Ninguno de los personajes mencionados me pertenecen, salvo los que no conocen... los demás son propiedad de J. K. Rowling.
Capítulo X
Harry se escabullía por los pasillos del tercer piso debajo de la capa invisible. Se sabía el camino de memoria, hacía un año que lo recorría y no se cansaba de hacerlo. Siempre decía que no quería provocar problemas pero estaba de más conforme con lo que hacía y lo que los demás aprendían gracias a él. Por fin llegó a la puerta del ED, donde sus "estudiantes" lo esperaban. Hacía un mes que había hablado con Ginny sobre su relación con Malfoy. Había estado hablando con Ron y luego de varias agarradas a trompadas limpias logró, por así decirlo, convencerlo. Ginny no le había dicho nada aún a Draco sobre su conversación solo que Ron había aceptado a medias la relación, y eso lo mantuvo conforme. Por otro lado, el ED estaba ya formado por unos cien alumnos de tres de las cuatro casa. Harry estaba contento con el rendimiento pero era obvio que necesitaban más espacio y ayuda. Fue entonces que puso en marcha su plan de "ayuda". Ron y Hermione fueron convocados por él para ser los que siguieran en el mando en el Ejercito de Dumbledore. De esta forma Harry se encargaría de los más antiguos del grupo que son los que comenzaron con el ED y Tanto Hermione como Ron lo harían con los más nuevos. Los tres muchachos se las ingeniaron de tal forma que en verdad parecía un ejército con generales y todo. Todo lo que Harry decía era obedecido sin ningún problema u objeción, al contrario se hacía con entusiasmo y fuerza. Todos conocían bien a Harry Potter y era esa la razón por la que no le fallaban. Harry entró al lugar que había sido ampliado por comodidades. Todos los estudiantes estaban parados hablando de forma informal pero cuando Harry entró todos se volvieron para verlo y se pusieron firmes y saludaron todos a la vez. Como una tropa. Harry levantó la mano e hizo señas de que siguieran con sus cosas. Harry se acercó a las escaleras laterales que llevaban a una pequeña oficina donde él y sus dos amigos guardaban libros, anotaciones. Mapas y tantas otras cosas necesarias para el ED y para el resto de sus asuntos.
Harry ¿Estás bien? – Preguntó Hermione cuando este cerró la puerta detrás de él y se dejó caer en una de las sillas que estaba alrededor de una mesa redonda en el centro de la habitación.
Estuve con Dumbledore. Hablamos por bastante tiempo y me confirmó lo que temía
Por Merlín ¡está cerca! – Exclamó Ron con su voz en alto.
Ron baja la voz no podemos asustarlos. – Dijo Hermione sentada junto a Harry. Luego le tomó la mano y prosigui
¿Qué fue lo que te dijo, amor?
Bueno. Según mundungus y Kingsley, una gran grupo de dementores se acercan a gran velocidad a Hogsmade. Me ha dicho que tenga cuidado no sabemos de lo que son capaces.
¿Crees que deberíamos decirle a los chicos?
NO, no es necesario asustarlos Mione. Recuerda que aunque estén entrenados no quiere decir que dejen de ser chicos.
Harry tiene razón Hermione. Dejemos que Dumbledore se encargue de esto con la Orden del Fénix. – Ron miró Harry. – No Harry, no me mires así, no pretenderás que vallamos también ¿Verdad?
No Ron ustedes no. Pero yo sí iré, quiero ayudar.
Si tu vas yo también Harry. Estaremos juntos en esta como lo hicimos en todas las anteriores.
Gracias Mione pero... – La puerta fue golpeada del lado de afuera. Hermione se paró para abrir y encontrarse con Luna y Ginny en la entrada.
Hola todos. – Luna detuvo un instante su mirada en Ron para luego seguir con Harry. – Harry amigo, ¿qué sucedió con Dumbledore?
Pues... se confirmaron las sospechas Lun. Está casi sobre nosotros. – Ni Harry ni nadie se había dado cuenta que la puerta estaba entornada y que abajo todos escucharon la noticia. Sin embargo Harry seguía hablando – Los dementores están muy cerca de Hogsmade.
¿Qué piensas hacer entonces? – preguntó Ginny.
Pues ¿qué crees que hará el lunático y camikase de Harry?
Solo voy a ayudar en lo que Dumbledore necesite. Solo eso. No voy a suicidarme.
Entonces deja que vallamos contigo Harry
No Luna, necesito que ustedes se queden aquí con el resto de los estudiantes. No quiero que les suceda nada malo a ninguno de los que se encuentran aquí. ¿Está claro?
Si Harry. – Luna y Ginny bajaron las miradas con tristeza. Harry bajó las escaleras y se encontró con todo el mundo mirándolo serio. Estaban al tanto de la situación pero no entendían porque Harry no dejaba que demostraran sus nuevas habilidades que habían desarrollado gracias a él.
Harry, también queremos ir allí. – Afirmó Daniel Crevey que estaba más próximo a las escaleras por donde había bajado Harry ¿Cómo? – Preguntó incrédulo Harry. - ¿De que están hablando? Veras. Escuchamos toda la conversación. ¿Toda? – Hermione había bajado y había preguntado con una especie de desesperación.
En realidad desde que Ginny y Luna subieron. Y la verdad es que no queremos que te arriesgues tu solo. - Cho había hablado desde una de la puntas más alejadas, pero lo había hecho con decisión y espíritu.
El problema aquí es que, para empezar. Dumbledore no permitirá que los alumnos formen parte de esta guerra. Y segundo... no quiero que suceda lo peor.
Si lo dices por Cedric Harry, no tienes porque preocuparte. – Cho había bajado la cabeza pero seguía utilizando el mismo tono de decisión. – Esta vez estamos preparados, además que no será contra el – que – no – debe – ser – nombrado. Sino contra dementores...
Es cierto, estamos preparados para enfrentarnos a ellos. Somos fuertes Harry, no somos tu, pero nos enseñaste a intentarlo. – Michael hablaba apoyado contra la pared cerca de la escalera. En ese momento Harry, Ron y Hermione estaba rodeados de los primeros alumnos que Harry tuvo en Quinto.
Bien, esto es lo que haremos. Déjenme pensarlo. Mientras tanto no comenten nada a nadie del tema, prometo volver con la respuesta mañana por la noche.
No será muy tarde para entonces Harry? – Preguntó Ginny.
No, se predice que llegarán dentro de tres días, como muy tarde. Así que estaremos a tiempo. Mientras tanto no digan nada y déjenme meditarlo. – Harry se acercó a Hermione y le susurró algo al oído y luego subió las escaleras dejando a Ron y a ella solos con el grupo de veinte chicos.
Bien todos. – Comenzó Hermione que fue mal vista solo por una persona que se encontraba bastante lejos de ella.– Será mejor que comencemos. Empezaremos con el "patronum"
Disculpa pero Harry es el que debería decirnos que hacer y no tu, pequeña novata.
Disculpa tu Chang, pero Harry me acaba de decir que es lo que deben practicar hoy...
¿Dónde fue?
Arriba ¿Acaso no lo viste subir? – Ginny estaba defendiendo a Hermione mientras se acercaba a ella y Cho Chang hacía lo mismo junto con una amiga de la misma casa.
Lo que quiero decir es que, si va a impartir las clases él. Porque no dejaré que una novata mal peinada y aparte sabelotodo se tomo la libertad de asignarnos cosas. Yo ni pienso hacerle caso a Granger. – La Ravenclaw había comenzado a levantar la voz y si no fuera porque la habitación estaba hechizado con un anti- sonido. De seguro más de uno se hubieran acercado a ver que eran esos gritos.
Entonces tienes la puerta a tus espaldas Chang. – Una voz se sintió desde arriba. Harry había pronunciado estas palabras con sorna. La verdad era que ya se estaba cansando de las escenas de celos que le representaba Cho, pero enfrentarse con Hermione y llamarla todo lo que le dijo no tenía nombre. Nadie iba a tratar de esa manera a su novia.
Harry. Disculpa, pero creo que ella puede defenderse sola. No ha hecho más que hacerse la importante y darnos órdenes. – Harry dejó de lado la caja que había estado bajando y miró a Cho.
Es verdad - Dijo la amiga de Cho que estaba a un paso detrás de ella.
Déjame decirte que no la defiendo, en realidad Mione no necesita que la defienda, Chang. – Cada vez que Harry pronunciaba su apellido la estaba haciendo sentir peor. Nunca había dicho su apellido con tanto recelo. Por lo general Harry era siempre un niño tranquilo que intentaba por todos los medios no meterse con nadie. Pero ahora aunque estaba calmado se le notaba la decisión. – Deberías saber quien es Hermione Granger. Pero como te estás metiendo con ella dudo que lo sepas. Si lo hicieras no dudarías un minuto en dejarla en paz. ¿o acaso me equivoco? – Harry miró a Ron, que estaba colorado, pero no serio. Es más parecía disfrutar de la situación. Quería ver hasta donde era capaz de llegar Hermione por los celos y el aborrecimiento. Porque eso era lo que Hermione sentía respecto a Cho Chang, un inmenso aborrecimiento y él lo sabía.
En realidad Harry quería ver hasta donde llegaría Hermione con su autocontrol.
Ron, sabes que no está bien. Además que es dificil volverla a la normalidad cuando se sobre pasa Mione. - Harry le sonrió a Hermione y leugo a Ron, para volverse a Cho nuevamente serio - Recuerda lo que sucedió la última vez que lo hizo no solo Ron recordó esa vez. También lo hicieron Ginny, Luna e incluso Neville que estaba sentado intentando pasar desapercibido. Hermione se enfureció tanto con Umbridge que la condujo a una trampa donde pudo terminar muerta si se lo proponía. Aunque sus arranques nunca llegan a buen puerto. Hermione es mejor como mente fría que como mente hirviendo y eso lo sabían muy bien sus dos amigos.
Lo siento Harry. No volverá a pasar. Hermione, ven vamos arriba que tenemos que hablar de algunas cosas. – Hermione que hasta ese momento no había despegado su mirada de odio de los ojos de Cho que propinaban un sentimiento parecido, se dio la vuelta y se encaminó a las escaleras pero antes de subir se giró a Harry y le habló.
Harry, te pido que la próxima vez no me pidas que quede a cargo de la clase cuando tu tienes que irte por un minuto. Sabes lo que podría haber pasado aquí abajo.
Lo se Mione. No volverá a pasar. - Hermione y Ron subieron y cerraron la puerta, luego de eso ninguno dijo nada hasta que Harry habló como si nada hubiera pasado. Con su clama característica que todo el mundo conocían, pero no lo suficiente.
Bien, entonces comencemos. Colóquense en parejas tengo algo que les será más fácil para practicar el "Patronum" pero primero quiero que practiquen el hechizo. Veamos... Al poco tiempo todos enviaban patronum a todos lados. Pero siempre era pecunias volutas de humo plateado que salían de las varitas mágicas.
Harry, ¿por qué no nos muestras como se hace de verdad?
Lo están haciendo bien Seamus. No deben auto exigirse demasiado.
Pero necesitamos que salgan bien. – Había afirmado Dean que trabajaba con Seamus.
Verán, el espectro patronum, debe estar formado por un sentimiento de felicidad o un momento feliz, cuanto más feliz más fuerte será el Patronum. ¿Comprenden? Si este es lo suficientemente fuerte puede llegar a tomar una forma definida. Como un ciervo, un ave... lo que sea.
¿Qué forma tiene el tuyo Harry? – Cho había preguntado con voz melosa que Harry noto con un acento de culpa en ella.
Pues el mío tiene forma de ciervo.
¿En que pensaste? – preguntó Neville.
En mis padres, en mi padrino, en mis amigos, en la primera vez que monté una escoba, el primer partido de Quidditch. Todo es relativo. Y dependiendo del poder de ese recuerdo será el poder del patronum. Ahora continúen. Que pronto se enfrentarán a uno.
¿Eso quiere decir que podremos ir a Hogmade?
No, eso quiere decir que traje un Boggart para que practiquen con él.
Pero Harry no todos le tenemos miedo a un Dementor.
Ya lo sé Luna, por eso es que el boggart me verá a mi, y ustedes deberán espantarlo detrás de mi.
¿Podemos ver el tuyo Harry? Por favor. – Decía Michael que había dejado de practicar con su compañero Tom, y se habían acercado junto con otro grupo.
Bien, creo que no podrán con la curiosidad. Está bien. – Harry tomó la caja y llamó a Ron y a Hermione para que lo ayudaran. Junto con Ron colocó la caja en una mesa que había conjurado Hermione. – Haremos lo siguiente. Primero lo demostraremos nosotros tres y luego lo harán ustedes.
Harry se colocó primero pero Ron se colocó antes que él.
Harry déjanos a nosotros primero. Así no nos dejarás en ridículo. – Harry sonrió y se hizo a un lado. Tanto Hermione como Ron habían aprendido a tenerle terror a los Dementores, que como Remus diría es temerle al temor mismo. Algo muy sensato. Harry tomó la caja y con un movimiento con la mano la abrió dejando ver un gigantesco dementor que alía de la nada.
Todos atrás. Dejen que Ron haga lo suyo. – Con esta frase ninguno lo dudó dos veces y se hicieron para atrás lo que más podían. Tom por su lado se paró en el centro de la habitación y apuntó con su varita.
Expectro Patronum – Gritó despacio. Un haz de luz salió de su varita pero no fue suficiente por lo que el Dementor seguía avanzando hacia él. Ron sonrió y volvió a gritar con todas sus fuerzas – Expectro Patronum. – Una especie de criatura salió de su varita que rápidamente tomó la forma de una comadreja enorme. Esta hizo que el dementor se cayera de espaldas y volviera por voluntad propia a la caja. Harry cerró la caja y aplaudió a Ron, acto seguido el resto de los presentes lo imitaron . – Hermione, linda te toca. – ella se acercó a Ron y ambos chocaron las palmas de las manos, como si fuera un simple cambio de jugadores. Hermione se colocó en el mismo lugar en donde había estado Ron. Le hizo una seña a Harry y este abrió la caja dejando ver nuevamente al inmenso dementor. Ella no necesitó dos intentos al primero con un gran esfuerzo generó una inmensa águila plateada que atravesó al dementor y lo regresó de un golpe a la caja. Harry aplaudió con gran entusiasmo y así también el resto de los presentes menos Cho y su amiga Ravenclaw.
Es tu turno Harry. No te agrandes, sabemos que no haces un mínimo esfuerzo en esto. – Hermione le dio un beso en la mejilla y pasó donde estaba el resto de los chicos. Harry había demostrado lo bueno que era para los Patronum. Varios, por no decir todos, se sorprendieron al ver el hermoso ciervo plateado que tumbaba al dementor para luego volver a él. Harry acariciaba el ciervo cuando hizo un gesto y el animal desapareció. Michael, acompañado por su Amigo Tom se acercaron para felicitarlo.
Oye Harry, eso estuvo genial ¿cuál fue el pensamiento que tuviste? – preguntó Michael. Harry giró la cabeza para ver a los demás y detuvo su mirada en Hermione. Esta había escuchado su pregunta y lo miraba con cara pícara. Pero luego Harry le sonrió y contestó.
En lo mejor que me pasó en la vida. Pero no podría decírtelo, Michael. Lo siento – Este palmeó la espalda del Huffelpuff y se dirigió a todos. – Bien, ahora quiero que lo hagan ustedes pónganse detrás de mi y apunten al dementor.
Harry ¿Por qué no podemos enfrentarlo solos?
Es verdad ¿Por qué es necesario que el boggart te vea a ti?
Es simple, ¿Alguien sabe las características de un boggart?
Si, ellos adoptan la forma de lo que más temes. – Hermione lanzó un suspiro lo bastante fuerte para que se escuche. Cho Chang había respondido a la pregunta como si fuera la única que lo supiera
Pero entonces, Ron debió haber tenido una araña, como en tercero.
Seamus tiene razón. – Sentenció Parvatil – Pero en su lugar apareció un dementor.
Verás Parvatil... –comenzó Ron pero fue interrumpido
Lo que sucedió fue que Ron así como Hermione aprendieron a temerle al temor mismo. No es algo sencillo pero puede lograrse.
Gracias Luna – Dijo Harry – Ahora bien, vamos a comenzar.
La clase terminó hora y media más tarde. Cuando todos en la habitación habían terminado espantando el Boggart-dementor. Harry cerró con cuidado la caja y la llevó nuevamente a la oficina. Durante toda la clase, Harry había estado pensando y meditando acerca de la situación. Era verdad, no era Voldemort al que se enfrentarían, pero corrían el peligro que los dementores les dieran el beso. El famoso beso que casi estuvo por recibir dos veces. Una en tercero con el regreso de su padrino y la segunda vez antes de empezar el curso anterior, cuando él y su primo fueron atacados en Little Winging. Sin embargo, estaba seguro que él podría salir ileso, así también Ron y Hermione pero no quería correr el riesgo con los demás. Harry se sentó en su silla de la mesa redonda en el centro de la oficina, apoyó los codos en ella y su rostro en sus manos. La puerta se abrió, pero Harry no se molestó en mirar, sabía quien era la persona que había entrado.
Hola – Dijo él sin mover un solo músculo.
¿Sigues pensando?
Aja – Levantó la vista para encontrarse con su hermosa novia allí parada con la espalda apoyada en la puerta cerrada. – Ven – Dijo corriendo la silla hacia atrás y señalando sus rodillas. Hermione se sentó en su regazo y abalanzó hacia el pecho del muchacho para escuchar su corazón, acto que había adoptado desde que estaban juntos.
¿Qué vas a hacer?
No tengo la menor idea. Lo único que puedo hacer es dejar que ellos decidan.
Sabes lo que van a decidir.
Si, lo sé. Pero es su voluntad. Yo ya dije que era lo que pensaba... Y hablando de eso, no quiero que vallas Mione.
Harry ya sabes lo que pienso acerca de hacerte el mártir.
No me estoy haciendo el mártir. Solo quiero cuidarte. No quiero que te suceda algo malo por mi culpa.
Pues ya lo dijiste. Es mi voluntad, si me voy quiero que sea junto a ti. Si me muero quiero que tu seas lo último que vean mis ojos.
Y yo me hago el mártir, como no. Harry besó a Hermione despacio y luego más fuerte. La pasión los absorbía nuevamente. Los ganas de sentirse uno con el otro. Harry movió la mano derecha y corrió todos los papeles que estaban sobre la mesa mientras que ella sacaba su varita y cerraba la puerta con magia. Sin despegar un solo momento los labios, la ropa salió volando, molestando a ambos. Querían sentir sus cuerpos juntos. Harry recostó a Hermione en la mesa y le sacó le pantalón que tenía puesto, mientras ella le quitaba los lentes u los colocaba en una silla para poder sacarle el sweater. Ambos estaban completamente desnudos, besándose, admirándose. Amándose con le tacto, la vista y el gusto Hermione había quedado sobre Harry, pasaba su boca por el torso desnudo y bien formado de Harry, su lengua dejaba un rastro ardiente sobre su piel morena. Mientras que sus manos recorrían la espalda de Hermione , así también sus senos. A cada minuto ella dejaba escapar un gemido ahogado. Estaba disfrutando la situación, Harry parecía sufrir con el juego de Hermione. Hasta que tomó el control. Hermione abría las piernas mientras Harry se acomodaba para que su novia pudiera disfrutar el momento. Ella fue dulcemente penetrada por Harry y lo abrazó con las piernas por la cintura, haciendo presión para que Harry lo hiciera con más fuerza. Así logró el perfecto movimiento de ambos, armonioso y sincronizado hacía que el placer llegara con más ímpetu. Llegaron al límite juntos, se besaron y Hermione comenzó a reírse.
¿Qué es tan gracioso? – preguntó algo ofendido Harry aún dentro de Hermione. Todo empapado de sudor haciendo que sus gotas de la frente cayeran sobre ella.
Pues, que ya estás cansado.
¿Quién te dijo eso? – Su tono ofendido cambió a uno de picardía. – Si quieres puedo mostrarte que aún no estoy cansado.
No te creo amor. – Harry besó a la chica y comenzó con su demostración una vez más. Luego de haberlo hecho dos veces más. Ambos comenzaron a vestirse, exhaustos por la gran actividad. - Harry ¿ decidiste?
Si linda. Dejaré que vengan, pero lo harán bajo mis órdenes.
Me parece bien. El que tiene más experiencia en el campo será el que de las órdenes. – Hermione besó a Harry en el cuello y le comentó. – Oye ¿Crees que podamos cenar?
¿Qué hora es?. Por Merlín los 9.30. vamos al comedor segur que hay algo para comer. Harry y Hermione salieron del lugar tomados de la mano y se encaminaron al gran comedor. Harry iba a entrar pero Hermione lo detuvo antes de hacerlo.
Cielo. Espera.
¿Aun no quieres que te vean conmigo?
No, lo que no quiero es que a ti te vean conmigo.
¿Te avergüénzalo nuestro Mione?
Claro que no amor. Sabes lo que pasa, no quiero que tengas problemas y yo tampoco. Hoy los tuvo y no me agradó.
DE acuerdo, pero debes saber que no me voy a quedar callado mucho tiempo ¿Claro?
Mas claro, echarle agua. – Se besaron y entraron al comedor. Rápidamente Parvatil, Lavander, Dean, Seamus y Neville se acercaron para preguntarle si había decidido.
Miren chicos. La cuestión es esta. No será seguro que vallan allí. Pero... pero es su decisión y la respeto. Ahora, si deciden venir deberán hacerme caso y si yo les digo que regresen, deberán hacerlo ¿de acuerdo?
Claro Harry. – Dijo Lavander
Estamos bajo tus órdenes – Dean movió la mano izquierda en forma de saludo militar y volvió a sentarse.
¿Crees que has hecho lo correcto Harry?
No lo se Ron, no lo se.
