Disclaimer: Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen...
Mensaje en una botella
(Message in a bottle)
Un fic por Gamest Link
Traducción por Apolonia.
----
----------
Gohan fue por el diario mientras todos los demás se mantenían bromeando sobre Goku luego eligió la última entrada.
La imagen de Bardock se frotó sus sienes y abrió sus ojos, listo para hablar, "Entrada número sesenta y nueve." Poniendo sus brazos a un lado, "Sólo comenzaré desde el punto donde perdí cualquier esperanza en derrotar alguna vez a Kakarotto.
Toda mi esperanza en encontrar a alguien quien pudiera derrotar a Kakarotto desapareció con Brolly. Me tomó dos años encontrarlo, y él había sido el más fuerte ser en el universo. Brolly empequeñecía el anterior nivel del Rey Kakarotto. Eso fue hasta que el Rey haya hecho otra vez lo inimaginable rivalizándolo.
Fuimos alejados por la fuerza de la ola que terminó con Brolly. Ya estábamos todos destrozados por tratar de sobrevivir en el entonces ahora inestable planeta. Por algún milagro u otra cosa sobrevivimos, luego escuché el grito de Paragus y sentí su vida desvanecerse.
Mientras estuve cerca de la muerte otra vez traté desesperadamente de mantenerme consciente. Podía escuchar pasos con una ligera cojera, a quienquiera que le pertenecían también había resultado muy herido.
Momentos después me mantuve entrando y alejándome de eso. Recordando ver una cansada sonrisa.
"Padre..." Kakarotto suspiró en su forma original.
Mi propia boca se estaba moviendo pero yo no tenía idea si estaba diciendo algo. Hubo una repentina pérdida de oxígeno mientras mis pies ahora colgaban y aumentaba la presión en mi cabeza. El Rey Kakarotto me sostenía por mi cuello. Realmente quería que me ponga fin pero me sentí caer...
Desperté en un exuberante césped azul y me senté. Entonces apareció una mano que me ayudó a levantarme. Alcé mi vista para ver a Kakarotto en su forma original, en un uniforme naranja. Era extraño. Kakarotto casi nunca sonríe o se ve tan inocente.
Luego desperté en la realidad. Fue en una cama de felpa para mi disgusto. Hubiera preferido el tanque de regeneración en lugar de esto. Odiaba el tratamiento real, alguien me frotaba en la parte de atrás de mi cuello —ninguna cantidad de privacidad.
Torpemente miré sobre mi hombro y era un viejo amigo que no había visto en un tiempo.
"Hola." Toma me saludó con la mano que me hacía masajes. (¡No, para ninguno de ustedes enfermos él no me violó!)
Mi equipo y yo nos habíamos separado hace tiempo haciendo diferentes cosas que nos asignaba el Rey Kakarotto al azar.
"Demasiado tiempo sin verte." Dije apoyando mi rostro en la almohada.
"Demasiado." Se sentó junto a mí. Parece que Kakarotto finalmente lo dejó ir. "Pero ustedes dos todavía tienen un gran parecido. No parece realmente como que te hayas ido en ningún aspecto." Bromeó, "Realmente lo tenías preocupado cuando faltaste. Es divertido como debería ser al revés, los niños se escapan y los padres se preocupan. Bueno, puedo ver que no has perdido tus toques rebeldes."
"Y tú te has vuelto más charlatán después de ser la perra de Kakarotto."
"No tenía muchas opciones," Toma sonrió sin admitir que estaba disfrutando parcialmente la asociación. "¿Por qué es él así?" Preguntó.
"Se ve muy superficial como para atenerse sólo a mujeres u hombres."
"Uh... Él está bastante herido sabes." Toma dijo cambiando el tema.
"Por supuesto, acaba de derrotar al Legendario Súper Saiyajin Brolly."
"Eso no es lo que quiero decir."
Puse la otra almohada sobre mi cabeza, cosas sobre la vida de apareamiento de Kakarotto no era algo que me gustara escuchar.
"Y no es así tampoco." Toma gruñó por el giro de mis ojos. "Mira, sólo ve a hablar con él y aclara todo esto. Él está aislado en sí mismo desde que te trajimos y han pasado semanas. No que realmente me esté quejando pero finalmente me dejó ir."
Quitando la almohada le pregunté, "¿Qué quieres decir con Aislado?"
Me imaginé que tendría que comprobarlo. El Rey Kakarotto nunca le dijo a Toma nada de mi para buscar en su mente por la respuesta. Supongo que tendré que ir a investigar el asunto por mí mismo.
Como normalmente, iría y me reportaría de nuevo ante el Rey sin ningún problema. No importa en que situación haya estado antes. Pero no estaba esperando que me vieran, como teniendo un ojo flotando sobre mi hombro. Pensé que la seguridad alrededor mío era mala antes, ahora era peor.
Lo que no esperaba eran los dos guardias tratando de mantenerme fuera.
"¿Cuál es el significado de esto?" Pregunté.
"Lo siento," dijo Mauve, un alienígena azul con orejas puntiagudas, y largo cabello rojo atado detrás. "Pero el Rey ha pedido que nadie lo moleste."
"Te das cuenta que soy uno de los consejeros del Rey."
"S-sí señor," dijo Yam, un Saiyajin, y se tragó su miedo, "Pero él no quiere a nadie en este momento."
"¿Es eso?" Dije angostando mis ojos mientras hice un bonito cráter en la pared detrás de mí.
Ambos guardias estaban demasiado petrificados para moverse viendo que tenían el rostro azul. Mis habilidades no eran familiares para ellos. Caminando entre ellos y abriendo yo mismo la puerta crucé el umbral.
Toma tenía razón. Kakarotto realmente se mantenía aislado. La sala del trono casi siempre estaba vacía salvo por la figura en el trono. Misteriosamente tranquila, escuchando mis propios pasos rebotando en las paredes mientras caminaba por la larga alfombra roja. El Rey Kakarotto ignoró mi presencia apoyando su cabeza en su mano. Finalmente tuve su atención cuando me puse a unos pies del trono.
Oscuramente angostó sus ojos hacia mí, "Parece que la intimidación funciona para casi cualquier cosa hoy en día."
"Escuché que has estado aislándote," Dije amedrentándome, "¿Puedes explicar por qué?"
"Eres un Asesor no vienes a consolar." Sentenció simplemente el Rey Kakarotto.
"También soy tu padre en caso que lo hayas olvidado."
El Rey Kakarotto me dio una leve sonrisa, "Mejor así para no decir nada." Pude sentir el daño emocional, como abandono, desconfianza, y el ansia de aislamiento. No pude encontrar cual fue el detonante. Juré averiguarlo como hizo para bloqueármelo.
"Si ese es el caso entonces tal vez puedas responder una pregunta que me ha estado perturbando." El Rey Kakarotto giró sus ojos ante el pedido. "¿Dije algo después que me encontraste?"
Gruñó ante eso, "¿Qué estás haciendo, burlándote?"
"La última cosa que recuerdo es haber sido atrapado en el disparo y quedarme inconsciente. ¿Dije o no dije algo?"
El Rey Kakarotto permaneció en silencio. Parece que lo hice. "Lo hiciste, pero no es importante," mintió, apuesto que ese fue el detonante. Difícil de comprender porque estaba siento semejantemente infantil ante esto.
Suspirando y sin estar seguro porque dije lo que dije después, "Kakarotto..." el hizo una mueca de dolor ante el abandono de su título, "Lamento no haber sido lo suficientemente buen padre contigo o con tus hermanos a través de los años. Parece que he descuidado todas sus necesidades, por no estar ahí cuando alguno de ustedes más me necesitaba. Me he dado cuenta que he hecho un trabajo realmente de mierda con respecto a eso. Por lo tanto, comprendo tu desprecio ante mí como un padre." Con eso estuve a punto de alejarme e irme.
Sentí el Ki del Rey Kakarotto acercarse pero no escuché ningún paso. Más esperé ser volado en pedazos, en lugar de recibir un abrazo. La punta de su nariz tocó la parte de atrás de mi cuello. Otra vez, sin saber por qué lo hice acomodé mis brazos para abrazar a mi hijo más joven en respuesta.
Nunca comprendí esos inalterados y tranquilos momentos familiares hasta ahora. Kakarotto había bajado su poder tan bien como su guardia.
Finalmente tuve que darle una palmadita después de un largo tiempo, él inmediatamente limpió las lágrimas que formaba por ponerse sentimental. Aunque sentí un frío punto en mi hombro, parece que una de sus lágrimas escapó. No hice nada para deshacerme de ella.
"Nos vemos después Kakarotto," dije con un corto asentimiento antes de irme. Sólo una vez admitiré ponerme lloroso. Posiblemente siendo este mi adiós.
El Rey Kakarotto incrementó su poder, junto con él sentí que realmente no confiaba en mí ahora.
Sé que me fui por todas partes pero estos son acontecimientos importantes hasta este punto.
Esos mármoles que he estado cargando por años se llaman Esferas del Dragón, y se dice que conceden deseos. Solamente, nunca fui capaz de activarlas para que lo hagan. Desde que obtuve la primera he tenido sueños de un cierto planeta. Buscaría ahí por respuestas y cumpliría mi deseo con el fin de encontrar ayuda para nuestro universo. Pero primero necesitaba encontrarlo.
Poco después, tuve que ir a ver a Turles. Siendo la cabeza del departamento de ciencia Turles había desaparecido para trabajar en un experimento de él. Ni una vez le dijo a nadie sobre su proyecto botánico: El Árbol del Poder. Con él buscando por planetas adecuados para expandir nuestro territorio, era la manera perfecta para él para buscar a los candidatos idóneos.
"¿Qué demonios te trae aquí Bardock?" Turles preguntó notando que había entrado en el cuarto de observación principal, "no creo que esto sea para tu aliado."
"No lo es."
"Entonces aléjate fuera del camino de mi Personal." Advirtió.
"En realidad, estoy buscando algo específico." Dije tratando de entrar en su mente con dificultad. Mierda, parece que tendré que conseguir lo que quiero de la manera difícil. "Entonces, ¿encontraste algún lugar adecuado para tu proyecto botánico?" Dije con una sonrisa mientras sus ojos se ampliaron con estupor pensando que yo no sabía.
"No te metas en las cosas que no se supones que te tengas que meter." Dijo lo suficientemente bajo para que nadie pueda escuchar.
"Estoy muy seguro que el Rey Kakarotto le gustará saber sobre él."
"¡No lo harías!"
"No lo haré en tanto y en cuanto me muestres los planetas que tienes en tu lista."
El chantaje nunca parecía fallar. Él miró a sus alrededores con renuencia y me indicó seguirlo al pequeño monitor. El archivo no tenía una contraseña muy secreta: RADITZ, su ya muerto hermano hace tanto tiempo y extrañado compañero intelectual.
Es cierto que ante nada eran guerreros pero tenían otros intereses también. Turles hacia la botánica (no pregunten), Raditz a varias ciencias y Kakarotto a las astrofísicas. Curiosamente para los Saiyajin, ellos fácilmente entendían sus campos, por delante y por detrás. El Rey Kakarotto entendía lo suficiente para hacer los mínimos ajustes para mejor La Nova. Para cualquiera que no conozca sobre esto debe ser sorprendente. Suficiente con recordar sin embargo.
"Antes que hayas tropezado con un planeta clase M llamado Tierra, era uno de los mejores candidatos. No hay muchos en la galaxia que tengan los requerimientos necesarios y tuve que buscar en todo el universo. Espero que puedas mantenerme lo suficiente para conocer la diferencia."
"Sólo muestra la lista," Exigí sintiendo que se me estaba acabando el tiempo.
"Yendo más en el interior de la galaxia y un grupo de estrellas, sólo encontramos tanto como cinco estrellas hasta la fecha, que no estaban bajo el dominio Saiyajin... todavía. Juzzin, Carrozuno, M22-53 como es para la población local, Namek, y Zeus, saliendo de la galaxia hay-"
"Sólo muéstrame el interior de los planetas galácticos." Lo escuché cambiar la pantalla refunfuñando. Antes que pudiera decir algo había algo familiar sobre el que era verde, "¿Cuáles son las condiciones de este planeta?"
"Oxígeno, Nitro-" Se detuvo simplificando, "Es habitable. La gravedad es un décimo menor que la nuestra. También hemos recogido algunas anomalías por su energía mental."
Después de estudiar este planeta noté que coincidía con el que había soñado en el pasado. De alguna manera sabía que encontraría mis respuestas ahí.
"Gracias," Dije dejándolo preguntándose para que era realmente mi visita.
En ningún momento Turles me informaría pero realmente no me importaba más. Solamente tomé un paseo alrededor de la capital.
Luego sentí una presencia que me ha estado siguiendo desde mis cuarteles.
"¡Mierda! ¿Qué demonios quieres?" dije mientras la mujer salió detrás de un pilar.
"¿Ahora es esa la manera de hablarle a un viejo conocido?" Dijo Celipa.
Alcé una ceja a la extraña cosa que ella estaba usando sobre sus ojos. No tenía idea que se había convertido en una comandante, usando una pequeña capa azul. Aunque no había seguido mucho rastro de ella...
"¿Qué es esa cosa?" Pregunté y luego sacudí mi cabeza, "¿Cómo has estado siguiéndome Fasha?"
Celipa angostó sus ojos ante su viejo apodo, "Primero," apuntó a su rostro, "este es uno de los nuevos modelos de los Scouters. Puede detectar niveles tan altos como el del Rey sin romperse. Segundo, se me ordenó espiarte bajo órdenes del mismo Rey Kakarotto."
"¿Por qué?"
"Después de lo que sucedió en Mantra él ha estado un poco paranoico ahora pensando que todos están tratando de matarlo."
"¿Cómo supuso eso?"
"¿Recuerdas?" Estuve a punto de responderle cuando ella siguió hablando, "Dijiste que no se suponía que él sobreviviría. Él confió mucho en mí, al menos antes de darme esta asignación."
Luego finalmente lo entendí. "Preguntaría por qué te revelaste si me estabas espiando, pero nunca te imaginé siendo una líder rebelde. Entonces, que es esto, ¿una oferta para participar en tu rebelión?"
Ella apuntó, "Arruinas la diversión de todas las cosas cuando pareces saber todo. ¿Entonces que conseguiste en el departamento de ciencia?"
"Nada." Mentí. Ella todavía era su espía, no le podía decir nada.
"No te preocupes por mí que no le diré nada de esto a su alteza." Celipa lo dijo de una manera burlona. "Estamos de acuerdo en su seguridad como estamos en la misma página."
Hice una rápida revisada, era seguro confiar en ella, pero la cantidad de trabas que mantenía daba miedo.
"Estaba pensando en ir a Namek."
"¿Qué podría haber ahí?"
"Esperanza."
El silencio cayó entre nosotros mientras dije esto.
"¿Esperanza huh?" Celipa rompió el silencio, "¿Quieres decir que podría haber una manera realmente de detener al tirano?"
"Exactamente, pero necesito salir de este planeta. Es muy probable que tú no seas la única que me esté vigilando."
"Estoy muy segura que podremos salir de aquí sin que nadie lo note, démonos prisa. Vamos." Comenzó Celipa.
"¡Espera! Sólo necesito tomar una cosa." Dije dirigiéndome a mis cámaras para tomar mi diario o mi agenda, ¡o lo que demonios sea esta cosa!
La pequeña nave rebelde de Celipa estaba completamente sin marcas. Al igual que su grupo.
A medida que nos marchábamos y el resto de la tripulación fue cargando los suministros Toma logró encontrarnos. "¡Hey muchachos esperen!"
"¡Toma!" Dije, volteándome a él.
"¡Bardock, Fasha!" se detuvo ante nosotros. Celipa cruzó sus brazos y bufó. "El Rey Kakarotto acaba de poner seguridad alrededor de Vegeta. Fue justo cuando dejaste la sala del trono Bardock."
La tripulación estaba haciendo las cargas en la nave y me congelé volteándome a Toma.
"¡Qué!" Estaba atónito.
"¿Cuánto tiempo más hasta que esto entre en pleno efecto?" Preguntó Celipa.
"Eso fue hace diez minutos atrás." Dijo él.
"¡Maldición! Suficiente para salir de aquí inadvertidos."
"Tal vez podamos usar esto." Dije.
"Genial, tú usando tu cerebro." ¡Celipa y su inteligente boca!
"¡Cállate!" Aún molesto como siempre, "Esto tendrá que ser un secuestro planeado."
"Está bien" Dijo Toma alistándose abordo y después deteniendo sus pasos.
"¿Qué sucede?" Pregunté.
"Casi me olvido que se me está siguiendo. Me quedaré atrás pero necesito que me golpees."
"¿Qué?" Celipa y yo dijimos al unísono.
"Vine aquí a advertirles," Toma giró sus ojos, "Si todos nos vamos se van a dar cuenta que algo está sucediendo. Sólo hazlo creíble, los cubriré mientras sea posible."
"¡Maldición!" Maldije pero sabía que Toma no nos traicionaría. Luego incrementé la fuerza de mi puño y lo golpeé en la boca del estómago y pateé su cabeza. Creí que accidentalmente lo había dejado inconsciente.
"Gracias Toma," dijo Celipa.
Nos volteamos al otro y nos asentimos levemente. Con la ayuda de la tripulación lo hicimos al menos parecer como que fue una lucha y dañamos el puerto.
Una vez a bordo noté algunas miradas extrañas de las personas. Personas que no esperaba ver tan pronto, tres individuos Verdes con antenas en el puente.
"Llámalo una coincidencia," Habló uno de los navegantes —Lains— Supongo que estaba mirando fijamente. "He estado buscando por una buena razón para volver a casa."
Curioso pregunté, "¿Por qué te irías?"
No se ofendió por mi pregunta —no que quisiera decir algo, "Me fui cuando era niño y no he vuelto desde entonces."
"Podríamos quedarnos sin espacio una vez que lleguemos allí," dijo Tecrago ayudando a sus hermanos a ajustar los controles.
"He escuchado que los Nameks son una raza pacífica." comenté.
"Es cierto," dijo el tercero —Glus, "Por lo que podríamos no encajar. Hemos estado viviendo bajo este maldito sistema desde que éramos niños."
"Si perdemos más tiempo aquí van a encontrarnos." Celipa movió su brazo, "Sácanos de aquí Lains."
"Sí, señora." Lains ahora tomó pleno control de su estación sacando a la nave fuera de la atmósfera de Vegeta.
"Tailin, ¿alguien siguiéndonos?"
El Saiyajin moviendo las armas apretó un par de botones ajustando los ángeles en las cámaras de la nave. "No en este momento, todavía está claro."
Celipa dio un suspiro pero no la alivió o su ansiedad en el momento.
Con eso nos fuimos.
Mientras que a bordo de esa nave —que he denominado "Desconocida"— seguía evocando todas las cosas que habían sucedido en mi vida. La mayoría de ellas eran cosas de las que me arrepentía, y como todo se volvió una mierda. Especialmente, como se volvió de malo a peor después de recibir esta maldición mía.
Namek estaba muy cerca de Vegeta para mi gusto. A una semana de distancia para ser preciso. Ojalá que el Rey no use la Tele Transportación para llegar ahí o arruinará todos mis planes. ¿Por qué no la usé yo? Cuando se utiliza la Tele Transportación hay que hacer un gran esfuerzo. Por lo que mostraría mi anterior ubicación y pondría en peligro a los que han estado alrededor.
Un planeta más que fui el primero en aventurarme por mi cuenta. Los demás estaban establecidos como un campo base. Sin guía me imaginaba que con mis sentidos iría a la aldea Namekiana más cercana.
Luego sentí un cambio de poder. ¡Maldita mujer! Celipa comenzó a seguirme pero no hice protesta en detenerla. Permitiéndole creer que estaba siendo elusiva.
Deteniéndonos en una pequeña aldea que aparentemente parecía vacía aterricé en su vacío centro. Celipa descendió del cielo y abandonó la idea de seguirme discretamente.
"No veo a nadie," dijo ella.
"Ellos están aquí," angosté mis ojos sintiendo a todos esconderse, "Revisa tu Scouter."
Celipa presionó el botón izquierdo. Como una constelación de estrellas todos los veintisiete puntos aparecieron con sus poderes individuales. "Bien otra vez," me dio una perezosa sonrisa, "Como siempre. ¿Qué es esta extraña lectura desde ese salón?"
"¡Sabemos que están aquí!" Grité.
"No queremos lastimarlos," Celipa gritó igual de fuerte, "¡sólo vinimos a hablar!"
Con eso, una de las puertas de las casas en forma de cúpula se abrió y una persona salió. Claramente un anciano, parecía una clara versión de los Namekianos con los que vinimos. Me miró fijamente sin darse cuenta que yo estaba adentrándome en su mente. En todo lo que pensó fue en proteger a las Esferas del Dragón y a la aldea.
¿Cuántas de estas Esferas del Dragón hay por aquí?
"Estamos familiarizados con ustedes Saiyajin." Hizo un gesto tomando nota de nuestras colas, "Sabemos que no se irán sin intentar tomar este planeta."
"No lo queremos." Dije, ganándome su ceño fruncido, "Escuché que Namek es el único lugar donde podré obtener respuestas." Saqué una de mis Esferas del Dragón que llevaba, recibiendo una mirada de horror. "Dígame como usar estas Esferas del Dragón y dejaremos en paz a su pacífica aldea."
Tragando su miedo dijo, "¿Qué planea exactamente si le digo?"
Bajé la vista poniendo mi esfera lejos. Esperando estar sólo con uno de ellos para revelar mi deseo. "Mi deseo es detener todo el sufrimiento en la galaxia." Hice contacto visual con el anciano. "Para eso necesitamos ayuda para deshacernos del Rey Kakarotto, líder de la mayoría de los Saiyajin."
El anciano angostó sus ojos, "... ¿Y qué le da el derecho de hacer participar personas ajenas en su batalla?"
"No tengo ningún derecho." Admití avergonzado.
"Aún así," Celipa interrumpió, "ya lo hemos involucrado por venir aquí."
"Veo." Él se alejó, "Olvídese de las Esferas del Dragón que llevas. Vengan." Él más invitó que ordenó.
Estaba sorprendido por ser invitado. Volteándome para ordenar que Celipa se quede atrás, ya estaba siguiéndolo. Ni modo, los seguí también.
Dentro, había más Namekianos. Los niños se estaban escondiendo detrás de los ancianos y escuché sus temerosos estremecimientos.
Habiendo sido conducido por el corredor ahí estaba. Una masiva, roja, Esfera del Dragón de cuatro estrellas que ponía a la mía en vergüenza. "Comprendo el destino de nuestro mundo. Usen nuetras Esferas del Dragón en cambio."
"¿Por qué no podemos usar la mía?" Pregunté.
Ellos siguieron ignorando mi pregunta, "ve con el Patriarca de Namek, Guru. Él te puede ayudar en la búsqueda para encontrar las otras Esferas del Dragón."
"Está bien," Averiguaré con este Guru que hay de malo en las mías.
"¿Entonces esta es nuestra?" Celipa puso sus delgadas manos bajo ella alzándola del pedestal. Era más liviana de lo que pensamos que podría ser, accidentalmente empotrándola en el cielo raso.
Cubrí mis ojos, avergonzado, "Deberías haber probado tu fuerza antes de hacer otra cosa."
Los niños miraron sorprendidos a la Esfera del Dragón.
Celipa cruzó sus brazos, "¡Pues como se suponía que lo iba a hacer contigo corriendo de esa manera!"
No estaba de humor para perder tiempo discutiendo y la saqué del techo.
El anciano habló otra vez, "Si necesitan un lugar para quedarse no duden en pedirlo."
Echando un vistazo alrededor de los asustados rostros había que preguntarse si éste era senil. No parecían que verían con agrado nuestra compañía.
"Lo haremos cuando llegue el momento." Dije yéndome con la Esfera del Dragón. "¿Cuál es tu nombre de todos modos?" Le pregunté cansándome de referirme a él como Anciano.
"Tulo,"
"Yo soy Celipa," se presentó.
"O para nosotros Fasha," sonreí sabiendo cuanto odiaba ella ese nombre.
"¿Y tú extraño?" Preguntó Tulo.
"Bardock."
"Entonces los veremos a ustedes dos de nuevo." Dijo Tulo mientras comenzamos a irnos.
"¡Esperen!" Uno de los niños corrió hacia nosotros.
Me detuve, sin voltearme al mocoso pero esperando por lo que tenía que decir.
"¿Qué sucede niño?" Preguntó Celipa.
"Esas son las Esferas del Dragón de estrellas negras, ¿verdad?" Preguntó recordando un cuento de hadas, "¡Por favor no las usen! Podrían traer una catástrofe aún mayor que la que pueda hacer el Rey de los Saiyajin!"
"Tendré eso en mente." Dije y con eso despegué dejando a Celipa un poco atrás.
Momentos más tarde nos encontramos con el llamado Guru. Sé que estas personas son altas ¡pero este era enorme y antiguo! Era difícil de decir si estaba durmiendo o no. Su asistente estaba más que complacido de concedernos una audiencia con él.
"Eres diferente de los otros Saiyajin," nos sorprendió cuando habló.
Bajé mi vista a mí ahora cola dorada. Como un efecto secundario desde el momento que volvió a crecer después de la Tierra.
"No es exactamente lo que quise decir." Guru rió, "Has cambiado mucho desde la primera vez que te iniciaste como guerrero. A pesar de que has realizado muchas buenas acciones hay una oscuridad que gobierna tu corazón."
"No hay mucho que elegir. Voy a cometer un acto sólo natural para un Saiyajin."
"¿Sacrificarte por un bien mayor?"
Me burlé, algún sacrificio.
"He escuchado los llantos de otros mundos. Confío que será fiel a su palabra." Prácticamente me dio la Esfera del Dragón de una estrella. "No tengo necesidad de despertar ningún poder dormido en tí. Lo has descubierto hace mucho tiempo."
Sentí una vida irse e inmediatamente activé mi scouter. "¿Qué demonios fue esoe?"
"Una de estas ranas no nos dará la Esfera del Dragón."
"¿Qué dije sobre matar a los Habitantes?"
"Um..." Lo escuché tartamudear.
"Ve a través de las pruebas, lo vamos a hacer legítimamente y si hay alguien que mate a los Namekianos otra vez tendrán que responderme." Se quedó en silencio por un momento esperando por una respuesta, "¡ENTENDÍ!" Grité.
Recibí un montó de gritos '¡Sí señor!' antes que el scouter quedara en silencio"
La imagen de Bardock parpadeó.
"Hey ¿qué está sucediendo?" Preguntó Goku.
"¡Kakarotto!" Vegeta regañó otra vez, "No lo tocaste otra vez, ¡o sí!"
"No espera," Mirai Trunks dijo apartándolos, "¡miren!"
"Esta es mi última y definitiva entrada" Dijo Bardock, "Hemos juntado todas las Esferas del Dragon de Namek gracias a nuestros nuevos amigos." Entonces se quejó, "Todavía no tiene sentido por qué no pude usar las mías." volviéndose coherente otra vez, "Esto no es sobre mí, sino por la inminente amenaza. El Rey Kakarotto viene en camino y si no lo derrotamos aquí perderemos nuestra única posibilidad de deshacernos de él. Pero el problema es que no hay nadie entre nuestro ámbito de esta realidad que pueda derrotarlo. Si ya vieron las entradas anteriores entonces entenderán en que clase de problemas estamos. ¡Estoy pidiendo por cualquiera de los luchadores más fuertes ahí para que venga a ayudarnos! Poniendo a un lado mi propio orgullo Saiyajin les ruego que nos ayuden." La imagen de Bardock miró alrededor y se detuvo como reconociendo a cada uno de ellos en la habitación. "Sé que este es un largo disparo. Si lo consideran, usen al dragón para venir a nuestro universo." La imagen de Bardock comenzó a desaparecer. El Diario se apagó por si solo.
Goku tomó el diario y se puso de pie pensando.
"Goku," dijo Mirai Trunks, "¿Te das cuenta cuan ridículo suena esto verdad?" Creyendo que ir a una realidad alterna podría ser más que arriesgado.
"Sí, pero." Goku miró intensamente a la cosa, "Este Diario tuvo que venir de algún lugar." Goku se emocionó, "Y piensa en un oponente fuerte ahí."
----------
