Arráncame la vida

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Muggle

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"Dicho… deberías haberlo dicho porque yo diría que estaba equivocado sólo para llenar todos los espacios"

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Ya habían pasado varios días desde que Granger se le había acercado retadoramente. Para él, eso había sido muy patético por parte de ella, pero no le tomo importancia. Él tenía mejores cosas que hacer que andar flirteando por ahí. Se duchó y cambio de ropa, listo para otro día en esta época.

Bajo al gran comedor a desayunar como de costumbre, pensaba en la mejor manera de poder salir del colegio a escondidas. De lejos divisó al trio dorado y eso solo le hizo ponerse de mal humor. Los odiaba, bueno en realidad odiaba a todos.

—Eh, Riddle. —se acercó un joven indiferente, se sentó a su lado para desayunar. —. Tío ¿qué te traes? ¿Por qué la cara larga? —empezó a reír, era un chico moreno.

—No es de tu incumbencia, Zabini. —le dijo cortante. Se dio cuenta que a su otro lado se sentó otro chico, el tranquilo entre esos dos, de cabello negro y aspecto serio.

—No te fijes en ese idiota. —hablo Theodore. —Últimamente Malfoy lo anda sacando de sus casillas.

Tom sacó media sonrisa.

—Con que es eso…—empezó. —¿Refugiados? Malfoy los regaño y vinieron a esconder su cola conmigo…

—¡No! —gritó Zabini. —la verdad, desde el año pasado Nott y yo vimos que eres un tipo interesante, mejor que el desgraciado de Malfoy.

—Solo queremos saber tus intenciones Riddle.

—¿Intenciones? ¿Por qué tendría que decírselos? —les retó con la mirada. —. Yo no tengo intenciones de llevarme con ustedes. —Él tenerlos cerca no le daba algún beneficio.

—¡Serás! —Zabini se levantó de su asiento dispuesto a agarrar de la corbata a Riddle, Nott predijo lo que haría y lo agarró para calmarlo. —Joder Theo, déjame darle una paliza a ese engreído.

—Coño Blaise, si vas a comportarte como un marica puedes volver con Malfoy. —le reprochó enojado—.No tengo ganas de volver a reprimirte.

Tom continúo su comida mientras los dos Slytherins peleaban a sus dos lados de pie. Para entonces, los alumnos que se encontraban desayunando al escuchar gritos miraron a ver. Solo hasta que Tom se dio cuenta de eso fue que intervino. Planeaba escaparse hoy al mundo Muggle y no le apetecías llamar la atención.

Pensándolo bien, ellos sí que podían darle buen beneficio… como sus guardias o algo parecido.

—¿Ya terminaron de hacerse idiotas? —dijo tranquilamente. —Si ya lo hicieron, quiero que me acompañen a algo.

Los dos lo miraron enojados.

—¿Qué?

—¿Dónde?

Tom se levantó de su asiento.

—Hoy hace mucho frio. —dijo ignorando lo que le habían preguntado. —Será mejor llevar abrigo.

Tanto Theo como Blaise se miraron entre sí. Sabían muy bien que no querían juntarse con Malfoy por el momento, era un fastidio. Desde que Riddle llegó el año pasado, Malfoy cayó de ser el príncipe. En parte se lo merecía, pero Blaise y Theo acordaron que Riddle era un tipo muy interesante y misterioso. Eso era los que le llamaba la atención de acercarse a él. Pero claro, siempre precavidos. Tom se retiró del gran comedor, poco después Theo y Blaise lo siguieron.

Joder, ¿a dónde iremos? Fue lo que pensó Blaise al llegar a la sala común de su casa.

—Vale, ¿son niños santos o malos? —preguntó con media sonrisa. Se encontraban en los sofás de las salas. No había ningún alumno por ahí.

—¿Qué planeas hacer, Riddle? —Theo preguntó precavido. Alzo una ceja.

—Hoy voy a visitar el mundo muggle.

—¿Te vas a saltar las clases? —preguntó esta vez sorprendido.

—Nos vamos a saltar las clases. —fue su única respuesta y acto seguido se retiró a su habitación a cambiarse.

—¡Como mola! —exclamó entusiasmado Blaise. Theodore solo estaba sentado en el sofá debatiéndose si ir o no. Blaise empezó a reírse de su compañero. —Eh, ¿qué pasó? El niño angelito tiene miedo de faltar…

—Cállate Blaise. —le reprochó. —Ah, joder, yo no voy. Ve tú si tienes la gana Blaise.

—Pues yo sí, la neta sí. No tengo ganas de estar en clases. —dijo decididamente. —Hay te ves Theodore.

Minutos después salió Tom, vestía con un abrigo negro, pantalones negros, una camisa negra y una bufanda de color plata. Regresó un momento a su habitación en busca de unos guantes negros, había mucho frio afuera.

—Vamos. —dijo, Blaise fue corriendo a cambiarse, pero Nott no. —¿No vas serpiente?

—No. —le contestó Theo. —No me saltaré mis clases Riddle.

—Ustedes se acercaron a mí. —su voz empezó a cambiar de tono. —No se los pedí, se los ordene…Realmente, ¿me vas a desobedecer?

—¿Quién te crees Riddle? —se levantó. —Tus amenazas no me alteran.

Tom cerró la boca y se acercó lentamente a Theodore.

—¿No…te…alteran? —susurró cerca de su cara. Theo tragó saliva y decidió pensárselo bien.

Segundos después aceptó ir por esta vez al mundo muggle.

Mientras Tom esperaba a los dos idiotas de su casa, una tercera persona apareció en su vista. Que suerte.

—Bingo. —Tom vio que se acercaba a hablarle como siempre solía hacerlo. Era fastidiosa pero le serviría para algo.

—Riddle, que bueno encontrarte. —exclamo contenta mientras juagaba con sus dedos.

—Lo mismo digo Sildor. —le respondió gentilmente. —¿Tienes clase tan temprano?

—Sí—hizo un puchero. —La profesora McGonagall nos dejó una tarea enorme sobre transformaciones.

—¿Qué se le va a hacer? Esfuérzate, sé que puedes. —le acaricio la cabeza sonriendo. Marie se sonrojo fuertemente. —Sildor, ¿te puedo pedir un favor?

A Marie eso le sorprendió aún más.

—¡Si!. —se atontó. —si ¿qué es? Dime, quiero ayudarte Tom.

Riddle se tapó la boca conteniéndose de la risa, esa niña sí que estaba colada por él.

—No tienes reparación Marie. —le dijo sin saber, si darse cuenta de que le había dicho su nombre. Se maldijo por haber cometido esa estupidez, pero no había de otra. —Tengo algo importante que hacer.

—¿De verdad? —preguntó con ternura. ¿En serio era de Slytherin?

Marie es una chica de baja estatura, cabello corto, color castaño claro y ojos de una tonalidad similar. Tiene apariencia inocente e infantil, incluso en una ocasión sus compañeros de clase se burlaron de su ropa interior por no ir acorde a su edad. Es torpe y asustadiza, completamente diferente a los demás de Slytherin, por esa razón le hacían mucho bullying los compañeros de su casa. Pero ella siempre sonreía, solo era una niña infantil en la casa equivocada, bien podía ser una Hufflepuff si no fuera que toda su casa había pertenecido a Slytherin, una sangre limpia.

—¿Será que me puedas cubrir a mí, Nott y Zabini? Vamos a salir a Hogsmeade por unas cervezas de mantequilla.

—Ah, pero hace mucho frio, ¿en serio? Vaya que gustos. —dijo inocentemente. —¿Qué debo hacer? Yo… yo no tengo idea.

Creo que había escogido a una persona incompetente.

—¿Sildor? Riddle, ¿Qué tienes en mente? —pregunto asqueado Blaise. —Ella es una inocentona Slytherin, es imposible para ella.

—Concuerdo con Blaise, Riddle ella no creo que pueda.

Marie hizo un puchero enojada, vale, ella sabía que no era la mejor en nada pero le enojaba que le digan asi. Tenía ganas de llorar pero se controló. Ya iba a replicar que podía hacerlo cuando Tom se adelantó.

—Yo confió en ella. —les devolvió la mirada seria, agarró a Marie por los hombros y la acerco a él. —Yo sé que ella puede lograrlo.

Marie se sonrojo fuertemente, estaba súper feliz que Tom le diga eso. Tanto que empezó a babear de felicidad. Tom lo noto pero supo disimular, pero Theo y Blaise se distanciaron espantados. Cuando ella se dio cuenta de lo que hizo rápidamente se avergonzó y se distancio.

—¡Yo puedo! Déjenmelo a mí. —dijo entusiasmada. —¿Vale? —ella sonrió abiertamente.

—Cuento contigo Sildor. —le dijo gentilmente. "Badump" algo así sintió ella cuando le dijo eso. Se sonrojo y se fue corriendo alegremente. Ahora que lo pensaba, le recordaba un poco a cierta persona.

Theo y Blaise miraban curiosamente a Tom.

—Sí que sabes disimular, Riddle. —le dijo Theo.

—Vamos, es tarde. —ignoro lo que dijo. —tiene que ser rápido.

—Ok. —dijo Blaise contento.


Marie fue a la torre norte, subió las escaleras con cansancio. Hasta que por fin llego al aula de adivinación. Lo debía hacer rápido para poder llegar a tiempo a su clase. Recordó que le dijo a Riddle que lo cubriría a él y a sus dos amigos. ¿Por qué lo hacía? Pues era una razón muy simple, a ella le gustaba mucho Tom desde que lo vio cuando estaba en primer año. Todavía lo recordaba, cuando pasaban por los pasillos y él venía por la dirección contraria a la de ella y sus amigas.

—¡Marie! Mira ahí esta Riddle. —le había susurrado su amiga de casa. Marie se sonrojaba cada vez que pasaba a su lado Riddle. Siempre era así, se había enamorado de él porque era muy atractivo, inteligente, lo tenía todo. Pero no fue si no, hasta que entró este año a segundo que decidió hablarle.

Cuando llegaron a Hogwarts se armó de valor y se acercó a él para preguntarle si quería ir con ella y sus amigas al colegio. Luego se armó de valor de nuevo para hablarle en la cena de bienvenida que por supuesto Tom se mostró indiferente hacia ella. Pero ya habían pasado los días y Tom le hablaba un poco más, de verdad sentía que hacía un progreso.

Se sentía nerviosa pero tenía que hacerlo. Abrió la puerta y se encontró el aula más raro de su vida, No se parecía en nada a un aula; era algo a medio camino entre un ático y un viejo salón de té. Al menos veinte mesas circulares, redondas y pequeñas, se apretujaban dentro del aula, todas rodeadas de sillones tapizados con tela de colores y de cojines pequeños y redondos. Todo estaba iluminado con una luz tenue y roja. Había cortinas en todas las ventanas y las numerosas lámparas estaban tapadas con pañoletas rojas. Hacía un calor agobiante, y el fuego que ardía en la chimenea, bajo una repisa abarrotada de cosas, calentaba una tetera grande de cobre y emanaba una especie de perfume denso. Las estanterías de las paredes circulares estaban llenas de plumas polvorientas, cabos de vela, muchas barajas viejas, infinitas bolas de cristal y una gran cantidad de tazas de té.

Diviso a la profesora Trelawney al fondo, al acercarse a ella Marie profirió un tremendo grito que casi deja sordos a todos los alumnos de ahí. La profesora parecía un bicho raro, sentía miedo. Los alumnos empezaron a reírse de Marie y su reacción sobretodo Malfoy.

—¡Ah! Y pensar que esa cosa está en mi casa. —murmuró con un fastidio. —¿Qué haces acá debilucha?

—Ah…—es todo lo que podía decir, sus manos las había llevado a su cara para taparse de la vergüenza.

Para Hermione, Marie era la única excepción de "amigo" en Slytherin por así decir. Pues la apariencia hasta la personalidad de la chica no encajaba para nada en esa casa. Tanto era su instinto protector que no aguantaba que se burlasen de ella. Se levantó a defenderla, Harry y Ron solo se llevaron la palma de su mano a su frente.

—¡Que te importa lo que haga acá Sildor, Malfoy! —le exclamo enojada mientras se acercaba a Marie. —Es asunto de ella, y además es de tu casa, mínimo deberías respetarla. Porque ella es una sangre limpia.

Malfoy se puso de pie aceptando mentalmente ese reto.

—Exacto Granger, es de mi casa. Lo que haga con los alumnos de mi casa, es mi problema, no tuyo ya que tú eres de otra casa. —se acercaba a donde estaban ellas dos. —Y si, es una sangre limpia como yo, por lo que me da más derecho de hablarle como se me dé la gana. No como tu sangre sucia.

—¿Derecho? Por favor, tú mismo lo dijiste. Es una sangre limpia, trátala como se merece. Es de tu mismo estatus. —le desafío, ese era el último golpe, le iba a doler a Malfoy. —Si aquí estuviera Riddle estarías callado obedientemente.

Ya iban a empezar a pelear fuertemente. Ese era el punto que más le dolía a Malfoy, que lo compararan con Riddle. Harry y Ron ya se habían levantado para defender a su amiga cuando la profesora los calló a todos. Los hizo retirarse a sus asientos y hablo con Marie.

—Ya veo, diles que se recuperen. Y que no vayan a faltar de nuevo, vale ¿Sildor? —le dijo amablemente.

—Sí. —sus mejillas estaban sonrosadas. Dicho esto, se retiró rápidamente del aula.

Hermione alcanzó a escuchar lo que Marie Sildor le había dicho a la profesora. Ella conocía a Marie, sabía que ella no mentiría, era del tipo inocente que siempre estaba feliz e ingenua. Pero por esa razón le hacía igual dudar de su veracidad, ¿en serio Riddle, Zabini y Nott estaban en la enfermería por resfrío? Quizás sea cierto y quizás no. Se decidió que pasaría a comprobar eso. Así que ahí dejo pausado el tema de esos tres porque empezó la clase de adivinación.


—¿Y qué hacemos delante de este edifico muggle? —preguntó Theo mirando el edificio que claramente se estaba cayendo de poco a poco.

—¡Tan muggle! —dijo Zabini. —¿Por qué no utilizan un encantamiento para que resista?

Las décadas sí que le hacían justicia al orfanato de Wool. Al parecer hace años que dejo de utilizar ese orfanato, ya ni la señora Cole vivía. El seguía pensando que tan solo ayer recordaba salir por esa puerta del orfanato "lleno de vida" por así decir, y verlo actualmente tan muerto y solitario le hizo sentir un poco, pero solo un poco de nostalgia porque seguía odiando ese lugar tan repugnante que lo mantuvo prisionero por muchos años. Estar en Hogwarts había sido lo mejor que le pudo haber pasado. Apretó los puños fuertemente mientras miraba el edificio, Nott se dio cuenta de ese movimiento pero no dijo nada.

—Quédense aquí. —les ordeno a los dos. Menuda molestia pensó Nott, que era el más huraño a estar aquí. —Ya regreso.

Vieron como Tom desaparecía por esa vieja puerta que estaba en una posición muy rara.

—No me hace gracia estar aquí.

—Lo sé, pero vamos Theo, deja de ser un maldito amargado.

—Que te follen Blaise. —le dijo rabioso y cruzo la calle por la sombra.

—Cuida esa boquita Theo. —le dijo en broma. Theo hizo un gesto obsceno, Blaise puso los ojos en blanco, asi era de extraña su amistad.

Al caminar por los pasillos del orfanato de Wool miraba por todas partes, pintura caída. Paredes con agujeros, ratas, bichos asquerosos. Viento por todas partes, un aspecto muy antiguo y roto. Fue directo a donde solía estar la oficina de la directora del orfanato, la amable señorita Cole.

Entró a la oficina y la vio totalmente empolvada, se acercó al escritorio y empezó a buscar por todos los cajones los archivos de los que vivían en el orfanato. Uno por uno empezó a buscar entre los archivos, alguna pista sobre él. Durante todo el segundo año se la paso averiguando algo sobre quienes fueron sus padres, él pensaba que su madre era la vil muggle y su padre el mago. Pero no encontró nada sobre él en Hogwarts por lo que desistió en su búsqueda de él, asi que optó por su madre. Los parientes maternos de esa mujer que lo abandono.

En una hoja que estaba medio rota y muy vieja encontró información sobre él. Se sentía nervioso pero empezó a leer todo lo que tenía escrito.

Fecha: 1 de Enero de 1927

Nombre completo: Tom Marvolo Riddle. Fecha de nacimiento: 1 de diciembre de 1926

Madre: Merope Gaunt. Padre: _

Lugar de nacimiento: Orfanato de Wool, Londres.

Tipo de sangre:_ Estado: Vivo

Motivo: La madre falleció al dar luz, el padre se desconoce su paradero o quién es.

Abuelo materno:_

Abuela materna:_

Abuelo paterno:_

Abuela paterna:_

Y otras cosas más, pero casi todo en su totalidad había quedado en espacio en blanco. Decepcionado rompió el registro. Sabía que su madre se llamaba Merope Gaunt. Pero tenía la esperanza de averiguar en este registro el nombre de sus abuelos, al parecer su mamá se murió casi al instante para no darle esa información valiosa. Se paró de golpe y grito de frustración. Tiro todo lo que estaba a su paso en la oficina, con esa actitud malhumorada salió del orfanato.

Afuera Nott y Zabini estaban arrinconados en la sombra platicando de trivialidades, pero temerosos de estar en un lugar muggle. No les iba eso de estar aquí, no conocían casi nada, y les asqueaba estar con gente tan corriente. Cuando vieron salir a Riddle se pusieron de pie, Blaise se pasó las manos atrás de su nuca totalmente despreocupado. Tom noto que Theodore tenía en su mano un dulce muggle, arqueo las cejas.

—¿Comiendo cosas muggles? —preguntó.

—Tenía ganas de comer algo, y fui por ahí. —explicó. —entre a un extraño lugar colorido, y les pregunte si había algo rico para comer, ellos me dieron esto. Es una paleta, algo parecido en nuestro mundo, pero sabe bien.

—Pórtate como un sangre limpia Nott. —le advirtió Tom cansado. —Somos de Slytherins, en honor a Salazar Slytherin. No manches tus manos y tu boca con los asquerosos muggles.

Theodore alzo las cejas divertido. Blaise escucho atentamente.

—Lo pensare. —contestó finalmente mientras se metía a su boca el dulce. Tom no tenía ganas de discutir. —¿Y a qué entraste a ese lugar llamado "Wool"?

—Buscaba cierta información importante. Pero no lo encontré. —contestó cortante.

—Pues que mal rollo, tío. —le dijo Blaise. —Ese lugar es tenebroso.

—Regresemos, ya casi termine el día. —les dijo a ambos. —Nott y Zabini.

Ambos se cruzaron de brazos pero al final asintieron de regreso.


Al llegar a su sala común se despidieron cada quien en su habitación. Tom se cambió de ropa y se puso el uniforme habitual de Slytherin. Con su habitual actitud salió de la sala común. Para su sorpresa Nott y Zabini lo acompañaron, no le molestaba su compañía, al final podría tener beneficios en la hora que les pida que sean sus aliados en lo que quería hacer. En el camino se toparon con Marie que contenta les dijo que los había cubierto con éxito. Ellos se lo agradecieron, Nott y Zabini notaron que podían confiar en ella, que quizás no era tan estúpida como ellos creían, ya que fueron influenciados por Malfoy.

Pero todo no podía salir nunca bien, doblando un pasillo se toparon con Hermione Granger.

—Riddle, ¿puedo hablar contigo? —preguntó Granger. —A solas.

Nott y Zabini sin siquiera pensárselo se fueron de ahí, no tenían ganas de pelear con la Gryffindor.

—¿Caminamos? —preguntó Tom. Hermione dudo por un instante pero al final accedió. —Luces cansada, Granger. ¿Las asignaturas te están matando?

—Claro que no. —le respondió. Tom noto que ella traía consigo una hoja de horarios. Así que sin pensárselo se lo arrebato de las manos y lo examino. Pero lo que vio le sorprendió, abrió la boca y los ojos de sorpresa. Hermione intentaba quitárselo pero como Tom era alto sus intentos eran en vano.

—¿Se han confundido con tu horario Granger? Es que está demasiado ilógico. —le dijo fastidiado. —Te han apuntado como diez asignaturas al día, no hay tiempo suficiente. No te creas lista Granger, eso es estúpido.

Hermione consiguió arrebatarle la hoja. —Ya me las apañare. Lo he concertado con la profesora McGonagall.

Tom la miro con duda.

—En tu clase de hoy, Adivinación, estudios Muggles y Aritmacia. Todos a la misma hora: nueve. —le mencionó. —¿Cómo estuviste en tres clases a la vez?

—No seas tonto Riddle. Claro que no voy a estar en tres clases a la vez. ¿A ti que te importa mi horario Riddle? —le debatió furiosa.

—Nada, solo es sospechoso. —Más tarde averiguaría eso. Estaba claro que era sospechoso el como ella podía estar en tres clases a la vez aunque lo negará.

—Hablando de sospechoso, que bueno que lo mencionas. —Hermione empezó a decir. —¿Por qué no estabas en la enfermería? Según tenías un resfrió.

Tom paro en seco, pensaba en la mejor opción de respuesta.

—Granger… ¿te preocupas por mí? —volteó a verla. —Por eso fuiste a verme en la enfermería…

—¡Claro que no! —le dijo molesta. —Marie Sildor dijo que estabas enfermo junto con Nott y Zabini. Fui a comprobar a la enfermería a ver si era cierto. Pero ¿sabes? No estaban ahí.

Tom se apoyó en la pared pensativo.

—Porque claro está, Madame Pomfrey nos dio permiso de irnos a nuestra sala común a descansar.

—¿En serio? —alzo las cejas divertidas. —No soy estúpida Riddle. Madame Pomfrey me dijo en persona que ustedes no estaban registrados.

—Bueno, ¿y a ti que te importa lo que yo haga? ¿Si falto o no? —le debatió. —¿No es mejor para ti? Poder ser la numero uno en clase. Pero espera, me dijeron que te fuiste de adivinación…

—¿Cómo sabes eso?

—Me lo contó el idiota de Malfoy, por cierto, él se está burlando mucho de ti. Pero a mí no me importa.

—¡Eres despreciable Riddle! —le dijo Herms. —Vale, por esta vez lo dejare todo como esta.

—Por mi está bien. ¿Caminamos? ¿Te diriges a cenar, no? —le pregunto finalmente Tom.

—Sí.

—Pues vamos, Granger.

Al llegar al gran comedor, Harry y Ron vieron como entraba su amiga en compañía de esa serpiente rastrera. Vieron como ella se separó de él y vino a sentarse con ellos.

Ron preguntó. —¿Por qué estabas con él Hermione?

—Le pregunté por qué falto a clase, nada más Ron.

—Pero si la niña esa de Slytherin lo dijo en Adivinación. Que se resfrió.

—¡Ya se! Ay, Ron ya deja de hacer preguntas. —contestó malhumorada. Harry solo escucho en silencio.

Tom fue a sentarse a su mesa de Slytherin. Pudo escuchar de la boca de sus compañeros de año sobre el primer día de clases. Con el nuevo profesor de Defensa Contra Las Artes Oscuras les hacía enfrentarse a su peor miedo mediante un Boggart. O en el Cuidado de las Criaturas Mágicas con Hagrid, donde se enteró que Malfoy paró en la enfermería por estúpido. Lo que le desconcertó fue saber que Harry Potter se subió a un Hipogrifo. Definitivamente él lo iba a intentar mañana.

Cuando terminaron de cenar los alumnos, se retiraron en orden a su sala común. Tom estaba al final, avanzaba lentamente mientras pensaba en muchas cosas. Cuando su mente hizo "clic", ¿cómo había podido olvidarlo? Si se escabullía ahora nadie lo vería. Por lo que, sin que se dieran cuenta se alejó del grupo en dirección a ese lugar. Tenía la esperanza de que ella le cuente la verdad, de que supiera cosas que el ignoraba.

Entro silenciosamente, dio pasos hacia adelante. El lugar lucía como siempre, diviso a la misma persona que ha estado ahí por años lamentándose.

Miro de frente y se acercó al símbolo. Trago saliva y por fin hablo.

Ábrete.

Miró una vez atrás por si nadie lo veía. Y sin más entró a la cámara.


Hola a todos.

Pues como sabrán, Marie es un personaje mio. Si ella es muy extraña e inocente. Pero para que piensen mas o menos como es ella de apariencia, busquen en Google imagenes a "Nekota Ami" de Kamisama Hajimemashita (anime) ese personajes me inspira para hacer a Marie, es que la apariencia de Ami me hace ver a Marie ahí c;

A las que me leen del inicio sabrán que mi historia ha pasado por muchos títulos y sinopsis xD no se si recuerden que antes solía llamarse "Interficiam" y que al final acabe llamándola "Arráncame la vida" porque, porque suena genial y así de verdad le queda a la historia que estoy pensando. Osea, en su desarrollo.

"Arráncame la vida" es justo lo que Tom no quiere, tanto como Voldemort y Tom pequeño. "Las dos almas". Y por esa razón, Hermione se debatirá en si hacerlo o no, "arrancarle la vida a Tom" que es lo que mas quiere en este mundo.

Como dato extra, esa es una de la línea que le dirá Tom a Hermione !

"—Arráncame la vida..." y ahí será cuando todo tenga sentido :,D

lo que no entiendo, es que, ¿no querían que haya encuentros entre tom y herms? :C porque cuando por fin les concedo su deseo no dejaron reviews T-T ¿tan mal los encuentro? xD

A lity: Si lo se amiga, no te preocupes, Don't worry be happy, nos seguimos leyendo. Espero que te guste el capitulo :)

¡Nos seguimos leyendo!