A veces la persona a la que nadie imagina capaz de nada, es la que hace lo que nadie imagina

11 - Hisses of Love

Aunque él lo pensó, James se le adelanto en aquella simple y corta frase: Hay que deshacernos de Dumbledore. Tuvo un ligero y satisfactorio cosquilleo, que Potter fuese el de la iniciativa es más que glorioso. Claro, hay un ligero problema y es que esto es igual o más difícil que domesticar a un dragón, tira en lo imposible y nadie lo negara.

Estuvieron todo un mes haciendo teorías, pruebas, planes y demás asuntos pertinentes a su complicado deber y ya lo tenían listo para ejecutarlo. Pensaron hacerlo el doce de diciembre, puesto que ese día ya no habría un solo estudiante en el colegio y realmente fue un acuerdo unánime -a base de Crucio's, Bellatrix fue la primera en hacer un drama-, en que no hacia falta inmiscuir a la población estudiantil.

Refinaban los detalles más mínimos al respecto, todos en la misma sala de la guarida oscura. Fuera de esta Sirius y Remus aguardan a que James salga con las indicaciones de su curso de acción. El mayor de los Potter había pedido a sus dos amigos no inmiscuirse de más, ya bastaba con uno solo -dos teóricamente hablando-, con la marca oscura y corra riesgo de encarcelamiento.

El problema a toda preparación, como en todos los planes de Voldemort desde hace ocho años, se fue a la basura lo sistemático por un inconveniente que solo dos en esa sala pudieron notar. El lord calló a media conversación, hizo su vista a la ventana y James se mostró casi tan distraído como él.

Beware, beware, be skeptical
Of their smiles, their smiles of plated gold. Deceit so natural
But a wolf in sheep's clothing is more than a warnin

Una enferma sonrisa tensa marcó el rostro del lord oscuro, sin explicación alguna y la expresión de James hizo más que aturdida y furiosa al mismo tiempo

Bah-bah-black sheep, have you any soul?
No sir, by the way, what the hell are morals?

Jack, be nimble, Jack, be quick. Jill's a little whore and her alibis are dirty tricks
So could you...

—Iremos, ahora. —se levantó de su lugar y tomó al túnica negra que permaneció colocada en el espaldar de la silla casi trono en la punta de la larga mesa.

— ¿My lord? —Lucius se mostró extrañado por eso. Por lo general no toma decisiones tan importantes de manera apresurada. Al abrir la puerta fue evidente el estado errático apenas controlado de Remus, que con brillantes ojos dorados se muestra ansioso.

No respondió nada. Los Mortifagos se comulgaron con sus mascaras y túnicas negras. A medida que andaban fuera de la guarida Voldemort pudo sentir un cosquilleo aun más fuerte proviniendo de su espalda, como si Harry estuviese ahí recostado y haciendo cuenta de un detalle muy importante para ambos con relación al enemigo en común.

Silbó al mismo son, quién sabe si James, Sirius y Remus también escucharon esa parte del burlón aullido.

Tell me how you're sleeping easy
How you're only thinking of yourself
Show me how you justify
Telling all your lies like second nature
Listen, mark my words: one day (one day)
You will pay, you will pay
Karma's gonna come collect your debt

Aparecieron a las afueras de Hogwarts. James hizo aparecer la espada de Godric Gryffindor. Con los ojos cerrados y sosteniéndolas con ambas manos dejó su magia fluir, el viento se precipitó. Voldemort cerró los ojos y los abrió de golpe.

—El heredero de Godric Gryffindor te ordena...

—El heredero de Salazar Slytherin te ordena...

Las puertas del santuario abrir para el mal expulsar y nunca más dejarlo entrar.

James clavó la espada en el suelo y la enorme barrera blanquecina que cuidaba todo el terreno del castillo se hizo visible, agrietándose hasta finalmente romperse. Voldemort sonrió con ojos entrecerrados y satisfecho. Los Mortifagos no tardaron en adentrarse como aquella estela de humo negro que son usualmente.

— ¿No ira con ellos? —pregunta James con extrañeza.

—Este maldito lugar es enorme. Sé cómo llegar más rápido.

El de ojos marrones nunca dejara de sentir escalofríos por al forma animaga de Voldemort, es sencillamente horrible a su forma de ver. Lo que no iba a negar, es que su velocidad al correr es envidiable. Tanto él como Sirius se hicieron con su forma animaga, el último tras haber convertido a Remus en un perro similar a él.

Así inicio la carrera de llegar a Hogwarts... Al menos los que están fuera de esta y los que están dentro tienen sus propios asuntos.


— ¡No hay tiempo para esta clase de cosas, Granger! —reclama Draco por ver a la chica detenerse y rebuscar en ese bolso que Harry le regalo en su cumpleaños pasado. Tenía el hechizo de expansión que puede meterse a un dragón ahí dentro y tener espacio.

— ¡Y yo te digo que necesitamos esto! —rechista rebuscando con aire furioso. Hastiada tomó su varita—. ¡Accio Felix Felicis! —la botella ambarina saltó de inmediato a sus manos. El rubio la miró impresionado.

— ¿Qué Harry no había ganado esa cosa?

—Así es, me la dio hace como una semana. —explicó abriendo el pequeño frasco y tomando un par de gotas, se lo tendió a Luna que la imitó al igual que Neville, quién se mostró confundido.

— ¿Por qué no se la quedó él?

—La pregunta es porque te lo dio a ti. —increpa Draco con aire receloso. Harry pudo dársela a él.

—Porque entre tu y yo, yo sé cuando es buena idea usarla ¡Tú la hubieras olvidado en tu habitación junto a tus tantos productos de cabello! —Acusa. Draco giró levemente la cabeza para que no se notara el sonrojo avergonzado, aquello no era del todo falso. Posiblemente la hubiera usado para algo muy distinto también.

En el frasco quedaba al menos una porción más y teniendo el mundo brillante con instrucciones no saben si realmente es buena idea no tomar más y que el efecto dure el doble. Luna fue la primera en correr, sabrá ella que es lo que veía.

Se transformo en su forma animaga y salió por la una ventana. Una explosión a su lado izquierdo los sorprendió apenas, pues habían visto que ocurriría y se hicieron al lado completamente opuesto, apenas y tenían un poco de polvillo en sus ropas.

— ¡Profesora McGonagall! —exclamó Hermione al ver a la profesora entre los escombros. La mujer bufó, uno que otro cabello se salió de su siempre firme peinado.

—Que oportunos... —bufa Severus con una pequeña herida en al frente. Draco subió las escaleras de la gárgola, el agujero dejaba un paso. El rubio y Neville llegaron a un curioso escenario.

Harry está dentro de una especie de burbuja enorme de color verdoso, Luna está rasguñando la mano de Dumbledore donde este tiene el anillo que vieron en la mano de Harry desde el inicio del año. La chica pudo quitarle el anillo al director, cuya mano se vuelve negra muy lentamente.

— ¡Mi varita, Draco, dámela! —apresura el de lentes desde donde está.

Aunque iba a hacer lo que pidió, se precipitó hacia él como la poción de la suerte indicaba y unos segundos después, tras ver la cara de Harry supo porque fue así. Dumbledore había cogido al varita con núcleo de pluma fénix y la rompió. Tomó con prisa al varita de Draco.

¡Finite Incantatem! —la burbuja desapareció. Cogió el anillo del suelo junto a los fragmentos de madera que Dumbledore tiro descuidadamente y salió corriendo junto a los otros. Neville bloqueó -para sorpresa del mismo-, un hechizo punzante de parte del director dirigido a Harry.

— ¡ve al bosque prohibido, ahora! —ordena Severus. Al divisar a Dumbledore apunto rápidamente— ¡Sectumsepra! —lo desvió, desgraciadamente.

— ¡No los pienso dejar aquí!

— ¡SOLO HÁGALO POTTER! —gritó McGonagall con paciencia cero. A empujones y jalones fue arrastrado lejos de la escena para su rotundo fastidio. Los pasillos parecían más largos y laberinticos que nunca por motivos que desconoce.

— ¿Cómo sabias que debías darme tu varita? —preguntó a Draco, este hizo una especie de sonrisa.

Felix Felicis. —fue la escueta respuesta.

—Bebe lo que queda, debe ser lo-

Apenas tendió el frasco este fue tirado a un lado y el contenido se derramó. Vieron en dirección a lo que ocurrió. Dumbledore tan impasible como siempre se encontraba ahí, caminaba a paso lento con la mano ya negra.

—Me siento decepcionado de usted, Señor Potter, todos estos años pensé que sabría hacer lo correcto, parece que me equivoque enormemente...

— ¡Yo no...!

—Acabar con Tom era su único trabajo y no ha hecho otra cosa que seguir su rumbo. Pues bien, debo acabar con los dos yo mismo. Si uno muere, el otro lo hará y yo habré salvado al mundo mágico de sus dos mayores amenazas.

— ¡Bombarda! —el hechizo golpeó la pared a la derecha y con aquella nube de humo y trozos de roca pudieron darse a la fuga.

— ¿¡Que hacemos!? —Neville parece al borde de un ataque de histeria.

— ¿¡No ven nada!? ¡Para algo es la poción! —quisquilla Harry.

— ¡SOLO NOS SEÑALA A TI! —reclamaron los cuatro al mismo tiempo. Harry ladeó la cabeza ¿Qué iba a poder hacer él ahora sí...?

—Es... el segundo piso... —murmuró deteniéndose, el foco se le prendió—. ¡vamos al baño de las niñas!

— ¿Enserio? ¿Quieres al baño AHORA? —Draco lo iba a pensar el mayor loco del mundo.

— ¡Solo síganme!

Esquivando alumnos confundidos y con Hogwarts pareciendo una especie de macabro laberinto cada vez más enrevesado lograron llegar al lugar indicado—ÁBRETE—. El lavabo se hizo a un lado y sin importar mucho el asunto se lanzó por al cañería. Hermione empujó a Draco, sabiendo que este no lo haría.

Luna y Neville saltaron, la rubia con esa alegría chispeante tan característica. Apenas se cerro el lavabo obtuvo una explosión y aunque lo intento, la entrada ya no estaba para que el director del colegio pudiera entrar.

Llegaron pronto a la cámara de los secretos, con un Malfoy fantaseando alegre por estar ahí. Harry se planto en medio del lugar, frente a la gran estatua de Salazar Slytherin.

Ven aquí, el heredero te necesita... No les sugiero mirar mucho. —comenta con una mueca. Ya los cuatro tenían la mirada clavada en el suelo. Harry captó que Félix Felicis no los dejaría morir como idiotas por la mirada del basilisco... Que hacer acto de presencia sacó un chillido de Neville y Hermione.

—aunque es genial ¿De que nos va a servir una serpiente kilométrica? —interroga Draco viendo en la medida de lo posible. El basilisco bajó la cabeza y Harry dio una que otra palmada en la piel fría.

—Bueno, pues para-

Un temblor hizo al basilisco rugir brevemente. Todos vieron al techo y se preguntaron muy seriamente de donde vino eso, más que temblor en la tierra, se sintió como si el castillo -la parte más mágica de este-, hubiese vibrado por algún cambio que posiblemente no ha ocurrido antes o en mucho tiempo.

Harry pudo notar que el basilisco está inquieto. Miró arriba, parpadeó varias veces—Parece que tendremos más ayuda... —. Hermione no supo si eso es bueno o malo, el tipo de ayuda que Harry pudiera recibir y de quién se la dará deja muy claro que algo saldrá espectacularmente mal.

...

El caos cundió en Hogwarts de una manera bastante ridícula, los alumnos corren por todos lados sin un orden; Mortifagos revoloteando por todo el lugar -cual maripositas negras-; aurores que nadie sabe como llegaron al lugar; Hechizos disparados en todas direcciones y uno que otro cuerpo inconsciente por el suelo.

Esperando que sean realmente inconscientes y no otra cosa.

Por no decir que una bestia que nadie entiende corriendo por los pasillos. Su pelaje negro y amenazantes colmillo aleja a cualquiera. Un par de perros y ciervo hicieron acto de presencia. Estudiantes de primer año que acorralados entre un grupo y otro apenas pudieron encogerse para evitar la marea de encantamientos.

— ¡vayan a su sala común, ahora! —James los cubrió a todos con un hechizo de defensa, cosa no muy fácil.

—Si quieren seguir vivos mañana les aconsejo venir muchachones. —nadie preguntó que hacía Fred Weasley en el lugar, los menores lo siguieron sin dudas. George se puso al lado de James que lo ve interrogante.

—Que podemos decirte, algo nos atrajo hasta acá. Como un par de perritos a los que chiflaron. —explica el pelirrojo con divertida sonrisa. James negó con la cabeza ¿Qué clase de alcance tiene Harry?

— ¡Es un lobo, no te lo preguntes y disfruta que trae ayuda! —dice Sirius pasándolo de largo en pleno duelo con ese auror que le cae mal y tanto así que no recuerda su nombre.

— ¿James? —Nyamphadora lo vio casi espantada de que no estuviera ayudando a los aurores... al fin y al cabo, es el líder de departamento.

—Créeme, no hay tiempo para explicarte. No estaría haciendo esto si no fuera una buena razón. —afirma haciendo un Patronus que se alejó prontamente.

Tonks no se lo pensó mucho para seguirlo, al fin y al cabo sabe que James no haría nada así de extraño sin que sea por una buena causa... Que seguramente involucraría a su hijo, por ende, nada malo. Shakelbolt no tuvo que preguntar nada, el seguía a James como si nada.

— ¿En donde mierda está? —gruñe, es muy difícil ubicar a Harry -cosa muy rara, y está empezando a molestarse. Saltó al cuello de un auror desprevenido y siguió su camino, su hocico y colmillos ensangrentados gotean

Tuvo que parar y así mismo esquivar una columna enorme que estuvo a nada de caerle encima. Miró arriba ¿Por qué las armaduras de roca del castillo se mueven? No tiene idea y preferiría no saberlo tampoco, así como meterse en su camino. Evitó ser pisoteado, McGonagall iba atrás de estas estatuas.

—Apresúrese de una vez, antes de que me arrepienta. —advierte la mujer.

No dijo nada, siguió su recorrido y una vez llegó al segundo piso tras tanto lío se escondió y cambió de forma por el hechizo punzante en su dirección. Sonrió asomándose brevemente. Ya entiende donde está Harry y porque el viejo no había aparecido antes.

—Llegaste muy pronto, Tom. —rodó los ojos, obviamente no se cansaría de llamarlo así.

—Yo diría que llegue tarde, pero si llegue ¿asustado, anciano? —pregunta mordaz y seguro de que así es.

Antes de cualquier otra interacción hubo un fuerte temblar y la ruptura del suelo del baño por cierto basilisco que tenía tiempo sin ver ¿Qué por qué salió de esa manera tan peculiar? Posiblemente el muchacho y su grupo que sale del agujero son al explicación más obvia a esto. Antes de que pudiera morder a Dumbledore este se desapareció.

—Hablando de dramatismo... —murmura caminando en dirección a la gran bestia—. Busca a Dumbledore, apriétalo tan fuerte que los ojos se le salgan de la cara, pero no lo mates. —indica.

— ¿Me recuerdan en que momento se supone que el Lord Oscuro es... guapo? —pregunta Hermione, Harry hizo una nerviosa expresión. Voldemort se acercó e inclinó frente a él, arrugó un poco la expresión.

— ¿No te cansas de arruinarme los planes? —lo vio con extrañeza ¿a que se refiere? —. Lárgate de aquí, no tengo tiempo para evitar que te maten o salvarte, vine por el viejo.

—Menudo cariño... —murmura Hermione.

—Silencio, Granger, no tientes mi muy delicada paciencia con los de tu clase—inquirió con una torcida sonrisa—. Desaparece de aquí con ellos Potter. —indica moviendo la mano con desdén.

Está bien, ahora lo necesita bien lejos y de esa manera no habría riesgo de que Dumbledore lo use en contra suya o por el contrario, James tenga motivos para ponerse en contra suya. Desgraciadamente Harry tiene muchos factores encima y mientras más lejos mejor. Claro, hay un problema ye s que Harry tampoco tenía muy pensado hacer caso de manera tan sumisa.

Al menos no en esta ocasión.

— ¡Sabe tu debilidad! —se detuvo y volteó a mirarlo—. Él ya lo sabía, puede que ahora-

Se tapo los oídos por el rugido tan potente del basilisco. Antes de poderlo parar a base de un Imperius Harry salió corriendo—Draco, ve por él y llévatelo de aquí—. el rubio asintió antes de darse a la fuga, Luna y Neville no tardaron en imitarlo. Hermione por su parte se quedó ahí en pie.

— Teme que Harry sufra ¿cierto? —inclinó la cabeza, Hermione tuvo bastante miedo por esos ojos rojos llenos de desquicie—. A-al fin y al cabo, si el muere, usted también... —su voz fue muriendo a cada palabra.

—He toreado al muerte más de una vez. Si lo mantengo vivo es porque me da fastidio buscar la manera de hacerlo de nuevo por su culpa. Ahora, Granger, te lo advierto por última vez... Desaparece de mi vista o me encargaré de que tus padres tengan una visita. Sí, sé dónde viven, como se llaman y cualquier truco que se te ocurra será en vano. Lárgate. —siseó y con aquella amenaza no tardó en irse también.

Al menos tiene sentido de preservación, un punto para ella. Nagini se subió a sus hombros y se movió con ella en forma de estela de humo negro por todo el colegio. Todos los alumnos se acumulan en dos puntos clave, las mazmorras y en los jardines. James y Sirius hacen lo suyo con eso.

Hay algún que otro cadáver, no es como que le importe realmente aquello. Se detuvo junto a James, teniendo la capucha puesta y la poca luz no es posible verle la cara, apenas un destello de los rojizos ojos.

—Tu hijo dejó suelto un basilisco. Hazme un favor y no te mueras ¿quieres?

—¿¡BASILISCO!?

—Sí, un bicho de más de quince metros de largo, posiblemente lo que rugió...

James -como se hace costumbre para todos el día de hoy-, corrió para perseguir aquella silueta oscura, pidiendo a McGonagall que evitara más muertes de las que ya hay en el colegio. Antes de entrar en el gran comedor encontró que hay una cola ENORME y escamosa tiesa en la entrada de este.

—Que coño... —con espada en mano -por pura precaución-, entró. La escena es, en sí, bastante curiosa. Harry está de alguna forma que desconoce bajo el basilisco, Voldemort y Dumbledore con la demostración más espectacular como se hace un duelo de vida o muerte; Draco, Hermione, Luna y Neville intentan mover el enorme cadáver.

— ¿¡Que se supone que hacen aquí!? —quisquilla. Harry se mostró sorprendido de ver a su papá ahí.

—Preguntaría lo mismo, pero hay al menos siete toneladas de carne aplastando mis piernas. —gimotea ya un poco desesperado por ese pequeñísimo asunto.

—Al mismo tiempo —indica sacando la varita. Al imitarlo apuntaron—. Wingardium Leviosa. —Aunque costó bastante pudieron lograrlo y Harry salió de debajo de la bestia.

—Dumbledore me la tiró encima ¡La mato! —reclama. James prefirió no decir nada, el también pararía a un basilisco que tiene en frente—. También rompió mi varita y quiere que-

— ¡Luego hablamos de esto Harry...!

— ¡NO! ¡ES AHORA! ¡ÉL SABÍA QUE LOS IBA A LLAMAR! —abrió los ojos con sorpresa ¿Cómo que...?

— ¿Cómo que sabía...? —Draco se mostró confuso por aquella pequeña información. Harry tomó la varita antes de decir nada.

Alarte ascendare. —Harry literalmente salió disparado hacia arriba. Voldemort por pura inercia vio arriba.

James creó una barrera por la bandada de aves oscuras que podrían bien matarlos por al potencia en la que vuelan en su dirección. Dumbledore aprovechó el momento de distracción y realizo el hechizo Aqua eructo, por lo que aparte de casi inundar el gran comedor creo una enorme burbuja que atrapó a Voldemort.

—Sabes, Tom, me preocupaba enormemente el hecho de tus Horrocruxes... Pero me tranquilizo mucho el hecho de que siempre he tenido uno bajo mi control—admite con tono calmado, Harry evitaba caer con Arresto momentum—. Uno del que ni aun ahora estás enterado y que tenía pensado que tu mismo destruyeras... pero no conté con que este iba a quererte tanto. —alzó la mirada y Voldemort aun con los intentos de salir de su liquida presión lo hizo.

Por un momento y cual flechazo vino a su mente ese momento tan extraño en que el diario fue destruido. Vio todos los trozos de su alma...Y a Harry, el muchacho de ojos verdes junto a ese trozo de su alma que no recuerda haber separado de la original. Dio un grito que metió mucha más agua a sus pulmones. Usando la magia más pura de su ser explotó la burbuja. Cayó ligeramente agotado al suelo.

—Maldito viejo—quejó, Dumbledore alzó al varita decido a atacarlo, pero...

— ¡EXPELLIARMUS! —fue como una honda expansiva que los golpeó a todos de improvisto. La varita de Dumbledore cayó al suelo y Harry sin querer soltó al de Draco, precipitándose al suelo. Afortunadamente cayó sobre el basilisco, amortiguando su caída.

— ¿Qué fue eso...? —preguntó James sacudiendo la cabeza, aturdido.

—La varita... —Voldemort la miró y luego a Harry—. CÓGELA, APÚRATE, AHORA POTTER. —ordena con prisa y aire iracundo.

— No entiendo, que tiene esa varita que la hace tan especial. —Hermione vio a James que tuvo un vago recuerdo de uno de los puntos del plan original. En ese plan, solo Voldemort podía luchar contra Dumbledore pues debía quedarse con la varita y...

—Oh mierda... ¡Expelliarmus! —aunque le dio de lleno a Dumbledore, este apenas retorció. Con prisa Harry hizo lo que Voldemort indico y una vez tuvo al varita en sus manos sintió un fuerte chispazo.

Es un placer conocerlo, mi señor.

Sus ojos se hicieron negros por un instante, al igual que todo a su alrededor. Sintió mucho frío. Una mano esquelética que se llenó de carne y demás lentamente paso por sobre la suya. Contrario a su tacto frío, sintió como hierro caliente que hizo una marca en su mano. El anillo en su dedo anular reluce con oscuro brillo y siente ligero calor en la capa de invisibilidad entre su ropa.

Está como adormilado y atento al mismo tiempo. Es confuso, sin lógica, más aún por aquella figura similar a un dementor que cambia lentamente hasta parecer su madre, la única diferencia es que sus ojos, las cuencas... Son negras y vacías.

Humano que siempre has tenido mi favor, por fin has llegado a ser mi señor... será todo un honor.

—Qui-quién es... —balbuceó viendo de nuevo todo el lugar, mucho más destruido que hasta hace unos segundos.

—El amo de la muerte. —dijo Dumbledore con los ojos cuadrados de impresión.

— ¿Amo de la muerte? ¿Ah? —Neville vio a todos lados en busca de uan explicación.

—Harry reunió las reliquias, se hizo el señor de la muerte. La capa de Invisibilidad, la piedra de la resurrección en el anillo y la varita de sauco. —explicó Luna con ese airecito soñador tan suyo, sin dejar escapar la impresión.

— ¿¡Tu sabias de la piedra?! —exclamó Hermione.

—Algo así.

—Muy... bien... —murmuró Draco, sintiendo que tiene una sobrecarga de información en este momento.

— ¿¡Qué esperas, Potter!? ¡MÁTALO! —exige Voldemort levantándose.

—pe-pero si yo no puedo matar a nadie. —apretó la varita en sus manos, ni siquiera a Dumbledore podía matarlo. Él no es nadie para decidir por la vida de otro ser humano.

— ¡ERES EL MALDITO SEÑOR DE LA MUERTE! ¡MÁTALO! —insiste. Sabe que no podría hacerlo por valores morales, pero joder que el niño debía tener un punto de quiebre y querer asesinar ¡Ninguna persona puede ser tan pura! —. ¡¿POR QUÉ CREES QUE TE REPUGNA?! ¡TE HIZO AL MISMA MIERDA QUE A MI CUANDO TENÍA CATORCE AÑOS!

— ¡ESPERA, NO SE LO DIGAS! —quisquilló. Harry no hizo otra cosa que apresurarse y darle la varita a Voldemort, temblando.

—Y-yo no lo puedo hacer. —Voldemort la empujó de regreso, observando con cinismo al de ojos verdes.

—Él te violó ¿sabes? Solo para herirme te violó, porque sabe que por tu maldita parte lobo eres mi otra mitad y, sin darme cuenta... Un Horrocrux. Te rompió, niño, lo hizo solo para romperme más a mí. —la sensación descompuesta lo hizo saber que de hecho, hizo algo mal. El labio de Harry tembló.

— ¿Que…? No... eso... eso no pasó... yo... —empezó a gimotear hasta llevarse una mano al pecho, sintiendo que le duele, que esa herida que tiene se abre y lo hace verse igual que su alma.

Cuarteado.

Quebrado.

Roto.

—Ahora mátalo, véngate de lo que te hizo mátalo. —insiste. Claro, debió recordar que Harry es más sensible y lo único que atinó a hacer en ese momento fue llorar con gritos desgarradores que afectaron a toda la manada.

Quizá la idea si podría llegar a Harry, pero no ahora—ustedes dos... —. Al haber retrocedido un par de pasos dio cancha libre a Dumbledore, quién con espada de Gryffindor en mano se planteó atacar al muchacho que no presta atención mínima a su entorno.

— ¡HARRY! —el gritó fue casi masivo, pues los que apenas llegan al comedor -como Sirius y Remus-, vieron el momento en que alzó al espada y finalmente la clavó.

Harry abrió y cerró la boca, con sus ojos llorosos y rojos. La sangre mojando su ropa y dando ese olor que detesta: sangre humana. Se escuchó al tos y el peso encima suyo lo sentó en el suelo, casi acostado boca arriba. Sus irises en un tono dorado anhelante.

—No sé cuántas... malditas veces debo decir que... eres un cachorro... demasiado inocente...

—To-Tom...

—No s-sé... pero morir... en este instante no suena... tan mal... —balbucea apartándose ligeramente.

La hoja plateada, bañada en veneno de basilisco está clavada en su pecho, habiendo hecho un mínimo rasguño a Harry. Los brazos se le aflojaron, ya no podía abrazarlo como hizo en ese arranque de instinto tan primario como cuidar a su alma gemela. Para él todo se desvaneció, por segunda vez en su existencia está muriendo, pero por alguna razón no lo molesta.

Lo entristece, porque su alma gemela lo iba a llorar.

—Tom... Tom, Tom ¡TOM! —Dumbledore sacó la espada. Podía usarla por ser un Gryffindor desgraciadamente—. No... No me abandones... ¡AAAHHH!

Su grito, muy literalmente, derrumbo paredes y personas sin compasión. Dumbledore cayó atrás y su manada rodó hasta casi salir del lugar. Observaron anonadados como la magia negra se comulgaba alrededor de Harry hasta volverse una figura enorme y encapuchada similar a un dementor.

Harry también se veía diferente, adulto para ser más exactos. Su cabello largo y tan desordenado como siempre. Seguía abrazando el cuerpo de Tom que sangra. Aunque retrocedía la muerte se acercó como el mal augurio que es verla y cogió a Dumbledore con una de sus enormes y de forma acelerada se fue volviendo más y más viejo hasta que se hizo un esqueleto y este polvo.

Lo que quedó en la mano de la muerte fue un espectro blanquecino con ligero brillo celeste. Se esfumo tras unos segundos. La muerte al igual que eso se desvaneció lentamente, pero Harry seguía viéndose igual y llorando a Tom en sus brazos.

—Harry...

—Él... él no puede morirse, él me dijo que no lo haría... —sollozó angustiado, su voz mucho más gruesa de lo normal.

—En teoría no estaría muerto... Hay trozos de su alma vagando por ahí ¿no? Quizá si las hallamos todas. —comenta Sirius con tono pensativo. Ese tipo salvó a su ahijado, lo menos que puede hacer es devolver el favor por más que lo odie.

—La primera vez que murió regreso sin necesidad de traer los Horrocruxes. Deberíamos repetir el mismo ritual y será todo ¿no?

—Su alma está muy dañada, no podrían traer de vuelta ese fragmento y sin ese que es donde se almacena su mayor esencia no servirá de nada—acota Luna, mermando el animo casi detectivesco—. Pero... Harry ata ese trozo de alma.

—Es decir que...

—Si Harry lo hace, puede que sea ese trozo faltando y juntar los demás. —concluye Hermione pensativa.

—Somos lobos, no nigromantes para-

—Puedo hacer el Moon Howling —interviene Harry, interrumpiendo a Remus que alzó una ceja—. Lo único que nos separaba es la razón... algo propio del cerebro humano y ya no es otra cosa que esencia y alma... Si hago el Moon Howling el vendrá a mí.

—Lamento informarte que eso solo se hace en Luna llena Harry ¡no hay manera en la que no... pase algo entre medio! —acota Severus.

—Realmente falta más de una semana Harry ¿Qué piensas hacer con eso? —James no podía estar bien viendo a su hijo como si tuviera su edad, daba un repelús tremendo. Harry vio a Voldemort, más pálido que nunca.

—Yo arreglaré todo... Vayan a Bulgaria para ese día ¿sí?

— ¿Qué? No, espera, Harry-

Cualquier intento de convencerlo de que era mala idea murió cuando desapareció. James se despeino y rezongo con fuerza. Porque debió heredarle la necedad a Harry... y Lily también, tanta terquedad en un solo ser no debía ser saludable para nadie. Menos para él que quiere evitar que sufra...

—Esto es malo... No creo que pueda mantenerse el tiempo que falta de aquí a la Luna llena. —Remus mueve las manos nervioso.

—¿Por qué no lo haría? —pregunta Draco con genuina preocupación.

—Lo vio morir, justo frente a él y por salvarlo... Harry podría no aguantar el dolor. —se vieron entre todos.

—No podemos hacer más que esperar al diecisiete de Diciembre... Por lo demás, hay que arreglar este lugar, enviar a los estudiantes con sus familias...

Junto a McGonagall comenzaron a poner orden en el desastroso castillo, empezando por ir a tirar el cadáver del basilisco para evitar que ningún idiota fuese a mirarlo a los ojos sin querer. Lo que si es cierto, es que nadie -y con esto me refiero a los alumnos-, se preguntó que ocurrió para que los Mortifagos partieran.


Teniendo todos los Horrocruxes en sus manos lo hacia sentir extrañamente nostálgico. Extraño porque nunca había estado tan cerca del ser completo que es su -momentáneamente-, difunta pareja. Gracias a Lucius tenía a los Mortifagos trabajando al ciento veinte por ciento de su capacidad para arreglar los destrozos del colegio.

Obviando a los que son criminales buscados como Bellatrix, Rodolphus, etc., etc. Por no decir que el rubio también evita que estos se vuelven en contra suya por ser el niño que vivió y por el cual su líder está, nuevamente, muerto. Esto no podía serle más indiferente así como lo es cualquier necesidad básica.

Si, consume su magia como un imbécil al forzarse a no dormir, comer o cualquier otra cosa que no sea mantener la concentración en la última y más fuerte vibración que es el alma de Tom, revoloteando a su alrededor por hacer que así sea. Ser más grande también es extraño y el cabello largo un tanto incómodo, llega hasta casi los talones.

Lo intentó cortar, pero todo lo que usa se rompe al intentarlo. Aprendió a hacer trenzas para evitar pisarlo cada dos por tres. Habla con Nagini, examina por millonésima vez que los ingredientes para la resurrección de Tom sea exitosa. Eso claro, con ligeros detalles extra para que sea funcional.

Solo hará un cuerpo nuevo, el anterior está muy herido e incapaz de sanarse aun con la varita de sauco en sus manos. El enlace espiritual sería mediante el Moon Howling, por lo que debe hacer el ritual del cuerpo antes de la media noche, aun si es una hora antes.

Colocaría todos los fragmentos de su alma en ese cuerpo, se aseguraría de que sea un ser lo más completo posible aun si está fisurado... Serán iguales ¿Qué tendría eso de malo? Se pregunta incluso si él reaccionara bien a lo que piensa hacer... es casi sin su permiso ¿no?

—Perdón por molestarte, Lucius. —sonríe débilmente al rubio que bufa.

—Es como ayudar a mi señor de todos modos.

— ¿te gustaba mucho servirlo?

—No es algo que lo incumba. —cerró los ojos sonriendo, bueno, se había tardado en ser arisco.

—Puede cambiar mucho cuando lo traiga de regreso. No creo que sea siquiera cercano a lo que tu esperas. —Lucius miró por la ventana un momento y luego a Harry de nuevo.

—De no haber cambiado a como era antes posiblemente Draco estaría muerto o... No lo sé. Los cambios nunca son malos, incluso cuando tendría que tragarme Muggleborn— Harry ladeó suavemente al cabeza—. Prefiero apartar a los Muggles, son una peor plaga por su estupidez.

— ¿Cómo supiste de...?

—Soy su mano derecha, me contaba los cambios que pudiera haber. —replica con aire ofendido saliendo de al habitación. Harry jugueteó con el hueso sacado de la tuba del padre de Tom y vio a Nagini.

¿Crees que me odie por devolverle casi toda su alma?

Lo dudo. El amo es necio por el hecho de no tenerla, quizá pueda darse cuenta de lo malo que es estar sin ella.

Suspiró con la pesadumbre embargándolo junto al sueño. Quería dormir, pero tenía la impresión de que si lo hacia no iba a poder lograrlo. La soledad es extrañamente fuerte a pesar de estar relativamente cerca. Suspiró mirando al cielo, bueno... Es la alcoba en la que se vieron por segunda vez, puede decirse que esto trae un aire mucho más nostálgico del que debería.


— ¿Qué pasa si no viene? ¿Qué pasa si mi hijo ya está muerto y yo no tengo idea de donde está? —quién puede parar la paranoia justificada de James Potter... básicamente nadie. El hombre ve impaciente al bosque, aguarda que Harry salga de él para demostrar que todo ira bien a pesar de lo delicado e imposible del asunto.

—Si estuviera muerto hasta tu los notorias, respira profundo y piensa en... no sé, venados danzarines. —amonesta Severus con la misma ansiedad, solo que él tiene al decencia de no demostrarla tan abiertamente.

— falta poco para que debamos empezar, si aun está con nosotros, debería apurarse un poco. —comenta Byal con inseguridad, esperando de la misma forma que ese niño aparezca. Menudos dolores de cabeza da a su familia, entiende que no es intencional, pero esta gente debe tener unos nervios reforzados para sobrevivir.

Pasaron alrededor de veinte minutos y antes de que se dijera algo más de entre el bosque hizo aparición lo que estaban esperando. Harry venia junto a Lucius, quién carga el cuerpo que sabrá cuanto tiempo tiene de haber sido creado. James estuvo con las ganas de correr y abrazar a Harry, pero se logró contener por verlo.

Estaba ojeroso, pálido y notablemente agotado, casi arrastrando los pies con la larga melena moviéndose por el fuerte viento. Una vez llegaron junto a ellos, frente a la fogata dejaron el cuerpo en el suelo, Harry colocó los Horrocruxes en el suelo y todos los que no sabían que ocurriría se hacen atrás.

—Esto será increíble... —comenta Fred a su hermano que asiente. Luna y Hermione se agarran las manos con nerviosismo. Draco apenas ve a Harry de soslayo, como si no quisiera hacerlo en realidad.

Harry se arrodilló y recostó la cabeza de Tom en sus piernas, el fuego mágico a su lado lo alumbra parcialmente con ese tono amarillento. Abrió la boca y la cerró a los pocos segundos, apenas puede ver, se siente literalmente muerto. Su alma soltó un suave y lastimero aullido y tras unos segundos el fuego chispeó en color verde.

I've been hearing symphonies
Before all I heard was silence
A rhapsody for you and me
And every melody is timeless

Abrió los ojos más que sorprendido. Está ocurriendo de nuevo... El alma de Tom está llamándolo, es como si aullara aunque es en realidad un ruego a que no se aleje ahora que está más completo, ahora que está ahí.

Los lobos a su alrededor se dejan llevar por el inicio apenas melodioso por el alma rota y repartida en objetos.

I wanna feel the way that we did
that summer Night, Night
Drunk on a feeling
Alone with the stars in the sky

I cant find the key without you

No coinciden en letra, puesto que cada uno tiene algo diferente que decir, un anhelo diferente. Nagini brilla por unos instantes y aquella luz brillante que se desprende de ella revolotea hasta entrara al cuerpo que empieza a respirar débilmente.

And now your song is on repeat
And I'm dancin' on to your heartbeat
And when your gone I feel incomplete
So if you want the truth
I just wanna be part of your symphony

El sonido fue más claro, más fuerte y emocional que antes. Harry le acaricia los cabellos. Lo ocurrido con Nagini ahora pasa con el guardapelo de Salazar Slytherin en el suelo. Las respiraciones se volvieron más constantes y el color invadió el rostro pálido como el papel.

I've looked for love in every stranger
Took too much to ease the anger
All for you, yeah all for you
Symphony~
I've been running through the jungle
I've been crying with the wolves
To get to you

Aunque sonaba ligeramente moribundo, sentía el alma de Tom, incluso ya que estaba incrustada junto a la suya, apegarse con desesperación. Una especie de sonrisa tonta surgió en sus labios mientras cierra los ojos y apoya su frente en la contraria, formando un pantalla con su cabello.

Like a love song on the radio
Will you hold me tight and not let go?
To get to you to get to you

El fuego más grande no puede ser, tanto que no hay ni rastro de nieve en el lugar. Los lobos continúan con aire emocionado de que finalmente este pasando esta unión. El traspaso del fragmento en la copa ocurrió.

Sorry if it's all too much
Everyday your here I'm healin'
And I was runnin' outta luck
I never thought id find this feelin'

Ahora también respira por la boca, ve su pecho subir y bajar, alzó la cabeza un poco, relamiéndose los labios para continuar con el vaho frío que se escapa de su boca.

I wanna feel the way that we did
That summer night night
Drunk on a feeling
Alone with the stars in the sky
Every melody is timeless

El fragmento del anillo. El alma de Tom se convulsiona en un intento de apresurarse a estar completa, a volver a ser lo que fue a pesar de las cicatrices que van a quedar en ella. Se desespera, intenta ser nuevamente.

And now your song is on repeat
And im dancin' on to your heartbeat
And when your gone I feel incomplete
So if you want the truth

To get to you to get to you

Llora y canta con desespero agónico, exigiendo que Harry siga aullando, que la arrulle mientras se sana a si misma sin darse cuenta de que su gemela lo ayuda en eso. Una vez la parte más pequeña, la que estuvo revoloteando alrededor de Harry entra en contacto...

I just wanna be part of your symphony
I've looked for love in every stranger
Took too much to ease the anger
All for you yeah all for you
I've been running through the jungle
Symphony~
I've been crying with the wolves
To get to you

Abre los ojos, viéndose heterocromaticos. Uno de ellos es rojo, el derecho y que refulge; El izquierdo es marrón ocre, casi dorado o miel que mira arriba en un intento desesperado de distinguir donde está a pesar de saberlo

Like a love song on the radio
Will you hold me tight and not let go?

To get to you to get to you

Se siente extraño. Hay algo que no es suyo en su interior llenando ese hueco que debería haber por el trozo de su alma destruido -Gracias James Potter, gracias-, Todo se aclaró finalmente, lo primero en ver fue ese rostro cansado y lloroso...

I've been running through the jungle
I've been running with the wolves
To get to you to get to you
I've been down the darkest alleys
Saw the dark side of the Moon
To get to you, to get to you

Alzó una mano y le acarició la cara, entreabriendo los labios. Harry tomó esa mano entre las suyas, recostando aun más su mejilla al sonreír tembloroso.

And now your song is on repeat
And I'm dancin' on to your heartbeat
And when your gone I feel incomplete
So if you want the truth...

Su recitar fue mucho más claro ahora, bajo y como si quisiera que solo Harry lo escuchara. El aire desquiciado y lunático ya no está en sus ojos heterocromaticos.

To get to you, only to get to you...

Hey, te dije que no iba a morir ¿Por qué esa cara? —pregunta en siseos.

Harry apenas pudo mantener la sonrisa unos segundo a antes de alzar la cabeza y cubrirse con un brazo los ojos, sollozando. La manada entera se volvió un mazacote de alegría por haber finalizado exitosamente el último y mejor Moon Howling de Harry. Tanto que fueron casi aplastados por todos.

— ¡MALDITA SEA! JAMÁS EN MI PUTA VIDA CREER QUE IBA A DISFRUTAR TANTO VERTE VIVO. —Lloriquea Sirius apretando a Tom en un abrazo, este no se guardó al mueca de asco.

—Este momento es la mayor ironía de nuestras vidas. —suspira Remus, con una mano en el estómago que no había dejado de doler por los nervios.

—Si... nunca creí que sería tan feliz de ver al Lord oscuro vivo, sano y salvo. —Hermione se acomodó el cabello tras las orejas. Antes de decir nada más -principalmente para que lo dejaran-, Sirius se separó y vio en otra dirección.

— ¿James...? Oh...

— ¿papá? —Harry apenas pudo levantarse. Veía muy borroso por estar sin lentes y muriendo de... ¿sueño? ¿Hambre? ¿Gastar su magia a lo tonto? El mayor de los Potter tenía a alguien en frente. James sonrió nervioso.

—No creí que te vería de nuevo... De verdad que yo... —su sonrisa se acabo por quebrar—. Lily yo-

Oh vamos, James, puedo irme en paz por fin y me vas a despedir llorando—hizo un puchero, esa reminiscencia azul blanquecino—. Siempre te estaré cuidando... Ya lo tuyo y mio esta hecho al fin y al cabo ¿no? —gira en dirección a Harry que se acerca y Tom se apresura a socorrerlo para que no se caiga—. Ya tiene a quién lo cuide... Más que a si mismo. Oficialmente nos hemos graduado.

—Pero yo-

Adiós James, aunque no me mires me mantendré a tu lado. La muerte no me detiene. —asegura besando la frente del hombre y desapareciendo en un soplido. James intento agarrarla sin éxito alguno. Su nariz enrojeció e intento aguantar las ganas de llorar a pesar de estarlo haciendo ya.

—Papá...

—No seas necio ¿Qué rayos estás haciendo para estar tan mal? —pregunta con el entrecejo fruncido. Harry no respondió, tan solo se desplomó en la inconciencia apenas sujetado por su alma gemela.

Su apariencia física volvió a ser la de un adolescente de dieciséis años -uno más bajito, pero ya me entienden-, James los observó y se acercó con las manos en los bolsillos, Tom lo sostiene en brazos, complicado por el cabello tan largo y grueso.

—Más te vale hallar la manera de hacerlo feliz, de otro modo voy a creer que es incluso mejor dejarlo morir para que no deba sufrir por culpa tuya. —advirtió arrancándolo de los brazos del recién resucitado. Tom lo observó con ese mismo aire receloso. James se fue de la escena con su hijo en brazos.

—Un poco falta de respeto... Nada raro en un Potter. —opina Lucius. Rodó los ojos tomando al varita.

— ¿Algo de lo que deba enterarme? —Lucius y Severus se vieron un instante, como pensando en la manera en que deben dejar caer la pequeña noticia de que Harry estuvo dirigiendo a los Mortifagos y otros asuntitos varios.

Como por ejemplo poner bajo amenaza al Ministerio, dejando a este sin ministro -que era ya de por si provisional-.

—Sí, mucho —vio con cierto grado de fastidio y desinterés a Byal—. No creerá que todo esto fue un simple arreglo bonito ¿o sí?

—En parte—admitió—. Por el otro, sé que desgraciadamente ese niño tiene una cadena en mi cuello y yo en la suya, así que...

—al menos lo considera su igual. —comenta aliviado y Tom expuso una mueca ligeramente sorprendida por sus propias palabras. Muy bien, que el maldito Alpha le diga que se le viene encima y así se omitirá muchos dolores de cabeza.

Como el que tiene encima, pero este es culpa de Harry al cien por ciento.


Sintió que la cabeza iba a reventarle cuando abrió los ojos. Giró incómodo encontrándose solo en su pequeña tienda de cuando está en Bulgaria. Suspiró con desanimo, tenía al ligera ilusión de que iba a estar Tom con él e iban a hablar cara a cara.

Quizá un beso, no pide mucho, solo que estuviera ahí ¿O si es mucho?

Ignorando el dolor corporal se vistió con uno de esos ponchos gigantes que suelen usar los lobos en el lugar. Salió y se encontró con que es de madrugad aún. Suspiró con pesadez ¿Por qué despertó tan pronto? Sea como sea, quiere estirar a pesar de todo.

Luego de tronarse básicamente toda las articulaciones del cuerpo se dio cuenta de que Draco estaba a unos cuantos metros de la tienda. Caminó se sentó junto a él, el rubio lo miró un instante antes de volver la mirada al frente.

— ¿Estás enojado conmigo o algo así?

—te desapareciste por más de una semana y cuando regresas todo lo que haces es enlazarte al lord oscuro ¿Esperas que este buen humor? —la pregunta capciosa hizo a Harry dar un chillido de perro herido—. ¿Sabes? Tenía esperanza en poder ser tu alma gemela, eso aumento cuando él murió. El problema es que tú eres muy necio...

—No podía dejarlo morir y... ya.

— ¡claro que si podías! —replica con el entrecejo fruncido—. Yo pude haber sido tu pareja sin ningún problema ¡Pero lo preferiste a él! —Harry miró a otro lado incómodo—. ¿Por qué? ¿En que era distinto?

—No lo sé... Quizá que yo estaba dispuesto a amar a quién nadie más haría a pesar de los pecados que tiene... En cambio a tu podrás conseguir quién te ame como eres sin dudarlo. —sonrió juguetón y tranquilo. Draco frunció aún más el entrecejo.

— ¿Por qué lo dices?

—Porque sé que tu alma es preciosa, hay que ser tonto para no amarla. Yo la quiero mucho, pero no como la de Tom... Son bellezas diferentes. —concluyó y Draco gruño por lo bajo, completamente insatisfecho.

Harry cambió de forma y e intento acurrucar en él. Draco se levantó del sitio y lo dejó ahí. Lloriqueó intentando llamar su atención sin lograrlo. Bajó las orejas, realmente esto de rechazar es horrible, vas a herir a esa persona de un modo u otro. Ya entiende porque Krum y Fleur no quieren llamar tanto la atención.

Permaneció un buen rato echado en la grama, la brisa a es ahora es especialmente fría pero gracias a la barrera no es un frío polar como debería. Una caricia en la cabeza lo hizo alzar la mirada, Tom con semblante indiferente esta apoyado en una rodilla a su lado. El mayor lo jaló un poco del cuello como indicativo a que lo siguiera.

—Dumbledore está muerto, el Ministerio en mi mano... Teóricamente he ganado —avisa cruzado de brazos, Harry se quedó sentado en medio de la pequeña tienda que le había asignado a Tom—. Por no decir que mi alma, además de estar atada al amo de la muerte... no es completamente mia.

— ¿Es tan obvio?

— ¿Por qué lo hiciste? —se siente ligeramente invadido.

Eso que no supo identificar en un primer momento lo hizo durante el tiempo en el que debió dormir. No está incompleto perce por Harry... Literalmente dio parte de su alma para completarlo y siendo gemelas, apenas se nota la diferencia. El lobo bajo las orejas y dejó su cola quieta.

—quería que volvieras a ser lo que quieras sin saberlo, por eso-

—Diste parte de tu alma... ¿eres idiota? ¿Quién hace algo así y cómo es que pudiste hacerlo? —escondió su rostro bajo sus patas, la escena es muy tierna por lo peludo que está Harry. Tom alzó una ceja.

—NO fue difícil... Mi alma estaba rota.

—Por supuesto que- Ah... ya... —se sintió repentinamente mal por el vago recuerdo de la estupidez que hizo con la esperanza de que Harry matara a Dumbledore. Obviamente iba a estar fracturado... Lo peor es que eso es lo que ahora lo hace humano de nuevo, lo hace mortal—. No debiste hacerlo.

— ¿Por qué?

—Haré Horrocruxes nuevamente y—sintió una especie de jalón al suelo, casi se cae.

— ¡No lo harás! No te dañes de nuevo. No hay razón para ello, has ganado y por ende no es necesario que te cuides la espalda de esa manera.

— ¿Crees que podré tener todo fácilmente? Si voy a liderar no puedo simplemente llegar, debo hacer que me teman y así ninguno se ira en contra mia, Harry. —llamarlo por su nombre es extraño, al menos en persona y esta conversación peor para un primer intercambio no puede ser.

— ¿Por qué el miedo? ¿Por qué debes complicarlo todo?

—Eres tan jodidamente inocente.

Harry saltó y lo tumbo al suelo, echándose sobre él. A pesar del peso no tuvo mayor incomodidad por mantener al lobo encima suyo. Harry le lamió la mejilla y se acurrucó sobre él como si fuera una cama.

— ¿Ahora que se supone que haces, niñato?

—Crees que tienes que hacerlo todo solo... Pero ahora me tienes a mi—cambió de forma lentamente. Tom ladeó la cabeza—. Déjame ayudarte ¿Sí? Juntos podremos arreglarlo todo. Incluso explicar como acabamos tu y yo unidos...

Junto sus labios con los del mayor que lentamente se fue incorporando con él sobre su regazo. Su mano derecha se detuvo en la media espalda y la izquierda sostuvo al nuca de Harry. Las manos del adolescente se posaron en el pecho del lord y este considero que de momento y con estos términos no sonaba tan mal aceptar el trato...

Ni ninguno que su adorablemente ilusa alma gemela le propusiera. Por ahora, lo aceptaría y el tiempo diría si está bien o mal en hacerlo. Sin embargo, este momento es especial, pues es de disfrutar se ser nuevamente un ser completo con alguien que de verdad lo quiere... Lo que nunca a sentido y solo por si mismo podrá saber si ha valido la pena

A modo de respuesta hay murmullito diciéndole que así es y pronto lo vería.


La proxima parte es el finalllllllllll~