Nota: Lamento la demora en la actualización, simplemente no me fue posible hacerlo antes, y creo que debería avisarles que la siguiente actualización puede durar mucho más en aparecer, de cualquier modo, estoy segura de que aparecerá, ese no será ningún problema, después de todo yo también quiero saber cómo termina, así que no me maten por demorar tanto, de verdad intentaré actualizar lo antes posible.
Antes de iniciar con el fic, solo Jabberwocky II y el gatito me pertenecen, el gran perro le pertenece a Hades y solo lo tomo prestado.
Mirana
Cuando los vi venir sin ella supe que no habían logrado llegar a tiempo, debí haberles dado mas detalles sobre por dónde ir, debí haber evitado que la desesperación me cegara y me hiciera actuar de forma precipitada.
Ahora todos están aquí, y permanecerán aquí por mucho tiempo, al menos hasta que sea seguro que vuelvan a su hogar, pero no podemos dejar las cosas tal como están ahora, debemos rescatarla de algún modo y lo más pronto posible, pero no podemos hacerlo tan a la ligera, tienen la ventaja del factor sorpresa, ellos intuyen que iremos a buscarla, y nosotros, en cambio, no sabemos qué armas tienen para soportar un ataque o, incluso, iniciar alguno, Sabiendo todo eso, debo mantenerme tranquila para poder calmar al resto. No es tarea fácil en absoluto, Thackery lleva media hora lanzando todo lo que está en su camino, no sería del todo raro si eso no incluyera a Mallymkun o la misma espada Vorpal, ella, por su lado, está caminando de un lado a otro sin sentido alguno, murmurando algo totalmente ininteligible sobre "ese maldito cíclope" y lo que le hará cuando lo vea, pero el que está en peor estado es Tarrant, se ve peor aún que cuando Alicia no estaba aquí, el color de sus ojos es negro, ni un rastro de rojo siquiera, no hay locura, no hay ira, sino la más profunda tristeza que he visto reflejada en él, ni siquiera el día de Horuvendish vi ese color en sus ojos, sé que llegó por su propio pie aquí, pero estoy segura de que no lo recuerda.
-¿Qué es exactamente lo que ocurrió?- Con eso quiero decir "¿Están todos bien? "
- Alicia, desapareció tan rápido que no lo notamos hasta que la jota se perdía entre los arbustos con ella. Tarrant lo persiguió en cuanto oyó el grito de Alicia, pero no había forma de alcanzarlo, no cuando iba sobre su caballo seguimos buscando hasta que consideramos que ya estarían con la gran cabezota
-Gracias Mally, ahora, debemos planear cómo sacarla de ahí, la última vez logró pasar inadvertida, pero esta vez la seguridad será perfecta, de eso estoy segura
-¿El Bandersnatch está aquí majestad?, o, ¿Deberíamos buscarlo por toda Infratierra?- El oír de nuevo a Tarrant hablar me toma por sorpresa, no esperaba que dijera algo o siquiera que siguiera la conversación, tal vez no lo hace.
-Tarrant, no pensarás ir así a buscar a Alicia, lo estarán esperando y tú lo sabes
-¿Acaso debo esperar a ver su cabeza flotando entre las demás en esa sucia fosa, y su cuerpo incinerado o lanzado a las mascotas que tanto le gustan a esa maldita megalómana? Eso no me lo podría perdonar nunca, no permitiré que la reina roja me quite a nadie más, lo hizo con mi familia, no lo hará con Alicia.
-Lo sé pero si puedo imaginar algo peor que ver su cabeza flotando en esa fosa, es ver su cabeza y la tuya flotando a un lado, justo lo que ella desea, no se lo daremos, tampoco abandonaremos a Alicia, pero debemos tener un plan, de lo contrario, no salvaremos a nadie, pero sí perderemos la vida todos, sería como entregarnos en bandeja de plata a ella. Piensa un momento y finalmente responde con otra pregunta
- ¿El upelkuchen y pishlaver funcionan sólo en humanos?-No sé para que necesite saber, pero sí sé que debo responder
-Funciona en cualquier ser vivo, mientras lo pueda ingerir del mismo modo que un ser humano, claro.
-¿El Bandersnatch está aquí?
-Te lo diré, pero deberás decirme qué planeas hacer- ha hecho la promesa y espera mi respuesta-Está aquí, en Marmoreal, en los establos, también él espera por Alicia, que es la única persona que acepta como ama
Inmediatamente se dirige hacia los establos, conmigo casi corriendo tras de él y preguntándole que hará, siempre cumple su palabra, pero no sé que tenga en mente, eso es un tanto peligroso en ocasiones. Él, en lugar de oírme corre hacia donde se encuentra el Bandersnatch y lo tranquiliza, lo oigo preguntar algo "¿me ayudarás a sacarla de ese horrendo hoyo?, y por lo que oigo, el Bandersnatch aceptó gustoso. Tarrant sale acelerado con los ojos de color verde amarillento, no sé si preocuparme o alegrarme.
-Necesitaré mucho pishlaver y Upelkuchen, tanto como sea posible
-¿Piensas comer y beber tanto? ¿Qué piensas hacer?
-Yo no, pero este amigo –y señala hacia los establos- sí que lo hará. Le explicaré mi plan camino a la cocina, majestad.
Iracebeth
Todo ha sido tan fácil que siento lástima por los infelices que morirán antes de que termine la semana. A decir verdad no, lo merecen, más aún esa chiquilla de cabello rubio que creyó que podía quitarme a mi amado cuando era Umm, mató a my Jabbeberwocky y se atreve a llevarse al Bandersnatch y la espada casi frente a mí, como me gustaría bajar yo misma a cortar su pequeñísima cabeza.
-Majestad, el ejército está listo para atacar en cualquier momento, y, aunque son menos que la vez anterior, capturamos también dos grandes bestias salvajes que harán trizas a quien se ponga frente a ellas, vienen del desierto, aunque murieron veintisiete soldados, pudimos domarlas finalmente.
-Quiero verlas ahora mismo
-Será peligroso, majestad- Mi fiel siervo siempre preocupado por mí, y ahora, que por fin me entregó a la asesina de mis ilusiones, no merece nada más que honores, por eso cuando recobre mi corona, me aseguraré de que comparta el trono conmigo.
-Aún así los quiero ver, después de todo, tu estarás ahí para protegerme, ¿o no?-Afirma mi idea y me guía hacia esas terribles bestias, la primera es un gran gato al cual se le ha puesto una montura en forma de corazón, su pelaje es rojo intenso con algunas motitas color negro, y su mirada es fiera con ojos brillantes color amarillo, a un lado se encuentra un gran perro negro más sorprendente aún, con múltiples cabezas y afilados dientes, negro como la noche y su tamaño es casi la mitad del Jabberwocky, ambos seres tienen la mirada fiera, su sed de sangre es evidente, son simplemente perfectos.
-Felicidades Stayne, me has complacido en gran medida, realmente eres un fiel sirviente, confiable, siempre empeñado en traer sólo lo mejor, hice mal en llegar a desconfiar de ti alguna vez.
-Sólo cumplo con mi deber, que es servir a la única persona en el mundo que deseo hacer feliz- Me halaga, y estoy a punto de decirle las buenas noticias sobre su ascenso cuando llega un guardia corriendo.
-¿Qué hace que abandones el puesto que se te dijo deberías conservar sin importar lo que ocurriera? ¿Acaso te di permiso?
-Lo siento señor, pero un intruso, trataba de escalar las paredes cuando lo sorprendimos, le permitimos bajar, fingiendo que no nos habíamos dado cuenta de nada para emboscarlo en cuanto bajara
-¿Y es el primer prisionero que capturan, inútiles? ya saben qué hacer con él, ¡al calabozo!
-Algo más, el individuo no para de reír de una forma maniática, es alto, de cabello rojizo y ojos de color verde que a veces cambia a amarillo, lleva en su cabeza un extravagante sombrero de copa
-Llévenlo a mi presencia ahora mismo.
Corro hacia la sala del trono, donde recibo a suplicantes prisioneros y miembros de mi corte por igual, sé que son torpes y confiados, pero ¿tanto así? Debo estar de suerte, el amanecer será ahora más bello, este fin de semana, correrá sangre, la sangre de dos personas que han colaborado demasiado para evitar mi felicidad. Son tan malos…
Cuanto quisiera que mi pequeña hermanita se sentara junto a mí para ver el espectáculo en primera fila, viendo los ríos de sangre correr de sus amiguitos, eso es lo que ganan por quererla a ella en lugar de a mí.
Llego y casi inmediatamente introducen a un maniático y golpeado sombrerero a mi presencia, ríe como si no hubiera peligro alguno, pobre tonto, le ordeno silencio, los guardias tienen que golpearlo para que se detenga.
-Un placer volver a verte, querido sombrerero, me alegro de que el incendio no te haya matado, porque así lo podré ver yo misma, y quiero que sepas que ansiaba este momento casi como ningún otro, lo ansiaba desde que fui exiliada- noto que se retuerce con la intención de herirme de algún modo, su frustración es de lo más dulce, aún así continúo mi idea, sonriendo abiertamente- después de todo, has sido una pieza importante en el fracaso de mis deseos, el día en que vi tantas antorchas humanas correr y retorcerse de dolor, ni tú ni Mirana estuvieron entre ellas, el frabulloso día la protegiste, pero ahora, ahora no puedes protegerte ni a ti mismo, pero me alegrarás el día… tú y tu pequeña amiga- casi logra alcanzarme ésta vez, no lo hace gracias a los guardias que lo detienen- no sabes que tan feliz me hace ver al verdugo trabajar, aunque me gustaría hacerlo yo misma, claro.
-Quisiera decir que el placer es mío, pero lo único que me brinda placer en este mismo momento es saber que yo he formado parte de sus problemas, que hasta ahora no es feliz gracias, en parte, a mí, y eso me haría llevarme mi sonrisa incluso a la tumba- Su risa maniática continúa, pero sus ojos tienen un tinte naranja casi rojo, me gusta verlo así, saber que estoy volviendo sus últimas horas miserables es fascinante.
-¡Impertinente!, llévenlo al calabozo, ahora mismo. No lo quiero ver frente a mí, al menos, no hasta que no haga rodar esa cabeza, y descuida, me encargaré de enviar tu sombrero a mi hermanita- Su risa se detiene y ahora sólo me mira fijamente puedo leer en sus labios un "púdrete" pero prefiero ignorarlo, hoy estoy de buen humor y no voy a arruinar los preparativos que tengo para su muerte
- llévenlo a la celda de esa chiquilla, no importa que estén juntos después de todo, nadie los encontraría ahí aunque lograra colarse, y morirán juntos de cualquier forma
Ahora, ¿Qué debería hacer, tartas o jugar en el jardín?
