Capítulo 11

A la mañana siguiente, muy temprano y con cara de sueño, Paola estaba en su salón sacudiendo con desgana los borradores, apoyada en el marco de la ventana.

-Kienu kienu samidare no ato/ kawa kanu namida no ato/ kessenu kessenu yami yori ukabu/ itoshi ki hito no kage –cantaba ensimismada- Yuuyake ga warau waru itteru/ kimi to iisshoni egao surete/ kyou no bango hanna ni shioo/ chiisana sugoku chissana futsuu...

-¿Estás a punto de dormir o de morir? –se burló Kazuki apareciendo en el marco de la puerta

-¿No que ibas a venir a ayudarme? –gruñó su amiga sin voltear a verlo

-Se presentó un imprevisto –se excusó Kazuki tranquilamente acomodando los bancos bien alineados- Shimano se cayó en la ducha y no podía pararse para abrirme y que lo ayude

-¿Shimano se cayó? –reaccionó ella con los ojos como platos, mirándolo preocupada

-Sí, pero no pongas esa cara, lo llevamos a la enfermería y dicen que sólo fue el golpe en la rodilla

-¿Pero y qué estaba haciendo? –preguntó Paola acomodando los borradores en su lugar

-¿Además de dárselas de Pavarotti? –recordó divertido- Aparentemente dejó caer el jabón sin darse cuenta y al salir lo pisó, resbaló y cayó

-¿Y te parece gracioso? –lo regañó ella

-Es que no sabes la palabrota que se le salió cuando cayó, jaja –rió Kazuki con muchas ganas- Fue tan fuerte que Kawabe vino a regañarlo y se encontró con que yo intentaba abrir la puerta a ver si nuestro amigo no se había descocado. Al final tuvo que cambiar la mala cara y ayudarme, jaja

-Ay Katsuharu –murmuró Paola sonriendo

-Buenos días –saludó alguien en tono frío, interrumpiendo la charla

-Ay dios, ¿tengo que verte desde tan temprano? –gruñó la Wakabayashi

-Sabía que harías trampa –dijo Becky molesta, dejando sus cosas sobre su mesa- ¿No puedes hacer nada sin ayuda de tus amigos?

-Pues de poder puedo, pero una manito de ayuda nunca está de más –contestó Paola con cinismo

-Con todo respeto Sorimachi–senpai, no deberías estar aquí, este es castigo de Wakabayashi –dijo educadamente sin mirarlo

-¿Perdón? –dijo Kazuki enarcando una ceja- Me desconcentré desde que mencionaste la palabra "trampa", ¿acaso consideras que Paola está haciendo trampa?

-Si tú la ayudas en sus deberes, sí

-Lamento informarte que sólo le estoy ayudando a limpiar un poco, no le estoy soplando las respuestas de un examen –aclaró Kazuki extrañado

-Este es su castigo y debe cumplirlo sola –explicó la irlandesa incómoda de que el muchacho la mirase fijamente

-¿Tú eres de la milicia o algo así? –quiso saber el delantero bastante curioso, mientras Paola disimulaba la risa

-No

-¿Tu padre es militar?

-No

-¿Entonces por qué te comportas como si estuvieran en la infantería? –continuó Kazuki- Eres delegada de curso, no me meto con eso, pero ni tus compañeros son tus subalternos, ni Paola es tu sirvienta

-Yo no... –trató de explicar Becky bastante avergonzada

-¿Por qué no dejas de martirizar, martirizarte y le muestras al mundo esa linda sonrisa que seguro tienes? –dijo suavemente, mientras Paola ponía cara de asco

-¿Sonrisa? –repitió Becky mirándolo sorprendida y colorada hasta las orejas por aquél cumplido

-¿La puedes cortar con tanta palabrería? –gruñó la germano japonesa- Lo que menos necesito es ver a la delegada de mi salón colorada porque le andas calentando las orejas –agregó, avergonzando más a la otra chica

-Paola, no seas grosera –pidió Kazuki pacientemente

-Soy sincera –respondió con una falsa sonrisa- Ahora vete que no quiero que me perjudiques más –le dijo empujándolo hacia la puerta

-Pero aun no terminé de...

-¡No te preocupes, yo acabo aquí! –insistió Paola cerrando la puerta

-Pero...

-¡Hasta el almuerzo!

Desde el pasillo Kazuki suspiró resignado y se fue sin reclamar.

-Ni se te ocurra, óyeme bien, ni se te ocurra poner tus europeos ojitos en ninguno de mis amigos –advirtió Paola mirando a la otra chica con rabia- Menos en Kazuki

-No tengo interés en ninguno, créeme –contestó volteando a sacar las cosas de su mochila, evitando así mostrar su sonrojada cara- El absurdo tema de los noviecitos se lo dejo a gente que tiene mucho tiempo que perder... –se calló dudando

-¿Por qué no continúas tu frase? –la desafió la chica de ojos verdes

-Así como tú –añadió Becky encarándola sin miedo, aunque dentro de sí temía por la reacción de Paola

-Tienes razón –sonrió Paola de oreja a oreja, en contra de todo lo previsto- Puede que yo sea una de esas personas, pero no por tener tiempo para perder...sino porque definitivamente tú no eres de las nuestras

-¿A qué te refieres?

-Ante tus ojos el que yo o cualquier otra tenga novio puede ser insulso, pero para mi no es más que simple envidia –soltó burlona

-¿Envidia yo de ti? –se enfadó Becky- Más que envidia te tengo lástima, tú...tú...¡acaparadora de atención!

-Yo no acaparo nada –gruñó Paola- ¿Ves? Hasta por eso me envidias, porque la gente sabe que existo ¡no como tú!

-No me importa si para algunos no existo ¡los que yo quiero sí saben que estoy aquí!

-¿Los que tú quieres? Querrás decir Ayumi –aclaró la Wakabayashi con crueldad- Porque que yo sepa no tienes más amigos

-Takeshi es mi amigo –aseguró la irlandesa con altivez, como si aquellas palabras fueran lo único de qué aferrarse para evitar una dolorosa caída

-¿Tu amigo? ¿porque te saluda ya crees que es tu amigo?

-Lo es

-Bueno, si tú lo dices –murmuró Paola con una media sonrisa

-Buenos días –saludó Takeshi sonriendo, sin notar el tenso ambiente- Vaya, creí que Kazuki estaría aquí –comentó acercándose a dejar sus cosas

-Estaba, pero ya se fue –respondió Paola- Oye Takeshi ¿por qué no le das las buenas nuevas a nuestra delegada?

-¿Buenas nuevas? –se extrañó su amigo

-Sí, que oficialmente dejamos de ser sólo amigos –insistió ella mirando a la otra joven con cierta malicia

-Ah, eso –murmuró Takeshi sin darle mucha importancia- Pues sí, Paola y yo ya somos novios –anunció tranquilamente viendo qué más faltaba limpiar, desconociendo completamente que acababa de hundir a Becky en lo más profundo de la tristeza contra la cual había estado luchando

-¿No hay felicitación? –preguntó Paola con sarcasmo, extendiendo los brazos como esperando un abrazo

-Felicidades –susurró Becky bajando la mirada

-Pao ¿vamos por escobas para barrer? –propuso Takeshi sin darse cuenta del efecto que había causado en la delegada

-Vamos –sonrió Paola satisfecha de su pequeña maldad

-Enseguida venimos delegada –dijo el muchacho saliendo del salón seguido de Paola

Los demás alumnos comenzaron a llegar, incluso Becky creyó escuchar a Ayumi que la saludaba. Pero no reaccionó sino hasta que su profesor entró al salón.

-Bueno, los voy a organizar en parejas para que realicen trabajos de investigación –comenzó sin más- Del tema que les toque deberán hacer un informe innovador ¿estamos? –todos asintieron- Entonces los voy a sortear

Pidió ayuda a uno de los muchachos para anotar los nombres en una lista, mientras los demás alumnos no veían con buena cara el asunto del sorteo.

-Si me toca con Onkawa me tiro de la terraza –amenazó Paola por lo bajo, mientras Takeshi se aguantaba la risa

-A ver, a ver, atiendan –dijo el maestro luego de unos minutos- Los grupos quedaron así: Saruwatari – Sakurai; Takahashi – Miyohin; Ninomiya – Aiba...

La lista continuó hasta que se oyó el apellido de Paola.

-...Wakabayashi – Dugatkin

-¿Acaso Matías vino? –preguntó Paola sorprendida

-Aquí estoy –contestó bostezando, asientos más atrás hasta el fondo del salón, un chico de cabello castaño oscuro

-...Onkawa – Sawada

-¡¡QUÉEE!! –gritó Becky reaccionando de pronto

-¿Dije algo malo? –preguntó su maestro algo asustado

-Eh, no, disculpe profesor –dijo avergonzada

-Me cae que no te quiere de su pareja –le susurró Paola a Takeshi bastante divertida, mientras él se veía algo asustado por la reacción

Momentos después cada grupo se reunía para quedar los detalles de cómo harían el trabajo. Evitando a Takeshi, Becky pidió permiso para ir al baño y dejó al muchacho esperándola.

-Nos tocó "Historia de la katana" –dijo Paola leyendo el tema designado por su profesor

-Yo tengo una katana antigua –murmuró Matías bostezando aburrido

-Y mi padre tiene amigos que saben de eso, le pediré que nos consiga la información

-¿Trabajo hecho?

-Trabajo hecho –confirmó la chica tranquilamente regresando a su asiento- ¿Y? ¿tu "compañera"? –preguntó burlona a un aburrido Takeshi

-Aun no regresa –contestó cansinamente

-¿Qué tema les tocó?

-"Cerámica de la Era Edo" –mostró el japonés

-Vaya, van a tener que ir a Museos y eso

-Si es que antes no se espanta con la idea de ir conmigo –dijo Takeshi algo mosqueado

-¿Y eso a ti qué te importa? –quiso saber Paola- Lo dices como indignado

-¿Te parece lindo que alguien halle horrendo el compartir un grupo de estudio contigo? –se defendió su amigo

-Te apuesto que si le tocaba hacer pareja conmigo se lanzaba por la ventana –bromeó la germano japonesa

Como respuesta Takeshi esbozó una sonrisa triste que extrañó a Paola.

-¿Podemos quedar sobre el trabajo o interrumpo algo con tu novia? –dijo Becky hiriente, apareciendo de pronto

Los pocos que la habían escuchado se extrañaron por aquella revelación que parecía algo más seria que las acostumbradas bromas al respecto.

-Eh…yo voy a ultimar con Matías –inventó Paola, detenida de discutir por una breve mirada del muchacho, marchándose de nuevo hacia el fondo del salón

-Entonces…¿qué ideas tienes? –preguntó Takeshi incorporándose en su sitio

-Es sobre Cerámica de la Era Edo, ¿no? –dijo Becky fingiendo desinterés

-Sí

-Hay varios museos de Arte en donde conseguiremos información, tú puedes ir a unos y yo a otros –propuso la irlandesa

-Lo suponía –gruñó Takeshi disconforme

-Qué

-Mira, si no quieres hacer el trabajo conmigo ¿por qué no le pedimos al maestro que nos asigne a otros compañeros? –propuso decidido poniéndose de pie

-¿Eh, qué? –balbuceó ella sorprendida

-Yo se lo digo, no tengo problema –insistió él, dirigiéndose hacia el escritorio del profesor

-No, espera –pidió Becky tomándolo del brazo- Yo no quise…

-No necesitas hacer tanto sacrificio, sé que odias estar con nadie que no sea mujer, así que te entiendo – Takeshi suavizó el tono

-Anda, sabía que Onkawa haría eso –se entrometió uno de sus compañeros- Lo siento por ti Takeshi, de veras qué lata tener que hacer pareja con "Miss pureza"

-Todo está bien –murmuró el jugador japonés, sintiendo mayor fuerza en el agarre de la mano de Becky

-Si no te sientes capaz de seguir mi ritmo de estudio, está bien si buscamos otra pareja –dijo la irlandesa soltando a Takeshi, en un arranque de orgullo herido- Pero no me pongas excusitas como esa

-Yo no dije eso –aclaró el muchacho

-Entonces déjalo así como está –continuó la joven- No tengo de otra más que aguantarte ¿no? Sólo espero que seas responsable

-¿Pasa algo? -quiso saber el maestro, que acababa de dar algunas instrucciones a un par de alumnos

Takeshi miró a Becky por unos segundos y luego dirigió la mirada al profesor.

-No señor, todo está bien –inventó tranquilamente- Sólo queríamos preguntarle sobre la fecha límite de entrega del trabajo

-Dos semanas –dijo el maestro- Recibiré el manuscrito y deberán realizar una breve exposición con lo más sobresaliente de su investigación. Así que esmérense porque se juegan la nota de un examen

Los murmullos a favor y en contra de tal determinación se iniciaron, mientras Takeshi sin más volvía a su sitio.

-¿Qué te pasa con él? –preguntó Ayumi desconcertada cuando Becky retomó su lugar

-Qué me pasa de qué –gruñó por lo bajo, abriendo con violencia un cuaderno

-¿Desde cuándo tratas mal al veintiúnico chico con el que te llevabas bien?

-Desde que se volvió fastidioso

-¿Fastidioso? ¿Sawada? –repitió Ayumi incrédula viendo de reojo al tranquilo muchacho

-Sí

-¿Pero fastidioso por qué?

-Porque yo lo digo –aseveró su amiga mirándola con el ceño fruncido- Y ya deja de preguntar o defenderlo que pareces enamorada de él

-Enamorada está otra, pero no se quiere dar cuenta –bufó Ayumi indignada, marchándose ya que había tocado el timbre que finalizaba esa hora y debían ir al salón de música

Mientras esperaban al otro maestro, todos reían divertidos al escuchar la interpretación de Matías del "Barbero de Sevilla". Becky parecía estar en su mundo, las palabras de su mejor amiga la habían calado en su orgullo.

-No me tengo que dar cuenta de nada –gruñía para sí, viendo disimuladamente a Takeshi- Ayumi inventa cualquier cosa

En eso, Takeshi desvió ligeramente la mirada y se topó con los ojos de la irlandesa, que al verse descubierta se puso roja como tomate y fingió demencia. Al muchacho aquello le pareció por demás extraño, sintiendo una vez más cierto rechazo de parte de la chica.

-Oye Pao, luego de clases ¿no quieres acompañarme a un lugar secreto? –susurró Takeshi mientras tomaban las ubicaciones que les daba la profesora de música, una rolliza cuarentona que tenía pinta de haber sido cantante de ópera

-¿Secreto como muy secreto? ¿o secreto por prohibido? –devolvió Paola interesada

-Ya lo sabrás –añadió su amigo misteriosamente, guiñándole un ojo

-Je, está bien –contestó la germano japonesa con una sonrisita divertida, recibiendo luego un duro golpe en la nuca- ¡¡Ouch!! ¡quién fue!

-No sé –dijo un compañero suyo que estaba justo detrás de ella- Pero creo que te dieron con un chocolate –notificó, agachándose a levantar un chocolate con envoltura dorada

-¿Quién puede estar aventando chocolates? –gruñó Paola, buscando entre los tantos que estaban detrás al posible culpable

Mientras, Becky fingía demencia observando dizque interesada el techo del salón y Ayumi la miraba boquiabierta por lo que acababa de hacer.

-Por qué hiciste eso –susurró cuando estaban acomodados como en un coro

-Hacer qué –contestó Becky tranquilamente

-Cómo qué, aventarle eso a Paola –recordó Ayumi en plan de regaño

-Se lo merece por resbalosa –argumentó su amiga diplomáticamente, buscando como si nada la canción que iban a entonar

-Ay Becky –suspiró la otra bastante resignada

La canción que canta Paola se llama "Konseki" y le pertenece a Arashi o