Título: Future Colors
Claim: Team 5D's ~ Yuusei, Jack, Crow, Aki, Rua y Ruka
Notas: Basado en el final y un post-series sobre lo que imagino pasó en sus vidas futuras.
Rating: T
Género: Friendship
Tabla de retos: 30 días
Tema: 30. Treinta


Rua se ha puesto insoportable desde que vio aquél duelo de Jack en la televisión por cable. Ruka lo ha oído decir al menos treinta veces en la misma semana que quiere un D-Wheel y que no cesará de pedirlo hasta tenerlo, nuevo y envuelto como regalo de Navidad, en el garage de su casa. Sus padres ya han tratado de hacerlo entrar en razón, pero con pésimos resultados, pues ninguna excusa le es suficiente al jovencito para aplacar su hambre imparable por conducir a alta velocidad. Ni la edad, ni el permiso para conducir, mucho menos sus notas en el colegio o el dinero pueden detenerlo.

—¡Si no me apresuro Jack será el nuevo Rey y yo me quedaré rezagado! —esa era su cantinela a la hora de la cena, en la cual todos se reunían como una familia normal para charlar sobre su día—. ¡Mamá, papá, por favor! ¡Ruka también quiere una, ¿verdad? Les prometemos que seremos cuidadosos.

—Nunca he dicho que quiera una —dice ella dirigiéndole un gesto cómplice a su madre, que sólo atina a sonreírle a ambos—. Tienes mucho tiempo para ello, Rua —su tono de voz suena casi como el de su madre, con cierto deje de impaciencia y regaño al mismo tiempo—. Además, ¿cómo quieres ser D-Wheeler si apenas y puedes sumar y restar como Dios manda?

El muchacho se pone de colores mientras fulmina por un segundo a su gemela con la mirada. Sus notas no han sido del todo buenas por estar soñando despierto con carreras a altas velocidades y poca cosa más, excusa que ya le han puesto sus padres a la D-Wheel y de la que ahora se sirve Ruka como traición hacia sus deseos.

—¡No es justo! —afirma él, inflando las mejillas en un claro e infantil gesto de protesta.

—Si mejoras tus notas, tal vez... —su padre pasa un bocado y trata de tranquilizar a su hijo, al que aún no puede acabar de conocer tras tantos años de separación.

Aquella es toda la respuesta que Rua necesita y su hermana no puede evitar soltar un suspiro que casi suena como una risita mientras él afirma con terquedad que se esforzará mucho ese semestre.

Si ese es el destino que Rua quiere, el futuro que planea en Londres, nadie ni nada podrá impedirlo, ya lo ha dejado claro.