Aquí yo actualizando xD traje la segunda parte, como había prometido, así que nsdskkjsd espero les guste mucho!


Capítulo 11

"La fiesta de despedida de Laetti. Parte 2."

Ya tenía demasiada hambre. Habían pasado aproximadamente cerca de media hora. Sacó de su bolso una caja de papas fritas con un pedazo de hamburguesa, calmando su hambruna.

No estaba de ánimo como para contestarle el teléfono a Castiel. Él seguramente la regañaría con un grito seguido de palabras hirientes o como decirle "eres una idiota, ¿Por qué confiaste en Karla? ¡Sal de ahí de inmediato!" siempre ha sido así el carácter de ese pelirrojo. Sin embargo, así le gustaba a ella. Sólo quería escuchar su voz ahí.

Así que, para poder matar el aburrimiento, decidió tararear una canción. Era bastante nostálgica y a veces le recordaba todos los momentos al lado de Castiel. Sacó de su bolso un espejo, billetes de cincuenta y llaveros que Rosalya le había regalado los meses anteriores.

Ya había pasado casi cerca de cuarenta y cinco minutos y la espera hacia que se pusiera en modo de desesperación. ¿Hasta cuándo esperaría a que alguien la rescatase? O al menos un equipo de rescate. Estaba totalmente sola y no sabía si había más chicas en los demás cubículos. Un silencio mortal y la luz aun encendida.

Cerca de una hora y ni señales de nada. Ya su celular ni siquiera estaba sonando y no estaba escuchando ruido del exterior, ¿Acaso la fiesta se había terminado y se fueron sin percatarse si quiera de su ausencia? Eso era muy cruel. Derramó más lágrimas.

—¡Lynn! ¡Amiga! ¿Dónde estás? Soy yo, Rosalya. ¿Por qué ni siquiera contestas el teléfono? Te he estado llamando como loca, creí que Karla te había dejado atada o algo—Se escuchó a una preocupada Rosa, buscando a su amiga por los cubículos.

Ya en su momento de "drama" y abrazándose a sí misma como animal indefenso, el tan sólo haber escuchado la voz de Rosa y no la de Castiel gritándola, hizo que dejase de temblar de los nervios. Ya sus lágrimas habían cesado y recuperó la compostura.

—¡Rosa! Por favor sácame de aquí. Si Castiel se entera de esto, seguro se armará una pelea en la fiesta de despedida de Laetti y no quiero eso. Ni siquiera podría mirarlo a los ojos.

—En realidad… tuve que sacarle la información a Amber.—Confesó Rosalya, desviando la mirada. Seguidamente haló del pomo del cubículo en donde se hallaba Lynn.

Lynn sonrió en sus adentros, soltando una pequeña risita boba. Como siempre, le gustaba cuando su mejor amiga se metía en líos por ella, haciendo travesuras por doquier. Se levantó del frio suelo de baldosas, ayudándole a jalonear la puerta.

—Tengo miedo, debo salir rápido de aquí, ¿Qué tal si Karla me gana y me arrebata a Castiel? ¡No quiero eso! Tanto que me esforcé para que él pudiese fijarse en mí, Rosa…

Seguía empujando con fuerza. Nada. ¿Qué especie de "condimento" le había echado Karla a la puerta? Se resbalaba entre sus manos, haciendo parecer inútiles sus esfuerzos.

Sin embargo, ya Rosalya tenía un plan en mente muy bien jugado por si acaso a la zorra esa se le ocurría hacer algo como aquello. Así que, con mucho cuidado, sacó de su bolso de hombro una especie de hebilla color fucsia y, utilizándolo en modo de llave, utilizó la punta del filo para poder incrustarla en la perilla del cubículo; dejándolo sin seguro, haciendo que Lynn saliese de ese reducido lugar, estrellándose de nuevo.

Ambas se miraron fijamente a los ojos, seguido de un conmovedor abrazo aunque a Poochie le gustaba dramatizar las cosas; lloriqueando de forma infantil en su hombro, maldiciendo a Karla, Amber y a Dake por hijos de puta y contándole su sufrimiento. ¿Cómo pudo ser tan idiota? ¿Cómo pudo haber comenzado a confiar en ese rubio?

Rosalya simplemente suspiró, agarrándola de la mano para que pudiese lavarse el rostro más cómodamente. Estaba muy preocupada por ella, ¿Cuánto había llorado?

—Te dije que no confiaras en esas zorras, en especial en Dake.—La reprochaba con los brazos cruzados como una mamá enfadada—Eres muy ingenua y ellos se aprovechan de eso.

Lynn, a la vez que se lavaba el rostro e intentaba secarse con una toalla seca de por ahí, asentía con la cabeza; reprimiendo las inmensas ganas de golpear paredes o destrozar puertas de los cubículos del baño. Estaba totalmente encabronada.

—Ya me tengo que ir. Gracias Rosa, eres muy buena amiga. Le demostraré a esos tres diablillos lo que soy capaz de hacer, entonces, ¡Ya no me verán como la Poochie de Castiel!

En la fiesta, parecía que todo el mundo se estaba divirtiendo. Había demasiada comida que Lynn se había esforzado en comprar en cada uno de los almacenes, los familiares de Laetti estaban conversando acerca del viaje en avión que le esperaba a su pequeña, a la vez que se burlaban y comentaban sobre la dura actitud de Castiel.

En medio de todo el bullicio, Armin y Alexy se estaban divirtiendo con la comida; literalmente. Armin se quejaba acerca de los tacos mexicanos mientras que Alexy hablaba sobre lo duro que se ha comportado Kentin con él en las últimas semanas. Deducción: parecían dos cotorras y vecinas chismosas hablando de sus experiencias.

En ese momento aparece Kentin con cara de pocos amigos y una expresión asesina en su rostro. Es como si estuviese clamando diciendo en su mente "Odio a todos los presentes en esta fiesta". Violetta se hizo a un lado, abriéndole paso. Estaba asustada.

—Ay Kentin, ¿Ahora qué te pasa? Parece como si estuvieses en tus días, ¿Seguro que no quieres que pongamos música de bachata o algo? Necesitas urgente una novia.

—Tsk, ni siquiera toquen ese tema, estoy hasta los cojones. ¿Saben dónde está Lynn? Hace un momento la vi con Dake—Les inquirió con esa aura de frialdad de siempre.

Los gemelos se intercambiaron miradas de angustia, tragando saliva. No querían ser descubiertos. Dake le había pagado quince dólares a cada uno a cambio de su silencio.

—Eh… no, no Kentin, ni siquiera los hemos visto, ¿Sabes? Nosotros sólo estamos comiendo taquitos y probando la dulce gaseosa que Lynn se molestó en comprar, es muy modesta ¿Sabes? Aunque también debe ser una buena bailarina… y no, no sabemos nada acerca de que Karla se haya ido al baño para tenderle una trampa a Lynn.

Armin, por supuesto, le metió un codazo a su hermano gemelo de forma disimulada; sonriendo alegremente delante de Kentin. Sólo rogaba a que él no levantara sospechas.

—¡No! N-no, no es necesario que le mientan de esa forma a Kentin, chicos. Ustedes se hacen llamar amigos de Lynn y ni siquiera tienen la valentía para decir las cosas de frente, sólo porque Dake les dio a cada uno quince dólares… ¿En serio pueden ser tan crueles?

—¡¿Eh?! Violetta tú cierra la boca que igual prometiste silencio, y no exactamente hizo falta que él te sobornara con dinero ni con sexo, le prometiste una pintura, ¿No?

—¡No hablen si no saben! Ustedes siempre están pendientes de la comida que ni se dan cuenta de lo que sucede a su alrededor. Él ahora debe estar burlándose de nosotros.—Se atrevió a decir la pequeña, enfureciéndose. No soportaba todo esto.

—¡Basta! Ya, en serio, no me interesa con qué pudo sobornarlos Dake, pero no permitiré que él tome ventaja del asunto y mande a sus súbditas a hacerle daño a Lynn.

—No lo veo posible, él siempre quiere hacer sus planecitos él solo, no es raro que no nos hubiese pedido ayuda.—Resopló Alexy, dándole un sorbo a la gaseosa de limón. No tenía mucho qué argumentar.—Además, ¿Cómo podría hacerle daño a Lynn? Él está en el balcón de la casa coqueteando con una chica, aunque… no veo a Lynn.

Kentin abrió los ojos como platos al escuchar la frase "Él ahora está en el balcón de la casa coqueteando con una chica" esas palabras, de alguna forma, le hirieron. ¿Y si se trataba de una especie de atmosfera de confesión hacia Laetti? Sería algo insólito.

—Nah, no te preocupes, Lynn es demasiado inteligente como para caer en sus trampas que hasta un niño de cinco años puede hacer.—Habló Armin chasqueando la lengua.

A decir verdad, ese no era el problema. Por lo que recordaba en su antiguo instituto, Lynn siempre ha sido de ese tipo de chicas dulces, bondadosas y despistadas que fácilmente podrían caer en el juego de cualquier persona. Corrió rápidamente al piso de arriba.

—¿Uh? Chicos… estoy preocupada… ¿Qué tal que le hubiese pasado algo a Lynn? Ella es muy buena amiga con nosotros, inclusive le hizo una fiesta sorpresa a Armin, ¡No podemos quedarnos callados!—Reprochó Violetta, corriendo detrás de Kentin.

Alexy suspiró pesadamente, dejando la bebida en la mesa principal. Miró a Armin como en modo de complicidad, dándole a entender que debían hallar la manera de encontrar a Lynn sana y salva. Después de todo, Violetta tenía razón. Lynn ha hecho mucho por ellos.

…..

—Estupendo… ¡No puedo creerlo! De nuevo esa estúpida Poochie y Rosalya se salen con la suya, ¿Cuándo será el día en que por fin le ganaré una batalla? Tsk.. ¡Es molesto! Qué bueno que tengo algo de maquillaje para poder ocultar las heridas. Sólo espero que nadie lo note porque sería la burla del colegio… Agh, y lo más importante ahora… ¡¿Dónde están Karla y Dake cuando los necesito?! Todo el plan se fue al caño.

—Aquí estas, zorra del infierno. ¿Qué? ¿No te fue suficiente con el moretón que Rosalya te dejó en el ojo? Lo tenías bien merecido y no creas, yo lo vi todo hace unos minutos.

Escuchó esa voz y rápidamente sintió un escalofrío en su columna vertebral, percatándose que se trataba nada más ni nada menos que de Castiel. Así que se volteó de costado, observándolo a los ojos. ¡Demonios! ¿Cómo había sido capaz de haber descubierto su plan maestro? Retrocedió por si de pronto a él se le ocurría pegarle.

De repente, al pelirrojo no se le ocurrió mejor idea que chasquear los dedos, haciendo que de la nada y detrás de él, aparecieran Kentin junto con Violetta, Los Gemelos, Iris, Melody y Rosalya, mostrando una cara de pocos amigos; bastante decepcionados.

Como si ya se hubiesen puesto de acuerdo para quemar en la hoguera a las brujas, comenzaron con pasos lentos; acercándose a ella hasta tal punto de casi acorralarla en uno de los balcones de la casi mansión. Intentó pedir ayuda a gritos, haciéndose la inocente. Sin embargo, Armin le selló la boca con cinta adhesiva; acallando sus gritos y obligándola a recostarse sobre el suelo de rocas pequeñas, haciendo que estrellase su rostro con éstas. Violetta observaba aquél espectáculo, pero ni siquiera se inmutó.

Dolor. Frustración. Arrepentimiento. Ahora ni siquiera se atrevería a volver a dirigirle la palabra en el colegio, en serio. ¿Cómo podía llegar a ser tan hija de puta? ¿Qué le ha hecho Lynn de malo? Simplemente detestable. Se acercó a ella, propinándole una bofetada.

—Siendo honesta, me gusta verte así, indefensa, atada y sin ni siquiera escupir barbaridades. Es un espectáculo. Eso te lo mereces por haber sido tan cruel con Lynn.—La golpeó de nuevo pero esta vez con más fuerza. Esa ya no era Violetta.

—¡¿Qué están haciendo?! ¡Parecen monstruos! ¡Déjenla en paz!—Apareció Laetti, demasiado confundida y sorprendido por lo que estaba presenciando.—¡Quítenle la cinta!

Rápidamente, en un abrir y cerrar de ojos, se acercó a ella; quitándole la cinta adhesiva de la boca, haciendo que la rubia se atragantase y escupiese, intentando regular su respiración. Enseguida todos se separaron pero aun así, mirándole con el desprecio de siempre. Ya nada volvería a ser lo mismo y no se ganarían su perdón tan fácilmente.

—Ya, ya todo pasó. ¿Te hicieron daño de más? Mejor vamos a mi habitación, allá tengo un kit de primeros auxilios. ¿Quieres que llame a tus padres? Para que te recojan, o tal vez quieras que llame a Nathaniel. Él está abajo hablando con Dake y con Melody.

Amber carraspeó un par de veces, negando con la cabeza. En ese momento aparece Nathaniel junto con Dake y Lynn. El rubio estaba muy preocupado y sólo exigía explicaciones.

—Obvio todo fue culpa de Dake, él desde un principio planeó todo esto—Confesó Violetta, decidida a hablar de más.—Admítelo ya. No soportas el amor de Lynn y Castiel.

Todos callaron al instante, formando de nuevo un silencio demasiado incómodo en el ambiente. Todos los presentes se miraron entre sí, intentando hallar explicaciones lógicas por parte del rubio artificial. Él gruñó a lo bajo, maldiciendo a Violetta por haber sido tan traicionera e igualmente a Los Gemelos. Ni con soborno obtuvo lo que quería.

—Ya, lo admito, ¿Y qué? Al final, todos son una bola de perdedores inadaptados. Ni siquiera un par de zorras como Karla y Amber podrían alcanzarme o seguir mis pasos. Si, admito que mojé de champagne a Lynn a propósito para que ella fuera al baño y Karla la encerrara y así tuviese oportunidad con Castiel. Las utilicé a las dos. Son tan estúpidas.

Iba a seguir de más, ya comenzando a hablar más basura de la necesaria, cuando de repente sintió un puñetazo en todo su rostro; haciendo que cayese al suelo, atónito. Gruñó fuerte entre dientes, sobándose la mejilla y sintiendo que su ojo ahora estaba morado. Apoyó sus codos en el suelo de rocas, observando a un Castiel furioso.

¿Quién ahora estaba siendo dominado por la situación? Solo, indefenso, con miradas de perversión y frustración rodeándolo. Las chicas lo miraron con cierto recelo, señalándoles el dedo medio. Amber, en su mente, sólo quería ahorcarlo con una soga.

Karla también se percató de la situación, alcanzando a escuchar lo que Dake había dicho anteriormente. Se sintió una completa estúpida. Sentía asco de sí misma. No sólo Lynn había caído en su juego del niño bueno, sino que ella también y mucho peor. Observó por última vez a Castiel, suspirando. Definitivamente, después de esto, ya no volvería a intervenir en su relación con Lynn nunca más. Ya no quería más problemas.

Después de un par de minutos más de silencio, se escuchó escaleras abajo una voz autoritaria llamando a Laetti. Al parecer, ya la fiesta había terminado y todo el mundo se había ido bastante satisfecho a sus respectivos hogares. Todo el mundo se retiró de allí, dejando a Lynn y a Castiel completamente solos. Se abrazaron de forma emotiva.

Querían pensar, por al menos unos minutos, que ya nada ni nadie podría separarlos. Lynn avecinaba un mar de lágrimas sin bote salvavidas a la vista mientras que él la seguía abrazando con cariño; acariciándole la cabeza. Le dio un beso en la frente. No quería asustarla más con sus gritos y palabras hirientes. Si, definitivamente había un futuro que les esperaba.


¡Si, por fin! Por fin se hizo justicia ¿no creen? xD bueno, creo que me emocioné escribiendo este capítulo y ya cuando me di cuenta, jsdksjkdjs simplemente no podía parar mis deditos! Espero que les haya gustado. Creo que entre mañana, el sábado o domingo estaré subiendo el cap 12. Perdón por los horrores ortográficos si es que hay xD ¡Gracias por haber leído hasta aquí!

Nyny Out.