¡Hola a todas mis lectoras!
¡Por fin he vuelto! Tuve un día de respiro lejos de los deberes universitarios para subir este capítulo así que espero que les encante, a mi me divirtió escribirlo y plasmar lo mejor que pude para ambientarlas en este mundo ninja :)
Una vez más muchas gracias por sus comentarios, ¡los amo! eso me dice que estoy haciendo un buen trabajo y me fascina que les este gustando la historia. Me gusta que comenten y se animen a dejarme reviews para decirme qué les gustó más :D También agradezco de todo corazón sus follows y favoritos para estar al pendiente de mis actualizaciones y agradecer a aquellas que leen mi historia en anonimato.
* Los personajes no me pertenecen, ya que son propiedad del gran Masashi Kishimoto, sin embargo la historia sí es mía.
Sin más que decir las dejo y... nos leemos al final del capítulo, por ahora... ¡A leer!
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El comienzo de algo nuevo
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Habían pasado cinco días desde que ambos dejaron Konoha, a pesar de aquel incidente a Sasuke le costó mucho tiempo para volver a dirigirle la palabra a Sakura, los temas de plática eran cortos y a veces sin sentido, de modo que la información que intercambiaban ambos era lo justo y necesario. Tanto fue el cambio de actitud del joven Uchiha que Sakura tuvo que tomar cartas en el asunto. Si bien ella lo conocía y le daba su espacio no aguantaba el hecho de que su avance volviera a quedar en cero. Ella deseaba acercársele más, hacerle saber que él jamás volvería a estar solo en su vida, que solo quería hacerlo feliz y ser su compañera y apoyarlo en lo que él necesitara, pero para llegar a eso era necesario avanzar y si no lo lograba a las buenas… pues tendría que forzar las cosas un poco.
- Sasuke-kun… - él la miró tras su hombro sin detener el paso. La noche llegaría pronto y debían encontrar un refugio cuanto antes - Sé que no debo presionarte, también sé que debo darte tiempo en cuanto a lo que deseas o no contarme… pero no tolero que estés así, has estado muy distante de hace días y… quiero que sepas que a pesar de lo que pasó… no hay nada de malo, tan solo fue… un accidente… - sonrió ella, acercándose a él.
- Hmm - suspiró - Está bien.
- Bien - dijo ella, asintiendo. A pesar de que quería aparentar que aquello jamás le preocupó - Apropósito… ¿A dónde vamos?
- Al País de Tierra, tengo unos asuntos que ver, no es nada grave - se apresuró en decir.
Sakura lo miró detenidamente por unos segundos y sonrió, estar con él era sentir una seguridad y tranquilidad absoluta, además de confortante. Se preguntaba una y otra vez qué pasaría si ella decidiera tocarlo o incluso rozar su mano mientras caminaban. De tan solo imaginarlo se sonrojó, pero sus cavilaciones se esfumaron cuando notó que los pasos del Uchiha se detuvieron.
- ¿Sasuk…?
- Shh - la calló.
Sasuke de inmediato desenvainó su espada, se dio la vuelta y miró detrás de Sakura, a lo lejos algo llamaba enormemente su atención. La mirada seria que poseía hicieron que Sakura también se diera vuelta y se puso en guardia, mirando por todos lados.
Un segundo antes de que el enemigo atacara, Sasuke se había puesto delante de ella para bloquear el ataque, el cual iba dirigido directo a su cuello. Aquel hombre estaba dispuesto a atacar a muerte sin vacilar.
Sakura vio la imagen con horror mientras Sasuke y aquel sujeto peleaban velozmente, pero ella no deseaba quedarse atrás, por lo que se unió a él y comenzó a atacar.
- ¿Creen que podrán conmigo, eh? - soltó el hombre con voz tosca e iracunda - Malditos mocosos, ya verán. Por suerte no te maté niña… hubiera sido un desperdicio, nunca imaginé que fueras tan bonita - se relamió los labios.
- ¡Sasuke-kun! - chilló Sakura al ver que el hombre casi roza parte de su mejilla con su kunai, pero Sasuke fue más rápido y con gran audancia esquivó el ataque para pegarle directo en la nuca.
- ¿Estás bien? - preguntó en seco.
- S-Sí…
- ¿Crees que eso fue suficiente para derribarme? - masculló el hombre, limpiándose con el dorso de su mano la comisura de la boca.
Sasuke no pudo creer lo que veía cuando el hombre desapareció, el sujeto había ocupado un clon de sombras, por lo que el verdadero apareció detrás de Sakura, amenazándola con un kunai que estaba a centímetros de su cuello. Sasuke se dio vuelta de inmediato y miró la escena con preocupación.
- Déjala ir, tu pelea es conmigo - se expresó con voz demandante.
- No lo creo, veráz… soy un hombre muy solo y me haría bien algo de compañía - rió siniestramente. Sasuke apretó con fuerza el mango de su espada y corrió hacia él - Yo no haría eso - el hombre acercó más el arma al cuello, rozándole la piel, lo que hizo que se detuviera de inmediato al ver una mancha pequeña de sangre.
- ¡Suéltame! - chilló Sakura, agarrándose del brazo del sujeto para impedir que acercara más el kunai a su piel.
- No pienso hacerlo - susurró, acercándose a su rostro. Aquel sujeto olía horrible y era bastante desagradable al hablar - Eres linda y con carácter - él la olió, algo que hizo enfadar a Sasuke - Ninguna de mis víctimas ha demostraro tal fieresa, ¿sabes? - rió.
- ¡Eres un…! - pero justo cuando Sasuke decidió aplicarle amaterasu en la ropa del tipo, Sakura ya se le había adelantado.
Primero lo golpeó con su pie, haciéndolo flaquear, la fuerza que tenía la chica era extraordinaria, por lo que pudo zafarse del sujeto sin problemas; luego le quitó el kunai, apuñalándolo con fuerza en un costado del estómago.
- Maldita… - rezongó con dolor.
- ¡Eres repugnante, quizás a cuantas mujeres más has violado para complacerte! - dijo molesta, enterrándole el kunai sin piedad.
- Sakura - ella miró a Sasuke por el rabillo del ojo - No te ensucies las manos con él - dijo seriamente.
- ¿Qué? ¡No me importa él debe…!
- Apártate - ella obecedió a regañadientes, el hombre continuaba quejándose, pero se las arregló para escapar a pesar de que su herida le impedía moverse con rapidez. Su ojo negro se transformó de forma hipnótica en el sharingan, tiñendo su mirada de un rojo intenso mientras que en su ojo izquierdo aparecieron sus aspas dando vueltas - ¡Amaterasu! - las llamas negras lo siguieron hasta cubrirlo por completo. Sus gritos llenaron el vacío del lugar mientras que las aves huyeron espantadas - Se merecía un fin horrible, una simple herida era poco castigo para lo que este hombre hacía con las mujeres.
- ¿Habías escuchado de él? - Sakura apartó la mirada del cuerpo inerte del hombre que ahora yacía sin movimiento.
- Sí, era buscado por las aldeas cercanas del País de Tierra, a decir verdad lo había estado buscando mientras recorría el mundo para llevarlo a la justicia, pero creo que solo aparecía cuando veía a mujeres. No pensé que atacaría - suspiró.
- Gracias - dijo ella en un susurro - Sé que no debo sentirme bien por la muerte de otros, pero era un criminal. Ni si quiera puedo imaginar el daño que ha hecho a otras mujeres... - dijo con pesar y rabia.
- Lo sé - Sasuke se tapó su ojo en señal de dolor - Ugh…
- ¿Te encuentras bien? - Sakura se acercó a él para ver su rostro.
- Sí… continuemos, en pocas horas será de noche.
- ¿Desde cuándo sientes eso? - preguntó preocupada.
- Ahh… es algo que viene y va, no es nada.
- Sasuke-kun, sabes que una de las razones de que viniera contigo es porque me preocupo por ti, solo quiero ayudarte, es todo.
- Hmp - Sasuke la miró cálidamente y luego suspiró - Duele cada vez que lo ocupo, durante el viaje anterior nunca bajé la guardia y siempre lo mantuve activo, puede que lo haya usado más de lo que debería.
- Ya veo - Sakura revisó algo en su libro de notas, antes de irse buscó todo lo que necesitaba saber sobre los poderes oculares de los Uchihas y las causas que tenían si abusaban de sus ojos - No creo que sea nada grave - luego volvió a dejarlo en su lugar - Ven, déjame verte.
Sasuke se detuvo y la miró con sorpresa al ver que ella se acercaba más y más a él. Las manos de la muchacha tocaron su rostro con delicadesa y luego cubrió sus párpados. El hecho de que ambos estuvieran a solo centímetros del uno al otro hicieron que Sasuke se sintiera un poco nervioso.
Ella concentró un poco de chakra en sus palmas y un fulgor verde claro emergió de ellas. De pronto la sensación de malestar fue disminuyendo cada vez más, hasta convertirse en un leve cosquilleo que lentamente comenzaba a acabarse.
- ¿Qué fue eso?
- Listo, creo que solo necesitabas algo de energía, después de todo tus ojos funcionan con gran parte de tu chakra, de vez en cuando necesitas balancear eso para que tu chakra vuelva a tus ojos, de lo contrario solo conseguiras malestar.
Sasuke quedó con la boca abierta ante su respuesta, tenía sentido, ya que a veces se olvidaba de concentrar su chakra en algunas partes de su cuerpo y de inmediato recordó que Sakura podía dominar a la perfección el suyo. Al parecer debía continuar practicando si deseaba que el dolor no volviera más y así distribuir su energía equitativamente. Pero a decir verdad aquel gesto se sintió demasiado bien como para no repetirlo nuevamente.
- Gracias.
- De nada - sonrió - Vamos, debemos apresurarnos.
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La noche era más fría cada vez que se acercaban al País de Tierra, por suerte ambos habían encontrado una pequeña cueva para refugiarse de las bajas temperaturas. Sasuke se había preocupado de hacer la fogata con su jutsu de fuego para que así sus cuerpos entraran en calor.
Sakura fue la primera en quedarse dormida, yacía pacíficamente acostada a pocos metros del fuego, el cual se movía con cada brisa nocturna, pero aún así no se apagaba. Sasuke por el contrario permaneció despierto, sabía que estos territorios eran complicados debido al constante robo que las personas sufrian al cruzar estos sectores.
Aquel suceso con ese sujeto lo dejaron pensativo, tanto así que por un instante su mente vagó en el pasado, recordando aquella vez cuando él quiso matarla casi de la misma manera en que el hombre lo quiso hacer.
El solo hecho de recordarlo lo hicieron ponerse tenso y apretó su puño con fuerza, ni por todo el tiempo que hubiera pasado no dejaba de sentirse arrepentido de lo que le hizo.
Luego de mirar por un buen rato fuera de la cueva, sus ojos fueron directo a ella, observándola dormir. En aquel tiempo Sakura significaba un lazo muy grande para él, por lo que eso lo motivó para deshacer aquel sentimiento que lo unía con Sakura que aún quedaba en su corazón y así usar aquel dolor de su muerte para hacerse más fuerte.
Suspiró con pesades al recordar todo, acordándose de las palabras de Kakashi.
"Sasuke, tu clan y tu odio no pueden ser lo único que está dentro de ti, mira dentro de tu corazón por última vez. Tú sabes lo que hay en el fondo."
Sasuke tocó su pecho y lo que yacía ahora en su corazón era un cariño muy fuerte hacia ella, sonrió al verla suspirar y se acercó un poco para estar más a su lado. De cierta forma estar con ella lo ayudaba a salir más rápido de aquella soledad que tanto estaba acostumbrado, asimismo de iluminar su camino con su calides y espiritu libre.
Sakura se estaba conviertiendo en su luz y en algo que a él le costaba admitir cada vez más. Era evidente que su cariño había aumentado por ella, con Sakura podía ser él mismo, además que no apresuraba las cosas entre ellos, solo se dedicaban a vivir el momento y disfrutarlo a su manera.
Al pensar en ella recordó aquella sensación que experimentó hace unas horas atrás, jamás se había sentido tan a gusto con algo tan simple. Una sonrisa se apoderó de sus labios y cerró sus ojos, al hacerlo de inmediato recordó a su madre cuando ella se preocupaba por él. Sakura tenía el mismo carisma y afecto que le dio su madre cuando era pequeño. La pregunta era, ¿por qué se lo permitía y por qué se sentía tan bien cuando solo ella lo hacía? La interrogante quedó al aire por unos segundos cuando la voz de Sakura hizo que abriera sus ojos.
- Sa..su..ke-kun - susurraba en sueños, llamando la atención de Sasuke.
La observó un poco más y sin poder evitarlo la tapó más con el cobertor para que el frío no la despertara, sonrió un poco al ver que ella hizo un gesto de felicidad al sentir nuevamente el calor de la manta en su cuerpo descubierto. Al verla así hasta a él le dieron ganas de dormir, y lentamente se sentó a su lado conciliando el sueño mientras pensaba en ella; al hacerlo la paz llegó a su corazón y se sintió feliz y tranquilo.
"Lo que siento en mi corazón en estos momentos debe ser amor."
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[Sasuke]
Los rayos de sol me despertaron, aquellos hazes de luz fueron directo a mis ojos, por lo que interrumpieron el sueño. Suspiré suavemente y decidí que era hora de empezar a movernos, estábamos a solo kilómetros de distancia para llegar al País de Tierra, por lo que debíamos aprovechar el buen tiempo.
Me moví un poco y sentí que mis piernas estaban algo acalambradas, no tenía idea del por qué hasta que miré hacia abajo. Sakura se había quedado dormida sobre mis piernas. Mis mejillas ardieron levemente y aproveché de mirarla antes de despertarla. Se veía tan dulce y cómoda que por un momento dudé en moverme para que no abriera sus ojos.
Me quedé unos instantes, el dolor que sentía en mis piernas podía soportarlo un poco más, de todas formas el viaje debía ser bastante agotador para ella. Aún recuerdo que para mi también fue difícil acostumbrarme al paso constante de moverme de un lado otro, me llevó tiempo adaptarme, asi que sabía por lo que ella estaba pasando.
- Mmmh - la escuché gemir y lentamente comenzó a abrir sus ojos verdes. La sola imagen de obervarla despertar ya era adorable.
- Al fin despiertas - quise molestarla.
- ¿Mh? - me sonrió, hasta que se percató que estaba sobre mis piernas - ¡Ah… Sas…Sasuke-kun, lo siento yo…! - estaba nerviosa y eso me hizo reír. Casi de un salto dejó de estar sobre mi y me miró avergonzada.
- Hmp.
- Lo siento, creo que me deje llevar - se disculpó, pero de hecho no me importaba, todo lo contrario, me había gustado que lo hiciera.
- Iré por algo de comer - mi estómago estaba crujiendo, asi que me levanté rápidamente y salí del lugar para buscar alimento.
El País de Tierra era el segundo lugar más árido que había visitado, por lo que cuanto más nos acercabamos a nuestro destino, más díficil era la cacería.
Pasaron más de veinte minutos cuando logré cazar un pavo, las plumas eran enormes y estaban por doquier, así que pensé en la manera más fácil de sacarle todo eso.
- Amaterasu - las llamas negrar rodearon al animal sin vida en cuestión de segundos, y poco a poco las plumas se volvieron negras hasta desaparecer. En solo cuestión de dos minutos el pavo estaba completamente desplumado - Kagutsuchi - las llamas desaparecieron.
Iba llegando a la cueva cuando un rico aroma invadió mis fosas nasales. Aquel olor era delicioso y bastante fresco. Me apresuré un poco más y al verla arrodillada frente a una cacerola puesta en el fuego quedé sorprendido.
- Buenos días, Sasuke-kun - me sonrió como siempre - Pensé en hacer algo de vegetales esta vez, hemos comido solo carne y agua, los minerales y vitaminas de estas plantas nos harán muy bien para seguir con nuestro viaje.
- Huele bien.
- ¿Eh? - al parecer mi comentario la pilló desprevenida - Gracias - sonrió ruborizada.
A pocos metros de ella hice otra fogata para asar el pavo, lo sazoné como siempre y comencé a darlo vuelta de vez en cuando con una vara para que no se quemara. Hace un tiempo atrás, cuando estaba solo en mis viajes, había arruinado varias comidas cuando intenté asar lo que cazaba con mi jutso de fuego. Me era un poco difícil controlarlo en cosas pequeñas y a pesar de lograrlo en algunas veces, igual terminaba quemándo la carne.
- Apenas terminemos debemos seguir moviéndonos, la aldea que viene es algo complicada.
- ¿Complicada? - sonó preocupada mientras continuaba revolviendo los vegetales.
- En unas horas más entraremos a la Aldea de la Lluvia para luego avanzar hasta llegar a nuestro destino.
- Oh… - noté que hizo un gesto con sus labios.
- ¿Ocurre algo?
- No… bueno, solo que estaba pensando si mi abrigo será suficiente esta vez… - miró hacia atrás para ver la tela - No importa, iremos sin detenernos - dijo positivamente, algo que me gustaba de ella. Sakura nunca veía las cosas malas de alguna situación. Algo muy diferente a como pensaba yo.
En media hora el pavo estaba listo y corté la carne en trozos para empezar pronto nuestro viaje. El tiempo lo era todo, ya que a medida que avanzábamos el clima cambiría rápidamente. Ahora estaba parcial, pero estaba seguro que en unos kilómetros más estaría nublado, para luego encontrarnos con lluvia.
- Sera mejor que nos demos prisa - ella me dio el plato con los vegetales y vaya que estaban deliciosos. Su sabor era fresco y con un sutil toque gratinado.
Por el rabillo de mi ojo noté que Sakura aún no tocaba su plato, algo extraño, aunque continué comiendo sin darle mayor importancia.
- ¿T-Te gustó? - preguntó con inseguridad.
- Sí.
- ¿¡En serio!?... Que bueno - sonrió ampliamente - Las primeras veces que lo hacía la comida resultaba un verdadero desastre, tanto así que debía comer otra cosa - rió.
- Pensé que la mayoría de las mujeres sabían cocinar.
- Mm - tragó algo de saliva - No seré experta en la cocina, pero me esfuerzo al máximo en perfeccionar cada receta.
- Hmp - eso fue dulce.
Conseguía que la admirara cada vez más al verla esforzarse.
- Ahh… eso estuvo delicioso - comentó, yo había terminado mi plato antes, por lo que empecé a lavar lo poco que habíamos traído.
- No, yo puedo lavar esto - me dijo, tomándo el plato y servicio para lavarlos afuera de la cueva, donde había un pequeño riachuelo.
Al ordenar cada cosa comenzamos a movernos, debíamos apresurarnos en llegar para conseguir un lugar donde quedarnos, ya que esta vez una cueva no nos serviría de refugio.
...
Sakura miraba con gran admiración el paisaje, las grandes montañas que se veían a lo lejos estaban cubiertas por grandes capas de nieve, era lo único bello del lugar, ya que la escacez de agua era notoria y ni hablar de la poca vegetación que crecía. La mayoría de las hierbas estaban secas mientras que el pasto lucía un degradado que llegaba a estar amarillento en vez de aquel verde lleno de vida.
- ¿Cuánto más falta? - preguntó algo aburrida debido al árido lugar, además que el sol hacia de las suyas al llegar justo encima de ellos, provocando más cansancio.
- No mucho, detrás de esas colinas se encuentra el camino directo a la Aldea de la Lluvia.
- Ya veo, ahora entiendo mejor tu prisa de llegar - a lo lejos se notaban grandes nubles negras que se acercaban con rapides hacia las colinas que apuntó Sasuke - Bien, creo que debo animar un poco el recorrido - Sasuke la miró algo confundido al no saber a lo que se refería - Será mejor que corramos - dijo sonriente, adelantándose - ¡Llegaré primero que tú, Sasuke-kun!
Sasuke la observó anonadado, su vestido se movía ligeramente con el viento, proporcionando una grata vista de sus curvas. Sonrió un poco al ver nuevamente parte de su cuerpo y se sintió agradecido de aquel abrasador clima.
La energía y el encanto de la peli rosa fue contagioso, al parecer ella disfrutaba pasar de un camino a otro e interactuar con lo que la rodeaba. Estaba tan entretenida disfrutando a ser aventurera que ni cuenta se dio cuando Sasuke la comenzó a seguir.
Tan solo faltaban unos pocos metros para llegar al lugar y cuando Sakura subió una vez más en otra roca sus pies se deslizaron. La superficie de la piedra estaba cubierta por musgo, el cual era extremadamente resbaloso. Sasuke la vio vacilar, tratando de buscar equilibrio y utilizó su gran velocidad para atajarla justo a tiempo.
Sakura cayó de la roca justo para caer sobre Sasuke, quien la atajó con su brazo, acercándo su cuerpo con el suyo. El Uchiha la miró fijamente por unos instantes provocando que ella se sonrojara de inmediato al estar nariz con nariz.
- Pe-Pero que tonta - rió nerviosa, mirando hacia su pecho mientras la respración de Sasuke golpeaba sus mejillas - Esta es la segunda vez que me proteges - comentó algo avergonzada.
- Necesitas ver donde caminas, estos lugares son peligrosos debido a la cantidad de rocas afiladas que hay en la ruta.
- Lo… Lo siento - se disculpó, pero sabía que él no estaba del todo molesto.
- Hmp - suspiró, cerrando los ojos mientras la bajaba lentamente, rosando su cuerpo con el suyo. Ella lo miró por unos instantes, estaba tan cerca de su rostro que pudo oler aquel aroma que lo caracterizaba. A pesar del largo viaje él conservaba su higiene.
- Gracias - musitó con voz dulce.
- Ven, debemos apresurarnos antes de que la lluvia caiga encima de nosotros.
Ahora el camino comenzó a hacerse más angosto, habían piedrecillas por doquier y ambos estaban rodeados de enormes murales de rocas, las cuales hacian eco cuando caían piedras pequeñas hacia el suelo.
- Por poco lo olvido - dijo de repente - Sasuke-kun, ¿crees que sea apropiado mandar un reporte a la aldea?
Sasuke miró al cielo en dirección al Este donde se encontraba Konoha desde su posición.
- Sí, no creo que el halcón tenga problemas en llegar - Sasuke se sentó en una roca mientras Sakura comenzaba a escribir rápidamente un mensaje para su ex sensei.
- Listo - dijo ella con un brillo en sus ojos.
Sasuke invocó al ave sin problemas y puso el pequeño pergamino en una de sus patas. El halcón miró con atención a sus alrededores como si buscara la salida apropiada para volar. Sasuke vio que este viajó a su antebrazo y de un impulso el ave salió volando en la dirección correcta.
- Continuemos.
Al salir de aquel pasadiso se encontraron con un bello paisaje, a pesar de seguir rodeados de colinas cubiertas levemente por la nieve, este lugar era diferente al anterior. Habían partes secas como tanbién una cantidad variada de árboles medianos, distribuidos por todos lados.
El terrero era bastante extenso, cubierto por una leve capa de pasto y una que otra hierva. Sakura quedó maravillada ante lo lindo que le pareció tal humilde escondite. Las pocas aves reboloteaban alrededor y los insectos iban de un lado a otro en busca de las hierbas y pequeñas flores.
- Es bonito.
Sasuke sonrió un poco al siempre escucharla tan admirada con la simplesa de la naturaleza.
Como él conocía a la perfección el camino sabía exactamente dónde debía ir. Había un pequeño caminito de tierra que resaltaba a la vista debido a lo seco que era, la gente de los alrededores era conciente de que debían cuidar lo poco que tenían de vegetación, por lo que aquel camino de tierra era la unica vía que usaban para no dañar lo que tenían de naturaleza.
Mientras avanzaban el aire comenzó a ser más helado y las nubes comenzaron a tapar con urgencia el cielo. Sakura sintió frío de inmediato y sin detener el paso sacó nuevamente su abrigo para taparse.
Sasuke continuó caminando, el aire gélido no era nada para él, a través de los años que estuvo en la intemperie su cuerpo se había acostumbrado a cada situación que brindaba la naturaleza.
Las gotas comenzaron a caer, primero lentamente para luego convertirse en un impetuoso aguacero. Ambos comenzaron a correr por el camino, Sakura iba detrás de él tratando de seguirle el paso, ya que pronto aquel arido sendero se estaba convirtiendo en un resbaladiso terreno de lodo.
- Toma mi mano - dijo Sasuke sin mirarla.
Ella lo miró sorprendida ante sus palabras.
- ¿Qué?
- Hmp - sin mirar él tomó su mano con decisión, impulsándola a que corriera según su paso.
- … - "¡Sasuke-kun está tomando mi mano…Shannaro!".
Sakura en esos momentos no pudo más con la alegría que sentía, no le importaba que la lluvia estuviera empapándola por completo, mucho menos de que su maquillaje se corriera un poco. Sentir su mano la hicieron la mujer más feliz de la tierra, por lo que ella apretó su mano mientras no dejaba de sonreír.
- ¡Salta! - lo escuchó decir y ella lo hizo.
Ahora estaban a metros de las puertas de la aldea y entraron velozmente para cubrirse bajo los techos de los comerciantes.
Sasuke miró por todos lados, recordando el lugar exacto de aquel hostal que utilizó hace años atrás. Cuando por fin recordó el camino él tiró nuevamente de su mano con suavidad, guiándola mientras trataban de esquivar a la gente que caminaba bajo la lluvia como si nada y a la vez procurando pasar bajo los techos.
- Wow… - suspiró ella mientras estrujaba su abrigo de lana a afueras del hostal - ¡Sasuke-kun, tu ropa está empapada!
- No es nada, en mi bolso tengo un cambio de ropa. Entra.
La peli rosa estrujó su pelo mientras Sasuke se dirigió al mesón para reservar una habitación.
- Cuarto para dos - dijo él con voz profunda.
La joven, que no debía tener más de 25 años, lo quedó mirando totalmente embelesada.
Sakura continuaba secándose mientras veía la situación, algo que comenzó a molestarla debido a la pronta cercanía que comenzó a tener la chica.
- ¡Sasuke-kun, pensé que nunca volverías! - dijo, con voz chillona, coqueteando con su mirada - He esperado que llegaras desde hace mucho - sus ojos café claro le brillaban de emoción.
Sakura hizo un gesto de desagrado y se acercó al lado de Sasuke, quien poseía una mirada de molestia. Su pelo azabache estaba pegado a su rostro mientras las gotas caían una a una sobre el mesón.
- Necesitamos dos habitaciones - Sakura puso una expreción de autosuficiencia mientras sonreía a la chica, algo como si sus labios le dijeran "Aléjate de él, Sasuke-kun viene conmigo".
- ¿Y tú quién eres? - su tono cambió de inmediato, colocándose a la defensiva.
- Eso no importa, por favor necesitamos las habitaciones para descansar y cambiarnos de ropa - volvió a decir ella mientras la miraba de forma tensa.
- Tch - la chica tomó de su cuaderno para ver las habitaciones disponibles - Aquí tienes Sasuke-kun - dijo sonriente, pasándole las llaves en su mano. Sasuke arrugó el ceño y las recibió sin decir nada.
- Disculpa, pero yo también necesito una…
- No tengo cuartos disponibles, podrías ir al hostal que queda a cuatro cuadras de acá - le respondió escuetamente - Oh, Sasuke-kun, ¿a qué vienes ahora, eh?
- Tsk - ella hizo un chasquido con su lengua, completamente enojada - Oyeme señorita, yo…
- Vámonos - Sasuke se interpuso para que no gastara su tiempo discutiendo y la tomó del codo para guiarla a la habitación.
- ¿Qué haces? ¿Sasuke-kun? - la chica de cabellos claros no podía creer lo que estaba viendo, de cierta forma su corazón se le heló al ver que su amor platónico se alejaba con otra mujer.
- Ella viene conmigo, no iremos a ningún lado más, la lluvia es cada vez más intensa y no tengo tiempo para esto.
- Sasuke-kun… - murmuró sorprendida mientras él la guiaba, pero antes de dejar la recepción, Sakura le sonrió ampliamente a la mujer, sacándole celos mientras ella desaparecía con él en el pasillo.
- ¡Ich! - fue lo último que escuchó de la mujer.
Sakura no podía sentirse mejor, ver a Sasuke rechazar a otras le creaba un sentimiento tan recomfortante como lo era dormir.
Al llegar a la habitación la soltó sin prisa y abrió la pieza sin dudarlo. El lugar no era tan espacioso como el anterior, pero tenía lo suficiente para que ambos estuvieran cómodos.
- Ve a secarte antes de que agarres un resfriado - soltó él mientras se deshacia de la ropa mojada, dejando su bolso en una de las dos sillas que había en la habitación.
- ¿Pero y tú?
- Estaré bien, ve - la miró con suavidad y siguió sacándose su ropa.
Lo primero que dejo a un lado fue su capa negra, luego su camisa. Sakura tragó saliva al ver su tonificado cuerpo, quedando inmóvil mientras veía una que otra gota descender por su espalda.
Sin hacer ruido dio unos pasos atrás antes de que la temperatura de su cuerpo se elevara hasta no poder más. Tenerlo cerca de ella era una cosa, pero verlo semi desnudo era una sensación totalmente diferente de experimentar. Su estómago revoloteaba como si tuviera miles de mariposas en su interior mientras que sus mejillas ardían incontrolablemente al ver una y otra vez su espalda desnuda.
Al entrar al baño encontró dos batas blancas colgadas detrás de la puerta, de inmediato comenzó a quitarse la ropa, dejándola en el lavamanos. Todo su traje estaba completamente empapado, ni si quiera había algo para que esto se secará para mañana.
- Incluso mi brasier está mojado - comentó nerviosa.
A pesar de todo dejó toda su ropa de lado y se cambió, la bata estaba limpia y era tan suave como para dormir con ella. Como estaba en el baño comenzó a mirar dentro del mueble y para su sorpresa encontró un set de jabones y pequeños sobres de shampoo, considerando de inmediato una rápida ducha de agua tibia.
- ¿Todo bien? - la voz de Sasuke la sorprendió, tanto que casi se resbala en el piso de cerámica al tener sus pies descalzos.
- Eh… S-sí - dijo nerviosa, tapándose por inercia.
- Mmm, necesito ocupar el baño también - sonó algo incómodo.
- Oh, salgo de inmediato.
Sakura ordenó un poco y sacó la bata adicional para pasársela, pero al momento de abrir la puerta se encontró con los ojos de Sasuke, los cuales la miraron fijamente, provocando el rubor de inmediato en sus mejillas y también en las de él al verla con tan solo una bata.
- Sas… - murmuró nerviosa.
- … - Sasuke dio un vistaso rápido de su cuerpo y ella lo imitó, al ver que estaba tan cerca de él su corazón comenzó a latir a mil por horas al ver su tonificado pecho - Solo me daré una ducha - dijo, pasando al lado de ella.
- Oh, espera - Sakura le entregó la bata - Ten, así podras dejar tu ropa mojada para que se seque - sonrió nerviosa y levemente ruborizada.
Sasuke la tomó y entró de inmediato al baño. Sakura suspiró ante lo sucedido e invadida aún por lo nervios se sentó en la cama.
[Sakura]
Jamás pensé que él pudiera gustarme tanto… cielos él es tan atractivo. Suspiré, tratando de alejar aquellos pensamientos, ahora ambos estaríamos solos en esta pieza.
El pánico me invadió y me levanté de la cama, recién me había dado cuenta que esta habitación solo tenía una cama, la cual era bastante espaciosa, pero aún así… eso significaba que nosotros…
Me tapé la boca al dejar escapar un pequeño grito ahogado. Miré la habitación por todos lados y tratando de calmarme coloqué mi ropa en una silla, si tenía suerte se secarían un poco, pero no era probable.
Abrí un pequeño closet para comenzar a distraerme, si más pensaba en la situación sería peor, además, no es como si ambos no hubiésemos dormido juntos. En las misiones siempre dormiamos levemente separados uno del otro y eso no parecía importarle. Si me mantengo distraída quizás esto funcione, sí, por qué no.
Noté que el pequeño armario tenía dos pares de calzado para dormir, ambas blancas. Me puse un par para que no me resfriara y saqué una toalla extra que había también, colocándola en mi cabello. El suave calzado era dos veces mi número, pero no me importó.
Revisé cada rincón hasta que en una esquina había una pequeña estufa a gas. La moví de donde estaba y la coloqué justo donde yacía la ropa húmeda. La encendí con un fósforo que tenía en mi bolso y por suerte esta aún tenía gas.
Volví a sentarme en la cama mientras esperaba a que él saliera, el sonido del agua caer en la tina provocaba que me imaginara ciertas cosas, como… cómo lucía desnudo. Sí, era extraño que pensara en algo así, pero mis hormonas ya no eran las de antes y cada vez que estamos cerca, él me produce una sensación de deseo que surge de manera casi involuntaria. Además, desde que vi aquel jutsu pervertido de Naruto cuando luchaba contra Kaguya… ¡Demonios, Naruto, por tu culpa aquella imagen me dio vueltas por varias horas y ahora hace que piense de esa manera con Sasuke-kun!
El agua se cortó y escuché que ahora salía de la tina. Mi cuerpo comenzó a tener leves espasmos mientras que mi rostro comenzaba a sentirse cada vez más tibio. La puerta se abrió y lo vi con la bata puesta y sobre su cabello tenía un toalla pequeña que seguramente había encontrado en el baño, el olor de aquella ducha surgió hasta mi nariz, embriagándome con su aroma.
Cerré los ojos por un segundo y vi que me miraba mientras se secaba el cabello. Alborotándolo.
- Oh, Sasuke-kun, mira, encontré una estufa - sonreí, tratando de disimular mis nervios al verlo así.
- Mmh - asintió - ¿Vas a entrar?
- S-Sí - asentí, moviéndome de mi lugar para darme una rápida ducha.
Verlo así de indefenso me provocaron unas ganas enormes de abrazarlo, de tan solo escuchar su voz ya me derretía. Oh, Sasuke-kun, si supieras que a mi corazón le cuesta cada vez más soportar las ganas que tengo de abrazarte y entregarte todo de mi. Me pregunto si alguna vez estaras listo para aceptarme.
...
[Sasuke]
Cuando pedí la habitación no me sentía así de nervioso, ¿ahora que diablos haré? Dormir en una cueva juntos es diferente a esto, aunque podría hacer una cama en el piso con ayuda de algunas sábanas extras que están en el closet, pero el frío aquí es demasiado, a pesar de tener la estufa.
Ahh. Esperaré su reacción, aunque no creo que se oponga, después de todo ambos sabemos que esto no será nada extraño, ella me conoce, pero aún así me siento nervioso.
Miré hacia la ventana y aparté un poco la cortina, la lluvia seguía cayendo, el cielo estaba totalmente cubierto por las nubes que parecía que fuera más tarde de lo que era, aún faltaban unas tres horas para que anocheciera.
Cerré la cortina y me acerqué a la estufa para entrar un poco en calor, el aparato era tan pequeño que con suerte entibiaba la habitación.
Comencé a secarme el cabello y luego tiré la toalla a un lado para que también se secara. Fui directo a mi bolso y saqué un par extra de boxer que tenía guardados. En el fondo yacía mi ropa de cambio, hace tiempo que no usaba aquel poncho de lana. Ahora lo necesitaría más que nunca, los siguientes caminos serán más helados debido a lo cerca que estaremos de la costa una vez que dejemos el País de Tierra.
Al cambiarme de ropa me fui directo a la cama y la abrí, era lo suficientemente acogedora para no pasar frío, escogí el lado izquierdo de la cama y puse mi cabeza en la suave almohada, la ducha me ayudó a relajarme mientras esperaba a que ella saliera.
Mis ojos pasaron de estar en el techo a estar en la puerta blanca, mirando justo al baño, imaginándomela. Aún tenía grabada su figura en mi mente, traté de borrarla para que cierto deseo no despertara, pero cada vez se hacia más díficil. Ya no eramos niños, por lo que este sentimiento cada vez crecía un poco más hasta el punto de ser molesto.
Suspiré algo incómodo y la imagen desapareció.
La puerta se abrió y allí estaba ella, mirándome avergonzaba mientras tenía todo su cuerpo cubierto por aquella fina tela.
A pesar de mirarme esta vez no dijo nada y fue directo a la estufa, calentando sus manos y sus piernas. Luego la observé secarse su pelo una y otra vez hasta tenerlo seco. Su aroma me golpeó de inmediato y vaya que olía bien.
- Estoy algo cansada, no te molesta si… - miró al lado de la cama. Negué con la cabeza y ella se sentó lentamente, abriendo las sábanas de forma insegura - Esto es tan extraño - sonrió nerviosa.
- ¿Qué tiene de extraño?
- Bueno pues… ya sabes - se sonrojó.
La verdad sabía perfectamente por qué le incomodaba tanto esta situación, pero verla tan insegura me dolió un poco. Jamás le haría nada en contra de su voluntad, solo dormiríamos y ya.
Sentí que se metió dentro de la cama y sentí que el espacio entre ambos era de kilómetros de distancia. No sé exactamente por qué ahora su lejanía me irritó, además de herirme un poco. No debería sentirme así porque sabía que la razón era comprensible, pero aún así no pude evitar sentirme mal.
- Sé perfectamente que ya no somos niños, Sakura, pero también debes saber que jamás te haría algo. Te recuerdo que nosotros ya habíamos dormido juntos en otras ocaciones - mi voz sonó más grave de lo que imaginé, pero de cierta manera sí estaba molesto al verla tan nerviosa - Dormiré si no te molesta.
- Ah… no, en lo absoluto - su voz era más apagada que de costumbre - Descansa, Sasuke-kun.
Me di media vuelta y suspiré con pesadez, cerré mis ojos para no seguir dándole vueltas al asunto y comencé lentamente a relajarme o eso creí.
...
[Sakura]
Me sentía tan nerviosa, esta cama era de dos plazas pero pareciera que fuera de 4; está bien es un tamaño ridículo para una cama, pero sabía que ambos estábamos en cada esquina y eso me daba la impresión de estar a kilómetros del uno al otro.
¿Qué debo hacer?... ¿Se sentirá muy acorralado si me muevo? Estoy muy cerca de la orilla y empiezo a tener mucho frío. Ah, no aguanto más, me moveré.
Esto es tan extraño, pero se siente tan bien. Ahora estaba segura de que la distancia entre ambos era menor. Su calor era tanto que incluso las sábanas estaban tibias.
Moví mis piernas a mis anchas para encontrar calor, pero volví a mi lugar al sentir su pierna desnuda con mis dedos.
Demonios... se supone que debo dormirme y solo me estoy distrayendo con todo esto.
Escuché que Sasuke-kun suspiró intensamente, esa no podía ser una buena señal. Ah, me estoy comportando como una tonta en esto, él solo quiere dormir y yo preocupándome por todo. Me acomodé por última vez y me concentré esta vez en la lluvia, en el sonido fuerte e irregular que hacían las gotas al tocar el techo, en la brisa que pasaba y en los árboles que se movían de un lado a otro. La lluvia siempre me ayudaba a dormir en momentos así o cuando me sentía triste.
Sonreí aliviada por última vez al saber que ahora no tendría momentos tristes, ya que de ahora en adelante el motivo de mi tristeza se encontraba a mi lado día y noche.
...
[Sasuke]
Me desperté de pronto al sentir frío en mi pecho y espalda. Miré a mi alrededor con la poca luz que había, aún era de noche.
Me senté suavemente y observé a mi izquierda, Sakura se había adueñado de toda la ropa de la cama; resoplé molesto al sentir tanto frío y más aún cuando estaba cansado y solo quería dormir.
Tiré de las sábanas hasta que ella cedió su agarre y se movió hacia mi, durmiendo. Quise arroparme de inmediato, pero al verla tan inofensiva me quedé contemplándola un poco. Luego volvió a moverse y me dio la espalda. Sonreí al notar lo mucho que se movía y me acomodé nuevamente en la almohada, tratando de conciliar el sueño, pero no llegó.
Fijé mi mirada en el techo por varios minutos y luego cerré los ojos. De pronto volví a sentir sueño hasta que los movimientos de Sakura me volvieron a despertar. La cama parecía como si fuera de agua cada vez que ella cambiaba de posición.
- Sas..uke. - la escuché murmurar y para mi sorpresa estaba a medio metro de mi - Sasuke...
Sonreí al notar que hablaba dormida pensando en mi. Algo adorable y a la vez me mantuvo intrigado, ¿qué soñaría conmigo?
Me acomodé y me puse de lado para mirar su rostro, lo que más resaltaba a la luz de la luna era su particular cabello rosa, lucía tan sedoso que hasta me daban ganas de acariciarla, pero temía que eso la despertara.
Tragué saliva al saber que estábamos tan juntos que hasta compartíamos nuestro calor. Me tapé más y al sentir que ella se quedó profundamente dormida pude conciliar el sueño, siguiendo el mismo ritmo de su respiración.
Las rayos de luz fueron directo a los ojos de Sakura, despertándola de inmediato. La lluvia esta vez era fina y estaba nublado con un color gris claro.
Sakura bostezó sin hacer tanto ruido y cuando quiso moverse notó que algo tenía agarrada su mano derecha.
- ¿Mm? - Sakura se sorprendió al ver que su mano estaba entrelazada con la de Sasuke.
Era tanto su sorpresa que admiró con detalle su mano junto con la de él, sus manos encajaban a la perfección y sonrío al ver lo fuerte que era su agarre, preguntándose cuándo y cómo había pasado esto. Luego miró el rostro de Sasuke, el cual estaba pegado a la almohada, quedando al descubierto solo la mitad de su rostro, el cual tenía uno que otro mechón de pelo que le tapaba su mejilla.
Sakura jamás se sintió más afortunada, por lo que volvió a acomodarse en la almohada y miró sus manos una vez más para recordar este momento para siempre, pero al sentir que Sasuke fruncía el ceño supo que era una clara señal de que debía hacerse la dormida.
Sasuke abrió los ojos lentamente y lo primero que vio fue el rostro de Sakura frente a él, suspiró un momento y miró un poco más arriba, al seguir su brazo vio que él había tomado la mano de Sakura mientras dormía, y no solo eso, estaban entrelazadas.
- Hn... - carraspeó nervioso y lentamente alejó su mano de la de ella, procurando no despertarla. La observó una vez más y luego miró al techo, pensativo, preguntándose en qué momento le tomó su mano, volvió a verla una vez más y sonrió.
No había recordado cuándo fue la última vez que durmió tan bien sin soñar nada, ni si quiera una pesadilla ¿Quizás la razón de que se sintiera tan bien haya sido ella? ¿Acaso su energía era lo suficientemente fuerte para alejar la oscuridad y sufrimiento para siempre de su camino? Quedó pensando en eso un rato más hasta que la sintió moverse.
- Buenos días, Sasuke-kun - él la miró con calidez. Rió a sus adentros al verla mas tapada de como la encontró al despertar.
- Buenos días - dijo con voz cálida.
- ¿Qué hora es?
- 08:37.
- Uh - Sakura se tapó la cara - Los días lluviosos hacen que levantarse sea más difícil - murmuró. Sasuke sonrió al escucharla y estuvo de acuerdo, a él tampoco le gustaba la idea de dejar el calor de la cama.
- Si quieres quédate un poco más, iré a cambiarme y ver si puedo traer el desayuno a la habitación.
- ¿Eh?... - Sakura asomó sus ojos verdes y vio nuevamente su cuerpo escultural dejar la cama. Avergonzada al verlo con tal descaro, volvió a taparse hasta la cabeza, escuchándolo cambiarse ropa.
...
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...Continuará...
Hola de nuevo, ¿qué les pareció el capítulo? :D Espero sus comentarios.
Nuevamente gracias por su paciencia, sepan desde ya que no dejaré el fic, me demoraré pero lo terminaré :D Gracias a todas por pasar y espero que este capítulo les haya gustado n.n Sasuke lentamente está sintiendo más cosas por nuestra Sakurita, ajajajaja, ¿se hará nuevamente el difícil con ella o se rendirá de inmediato a sus pies? :O
En el siguiente capítulo veremos qué más sucederá después de este caluroso momento bajo las sábanas :O porque esta situación sigue y se viene muuuy interesante, les dejaré un pequeño spoiler, veremos a nuestro emo vengador celoso, ups... sí así como lo leen. Les dije que esta historia tendría de todo ;) cada faceta y cada momento de ambos antes de pasar al sí y a la respectiva noche de bodas.
¡Nos leemos pronto, chicas!
:D
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NOTA: Este capítulo se lo dedico a una amiga muy especial, mucho ánimo y espero que te haya encantado el capítulo para olvidar un poco aquel sabor amargo :)
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_Kelly Anne Rose_
