Capitulo 10:
~casi llegamos~
-¿Qué sucede?- le pregunto jadeante, sus labios rojos estaban hinchados, tanto como los de él.
-Lucy, está mal esto- susurro el, ella asintió lentamente pero aun así quería volver a besarlo.
-soy tu prometida, así que tarde o temprano, esto pasaría- le dijo, el asintió, lo sabía.
-pero, a espaldas de los demás… Lucy, ¿Qué relación tenemos aparte de nuestro compromiso?- la sorprendió, lo miro confundida.
-creo que…- no quería decirle aquellas palabras que retumbaban en su cabeza, pero tenía que hacerlo- … somos… "Amantes"…- susurro, él se sonrojo y asintió. Ya nada importaba.
-te quiero- susurro besándola de golpe. Se sonrojo, pero le correspondió aquel beso enseguida.
Lucy lo besaba con placer, Natsu era todo para él, no quería apartarse en ningún momento de él, lo amaba con intensidad. El acaricio su espalda con placer lentamente fue desabrochándole el sostén, el cual cayó al agua fría del lago. Natsu beso su cuello con placer, ella gimió. Se dejaba llevar por sus caricias, por sus besos, como aquella noche, en donde su antiguo amor y ella hicieron algo imperdonable. Natsu volvió a besarla con brusquedad, ella le correspondió enseguida aquel beso, antes de caer los dos en la profundidad del lago. No Asia falta respirar, era un lago hechizado, el cual podías respirar aun estando bajo el agua, Natsu la arrastro por las profundidades de aquel lago, la besaba con placer y acariciaba su pecho excitándola. Lucy paso una mano por debajo del bóxer del peli rosado, lo deseaba y con locura, tanto el como a ella. Quería hacerla suya a como dé lugar. Su piel ardía y brillaba. No se podía resistir más a sus deseos, intentaba no ir tan lejos, pero, no podía resistírsele más, se dejó llevar. Natsu ahogaba los gemidos que ella asía al tocarle sus pechos con sus besos, besos cada vez más íntimos, sus lenguas se tocaban y se confundían una con la otra. Él se separó de ella y comenzó a lamer su pecho, lo que el hiso reaccionar en aquel instante. Se separó de él y comenzó a nadar hacia la superficie cubriéndose sus pechos avergonzada. No podía tener relaciones, su cuerpo volvía a ser puro luego de lo que había sucedido años atrás, tendría que mantenerlo así hasta encontrar a los dragones, ellos se darían fácilmente cuenta si fue tocado o no. Al salir respiro con dificultad, Natsu salió un poco después, la miro a los ojos, tenía miedo, temblaba mientras cubría sus pechos, el suspiro antes de abrasarla de golpe, se acurruco contra él, le beso su cuello con ternura. El beso su frente, entendía a Lucy, ella no estaba lista, el esperaría todo lo que fuese necesario para poder hacerla suya, solo era cuestión de tiempo.
-¡Na-Na-Natsu! ¡Lu-Lucy!- Erza estaba para enfrente de ellos, observándolos sonrojada y atontada, desviaba su mirada hacia la ropa tirada y los volvía a ver a ambos, Lucy se dio vuelta y la observo sorprendida.
-¡Erza, espera… esto no es lo que tú crees!- la rubia se separó de Natsu bruscamente e intento ir asía la pelirroja.
-n-no… importa…- dijo agitando su cabeza- luego me cuentas…- le susurro a Lucy antes de salir corriendo, la rubia intento seguirla, pero se dio cuenta de que estaba semi desnuda.
-¡espera, Erza!- ya era tarde, la pelirroja se había ido.
-creo que nos hemos metido en un problema- dijo el peli rosado, se ganó una mirada de odio de parte de la rubia.
Había pasado una semana, todavía no llegaban, pero, faltaba poco, muy poco, Natsu estaba cada vez más emocionado, y, a la vez, algo nervioso. Erza los había interrogado de todas las maneras posibles, y no despegaba ni un ojo de ellos. Cobra y Lucy estaban atentos, últimamente habían estado sintiendo presencias raras. Lucy había estado distanciada del peli rosado desde aquello, se sentía avergonzada y quería tener cierto espacio entre ellos dos. Aunque, sus poderes de dragona se salían de control y solo Natsu podía ayudarla a controlarlos, él era un Dragón Slayer de fuego después de todo, la última vez que Lucy se había salido de control le había incendiado la ropa a Gray, cosa que a él no le importo mucho, pero aun así, se sentía inútil y avergonzada por no poder controlarse. Natsu intentaba enseñarle técnicas, pero Lucy no podía concentrarse, Natsu siempre estaba tan cerca suyo que la distraía. En tan poco tiempo habían llegado a las montañas, habían distintos caminos y decidieron separarse en grupos, si algo pasaba Happy, Lily y Charle les avisarían a los demás. Natsu, Lucy y Happy iban juntos, estar de aquella manera le hacía recordar tantas cosas a la rubia. Caminaban en silencio, el ambiente se había vuelto tenso de repente. Podía sentir la mirada de Natsu a sus espaldas. Escucho algo entre los árboles, no le dio importancia. Siguió caminando despacio. Escucho otro ruido detrás de ella, se volteo para preguntarle a Natsu, pero no estaban detrás de ella. Lo busco con la mirada desesperada.
-¡Lucy detrás de ti!- escucho el grito de Natsu, se dio vuelta, pero fue tarde, alguien le golpeo la nuca haciéndola caer inconsciente al frio suelo de roca.
Una pelinegra caminaba de un lado hacia otro feliz, Miliana y Kagura estaban buscando a Kinana, quien se había escapado apenas secuestrar a la dragona. No había caso con esa chica, siempre era así de distraída. No le veían futuro alguno como cazadora, pero, por ser la hija del segundo jefe al mando debían respetarla y aceptarla en el grupo de los cazadores. La pelinegra se paró frente a la dragona quien estaba tirada en el suelo atada de manos y piernas. Esta abrió lentamente los ojos, se sorprendió e intento librarse, Natsu estaba a su lado, el ya había intentado todo, pero nada, esas sogas eran resistentes al fuego.
-dejadme ir- se quejaba la rubia, aquella pelinegra suspiro y le agarro de sus cabellos levantándola, ella se quejó de dolor.
-ni lo sueñes princesa, tú tienes que decirnos donde se ocultan los dragones, después de todo eres la guardiana de la neblina- Lucy la miro con odio, aquella pelinegra la soltó y la empujo contra un árbol.
-Lucy- Natsu intento moverse así a ella, pero Miliana le apunto con una lanza para que no se moviese, el la miro con odio.
-estoy bien…- susurro la rubia mirándolo, la pelinegra se agacho enfrente suyo con una daga, Lucy se sentó en el suelo y ella le apunto en el cuello.
-mi nombre es Ultear, ahora dime ¿Dónde se encuentran los dragones?- la rubia la miro con odio y le escupió en el rostro, Ultear la miro con desprecio y le pego una bofetada. Se levantó y se limpió el rostro- no creí que fuese a llegar a este punto… traigan al gato- ordeno, Miliana tenía al pequeño Happy, Lucy y Natsu se sobresaltaron al verlo.
-¡Happy!- dijeron al unísono, el gatito estaba atado con una soga y lloraba.
-dinos donde esta o… el gato muere- Miliana apunto a Happy con la una daga, Lucy miro a Natsu, se le veía preocupado, quería hacer algo, pero no podía. Happy era muy importante para Natsu, tanto como los dragones, Happy era parte de su familia, él lo había criado desde que era un huevo, no resistiría perderle, los ojos de Lucy se llenaron de lágrimas, para ella Happy era como un hermano menor con el cual discutía, lo apreciaba tanto como Natsu, con él se sentía parte de una familia. Natsu miro a Lucy, su mirada llena de dolor y piedad la hicieron largarse a llorar, no toleraba verlo de aquella manera, el dolor que sentía en el pecho era cada vez más grande.
-está bien- se rindió la rubia. Miliana sonrió y guardo la daga, Natsu la miro con cariño y dolor, Lucy bajo su mirada.
-entonces aslo- le dijo Ultear cortando las sogas de sus piernas y obligándola a pararse.
-pasando la cordillera- le dijo la rubia, Ultear busco con la mirada a Kinana, no estaba, se enfureció.
-llamad a Kinana y a los demás cazadores- les dijo, Kagura asintió mientras iba en busca de la radio.
-¿Por qué casas?- le pregunto Lucy, Ultear la miro, la rubia podía ver tristeza en sus ojos.
-mi madre, Ul es una dragona, desde muy pequeña ella ha preferido a mis hermanos más que a mí, mis hermanos han podido desarrollar su magia, Ice Make, y yo no. Tenía una posibilidad de seguir con ella, si me desarrollaba como legitima de seguro que ella me quería, pero, al cumplir la edad necesaria, vi como todos mis amigos tenían poderes y algunos cuantos se convertían en legítimos, menos yo, nunca he podido convertirme en legitima, todos me dejaron a un lado gracias a eso, hasta mi propia madre me abandono, he estado sola desde entonces, jure vengarme de los dragones, cazarlos uno por uno hasta que su raza este extinta- la rubia asintió. La ley de los dragones decía que si un hijo de un dragón no nacía teniendo poderes o siendo legítima no podría vivir más entre ellos y recibiría el rechazo total de todos, incluyendo el de la madre por más que le doliese. Si se lo decía no se lo creería.
-lo que haces está muy mal- susurro ella, Ultear le dedico una mirada de odio.
Kinana estaba escondida entre unos árboles, tenía que avisarle a Cobra que los cazadores estaban cerca, comenzó a correr por el bosque, corría lo más rápido que podía, Cobra le importaba, el era su único amigo, además, lo veía como algo más, sentía algo asía el, no pensaba dejarlo morir, ella daría su vida para que no lo matasen, sintió su aroma cerca, corrió casi sin alientos asía el, estaba caminando junto a una niña y un muchacho de cabellos negros largos.
-Cobra- le grito, se dio vuelta, la muy torpe se tropezó con una piedra y se tambaleo, Cobra la agarro antes de que ella cállese al suelo.
-¿Qué pasa?- le pregunto, ella lo miro a los ojos, jadeaba.
-hay cazadores por todos lados, tienes que irte- le dijo, Cobra asintió y miro a Wendy.
-avísale a Erza y Gray- Wendy asintió, Lily la agarro, pero antes de comenzar a volar la radio de la peli violeta sonó.
-Kinana, te necesitamos, ven enseguida, hemos capturado a la dragona- Cobra abrió los ojos de par en par.
-Lucy-nee…- susurro- Lucy-nee está en problemas- ella lo miro.
-¿conoces a la dragona?- le pregunto, el asintió.
-es como una hermana para mí, Kinana, por favor ayúdalos a liberarse- le pidió, los ojos de Cobra la contuvieron, nunca lo había visto tan desesperado y asustado.
-lo hare- susurro con algo de celos.
-ya casi llegamos- murmuro Lucy quien caminaba sin ganas seguida de Natsu y los cazadores.
-¿Dónde está la entrada?- pregunto Ultear mientras se paraba enfrente de la montaña, la rubia señaló hacia una cueva que había en un costado.
-aquella, esa cueva los llevara bajo tierra y encontraran a los dragones- le dijo, Ultear sonrió, Lucy miro a Natsu y negó con la cabeza, este ya se estaba empezando a desesperar, pero, al ver los ojos de la rubia se calmó, aquel no era el camino correcto.
-muy bien, Kinana y Miliana cuidaran a los prisioneros mientras los demás vienen conmigo a investigar la cueva- dijo la pelinegra.
Lucy y Natsu se sentaron junto a Happy quien lloraba, Miliana observaba como todos entraban en aquella cueva. Pasaron allí un buen rato, sentados sin hacer nada. Kinana miro a Miliana, estaba entretenida mirando a Happy, su amor por los gatos era inexplicable, se acercó a ella con una pistola de descargas eléctricas y la apoyo en ella antes de apretar el botón. Cayó al suelo inconsciente al instante. Dejo a un lado esa arma y comenzó a desatar a Lucy, Cobra salió de entre los árboles y corrió a ellos.
-¿están bien?- pregunto, Lucy lo miro incrédula.
-¿Quién es ella?- pregunto mientras desataba a Happy.
-una buena amiga mía- le dijo, Lucy asintió mientras se levantaba con el minino en brazos.
-gracias- le dijo la rubia, Natsu se colocó a su lado, la peli violeta les sonrió.
-no tienes por qué agradecer, guardiana- le respondió- será mejor que se vallan, no tardaran en darse cuenta de que este no es el escondite de los dragones- le dijo, Lucy asintió.
-Kinana, no sé cómo podre agradecerte todo lo que haces por mí- la rubia miro a cobra con maldad y sonrió, conque así eran las cosas, Cobra miraba con cariño a la peli violeta, ella se sonrojo y asintió.
-eso lo hablaremos más tarde… nos veremos- le dijo ella sonriéndole.
- Cobra, no babees, tenemos que irnos- le dijo Lucy agarrándolo del brazo, se sonrojo y la miro con odio.
-está bien- dijo antes de que ella y Natsu comenzasen a correr, Happy iba abrasado a la rubia, no quería soltarla.
Lucy se manifestó, saco sus alas doradas y las alguito por los aires, Cobra siguió su ejemplo, Natsu se subió encima del antes de desaparecer entre las nubes. Kinana suspiro, agarro aquella arma y se electrocuto, aria como si la hubiesen atacado.
Lucy abrasaba con fuerza a Happy, lloraba abrasado a ella, el miedo no se le iba, desde lejos, pudieron ver a los demás cerca de una gran puerta de madera que había en una cueva, oculta por una cascada, alguien estaba separando el agua para que pudiesen pasar, al verla ella se sobresaltó, Juvia y Levy estaban allí. Levy intentaba traducir las ruinas, pero no podía, era algo inentendible. Lucy sonrió y aumento la velocidad. Pero, de la nada, de desmanifesto y comenzó a caer, pego un grito ahogado y cerró los ojos abrasando con fuerza a Happy.
-¡Lucy!- gritaron al unísono Natsu y cobra. Cobra paso debajo de ella y Natsu la agarro, la abraso lo más fuerte que pudo al hacerlo, ella abrió los ojos, el suspiro aliviado. Soltó a Happy y lo abraso de golpe.
-Natsu- dijo ella casi asfixiándolo. Cobra aterrizo con cuidado.
-Lucy eres una tonta- le dijo este, ella rio al separarse de él.
-se gruussta- les dijo Happy asiéndolos sonrojar.
-¡Cállate!- gritaron al unísono, Happy rio mientras Natsu ayudaba a Lucy a bajarse. Al instante en el que piso la tierra corrió hacia Levy y la abraso.
-Lu-chan- le dijo la peli azul.
-Levy-chan, Juvia- las saludo.
-veo que están bien después de todo- Erza caminaba hacia Natsu ignorando a los demás.
-Lucy los ha guiado por el camino equivocado, debemos entrar cuanto antes- le dijo Natsu, Gray suspiro pesadamente.
-hemos intentado ya de todo, nos hemos topado con Juvia y Levy que nos han estado ayudando desde entonces, han terminado de hacer un trabajo en un pueblo cercano- Gajeel miro a Natsu serio.
-puedo sentir la presencia de los dragones, y, siento como mi magia se debilita- Natsu asintió, le pasaba lo mismo, algo raro sucedía allí, primero Lucy se desmanifestaba de la nada y luego eso.
-es un conjuro, esta echo para los Dragón Slayer y para los legítimos, rebelara la verdadera identidad de los legítimos y ara que los Dragón Slayer perfeccionen su magia, es como la neblina de Lucy, pero no tiene tanto efecto como ella, la neblina es algo mucho mejor e inigualable, por eso, a los legendarios del clan del sol se los llaman "Dioses Guardianes"- les informo Cobra mirando atento a Lucy, la cual callo al lago jadeante.
-pero, ¿Por qué se desmanifesto Lucy?- pregunto Natsu, Cobra dudo.
-este conjuro es fatal para un dragón de neblina, es como veneno, al olerlo no puede ni manifestarse ni usar sus poderes- le dijo sobresaltándolos a todos, Natsu miro a Lucy.
-tonto, lo hubieses dicho antes- le pego un buen golpe antes de correr hacia la rubia- ¡Lucy!- le dijo, ella lo miro e intento levantarse.
-estoy bien, no te preocupes- le dijo entre jadeos, se tambaleo, el la agarro.
-Lu-chan, deberías irte de aquí- Lucy negó con la cabeza y camino hacia la puerta.
-estoy bien, te ayudare con la puerta, esto es Dragón antiguo, una de las pocas Lenguas que todavía existen- le dijo la rubia apoyando sus manos en la puerta.
-¿entonces qué dice?- pregunto Natsu acercándosele, ella trago saliva.
-"Aquí yace la aldea de Dragones escondida, desde que nuestra Diosa Guardiana de Niebla murió hemos sido cazados como animales, pero, llegara el día en que una nueva Diosa Guardiana y un Rey del clan del fuego nos liberen de los cazadores y nos dejen ser libres" es una antigua leyenda de dragones, mi madre me la había dicho hace ya bastante tiempo atrás- le informo a Levy, las puertas comenzaron a abrirse lentamente, Lucy no dudo ni un minuto y entro casi corriendo, delante de ella había un gran lago, esa agua era sagrada para ellos, podía purificar cualquier mal que se encontrase en su cuerpo.
-Madre, espera un poco más, solo aslo, dentro de poco esteremos juntas- susurro la rubia intentando mantener el equilibrio, Natsu se le acercó junto a los otros.
-Igneel, llego la hora de volvernos a ver. No solo a mí me veras, la veras a ella, ha madurado- susurro, Lucy se sonrojo y asintió antes de caer de rodillas ante el lago.
-"Todo comenzara"- dijo Lucy en un idioma inentendible para los demás, acepto Natsu, quien sabía lo que decía, ese era el idioma del clan del fuego. Le toco el hombro y la miro con cariño.
Quiero agradecerle a raf-lily quien me está ayudando a continuarlo. Espero que les haya gustado este capítulo, no se olviden en comentar :D Gracias por leer ^^
