Lo prometido es deuda...excepto que yo no prometi nada xD
En fin, nuevo capitulo y este es mas largo que el anterior por no subirlo antes, pero sinceramente estos dias la inspiracion no viene para ninguna de mis historias y me complica todo xD pero ya llegue y con un capitulo en el que se que me odiaran.
NO ME HAGO RESPONSABLE POR SI TIENEN DIABETES POR TANTA DULZURA ESCRITA
Es en serio, a veces ya me paso xD, pero bueno, espero que lo disfruten!
-Entonces, ¿Cuál fue la palabra mágica?
Una vocecita nasal proveniente de ese muñeco de conejo azul que llevaba un sombrero pregunto a los niños que lo observaban en silencio, atento a cada cosa que el dijera o hiciera.
-¡Filitristica! –grito de repente una niña pequeña al levantar su mano.
-¡Correcto! –le apremio el conejito danzando de acá para allá.
Los niños rieron y aplaudieron a las mímicas del títere azul, yo sacudí la cabeza desde mi lugar, el umbral de la puerta de la sala de recreación. El mini-escenario de títeres se acomodaba en el extremo contrario a la puerta así que podías observar tranquilo desde ahí. Mientras pudiera seguir observado sin ser descubierto por Dustin, quien manejaba el títere, mejor.
Por cierto, hoy es sábado, y son las 9 de la mañana…sí, estoy despierto desde las 6 un sábado. Odio el servicio comunitario.
La noche anterior fue un caos, niños aquí y allá, gritos y llanto se oían por todo el hospital. La temporada de epidemia por varicela llegaba a Minnesota y yo ayude a ser parte del equipo para evitarlo, indirectamente.
Sin duda lo peor fueron los bebes: su llanto descontrolado me ponía los pelos de punta, jamás me gustaron los bebes aunque yo lo fui alguna vez. Hubiera preferido quedarme así y no tener que crecer si sabía que tendría esta vida.
-Carlos –me di la vuelta al oír mi nombre, era la Doctora Parker – ¿puedes venir un momento? Necesito de tu ayuda.
Sin ninguna razón para oponerme la seguí pasillo abajo.
-Entonces, ¿Cómo estas tomando las cosas, Carlos? ¿Logras acostumbrarte? –me pregunto para aligerar la tensión.
-Ehm, "acostumbrarse" no es la palabra que yo usaría, sino más bien "adaptarse".
Ella me me lanzo una mirada confusa.
-Explícate –ordeño con amabilidad.
-Bueno, para serle sincero, detesto los hospitales –dije sin escrúpulos –me hacen sentir…triste.
-Eso le pasa a casi todos –respondió la doctora, metiendo las manos en los bolsillos de su bata.
-No, me refiero que en mi caso es algo más…más profundo. No tengo buenas experiencias en los hospitales.
-Sigo sin entender –ella se rio confusa.
Ok, en este punto ya no quiero hablar de mas, no quiero dar explicaciones a porque odio los hospitales porque eso sería dejar al descubierto mi secreto. Aun no quiero que el mundo sepa de ello. No hasta que esté muerto.
-Va a decirme a donde vamos –cambie la conversación rápido mientras suspiraba.
-Ok –ella resoplo.
En ese instante pasamos por recepción y agarro una carpeta para leerla, continuando nuestro camino a vaya saber uno donde.
-Bien, iremos a ver a una paciente que necesita que le saquemos el yeso de su pierna izquierda –informo conforme iba leyendo –y tu serás mi asistente.
Cerro la carpeta y la golpeo contra mi pecho, entregándomela o una manera de entregármela un poco brusca. Me quede allí perplejo y adolorido por el golpe.
-Como lo eh sido desde la última maldita semana –respondí despechado y vi a la doctora echar la cabeza para atrás y soltar una risa.
Todos están locos, eh dicho.
Sobándome el pecho le seguí los pasos hasta una habitación en la guardia donde ya estaba colocándose los guantes y comenzar el procedimiento.
-Carlos, esta es Camille, nuestra paciente del día –me miro al hablar antes de mirar a la chica de cabello oscuro, ondulado, de piel clara y un lunar sobre el labio –Camille, este es mi asistente personal, Carlos.
-Hola –salude seco, colocándome los guantes.
-Un gusto –sonrió ella ignorando mi actitud –y mucho, no todos los días ves a enfermeros hombres trabajando por aquí.
-No soy enfermero, soy voluntario…contra mi voluntad –aclare.
-Entonces no puedes llamarte voluntario si estás aquí por obligación.
-Camille –reprocho la doctora quien examinaba su yeso –ok, creo que es hora de quitarte esto.
Se volvió hacia la mesa detrás de ella y tomo un aparato, una cortadora eléctrica, igual a las que ven en las películas de terror cuando le están por abrir el cráneo a alguien y lo encendió creando una expresión igual al de un maniático en su rostro.
-¿Usaras eso en mi pierna? –pregunto Camille nerviosa.
-Seré cuidadosa cariño, lo prometo.
Y así comenzó su trabajo, con cuidado de no lastimar a la chica y su pierna, yo observaba en silencio todo el procedimiento, entonces mire a Camille que solo estaba allí sin decir palabra alguna, mordiéndose el labio con un poco de temor. Ahora pienso que esta fue la razón por la que me trajo, quiere que hable con ella, pero no tengo obligación de hacerlo.
-Carlos, los ratones no te comieron la lengua así que habla –la doctora se detuvo a regañarme al parecer leyendo mis pensamientos.
-Haz lo que ella dice –aconsejo Camille –o te torturara con su charla sobre la función de la mitocondria o algo por el estilo, ¡Auch!
Camille se quejo porque la Doctora Parker le pellizco en el muslo.
-Hablen entre ustedes, no sobre mi –advirtió ella para continuar con lo suyo.
-Todos ustedes están mal –murmure.
-Por cierto, ¿Por qué estás aquí, voluntario-no voluntario?
-Es una larga historia –suspire, apoyando los codos sobre la barandilla de la camilla -¿Cómo te quebraste el tobillo?
-Patinaje artístico, estába intentando hacer un cuádruple Split pero mis cálculos salieron mal y en el aterrizaje destroce mi tobillo –relato muy sonriente –ayer volví de Baltimore donde estaba para una competencia, y fue allí donde me quebré.
-Eso debió doler –hice ademan de dolor de solo pensarlo.
-Mucho más de lo que crees.
-A mi me rompieron la nariz y el brazo una vez, en una pelea.
-¿Pelea? –Camille me miro intrigada –oh, ya entiendo porque estás aquí. Estas haciendo servicio comunitario ¿no?
-En efecto –confirme su argumento –pero por suerte solo me queda una semana más. Para el próximo sábado seré libre y podre dormir hasta tarde.
Dije con énfasis en toda la frase, dirigiéndome en total atención hacia la Doctora que me ignoraba.
-Bien por ti, yo no veo la hora de volver a la escuela. Extraño a mis amigos –comento Camille –en especial a uno de ellos.
-¿Por qué solo a uno? –cuestione de inmediato.
-Bueno, podría decirse que él y yo tuvimos…algo hace unos meses atrás, salimos unas semanas pero él prefirió mantener la amistad, cosa que no me sorprendió porque a Logan le aterra el compromiso, aunque él lo niegue.
Momento, momentito, ¿Qué acaba de decir?
-¿Logan? –Abrió los ojos sorprendido -¿Logan Mitchell?
-Ahm, si ese mismo, ¿lo conoces?
¿Te refieres al chico del que estoy enamorado, con quien me beso y abrazo, con quien tengo una especie de "relación", de quien cada pequeño aspecto de su personalidad me vuelve loco y que es prácticamente mi debilidad? No. No lo conozco.
Por si no se dieron cuenta, señoras y señores, eso fue sarcasmo.
-Sí, somos amigos en la escuela…-
-Yo nunca te vi –corto Camille, desconfiada.
-Me mude hace menos de dos meses por eso no me conoces.
-0-0-0-0-0-0-0-
No sé a quién matar primero: a Logan por no mencionarme sobre su "ex novia" o a Camille por restregarme en la cara su relación pasada con el…ok, no tengo motivos para enfadarme con ella, nadie sabe que Logan y yo tenemos algo. Sigue siendo un secreto debido a que aun no establecemos en concreto que somos realmente.
Pero igual quiero matarla.
Dios santo, ya es lunes y eso significa no mas servicio comunitario. Por suerte o hasta que recordé algo.
-¡Carlos! –James saludo seguido de Kendall y Logan.
Salude a los dos primeros como siempre, con un gesto de la cabeza pero con Logan decidí intentar algo distinto. Levante las cejas y fruncí los labios, con actitud cortante, y no me culpen estoy enfadado con él.
-Ah, ¿a que vino eso? –dijo él, un tanto confundido y decepcionado por mi actitud.
-Pregúntaselo a Camille.
-Te dijimos –respondieron la pareja en coro, hacia Logan.
Logan no sabía que decir, los miraba a ellos y luego a mí, sucesivamente, no lograba articular una sola palabra. Estaba nervioso, muy nervioso.
-C-Carlos, te ib-ba a hablar de eso…-
-Me da igual –resople molesto, levantando las manos, y me fui a clases.
Logan intento llamarme pero yo ya me había marchado. No quería hablar con el por ahora, al menos hasta que se me pase el enojo porque de hablarle ahora le tiraría mucha mierda, y no quiero lastimarlo.
Seguí pensando entre tantas cosas cuando llegue al salón, estaba casi lleno y busque un asiento en la parte de atrás, como de costumbre. Segundos después vi a James entrar, teníamos esta clase juntos y mucho más atrás apareció Camille a quien de inmediato se le acerco algunas personas a hablarle, incluido James.
-¡oh, Carlos! –grito mi nombre al verme, saludándome con la mano.
-Hola –devolví el gesto desde mi lugar, luego ella se acerco y se sentó en el banco delante mío.
-Es bueno verte aquí.
-Sí, ¿Cómo está tu tobillo? –pregunto sin nada mejor que decir.
-Mucho mejor, gracias por preguntar –ella se rio -¿ya viste a los chicos?
-Sí, ya los vi –intente esconder mi enfado hacia Logan.
-Yo no logro encontrar a Kendall y Logan, tú debes saber donde están.
-Creo que ahora tenían biología.
-0-0-0-0-0-0-0-
-¡Carlos!
-Logan, basta ya –detuve al próximo comentario de Logan –lo hablaremos después, en un lugar más…tranquilo.
Espete en voz baja al notar a mucha gente transitar por la cafetería. Me sorprendo como termine aquí creo que tiene que ver el hecho de que Jo nos arrastro para ponerse al día con Camille luego de 3 meses de no verla. A mí me daba igual, el verla sentada al lado de Logan me daba nauseas.
-Hablémoslo ahora –replico desesperado –porque también quiero hablarte de algo.
-Después Logan, y punto final.
O eso creí. Me maldije cuando entramos al baño y me miro fijamente.
-¿Porque no me contaste lo de Camille? –cuestione rápido.
-Porque crei que no haría falta, además ella no estaba aca, estaba…-
-En Baltimore, ya lo sé, estaba en una competencia de patinaje artístico –agregue brusco.
-¿Cómo lo sabes?
-Eso no importa, el punto es que ella dijo que tu tenias pánico al compromiso, por eso ustedes terminaron –puntualice, apuntándolo al pecho con acusación.
-Eso no es cierto –respondió Logan.
-Ella también dijo que tu lo negabas –prepotee, suspire y baje la cabeza –no sé qué pensar…-
-Yo si –comento seco –podemos pensar sobre lo que te tengo que decir y no quiero un no por respuesta.
Estaba a punto de responder "No" cuando algo bloqueo mis palabras: los labios de Logan.
Entonces me cuestiono algo que tenia maquinando mis neuronas desde el inicio de todo, ¿Qué los hace tan especiales? Digo, ¿Por qué Logan es tan especial para mí? Sé que debería decir lo siguiente: su sonrisa, su mirada, su personalidad tan cambiante como el de un bipolar, sus celos cuando no sabe que sucede conmigo, su cariño protector hacia mi….
Pero seré sincero, no tengo idea que me gusta de él. Y en mi opinión eso es lo más importante cuando te enamoras porque no puedes elegir una sola cualidad de esa persona para mencionar, claro que no, la persona entera es lo que amas por más defectos o fallos tenga, los amas igual pero de distinta forma. Para bien o para mal.
Así que decir que amo sus labios contra los míos por ser tan suaves y delicados que me erizan la piel de mi espalda como nunca nadie lo hizo, por ser tan moldeables contra los míos es solo la parte "estética" del enamoramiento. Y está bien, el mundo necesita una forma de expresarle ese amor que sientes a esa persona especial.
Las personas necesitan algo para graficar que sientes, sino no te creen y piensan que eres un inadaptado social. O que solo eres un idiota que ignora al mundo para llamar su atención y te toman por adulador. O simplemente eres un depresivo con tendencias suicidas. Curioso, así decía mi perfil psicológico en rehabilitación.
Todo pensamiento pasado es despedazado cuando siento algo alejarse de mi, nuestro beso duro un poco pero me dio el tiempo suficiente para reflexionar todo lo que ya les dije. Otro signo de lo que es amor, el tiempo pasa a ser una ilusión.
Miro a Logan sin poder hablar porque no tengo nada que decir, el me mira también con el mismo amor que yo siento. Hay un silencio que limita aun más nuestra capacidad de hablar, no hay necesidad, nunca la hubo realmente.
Junto mi frente contra la suya y cierro los ojos inhalando su esencia natural, tan reconocible para mi nariz. Eso me trae la memoria de nuestro primer beso hace ya dos semanas atrás, sin embargo el recuerdo sigue tan vivo como si estuviera en ese instante.
-Carlos –abri los ojos y me encontré con los suyos, me miraban intensamente, tomo mis manos entre las suyas y las beso –necesito preguntarte algo ahora, o te aseguro que moriré.
Mi corazón comenzó a latir rápido. Quería oír lo que me pediría, no sé porque.
-Carlos, ¿aceptarías ser mi novio? –Pregunto con dulzura –de manera oficial.
POV Logan
Lo hice, finalmente lo dije. Me arme de valor, jamás me sentía tan bien por decir algo en mi vida.
Ahora aguardo alguna respuesta por parte de Carlos, solo me observa con sus grandes ojos oscuros y la boca apenas abierta. Es tan adorable, sabía que detrás de ese ceño fruncido y mirada amenazante se escondía un pedazo de ternura aguardando a salir y asombrar a todos. Y aquí esta, delante de mí me siento como un explorador que acaba de encontrar una rara especie en extinción.
Aguardo la respuesta, muerdo mis labios sin intentar arrancármelos por la ansiedad. El tiempo transcurre lento al ver su pecho levantarse y caer abruptamente en señal de un suspiro. Necesito saberlo ya.
POV Carlos
Su novio…yo ser novio de Logan.
James creí que alguien me lo pediría.
Confesare: si, si quiero serlo, más que nada en el mundo. Feliz, me siento feliz y no quiero reprimir mi felicidad.
-Si quiero –digo sonriendo como la persona más optimista del mundo –si, si, si quiero.
MI felicidad aumenta al ver a Logan sonreír aliviado antes de perdernos en un beso donde demostramos el amor que sentimos. Es algo pronto decirlo de esta manera, pero es lo que siento, adoro a Logan y no quiero tenerlo ni un segundo alejado de mi.
No recordé nada mas luego de sentir nuestros labios unidos y nuestras lenguas danzando incesantes en un baile tan hipnótico que ignoramos que la puerta se abrí y un chico rubio entro, hasta que oímos un grito ahogado de su boca.
Era Jett y nos vio besarnos. Esto no era bueno.
-¿Qué está sucediendo aquí? –reacciono impactado Jett.
-Jett –advirtió Logan –por favor, no digas nada de esto a nadie.
-Yo, no…-
Pero fue cortado cuando James entro al baño y nos miro extrañados por la situación.
-¿Interrumpo algo?- levanto una ceja hacia nosotros.
-Logan y Carlos se estaban besando –Jett susurro a James pero igual podíamos oírlo.
-¿Enserio?-james no parecía sorprendido, confundiendo aun mas a Jett –oigan, si ustedes quieren seguir manteniendo esto en secreto, el mejor lugar para besarse no es el baño donde cualquier idiota, como este –señalo a Jett –puede entrar y verlos.
-No soy un idiota –reprocho el rubio –además, ¿Tu sabias de ellos?
-Sí.
Estrelle mi mano contra mi cara. James es un idiota, repito.
Y para empeorarlo también apareció Kendall con una bolsa de papas fritas en mano. ¿Cómo se te ocurre entrar al baño comiendo?
-¿De qué me perdí?-pregunto a medio comer.
-Logan y Carlos se estaban besando –repitio Jett.
-¿Enserio?
-Sí.
La misma escena y yo volví a golpear mi cara.
Ahora sí, nada podía empeorar, pero claro, siempre hay alguien a quien sumarse a la fiesta en el último momento.
-¡Qué bien, una reunión social en el baño! –exclamo Dustin abrazando a James y Kendall, uno de cada brazo.
No me voy a molestar en quejarme, solo quiero morir, si es posible en los brazos de Logan.
-Lárgate –espeto enfadado hacia nuestro consejero.
-¿Por qué estas enfadado?-cuestiono con ingenuidad.
-Porque arruinaste su beso con Logan –argumento Jett, siendo que él fue el primero en entrar.
-¿Enserio?
-¡SI, maldita sea si! –levante la voz ya disgustado ganándome una mirada por parte de todos, y una sonrisa de Logan en mi cuello, sus brazos se cerraron posesivos en mi cintura.
-Creo que si interrumpíamos algo –agrego James en confidencia, los 3 asintieron a su comentario.
-No tienes que decirles si no quieres –logan susurro en mi oído.
La verdad no quería decirlo pero por otra parte quería gritarlo a los cuatro vientos. Agh, ¿Desde cuándo soy tan indeciso?
Mientras yo pensaba rápido sobre que hacer no note la mirada de Dustin sobre mí, podía leer lo que pensaba aunque yo ignoraba. Ahora que lo pienso mejor, eso es aterrador, pero de todas maneras él sabía que estaba en aprietos y decidió salir en mi rescate como buen mentor.
-Oh pero miren la hora –sonó casual, mirando su reloj –ya es hora de que marchen a su próxima clase, que casualmente es música.
-¡¿Enserio?! –Soltó James un emocionado alarido -¡dios, eh esperado esto por semanas!
Dio unos brinquitos de alegría sosteniendo el brazo de Kendall que simplemente dejaba a su novio regocijarse por la noticia. Estos dos realmente se tienen mucho aprecio, pero mucho. No quiero sonar precipitado pero estos dos terminaran casados.
-¡Siii, será divertido, ya verán! –aseguro Dustin con la vista puesta en mi, entonces me guiño un ojo.
¿Qué demonios…?
-Esperen un tanto –salto Kendall señalando a Jett –tu, mas te valga no hablar sobre esto.
-¿Sobre qué? –respondió este con nerviosismo -¿sobre qué Logan y Carlos se estaban besando…?
-Exacto, porque si lo haces te juro que hare tu vida imposible dentro de la pista de hielo, y fuera de ella.
Cada palabra salida de su boca era filosa como un cuchillo y atemorizante como ver a un maniático con una sierra corriendo hacia ti, sin embargo no había maniático ni sierra, solo Kendall con una mirada aterradora puesta sobre Jett quien intentaba seguir respirando.
La atmosfera estuvo realmente espesa y pesada los siguientes segundos, incluso yo me sentí intimidado por esa mirada, bueno, solo yo; el resto se veía muy tranquilo sobretodo James que seguía con su tonta sonrisa de quinceañera.
-Ya Kendall, no seas tan duro –hablo Logan, monótono.
-Solo se lo estoy advirtiendo.
-Vamos Kenny –reprimió James, abrazándolo por detrás y plantando un beso en su mejilla –Jett promete no decir nada, ¿no?
Jett asintió de inmediato, aterrado por Kendall.
5 Minutos más tarde, Kendall iba de la mano con James intercambiando besos de camino a la sala de música. Como si nada hubiera ocurrido. Me sorprende el poder de persuasión del auto proclamado "chico bonito" sobre el rubio, pero de todas formas, Logan y yo decidimos no contarles a los chicos aun sobre que somos novios oficialmente aunque sea secreto para todo el mundo.
No puedo borrar la sonrisa de mi cara al igual que él, y déjenme decirles que es hermosa. Plus, es gracias a mi.
Pero mis pensamientos fueron interrumpidos por dos manos cayendo en mis hombros, note por el rabillo a Dustin tratando de decir algo en voz baja.
-Conocerás a mi refuerzo –dicho esto se alejo saltando como Heidi recogiendo flores en la pradera.
Otra razón por la cual dudo de su ayuda hacia mí. O su estado mental puede ser peor que el mío.
Me quedo con ese pensamiento hasta que llegamos a la sala de música, una amplia habitación de paredes llenas de afiches de bandas, musicales y cosas por el estilo. Instrumentos colocados aquí y allá y un gran piano negro al fondo de la habitación, no hay pupitres o mesas, solo sillas acomodadas para que cada uno tenga una vista directa del piano.
Aun había lugar adelante para ocupar porque casi todos se fueron atrás, yo no quería quedar adelante expuesto a la mirada del nuevo profesor así que decidí sentarme en la tercera fila junto a Logan y los chicos, Jett se fue hasta adelante y lo único que veíamos era su espalda. Estaba realmente asustado, pobre tipo.
Unas cuantas personas más llegaron y la clase estaba completo excepto por algo, nuestro nuevo profesor. Yo suspire por suspirar en la espera, entonces mire a James que no dejaba de mover los pies, ansioso por algo, cosa que era fácil de adivinar puesto que Música es su materia favorita en todo el mundo, descripto por el mismo Kendall.
A mí en lo personal me daba igual, detesto la escuela, es bastante resumen. Pero debo admitir que la música es la única cosa buena que tuve. Siempre fue mi sostén en los peores momentos de mi vida, las canciones describían bien mi miseria o lo vacio que significaba estar vivo. La música representaba mi vida.
En cambio para James la música era su vida. Algún día se haría famoso como cantante y el estaba más que empecinado a que ocurriera y admiro eso de él, su perseverancia. Si, lo sé, admiro a James ¿algún problema?
-Buenos días clase –anuncio la última persona en entrar, una mujer de piel oscura y cabello negro, parándose en frente de todos descansando sus manos en sus caderas –me presento, soy Kelly Wainwright y seré su nueva profesora de música.
Un incomodo silencio se oyó en la sala. Mire a todos lados aguardando que alguien dijera algo. Nada.
-Cuanto entusiasmo –murmuro ella ahora volteándose hacia el piano y sentarse sobre él con ayuda de sus brazos –bien, cuéntenme que expectativas tienen sobre mí como su nueva profesora o que esperan ver en esta clase que no hayan tenido anteriormente.
Un nanosegundo después James levanto su mano con emoción, toda la clase soltó un gemido de molestia mientras Kendall echaba la cabeza para atrás con la misma reacción, pero su novio lo ignoro y no evito hablar.
-Yo opino que deberíamos hacer más producciones musicales este año en donde podamos atraer más la atención del público con una figura estelar que "encandile" el show…-
-Aquí vamos de nuevo –oigo decir algunas voces en el fondo, pero James continua.
-James, no hagas esto por favor –suplico Kendall, igualmente fue ignorado.
-…Por eso yo me ofrezco como figura estelar en todos los shows –termino su discurso vanidoso, Logan golpeo su rostro con su mano.
-¿Y porque solamente eres tú la única opción para los shows? –se oyo protestar una voz femenina desde atrás.
Todos nos dimos vuelta para observar al origen, Lucy Stone, la chica rockera de cabello negro y rojo miraba a James con mirada desafiante y brazos cruzados, entonces todos miramos a James que solo la observaba sin emitir expresión alguna. Pude notar a Kendall blanquear los ojos.
-Porque tal vez, soy mejor que tu –respondió James, con voz ronca.
-Aquí vamos de nuevo –murmuran Logan y Kendall.
-¿Ah sí? –Lucy volvió a protestar esta vez poniéndose de pie -¡Qué raro, James Diamond creyéndose mejor que cualquiera a su alrededor, es algo que no sorprende!
-¡Estas mezclando las cosas!
-Por favor, todo el mundo sabes lo pretencioso que eres y harías lo que sea por sobresalir si eso implica desplazar a los demás.
-Ehm, Lucy –intervino Jo, a su lado –creo que estas exagerando las cosas.
-No, déjalos, se está poniendo interesante –hablo Kelly, con la cabeza apoyada en su mano, atenta a la discusión.
Parpadee confundido porque se supone que ella es la profesora, tendría que poner orden….esperen, eso me hace recordar a algo o más bien a alguien.
Actitud extraña, despreocupada, demente….Dustin y sus palabras de hace un rato.
Conocerás a mi refuerzo.
Ya me lo había dicho aquella vez en mi sueños, entonces pareció Stephanie y creí que era ella pero él me lo desmintió aunque si fue obra de el traerla por unos días cosa por la cual aun sigo molesto con el, pero el punto es que ahora caigo sobre quien hablaba realmente.
Mire con terror hacia la mujer que sonreía con diversión a la discusión de James y Lucy.
Suspire anticipándome a lo que vendrá. Dios, ya me está dando dolor de cabeza.
La clase termino antes de que se formara la Tercera Guerra Mundial entre James y Lucy que al final termino en un reconciliamiento. Kendall me conto que no es la primera vez que ocurre, ambos son muy competitivos en lo que respecta a la música porque ambos tienen el mismo sueño.
Pero volviendo a un tema más importante, ósea YO y mis deseos de MATAR a DUSTIN en estos momentos, entre como tiro a su oficina sin tocar la puerta o anunciarme, el me mira confundido sosteniendo una taza de café sentado en su escritorio.
-¿Vas a matarme? –su voz se oyó estrangulada del temor.
-Sinceramente, estoy pensando si hacerlo ahora o después de torturarte –respondí apretando mis dientes de la cólera del momento.
-¡No antes de felicitarte por ser novio de Logan!
-¡Pues fíjate, pues yo voy a felicitarte por traer a esa chica Kelly a ayudarme!
Sin previo aviso me acerque, le arrebate la taza y la lance hacia la pared, destrozándola y manchando la pared blanca con el líquido oscuro que antes contenía. El miro shockeado a mi figura que miraba la mancha que escurría por la pared, tratando de recuperar el aliento. Mi mano estaba tensa de tener que contener tantas cosas guardadas por tanto tiempo y ese pequeño "descontrol" no era lo que necesitaba, ya lo probé y no me satisfacía. Necesito ir al siguiente nivel.
-Woa, podemos hablar –advirtió asustado Dustin cuando lo tome del cuello de su camisa y lo levante de su asiento –mi refuerzo tiene consejos para ti sobre como sobrellevar tu relación secreta con Logan…-
-¿Tu refuerzo, tiene que aconsejarme? –Discutió Carlos molesto –pues fíjate que no necesito ayuda de nadie, Logan y Yo estamos perfectos.
-¿Enserio, Carlos? ¿Crees que tu relación con el puede funcionar si ni siquiera le dijiste la mínima parte de quien eres realmente?
Sorpresivamente su voz cambio, era fría, seria, vacía y aterradora. A mí se me congelo la sangre y de inmediato lo solté y retrocedí sin romper el contacto visual. Hubo unos segundos de silencio, mientras él se acomodaba su ropa, entonces hablo.
-Ustedes jamás avanzaran si sigues ocultándole cosas y lo sabes.
-Y-yo no puedo…-balbucee.
-Lo harás –me interrumpió Dustin –por eso yo estoy aquí, y Kelly también lo está para ayudarte a hacerlo.
Calle al no saber cómo responder a eso, segundo después la puerta tras de mí se abrió y Kelly entro en la habitación seguida de Logan. Ambos quedaron duros en sus sitios al ver la tensión entre nosotros y la mancha en la pared además de los restos de la taza en el suelo.
-¿Qué paso aquí? –pregunto Logan impresionado.
-Carlos rompió mi taza –acuso Dustin haciendo un puchero, mi cabeza se disparo hacia el sorprendido por el cambio abrupto de actitud.
-¿Por qué? –ahora Kelly cuestiono.
-Porque se molesto al felicitarle sobre Logan y el…-
-¡Le contaste! –salto Logan, bastante enfadado, hacia mí.
-¡Y-yo no le conté nada! –Me defendí a pesar de tener la guardia baja -¡e-el soo-lo…solo…!
-Solo olvídalo –comento frustrado –debemos irnos, tenemos química ahora.
Tomo de mi muñeca y me arrastro fuera de la habitación sin siquiera mirarme, eche una mirada por sobre mi hombro y vi a Dustin murmurar algo hacia Kelly. Debían estar planeando algo pero decidí investigar después de que aclarar las cosas con Logan.
-0-0-0-0-0-0-0-
Al fin se acabo la escuela, ya podía hablar con Logan quien justamente esta unos pasos adelante mío, al parecer aun enfadado.
-Vamos a hablar –lo agarre del brazo y voltee hacia mí para quedar cara a cara –en mi casa no hay nadie a esta hora.
Agregue ante la mirada protestante de Logan. De inmediato salimos de allí, finalmente soltándolo del brazo y metiendo mis manos con pesadez en los bolsillos de mi chaqueta, caminamos en silencio en todo el trayecto a mi casa. Fue incomodo, un silencio tan patético y absurdamente incomodo que no sabrías si reír o llorar de la pena.
Abrí la puerta con desprecio, deje a Logan entrar y la cerré con llave detrás mío en tanto el marchaba a mi habitación ya sabiéndose el camino de memoria. Cual perro fiel seguí sus pasos y nos encerramos en mi habitación, nos sentamos en la cama y nos miramos a los ojos. El busco mis manos al tiempo que yo busque las suyas terminando en una coincidencia no tan casual, en un choque fatal entre nuestros dedos, incrustados a la perfección.
-Lamento lo sucedido con Dustin –me disculpe utilizando mi tono de voz más bajo que mi garganta me permitía hablar.
-Yo lamento lo de Camille –sus gestos eran iguales a los míos en un intento de rozar sus labios con los míos.
-Las disculpas se aceptan mejor con besos –insinué con una leve sonrisa, a Logan se contagio también antes de unir nuestros labios.
Nos movimos lentos y calmados, experimentando los sabores del otro, la dureza de los dientes chocar entre sí, saliva mezclarse sin remordimientos y dulces palabras de amor ahogadas en un par de labios desesperados por hablar un lenguaje mudo, como antiguo.
POV Logan
Todo era un caos, mis pensamientos racionales desaparecieron de mi cabeza, no necesitaba la lógica en este momento, solo necesitaba perderme en ese beso, en esos dulces labios que tengo el privilegio de tomar entre los míos, reclamarlos míos pero no presumirlos al mundo.
Sin embargo sé que es cuestión de tiempo para que eso pase, necesitamos prepararnos si queremos sorprender a todos.
Ahora si me preguntan cuánto tiempo nos dejamos llevar en ese beso no tengo idea y no me interesa o al menos hasta que sentí la fría soledad de añorar algo, ese algo era los labios de Carlos. Abro los ojos y lo veo sonriendo, disfrutándolo, y yo no evito sonreír también, su sonrisa es tan perfecta que me da rabia el que no lo haga más seguido…no, mejor no, no quiero compartir esa sonrisa con nadie más. Solo yo puedo verla y saber que yo soy el causante de ella, llámenme egoísta pero no me importa.
-¿Estamos bien? –pregunto Carlos y me dio un beso rápido, es una dulzura este chico.
-Estamos más que bien…-
Respondí al tiempo que me inclinaba sobre el logrando tumbarlo en su cama quedando yo, por supuesto, arriba de Carlos que solo me miraba un tanto tímido en efecto a mi movida, acomode mis piernas a los lados de sus caderas sin dejarle posibilidad de que se moviera o intentara escapar.
No nos dejamos de ver en ningún segundo, atentos a nada en peculiar pero a la vez en todo.
-Logan…-dijo Carlos a medio voz -¿-p-puedo…yo puedo llamarte…?
-¿Cómo, Carlitos? –acaricie su mejilla con mi pulgar y él se mordió el labio.
-¿P-puedo llamarte Loggie?
Sus grandes ojos brillaron esperanzados a mi respuesta. ¿Debía negarme? De decir "NO" sería un grave pecado en contra de todo lo que siento.
-Si tu quieres, llámame como quieras…-susurre conmovido sobre sus labios, a la tentativa de volver a besarlos –mientras seas tú quien pronuncia mi nombre…-
Mis manos recorrían los hombros de Carlos, descendiendo por su pecho dándome una idea mental de su cuerpo bajo esa innecesaria y molesta ropa que entorpece mi vista y enriquece mi imaginación, aunque creo que no la necesito porque mi tacto me revela un fuerte pecho y un tonificado estomago en donde dejo descansar mis manos.
Muchos pensarían lo típico que ocurre en estas situaciones, pero me malinterpretan, no tiene nada que ver con lo sexual sino en algo más profundo; de darme la posibilidad de amar a Carlos en cada uno de sus pequeños "detalles" y creo que amare uno en unos pocos segundos.
Sin retenerme comienzo a hacerle cosquillas en el estomago y de inmediato Carlos estalla en risas, retorciéndose bajo mis dedos y cerrando los ojos con lagrimas de tanto reír.
Acabo de enamorarme de su risa.
-0-0-0-0-0-0-0-
POV Carlos
Este día fue más que perfecto. Ya ni recuerdo porque estaba enfadado o que me inquietaba, al diablo con ello, mis preocupaciones son esas cosas obsoletas que guardas bajo tu cama, cada pequeño rincón de mi mente tiene lugar vacante para Logan.
-Carlos y Logan. Logan y Carlos, Para Siempre"
No deje de escribir eso en mi cuaderno de ejercicios de matemáticas mientras hacia mi tarea lo cual me distrajo de hacerla pero que daba, solo sabía que si sumaba a Logan junto a todo lo bueno de él, suprimía lo malo en mi vida.
Noten que estoy bastante cursi, ¿y cómo no estarlo? Logan y yo somos novios…a expensas del mundo, pero novios al fin.
Quiero enamorarme de él lo más rápido posible.
No lo tomen mal pero por ahora nos gustamos…eso me pone triste en parte y por la otra me digo que eso será temporal, porque como ya les dije, estoy empeñado en enamorarme de él y no dejarlo ir jamás. Y tantas son las expectativas que tengo que no me dejan dormir tranquilo, estoy dando vueltas en mi cama con los ojos cerrados solo para ver si eso funciona, cosa que no funciona porque mi cabeza esta divagando feliz…
-Carlos…-
No, no, no, nada arruinara mi felicidad de ahora, y eso incluye…
-¡Carlos!
Abrí mis ojos encontrándome de frente a Dustin y Kelly. Miro a mí alrededor y todo está en blanco. Están en mis sueños, sentados delante de mí en un sofá de doble cuerpo negro, una mesa con un juego de té en ella; en medio de nosotros y yo al frente de ellos, en un sillón solo para mí.
-¿Negro o normal? –me pregunta Kelly ofreciéndome té.
-Estoy bien, gracias –respondo sereno provocando sorpresa en sus caras, me reí divertido -¿Qué les pasa?
-Estas de buen humor, eso pasa –señalo tontamente hacia mí –las cosquillas siempre levantan el ánimo a cualquiera.
-Y más si es tu novio quien las hace –agrego Dustin levantando de forma sugerente sus cejas, procurando hacer énfasis en la palabra "novio".
-¿Quién les fue con el chisme? Ah, sí –exclame sutilmente sarcástico –ustedes me espían, lo había olvidado.
-¿Eso fue sarcasmo? –Kelly dijo confundida.
-Apuestas y perderás.
Asegure confiado, echándome hacia atrás en el sillón y apoyando los brazos a los lados, sonriendo relajado, gestos que dejan mas confundidos a mi terapeuta y mi profesora de música que se intercambiaban miradas.
-¿Quién eres y que hiciste con Carlos?-dice Dustin bromeando –porque este nuevo me gusta mucho mas, dios, debí haberte emparejado con Logan hace mucho.
No sé porque me sentía algo molesto por ese comentario pero lo ignorare, estoy de tan buen humor que nada ni nadie lo cambiara.
-Tal vez, pero eso no significa que te librarías de mi –intervino Kelly, esta vez fui yo quien se vio confundido –ahora que Logan y tu tiene algo entre manos, mi deber es ayudarte a conservarlo sin morir en el intento. Y lo digo en todo el sentido de la palabra.
¿Morir? ¿Quién lo necesita ahora? Yo no.
-Escuchen, Logan y yo ahora somos novios, nada malo pasara –argumente.
-Excepto que son novios en secreto.
-¿Y qué quieres? Me lo propuso apenas hoy, no ha pasado ni 24 horas.
-Ok, tienes razón –ella me dio la razón a la fuerza –pero por desgracia te ves tan sumiso en esto que dudo que avancen mucho ocultando lo que son, y me refiero mas allá de la escuela.
-¿Lo dices por mi familia?
-Lo digo por el resto del mundo.
-Además esta el pequeño detalle que nos compete –puntualizo Dustin –ni pienses que nos olvidaremos de eso, porque creas o no, ellos también merecen saber sobre tu relación.
En un segundo mi confianza se fue al diablo. Era la primera vez que usaba un pronombre haciendo referencia a todo mi problema. Suspire pensativo a las palabras. Había mucho en que pensar y ningún ánimo de hacerlo.
-Mira, no quiero presionarte, pero debemos hablar de eso y mas –Dustin respondió acorde a mis pensamientos.
-Tienes razón Dustin, deberíamos hablar de todo, ¿no lo crees?
Una voz misteriosa se hizo oír, Kelly y Dustin miraron a su derecha y yo mire hacia esa dirección. Vi un hombre alto de traje acercarse a nosotros, el blanco de su cabello se confundía con el entorno y su piel pálida resaltaba aun mas sus ojos azules tan fríos como el hielo que congelo mi sangre.
Había algo malo, a cada paso que daba una huella oscura quedaba impregnada en el suelo, como la peste, una peste indeseada y solo causaba caos y dolor por donde iba.
-Griffin –oigo decir a Dustin, petrificado -¿Cómo nos encontraste?
-¿Esa es una pregunta capciosa? Porque encontrar a este chico fue como buscar oxigeno en la selva amazónica, su esencia esta por todos lados.
Mientras hablaba me miraba fijamente provocándome escalofríos por todo el cuerpo. Me daba mala espina y ni siquiera sé quién es este tipo o que quiere conmigo.
-Tu dolor es tan satisfactorio, Carlos, hace tiempo que no encontraba un "espécimen" como tu –ahora caminaba en mi dirección, con las manos en la espalda y tono serio –tan miserable, tan antipático…tan desafortunado.
-Aléjate de él, Griffin –advirtió de repente Dustin, levantándose.
-No voy a hacerle nada –respondió el hombre, parado justo detrás de mi rehusándome a mirarlo porque estaba atemorizado –pero estaré cerca, porque sé que dentro de poco, el acudirá hacia mí.
¿Acudir, a qué?
-Tú solo traes desgracias –espeto Kelly también poniéndose de pie, desafiante.
-Eso es lo que soy, no me ofende.
Dijo el hombre como si hubiera recibido un cumplido. Es más raro aun.
-Lárgate Griffin –ordeno Dustin –y no es una sugerencia.
De pronto siento algo caer abruptamente sobre mis hombros y me sobresalto, miro por sobre ellos y son las grandes manos de ese tipo llamado Griffin. Sonríe sin sentirse afectado por tan rudo comportamiento contra si mismo.
-Está bien, Dustin, al parecer tu ni tu novia me soportan aquí y me iré…-sentí su aliento en mi oído –no sin antes recordarle algo a Carlos.
Lo siguiente que recordé fue sentir un par de manos en los lados de mi cabeza y el incesante dolor que provino a mi seguido de imágenes, flashes de momentos o más bien recuerdos, personas y voces que conozco bombardearon mi cabeza.
Duele, duele de la misma forma que miles de alfileres o cuchillos se clavaran en mi cerebro al mismo tiempo.
…¡El tiene la culpa!
….Fue hace mucho tiempo, creo que es el momento de dejarlo ir…
¡…Feliz cumpleaños, cariño…!
…Mi vida sería más fácil si tú estuvieras en la correccional, ¡es donde perteneces!
¿Por qué nadie lo nota? ¿Por qué todos me odian? ¿Todo por que vine a este mundo?
Despierta ahora.
Impulso mi cuerpo hacia arriba y abro los ojos de par en par, acabo de despertar y veo que aun es de noche. Mi cuerpo temblaba, mi piel estaba cubierta por una fina capa de sudor y me costaba respirar, se suponía que sería un sueño común con Dustin y Kelly pero se convirtió en una pesadilla conformada por mis recuerdos más dolorosos.
Estuve en silencio analizando todo lo que vi por unos minutos más y después me lance de nuevo a la cama, aun agitado por despertar repentinamente.
Ese tipo Griffin, el me hizo recordarlo todo y el coraje invadió mis puños y la impotencia mis ojos, que ahora están derramando lagrimas, la opresión en mi pecho aumentaba y yo solo quería llorar aun mas. Sabía que ahora no podría dormirme pero no quiero quedarme en cama a llorar en silencio como cientos de noches.
Busque mi teléfono, desesperado y busque el numero de Logan…necesito oír su voz, sé que me tranquilizara.
Ignore el hecho de que eran casi las 3 de la mañana y que tal vez no me conteste pero al menos debía intentarlo. En el quinto pulso contesto, milagrosamente, y oí una voz adormilada del otro lado.
-¿Carlos? –También algo irritada –son las 3 de la mañana…-
-L-loo sien-to, t-t-uve una pesa-dilla –susurre con un poco de hipo –y no-o p-puedo dormir…-
Me quebré en ese momento, cubrí mi boca de inmediato para aminorar mis gemidos.
-Bebe –logan se oia preocupado, olvidando el enfado –bebe, aquí estoy, nada pasara…yo estoy aquí.
-Lo s-se, s-solo quería oir tu voz…-
