Desconsuelo
- No puede ser! Porque demonios lo tienes tu?! – Hayato mas que alarmado me tomo de la camisa – como mierda lo obtuviste?! Dímelo!
- Eto…
- A lo mejor…también tienes el pacificador! – de improvisto me levanto la camisa obstinado a sacármela.
- Hayato! – y yo forcejeando para que no lo hiciera – una niña me lo regalo!
- Eh? – se detuvo y me miro interrogativo.
- Ayer choque con una pequeña al salir de una tienda y ella me lo regalo.
(Pov Gokudera)
Que se lo había regalado una niña? Y porque carajo lo tenía una mocosa? No que esos tipos se lo habían robado? Acaso esa pequeña estará implicada con ellos?.
- Como era?
- Mn? – la cara de tonto me molesto.
- Que me la describas, idiota!
- Bueno…- se acomodo en el futon y miro sus manos- tenía el cabello corto y azulado…ojos del mismo color, vestía un vestido de una pieza color crema…amm, se veía como de 13 años…tal vez.
No se me venía a la mente a nadie con esa descripción. No puedo saber si ella estará de nuestro lado o no, pero el hecho que nos estregara el anillo lo indicaba? No, podría ser una trampa, ganar nuestra confianza para después entregarnos a esos idiotas.
- No sé quien podría ser – dije y después mire a los Guardianes –Byakuran…sabes quién es?
- Ciertamente no…
- Yo tampoco – me respondió Skull aunque no le pregunte ni tome importancia.
- Deberíamos buscarla…- propuse
- Ciertamente estas en la razón Haya-chan, pero como buscar alguien que no has visto? Con la descripción no es suficiente, ah de haber miles de personas como la que describió Take-chan. Además, no sabemos si es humana o no. Nos tomara una eternidad encontrarla.
- Entonces que propones? – pregunte molesto
- Descansemos…
- Estas de broma?
- O al menos por hoy…necesito tiempo para adecuarme al anillo.
- Tsk – le entregue su anillo y lo ignore. Mire a Yamamoto que tenía una dudosa mirada – que me ves?
- Nada…- desvió el rostro. Me moleste y me levante caminando a la puerta.
- Voy a dar una vuelta.
Salí de la habitación para ir a un lugar tranquilo y pensar bien las cosas.
(Pov Yamamoto)
- Está molesto – me contesto Byakuran. Lo mire interrogante mientras se colocaba su anillo – tiene muchas dudas…y lo comprendo, yo también las tengo. Después de todo es la primera vez que nos reunimos desde nuestra separación…
- … - había escuchado de Hayato de algo así – a que te refieres?
- Haya-chan te contó nuestra historia?
- Bueno…- agache el rostro.
Ahora que lo pienso…no se absolutamente nada de ellos. No lo eh tomado en cuenta para nada. Solo estaba concentrado en mis estudios mientras los dejaba de lado. Mientras lo dejaba a él de lado.
- No sé nada…no eh preguntado sobre ello – de pronto me sentí como un niño regañado- no quería preguntar algo…que tal vez no me incumbía.
- El que estemos frente a ti…ya es de tu total incumbencia.
- …
- La descripción que me diste me recuerda a alguien – lo mire mientras el miraba el techo de la habitación – Sepira…fue una de nuestras fundadores junto con Asari. Haya-chan no la conoce…porque Hayato es diferente a nosotros.
- Qué? – lo mire desconcertado – no entiendo…que quieres decir?
- Que Hayato antes fue un humano.
(Pov Gokudera)
Salí del dichoso hotel y fui hacia una fuente que había no muy lejos de la entrada. Me senté alrededor de ella y mire el agua. Que tonto, que buscaba? Mi reflejo no estaba allí. En este mundo aun no era aceptado como para encontrarme en un tonto reflejo.
Mire la hoja de un árbol caer en la fuente, hiso una pequeña turbulencia en el agua. Era más miserable que esa hoja al permitir que la nostalgia llegara a mí.
- Que se supone…que deba hacer?...
Con esto absolutamente todo había cambiado. El encontrar a Byakuran a los días de haber encontrado al siguiente poseedor, ya era un cambio. Que después el peli-blanco no pudiera matarlo era otro. Que los atacaran y encontráramos a Skull…
- Un cambio rotundo…
Ya estaban dos objetos reunidos y para cuando llegue el tercero…mi deseo se cumplirá?...
Es tonto. Pero…
- Confió en ti…Asari.
(Pov Yamamoto)
Un humano. No sabía si sorprenderme o no. Se supone que Hayato es un espíritu, pensé con ello que antes había sido un humano pero entonces…si Byakuran no lo era, que eran realmente?.
- Entonces…que son ustedes? – le pregunte mientras el peli-blanco se acercaba y se sentaba frente de mi.
- Somos seres que no existimos realmente…
- Qué? – con eso se me complico aun más la cosa.
- Nuestra apariencia es simplemente la imaginación que tuvieron Sepira y Asari…
- …entonces…son como alguna clase de muñecos creados?
- Si lo entiendes de esa manera…- cerré los ojos con una sonrisa – yo soy la imaginación de Sepira…Skull y Hayato son de Asari…- abrí mas mis ojos sorprendido – crees en la hechicería?
- La magia?
- Algo así es lo que somos, fuimos creados por ellos para proteger los objetos. Creo que eso ya lo sabías.
- … - asentí mirándolo realmente intrigado por saber más.
- La verdadera historia detrás de Hayato…- trague con dificultad – es que él tiene una petición…
- … - una petición?
- Un deseo que Asari prometió cumplir. Ya que vivo no lo pudo tener.
Byakuran cerró los ojos melancólico, no imagine que pudiera hacer esa faceta. Mire a Skull que en todo el momento se mantuvo con la mirada agachada.
- De hecho…a los tres nos dijo que podíamos tener una petición.
- Eh? – lo mire y ahora sonreía amenamente.
- Pero como nuestros deseos eran egoístas, los rechazo – termino con una gran sonrisa. Como si fuera lo más divertido del mundo.
- Y…que deseos tenían – me atrevía a preguntar.
- Mn…yo quería dominar el mundo!
- … - típico de villanos. Fue lo primero que pensé
- Skull quería muchos seguidores!
- … - eso no sé cómo llamarlo. Algo infantil tal vez.
- Y Hayato…- me miro con un brillo extraño en sus ojos – lo que él quiere aun no puedo decírtelo.
- Eh? – lo miro extrañado.
- Porque si te lo digo…él va a sufrir. Y tú no quieres morir, verdad? – me hablo escalofriantemente. Nervioso le mantuve la mirada – no sé si lo sabrás…pero a los anteriores como tu…supieron del deseo y se aprovecharon de Haya-chan…y el cómo tonto caía una y otra vez…
- … - lo mire pasmado. Que se habían aprovechado del chico?
- Y yo cada vez que tenía la oportunidad. Le arrebataba esa falsa felicidad…- nada amigable me sonrió - los mate a todos por engañar a Hayato.
- …
Algo inquieto me removí en mi lugar. Los anteriores idiotas se aprovecharon de él por saber lo que quería?.
Apreté los puños conteniéndome. No sé qué es lo que quiere Hayato, pero jamás me aprovecharía de alguien que anhelaba algo y utilizarlo por mi beneficio.
- Quieres matarlos?
- Eh? – mire al peli-blanco desconcertado.
- Quieres vengarte de aquellos que hicieron sufrir a Haya-chan? – de pronto el ambiente comenzó a ser sofocante – lo golpeaban y maltrataban por que el chico no podía reunir los objetos…y yo los mate lenta y dolorosamente para que sufrieran el doble…
Lo mire sin saber que decir. Lo golpeaban y maltrataban?.
De pronto recordé los sueños que había tenido. Porque de pronto los relacione con la vida de Hayato?
Y si realmente era la vida que tuvo Hayato?
El cuerpo quemándose en las llamas, las lagrimas que había derramado y la sangre esparcida por todos lados. Si era así…entonces Byakuran lo había matado?
Cuando corría por las calles…y ese tipo golpeo a…
"Hayato"
- Quieres matarlos…verdad?
Mire incrédulo hacia un costado de Byakuran. De pronto comencé a sentirme irritado. Apreté los puños y la mandíbula enfadado. Un odio tremendo estaba sintiendo.
Y sin percatarme de la escalofriante sonrisa de Byakuran sentí un tremendo dolor en mi pecho. Sentí como si una mano hubiera tomado mi corazón y lo apretara con furia agobiante.
(Pov Gokudera)
Me sobresalte y mire hacia el hotel. Incrédulo lo mire unos segundos tratando de comprender lo que sentía.
- Byakuran…- murmure inseguro.
Me levante y camine casi apresurado hacia el interior. De pronto había sentido una conocida energía. Porque Byakuran había encendido el anillo? no que necesitaba tiempo y energía?
- AAaaghh!
Me termine de alarmar cuando escuche el grito de Yamamoto. Mas que asustado corrí por los pasillos en los que varias personas se habían detenido. Abrí la puerta de sopetón y entre corriendo hacia la habitación.
- Yamamoto!
Le grite cuando corrí la puerta de la habitación. Quede paralizado en el umbral viendo el cuerpo del chico tirado en el futon. Del miedo comencé a temblar. Recordando imágenes que quería olvidar.
- Que…- camine con lentitud hacia él –Yama…
Me senté a un lado de él y tomándolo suavemente de la mejilla mire su rostro. Respiraba lento y su mirada estaba ida.
- Que hiciste? – murmure ocultando mi mirada.
- …
- Que hiciste Byakuran!
Me gire y lo tome del cuello de su ropa mirándole exigente. El otro simplemente me miraba sin emoción. Al no obtener respuesta lo mire incrédulo, comencé a sentir que mis ojos aguaban y comenzaba a temblar.
- Lo mat-
- No…- me corto dejándome aun mas confundido – no lo eh matado. Recuerda que no puedo.
- … -mi respiración comenzó a regularse después de escuchar eso – entonces? – le susurre.
- Simplemente le estoy mostrando el pasado.
- Eh? – lo mire sorprendido – el pasado?
- Así es. Creo que es hora de que él lo sepa…que sepa lo tonto que fuiste al caer por las mentiras de esos babosos.
- ¡ - pasmado lo mire – no tienes derecho! No tiene porque saber!
- Y dices que te gusta cuando no confías en él?...o es que solo te atrae físicamente? Como esperas ser ayudado si no gritas?
- … - lo mire confuso unos momentos para después bajar el rostro – quien te entiende? No eras tú el que los alejaba por saber la verdad?
- Sí, pero ahora yo también estoy seguro…de que él es la mejor opción. Después de todo hasta ahora él no tiene ningún interés en poseer los objetos. No tiene ambición…no como lo tuvieron los otros…que no dejaban de hostigarte por reunirlos.
- … - apreté el agarre de su ropa en un intento por contener la impotencia – no lo estas lastimando?
- Te preocupas demasiado Haya-chan…
- No puedo evitarlo…- susurre con una derrotada sonrisa– soy igual que ellos…
- Eres insoportable – de pronto me abrazo – pero me dijeron que debía protegerte y por una extraña razón te considero como mi pequeño hermano… - de improvisto agarro a Skull que, aterrado por nuestra actitud, no había atinado a decir nada – tu también mocoso ruidoso – el pequeño solo dio un pequeño grito de sorpresa.
Gire el rostro viendo donde estaba Yamamoto. Me solté del agarre del peli-blanco y avance donde el ojimiel a gatas. Coloque mi mano sobre sus ojos para, con una sutil caricia, cerrarlos. Me quede viéndolo mientras parecía dormir. Vi como una pequeña gotita se estrello suavemente en su rostro, para deslizarse por ella y perderse en el futon.
- No llores Haya-chan, él está bien…
Asentí mientras me limpiaba el rostro con la manga de mi ropa. De pronto afuera comenzaron a escucharse ruidos y mire interrogante hacia la puerta.
- Take-chan fue ruidoso y alarmo a los demás – Byakuran se levanto – iré a mentirles para que nos dejen en paz.
Y sonriente salió de la habitación. Mire a Skull que en la misma posición que yo miraba al inconsciente chico. Deje salir una pequeña sonrisa.
- Ya ves idiota?...sabemos comportarnos – le susurre a Yamamoto.
(Pov Yamamoto)
A lo lejos miraba como un chico de albinos cabellos corría por las escaleras rumbo al segundo piso. El pequeño no parecía tener más de siete años. Mire hacia donde estaba la entrada de la puerta y vi en ella a una mujer de platinos cabellos encarando a unos hombres.
Me mordí los labios al ver como uno de ellos la apuñalaba y entraban a la casa. Eran cinco en total, tres de ellos fueron a unas habitaciones en el primer nivel, mientras los dos restantes aun estaban forcejeando con la malherida mujer.
Me di la vuelta y subí por las escaleras. Escuche los débiles sollozos del niño y fui a una habitación. Lo encontré en una de las esquinas del cuarto llorando mientras se tapaba los oídos. Verlo en ese estado me embargo la impotencia, avance y agachándome trate de abrazarlo para brindarle seguridad. Solo logre traspasarlo y, colocando mis manos en el suelo para afirmarme, mire la pared detrás de él.
" que se supone que soy?...una especie de espíritu que está viendo los recuerdos de alguien?. No lo entiendo…se supone que Hayato estaba aquí desde que se creó este mundo. Entonces porque la casa no se veía tan antigua?...me habría mentido?"
Me senté frente de él y sin tocarlo trate de abrazarlo, colocando mis brazos alrededor de él. Me sobresalte cuando el pequeño levanto su rostro y me miro. Físicamente igual a Hayato, solo que sus cabellos eran plata y ojos esmeraldas. Pero no había levantado el rostro por mi cercanía, sino porque lo habían encontrado.
Vi como una de las manos de los agresores me traspaso para tomar bruscamente al pequeño. A tirones lo levantaron y para cuando me di la vuelta solo vi como una mancha de sangre se desparramo en el piso.
Con los ojos fijos en esa sustancia escuchaba los gemidos de dolor del pequeño. Sentí un tremendo dolor en mi pecho y la angustia en mi garganta. Solté las lágrimas mientras cerraba los ojos.
" Hayato "
- Hayato!
Abrí los ojos sorprendido. Había escuchado una segunda voz de un niño. En el primer piso se escucharon gritos y golpes. Los hombres que estaban en la habitación lastimando al pequeño bajaron apresurados dejando al albino tirado en el suelo.
Me levante tratando de comprender que sucedía. El pequeño Hayato se veía al borde del colapso y de los tipos…ya no se escuchaban sus gritos. Oí pasos subiendo y al poco rato habían un pequeño niño parado en el umbral de la puerta con un ensangrentado palo entre sus manos.
Abrí más mis ojos al ver a ese pequeño.
- Hayato– soltó la improvisada arma y algo tambaleante se acerco al otro, pues no venía en buenas condiciones. Lo que fuera que haya hecho había sufrido grandes consecuencias – aguan..ta
- …estas..peor.
El parentesco del otro pequeño me desconcertó. Ese niño tenía un gran parecido a mí. Qué clase de broma era esta?
- Los mate.. a todos – el pelinegro le sonrió mientras brotaba sangre de sus labios – no te preocupes…estaremos..bien…-de pronto el niño cayó al suelo alertando al otro.
- Nhg…
Ver ese tipo de escena me golpeo demasiado. Ver como el albino se arrastraba en el suelo para alcanzar al otro, dejando atrás una mancha de sangre que se expanda cada vez más. Ver juntar sus pequeñas manos y tratar de llamarlo, mientras lloraba, me rompió por dentro.
- Te lo…prometí – susurro el pelinegro apretando mas el agarre – no te..falla..re.
Cerré los ojos. Teniendo como última imagen a los pequeños desangrados en el suelo.
"Que sucede…con este pasado?"
-Continuará-
