Capitulo 11
Los días pasaron, las cosas se notaban normales en el ambiente, Fate observaba a Nanoha en los recesos mientras esta era acompañada por Yuuno quien le impartía clases a diario, la fecha de los exámenes se aproximaban para el alumnado y se escuchaba el rumor de que luego de esas fechas se haría una mega fiesta en conmemoración al grupo de futbol quien empezaría el campeonato.
-Sabes que será riesgoso.- decía la rubia mirando hacia la cancha de atletismo.
-y también sé que no te gustan, pero es nuestro trabajo, debemos estar al pendiente, si no estamos tras los talones de los incubus puede que tomen ventaja, sabemos que Takamachi puede ser un gran riesgo para todos.- terminó de decir la castaña.
Un gran suspiro salió de los labios de la rubia mientras se dejaba caer de espaldas al césped.
-está bien, iremos a la fiesta.- dijo con desgano mientras un ¡yes! Se escuchaba a su lado.- pero Hayate, procura no volverte loca, no te podre poner tanta atención.- dijo reprochando la chica.
- no te pongas anticuada, yo soy lo suficiente grande para saber cuál es mi límite.- dijo la castaña poniéndose de pie mientras hacia un gesto de victoria.
-ni que lo digas jajaja.- respondió la rubia mientras pensaba en que edad tendría realmente, o hasta que edad podía vivir un ser de su clase.
De pronto un aura extraña se hizo sentir alertando a ambas chicas, Fate se sentó para poder sentir mejor de donde provenía.
-la sientes?.- preguntó Hayate ganándose un asentimiento por parte de la rubia.
-es muy fuerte… Hayate sé de donde viene , ¡vamos!.-
Cruzaron el campo de juego hasta llegar a una cabaña rojiza antigua donde se guardaban los implementos de los clubes, sigilosamente rodearon aquel sitio buscando algún lugar por donde podrían ver que era lo que estaba dentro, un ruido les alertó que no estaban solas, Fate se aventuró a abrir la puerta de inmediato el aroma a azufre le inundó sus sentidos haciéndola casi vomitar.
-¡que es esto!, Hayate ve con cuidado.- dijo la rubia mientras cubría su rostro con su manga derecha.
Llegaron a una de las habitaciones donde se guardaban las colchonetas, cada vez era más intenso el hedor, la rubia sacó su arma, sabía por sus años de experiencia que podía encontrar dentro, abrió de golpe la puerta mientras Hayate le cubría la espalda.
-Buenas tardes señoritas, ¿vienen para unirse a mi festin?.-
Sentada sobre un cuerpo inerte estaba Ginga mirándolas desafiantemente mientras se comenzaba a arreglar sus ropas, Fate la miraba con furia al igual que Hayate.
-no era necesario que hicieses esto acá .- dijo la castaña causándole gracia a la pelimorada.
-ustedes tampoco deberían estar acá, al menos que quieran acompañarme en mi festin?.- decía la chica ahora tomando una de las manos del cuerpo que yacía bajo suyo.
-suéltalo, él no merecía morir así .- sentenció la rubia tratando de no sonar más alterada de lo que estaba.
-sabes que lo merecía, este hombre que yace acá trató de violarme y bueno lo dejé, pero él no sabía que iba a acabar de este modo jajaja pobrecillo, se lo merecía Fate, o dime tú que tu dios todo piadoso lo iba a dejar entrar a su reino después de su historial?.- sonreía triunfante la chica.
La rubia la miraba con ira, sabía que en cierto modo aquella súcubo frente suyo tenía razón, era mejor para ese hombre terminar así, pero su razón le decía que todos debían ser juzgados sea cual sea su delito.
-termina lo que has hecho, por esta te la dejaremos pasar, sabemos que hace él así que te tendremos piedad y misericordia esta vez, solo una cosa, trata de no hacer esto nuevamente acá, sabemos lo que eres , pero no podemos arriesgarnos tanto como para armar un escándalo aquí mismo.- explicaba calmadamente la rubia.
En ese momento la pelimorada se puso de pie y caminó en dirección de la rubia poniéndose en frente de ella.
-y tú angel?, tu estarías dispuesta a hacer estas cosas conmigo?.- le dijo Ginga a Fate mirándola seductoramente mientras su mano atrapaba la entrepierna de la rubia.- se nota que quieres o aún no dejas tu voto hacia ese ser que los adiestra?.-
Fate con la cólera en su máximo esplendor pescó a la chica del cuello y la plantó contra la muralla más cercana haciendo mirarla a los ojos mientras le apretaba el cuello con la mano.
-escúchame bien ser, no te mato aquí y ahora porque sé que no se puede al menos que hagas algo más comprometedor, ten cuidado si no quieres cruzarte con mi espada, debes saber de antemano por mi hermana que se siente tenerla en la carne.- decía la chica mientras posaba su mano libre en el lado izquierdo del vientre de la chica.
Ginga se safó del agarre mirando ahora con rabia a la rubia frente suyo.
- ¡larguense!.- le dijo a las dos en un idioma muy conocido para ellas.
Salieron del sitio que aún olía un poco a ese edor, antes de ir a sus dormitorios divisaron una cabeza muy familiar, Nanoha caminaba por el campo acompañada de un chico un tanto desconocido para estas dos.
-hey Fate, esa persona que va con Nanoha no es?...- decía Hayate cerrando los ojos levenmente para poder ver bien de quien se trataba.
La rubia observaba detenidamente, su semblante cambió de inmediato.
-Hayate debemos de cualquier manera separar a Nanoha de ese chico ¡ya!.- dijo la rubia antes de teletransportarse y quedar a unos escasos metros de distancia de la pareja quienes reían sobre algo.
