miró llena de melancolía y me abrazó muy fuerte, comenzo a llorar pero después se aparto de mi.
—Amu… —me miró fijamente— nunca cambies…
— ¿Qué pasa Utau? —la miré directamente a los ojos
— Eres una gran persona Amu… espero que no cambies en tu forma de ser, a pesar de la distancia seguiremos siendo amigas ¿verdad? —sus lagrimas brotaron de nuevo
— ¿De que hablas Utau? —esto ya me esta asustando— claro que seguiremos siendo amigas… pero dime porque estas diciendo esto
— Amu, ayer mi padre hablo con Ikuto y conmigo… —se secó las lagrimas— al llegar a la oficina del director de Easter Company, habían varios inversionistas de Canadá allí, y le ofrecieron trabajo a mi padre… él aunque quisiera no se podía negar, ya que el director es… —suspiró— mi abuelo… —me sorprendí mucho al escuchar eso, jamás creí algo asi— mi padre acepto el contrato Amu…
— ¿Y tu padre tendrá que ir a Canadá a vivir? —pregunté ansiosa pero Utau me miró fijamente a los ojos y sus lagrimas brotaron de nuevo
— Tendremos que ir a vivir Amu —mis ojos se abrieron mas y mas por tal noticia— mis padres, Ikuto y yo nos mudaremos a Canadá pasado mañana…
Sabia que algo malo sucedería… no se porque, pero presenti que algo asi iba a suceder…
— ¡Pero Utau! ¿Qué hay de tu escuela, que pasara con tus amigos… y conmigo? —ella comenzó a llorar
— Lo siento Amu… es decisión de mi abuelo, si el no hubiera decidido mandar a mi padre a Canada, nosotros no tendríamos que hacerlo… —su llanto aumento— en verdad le rogue a mi abuelo que busque otra persona, pero se negó rotundamente y me dijo que mi padre era el único que podría llevar a cabo el trabajo— me miró fijamente— regresaremos Amu pero no sabemos cuándo… aunque sea a visitarte pero regresaremos… no quiero que dejemos de ser amigas Amu…
— Utau… —la abracé— te estaré esperando ¿si? —ella asintió con la cabeza
— Utau —una voz fría la llamó— mamá te llama, ve ahora… —definitivamente era él
Utau se levantó y se despidió de mi susurrándome al oído "yo te aviso cuando nos vayamos ¿si?". Entró a su casa e Ikuto estaba dispuesto a hacerlo también pero me levanté y me acerqué corriendo hacia el y lo tomé de la manga de su camisa.
— Ikuto… ¿y tu que haras? —le pregunté aunque el estaba de espaldas
— Simplemente me mudaré, ¿no es obvio? —ni siquiera me miró a los ojos
— ¿Y le dejarás el camino libre a Kyoya? —sin querer lo dije, pero aun asi me interesaba su respuesta. Mi corazón comenzó a latir desesperadamente.
— Si
Sentí como si la tierra me tragaba, ni siquiera me miró a los ojos para decírmelo. Simplemente lo hizo y sentí un hueco en mi corazón y comencé a sollozar, me alejé de él dispuesta a irme pero antes, tomé el collar que él me había regalado y se lo aventé muy molesta.
— ¡No quiero nada que me recuerde a ti! ¡Nada! ¡Ojala no vuelvas… no te quiero volver a ver! —mis lagrimas me traicionaron y comenzaron a brotar rápidamente
— No te preocupes… —Ikuto giró la cabeza y me miró irónicamente— si así lo deseas asi será… —bajó la mirada y miró el collar, lo tomó entre sus manos y lo aventó muy lejos. Solo pude seguir su trayectoria hasta que lo perdí de vista— Kyoya te regalará otro… ya no necesitas el mío
Sin decir nada me retiré de su casa, Ikuto bajó la cabeza y entró rápidamente a su casa. Creo que esto era el fin de esto.
…
…
— Amu… cuídate mucho… algún día volveré y te visitaré —Utau sollozaba y me abrazó muy fuerte que se me iba el aire.
— Te estaré esperando, Utau… —correspondí su abrazo y me resguardé en su hombro.
El día en que la familia Tsukiyomi se mudaba había llegado. Hoy estaba en el aeropuerto despidiéndome de Utau y sus padres… de Ikuto… ni que decir, simplemente lo ignoraba. La hora de partir llegó y Utau no quería separarse de mí, su madre la tuvo que llevar casi a rastras. Kukai no sabía nada, ella me pidió que no le diga nada hasta que se dé cuenta, Utau me abrazó una vez más y se marchó con lágrimas en los ojos, mientras su hermano no se atrevía a mirarme siquiera. Todos abordaron el avión, y yo… allí, parada observando cada movimiento, partiéndome el alma al estar molesta con Ikuto, pero al momento de que mi orgullo cayó por los suelos y mis lágrimas brotaron de mis ojos ámbar, quise correr para darle un fuerte abrazo pero el avión, ya había despegado.
Buen viaje… Tsukiyomi Ikuto…
Uh… años sin actualizar… no quiero dar detalle de mi reaparición o sonaría a excusa u.u mejor me preocupo a que en el próximo capítulo ustedes se sorprendan xD Y bueno, al ver miles de doramas me inspiré muchísimo T.T y hasta que por fin decidí actualizar… kami-sama no tengo remedio alguno.
Gracias por seguir la historia de su humilde servidora Yuki, aunque las deje intrigada y desaparezca de la nada ¬¬ agradezco con todo mi corazón y con toda mi cabeza hueca sus Reviews *-* al leerlos me inspiraron muchísimo, y no, no soy enemiga del Amuto u.u
Les leo en el próximo capítulo.
¡Yuki!
