Edward me miraba fijamente y luego a la mano de Rosalie que acariciaba mi abultado abdomen.
-Un vampiro, un vampiro como yo no puede tener hijos ¿verdad?- Edward contestaba y preguntaba a su vez. Solo sentí el movimiento de la afirmación de Rosalie, mientras yo escondía mi cara entre su cuello y cabello.
Sabía que llegaría este momento, el día en que Edward se enteraría de mi engaño.
-¿Quien ... Quien es el padre?- La reacción de Edward me sorprendía, se escuchaba más calmada de lo que me había imaginado. Pensé que se aliviaría al poderse liberar de "eso", como él le llamaba a mi hijo, pero por alguna razón, parecía desilusionado. Quizá una parte de si deseaba la paternidad.
-¿Bella?, ¿cariño quieres responder o respondo yo?- la dulce y angelical voz de Rosalie era tierna y firme, algo que no solía usar conmigo cuando me hablaba. Salvo que estuviera la familia o cuando estaba enojada conmigo, pero viendo la situación, ya no era necesario aparentar que me odiaba.
-no entiendo- dijo Edward- yo estuve con Bella, yo, yo fui su primero, lo sé, porque su himen seguía intacto, yo, yo lo rompí-
Algo en la habitación se quebró, se escuchaba como madera trozada. Tenía miedo de mirar, sabía que algo iría aun peor de esto. El corazón se me acelero. Cerré los ojos lo más fuerte que pude.
-Roza tranquilízate- Esme utilizaba su voz de madre.
No supe en qué momento los brazos que me sostenían habían cambiado, o cuando el aroma de rosas había desaparecido para dejar paso a un aroma de miel.
-shh tranquila, no pasa nada- La voz de Esme me susurraba oído, ahora eran sus brazos los que me arrullaban y me mecían lentamente.
En estos momentos extrañaba a mi madre, a pesar de que nunca fue muy maternal, aquel calor que desprendía de sus ser cuando estaba cerca de mí, me hacía sentir bien. Y ahora necesitaba el apoyo de alguien que estuviera neutro en esta situación.
Un dolor en mi pecho y mi estomago me hizo llorar mas fuerte; no me había dado cuenta que estaba llorando.
-no puedo respirar- le dije luchando por inhalar aire.
-Carlisle haz algo- Edward le gritaba a su padre.
-no puedo hacer nada-
Abrí mis ojos por fin, aun luchando por respirar; mire por toda la habitación entre las gotas de lágrimas que hacían mi vista borrosa.
No estaba, lo sabían sin siquiera verlo, pero ahora que lo comprobaba, ahora que mis esperanzas se destruían, el dolor era insoportable.
-Rosa... Rosalie- dije entre sollozos.
Esme giro su cabeza hacia un lado, dirigí mi mirada hacia ese lugar. Había un hueco en la pared de la casa y mas allá, había arboles destrozados.
La falta de aire y el dolor me hicieron ver solo oscuridad.
Ammm espero que haya quedado mas claro lo del hijo de Bella... el niño es un inmortal, pero a sido procreado de la manera tradicional... o no tanto pero algo parecido... cuando una flor y una abejita... hahahaha... y no es hijo de Edward... alguna otra pregunta dejenla en un comentario... gracias!
