Capítulo 10: Miss Independent

Miss independent
Miss self-sufficient
Miss keep your distance, mmmm
Miss unafraid
Miss out of my way
Miss don't let a man interfere, no
Miss on her own
Miss almost grown
Miss never let a man help her off her throne
So, by keeping her heart protected
She'll never, ever feel rejected
Little miss apprehensive
Said ooh, she fell in love
When miss independent walked away
No time for love that came her way
She looked in the mirror and thought today
What happened to miss no longer afraid?
It took some time for her to see
How beautiful love could truly be
No more talk of why can't that be me
I'm so glad I've finally seen

(Kelly Clarkson, Miss Independent)

Ginny despertó, si se le pueden llamar dormitar durante dos horas dormir, en brazos de su pelinegro predilecto, quién aún estaba totalmente dormido. Pensó en no moverse, pero era sábado y era hora de hacer el desayuno, de cualquier manera, después de una actividad como la de anoche...sólo el retorno de Lord Voldemort, podría despertarlo. Le dio un suave beso en los labios y se desenredó de su abrazo. Se veía tan en paz¿Quién diría que alguien que duerme así había sufrido tanto? Si antes estaba enamorada...no se imaginaba lo que estaría en aquel momento, más que enamorada.

Entró a la cocina con lentitud, y comenzó a hacer el desayuno rutinariamente, pero sintió aquellas náuseas, y aquellos mareos que comenzaban a hacerse costumbre para ella. Subió las escaleras y corrió al baño, porque sintió que ya no podía más con las náuseas. Se lavó los dientes de nuevo, eso ya no era normal...quizá debía ir con un sanador. Se miró al espejo y una idea la llegó a perturbar.

"No...No... ¡No!" dijo ella, claramente. Hizo cuentas en su cabeza, con rapidez, seguramente ese retraso en cuestión de mujeres que había tenido no tenía nada que ver con...NO, no podía ser. Su cabello color fuego caía por su espalda, y su rostro se había puesto todavía más pálido, su corazón palpitaba con fuerza. Sus ojos cafés lucían sorprendidos y una lágrima resbaló sobre su mejilla. Había una...y sólo una manera de saber la verdad. Cerró nuevamente la puerta del baño para realizar, la prueba que necesitaba hacer y rogaba a todos los cielos que el resultado fuese negativo. Sin embargo, no fue así.

Se dejó caer sobre el suelo y abrazó sus piernas. ¿Y ahora que iba a hacer? Se quitó el cabello del rostro y dejó salir otras cuantas lágrimas. No estaba lista para ser mamá...nunca se había considerado buena haciéndolo con Alex, jamás podría hacerlo bien con bebé. En una buena se había metido...¿Y decirle a Harry? No...ni pensarlo, no sabía como iba a reaccionar, habían estado juntos por muy poco tiempo y no tenía ni idea de cómo reaccionaría y con tantos problemas encima. Ya no era ninguna niñita y jamás había deseado tener hijos, lo había contemplado como una posibilidad, pero nunca nada serio, siempre había sido una mujer independiente y París...bueno allá tenía una vida mucho más profesional de la que tenía en Inglaterra. Con André...siempre se había cuidado, pero con Harry...no podía creer haber sido tan idiota.

"¡Tía Ginny!" Ginny escuchó la vocecita de Alex y espero un tengo hambre que le siguiera pero no fue así.

"Voy Alex..." respondió ella. Levantándose del suelo, limpiándose las lágrimas.

"Es que me siento mal..." dijo él débilmente y esto hizo que ella saliera en un par de segundos corriendo del baño. Y la verdad era que se veía mal, estaba pálido, sus ojos azules lucían apagados, tenía una expresión de dolor, parecía no tener fuerza.

"¿qué es lo que tienes, cariño?" le preguntó ella desesperada al verlo. Le tocó la frente. "¡Por Merlín! Pero si estás que ardes..." dijo ella "Tranquilo...despertaré a Harry y te llevaremos al hospital...Alex...Alex... ¿puedes escucharme?" pero el niño había perdido la conciencia. "¡ALEX!" vociferó ella enseguida pudo escuchar los pasos apresurados de Harry por la escalera.

"¿Qué sucede¿Qué es lo que tiene?" le preguntó él al ver al niño.

"No lo sé...está ardiendo el fiebre...y se desmayó...perdió la conciencia. ¿Qué hacemos?" le preguntó ella con desesperación, sus lágrimas luchando por salir. Harry dudó un poco, la verdad era que no tenía idea...cualquier cosa, siempre tenía una solución, una decisión...no para esto.

"El hospital..." dijo él cargándolo en su hombro "Lo llevaré, tu ve y busca a tu madre..." le dijo él. Preparándose para desaparecer, sosteniendo fuertemente a Alex. Ginny iba a bajar las escaleras pero él le llamo.

"Ginny..." ella volvió su rostro preocupado hacia él.

"Ten cuidado." Le dijo él simplemente y ella asintió. Harry desapareció con Alex en el hombro.

Había llegado a urgencias de San Mungo y los sanadores lo atendieron con rapidez al ver el estado del niño. Él no tenía idea de que hacer, se despeinó nerviosamente.

Pusieron a Alex en una camilla, y había un sanador que revisaba su condición.

"Voy a tener que llevármelo para revisarlo..." dijo el sanador. "Hable con la recepcionista para ingresar al niño. Le avisaré en cuanto sepa algo." Dijo él y se marchó apenas dándole tiempo a Harry de procesar la información.

Minutos después sintió una mano apoyada en su rodilla, reconfortándolo levantó el rostro y la miró, antes de lanzar un largo suspiro.

"¿ya sabes que tiene?" le preguntó la pelirroja y él negó vigorosamente.

"No me dicen nada...dijo con tristeza." Ginny asintió y lo abrazó.

"Todo estará bien, mamá dijo que no tardaba..." le dijo ella acurrucándose junto a él, tenía un tremendo malestar que parecía incontenible, la sorpresa que había descubierto...oculta bajo la preocupación por Alex.

"Parientes de Alexander R. Weasley." Vociferó un sanador, con la bitácora en la mano. Harry tembló al instante y él y Ginny se pusieron de pie. Se acercaron al sanador. "¿Son los padres?" preguntó el hombre.

"Tutores...es huérfano." Dijo Harry aún con algo de nostalgia. "Puede decirnos qué es lo que tiene..."

"Ya veo, bueno, primero que nada tienen que tranquilizarse...esta es una enfermedad bastante común en niños, y estoy seguro que alguno de ustedes tuvo que haberla sufrido..."

"Hable ya..." dijo Ginny con impaciencia.

"Tiene varicela" dijo el médico y sonrió tranquilamente. Ginny soltó un suspiro y Harry la veía contrariado.

"¿Sabes qué es eso?" le preguntó él ansioso.

"Es una infección...¿nunca la tuviste?" le preguntó ella sorprendida. Harry negó con la cabeza. "Me la pegaron mis hermanos...pero como dijo el sanador...va a estar bien." Dijo ella con una sonrisa un poco más animada.

"Bueno, lo daré de alta en un par de horas...sólo para ver que la fiebre haya bajado. Y bueno fuera de eso, necesita cariño, mimos y todo lo demás...como cualquier niño. Aquí está la lista con lo que no puede comer, y la lista de pociones para que dure lo menos posible." Dijo el sanador sonriendo. Ginny suspiró y le sonrió a Harry que aún no lucía muy tranquilo. El sanador se fue y Ginny lo abrazó.

"Todo está bien, corazón...no es nada. Es algo muy común en los niños, va a verse un poco gracioso por los puntos en su rostro, y estará algo susceptible y tendrá fiebre que controlaremos...pero nada grave." Le dijo ella y él la besó con dulzura.

"Menos mal...y que bueno que nos dejen llevarlo a casa, no me gusta para nada que esté aquí...está muy vulnerable." Dijo él y ella negó con la cabeza enrollando la mirada.

"No seas paranoico...amor, es un hospital."

"Si...un hospital...y te recuerdo que tenemos al Ministerio y a los malos...pisándonos los talones." Dijo él preocupado y ella se recargó sobre él, y de pronto la noticia que había descubierto hacía unas horas llegó a ella de nuevo, se separó bruscamente de él y él la miró un poco extrañado.

"¿pasa algo, Gin? Te pusiste pálida de pronto." Dijo él frunciendo el ceño.

Ginny suspiró, no le diría...no podía hacerlo, no con tantos problemas...¿qué tal si le echaba la culpa por irresponsable y la dejaba? Además si ya de por sí la protegía...no se imaginaba cómo se iba a portar con ella ahora...la iba a cuidar como una muñeca de porcelana, no sabía que era peor...la posibilidad de que la dejara o la de que la cuidara como un loco obsesivo. Ella no podría con eso...además, un bebé...una vida...no definitivamente ella no estaba segura de poder decirle.

"Estoy bien, sólo un poco cansada...no me dejaste dormir anoche." Le dijo ella sonriendo cubriendo su mentira y Harry le sonrió de vuelta con un guiño.

"No escuché que te quejaras mucho."


Alix estaba que daba de brincos de lo nerviosa que estaba. Todos estaban desayunando y ella...ella no quería salir y dar la cara. ¿Qué tal si Draco ya la había entregado y sólo esperaban que saliera para atraparla? No había podido pegar un ojo la noche anterior, pensando en toda clase de ideas para escapar...pero sabía que ese lugar era impenetrable...ambos sentidos, salir no le sería sencillo, así que lo único que le quedaba de esperanza era rogar porque Draco cumpliera su palabra y no la delatara. Tomó aire lentamente tratándose de calmarse. Ay Ron...ayúdame desde donde quiera que estés. Rogó ella con fuerza. No por nada era un Gryffindor. Estaba decidida, abrió la puerta y caminó decididamente.

Los ojos de los mortífagos la miraban con fuerza, pero esto a ella nunca se le hacía raro...era la única mujer entre esos sucios y asquerosos lujuriosos, así que eso ya era costumbre. Se sentó a desayunar de mala gana, hasta que se topó con unos ojos grises que la miraban con suspicacia desde el otro lado de la mesa. En cuanto se topó con ellos, él bajó la mirada y ella no estaba segura de lo que eso significaba.

"Malfoy...escuché, que el objetivo, que el niño ese...está en el hospital..." dijo un mortífago que acababa de llegar. El corazón de Hermione palpitó con fuerza y velocidad y miró al mortífago ávida de noticias. Draco la miró de reojo y luego se mostró interesado.

"¿Y?" dijo el rubio poniéndose de pie.

"¿Cómo que Y? Pues que podemos atacar...en un hospital es vulnerable." Dijo el mortífago ansioso y entusiasmado. Escuchó en la mesa una serie de exclamaciones en acuerdo. Draco lanzó un suspiro...bola de imbéciles¿Qué nadie tenía sentido común? "Voy a decirle al Señor..." dijo el mortífago como si se tratara de una gracia. Draco lo de tuvo.

"Tu no vas a ningún lado...no sean ilusos...Potter estará en el hospital, su noviecita...sería fácil de enfrentar para tomar al niño...pero conozco a Potter y no se le va a despegar al mocoso de su lado." Dijo Malfoy "No pierdan el tiempo en bobadas...peor aún...se arriesgan...con Potter ahí no tendrán oportunidad."

"Yo creo que valdría la pena...corroborar el estado del niño." Dijo Hermione sin pensar en voz alta. Draco la miró arqueando una ceja¿y a esta loca que le pasaba? A ese paso la iban a descubrir en un santiamén. "Es decir...no queremos que el niño se muera...los planes de Riddle...digo...del Señor de irían a la basura. Es decir...sólo para estar seguros, además para ver por cuanto tiempo va a seguir en el hospital...y ver si Harry...digo...si Potter deja el hospital en algún momento, para atacar." dijo ella mirando al suelo...todos permanecían callados y ella temblaba nerviosamente.

"Obviamente eso es...una espléndida idea, Alix." Dijo Draco recalcando el nombre falso, para salvarla, y los demás comenzaron a hacer sonidos de aprobación. Hermione suspiró aliviada e hizo contacto visual con Draco, como agradeciéndole con la mirada. Poco a poco todos regresaron a su desayuno y Draco se acercó a Alix para jalarla de un brazo. "Quiero hablar contigo...sígueme." le dijo él. Ella miró al piso, pero sintió su varita dentro de su capa, y suspiró...asintió sin ganas y lo siguió cabizbaja. Al fin llegaron a un cuarto en el sótano que ella jamás había visto. "Ahora dime ¿en qué demonios estabas pensando? Yo aquí...haciendo todo lo posible para cubrirte y tu...sales con esas payasadas. ¿Sabes que te pasaría si te descubren?" le dijo Draco y ella lo miró, él puso un dedo en su propia garganta significativamente y ella tragó saliva nerviosa. "Y peor aún...yo caigo contigo." Le dijo él. Ella lo miró.

"¿Por qué me ayudas?" le preguntó ella astutamente "¿Crees que me voy a creer el cuento de que haces esto como un acto benevolente...o por qué te caigo bien?" le preguntó ella enfadándose "Quiero la verdad..."

Draco miró y bufó, ni siquiera él lo sabía...lo racional hubiera sido que la entregara...pero en lugar de eso...se sintió incapaz de hacerlo. ¿Por qué? De eso no tenía ni idea.

Se inventó una mentira convincente. "Porque si te delato... ¿a quién crees tu que le echarían la culpa? Pues a mi...yo fui quien te traje, te mataría y a mi de paso...que es lo que me preocupa." Dijo él mirando al suelo, con las manos en el rostro. "No se cómo se te fue a ocurrir esta brillante idea..." dijo con sarcasmo "Estoy seguro de que Potter no sabe nada de esto, jamás te lo hubiera permitido."

"Nadie sabe que estoy viva, además de ti..." dijo ella con un atisbo de tristeza. "Quiero ir al hospital...quiero asegurarme que mi hijo está bien..." comenzó ella y él enrolló la mirada.

"Definitivamente perdiste la cabeza... ¿cómo se te ocurre semejante idea? Yo...una cosa es que no te entregue y otra muy diferente es que te ayude." Dijo él con disgusto, comenzaba a sentir una fuerte presión en el pecho, no tenía idea de cómo iba a actuar ahora, la miró, miró sus ojos suplicantes y ya no quería hacerlo...lo iba a terminar convenciendo.

"Es mi hijo..." dijo ella "Por favor..." sus ojos azules brillando con lágrimas contenidas. Draco soltó un suspiro resignadamente.

"Está bien...pero no será mucho tiempo, no puedes tardarte y yo iré contigo...diremos que iremos a conseguir unas cosas de la poción..." dijo él acomodándose la capa.

"Iré a hablar con Riddle..." dijo ella entusiasmada poniéndose de pie, pero Draco la sostuvo del brazo.

"No...deja que lo haga yo, no quiero que se te salga algo...y...ya sabes." Dijo él y ella asintió. El le dio la espalda y comenzó a salir.

"Draco..." el sonido de su nombre en los labios de ella hizo que el se detuviera. Se volvió hacia ella con esa mirada cansada en sus ojos grises. "Gracias..."


"¿Van a burlarse de mi?" dijo Alex enrollando la mirada. Sus padrinos estaban enfrente de él. Ginny tenía una mirada de ternura en su rostro pero Harry parecía estar luchando para que la risa no se le saliera. Alex enrolló la mirada, detestaba la varicela, tenía todo el rostro lleno de puntos...que parecían pecas enormes.

"Mi cielo, por supuesto que no." Dijo ella dándole un codazo a Harry. "Sólo porque el insensible que tienes de padrino nunca sufrió de varicela...no quiere decir que se vaya a reír. A mi también me dio cuando era niña...pero te prometo que desaparecerá en pocos días si te cuidamos bien." Dijo ella sonriendo, despeinándolo y dándole besitos. Harry sonrió.

"¿Y cuándo me voy de aquí?" dijo el niño enfadado, cruzando los brazos.

"En un par de horas...sólo no quieren que te vuelva a dar fiebre tan alta como la de hace rato y las pociones que te tienen que poner tienen que ser en el hospital." Explicó Harry acercándose a él.

"Debo ir al Ministerio." Dijo un poco más serio "¿Van a estar bien?" les preguntó y Ginny sonrió asintiendo.

"No te preocupes..." le dijo empujándolo hacia la puerta. "Sólo me ausentaré unos minutos mientras voy por ropa limpia, pero eso es todo." Dijo Ginny pero él no lucía tan convencido.

"Mándame una lechuza en cuanto estén en casa. ¿Sí? Por favor, no hagas escalas a ningún lugar..." dijo él mientras que ella intentaba sacarlo del cuarto.

"Sí...anda vete ya." Le dijo sonriendo pero él arqueo una ceja.

"¿Cómo que me falta algo, no?" le dijo él y ella sonrió aún más.

"¿Qué cosa?"

"Mi beso." Dijo él indignado. Ginny rió y le dio un tímido beso en la mejilla. "Eso no es un beso..." dijo él y la atrajo hacia él para besarla en los labios, y cuando lo sintió tornarse pasional se separó...

"Harry..." dijo ella dándole miraditas escandalizadas y lo escuchó dar una carcajada. "Que tengas un lindo día en el trabajo..."

"Así será, corazón." Le dio otro dulce beso en los labios y se fue.

"Alex...voy a ir a casa por algo de ropa limpia ¿Si?" dijo tornándose hacia el niño. Alex asintió cansado, cerrando los ojitos, no había dormido mucho anoche por la fiebre y los malestares.

"Descansa, mi cielo, volveré pronto." Dijo y el dio un besito en la frente, antes de cerrar la puerta de la habitación.


"¿Puedes darme un respiro por favor?" exclamó Alix, estaba harta porque Draco estaba hostigándola demasiado, y los nervios de él sólo la contagiaban a ella. "No va a pasar nada, sólo veo que mi hijo esté bien y nos vamos..." dijo ella. Miró a Draco que lucía muy nervioso. "Para ser un mortífago...eres algo cobarde." Dijo ella risueña y él la miró con cara de pocos amigos. "¿Qué?" dijo ella, levantando las manos inocentemente.

"Este es el plan." Dijo él "Yo te espero aquí afuera...tu vas...preguntas por tu hijo y regresas sin demora, a este punto. ¿Entendiste? No quiero jueguitos sucios." Dijo él y ella dio un respingo enrollando la mirada.

"¿tu crees que me he arriesgado tanto para que justo cuando llego al clímax de todo esto me escape...me de por vencida?" le dijo ella y él arqueó una ceja escéptico y lanzó un suspiro.

"No quiero saber tus planes...no me los digas...no hagas alusión a ellos. Para mi, eres Alix, la rusa experta en runas y en gaélico, capaz de descifrar el rito y de hacer la poción, y no serás nada más..." dijo él sencillamente.

"Bien, entonces espérame aquí." Se tapó con una capucha negra, sólo dejando ver sus ojos azules.

Una vez que investigó el número de cuarto, se ocupó en buscarlo. Abrió la puerta y ahí estaba...casi se le sale el corazón cuando lo ve. Estaba durmiendo, y parecía un angelito...su angelito. Sin necesidad de acercarse demasiado vio la razón por la que estaba en ese lugar... Tenía varicela. Sonrió con ternura, seguro su chiquito la habría de estar pasando bastante mal. Si había un momento en el cual hubiera deseado quitarse el disfraz y mandar todo al demonio...era ese. Como deseo quedarse con su hijo, con su familia...lo que quedaba de ella. Le pasó una mano por las mejillas y le dio un besito en la frente.

"¿Quién es usted?" escuchó detrás de ella, pero no tenía que darse la vuelta para saber que era Ginny.

"Yo..." dijo tapándose el rostro y fingiendo la voz. "Disculpe...me equivoqué de cuarto...lo siento...lo siento" dijo rápidamente dándose la vuelta. Pudo ver los curiosos ojos de la pelirroja, que había levantado la varita en defensa pero la había vuelto a bajar. Alix salió de prisa ocultándose el rostro, y fue a reunirse con Draco.

Ginny se recargó en la puerta confundida. ¿Qué demonios acaba de pasar? Vio a Alex lentamente, asegurándose de que estuviera y bien y parecía estarlo. Negó con la cabeza para zafarse de aquellos pensamientos que no eran tan gratos.

Además estaba más preocupada por otras cosas, se acarició el vientre y sonrió, esa noche le diría a Harry...ya lo había decidido. Dejó salir un suspiro, no estaba segura de cómo enfrentar la situación aún, pero cualquier cosa era mejor que simplemente no enfrentarla.

Después de que revisaran propiamente a Alex, lo llevó a casa, le preparó una sopa caliente y lo puso en cama.

"¿cómo te sientes corazón?" le preguntó ella con ternura.

"Bien...sólo algo cansado."

"Es normal...la fiebre cansa¿Estuvo bien tu sopa?"

"No podría haberla pedido mejor...bueno, quizá la de mamá..." dijo con algo de nostalgia. Ginny sonrió tristemente y le dio un besito en la frente.

"Sueña con los angelitos...si me necesitas...sólo llámame."

"Buenas Noches"

Se quedó recargada en la puerta de Alex, y lanzó un largo suspiro. Ahora si...era hora de enfrentar la realidad. Se sentó enfrente del fuego...y se preparó un chocolate caliente, todo el día había querido evadir la realidad, la sorpresa que había recibido...y la varicela de Alex, fue, bastante oportuna para sus fines. Pero ahora si...estaba ella sola y era hora de digerir la noticia. Dejó temblando su chocolate sobre la mesita de centro y se tocó el vientre, tenía que...tenía que... ¿Qué tenía que hacer¿Decirle a Harry? No...ni pensarlo, ni siquiera ella podía digerir las cosas aún. Harry tenía demasiados problemas y ella no tenía idea de cómo lo fuera a tomar. En una buena se había metido, la verdad era que no tenía idea de que hacer. Ser madre...era una idea que no le pasaba por la cabeza desde que era niña, siempre estuvo tan envuelta en sus cosas...era muy bonita y con una personalidad que la hacía popular...obviamente, galanes nunca le faltaron, trabajo...siempre había sido una excelente bruja, trabajó como sanadora en París...y había estado trabajando en Relaciones Mágicas Internacionales desde que había llegado a Inglaterra, era una mujer independiente. Novios...oh por supuesto...André., pero era tan diferente. Con André, era tan diferente que con Harry. En París, cada uno tenía su vida...dormían juntos, si, él le decía cosas lindas y por supuesto ella siempre las agradecía...proviniendo de un francés...parisino, tan atractivo y tan dulce. Pero siempre había faltado algo más¿un bebé en sus planes? Jamás...

Se sentía frustrada, porque no lograba entender cómo ahora no podía vivir sin Harry, tan poco tiempo juntos y...era como si fueran uno solo. Y tal conexión le asustaba...le asustaba porque sabía que perderlo sería demasiado doloroso, la destruiría. Y ahora un bebé...un hijo...una vida. Un ser humano, de carne y hueso que iba a ser tan indefenso que no podría hacer nada solo, alguien a quien educar...a quien guiar. Puso sus manos en su vientre nuevamente. Sin darse cuenta estaba llorando, se limpió el rostro, no estaba segura de...tragó saliva...querer ser madre, estaba asustada y no sabía como ni que hacer, pero también estaba segura que la palabra familia, siempre había ocupado una posición primordial en su léxico...y nunca sería capaz de dejar a un bebé o de no tenerlo... suspiró...ese bebé no había podido elegir peor momento, igual de inoportuno que su padre. En ese momento, Hedwig entró por la ventana...igual de gloriosa y hermosa que siempre y dejó caer en sus manos una carta, pudo distinguir la escritura confusa de Harry y la abrió con premura enjuagando su rostro.

Ginny, asegúrate de que todos los encantamientos protectores sigan en su lugar...no salgas, y no te le despegues a Alex de junto, ten la varita junto a ti y por lo que más quieras se sensata. Ha pasado algo terrible, los dementores de Azkaban...10 ex mortífagos se fugaron, no te preocupes por mi, tendrás noticias mías en cuanto sea posible.

Te amo.

Harry

Tembló ligeramente al terminar de leer la carta, tenía un muy mal presentimiento acerca de la dirección que tomaban las cosas.


NA:

HOLA A TODOS...ESPERO SE ENCUENTREN SUMAMENTE BIEN!! LES GUSTÓ LA PELI?! A MI ME ENCANTÓ! M LA ECHE 2 VCS EN UN DIA..X CIERTO, NO C SI FUE MI IMAGINACION...PERO CREO QUE EL DIRECTOR QUISO DAR TIPS DE HARRY Y GINNY PARA HBP...LA PROXIMA PELI...NO C..JAJAJAJ Y M LO IMAGINO! PERO CIERTAS MIRADITAS D BONNIE WRIGHT HACIA CHO Y HARRY! BNO DIGANME SI ALGUIEN MAS LO NOTO PARA NO CREER KE ENLOQUECÍ...ANYWAY...ESTOY TODAVIA MAS EMOCIONADA POR EL LIBRO UDS NO!!!?!?! AY YA STOY KE ME COMO LAS UÑAS!!!!

EN CUANTO AL FIC...LOS ULTIMOS PENSAMIENTOS DE LA GINNY DEL FANFIC...TOMENLOS EN CUENTA PQ PUEDE KE MUCHOS KIERAN MATARLA EN LOS PROXIMOS CAPIS...ESO DE QUE VA A SER MAMA, LA VA A CONFUNDIR UN POCO.

BESOS!! Y FELIZ VERANITO A TODOS!! UY YA STOY K KIERO TERMINAR EL FANFIC :p ESPERO NO TENER TANTOS PROB DE CREATIVIDAD PARA EL PROX CAPI