11. Lazos

El bosque se veía más activo que de costumbre, y es que Spica* -la pareja de Antares- estaba por dar a luz, por desgracia el potrillo no estaba listo para nacer.

En la mansión Draco se había levantado a pesar de ser de madrugada, Harry busco su calor entre las sabanas y al no encontrarlo se despertó sobresaltado.

-¡Draco! –el rubio se acerco y lo beso en la frente.

-Aquí estoy Harry.

-Me asuste… pensé…

-Me imagino.

-¿Por que estas levantado? -el moreno vio la hora con su varita- apenas son la dos de la mañana.

-Siento un mal presentimiento.

-¿No entiendo?

-Ni yo, realmente.

Estaban aun terminando de hablar cuando la puerta se abrió de golpe; James entro caminando apoyándose en su bastón y afortunadamente lo tenía; pues en una de sus piernas tenia aferrado a Scorpius, quien a su vez traía de la mano a Albus.

-Me despertaron y no deja de llorar –señalo al rubio menor- y creo saber por que –dijo acercándose con los niños, Albus se soltó con un poco de trabajo de Scorpius y estiro los brazos hacia los adultos. Harry lo alzo, mientras Draco intentaba separar a Scorpius de James.

-Cariño si te sigues colgando de tu hermanito; harás que se caiga, ven - le decía, pero el niño negaba.

-Déjalo papi… -el niño de once años miro a su hermano- Scorp.

-…

-Deja que papi, nos vista -el niño se aferro mas al pijama de James- Papa por favor o papi -Draco fue el que los cambio con magia y James logro que su hermano lo soltara, para tomarlo de la mano- vamos si.

Scorpius asintió y camino.

-El llamado de uno de los seres mágicos lo sentimos, pero supongo que Scorpius lo siente mas e incluso la angustia de… Antares.

Harry caminaba detrás de los tres; oyendo con atención mientras llevaba a Albus, que a pesar de tener sueño no quería quedarse. Draco por su parte entendía el por que se había levantado con esa sensación; pero también se pregunto ¿si no había algo mas que el parto complicado de Spica? había un peligro latente y eso es lo que afectaba mas a sus hijos.

-Ya llegamos Scorp, mira –James señaló el lugar donde residían Antares y su manada; el unicornio los vio y relincho gustoso- Papi, ¿que es lo que tenemos que hacer?

-Pues… al Parecer Spica no puede dar a luz, si le traspasan un poco de magia ancestral; ella lo lograra sin trabajo, ni peligro… pero…

-¿Qué pasa Draco? -pregunto Harry que veía todo con admiración.

-Scorpius es muy pequeño para canalizar la magia necesaria y… James…

-¿Si?

-No tengo la fuerza necesaria ya que… aun no reparo el lazo de la herencia Malfoy –termino el niño.

-¡¿Cómo lo sabes? –pregunto Draco.

-Lo intuí.

-James; no lo sabrás si no lo intentas y ten en cuenta que él que debe perdonarse eres tu; tu papa no te ha culpado de nada y tú herencia no puede desparecer… solo esta dormida… latente esperando a que la llames.

-¿Tu crees papá?

El niño camino hasta Spica y se sostuvo de Antares para hincarse; el unicornio se inclino y roso sus belfos con las mejillas pálidas del niño.

-Lo intentare… yo también quiero conocer a tu hijo.

Con los adultos. Scorpius ya estaba en brazos de su papi y veía todo, aun suspirando por el llanto.

-Ya esta mi chiquito, tu hermanito la ayudara –decía conciliador Draco- Harry -se giro hacia los morenos- Tus palabras son tan ciertas.

-Espero que le sirvan a él.

Enfrente; con los unicornios y el niño, este colocaba las manos sobre el vientre de Spica y cerro los ojos…preguntándose ¿que debía hacer para llamar a la magia Malfoy? , los recuerdos desfilaron en su mente, las sonrisas de su papi, la elegancia de su abuela, y el vestigio de magia en el bastón de su abuelo y luego rememoro el orgullo que sentía cundo siendo un niño mas pequeño; tomaba la mano de su papi y caminaba con él; sus cabellos platino volando la viento, su sonrisa que para muchos no existía, pero para él era un bálsamo en sus noches de pesadillas o sus caídas en lo juegos. Los ojos de su papi y la fuerza con que derretían con amor a su padre y a él o el desprecio que mostraban a aquellos que lo merecían, por lastimar a los suyos. Ese era el orgullo Malfoy, magos de sangre pura y de magia ancestral orgullosos... si, fríos... para algunos, magos oscuros… si la situación lo necesitaba. Pero capaces de crear este mundo y proteger a estos seres... esta era su herencia... se sentía orgulloso de ser un Malfoy… y un Potter, ambas líneas de sangre fuertes y poderosas magias. Con esos pensamientos su magia se hizo presente y su cuerpo se ilumino; su cabello creció... aclarándose hasta recuperar su rubio platino... y la onda de luz rodeo a Spica dándole la fuerza para dar a luz.

El potrillo nació -su madre lo limpio-; era de un hermoso color nácar, su cuerno era tan brillante como la luna y unos hermosos ojos azules. James lo tomo en brazos y se los mostro a su familia Scorpius sonrió aplaudiendo y Albus lo hiso también, pero por que tendría un chiquito con quien jugar. Pasaron minutos y los dos niños; cayeron dormidos en brazos de su padre y aunque este hacia malabares para sostenerlos a los dos y que estuvieran cómodos, no quería que Draco le ayudara; ya que esta estaba demasiado emocionado admirando a su primogénito. James se levanto y tomo de nuevo su bastón; antes de apoyarlo lo miro detenidamente y giro hacia su padre.

-Quiero ver a la abuela. Dile que venga.

-Oh y ella también querrá verte; te lo aseguro.

Todos regresaron a su casa dejando al orgulloso Antares -con su hijo a quien James nombro Equu*- y su manada que festejaban la llegada del príncipe. James y Draco caminaba hablando de la experiencia; cuando unos ruidos muy fuertes se escucharon a otro lado de donde estaban Antares y los suyos. Harry miro a Draco y este asintió; tomo a Albus y Harry aferro a Scorpius mientras se ponían a cada lado de James. Los ruidos se convirtieron en llamados de pánico de las criaturas mágicas; la familia espero, cuando una la manada de Abraxan -liderados por Scutum- aparecieron galopando en el cielo escapando de algo.

La temperatura bajo varios grados, el vaho se veía enfriarse y todos sintieron el helado ambiente colarse bajo sus ropas. Draco convocó dos edredones para los dos menores y a James una túnica gruesa.

-Es mejor que regresemos –dijo Harry.

-¡No! Papa ellos nos necesitan -gritó James.

-James… sabes que es lo que se acerca no podemos arriesgar a tus hermanos –insistía Draco.

-Papi por favor… tienen miedo.

-Incluso las hadas están escapando, ¡¿por que están aquí? –grito Draco.

-Seguramente; son algunos que merodean para buscar alimento -decía Harry

-Se supone que fueron destruidos en la guerra –aseguraba Draco.

-Pues algunos escaparon.

-Y han estado aquí o llegaron.

-Seguramente la magia los llamo a este lugar; James no te separes de nosotros.

-Si papi.

-Seria mejor que te fueras con ellos y yo me quedare a enfrentarlo.

-¡No Harry!

-Estoy de acuerdo Papá, somos una familia.

Y ya no tuvieron tiempo de seguir discutiendo, ya que las característicos girones negros se acercaban; Harry aferro fuertemente a su hijo rubio hijo; pero viendo que le limitaba los movimientos; se lo dio a Draco.

-Yo atacare.

Harry sintió la amada presencia de aquellos que deseaba proteger y el gran venado apareció, embistiendo a tres de los diez Dementores; mientras los otros se esparcían… para reagruparse de nuevo. Draco se estaba asustando y no debía hacerlo. James viendo que su padre era fuerte pero que no podría con todos, sintió ganas de ayudar, solo que aun no sabia invocar un Patronus. Y un grito nació desde su interior.

-¡No!

El grito despertó a los dos niños que veían todo sin entender; Albus se aferro al cuello de Draco; mientras Scorpius veía admirado al Patronus de Harry; peleando con los Dementores.

-¡Luz! -dijo alegre Scorpius- ¡Como la de Antares!

Y eso fue lo que a james le dio la idea.

-Eso es ¡Antares!, llámalo Scorp –el rubito quiso gritar; pero su hermano mayor lo detuvo- no Scorp con tu corazón, con tu magia -el niño no entendía, así que James se acerco hasta ellos y tomo la mano de su hermanito, haciendo que este bajara hasta su altura -hagámoslo.

Los dos rubios se tomaron de las manos y el mayor dejo fluir su magia; llamando a la de su hermano y ambas a la vez; convocaron a los unicornios. Los Unicornios mágicos sintieron la magia de los Malfoy.

El galope se escucho desde la floresta; la luz que emanaban los cuernos de las criaturas; se vislumbraba hasta el acampado, donde Harry luchaba con los seres oscuros.

Antares, cabalgaba a la cabeza le seguía Ares su hermano menor y dos jóvenes mas que eran los gemelos Castor y Pólux, entre los tres iluminaban el lugar por completo y al llegar se inclinaron antes los dos niños Malfoy; estos lo miraron y James fue el que hablo.

-¡Háganlos huir! -señalo a los Dementores y los unicornios hicieron replegarse a cuatro hasta uno de los riscos de la isla. Los otros aun trataban de acercarse a la familia, pues al parecer estaban desesperados por alimentarse. Draco bajo a Albus pero este se aferro a su pantalón al igual que Scorpius, sintiendo esas manitas aferradas y la carita de miedo del morenito. Draco alzo su varita; tratando de hacer lo que nunca había hecho… grito.

-¡Expecto Patronum!

Una especie de pata se formo y luego otra y otra y otra mas; hasta que cuatro poderosas extremidades con garras se constituyeron; luego el cuerpo musculoso de…

-¡Buba! –grito Albus.

Un hipogrifo de luz apareció haciendo piruetas en el aire y luego voló hasta el venado; persiguiendo a varios Dementores hasta que estos acorralados por los dos Patronum se dieron a la fuga, pero no conformes con eso, las criaturas de luz los echaron de la isla, al igual que hacia los unicornios con los otros. Draco dejo al cuidado de su hijo mayor a los dos menores y corrió hasta su esposo.

-Cariño ¿Estas bien?

-Si, solo un poco cansado… es hermoso tu Patronum.

-Gracias… y si lo es, supongo que Al tuvo algo que ver.

-¿Como?

-Yo nunca había intentado hacer este hechizo; pero al ver que estabas cansándote tuve miedo y busque mi motivo… y al ver esos ojitos verde -como lo tuyos- y los grises; llenos de miedo, pero también de confianza en que lo protegería… Buba surgió.

-¿Buba?

-Al lo llamo así.

-Cielos, ese Buba es famoso.

-Y que lo digas, recuerda que gracias a él Scorpius y Albus se hablaron por primera vez.

-No te lo he dicho, se que nunca podre pagarte el que no rechaces a mi hijo; ¡Merlín te debo tanto!

-Me debes… y lo pagaras con toda tu vida, no dejare que te vayas ni Albus y no vuelvas a decir mi hijo, es nuestro hijo.

Los niños los llamaron y la pareja camino hacia ellos, los menores de inmediato pidieron que lo cargaran; mientras James se debatía entre dejar que sus hermanos fueran en brazos de sus padres o aceptar que el también estaba fatigado; así que con las mejillas sonrojadas pidió que lo alzaran también.

Y con sus tres tesoros y despidiéndose de los unicornios la familia regreso hasta su casa.

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A medio día los integrantes de la familia Potter Malfoy aun dormía, bueno a decir verdad los vástagos; ya que lo padres estaban tomando… un tiempo de calidad.

Draco estaba recostado y recibía las embestidas de su esposo, mientras este besaba toda la hermosa piel de su Dragón. Aun temblaban por los efectos del orgasmo; cuando un elfo se apareció asustando a Harry y molestando al rubio que estaba por gritarle.

-La señora Malfoy esta en la sala y exige ver a sus nietos.

La criatura se retiro y ellos se levantaron con algo de fastidio; para darse un baño. Harry enjabonaba la espalda de su rubio, cuando este le hablo.

-¿Dijo nietos?

-Si.

-… Eso es raro, algo trama.

-Por que no le das el beneficio de la duda.

-Lo hago; por eso la voy a recibir, si no, no lo haría.

Ya arreglados, los dos con sus mejores galas –Draco le escogió las suyas a Harry- bajaron a la sala donde la rubia ya tomaba té, y tenían un surtido de galletas de la mas alta calidad, suponían que había mandado a los elfos por ellas, pero era mejor no preguntar.

-Draco hijo, como es posible que me hagas esperar, y que horas son estas de levantarse.

-Madre buenas tardes, me disculpo pero ayer fuimos atacados.

-¡Que?

-Algunos Dementores, vagabundos –dijo tímido Harry.

-Pero no paso nada que lamentemos ¿cierto?

-No mama, todos estamos bien.

-Y mis nietos, e venido a verlos.

-¿Tus nietos? tu dijiste que…

-Si, Draco no necesito que me lo recuerdes… pero eso ya paso ¿Dónde están? –Draco vio incrédulo a su madre, primero le había dicho cosas horribles; lo que provoco su mudanza y estar con… ¡Dementores! Su madre lo había planeado ¡¿Cómo no se dio cuenta?

-Me debes una explicación –dijo el rubio.

-Si necesitas una explicación; es que no piensas como un Malfoy.

-…

-No entiendo-acepto Harry.

-No te preocupes cariño, no es importante.

-…

Las risas y cuchicheos de voces infantiles interrumpieron la conversación, los niños entraron buscando a sus padres, Scorpius vio a su abuela y fue a saludarla, llevando –como siempre- de la mano a Albus. El morenito se resistió hasta soltarse de Scorpius y correr a esconderse detrás de Harry.

-Ven Al –lo llamaba el rubito pero este no respondía y seguía en su escondite -¿Por qué Al no quiere venir? –preguntaba Scorpius, a punto de llorar.

-Es por mi; mi amor –contesto Narcissa.

La rubia mujer se levanto con elegancia y llego hasta Harry.

-Conozcámonos de nuevo señor Potter y trate de no equivocarse de nuevo.

-Si mi Lady.

-Bien… - ella se inclino y busco el rostro de Albus- perdón por asustarte, pero no era mi intención… -como el niño no contesto ella siguió hablando- vamos no quieres probar los chocolates que traje, Scorpius comerá también –el niño asomo la cabecita y vio la cara compungida de su hermano y salió con timidez; pero asintió hacia la mujer- buen niño.

El almuerzo fue servido y la conversación giraba en torno al ataque, esperaron a que James bajara para empezar a comer. Narcissa veía como los dos niños se llevaban tan bien y suspiro contenta, el plan había dado resultado. De pronto un sonido inolvidable se escucho en las escaleras; cuando la rubia alzo la vista vio a James bajando, este a su vez la vio y bajo con mas elegancia tratando de dar una buena impresión Narcissa se levanto y camino hasta el final de las escaleras.

-Lucius… estaría contento de verte.

-¿Lo cree?

-Tanto como lo estoy yo, eres todo un Malfoy.

-Si… con algo de Potter.

-Así es, también son una familia de alcurnia.

-Bueno… espero estar a la altura.

-No te preocupes; lo estarás… con nuestra ayuda.

-Gracias… abuela.

Draco veía la escena y no pudo evitar que una lagrima se deslizara por sus mejillas, Harry se acerco y se la limpio con los labios.

-Vamos que esos niños ya quieren empezar a comer, después de todo tu les prometiste una recompensa Madre.

-Si vamos.

-Y dime mamá, ¿como es que te decidiste a venir? yo iba a pedir que nos visitaras… pero te adelantaste.

-Por supuesto te recuerdo que aun soy la matriarca Malfoy ¿O no?

-Si… claro.

-La mansión y todos los eres mágico me avisaron… del resurgimiento de un Malfoy… -la mujer miro a su nieto mayor- James… tu lazo con esta herencia… ha sido reparado.

-Si.

-Bien… solo falta Albus –los dos hombres se tensaron, temiendo que la rubia empezara con una disputa- Si quieren que la magia de la familia lo proteja y que los seres mágicos lo obedezcan; deben de mezclar un poco de la magia de Draco y de Scorpius con la suya.

-Pero… se que los Weasley no son su personas favoritas y yo no me siento orgullos de mi pasado con Ginny pero… es su madre y ellos su familia –decía Harry preparado para el enojo de los presentes por su opinión.

-No Harry –dijo Narcissa en un gesto de confianza a su... yerno- digamos que tendría las tres magias mezcladas y la mas fuerte es que imperara, pero eso lo decidirá el mismo Albus… Sev me gusta mas ¿Qué opinas Sev? -el niño asintió pues no entendía de que hablaban, solo sabia que le darían chocolates.

Narcissa se quedo dos días y regreso a Wiltshire, pues Andrómeda y ella irían a un viaje a Paris, pero los visitarían después.

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James aun usaba bastón pero lo hacia mas por costumbre que por necesitarlo, con sus padres repaso las materias y pudo presentar los exámenes para no perder el año en Hogwarts.

Por su parte, Al y Scorpius irían a una kínder mágico en la localidad, pero a pesar de todo James les advirtió de los posibles problemas y les aconsejo que no permitieran que eso les afectara y sobre todo que se apoyaran entre ellos y si había algo que no les gustara que se los dijeran de inmediato a sus padres.

Después de todo; los lazos de sangre son los que te sostienen… cuando el mundo te da la espalda.

Fin.

Abreviación de Equuleus: Caballito -constelación-

Scutum: Escudo. La constelación austral de Scutum contiene un gran número de cúmulos. Está situado en el ecuador celeste.

Ares: Dios griego o el planeta Marte.

Castor: Constelación.

Pólux: Constelación.

Y me despido de este fic, mil gracias a todos los que comentaron o lo pusieron entre sus favoritos.

Agradeciendo a: kokiitta, Karly G. Black, yilam, Alfy-Malfoy, xonyaa11 y a todos los lectores anónimos.

Si Scorpius se separo de Al… ¿Quién lo sabrá?