Ningún personaje me pertenece, son propiedad de Lucasfilm.


Ben sentía dolor en todo el cuerpo, pero contra todo pronóstico se despertó temprano ese lunes. Se mojó un poco el rostro antes de precipitarse escaleras abajo. Pero al llegar a la cocina esta estaba sola, no había señales de Rey por ningún lado "¿Seguirá dormida?" se preguntó. Antes de desanimarse por completó vio el desayuno que Leia y su padre siempre deja listo para los tres y decidió calentarlo, él estaba seguro que Rey bajaría en cualquier momento.

Mientras estaba en la estufa, dando la espalda a la puerta, sintió la inconfundible mirada de alguien sobre su nuca, sonrió antes de girar para comprobar que no estaba imaginando cosas.

—¿Qué haces aquí?—Preguntó con sorpresa al ver a su hermano sentado en la barra.

—Vivo aquí...—Le respondió a la defensiva.

—Deberías estar dormido.

—No tengo sueño. ¿Qué ocurre?—Preguntó entrecerrando los ojos.—Ah ya ¿Es que planeabas desayunar con tu novia?

—Kylo, basta...—Ben lo reprimió en voz baja mientras asomaba su cabeza rumbo a las escaleras, temiendo que Rey posiblemente escuchara las palabras de su hermano.

—Eres patético.—Susurró tomando sus mejillas. Tomó un plato y se sirvió del desayuno que aún estaba al fuego.

Ambos hermanos estaban sentados uno al lado del otro, Ben ocasionalmente dirigía su mirada a la puerta de la cocina con la esperanza de ver a Rey bajando de la escalera. Kylo masticaba en silencio, enfurruñado bufaba de vez en cuando.

Pasaron la mayor parte del tiempo en silencio, hasta que los ligeros pasitos de la chica sonaron.

—En esta casa desayunamos temprano—Se burló Kylo, ganándole la palabra a su hermano, cuando Rey ingresó a la cocina, a diferencia de otros días aún estaba en pijama y con el cabello mal acomodado.

—¿Desde cuando?—Preguntó molesta—A estás horas usualmente sigues dormido. O quizás esto es sólo un sueño tuyo.

—Oh cariño, si esto fuera un sueño tú no estarías aquí.

—Tienes razón, posiblemente es una pesadilla.

—Esta sin duda es mi pesadilla.—Dijo Ben colocando un plato nuevo en la mesa cerca de Rey.

—Gracias, Ben— Rey sonrió en dirección al chico. Kylo no dejaba de observarlos, alternando entre ver a Rey y a su hermano.

—¿Y cuando van a decirle a sus padres que están saliendo?—Preguntó Kylo con maldad antes de poner otro bocado de comida en su boca. La mirada de Rey formó una mueca de desagrado antes de girar sus ojos en blanco.—Tranquila, Ben ya me lo contó todo.

—Kylo...—Ben quiso detener a su hermano.

—No te esfuerces Ben.—Rey lo interrumpió. Giró su mirada en dirección a Kylo— Sé muy bien lo que intentas, no tengo tres años para caer en provocaciones infantiles.

—¿Infantil?—Preguntó en tono de falsa ironía.—Con esa actitud tuya, no me sorprende que tu padre se fuera.

—¡Kylo!—Esta vez Ben se puso de pie, furioso con el comentario de su hermano. Giró su vista para observar a Rey quien permaneció inmutada en su lugar, con el plato aún servido y un tenedor en su mano.

Ella, sin decir una sola palabra, se puso de pie arrastrando ligeramente la silla donde estaba sentada y caminando dejó el plato en el fregadero. De un momento a otro dejó de sentir las palpitaciones de su sangre y un vacío se originó en su pecho, su cabeza era un lío. Pero aún así mantuvo la compostura y guardó sus ganas de enterrar el tenedor en la cara de Kylo.

—¿Rey?—Ben intentó acercarse a ella cuando esta se alejaba de la cocina, tan pausada y calladamente como llegó. Subió de regreso a su habitación y sólo escuchó el ligero clic de la puerta al cerrarse.

—Te pasaste Kylo... cruzaste la raya. Y esta vez no voy pedir perdón en tu nombre. Vas a subir y disculparte con ella. —Ben apuntaba su dedo escaleras arriba.

—Por supuesto que no. —Escupió Kylo mientras observaba a su hermano.

—¿Qué demonios está mal en ti?

Ben se alejó de su hermano y siguió los pasos de Rey escaleras arriba. Kylo permaneció sentado, terminando su desayuno y estando completamente seguro que lo que hizo fue lo correcto.

La mañana continuaba avanzando, Rey aún permanecía encerrada en su habitación, pareciera que únicamente Ben estaba preocupado por ella, no lucía molesta cuando Kylo mencionó a su padre, pero sin duda el comentario fue lo suficientemente hiriente para hacerla retroceder.

Rey estaba sentada en su cama, ella sentía una opresión en su pecho, pero no quería llorar, lo intentaba con todo su ser. Pero era inevitable, ella podía entender que un hombre ausente en su vida no era necesario, pero, recientemente, comenzaba a sentir una culpa sobre sus hombros. Ese hombre que la engendró se fue a causa de su mera existencia. Su madre posiblemente sería una mujer más feliz de no haberse cruzado con él y por ende con ella.

El sonido de la puerta abrirse la hizo salir de sus pensamientos, pasó la palma de sus manos sobre sus ojos, intentado borrar todo vestigio de lágrimas en ellos.

—Hey...—Dijo él asomando su cabeza y dando tímidos pasos en su dirección.

—¿Qué quieres?—Preguntó Rey, cansada y algo molesta.

—Te sonará repetitivo pero, mi hermano es un idiota y lamento mucho lo que te dijo. Ya casi es una costumbre pedir perdón en su nombre. —Intentó bromear en un fallido intento por hacerla reír.

—No creo que le moleste mucho que tú acudas en su lugar.

—Viejas costumbres... También tuve la culpa, yo posiblemente le conté sobre lo que charlamos por la madrugada.

—Tampoco era un secreto. De haberlo sabido antes, él simplemente lo...

—Si—La interrumpió entendiendo lo que intentaba decirle.—Hablaré con él, de verdad. No volverá a molestarte.

—Lo quisiera por escrito—Rey sonrió en su dirección y cruzó sus piernas frente a ella.

—Espero que te baste con mi promesa.—Él le regresó la sonrisa y pasó sus manos a su espalda, aún recargado en la pared. No dejaba de observarla.

—Sólo si es sincera.

—Es un hecho... ¿Todo bien?—Preguntó después de unos segundos en silencio.

—Todo bien—Murmuro ella—Por cierto...—Agregó cuando las manos del joven tomaron el pomo de la puerta—...Kylo, te perdono.

Él se quedó estático en la puerta, sólo giró sus ojos en dirección a Rey y sonrió estirando sus labios antes de salir de la habitación.

Ben estaba del otro lado del pasillo a un costado de su propia habitación, con los brazos cruzados y el ceño fruncido.

—¿Te disculpaste?—Preguntó mientras su hermano, aún aturdido, se acercaba a él.—¿Por qué tomaste mi ropa de la lavandería?

—Ella... nos distingue.—Dijo en voz baja, Ignorando por completo las palabras de su hermano.

—¿Cómo dices?

—Hermano, no te estoy molestando.—Continuaba murmurando— Ella supo que era yo.

—Claro que eres t... Te estabas haciendo pasar por mi ¿No es así?—Ben estaba cansado de ese juego suyo. Usualmente siempre cambiaban de lugar para molestar a su padre o confundir a sus maestros.

—Ben, ni siquiera Han nos distingue si nos los proponemos. Y créeme, ella lo hizo.—Kylo sonaba verdaderamente sorprendido por lo sucedido con Rey.

Y aunque Ben lo negara, se sentía intrigado con la afirmación de su hermano, pues en efecto, el parecido entre los dos era tan asombroso que ni su propio padre podía distinguirlos. En más de una ocasión llamó a Ben "Kylo", ellos estaban acostumbrados a eso, y en lugar de corregir a su padre, simplemente fingían que uno era el otro.

Y ahora llegaba Rey, casi por comenzar su segunda semana viviendo con ellos y encontró la manera de identificarlos. A los ojos de Ben ella ya era asombrosa. Pero con esto no hacía más que reafirmar en él esa creencia. Kylo, por otro lado, comenzaba a tener cada vez más curiosidad en ella.


NA: Antes de continuar quiero agregar un pequeño paréntesis. Me encanta siempre agradecer a las personas que me acompañan a lo largo de estas locas historias. Me gusta leer su opinión y saber que es lo que piensan.

Y quería agradecer, especialmente, a Ruzovy; Por la hermosa portada que adorna este fic. Gracias totales, tu trabajo es hermoso.