Ninguno de los personajes conocidos que se mencionan son míos, sino de la autora J. K. Rowling.


La hora de la comida se acercaba y, mientras la mayoría estaban con sus cosas, Hermione se encargaba de cocinar. Estaba preparando la mezcla de carne para rellenar los canalones que había planeado cuando Narcissa entró en la cocina.

- Oh, perdona… Siento molestar… - se disculpó la rubia claramente sorprendida al ver a la castaña manejar la mezcla sin casi mirar – venía a por un vaso de agua…

- No molesta, señora Malfoy – sonrío ella – ya sabe dónde están los vasos, ¿verdad? – Bromeó.

La rubia soltó una imperceptible risa y se hizo con uno. Mientras lo rellenaba observaba como se manejaba Hermione.

- ¿Qué tiene pensado hacer? – Le preguntó distraídamente.

- Canalones – respondió la castaña sonriente – con bechamel, queso gratinado y esas cosas.

Narcissa se acabó el agua y dejó el vaso en la pica, quedándose parada mientras miraba a Hermione.

- ¿Le importaría ayudarme? – Preguntó la castaña.

Hermione notaba que Narcissa tenía ganas de ayudar pero que su porte Malfoy impediría cualquier mención de eso por su parte. Así que se las arregló para "invitarla" disimuladamente.

- Oh, bueno… Si quiere… - Tartamudeó la rubia - ¿en qué puedo ayudarla, señorita Granger?

- ¿Ve ese paquete amarillo con placas de masa? – Señaló – necesitaría que lo abriese y fuese echando las placas una por una en la olla con agua hirviendo que hay en el fogón.

Narcissa asintió y empezó a abrir el paquete hábilmente. Justo estaba echando las últimas obleas cuando Tonks entró en la sala.

- ¡Hermi! – Chilló lanzándose contra la castaña, que tuvo que sujetarse con las rodillas en el armario inferior para no acabar encima de la encimera.

- ¡Tonks, ten un poco de cuidado leñe! – Se quejó recolocándose como podía.

- ¿Vas a hacer tus famosos canalones? – Preguntó la mujer abrazándola por detrás – por cierto, hola tía.

- H-hola – tartamudeó Narcissa viendo la familiaridad existente entre las dos chicas.

- Sí, Dora, voy a hacer canalones – rio Hermione.

- No me llames Dora – lloriqueó ella – suena a dibujo animado.

- Con lo chulo que es… - bromeó la castaña.

Tonks la soltó y se separó unos pasos.

- Bien, pues de ahora en adelante tú serás… ¡Mimi! – Exclamó señalándola.

- ¿Mimi? ¿Y de dónde sale eso? – Preguntó la castaña lavándose las manos.

- Es lógico. Hermione, Mione, Mi… Mimi – respondió la chica plenamente convencida.

- Vale… Lo dejaré en Tonks – aseguró Hermione.

- Pues yo pienso seguir con Mimi – rio ella.

Hermione rodó los ojos y miró a Narcissa, quien se revolvía incómoda.

- ¿Me ayudáis a rellenar los canelones? – Preguntó sonriente – es un poco pringoso, pero mola.

Tonks se acercó de inmediato a Hermione y Narcissa dudó unos instantes, pero finalmente se acercó al otro lado de la castaña, quién les enseñó rápidamente como rellenar los canelones.

Tardaron unos veinte minutos en rellenar las tres bandejas de canelones y echarles la bechamel y el queso antes de meterlos en el horno.

- Ahora a esperar… - sonrió Hermione – y a asegurar que Claire ni se acerque.

- ¿Y eso? – Preguntó Narcissa curiosa.

- No sé qué pasa pero siempre que se acerca a la comida que se está haciendo, sobre todo si no hay nadie con ella, todo se acaba quemando – respondió Hermione rascándose la cabeza.

- Eso es porque la comida me odia – dijo Claire entrando a la cocina.

- Ya claro, no tiene nada que ver con tus manías de toquetear todo – aseguró la castaña.

- ¿Eso es una invitación? – Preguntó la morena acercándose a su prima y alzando las manos, las cuales Hermione apartó de un manotazo.

- Vete a chinchar a otro – ordenó – y ni se te ocurra acercarte el horno.

Claire puso un mohín.

- Deberías tratar con más cariño a tu querida prima… - refunfuñó.

Hermione alzó la ceja.

- Mejor me callo… - susurró riendo – sí, mejor me callo – volvió a reír mirando a Narcissa y a Tonks.

- ¡Ah, no, Mimi! ¡Ahora lo dices! – Exigió Tonks.

- No, no. Mejor me callo – repitió ella empezando a caminar hacia fuera, pero en ese momento Tonks y Claire se la echaron encima y acabaron las tres en el suelo.

- ¡Aaaah! ¿¡Pero se puede saber que diantres hacéis pervertidas viciosas!? – Exclamó Hermione moviendo las piernas, que estaban bloqueadas por el cuerpo de su prima, y los brazos, los cuales agarraba la segunda mujer.

- ¡Dilo! – Exigieron las dos a la vez.

- ¡No quiero! ¡No quiero! ¡No quiero! ¡No quiero! ¡No quiero! – Pataleó Hermione - ¡Soltadme de una jodida vez!

- O lo dices o te quedas sin camisa – advirtió Claire levantándole la camisa y mostrando su vientre.

- ¡Noooo! ¡Qué me soltéis! – Lloriqueó la castaña revolviéndose - ¡LUPIN, DILES AAAAAALGO! – Chilló – Señora Malfoy, deles un martillazo en la cabeza de mi parte – pidió.

La rubia observaba la escena entre risas. Nunca jamás se había encontrado en una situación así. Miró la cocina y se le encendió la bombilla. Cogió una jarra y la llenó con agua helada, acto seguido se acercó a las dos mujeres y se la echó por encima, cosa que provocó que las dos "adultas" gimotearan y soltaran a Hermione, a quien el agua había salpicado un poco también.

- ¿Se puede saber qu…? – Preguntó Lupin bajando por las escaleras, acompañado por todos los demás a excepción de Alexa, que estaba jugando en su habitación, y mirando de dónde venían esos gritos.

Todos miraron patidifusos la escena: Narcissa con una jarra de agua vacía, Tonks y Claire mojadas sentadas en el suelo y Hermione tirada sobre este, con la camisa a medio quitar.

- Tu novia es una violadora en potencia – gimoteó Hermione acercándose a él a gatas y agarrándose a su pierna como una niña pequeña – intentaban desnudarme.

- Ni que fuera para tanto… - refunfuñó Claire.

- Sólo queríamos saber que querías decir – la acompañó Tonks en el mismo tono.

Lupin miró a Hermione, que le devolvía una mirada en forma de puchero, y empezó a carcajearse, cosa que aumentó más el puchero de la castaña.

- Tampoco es que sea tan raro – aseguró entre risas.

- ¡Nooooo! – Lloró Hermione alejándose espantada – te han contagiado, eres un acusica violador también – dijo cogiéndose la cabeza - estoy rodeada de locos y violadores – lloriqueó.

- Ya, ya… Como si tu fueras muy inocente – anunció Claire mirándola de lado – ¿tengo que recordarte cierta cancioncita que la señorita compuso con apenas catorce años, primita?

Hermione levantó la cabeza de golpe y todos notaron como su tono escalaba del blanco normal a un rojo lava.

- ¡Eso fue…! ¡Yo no…! ¡Yo sólo…! – Tartamudeó la castaña.

- Ya, ya. No quise, no era mi intención, fue el… calor del momento, estaba revolucionada… Bla bla bla – la cortó Claire – la cuestión es que creaste un video y todo y a la mayoría de esos rancios se les levantaría cierta parte si lo vieran – aseguró señalando al sector masculino de los refugiados.

- ¿Eeeeeh? – Preguntó Blaise curioso – ¿qué video es? ¿Lo hiciste tú? ¿Compusiste la canción? – Preguntó sin respirar - ¡Yo quiero verlo!

- ¡NO! – Exclamó Hermione - ¡Claire eres una zorra! ¡Dijiste que nunca hablarías de él! – Se quejó.

- Ah, ah, ah. Dije que nunca lo mencionaría ante gente que no te conociera bien o que no hubiese visto cierta parte… pervertidilla de tu persona – la corrigió la morena – y creo que ellos ya han visto bastante y se han ganado el derecho a verlo.

La castaña hinchó los mofletes y miró de refilón a los refugiados. Draco, Theo y Blaise se miraban curiosos mientras Snape y Lucius mantenían un semblante serio.

- ¡Pues yo no pienso estar! – Aseguró empezando a caminar hacia las escaleras.

- ¡Perfecto! Les enseñaré todas las cosas pervertidas que hay dentro de tu cabeza… - rio Claire, causando que la castaña frenase en seco.

- Un día de estos te levantarás sin cabeza – la amenazó Hermione.

- ¡Pero si estás sonriendo! – Se quejó Claire.

Hermione se llevó la mano a la boca y notó la sonrisa, la cual deshizo rápido.

- ¡No era una sonrisa!

- Ya, ya. Será que no te gustaría que lo supieran para no tener que estar reteniéndote.

- Hablas como si fuera una salida que a cada segundo dice algo fuera de tono – se quejó la castaña enrojeciendo.

- No… Pero casi. Eres mi prima – aseguró Claire como si eso la excusase de todo.

Hermione rodó los ojos y caminó hacia el salón, en donde se tiró al sofá cubriéndose con un cojín la cara y doblando las piernas.

- Juro que como alguien, quien sea, diga algo… Le corto la cabeza – les amenazó a todos.

- ¡Que obsesión con cortar cabezas! – Se quejó Claire animando a los demás a sentarse – ni que fueras la Reina de Corazones – murmuró cogiendo el mando y encendiendo la tele.

- Espero que no os dé un patatús – rio Ginny contagiada por el entusiasmo picarón de Claire.

- Ni que fuera para tanto… - refunfuñó Hermione.

- ¿Cómo? Mione… ¿Tengo que recordarte cierta frase que une "arrastra" con "matorral" e "invadir"? – Recordó la pelirroja - ¡Después de verlo estuve como dos días con un rojo permanente en la cara!

- Es una suerte que pusieras subtítulos, primita. No entiendo por qué te mola tanto componer en japonés – aseguró Claire buscando el archivo que quería.

- ¿Japonés? ¿Sabes japonés? – Preguntó sorprendido Theo.

Hermione asintió lentamente.

- Y español, catalán, italiano, francés, alemán, coreano… y seguro que me dejo alguno – anunció la morena.

- ¡Oye! No es mi culpa que se me den bien los idiomas… - refunfuñó Hermione.

Blaise iba a decir algo cuando un grito les interrumpió.

- ¡Silencio! – Exclamó Claire dando play al video seleccionado, que tenía por título "Cantarella – Miku and Kaito".

(Bueno, por si alguno no lo conocéis. Esta canción pertenece a un repertorio de un sistema llamado Vocaloid. Vocaloid en sí es un sintetizador de voz, con distintas voces, al que se le crearon personajes para interpretar canciones. Es bastante conocido en el mundillo otaku.

Si lo buscáis por Youtube, el título que debéis coger es "KAITO - Cantarella [Ver 2] (Spanish Sub)". ¿Por qué ésta exactamente? Porque hay varias versiones, con distintos tipos de animación, y el que más me atrae es este".

Os recomiendo que primero os lo veáis enterito, fijándoos bien, y luego continuéis leyendo ^^

P.D: no penséis en fechas ni nada, aviso, en este fic pueden aparecer cosas tanto antiguas como nuevas (como es este caso). )

Los sonidos de unos violines empezaron a tomar la sala mientras el vídeo empezaba.

Hermione se volvió a tapar con el cojín, aunque internamente estaba tarareando aquella canción que se le ocurrió en una noche en la que se topó con un libro erótico, del que ahora no recordaba el nombre.

Todos los demás veían la pantalla y leían los subtítulos sorprendidos. ¿Drogas? ¿Secuestro? ¿Arrastrar a un matorral e invadirla? ¿Eso era violación o era algo consentido? ¿Y a que venía una escena con un lazo? ¿Y por qué el tío lo sujetaba de esa forma? ¿Y por qué la niña...? ¿Por qué eso era una niña no? ¿O acaso era una adolescente con poco pecho?

La castaña notaba los ojos de todos abriéndose con cada frase y la rojez de algunas subir poco a poco. Se abrazó más a sí misma, como intentando hacerse más y más pequeña.

El vídeo acabo y todos se quedaron callados durante minutos, o quizá horas. Hermione se aventuró a sacar un ojo de su escondite y se arrepintió al instante, todos la miraban directamente.

- Eso ha… - empezó a decir Theo.

- ¡Ese vídeo mola un huevo! – Exclamó Blaise abalanzándose contra la castaña y subiéndosela al regazo, ante la atónita mirada de todos - ¿y eso lo has hecho tú? ¡Vaya con la leona comelibros! – Rio revolviéndole el pelo - ¿Tienes más?

Hermione miró a todos de reojo y tragó saliva antes de asentir tímidamente.

- ¿Cómo ese? – Insistió.

- Sí y no. Tan… especiales como este creo que no tengo más… - confesó intentando bajarse de las piernas del moreno, pero este se lo impidió – tengo otros de Vocaloid también – dijo dándoles una breve explicación del funcionamiento del sistema – también tenemos varios grabados por nosotros mismos.

- ¿Tenemos? ¿Nosotros? – Preguntó Blaise curioso.

Hermione señaló con la cabeza a Claire, Harry, Ron y Ginny, que estaban sentados juntos.

- ¿Vosotros también hacéis canciones? – Inquirió el moreno.

- No. Nosotros somos… actores – rio Harry.

- Actor tú, que yo sé tocar la batería – anunció una orgullosa Ginny.

- ¿La bate qué? – Preguntó Theo.

- Batería. Es un instrumento de percusión muggle – explicó Hermione.

- Pon un vídeo de esos – pidió Blaise.

Claire le pasó el mando a Hermione y esta se recostó en el pecho del moreno, quien al parecer se resistía a soltarla, mientras buscaba.

- ¿Por qué no pones aquel del edificio? – Propuso Ron – salíamos los cuatro, aunque Harry y yo no hiciéramos nada realmente.

Hermione asintió y buscó el vídeo de "Bring me to life". Todos se pusieron a ver el vídeo atentamente.

(Ahora el cambio en sencillo. Hermione es la cantante, Ginny el batería y Harry y Ron los que tocan una de las guitarras y el bajo (aunque claramente sólo fingen tocar).

P.D: por si no conocéis la canción es de Evanescence y el videoclip es impresionante).

Cuando el vídeo acabo todos la miraron boquiabiertos.

- ¿¡Lo hiciste con magia!? ¿¡Mostraste la magia ante los muggles!? – Preguntó Blaise histérico.

Hermione le miró confundida y, al comprender a que se refería el chico, empezó a reír.

- No Blaise. Lo de la caída, y todo el edificio, está hecho con ordenador – explicó ella – "la magia del cine" lo llaman. Puedes hacer que una cosa parezca otra totalmente distinta con unos trucos.

Los ex-magos la miraron con cara de bobos.

- ¿Qué? ¿Acaso pensabais que sólo los magos podían hacer cosas chulas? – Preguntó alzando una ceja - ¡habéis visto un montón de secuencias dibujadas formando un video! – Les recordó como si eso ya fuera el colmo de los colmos.

- Yo creo que lo entenderían mejor si lo vieran con sus propios ojos – supuso Harry sin pensar mucho.

- ¡Eso! – Exclamó Claire levantándose de un salto – llamemos a Raimon. ¿Tienes canciones preparadas?

- Dos o tres… - respondió la castaña.

- ¡Pues llámale y hagamos los vídeos! – Sonrió Claire – ahora somos más. Ellos podrían aparecer en alguno. ¡Y seguro que es más divertido! Y saldríamos de aquí y dejaríamos de estar encerrados y… y… y…

- Claire, calma – pidió Hermione – ni siquiera sabemos si Raimon tiene tiempo libre.

- ¡Pues para eso tenemos que llamarlo, cazurra! – Espetó la morena saliendo del salón.

- ¡Claire, que no le llames ahora! – Advirtió Hermione corriendo hacia ella y quitándole el móvil con un salto – en serio, deberías de recordar que tiene una vida propia y esas cosas y que no puede estar pendiente de nosotras a cada segundo.

La morena volvió al sofá y se sentó enfurruñada cual niña pequeña.

- ¿Y cuándo le llamaremos? ¡Yo quiero salir de este sitio! – Se quejó.

La castaña rodó los ojos y miró a sus amigos.

- Herms, Rai siempre viene cuando le llamáis – rio Ginny – ya sabes que le encanta hacer videos para tus canciones.

- Podemos llamarlo después de comer – propuso Harry – además, como siempre tendrás que enviarle las canciones para que su creativa mente cree los videos – sonrió – y seguro que si tiene tiempo nos dice de irnos mañana mismo o el lunes.

- ¿Irnos? – Preguntó Theo - ¿A dónde?

- Depende del vídeo vamos unos sitios u otros – explicó Ron – es bastante divertido. Rai tiene unas caravanas enormes.

Los refugiados miraron a Hermione confusos.

- Cuando en un vídeo se ven diferentes parajes es porque ha sido grabado en distintos sitios – explicó ella – por ejemplo en este – dijo seleccionando el vídeo "The Phantom of the Opera – Violín".

(Para ver este video tenéis que buscar "Lindsey Stirling – The Phantom of the Opera". Lindsey es una violinista que se dedica a mezclar ritmos de hip hop, rap y pop con el sonido mismo del violín. A mí me encanta, y mira que es raro que me guste música instrumental.

Lo único que tenéis que imaginaros es que Hermione es Lindsey y Ginny la pianista).

La boca de los refugiados, y de Luna, se fue abriendo cada vez más mientras veían a una revoltosa Hermione contoneándose mientras tocaba el instrumento.

Narcissa tuvo que aguantar un jadeo cuando, en la trama del teatro, se mostraba a una preciosa Hermione con lo que parecía ser un hermoso traje de novia blanco.

Ginny miraba a la castaña y le indicaba disimuladamente que se fijara en cierto rubio, que miraba la pantalla boquiabierto, y tragaba saliva costosamente.

- ¿No os ha gustado? – Preguntó temerosa Hermione cuando, al acabar el video, nadie dijo nada.

- Es… fantástico… - susurró Narcissa mirando fijamente a la castaña, que se ruborizó al instante - ¿tienes más?

La chica asintió y, mordiéndose el labio, seleccionó uno llamado "On the Floor".

(De nuevo, otro vídeo de Lindsey, en esta ocasión muy animado).

- ¡Ala! – Exclamó Blaise en cuanto las tres Hermiones empezaron a moverse, saltando, sonriendo, riendo y haciendo cosas.

Sin darse cuenta la castaña empezó a tararear mientras movía piernas y su mano izquierda realizaba los movimientos del violín involuntariamente.

- ¿¡Cómo has hecho eso!? – Preguntó Blaise casi tirándose encima de la joven – Eso sí que es magia, ¿verdad?

Hermione negó intentando quitárselo de encima, aunque estaba segura de que él se movió voluntariamente al recibir una mirada asesina por parte de cierto rubio menor que por su esfuerzo.

- En realidad no es muy difícil hacer uno de estos efectos. Ruedas los tres planos por separado y luego los unes con un programa – explicó confundida por la mirada del rubio – más que nada es cansado para el que interpreta. Aquí tuve que estar pendiente de no salirme de plano, para no pisar las otras imágenes, y también fue difícil coordinar los movimientos iguales al milímetro.

- Fue divertido – sonrió Ginny – sobre todo cuando te equivocabas.

La castaña le sacó la lengua a su amiga y rio.

- Cómo si fuera fácil mantenerse concentrada en las notas mientras te mueves – se quejó cruzándose de brazos – lo que os quería decir Ron es que cuando un vídeo necesita diferentes ambientes vamos a ellos. Si queremos pastos, vamos a uno, si necesitamos playa, nos movemos hacía allá… Por eso Raimon tiene las caravanas, porque normalmente solemos estar fuera unos días.

- Pero nosotros no podemos salir – recordó confundido Theo.

- Claro que podéis, nadie os lo prohíbe. Lo que no podéis es salir solos – aseguró Hermione – y en este caso nos iríamos todos.

- Pero tendríamos que aguantar a vete tu saber quién como guardián, y no quiero tener que soportar a esos aurores del otro día – susurró Blaise.

- Bueno, en eso no hay problema porque iríamos nosotros – sonrió Lupin – es bastante impactante ver como los muggles crean vídeos tan impresionantes de la nada.

Todos se quedaron pensando. Salir unos días de la casa sería un alivio para todos.

- ¿Y ya sería seguro? – Preguntó Snape – quiero decir, esos muggles están buscando a los Malfoy…

- No es muy difícil saber si alguien te sigue o no – aseguró Claire – sólo tendríamos que tener unas reglas muy claras al respecto y punto. Y a las malas no llevamos algunas katanas y tenemos aquí a la señora Reina de Corazones para que les corte la cabeza a quien se atreva a atacarnos – bromeó, recibiendo un cojinazo de Hermione.

- Así que la sabelotodo sabe nosecuantos idiomas y encima toca el violín… - intervino Draco con una sonrisita al cabo de unos minutos de silencio.

- También se le da bien el piano y la guitarra, tanto la española como la eléctrica – interrumpió Claire.

- ¿Se puede saber cómo diantres has tenido tiempo de aprender todo eso? – Preguntó incrédulo Blaise.

Hermione alzó los hombros.

- En el colegio muggle no era muy… popular, así que siempre estaba en casa y pensé que aprender idiomas y música sería un buen modo de distraerme.

- ¿Perdón? – Inquirió Claire alzando la ceja – esos hijos de puta te odiaban, y mira que no tengo nada en contra de los críos… pero a eso me hubiera encantado colgarlos de una viga.

- Tampoco fue para tanto – susurró Hermione.

- Oh, sí, claro, lo que tú digas – espetó Claire molesta levantándose – el horno suena.

Hermione escuchó el timbrecito del horno, que anunciaba que la cocción ya había terminado, y se dirigió con todos los demás hacia la cocina-comedor.

- La mesa. Ya sabéis, ¿no? – Bromeó intentando ignorar el mal humor que había adoptado Claire.

La castaña suspiró mientras sacaba las bandejas. Sí, los niños de su colegio muggle le hacían un bulling casi extremo: la intentaban tirar por las escaleras, le escondían/rompían cosas, las niñas la pegaban en el patio, todos la insultaban… Y todo por qué según ellos era rara… Si hubiera sabido antes que era bruja… Y de mejor manera…

Recordó cuando, con apenas ocho años, un niño fue a cortarla con unas tijeras y de alguna forma ella lo repelió con una fuerza invisible, lanzándolo hacia el otro lado de la clase ante la mirada atónita de todos. Y eso sólo hizo que la miraran peor…

Recordó los cambios de colegio: uno a los cuatro, otro a los cinco, otro a los seis y el último a los ocho… Todos casi obligados ante la impotencia que sentían sus padres cuando su niña llegaba llena de moratones y ninguno de los infantes agresores sufría castigo alguno.

¡Qué alegría sintió al saber que era bruja! De verdad pensó que en ese nuevo colegio nada pasaría, que todo iría bien, que no sería la rara, la anormal, la que hace cosas extrañas. ¿Cuántas veces se alegró pensando que nadie la insultaría? ¿Cuántas veces lloró de alegría al pensar que nadie la maltrataría? Que equivocada estaba…

Sintió un pinchazo en el pecho al recordar la primera vez que Malfoy la insultó. Aquello dolió tanto… Y al final acabó convenciéndose de algo muy simple: a Hermione Granger las cosas nunca le irían las cosas bien, nunca. Si no era por un motivo sería por otro, pero siempre la vida se encargaría de darle una buena patada en el culo.

Suerte que tenía su pequeño y selecto grupo de amigos, si no seguramente hace tiempo se la habrían encontrado en la bañera ahogándose en su propia sangre.

- ¿Estás bien?

Hermione se sobresaltó y miró hacia su derecha, en donde una consternada Narcissa la observaba. Asintió lentamente rogando que la rubia no reparase en sus ojos llorosos, pero al parecer no fue así, ya que la mujer sacó del bolsillo de su vestido negro un pequeño pañuelo blanco con las iniciales N.M. grabadas en una esquina y se lo tendió. La castaña lo cogió algo avergonzada y se lo pasó por los ojos.

- Quédatelo, tengo más – sonrió la mujer, y por un momento Hermione se quedó congelada ante la extraña calidez que surgía de aquella mujer.

- G-Gracias… - tartamudeó.

- Ya está la mesa lista – dijo Ginny.

Hermione se recompuso en apenas una milésima de segundo y pidió ayuda a Luna y Ginny para cargar las bandejas.

- Huele bien – sonrió Alexa, a quien Harry había llamado.

- Claro, lo he hecho yo – bromeó la castaña fingiendo tener una soberbia de la que claramente carecía – hay ocho canalones para cada uno.

Hermione y Luna se encargaron de repartir los canelones en cada plato y todos empezaron a comer en silencio, el cual fue roto por una exclamación de Blaise y Tonks al unísono cuando probaron el primer trozo de canalón.

- ¡Oh, Merlín, que rico! Hermione, cásate conmigo – rogó Blaise, haciendo que tanto Hermione como Draco se atragantasen.

Hermione miró a Blaise alucinando y aterrada.

- Quita, quita – dijo al ver que aquello era una simple broma.

- ¿Qué? No me quieres porque soy negro, ¿verdad? – Lloró el moreno.

- Oh, sí. Odio a los negros – rio ella – de hecho tengo un plan secreto: en unos días despertarás con un uniforme de criada y serás mi esclavo personal… - confesó bajito, como si fuera un complot verdadero.

Blaise se llevó las manos a la boca y grito teatralmente. Acto seguido se echó un poco sobre la mesa, acercándose a la castaña que estaba en la misma posición. Theo suspiró y le cubrió las orejas a Alexa con las manos, cosa que hizo a Blaise sonreír.

- ¿Incluye ser esclavo sexual también? – Preguntó sonriente.

- Bueno, quizá… - respondió la castaña riendo – pero esa parte se la cederé amablemente a Ron – añadió haciendo que el mentado escupiese el agua sobre su comida y la mirase como si estuviese frente a una loca.

Blaise miró a Ron y sonrió.

- Si mi dueña me lo ordena… - canturreó acercando la mano al pelirrojo sin molestar a Claire – te prometo que te lo vas a pasar muy bien – rio.

Ron miró alternativamente a Hermione y Blaise con cara de pánico y absoluto durante varios minutos. Después miró a Harry y Ginny, que trataban de no caerse de la silla mientras aguantaban la risa, y frunció el ceño volviendo a mirar a Hermione.

- Me estáis tomando el pelo otra vez, ¿verdad? – Preguntó serio.

Hermione estalló en carcajadas, seguida de Blaise, Harry, Ginny y Claire. Incluso Luna y Theo reían por lo bajito.

- En serio Ronald, tendrías que dejar de ser tan inocentón – dijo Claire dándole unos golpecitos en el hombro – si no nunca dejarás de ser el centro de las bromas.

Ron se puso rojo como su pelo.

- Dejadme en paz, panda de idiotas – bufó empezando a comer e ignorando al resto de la mesa.

- Muy bien llevado, morenito – rio Claire tendiéndole la mano a Blaise, quién se la estrujó alegremente mientras reía también.


¡Se acabó! ¿Qué os ha parecido este cap?

¿Os mola tener una Hermione tan experta en tantas cosas? ¿Qué os han parecido los vídeos? Es que siempre he pensado que si Hermione es tan buena en las materías... ¡tenía que serlo en cualquier cosa que se propusiera! Y con lo de la música les doy la oportunidad de salir (esperemos que no se fuge nadie).

SALESIA. Vaya, sólo has escrito tú :/ Bueno, ¡Me alegra tenerte comentándome siempre! Si, me encantan las reacciones de Narcissa con las acciones de Alexa _

¿¡Se puede saber que os ha pasado a todos!? ¿¡Dónde están mis comentarios!? T_T