Así que, heme aquí de nuevo. Tal y como se los prometí: una nueva actualización, que lo disfruten :)
Sería triste que aún después de nueve capítulos y un prólogo no supieran que ni Yuru Yuri ni sus personajes me pertenecen y sólo juego con ellos haciendo todo mil veces más dramático. Por cierto, Do I wanna know? de Arctic Monkeys...muy recomendado ;)
Décimo capítulo: Do I wanna know?
Si alguna vez le hubieran dicho a Yui que llegaría el día en el que Kyoko y ella no podrían estar más de dos minutos a solas en una habitación se habría reído. Ahora no le daba risa. No le daba risa porque era absoluta y jodidamente cierto. Y ella lo odiaba. Desde el día que Kyoko se marchó furiosa a su habitación porque ella se había negado a besarla, las cosas solo fueron de mal en peor entre ellas dos. Y aunque esperaba que lo solucionaran una parte de ella sabía que nada iba a volver a ser como antes.
Cuando Kyoko pareció rendirse y finalmente dejó de gritar pidiendo ayuda, se sentó en el tapete irritada. Yui en vano le había repetido varias veces a la rubia que gritar era inútil ya que las paredes eran a prueba de sonidos pero la otaku la ignoró olímpicamente y continuó en lo suyo…una hora. Hora en la cual Yui se empeñó en encontrar una salida.
Primero probó con el panel eléctrico, pero después del apagón todas las teclas y funciones quedaron inhabilitadas inclusive la cámara de seguridad estaba desactivada, afortunadamente las luces de emergencia sí se activaron, de lo contrario hubiese sido una experiencia más amarga. Después miro su celular y aunque recorrió todo el ascensor en ningún punto consiguió señal. Finalmente se sentó recostándose en la esquina contraria en donde se encontraba la rubia y se dedicó a divagar.
Inclusive pensó en buscar algún panel de acceso que le permitiera subir al techo del ascensor pero, ¿después que? Ella no era Milla Jokovich, ni Bruce Willis como para lograr acceder a este por su cuenta, e incluso si convenciera a Kyoko de ayudarla a subir, Yui sabía que no tenía la fuerza suficiente como para separar las puertas del ascensor.
Se puso de pie y con un movimiento fluido tomó una botella de agua manantial y dos copas, las llenó y dejó la botella en su respectivo lugar para luego acercarse a Kyoko y ofrecerle agua. La mangaka aceptó la copa y lo agradeció con un ligero movimiento de cabeza. Yui volvió a sentarse en el mismo sitio con su copa.
Entre sorbos de agua manantial y un constante silencio incómodo, Yui y Kyoko pasaron las dos primeras horas.
—Ella pensó que yo era un chico. —Reflexionó en voz alta la castaña tratando sutilmente de finalizar con el sofocante silencio.
— ¿Quién?—Inquirió Kyoko confundida agradeciendo que su amiga tomara la iniciativa.
—La maid de la cafetería. —Explicó Yui jugueteando nerviosamente con la copa vacía. —pensó que era un chico y esa fue la razón por la que estaba ligando conmigo. Sólo lo notó después de que te fuiste. Fue un poco humillante si me lo preguntas.
—Esa maid no era muy brillante, me sorprendería si lograra diferenciar entre el agua del excusado y una copa de vino. —Aseveró Kyoko irritada.
— ¿Esa fue la razón por la que la golpeaste?—Cuestionó Yui enarcando la ceja mientras miraba intensamente a la otaku.
—No. —Murmuró por lo bajo la aludida.
Yui dejó la copa a un lado y miró expectante a Kyoko quien bufó avergonzada y se cruzó de brazos.
—Estaba celosa. —Admitió finalmente clavando sus pupilas azules en el rostro de Funami.
— ¿Por qué?—Preguntó Yui con curiosidad.
Kyoko no contestó y Yui supo que no pensaba hacerlo, así que se resignó y se recostó contra la pared dedicándose a ver el techo. Quince minutos después Kyoko se rindió, por más que le pesara ella no quería que fuera así para siempre, tendría que tomar una decisión: dejar el orgullo de lado o perder a Yui para siempre.
—Si juegas verdad o prenda conmigo podría contestar eso. —Sugirió la chica rompiendo el silencio.
—Sólo si eres totalmente honesta. —Condicionó la castaña después de pensarlo por unos segundos, lo cierto es que eso probablemente ayudaría a relajar la tensión. Además, era un avance, ¿no?
— De acuerdo. Así que ¿Verdad o prenda?—Aceptó Kyoko satisfecha.
Yui no protestó. Extrañaba tanto hablar con Kyoko que probablemente se pararía de cabeza si eso arreglaba la situación.
— Verdad.
— ¿Por qué no me besaste?—Inquirió Toshino poniéndose seria y mirando anhelante a Yui, era el momento de obtener algunas respuestas.
— ¿Qué clase de mejor amiga sería si me aprovechara de ti estando borracha ?—Musitó Yui con simplicidad, desde que Kyoko había propuesto el juego ella había tenido la certeza de que tendría que contestar esa pregunta. —Y, ¿qué clase de persona sería si tomara ventaja de que mi mejor amiga esta despechada y triste porque su primera novia la engaño y le terminó?
Kyoko sonrió en contra de su voluntad. Maldición. Se había sentido furiosa y humillada desde la primera vez y todo se remontaba a algo tan sencillo. Debió haberlo imaginado, se trataba de la buena de Yui después de todo. Ella probablemente no hubiese sido tan noble, en la primera oportunidad ella era la única que se metía en un problema, Yui no tenía novia, ella sí. Yui había sido capaz de detenerse y ella no. Incluso si la situación fuera al revés y fuese Yui quien tuviese pareja probablemente ella la besaría sin importar las consecuencias. Quiso reír eufóricamente, si esa era la única razón por la que Yui no se había detenido, entonces aún tenía oportunidad.
— ¿Verdad o prenda?
—Verdad.
— ¿Por qué estabas celosa?—Cuestionó Yui ajena al razonamiento interno de la rubia.
—Porque esa zorra estaba coqueteando contigo y no parecía molestarte. —Confesó Kyoko impulsivamente, Yui se sintió aún más desconcertada.
— Pero…
—Lo siento es mi turno, ¿verdad o prenda?—Interrumpió Kyoko rápidamente algo arrepentida por su arrebato de honestidad.
—Creo que por ahora voy a ir con la verdad.
— ¿Cuál es tu posición favorita? ¿Arriba o abajo?—Preguntó Kyoko acercándose con una sonrisa traviesa a Yui quien se sonrojo inmediatamente.
— ¡¿Eh?!
—No me lo hagas repetir, Yui. —Se burló la chica. —Absoluta honestidad, ¿recuerdas?
—Yo…—Carraspeó incomoda la castaña. —No pienso contestar eso.
—De acuerdo, entonces game over. —Declaró la otaku con falso pesar.
—Soy muy versátil… pero, uhg… prefiero arriba. —Admitió Funami entre dientes ruborizándose aún más.
—Interesante. —Susurró la otaku sonriendo con maldad mientras Yui desviaba la mirada avergonzada.
— ¿Verdad o prenda?—Musitó con algo de rencor la morena buscando desesperadamente cambiar de tema.
—Verdad.
— ¿Por qué te afecto tanto que no te besara?—Inquirió Funami dispuesta a seguir con el juego lo suficiente para entender a Kyoko.
Kyoko frunció el ceño y se mordió el labio, habían pactado jugar con total honestidad, ¿no? Sin embargo, no estaba muy segura de que tan honesta debía ser para preservar su amistad sin inconvenientes.
Kyoko se había enamorado en varias ocasiones. O al menos eso había pensado, sin embargo, aquello que sentía por Yui era abrumador, nunca se había sentido así por nadie antes. Era una mezcla explosiva de sentimientos difíciles de manejar y aunque ya era lo suficientemente desconcertante descubrir que estás enamorado de tu mejor amiga, para Kyoko era más que eso. Yui Funami era más que su mejor amiga, Yui era su constante, su respaldo incondicional, su persona especial. Y ni siquiera sus sentimientos románticos podían interferir, Kyoko era dolorosamente consciente que Yui podía enamorarse de alguien más y ser feliz a su lado mientras que ella jamás podría superarla. No completamente.
Yui Funami se había infiltrado tan profundo en su vida que dolía. Al comienzo era más fácil convencerse de que sólo era un enamoramiento platónico, y se había engañado en vano creyendo firmemente en que todo lo que sentía por Yui se debía a la conexión tan intima que tenían. La adolescencia y las hormonas se habían encargado de destruir ese argumento. Ayano le había dado el empujón que faltaba y cuando lo dijo en voz alta todo se hizo más real, más tangible: ella amaba a Yui, estaba enamorada de ella. Durante dos semanas evitó a su mejor amiga en pro de su paz mental mientras trataba de entender y aceptar lo que sentía y a la vez dejar pasar la humillación que sintió cuando Yui no quiso besarla.
Aunque significó cierto alivio, por fin pudo darle nombre a tantas cosas que en un principio no tenían sentido y ahora tenían explicación, tantos celos y situaciones ligeramente incómodas finalmente hallaron su razón de ser. Pero no podía decir eso, no del todo. Iba a proteger su amistad con Funami a toda costa.
—Pienso en ti a menudo. No de forma precisamente fraternal. Así que…—Confesó Kyoko recostando su cabeza contra la pared y cerrando por unos segundos lo ojos mientras que rogaba que todo esto no fuera un error. — Me sentí humillada, cansada y confundida porque me rechazabas una tras otra vez. —Admitió a medias mirando de reojo a Yui y sintiendo que un peso se desvanecía de sus hombros al ver que la castaña no parecía espantada, sólo algo sorprendida.
—Oh. —Contestó su amiga confundida con los ojos muy abiertos asimilando lo que las palabras de Kyoko significaban. — ¿Yo…? Eh, ¿es en serio?
—Yui, hace un tiempo deje de pensar en ti sólo como mi mejor amiga. Yo…sí, me gustas. —Balbuceó Toshino retorciendo sus manos nerviosamente levemente ruborizada. — ¿Verdad o prenda?
—Verdad. —Musitó tratando de recuperarse de la sorpresa.
—Tú…—Masculló Kyoko sintiendo su corazón latir rápidamente. Iba a arriesgarse, tenía que hacerlo. — ¿alguna vez…? ¿Tú...? Yui, ¿alguna vez has pensado en mí como algo diferente a tu mejor amiga?
Fue como si el tiempo se hubiese detenido en el ascensor, aunque en realidad su reloj de muñeca contradecía esa sensación, si Yui lo hubiera mirado habría descubierto que acababan de completarse tres horas y media de encierro. Pero Yui estaba muy aturdida para pensar en algo tan trivial como el tiempo. Si Kyoko había sido honesta, ella tenía que pagarle con la misma moneda. No todos son capaces de admitir que sienten algo más que simple amistad por alguien cercano y Yui tenía que reconocerle eso. Tenía que ser honesta y lo cierto es que cada vez que quiso besar a Kyoko o se sintió tentada a hacerlo, estaba pensando en Kyoko no como su amiga, sino en Kyoko como la chica atractiva, inteligente y divertida con quien le encantaba pasar el tiempo.
—Sí. —Admitió finalmente.
Kyoko tenía sentimientos encontrados, por una parte estaba segura que su sonrisa en ese instante podría iluminar el ascensor si se volviera a ir la luz, por el otro la respuesta de Yui había sido muy vaga y aún quedaba la odiosa posibilidad de que su amiga se estuviese refiriendo a una relación fraternal.
— ¿Verdad o prenda?—Cuestionó Yui destrozando todas las esperanzas que la otaku tenía en cuanto a una respuesta más concreta.
—Verdad.
— ¿Desde cuándo?—Susurró Yui con delicadeza sin mirar a Kyoko.
— Desde que saliste con Haruki. Me sentía impotente pero lo atribuí a que tenía miedo de ser reemplazada, fue el día que terminé con Ayano que me di cuenta realmente de que no era una simple atracción pasajera, de que me gustabas en serio. —Mintió Toshino mientras se frotaba los brazos, debía haberse puesto una chaqueta y debía haber dicho toda la verdad, pero ¿cómo iba a decirle a Yui que la amaba desde que tenía razón de ser y que había sido Ayano quien la hizo reconocerlo?
Yui pareció satisfecha con la respuesta y asintió distraídamente, Kyoko empezó a preocuparse, desde que ella había soltado aquella bomba Yui estaba más pensativa que de costumbre. ¿Acaso se había equivocado en admitir su atracción?
— ¿Verdad o prenda?
—Prenda.
Kyoko trató de no lucir sorprendida mientras Yui se quitaba la gabardina gris y se acercaba a ella. Se sentó justo a su lado, tanto incluso que sintió sus blusa de seda rozarla levemente, y le tendió el gában abrigándola con él. Cuando el perfume de Yui la embriagó, Toshino por primera vez se sintió profundamente agradecida de haberse quedado encerrada en ese elevador con Yui.
— ¿Verdad o prenda?
—Verdad.
— ¿Sigues enojada conmigo?—Preguntó Yui dejando entrever una vulnerabilidad que desarmó a Kyoko.
—No. —Aseguró la otaku deslizando su mano junto a la de Yui y atrapándola suavemente de tal forma de que sí Yui no se sentía cómoda podía retirar su mano sin problema. Sin embargo, la castaña no deshizo el contacto, por el contrario, entrelazó sus dedos. — ¿Verdad o prenda?
—Verdad.
— ¿En qué piensas cuando te masturbas?—Cuestionó Kyoko destrozando el ambiente dulce y confidente que se había formado mientras que trataba de no reírse ante la expresión de horror en el rostro de Yui.
— ¡Kyoko!—Se quejó la aludida liberando su mano para golpear ligeramente su brazo escandalizada.
—Es una pregunta perfectamente válida. — Se defendió la mangaka sonriendo tontamente.
—Entonces game over. —Insistió Funami avergonzada.
—No es justo. —Se quejó la rubia con un mohín.
—La vida no es justa. —Contestó Yui encogiéndose de hombros. — ¿Tienes hambre?
—Tanta que podría comerte. —Murmuró la mangaka impulsivamente.
Un silencio embarazoso se formó en el ascensor y Kyoko se removió inquieta al notar lo extraño que había sonado. Yui carraspeó incómoda pero se recompuso rápidamente y se puso de pie, luego se dedicó a tantear en la pared opuesta al panel de bebidas. Kyoko se preguntaba si quizás el encierro había vuelto loca a la castaña hasta que observó como Yui separaba una placa de madera y de ella sacaba algunos productos enlatados, un abrelatas y unos cuantos cubiertos plásticos.
Definitivamente para Yui haberse quedado encerrada en el elevador de un hotel que conocía como la palma de su mano había sido un golpe de suerte. Bueno, obviando la parte en la que se quedaba encerrada.
— ¿Sopa de pollo o ramen?—Inquirió Yui con una sonrisa triunfante.
— ¿Qué horas son?—Preguntó Kyoko aburrida.
—Sigue siendo la una y media, no ha pasado ni un minuto desde la última vez que lo preguntaste. —Murmuró irritada Yui frotándose las manos en busca de calor.
—Tal vez no me aburriría tanto si volviéramos a jugar. —Insinuó Kyoko por enésima vez.
— Hace mucho frío para elegir prenda, y ¿para qué me preguntes cuál es mi fantasía sexual favorita, qué juguete prefiero y si me gustan los tríos? No, gracias. —Contestó la castaña en tono acusador.
—Hey, yo no iba a hacer nada de eso. —Se quejó la otaku teniendo el descaro de lucir indignada. —Al menos no la parte de los juguetes.
—Quizás deberías dormir un poco, el restaurant ya cerró y a pesar de que es un hotel, dudo que los de mantenimiento sigan trabajando tan tarde. —Sugirió Funami algo adormilada.
Kyoko se recostó contra la pared y respiró profundo mirando al techo por unos segundos, a pesar de que habían mantenido una charla informal y divertida hasta que Yui empezó a sentirse cansada, había algo que no dejaba de molestarla. Yui, admitió verla como algo diferente a su mejor amiga pero nunca había especificado como qué la veía y desconocerlo la estaba matando.
—Hay algo…—Susurró Kyoko. —Hay algo que quiero…no, es algo que necesito saber.
Yui se quedo sin respiración por unos segundos gracias a la intensidad con la que Kyoko la miraba, vio la determinación en sus pupilas azules y sintió un escalofrío recorrer su espina dorsal.
— ¿Si?—Cuestionó Yui sintiéndose nerviosa sin saber la razón.
—Yui, ¿si te pidiera un beso…?—Cuestionó Kyoko sin ser capaz de formular la verdadera pregunta que pasaba por su mente « ¿Qué sientes por mí?».
—No—La interrumpió la castaña tomándola de los hombros y mirándola con seriedad. —No hagas esto, Kyoko.
—Pero…
— ¡No! Kyoko, sé lo que estás haciendo. ¿Acaso no lo entiendes?
—No, por eso…—Masculló Toshino sorprendida por la reacción de su amiga.
— Siempre has estado allí y yo…te necesito, pero si haces esto nunca vamos a volver atrás, no es tan fácil cruzar ese límite y luego fingir que no pasó nada. ¡No puedo perderte!—Admitió Yui con total honestidad.
Kyoko sintió las lágrimas enjugándole los ojos. Conmovida por el arrebato de Yui estuvo a punto de rendirse pero no lo hizo. Yui y ella podían diferenciarse en muchas cosas: Yui era la buena, la calculadora, la que no actuaba de forma impulsiva, la que pensaba en las consecuencias antes de actuar, quien trataba de minimizarle el dolor a los demás y nunca se movía sin analizar los riesgos, ella en cambio, era demasiado egoísta, impulsiva y caprichosa como para rendirse, especialmente con esto. Amaba a Yui y ahora que por fin lo había descubierto y admitido, no era justo que lo único que le impidiera estar con ella fuera el miedo.
—Yui, sólo es un beso… ¿has pensado en la posibilidad de que sea espantosamente malo? Si fuera así dudo que intentáramos algo más. Seríamos las mejores amigas de nuevo, lo único diferente es que sabríamos que tan mal besa la otra.
—Kyoko…—Murmuró Yui con resignación.
La expresión anhelante y la mirada esperanzada en el rostro de la mangaka la vencieron, sabía que no podría negarle nada a su mejor amiga.
—Pregúntalo. —Pidió Funami tratando de dejarse llevar pero sin poder dejar de sentirse aterrada. —Vamos, dilo.
—Yui Funami, ¿qué harías si te pidiera un beso?
*Inserte música de suspenso aquí* ¿Así que, qué les pareció? ¿Qué tal esta Kyoko pervert/atrevida?Apuesto a que están amando a Alexis por darles un capítulo entero dedicado a Yui/Kyoko y definitivamente odian a Gray por dejarlos colgados en la mejor parte. *Inserte risa malvada aquí* .Opiniones, sugerencias, impresiones, críticas y demás...por favor dejen sus reviews, los necesito para escribir :c Realmente tengo una idea magnífica tomando forma en mi mente, y en cuanto a los deseos: sigan escribiéndolos que aunque la navidad no es lo mío quizás les de un buen regalo en la próxima actualización.
Realmente no sé cuando vaya actualizar y no les prometo mucho porque terminé jugando amigo invisible en un foro de ff y tengo que darle de regalo a mi A.I un longfic sobre unas parejas que no me gustan mucho, así que cruzaré los dedos y me dedicaré a buscar alguito de inspiración. Dudo que me desocupe pronto, quizás sus reviews ayuden ;) ;) Muchas muchas muuuchisimas gracias a todos aquellos que siguen esta historia, la han agregado a favoritos o simplemente la leen.
Además quiero agradecer especialmente a:
Dani t.g: Sé que me desaparecí por un buen tiempo pero yo nunca olvido :P te lo aseguro. Me alegra mucho saber que te gusta el fic y espero que hayas disfrutado el capítulo, me pediste que se reconciliaran y que estuvieran en el ascensor encerradas, ahora puedo decir: deseos concedidos. Tienes razón hay muchas parejas disparejas en Yuru Yuri pero supongo que eso cuestión de gustos. Yui/Chinatsu no me gusta en absoluto y creo que a Yui ni a Kyoko les gusta tampoco...sí, por diversas razones pero no les gusta, así que Chinatsu Sorry but not sorry.
Si, los celos...hay un je ne sais quoi en todo el asunto que me encanta, por eso prepárate para más celos y no sólo en Yui/Kyoko. Y sobre Sakurako...pobre Sakurako, lo peor se avecina. Muchas gracias, en verdad fue un momento muy especial y graduarse del colegio sólo pasa una vez... y, y.. lo dejaré allí porque sino me pongo sentimental. En fin, espero te agrade el capítulo, un abrazo.
JORI4EVER: ¿Yui con celos? Entendido, y como es un deseo genial te daré una doble ración, ya verás un poco pronto. Creo que lastimar tu pobre corazón nunca fue mi intención todo es culpa de Yui por boba, una chica como Kyoko trata de besarme y no lo pienso mucho...no espera eso sonó a que soy fácil. Eh, sí es culpa de Yui, es todo su culpa. Lo juro, soy tan inocente como moza de pueblo, no espera eso tampoco sonó bonito...ay ¿ves lo que me haces terminar diciendo?..Sólo ignoremos que escribí eso, así que ¿Yui logro redimirse ante tus ojos? Es que siendo honesta ni yo lo había visto en la perspectiva de Yui, vamos que nadie en estos días piensa eso, sólo Yui, ay ¿qué voy a hacer con Yui? Pero me pediste drama, sólo diré: deseo concedido. O eso espero, ya juzgarás tú, y que viva el masoquismo.
Me alegro saber que te atrapo en los capítulos porque ahora he empezado a hacerlos más largos, este tiene unas 800 palabras más que el promedio (trato de escribir caps de 2000 palabras sin mi extensa nota de autor, claro está.) y creo que es en parte a sus reviews, me ayudan bastante...si y ahora que mencioné los reviews creo que aún no te he dejado y lo lamento muchísimo pero con la edad uno no es el mismo xD. Sí, señorita resulta que Alexis Gray es escritora aficionada, adicta al computador y genio a medio tiempo..pero no del tipo de genio que trabaja en apple. Sobre lo de los padres no sé que tan pronto te pueda conceder ese deseo, los papás de Kyoko están muertos para mi y para ella el día que la echaron pero prometo pensar en algo dramaticoso para entretenerte mientras hago todos tus deseos realidad.
Siguiente punto, sobre Shadows, pues es que honestamente creo que ese fic fue terrible. Cuando empecé ese fic no escribía como escribo en este instante y muchos capítulos me parecieron algo sosos cuando lo leí un tiempo después, además escribía dejando varios intervalos de tiempo y terminaba siendo una combinación de ideas y estilos que no me gustaron mucho, para cuando traté de solucionarlo ya había avanzado demasiado y no me sentí realmente satisfecha. Pero supongo que soy sólo yo siendo perfeccionista y quisquillosa y...siendo yo misma, no sé, aunque es un privilegio saber que es tu favorito del fandom en español.
Creo que dejaré esto aquí porque no necesito un contador de palabras para saber que me he extendido un montón, ya mismo me dedico a escribirte el review con todo lo que comentaste sobre tu fic. Cuídate y un abrazo.
Guadalupedigimon: Bienvenida al dulce mundo de tener una cuenta en FF. Muchas gracias por seguir el fic y me alegro mucho de que te haya gustado. Por suerte nadie se ha disculpado, Kyoko cedió pero hasta ahora no le ha ido nada mal, ¿no?. Sí, como dije antes los celos me fascinan y más cuando intervienen en un fic, ya veremos de más dosis de celos. ¿Cómo crees que reaccionaría Yui si estuviera celosa? Bueno, vamos a descubrirlo en algún punto, me pediste que actualizara y aunque no es un deseo legítimo me quedo gustando decir: deseo concedido. Un saludo y espero te haya gustado.
pikachu.3xmishug: Me alegro que te vaya gustando, la tensión sexual no va a ser nada en comparación a lo que va a suceder en el próximo capítulo y no te preocupes incluso si en algún momento sólo hay una persona leyéndome pienso terminar este fic. Un saludo.
Ebany Solis: Lo del plan fue medio improvisado pero afortunadamente cuadró perfectamente, Yui estaba igual de perdida que Kyoko, todo fue cortesía de Ayano y sus secuaces malvadas. ¿Te llevaste alguna sorpresa en el capítulo? Si fue así, fue otro deseo concedido, sino ya veremos si te sorprendo en el próximo capítulo.
Bueno, esto va muy largo, así que me despido no sin antes recordarles que durante estas actualizaciones sus deseos son ordenes. Un abrazo.
Enteramente suya,
Alexis Gray.
