Disclaimer: Los personajes y la saga crepúsculo pertenecen a Meyer. Lo único que me pertenece es la historia de este fic.
Puede que algunos personajes tengan un poco OoC en especial Bella, no me agrada el personaje de Meyer. Pero tampoco me saldré en exageración de su personalidad.
Capítulo 11
Cuando llegamos a Tacoma ya era de noche, Jasper dejó el Jeep en un estacionamiento, y como ya habíamos separado nuestras rutas nos dedicamos a ello.
—Bella –murmuró Jasper caminando a mi lado para salir del estacionamiento –, ten cuidado –sentí preocupación ligada con cariño, estaba segura no era mío, me detuve y me acerqué alzándome de puntillas hasta darle un beso en los labios.
—Estaré bien Jasper. Tú también cuídate por favor. Tienes el número de mi teléfono, no dudes en llamarme si los encuentras, no actúes solo.
—Por supuesto que no – dijo asintiendo, y me tomó en un beso más dominante y más apasionado –. Lo mismo pido para ti –asentí y seguimos por camino diferentes.
Podría decir que nuestras revelaciones anteriores no habían sido cariñosas, de hecho podría decir que fueron secas, pero tenía una escusa para ello, Jasper no me había besado antes. Por lo que dar el primer paso no me pareció apropiado, bueno ahora lo había hecho, pero antes simplemente me pareció que no era lo correcto.
Respiré llenándome del olor de la ciudad. Ahora algo que me había dicho Jane y no me había gustado para nada, es que los vampiros se mueven constantemente, pero eso ya lo sabía, lo que me llevaba a lo que realmente me molesta, ¿Qué tan constante se mueven? Pero por supuesto eso es demasiada información para mi, pero evidentemente eran órdenes de Aro, ¿Por qué lo hacía? Solo él conocía las respuestas.
Los olores de varios vampiros me llegaron y los seguí hasta un galpón, dentro había olor a sangre humana y tres olores de vampiros diferentes. Pero no había ninguno presente, cuando entré por la única puerta, todo el lugar estaba lleno de materiales de construcción, pero eso no fue lo que llamó mi atención, tres humanos estaban esparcidos por el suelo, y digo esparcidos porque de verdad lo estaban, algunos miembros habían sido separados y alejados de sus orígenes, sangre desperdiciada en el suelo y las paredes, una de las cosas que más odiaba era deshacerme de cuerpos que no eran míos. Esos malditos vampiros iban a pagar por esto. Dejé respirar para juntar los miembros. Me había alimentado, pero después de todo soy un vampiro y es mejor prevenir, no queremos otro vampiro descontrolado.
Busqué en el galpón hasta que encontré una botella llena de gasolina, me acerqué a los cuerpos ya amontonados y vertí todo el líquido en ellos. Metí la mano en el bolsillo trasero de mi pantalón y saqué el yesquero de plata que siempre tenía conmigo y prendí fuego apartándome y tirando la botella en medio del fuego.
Mi celular sonó.
—Se escapan Bella, ven rápido – la voz de Jasper sonaba como un gruñido adolorido… como si estuviese muriendo. No faltó que dijera algo más ya que en ese momento corría en su dirección. Y parecía que no podía correr lo suficientemente rápido.
Cuando llegué hasta al callejón donde se encontraba él, el aire literalmente me abandonó, bien, nosotros no podemos respirar, pero la imagen ante mí era… algo imposible de olvidar. Una pierna estaba desprendida, y la otra ya no estaba allí, el brazo derecho lo tenía en una posición difícil de describir y el izquierdo estaba partido en dos, pero era ese el que sostenía el teléfono, su cuello tenía una fea mordida, su boca estaba en una mueca de dolor, y sus ojos estaban profundamente negros un poco cristalinos.
—Ve tras ellos –me indicó desde su posición en el suelo. Me arrodillé frente a él.
—Ya los encontraremos Jasper, después de esto la cacería contra ellos ha comenzado y no dejaré que se escapen. Pero ahora debo ayudarte a unir tus miembros antes que sea muy tarde – miré rápidamente a todos lados hasta localizar su pierna izquierda a cinco metros de nuestra posición, me paré rápidamente para tomar la pierna. Me acerqué de la misma manera y desgarré su pantalón, dejándolo en bóxer, acomodé su pierna hasta posicionarla como debía ser –. Jasper cariño, respira profundo, va a doler mucho pero es necesario, no importa si gritas, de hecho hazlo –me incliné hasta posicionar mi boca en la fea herida que tenía la separación de su pierna y entre pierna –. Voy a contar hasta tres y tu vas a respirar profundo… uno… dos… tres –reuní todo el veneno en mi boca y fui esparciéndolo por la superficie, uniendo con mis manos. Esparciendo y uniendo, el proceso fue rápido pero meticuloso no podía dejar que nada quedara fuera de lugar. Jasper estaba tenso, con los dientes apretados pero todavía se escuchaban sus gruñidos de dolor amortiguados. Repetí el esparcimiento de mi veneno y la unión de su pierna con mis manos, al final quedó una cicatriz, era como esos malos puntos que le cosen a los humanos y queda esa cicatriz un tanto deforme, me sentía mal por él, pero era mejor a que quedara sin pierna por toda la eternidad, yo sé que mi veneno era la que le había dejado la cicatriz, esperé que no me odiara. Me reacomodé un poco hacía la otra pierna que estaba en la misma condición, excepto que esta solo estaba arrancada parcialmente, acomodé su pierna para que estuviese unida –otra vez Jasper, respira profundo cuando cuente tres… uno… dos… tres –. Reuní todo el veneno en mi boca y fui esparciéndolo y uniendo con mis manos la herida, seguí de la misma forma que antes, rápido pero meticuloso, cuando terminé me alcé hasta sus labios y lo besé levemente –. Está bien cariño lo estas haciendo muy bien –acaricié levemente su rostro me moví hasta su brazo partido y quité el teléfono–. O través cariño, respira profundo cuando cuente hasta tres. Uno… dos… tres –con un rápido movimiento uní su hueso. Un gruñido de parte de él se escuchó. Acaricié nuevamente su rostro, en sus ojos había tanto dolor, que de haber tenido lágrimas estaría llorando–. Esta vez va hacer duro cariño, tengo que unir todos lo huesos desde el hombros, y no puedo esperar mucho porque ya algunos se han estado uniendo a su manera, voy a tener que romperlos nuevamente para acomodarlos, gruñe todo lo que quieras, esta vez vas a respirar profundamente todo el camino hasta que yo te diga. Ahora Jasper – rápidamente, rompí y volví a unir los huesos, uno por uno, moviendo su cuerpo para facilitar mi misión –. Suelta el aire Jasper –lo hizo con un gruñido– otra vez respira profundo –acomodé bien el hueso que estaba desencajado de su hombro– esta bien cariño suelta –otra vez se escuchó el gruñido–. Lo hiciste muy bien Jasper, muy bien, estoy orgullosa de ti –realmente lo estaba, esperaba que él lo pudiera sentir a pesar de su dolor, miré la mordida de su cuello casi le habrían arrancado en pedazo por lo que la carne parecida al granito estaba abultada–. Hay una ultima cosa que debo hacer – con mis manos acomodé rápidamente lo abultado, sacando el veneno que allí aun había. Rápidamente me incliné y pasé mi lengua para que la mordida no quedara abultada. Suspiré cuando vi que estaba mejor –. Lo siento cariño –le dije cuando me aparté y tomé su mano. Con cuidado para no lastimarlo, pasando con él.
—Sácame de aquí Bella – su voz era un gruñido bajo y ronco.
—No puedo cariño, tengo que esperar un poco a que pase el dolor para unir los huesos de tus piernas, si te muevo en este momento tendré que partir ambos huesos para que se curen como deben– hizo un sonido de protesta.
—Son tres, dos machos y una hembra – me confió – ella parecía se una experta huyendo, casi le perdí el rastro cuando la seguí, pensé que era ella sola, pero de la nada aparecieron estos dos –di un leve suspiro – todos mis años de practica y esto es lo que gano.
—No te martirices, eres más fuerte que cualquier vampiro que haya visto en siglos, otro ya estaría muerto, pero tu estas aquí… con todas tus partes.
—Gracias, sin ti estaría muerto–la pena me invadió.
—Pero también recuerda que estas aquí por mi culpa.
—No pienses en eso, no hay nada que no haría por ti.
Tomé su teléfono. Y llamé a Carlisle.
—Vamos en camino –contestó al primer tono y parecía ser cierto, el sonido del aire se escucha y a los lejos su carrera, corté la llamada.
— ¿estás bien? –preguntó.
—No Jasper, me duele que estés así, no se que hacer, todo el veneno que recorre tu cuerpo debe ser atroz para ti, estoy tan orgullosa que lo superes, pero eso no quita el hecho de que me duela y sea mi culpa.
—Por favor déjalo –me tranquilicé un poco y supe que el estaba usando su habilidad.
Un auto se acercaba rápidamente, Carlisle estuvo a mí lado un segundo después. Miró todas las cicatrices recientes y luego me miró a mí.
— ¿Cómo lograste unir las piernas, Alice dijo que estaba separadas?
—Y lo estaban, los huesos aún no están unidos, por lo que hay que ser cuidadosos.
—Ya Emmett y Edward se acercan en la camioneta con una camilla, eso hará más fácil moverlo.
— ¿estás bien hijo? –le dirigió la mirada a Jasper.
—Estoy bien Carlisle.
Revisó un poco más las heridas y me volvió a mirar.
—No me dijiste como lograste pegar las piernas de Jasper.
—Utilicé mi veneno.
—Eso es imposible –murmuró sin ocultar su escepticismo.
Muy pocos vampiros saben eso, pero aunque lo único que podía arrancarle un miembro a un vampiro es otro vampiro, no sabían que también los únicos que pueden pegar un miembro es otro vampiro. Nuestro veneno forma cicatrices, eso es cierto, pero en cierta forma es más poderosa que el pegamento. Y eso es lo que realmente sucedía, no se formaban cicatrices por los dientes; Los dientes se marcan por la fuerza de la mordida, pero es el veneno lo que deja la cicatriz, de cierta forma curándola, actúa como los glóbulos blancos de los humanos, por supuesto que era un poco más complicado.
La camioneta de Emmett se detuvo cerca de nosotros, ambos él y Edward se bajaron rápidamente, con el primero cargando una camilla en su hombros.
Suspiré con alivió.
—Jasper cariño voy a unir tus huesos y quiero que hagamos el mismo procedimiento que antes.
—Espera Isabella – dijo Carlisle tomando mi mano –, eso es demasiado peligroso–. Solté la mano que me sostenía.
— ¿piensa ponerle algo de morfina Carlisle? Porque eso es imposible, si dejamos que sus huesos se curen por si solos puede haber un mal acoplamiento, y eso será más doloroso. No lo hice antes porque me preocupaba moverlo hasta el auto, pero ya no hay preocupación –miré a Jasper – ¿estas de acuerdo? –Él asintió como pensé que haría –, bien cariño cuando cuente hasta tres respiras profundo y no soltarás el aire hasta que te diga uno… dos… tres… –Rápidamente encajé su pierna derecha. El fuerte sonido del hueso se escuchó en todo el callejón, acaricié la mano de Jasper confortándolo – suelta el aire Jasper – como las veces anteriores salió como un gruñido, me moví hasta su pierna izquierda y me posicioné de la misma forma–, otra vez Jasper, uno… dos… tres… –encajé el hueso – respira Jasper, bien hecho cariño, bien hecho.
Le ordené a Emmett y Edward que lo colocaran con mucho cuidado en la camilla, así lo hicieron y con la misma facilidad y cuidado lo metieron en la parte de atrás del Jeep, los asientos de atrás estaban movidos hacia delante, para la que la camilla pudiese entrar bien. Carlisle entró en la parte de atrás lo que les daba un espacio muy pequeño, a pesar de que la camioneta es grande.
—Aún tengo que hacer unas cosas en Tacoma, regresaré al amanecer. Consíganle mucha sangre, la necesita, miré fijamente a Jasper –. Cariño no trates de moverte, todo tu cuerpo esta muy maltratado y las heridas pueden darte mucho dolor, por lo que debes descansar –. Miré a Carlisle – no permitas que se mueva por nada del mundo – él asintió, cerré la puerta trasera de la camioneta.
Corrí rápidamente, sabiendo que si lo veía una vez más no lo dejaría.
Saqué el teléfono de mi bolsillo y llamé a Demetri.
— ¿Dónde están? –le rugí.
—Tienes que buscarlos tú – dijo en un tonó sorprendido ante mi tono –. Son órdenes de Aro.
—Vas a buscar a Cayo y ponerlo al teléfono, ahora –rugí.
Escuché su carrera, al parecer la orden no le prohibía eso.
— ¿Qué pasa Isabella? –preguntó la voz de mi padre.
—Aro dio una orden de que no podían darme información sobre el paradero de los vampiros que estoy buscando, pero ellos acaban de herir a alguien que me importa. Por favor –después de todo estoy hablando con un rey y debí ser amable – ordénale a Demetri que me ayude con un solo vampiro, yo me encargaré del resto.
Oí el suspiro de Cayo y luego dijo:
—Luego me tendrás que explicar eso. Solo un vampiro Demetri.
Entonces la voz del guardia me dijo las palabras que quería oír. Y yo corté.
Sonreí. Muy bien vampiro, tu maldita hora a llegado.
Hace poco terminé el cap. y no pude evitar subirlo, gracias a todos por su reviews, y a los que están siguiendo esta historia. Me gusta mucho el impacto que esta teniendo y eso me da más ánimo.
Saludos. No leemos pronto.
