Chicos(as), ¿qué tal? Como les había prometido aquí esta el siguiente capítulo, se que me demoré un poco más de los 10 días pero no me terminaba de gustar como había quedado y le hice algunas modificaciones . Así que espero disfruten el cap y me dejen saber que opinan sobre como va la historia.

Contestando algunos de sus reviews:

Hera sama: En serio siento haberme demorado tanto en actualizar y que por eso perdieras el hilo de la historia u.u. Gracias por tu apoyo, y una vez mas gracias por darte el tiempo de leer. Saludos

Chiiba-san: Mas bien gracias por darte el tiempo de leer esta historia. Y si, ya es hora que esas dos estén juntas, pero Natsuki hasta ahora no se anima a dar el paso, pero no te preocupes que ya falta poco para que lo haga solo hay que tenerle paciencia. Espero sigas disfrutando la historia y saludos

Nashi T. H. D. H: En serio gracias por tu apoyo y darte el tiempo de leer. Espero sigas disfrutando la historia y saludos

garciap: Gracias por tu apoyo, y sorry por demorarme en actualizar. Espero sigas disfrutando la historia

Cap 11: Rumores, Invitación, conversaciones honestas, llegada

El jueves empezó como cualquier otro para la Academia Fukka. Los estudiantes comenzaban el dia bastante animados caminando hacia sus respectivos salones, mientras comentaban el nuevo chisme que había salido publicado el día anterior en la revista de la escuela. Según el rumor, la "castaña misteriosa"(como la habían denominado en todo el artículo que había salido) con la que andaba Shizuru en las fotos era( según lo que ellos denominaban "fuentes confiables") hija de un rico empresario que aparentemente había iniciado un romance con la castaña hace un tiempo y por tal motivo había venido a visitarla a Fukka. Y según las mismas "fuentes confiables", esto había generado cierta rivalidad entre Reito y Shizuru, pues aparentemente el pelinegro tenía interés en la chica. Para demostrarlo, mostraban fotos donde se encontraban los dos solos en los que se les veía efectivamente bastante íntimos (todo lo que hacía el tomar una foto desde cierto ángulo con la cámara). Obviamente para Mai y las demás todo este asunto no les había llamado la atención, pues ya sabían que iban a salir esas fotos. Sin embargo, delante de la peliazul y de algunos de sus compañeros de clase, ellas se hacían que estaban igual de sorprendidas que el resto e incluso aportaban con algunas teorías que habían empezado a circular entre los pasillos de la escuela. Por su parte, Natsuki, contrario a lo que originalmente pensaron sus amigas, se encontraba bastante deprimida ante las noticas. Mai esperaba verla molesta, celosa e incluso con sus cambios de humor pero no deprimida. Aunque sabía que en el fondo lo más probable es que si sintiera así, supuso que no lo demostraba por que en cierta forma ya había escuchado los rumores en su salida con Shizuru y asumía que ella estaba tratando de llevarlo lo mejor posible.

Por primera vez en su vida Mai agradeció que esos días fueran bastante agitados para ellos, pues debido a la enorme carga de trabajo que tenían que presentar para la escuela, Natsuki parecía haberse enfocado en los trabajos por hacer y no había estado en su cama lamentándose sobre los rumores de la castaña. Sin embargo, lo que le preocupó a la pelinaranja era que Natsuki, parecía más distante desde el día anterior. Casi no había hablado con las demás, sólo se había enfocado en hacer su parte en las exposiciones y durante la hora de almuerzo del día anterior había permanecido callada mientras todos los demás comentaban los chismes que habían salido. Solo hablaba cuando le preguntaban directamente y siempre con ese tono de voz triste.

Tate le había dicho, cuando le comentó su preocupación a la hora de salida, que le dé tiempo pues lo más probable era que estuviera deprimida, y conociéndola no debía saber cómo manejar exactamente la situación. La chica hubiera querido seguir comentándole su preocupación por su amiga, pero fue interrumpida por un enorme abrazo por parte de Mikoto que logró separar el brazo que tenía el chico sobre sus hombros. La menor le sacó la lengua a Tate, para después reclamar toda la atención de la pelinaranja. El chico solo frunció el entrecejo ante la interrupción y con aire molesto se excusó de la pelinaranja diciéndole que iba a ayudar a Yukino con unas cosas del consejo, pues había solicitado su ayuda ese día, antes de retirarse. Mikoto solo sonrió ampliamente mientras el chico se alejaba, y luego comenzó a contarle sobre el trabajo grupal que le habían mandado hacer y le informaba que por ese motivo demoraría en llegar al departamento, pues iría a comprar unas cosas con Nao. Estuvieron conversando un rato mientras caminaban hacia el departamento, hasta que se encontraron con Nao que venía de dejar sus cosas y sacar dinero para ir de compras con Mikoto. Ambas chicas se despidieron de la pelinaranja, y ella siguió su camino sola.

No podía dejar de pensar en la expresión de molestia que había tenido Tate antes de retirarse. Tenía que arreglar las cosas entre ellos de alguna forma, aunque parecía que era precisamente eso lo que habían estado haciendo las últimas semanas. Siempre parecía haber algo que arreglar entre ellos últimamente, y Mai sentía que la relación ya no andaba tan bien como antes. Las cosas entre ellos estaban cada vez más tensas desde hace unas semanas y sabía que si seguían así las cosas no terminarían bien. Si a eso le aumentan que Mai ya había empezado a notar pequeñas cosas que no le estaban terminando de agradar del rubio, como la forma que a veces parecía no prestar atención en las cosas que le contaba, o cuando a veces perdía la paciencia con Mikoto, pues a pesar que no lo expresaba era obvio que estaba irritado. Así como también pequeñas manías que por más que trataba de ignorar cada vez se hacían más obvias para ella y le molestaban. Era en esos momentos en que la pelinaranja se preguntaba si es que debía seguir con una relación que ya no le hacía sentir del todo bien como meses atrás. ¿Debía tratar de luchar por su relación o simplemente aceptar la idea de que ambos no funcionaban como pareja como inicialmente habían pensado?

Afortunadamente, o desafortunadamente según el punto de vista que se quiera tomar, no pudo seguir cuestionándose sobre aquel asunto pues pudo ver como Natsuki caminaba a escasos metros de ella, con aire un tanto derrotado. Con la intención de animarla un poco, apresuró un poco el paso para darle el alcance.

Por otro lado, en Tokio, afuera de un edificio ubicado en la zona financiera, dos hombres entraban a un auto con unas maletas. Después de haber dado las últimas indicaciones en sus respectivas áreas de trabajo, y haberse despedido de sus empleados, ahora se encontraban de camino a las oficinas de la corporación Fujino a recoger a la tercera persona que realizaría ese viaje con ellos. El menor de ambos hombres, con aire resignado, no dejaba de observar a través de la ventana del vehículo perdido en sus pensamientos.

"Solo tengo que hacerle caso a todo lo que me ha dicho, Carla" se dijo una vez más con decisión antes de proceder a enumerar en su mente, cual si fuera lista, todas las recomendaciones de su amiga. No podía ser tan difícil, y si todo salía de acuerdo a lo planeado evitaría ese compromiso que tantos dolores de cabeza le estaba causando.

-Ren- llamó el mayor con aire serio al chico que aún se encontraba perdido en sus pensamientos- solo quiero hacerte una recomendación antes de tomar el avión y antes de encontrarnos con el Toshiro, debes de saber que el compromiso con los Fujino se debe realizar. No me importa que hagas, tienes que asegurarte que ese matrimonio se lleve a cabo con la chica. Las ventajas de ese matrimonio harán que nuestra compañía se vuelva a posicionar entre las mejores de nuevo. Así que espero no seas lo suficientemente tonto como para arruinar esta oportunidad. – le dijo mirándolo al os ojos con severidad.

Por su parte, el chico solo dio un pequeño suspiro, no pensaba contradecir a su padre ahora e iniciar una pelea inútil, pero lo que si estaba seguro es que no seguiría su consejo por nada del mundo.

-Lo haré, padre. Haré lo posible para que así sea-contestó como autómata, que ya estaba acostumbrado al severo de su padre, y se encontraba un poco cansado como para ponerse a discutir, sabiendo de antemano que no lo haría cambiar de opinión.

- Por cierto, una vez confirmado el compromiso con la joven Fujino, me gustaría que dejaras de lado tu pequeña relación con la Srta. Bellini que no quiero ningún tipo de problema con los Fujino

-¿Con Carla?- dijo con confusión, pues no entendía a que iba ese comentario- Carla es solo mi amiga, padre. No hay ningún tipo de relación, así que no entiendo a qué viene ese comentario.

-¿Solo una amiga?¿Y con solo una amiga te quedas en su departamento hasta las 2 am?- le dijo sarcástico el mayor . El chico se encontraba sorprendido de que su padre conociera ese detalle, pues en días anteriores si se había quedado hasta esa hora conversando con la chica antes de volver a su departamento- Mira hijo, sinceramente no me importa con quien salgas o con cuantas mujeres estés, lo que si no quiero es tener problemas con los Fujino, así que si no me piensas hacer caso y sigues con tu romance con la joven Bellini, al menos te pido que seas más discreto.

-Padre, te repito que no hay ningún romance con Carla- le dijo el chico ahora un poco frustrado, pero el mayor solo bufó incrédulo. Por favor, si Carla era como su hermana, se conocían desde los 4 años de edad

-Hijo, no tienes que negar nada. Si te soy sincero, siempre me agradó la idea de la joven Bellini y tú como pareja. Traería muy buenos beneficios también a nuestra familia. Sabes, alguna vez hable con su padre sobre ese tema, el tampoco parecía contrario la idea a decir verdad...- le comentó el mayor, y el chico no pudo más que aterrorizarse de la idea. No era que consideraba a Carla alguien no adecuada para el matrimonio, solo que para él era como si le propusieran la idea de casarse con su hermana. Una completa locura. Suspiró, no había forma de convencer a su padre de que él y Carla no tenían nada, así que solo se quedó escuchando la anécdota de su padre sin prestarle mucha atención. Afortunadamente, no tardaron en llegar al encuentro con el señor Fujino, quien los recibió como si de familia se tratara. Después de los respectivos saludos, y que el señor Fuino diera las ultimas indicaciones a su asistente, los tres se dirigieron al aeropuerto a tomar el vuelo que los ayudaría a llegar a Fukka.

En ese mismo instante, ambas chicas regresaban a su departamento después de la escuela. Había sido un día bastante agotador, y Natsuki lo único que quería era irse a descansar. Había tenido dos entregas de trabajos, un examen de matemática y la entrega de un avance de su proyecto de biología, los que habían implicado quedarse hasta bastante avanzada la madrugada con Mai durante los últimos 2 días. Por lo que no pudo evitar asombrase, desde de su lugar en el sofá, al ver como Mai deambulaba por toda la casa, mientras cantaba la canción que sonaba en la radio, y se alistaba para ir a trabajar. A veces pensaba que Mai tenía energía sobrehumana, pues no parecía de ninguna forma cansada mientras buscaba las cosas que necesitaba antes de salir. La chica, por su parte, solo se quedó en el sofá recostada escuchando la radio, mientras esperaba que el sueño llegara y poder descansar aunque sea un poco.

Sin embargo, no pasaron ni 15 minutos antes de que Mikoto entrara por la puerta acompañada por Nao, ambas llevaban cartulinas y libros en sus manos, aparentemente para un proyecto de su curso. La saludaron con cierto desgano, y se instalaron en el piso de la sala a ponerse a trabajar. Ambas parecían estar igual de agotadas que ella, pero aparentemente, y a diferencia de la peliazul, todavía tenían entregas que hacer para esa semana. Natsuki las observó un momento mientras ambas acomodaban las cosas que necesitarían para realizar su trabajo, decidiendo que se encontraba muy cansada para irse a su habitación a descansar, y prefiriendo quedarse allí con las chicas que al menos la distraerían de estar pensando en Shizuru y esa castaña. Sin embargo, sus planes de tratar de dormir un rato fueron interrumpidos, otra vez, con el sonido de la puerta. Todas se miraron curiosas pues las únicas que podrían irlas a ver serian Aoi y Chie, pero ambas chicas, por la hora, debían estar ocupadas con su club de periodismo, así que era poco probable que fueran ellas.

Mai fue la que se acercó abrir rogando que quien quiera que fuera, no le quitara mucho tiempo pues no quería llegar tarde a su trabajo otra vez. Su sorpresa fue grande cuando vio que era Midori. La hiperactiva profesora le dio una sonrisa enorme, e incluso entró al departamento antes de que Mai pudiera hacer la invitación.

-hola, ¿Cómo están mis estudiantes favoritas?... y bueno hola también Nao, Natsuki- les dijo mientras caminaba hacia la sala, y mirando a las aludidas con fingido recelo. Ambas chicas también la miraron con falsa molestia.

-Midori, ¿Qué haces aquí?- le dijo Natsuki, cambiando la posición en la que estaba y sentándose en el sofá con los brazos cruzados. Mientras veía como la pelirroja se sentaba frente a ellas en el sofá

- Ah, pero que falta de respeto la tuya, Natsuki-chan. ¿Dónde están tus modales?... es Sugiura-sensei o Midori-sensei para ti… no te olvides de los honoríficos…- le dijo con una sonrisa que molestó a la menor

-Tus honoríficos te los puedes met…- comenzó a espetar la peliazul pero fue interrumpida por su amiga

-¡Natsuki! – la llamó indignada la pelinaranja mirándola con desaprobación, como lo haría una madre regañando a su hijo. Por su parte, Midori seguía sonriendo sin inmutarse por nada.

- Pero es cierto, Mai. Ya no estamos en horario de escuela y no hay nadie, puedo decirle como quiera…- trató de defenderse la chica, pero Mai no cambió su gesto severo.

- Sigo siendo tu profesora, Natsuki-chan- le dijo con una sonrisa autosuficiente, y agregó antes que la chica pudiera responderle cualquier cosa- … pero en fin, no vine aquí solo a saludar, vine a hacerles una invitación…

-¿Una invitación a qué?- preguntó Nao con curiosidad

- Una invitación a una reunión que está organizando Reito-san y que será este sábado- explicó la profesora con una sonrisa, observando sus reacciones.

-¿Reito esta organizando una reunión?¿Con motivo de que?- preguntó con confusión la peliazul

-Pues sí, es una fiesta de aniversario por el carnaval- trató de decir lo más natural posible y repitiendo lo que Ann y Reito le habían pedido que diga. Solo esperaba que nadie recuerde un pequeño detalle, y ella tenga que contestar preguntas complicadas de responder.

-¿De aniversario por el carnaval?- siguió la peliazul un tanto extrañada

-Claro, ya falta poco para que se acerque la fecha cuando todo esto termino ¿cierto?- aseguró la mayor con una sonrisa, deseando que nadie notara la inconsistencia en lo que acababa de decir.

-Falta un mes para que se cumpla el año de eso, y ¿para que celebrarlo de todas formas?…- dijo la peliazul en voz baja, como pensando en algo y Midori decidio que era momento de retirarse antes de que todo se vuelva más sospechoso de lo que ya era.

-en fin, habrá una reunión el sábado y me gustaría que todas vayan… - continuó Midori con una sonrisa, lo más rápido que pudo e ignorando el comentario de la peliazul- entonces, ¿las espero a todas el sábado?

-…yo no creo que…- comenzó la peliazul indecisa, pero fue interrumpida por Mai

-Pero por supuesto, Midori-sensei iremos todas….- le aseguró con una sonrisa, ignorando ella también a la chica

-¡Mai!- la llamó con molestia, pero la chica solo le dio una mirada que parecía decir "Natsuki, compórtate"

-¡Qué bien! Bueno las espero ese día, por cierto es a partir de las 8 en la casa de Reito , espero verlas allí…- dijo mientras se levantaba del sofá y caminaba a la puerta- me voy, para que puedan seguir con su tarea, y por cierto Natsuki espero tu reporte el martes, son 50 paginas… - le dijo con ganas de molestarla, hecho que consiguió

-¿50? Dijiste en la clase que eran 30…- exclamó indignada y confundida la peliazul.

-Para ti son 50, asi que espero verlo a primera hora el martes…- le dijo sonriendo desde la puerta antes de comenzar a abrirla para irse

-Sabes Midori, tú y tus 50 páginas se pueden…- murmuró la chica con molestia, pero Mai volvió a interrumpir lo que iba a decir

-¡Natsuki!- gritó indignada la pelinaranja mirándola seriamente

-…- la chica solo hizo un puchero y ya no dijo nada.

-Bueno, chicas nos vemos el sábado, bye- Dijo Midori con una sonrisa al ver como Mai regañaba a su amiga, antes de salir por la puerta del departamento

- Mai, ¿por qué le dijiste que iríamos? Yo no tengo ánimos para ninguna fiesta…- le dijo molesta la peliazul mientras se recostaba en el sofá de nuevo

-Justamente por eso creo que deberíamos ir, debes distraerte Natsuki deja de estar tan deprimida…

-Pues disculpa por estar deprimida porque la persona que me gusta está saliendo con alguien más…-espetó aun molesta la chica. Todas la quedaron mirando sorprendidas- ¿qué?

-wow, cachorro espera… ¿desde cuando pasamos de "No, Shizuru es solo una amiga" a "Shizuru es el amor de mi vida"?- dijo Nao aun sin salir de su sorpresa.

-… Yo no dije que…- contestó la chica, tratando de no sonrojarse ante lo dicho, aunque le fue difícil hacerlo

-Sabes a lo que me refiero…- insistió la menor

-pues no sé, simplemente pasó y ya… me gusta Shizuru ¿ok?- dijo adquiriendo un tono mayor de carmín y sin querer dar muchos detalles a que se debía ese avance.

-Eso ya lo sabíamos, pero es bueno escucharte decirlo… - la chica solo bufó ante el comentario y seguía aun sonrojada por la admisión, pero se había prometido que iba a empezar a ser más sincera con sus amigas, y en especial a empezar a sincerarse con la castaña. La pelirroja solo le sonrio a la chica- En fin, creo que Mai tiene razón deberías tratar de distraerte un rato ¿no crees?

-No lo sé, lo más probable es que Shizuru vaya ¿no?... no sé si estoy lista para verla todavía…

-Pues, quieras o no eventualmente la vas a tener que ver, o acaso crees que podrás evitarla eternamente… además, lo que salió en la revista es solo un rumor Natsuki no estamos seguras si efectivamente está saliendo con esa chica… es más podrías incluso aprovechar la ocasión para preguntarle sobre eso…- trató de razonar con ella la pelirroja

-Pues…-dijo aun insegura

-Nada Natsuki iras a esa reunión, así tenga que llevarte amarrada- le dijo con decisión la pelinaranja.

-ok, ok iré… que me queda si te pones en ese plan …- bufó la chica molesta. Por su parte, las tres chicas presentes suspiraron aliviadas que haya cedido ante la idea, que Reito ya les había explicado un poco cual era la idea de organizar la reunión y el por qué era tan importante que la peliazul vaya.

-Asi me gusta- le dijo la chica con una enorme sonrisa- bueno chicas, me voy a trabajar las veo más tarde. Pórtense bien que no quiero tener problemas, precisamente hoy que ha sido un día tan agitado.

-No te preocupes Mai, creo hablar por todas al decir que estamos agotadas… así que nos quedaremos en casa…- le aseguró la peliazul

-eso espero, aunque después de todo lo que han hecho ustedes tres no sé si sea buena idea confiar en ustedes.

-Por Dios, Mai. Anda a tu trabajo antes de que se te haga tarde, y tranquila que no pasara nada.

-ok, me voy, me voy. Pero que gruñona estas en estos días, Natsuki…- la chica salió por la puerta del departamento, y todas continuaron con sus cosa. Nao y Mikoto retomaron su proyecto, mientras que la peliazul decidió quedarse un rato en el sofá a ver qué era lo que hacían ambas.

Natsuki no supo en que momento exactamente se quedó dormida ni cuánto tiempo durmió, pero cuando abrió los ojos pudo darse cuenta que ya había caído la noche al mirar por ventana. No había rastro de las chicas alrededor y se alarmó un poco pues le había prometido a Mai no meterse en ningún tipo de problemas. Se puso de pie, estirándose un poco en el proceso, y caminó en dirección a las habitaciones a buscar a Mikoto o a Nao.

-¿Mikoto?- llamó en voz alta antes de llegar a la habitación, para averiguar si la chica seguía allí.

- Natsuki, estoy en el cuarto- le contestó la voz de Mikoto casi de inmediato, y la peliazul no tardó en llegar a la habitación.

-Mikoto, casi me matan del susto pensé que habían salido a hacer una tontería- dijo en voz lo suficientemente alta como para que la escuchen, mientras seguía caminando en dirección al cuarto-…por cierto, ¿Dónde está Nao?- agregó al no ver a la aludida en la habitación con Mikoto.

-Se fue hace como media hora, dijo que tenía que ayudar a Aoi con algunas cosas…- le contestó con simpleza la pelinegra que se encontraba sentada al borde de su cama con su celular en su mano.

-Espero sea cierto, que Mai me matará si la araña se mete en problemas…- dijo aun desde su lugar cerca de la puerta- por cierto Mai, ¿no llega? Ya debería estar aquí, ¿no?- le dijo a la menor chequeando su reloj.

- Se supone, pero aparentemente se va a demorar porque Tate la irá a recoger…- comentó la menor con aire triste. – me acaba de mandar un mensaje avisándome

-oh…- fue lo único que pudo decir la peliazul, antes de que en su mente se diera cuenta de un pequeño detalle al ver la expresión triste de la chica. Mikoto estaba triste porque Mai estaba con Tate en ese momento, y si a eso se le suma que Natsuki había notado el constante afán de la chica a interrumpir cualquier momento que ambos pudieran tener, y su molestia cada vez que hablaban del chico... NO, eso no era posible ¿cierto? No podía ser cierto. Mikoto… Mikoto era solo una niña… No podía ser que le gustara Mai, ¿ o sí? - Mikoto, ¿te puedo hacer una pregunta?- la peliazul tenía que comprobarlo

-Dime…- le dijo la chica con el mismo aire un tanto triste, mientras que la mayor se sentaba a un lado de la cama junto con ella.

-Pues sé que a pesar de que vivimos juntas y eso, no es precisamente que nos confiemos todas nuestras cosas… - comenzó la mayor, un tanto nerviosa, y sin saber cómo abordar el tema. Mai siempre había sido la que trataba estos temas con las demás, no ella, pero dadas las circunstancias dudaba mucho que su amiga si quiera estuviera enterada de la situación. Así que tendría que continuar por su cuenta, si es que quería saber qué era lo que sentía Mikoto- pero quería preguntarte algo, que he notado y…

-solo pregunta, Natsuki…-le dijo la menor con una sonrisa, al ver a la chica tan nerviosa. Ya tenía una idea más o menos clara de que era lo que quería preguntar la peliazul, pero le divertía un poco que no pudiera simplemente hacerlo.

-… de repente te parece raro pero…-siguió entre avergonzada y nerviosa- ¿te gusta Mai?- le dijo aún más nerviosa evitando su mirada. La menor solo sonrió al escucharlo.

-Pues debo ser demasiado obvia, para que hasta tú lo hayas notado…- le dijo con una sonrisa-sí, si me gusta Mai- agregó con simpleza. Por su parte la mayor se encontraba un poco sorprendida. Había estado esperando cualquier tipo de reacción de la pelinegra, menos que lo aceptara así tan despreocupadamente.

-oye…- dijo, con fingida molestia, al cabo de un rato cuando se recuperó de su sorpresa, dándole un codazo despacio en el abdomen de forma cariñosa- soy consciente que soy un poco despistada para algunas cosas…-agregó ahora si viéndola de frente, pero la menor alzó una ceja como diciéndole: "¿Solo un poco?", a lo que ella no pudo más que dar un suspiro de resignación- Esta bien, sé que puedo llegar a ser MUY despistada para algunas cosas… pero de esto si me di cuenta, es decir eres mi amiga como no me voy a dar cuenta…- la chica solo se rió ante esto y Natsuki la miró intrigada.

-La verdad es que Nao hasta estaba haciendo apuestas acerca de cuánto tiempo te demorarías en darte cuenta, se molestará cuando le diga que Aoi le ganó-comentó divertida la menor

-Espera, ¿le contaste a Nao y Aoi, pero no a mí?- le preguntó un tanto indignada que no le haya contado nada a ella y a otras personas si - ¿Quién más sabe?

-Pues, la verdad no es que yo les haya contado… es más que ellas se dieron cuenta primero… Chie también sabe

-¿Y tu hermano sabe? Digo, como que él dice que ha estado enamorado de Mai desde hace un buen tiempo ¿no?

-No, Ani-ue no sabe… Como te digo no es que yo lo vaya contando a todos, pero estoy planeando contárselo. Sé que le sorprenderá pero lo tomará bien. Si bien es cierto que Mai le gusta desde hace tiempo, el no está enamorado de Mai. Eso lo sé porque él me lo dijo… Mai le gusta, y si le gustaría saber que más podría pasar entre ellos, pero no está enamorado de ella. Además, sé que él ha estado saliendo con otras personas…

-¿te refieres a las chicas de las fotos?- le dijo más por curiosidad que por verdadero interés en la vida amorosa del chico

- No, me refiero a otras chicas de su universidad… la verdad creo que eso que sacan en la revista son solo rumores

-¿tú crees?- le preguntó un tanto esperanzada

- Pues las historias que cuentan allí son bastante inverosímiles a mi parecer…

-¿Le piensas decir a Mai la verdad?

-¿Debería hacerlo? No lo sé, Natsuki. Ella esta con Tate, y quiero respetar su relación… bueno en el caso remoto que ella corresponda mis sentimientos- dijo Mikoto con aire triste. Natsuki no pudo más que sentir simpatía por la chica, prácticamente las dos estaban en la misma situación. Mikoto pareció leer sus pensamientos, pues agregó- al menos tu situación es mejor que la mía, al menos Shizuru-san se te declaró

El ruido de alguien azotando la puerta las sorprendió a ambas, que dándose una mirada que decía "Continuaremos esto luego", inmediatamente fueron a ver qué era lo que había producido ese ruido. Pero no esperaron ver a una Mai furiosa y bastante alterada, mientras dejaba unas bolsas sobre el mostrador de la cocina

-Mai, ¿estás bien?-preguntó un tanto temerosa la peliazul , mientras Mikoto la seguía muy de cerca, observando a la chica que se había sentado en un silla en la cocina, mantenía su entrecejo fruncido, y parecía realmente furiosa mirando a un punto fijo al frente de ella. Natsuki que había visto a Mai furiosa muy pocas veces en su vida, sabía que no era precisamente una buena señal por lo que se mantenía alerta ante cualquier reacción de su amiga.

-estoy perfectamente Natsuki- contestó molesta y de forma un tanto brusca, que sobresaltó a la aludida. Al ver esta reacción, Mai se sintió culpable y con un tono más suave agregó- Lo siento no quise gritarte, Natsuki… es solo que, acabo de tener una discusión con el baka de Tate y la verdad es que estoy bastante irritada…- dijo dando un suspiro como intentando calmarse y no seguir asustando a sus amigas.

-oh…- fue lo único que pudo decir la peliazul, y se maldijo internamente ante su incapacidad de decir algo que pudiera siquiera calmar un poco a su amiga-¿quieres hablar de eso?- fue lo único que se le ocurrió por decir.

-la verdad no- le dijo la chica ahora un poco más calmada, aunque era notorio que seguía irritada- preferiría hacerlo cuando me encuentre más calmada y pueda siquiera hablar sobre él sin tener ganas de matarlo… les traje de cenar, les parece si damos este dia por terminado y cenamos en paz- ambas chicas se miraron un tanto preocupadas, pero asintieron no queriendo irritar más a su amiga.

Por otro lado, después de horas de viaje, tres hombres se encontraban en sus respectivas habitaciones preparándose para ir a cenar. Uno de ellos se encontraba particularmente nervioso, pues no sabía cómo iba soportar los cinco días que duraría su visita con ambos adultos presionándolo para que se concrete el acuerdo con la heredera Fujino. Así que mientras su padre terminaba de acomodar sus cosas en la habitación, decidió ir a esperar en el bar del hotel quizás a tomarse algo que ayudara a que la cena transcurra en un ambiente menos tenso para él. Llegó al bar, y apenas se sentó en la barra el bartender se acercó a pedirle su pedido. No pasó mucho tiempo para que se lo entregaran, y el decidió que lo mejor sería pensar en cómo iba a proceder en los siguientes días. El señor Fujino ya había dejado en claro que al día siguiente cenarían los cuatro, y que ambos les darían un tiempo prudencial y a solas para que ellos pudieran conocerse y acordar como llevarían a cabo su compromiso. Él ya tenía una idea que era lo que iba a hacer para que Shizuru lo odie, todo el plan cortesía de Carla, pero tenía la sospecha que no importará lo que el chico hiciera, ella simplemente no dejaría que se note su temperamento o su molestia, después de todo era lo que les enseñaban a todos los que habían crecido en ese medio. Su única salvación sería que ella no quisiera el compromiso, pero no tenía idea como iba a abordar el tema con la chica. No podía simplemente en medio de la cena, soltarle algo como:"Shizuru-san, no sé cómo lo tomes pero no quiero casarme contigo" o algo similar, pues podría ser muy brusco para la chica o, en el caso de que en verdad quisiera casarse con él, podría lastimarla y si su papá se enteraba seguro lo desheredaría de por vida.

Sin embargo, la vibración de su celular en su bolsillo lo saco de su dilema personal y procedió a leer el mensaje ya sin fijarse en el remitente pues estaba seguro de quien se trataba.

"Ren, ¿Ya llegaste a Fukka? ¿Ya conociste a Shizuru-san? ¿Ya le dijiste que no te quieres casar? Por cierto, ¿ya viste al "amor de tu vida"? Respóndeme apenas leas este mensaje. Carla"

El chico suspiro apenas termino de leer el mensaje. Había estado tan estresado con este asunto de la cena del día siguiente que se había olvidado de avisarle a su amiga cuando llegó. Dio un vistazo rápido hacia el bar, y al ver que ninguno de los dos adultos estaban allí todavía, procedió a llamarla.

-¿aló?- le respondió la voz de su amiga al cabo de un rato de estar timbrando

- Carla, hola. Ya llegué a Fukka… Siento no haberte avisado antes, pero recién tengo un momento libre. Todavía no conozco a Shizuru, recién mañana nos presentaran y cenaremos juntos. Estoy un poco nervioso por eso… ¿"el amor de mi vida"? ¿De qué demonios hablas?"

-¿Es en serio Ren? Es que NO puedes ser ASI de despistado- le dijo con un tono incrédulo- Hablo de Ann, baka. Me acaban de decir que está en Fukka, ¿en serio, no sabías?- le preguntó con verdadera curiosidad. Pero el chico había dejado ya de escucharla. Ann estaba en Fukka. Después de casi 5 años la volvería a ver, y hablar con ella. Aunque el chico dudaba mucho que ella se alegrara mucho de verlo, después de cómo habían ido las cosas el último día que se vieron, el día de la graduación. Pero de todas formas no podía dejar de sentirse emocionado por eso.

-Tierra a Ren, sigues allí.- le dijo la chica para fastidiarlo al ver que desde hace un rato no respondía.

-sí, lo siento Carla. ¿Me decías?- contestó el chico un tanto apenado, por haberse perdido en sus pensamientos.

-Te preguntaba si le preguntarás a Shizuru-san si te ayudaría con su prima…

-Oh la verdad no sé si…- comenzó el chico, pero no pudo terminar de contestar al ver que ambos adultos se acercaban hacia donde estaba- …um, sabes Carla mejor te llamo más tarde y conversamos, ahora mi papá y el señor Fujino me están esperando para cenar y si no voy en este instante mi padre me matará…- le dijo el chico en un susurro, mientras los veía que estaban cada vez más cerca.

-ok, Ren entonces hablamos más tarde. Cuídate- le dijo la chica con comprensión, pues sabia del mal carácter del padre del chico. Ren se despidió de ella rápidamente antes de colgar el teléfono. Para luego dirigirse a los mayores, e ir a lo que de seguro sería una cena bastante estresante, al menos para él. Lo único bueno es que Ann estaba en Fukka, y era cuestión de tiempo para que ambos se volvieran a encontrar.

Dos horas más tarde, Ann se encontraba en la cocina del departamento de su prima con la música a todo volumen en la radio, preparando la cena. Solo esperaba que a su prima le gustara lo que estaba cocinando, y que todo estuviera listo para cuando ella llegara de la universidad. Shizuru le había dicho que demoraría un par de horas después de sus clases, porque tenía que quedarse a terminar unos trabajos con sus compañeros de grupo, por lo que ella asumía ya no tardaba en llegar. Mientras terminaba de poner las cosas en el horno, su celular vibró anunciando un nuevo mensaje. Ella terminó de acomodar todo lo necesario para la cena, antes de sentarse a la mesa a esperar que todo se cocine y procedió a leerlo.

"Ann, todo listo. Midori-san ya hizo la invitación y todas aceptaron. Solo queda esperar el sábado. Por cierto, ¿a qué hora iremos a comprar las cosas mañana? Reito."

Ann no pudo evitar sonreír ante el mensaje y no tardó en responderle. Lo cierto era que ya no faltaba casi nada para que el plan empiece y no podía negar se sentía emocionada por eso.

Aunque entendía las complicaciones que podrían surgir con la idea original del plan, era justamente por eso que Ann tenía muchos planes de respaldo en caso algo saliera mal. Hacer planes era su especialidad. Incluso alguna vez su abuelo la halago por este rasgo, y cabe mencionar que fue el único cumplido que alguna vez le dijo en su casi 25 años de vida. Por eso no tenían que preocuparse, ella se había encargado de armar un plan para cualquier tipo de reacción que pueda tener la peliazul, desde la total indiferencia hasta que armara una escena digna de cualquier telenovela. Así que todo estaba perfectamente calculado.

El sonido de la puerta cerrándose le hizo saber que su prima había llegado. Y ella rápidamente puso su celular a un lado y se levantó para ir a recibirla.

-okaeri, shizuru- le dijo con una sonrisa cuando llegó a la sala. Recordando cómo solían saludarse cuando ambas vivian en Kioto.

-tadaima, Ann- contestó sonriendo, a pesar de que su rostro mostraba que estaba cansada.-espero no te hayas aburrido mucho estando sola.

-no ni te preocupes, es más aproveche para ir de compras y preparar la cena. En un rato mas estará lista, porque no te pones cómoda mientras yo me encargo de eso

-no te hubieses molestado, en serio Ann.-dijo mientras colocaba sus cosas en la mesa de centro de la sala, para luego entrar en la cocina.

-No es molestia, en serio Shizuru digo me estas dejando quedarme acá ¿no? Además, me agrada cocinar y estos días han sido bastante agitados para las dos creo, así que me alegra haber tenido un tiempo para poder hacerlo aunque sea recién hoy…- le dijo mientras servía un plato y se lo alcanzaba a su prima.

-gracias- le contestó mientras se sentaba a la mesa. –Está delicioso-agregó después de haber probado la comida. La chica solo sonrió en agradecimiento por el cumplido

- Por cierto, no sé si Reito ya te avisó pero hará una reunión el sábado en su casa…- mencionó al cabo de un rato tratando de sonar lo más casual posible y tomando un lugar al lado de Shizuru.

-oh algo así me comentó, que estaba planeando hacer algo, aunque no me dijo con qué motivo… entonces, ¿si va a realizar la reunión?

-Sí, me dijo que me asegurara que de todas maneras vayas… así que no tienes excusa-agregó sonriendo

-Después de esta semana no creo que me venga mal un momento de diversión.-le dijo la castaña correspondiendo la sonrisa, que sabía que precisamente ellos no la dejarían en paz si se negaba

-genial, será como en los viejos tiempos- dijo la mayor emocionada- aunque claro, faltaría Haruka para que estemos completos… pero que se le va hacer, cuando este en Tokio ya tendré oportunidad de verla…

-No me quiero imaginar cómo serán esas salidas y más ahora si se les une Reito…

-¿a qué te refieres? Digo, en vacaciones pueden ir los dos a Tokio y les aseguro que la pasaremos en grande, no solo Reito…- preguntó confundida

-oh, ¿entonces Reito no te comentó? Quizás ya se esté arrepintiendo de la idea entonces…-la mayor alzó una ceja sin entender- Reito me dijo que apenas terminara el semestre quería pedir su traslado a la Universidad de Tokio... obvio no es tan sencillo como suena, pero era lo que quería hacer, asi que parece que los tres podrán salir cuando quieran…

-¿Cuándo te dijo eso? Es decir no ha hecho ningún comentario hasta ahora y hemos hablado de todo…

- Hace ya un par meses… me dijo que la idea de quedarse era para formar vínculos con Mikoto, y recuperar un poco el tiempo perdido… pero su relación va bien y es fuerte ahora, pues él se ha esforzado mucho en lograrlo, entonces ya no tendría que preocuparse porque así él este allá, el vínculo permanecerá… además él siempre quiso estudiar allá, solo se quedó por Mikoto y porque era lo que él creyó correcto por hacer…

-oh… bueno si es lo que él quiere entonces no nos queda más que apoyarlo, supongo…- comentó la mayor sin saber exactamente que decir ante eso, ella siempre había pensado que las personas deben hacer lo que les parezca mejor para ellos, y si era lo que Reito realmente quería simplemente lo apoyaría

-supongo que si…- dijo y luego se quedó callada como analizando lo siguiente que iba a decir. Aunque la mayor pudo ver que estaba teniendo una lucha interna en su mente- Ann, ¿tú crees que yo también debería pedir mi traslado a Tokio?... Es decir las cosas con Natsuki siguen igual, es decir me quiere como una amiga y nada más por más que salgamos y todo, y quizás ya sea el momento de… quizá si yo me voy entonces podría olvidarla… - Ann la miró con sorpresa al verla tan frágil en ese momento, aunque dejó que continuara-… eso es lo que todos quieren haga ¿cierto?- la forma confusa en que la miraba, le hicieron saber a la mayor que su prima solo quería que le digan que era lo correcto por hacer. Ella solo dio un pequeño suspiro. No era la mejor dando consejos, pero si algo podía darle era sabiduría por experiencia. Y si eso le ayudaba a encontrar una respuesta, ella se sentiría satisfecha.

- pues… la verdad todo depende de lo que quieras hacer Shizuru.- le dijo con sinceridad y mirándola a los ojos.- ¿Qué si me daría gusto? Pues sí, nada me encantaría más que tener a mi prima en Tokio y poder hacer cosas juntas como en los viejos tiempos. ¿Qué si les daría gusto a mis tíos y al abuelo? Pero por supuesto, no es de lo que se trata todo ese lío familiar en primer lugar. Pero no se trata de lo que yo o los demás queramos, Shizuru. Se trata de lo que tú quieres. Y yo estoy completamente segura de que si te vas a Tokio, una parte de tu corazón permanecerá aquí en Fukka, y serás infeliz allá. Tu corazón está aquí con Kuga-san, y eso es algo que no cambiará mientras sigas enamorada de ella…

-pero, no es eso lo que justamente todos me recomiendan… que me olvide de Natsuki, permaneciendo en Fukka es imposible que…

-Shizuru, solo te diré una cosa y habló desde la experiencia, si te vas de Fukka huyendo de tus sentimientos y sin averiguar bien lo que siente Kuga-san… sin dejar en claro las cosas, te arrepentirás y lamentaras toda tu vida…- y aunque intentó permanecer imperturbable, no pudo evitar que cierta tristeza se notará en su mirada

-esto lo dices por ella, ¿cierto? –le dijo la castaña con cierta delicadeza, pero se sorprendió cuando la mayor dio una pequeña carcajada.

-Vaya, no pensé que hasta aquí haya llegado esa información…- dijo tratando de no parecer darle mucha importancia, pero su mirada la delató- pues si lo digo por ella, me tomo años superarlo, fueron los años más difíciles de mi vida… ¿y sabes que es lo peor? que a pesar de luchar todos estos años por no volver siquiera a pensar en ella, de vez en cuando me surgen todas estas preguntas sobre qué era lo que ella realmente sentía…- dijo con aire triste e interrumpiéndose en lo que iba a decir, realmente no quería pensar en ella de vuelta- en fin, lo que estoy tratando de decir es que trates de averiguar efectivamente que siente Kuga-san por ti, y luego decidas si te quieres quedar o no… no tengas miedo a salir lastimada, puede hasta que te sorprendas de lo que puedas encontrar…- agregó con una sonrisa para darle confianza. Sin embargo, la menor la miró con cierta curiosidad pues era obvio para ella que la mayor le estaba ocultando algo.

-Ann, hay algo que no me estás diciendo ¿cierto?- la miró con seriedad, y pudo ver que ante lo dicho la chica se puso un poco nerviosa

-¿qué? ¿Qué te hace pensar eso?- contestó nerviosa. Pero antes de que la menor pudiera siquiera contestar algo el timbre de la puerta sonó. Ambas se miraron curiosas, pues no esperaban a nadie, y Ann decidió ir a abrir la puerta pues era la que estaba más cerca. Nada la preparó para ver a la persona detrás de la puerta.


Bueno chicos(as) hasta aquí va el capitulo, espero les haya gustado. No duden en dejarme saber que les pareció, que sus opiniones siempre son bienvenidas. No se olviden de R&R. Bye