El siguiente día el chico estaba en su entrenamiento usual matutino. Justo como lo había imaginado, físicamente estaba exhausto, más aún así trataba de mantenerse al ritmo de la practica corriendo detrás de Walcott.
Quien le llevaba bastante ventaja, así que esforzándose más cambió su velocidad para alcanzar a su compañero, que inmediatamente pasó la pelota hacia otro jugador.
Cuando Remus anunció que el entrenamiento había acabado. Harry quiso mentalmente mirar al cielo para agradecer, se inclinó poniendo sus manos sobre sus rodillas observando el campo, su respiración estaba agitada, estuvo unos cuantos segundos así antes de alzarse de nuevo, observando al pelirrojo que lo alcanzaba.
-Se nota que te cansaste- Mencionó el chico observando la cara mojada por el sudor del chico.
-Siento como si anoche hubiese corrido un maratón muy largo- explicó, caminando sobre el pasto hacia la banda, estirando su mano para tomar un vaso de la banca, dándole un trago saboreando el líquido frio calmar un poco su sed.
-Deberías meditar esto antes de salir corriendo como niña- Comentó Ron tomando otro vaso.
-No me recuerdes, no encontré otra opción- Aclaró el chico caminando en compañía del pelirrojo hacia los vestidores.
Cuando entraron, aprovechó para darse una ducha y comenzar a vestirse frente a su locker, observando de reojo a Draco estar muy atento a su celular, seguramente texteando a Ginny.
Buscó lo que había llevado ese día, sacando una playera de manga larga y unos jeans.
-Hey- Le gritó Ron del otro lado para obtener su atención, lanzándole su cartera que aprovechó para guardar en su bolsillo trasero.
-Harry, si te sirve de consuelo. Yo no te extrañé- Apuntó el rubio pasando por su lado abotonando su camisa.
-Si claro- Murmuró Ron, recordando cómo después del mini show del chico, Luna casi lo arrastró lejos de su hermana, advirtiéndole que no debía estar sobre ella toda la tarde.
-Me imagino- concordó Harry abrochando el reloj en su mano, listo para salir, su rostro se veía aún cansado pero el baño lo hizo sentirse mucho mejor.
Tomando su maleta caminó hacia la puerta, encontrando a Remus esperándolo con algo en su mano.
-¿Qué es eso?- Inquirió el chico una vez que su entrenador había estirado su brazo para entregárselo.
-Dáselo a Hermione, es para que te evalúe, guárdalo algunos días lo necesito más adelante- Le explicó mientras el chico abría la carpeta, observando una de las preguntas en la hoja de papel, básicamente se trataba de que Hermione apuntara si estaba o no contenta con el chico.
-¿Qué demonios es esto?- Preguntó finalmente, cerrando la carpeta amarilla entre sus manos.
-No son mi idea- Se defendió el entrenador –Tómalo como rutina, a mi no me interesa el resultado, pero son requisitos- Le recordó mientras el chico meditaba la idea de negarse, no era psicótico, un poco idiota…pero no era para tanto.
-Protocolo- Susurró a su lado Ron, recordándole sobre su aparentemente palabra de la semana.
-Está bien, se lo entrego después- Explicó el chico, agachándose para meter el documento a su maleta cuidadosamente.
Finalmente fue hasta su auto, regresando a la universidad. Que una vez de haberse estacionado, notó que Ginny estaba en las puertas esperando.
'Probablemente espera a Draco' imaginó el chico observándola por el espejo retrovisor antes de apagar el motor de su auto, y sus amigos aprovechaban para bajar de él.
-Ughh no- Se quejó el pelirrojo, observando al rubio adelantarse para saludar a su ahora novia de beso, instintivamente el chico puso una mano en sus ojos para no observar la escena.
Harry sonrió observando hacia el ojiazul, que definitivamente le sería complicado acostumbrarse a que su hermanita fuera la novia de Draco.
-Es más fácil cuando no la veo- Explicó finalmente, quitando la mano de su cara –Y cuando solamente tengo que dedicarles una mirada para que salgan corriendo- Agregó con una sonrisa.
Harry resopló, recordando que usualmente los ex novios de Ginny le temían al pelirrojo.
El chico notó cuando Ginny le susurró algo al rubio que inmediatamente asintió, girando su atención a él.
-Buenos días- Saludó Harry arqueando las cejas juguetonamente hacia la chica, que sonrió entendiendo lo que Harry implicaba, pero lo dejó de lado. Tenía que hablar con él de algo más importante.
-Si di lo que quieras Harry, ahora acompáñame- Le apuntó en dirección al lago, mientras Draco jalaba a Ron hacia el comedor, sabía que el pelirrojo entendía el asunto, pero no estaban seguros de que en lugar de ayudar fuera a meter la pata, ya Draco se encargaría de poner a Ron al tanto del "plan".
Harry acompañó a la chica en silencio hasta frente al lago, hoy no tenía clases, así que no tenía por qué preocuparse de llegar tarde a su clase de piano, lo que tampoco le importaba de hecho…
-¿Cómo van las cosas con Draco?- Preguntó el ojiverde, una vez que habían llegado.
-Parece irreal- Confesó Ginny pensativa –Es Draco- Apuntó finalmente, reconociendo que el chico no era el mejor candidato, pero al parecer el único que su corazón tomaba en serio.
-Es bueno- Le respondió Harry metiendo las manos en la bolsas de sus jeans, observando como la chica se veía radiante –Tienes el mismo efecto en el- Le aseguró con una sonrisa, después de haberla visto sonreír abiertamente.
-Eres un buen chico- Le aseguró la pelirroja, notando que Harry la apoyaba, desde el principio. Incluso Draco le había contado lo que lo había apoyado para que se animara a acercarse.
-Sobre ayer- Comentó la chica cambiando al tema que en realidad quería discutir.
-Ahhh, ya sé que no debí correr así como así- Apuntó el chico observando hacia el lago, no otra vez este tema por favor.
-Harry- dijo la chica para que entendiera que deseaba su atención, finalmente su rostro giró para mirarla de frente.
-Creo que está bien- Le aseguró totalmente segura. –Es normal- Al fin y al cabo ella había huido bastante de Draco.
-¿Lo crees?- Preguntó el chico cerrando el ceño, la respuesta de Ginny fue mover la cabeza positivamente.
El pelinegro soltó un suspiró, observando detenidamente las calmadas aguas del lago a su izquierda, aún así no había ninguna diferencia sobre las cosas.
-Si te sirve de algo, no sabía que Terry llegaría de pronto- Comentó la chica, que no apartó su mirada del rostro de su amigo.
-Sabía que era tu plan- Reclamó el chico más para sí mismo que para la chica, que sonrió.
-Si hubiese sabido que para entender tus sentimientos sólo faltaba que los volvieras a ver juntos, me hubiese ahorrado todos los días que pasé investigando el horario de Terry- Bromeó con cierta verdad, mientras Harry le devolvía lentamente su atención.
-No funcionó, de todas formas apareció- Le recordó mientras la chica se cruzaba de brazos, su rostro haciendo una mueca.
-Claro que funcionó, al final te diste cuenta- Apuntó antes de agregar –Incluso inconscientemente soy grandiosa- Terminó sonriendo, y el chico rodaba los ojos.
-La verdad no comprendo como ahora pueda ser mejor- Admitió caminando unos pasos para sentarse frente a la coraza de un árbol.
Ginny imitó sus movimientos pero esta se sentó frente a él, necesitaba mirarlo de frente si en verdad quería que entendiera lo que ella creía.
-Claro que es mejor, ahora puedes hacer algo al respecto- Le apuntó señalando con su puño victoriosamente.
Pero el ojiverde simplemente negó con la cabeza. Después de notar el gesto de Ginny de exasperación la miró a los ojos seriamente, más serio de lo que lo había hecho todo este tiempo.
-Ginny- Le susurró, no confiando en su voz para comunicar lo que en realidad quería –Hermione es increíble- Le dijo finalmente su voz llena de sentimiento.
-Y yo la quiero demasiado, como para arruinar lo suyo con Terry- Explicó finalmente con la misma voz, mientras la expresión de Ginny cambiaba a una más segura.
-Tú también eres increíble- Le aseguró la chica.
-Ginny tu misma lo dijiste, Terry es perfecto- Le recordó, imitando la voz que había usado ese día y aprovechando la oportunidad de recargar su cabeza en el árbol.
-Y tu también lo eres- Le gritó la chica pateándole el zapato para que la viera lo segura que estaba.
-Ginny, soy lo más alejado a perfecto posible- Apuntó el chico –No tengo el cabello perfecto como Terry, la sonrisa perfecta, o la carrera perfecta- Terminó recordando como en una de las pláticas en el comedor, Lavender le había dicho a la castaña sobre las maravillosas decisiones que tomaba su novio en clase.
Internamente Harry rodó los ojos, comenzaba a entender los sentimientos de Ron hacia el chico.
-Exactamente por eso- Apuntó Ginny, finalmente sacudiéndole el pie con la mano, pero fue su comentario más bien el que atrajo su atención hacia ella.
-Terry es perfecto, en todos los aspectos que puedes pensar, es caballeroso, amable, inteligente, no me interrumpas- Advirtió la chica observando a Harry abrir los labios en una protesta ahogada.
-Pero eso es todo- Explicó la chica moviendo frenéticamente sus manos frente a ella –Terry y Hermione simplemente son y ya, hablan normalmente, conviven normalmente, pero no hay nada más, en cambio. Tú eres distinto-
Harry la miró en silencio sin entender el punto, mientras Ginny rodaba los ojos, clásico de Harry, habla cuando no debe y al momento de esperar la respuesta se queda en silencio.
-Tú sacas otra Hermione, la mejor Hermione- Le apuntó finalmente asintiendo –Con tus problemas, con tu terquedad, tu sentido del humor, tu forma de ser tan impredecible. Tú conoces un lado de ella que Terry nunca ha tenido, la chica libre que es, la persona que realmente es- Le dijo con total convicción –Jamás la había visto tan preocupada…y eso incluye la vez que Terry se cayó de un caballo- Agregó la pelirroja finalmente observando el rostro pensativo del chico.
-¿Terry se cayó de un caballo?- Espetó finalmente en confusión.
-¡¿Eso fue lo que entendiste?- Gritó la chica alzando sus manos en exasperación, pensando que tal vez esto era un caso perdido.
-Noo- Contestó el chico bajando su voz –Si entendí, sólo que…no lo sé- Murmuró el chico agachando la cabeza.
-Fue algo sin importancia, no le pasó nada, pero hizo un gran drama- Explicó la chica sobre el incidente del caballo.
-Mmm- Murmuró Harry observando las aves volar cerca del centro del lago, antes de volver a alzar su vuelo.
-El punto es- Retomó Ginny, inclinando su cabeza para observar el rostro del chico –Que estoy segura que esto es algo más, para ti y para ella-
Cuando notó que el pelinegro simplemente la observaba con una expresión distinta, se dio cuenta que finalmente la estaba entendiendo.
-Promete que vas a pensarlo- Le pidió la chica con una sonrisa, levantándose del pasto.
-Está bien, pero no aseguro nada- Advirtió el chico, despidiendo a la pelirroja con la mano, se sentía bastante cómodo justo ahí como para moverse.
Instintivamente se recostó bajo la sombra del árbol cerrando los ojos, sus manos puestas detrás de su cabeza, tranquilamente escuchaba el leve movimiento del agua del lago, los patos que nadaban en el centro, y respiraba el aroma a pasto fresco.
Estuvo contento, momentáneamente olvidando las palabras de Ginny, pero al pasar unos instantes, el rostro de Hermione, su sonrisa, la forma en la que siempre se mordía el labio en concentración, ocupó su mente.
¿Podría estar en lo correcto?
Sinceramente, le costaba trabajo creer que fuese mejor que Boot en algún aspecto, principalmente en el aspecto de estar con la castaña, Harry tenía un trabajo que lo ponía bajo la atención de miles de personas que seguían sus movimientos, cualquier chica tendría problemas para lidiar con eso, aparte tenía problemas familiares, bueno, con Lily, que por alguna razón que él aún no comprendía, no quería verlo y punto.
Y Harry se sentía traicionado y dañado ¿Cómo alguien podría querer eso en su vida?
El mismo pelinegro dudaba demasiado antes de tener alguien en su vida, pero últimamente la decisión no era suya, era de Hermione…que aún tenía novio.
'No hagas lo que no quieres que te hagan' Se recordó claramente, no podía intentar apartarlos, eso estaba decidido, pero parte de él no sabía cómo manejar este sentimiento desconocido.
Era como estar en el cielo, sintiéndose en el infierno. Si es que podía entenderse, porque a su lado era distinto, era él, sin tapujos o actuaciones, pero finalmente ella no estaba con él, sino con alguien más.
Y eso era el mismísimo infierno.
Finalmente y probablemente más confundido que al principio, el chico escuchó unos pequeños pasos acercarse en su dirección, conocía perfectamente quien hacía ese sonido al caminar, chocando los tacones en el suelo.
Acompañado del aroma a lavanda de su cabello y el pequeño perfume con aroma fresco que siempre la acompañaba.
-Hola Hermione- Saludó el chico sin abrir los ojos, o hacer algún esfuerzo por moverse.
-¿Cómo supiste que era yo?- Inquirió sorprendida, sentándose a un lado del chico recargándose en el tronco.
'Oh, maldición, quizás no pensé esto bien' Se reclamó el chico, aún demasiado perezoso como para abrir los ojos.
-Hueles rico- Admitió finalmente, seguro de que su rostro estaba rojo –Es decir, tienes un aroma especial- Terminó, aunque estaba seguro que había empeorado la situación.
-Ah, entiendo- Comentó la chica normalmente, como si la explicación no conllevara nada en especial, esto hizo que el pelinegro abriera los ojos y girara su cabeza para mirarla.
La chica llevaba un libro en sus manos y leía atentamente, pero después del escrutinio de la mirada del chico, finalmente lo observó exhalando.
-Tú también tienes un aroma especial- Admitió regresando su mirada al libro.
Harry sonrió y volvió a cerrar los ojos, aparentemente ella también tenía guardado algo de él en su memoria.
-¿Qué lees?- Preguntó el chico estirando la mano a ciegas hacia la chica para arrebatarle el libro.
-Harry…ocupada- Musitó la chica sus ojos entretenidos en su lectura aprovechando para golpear despacio el brazo del chico.
Pero Harry era demasiado insistente, su mano volvió a recorrer el camino y estaba en una lucha con el brazo de la castaña que finalmente, para mantenerlo quieto capturó su mano con la suya bajándola hasta el césped, donde la mantuvo aprisionada continuando su lectura.
El pelinegro estaba en el cielo…definitivamente en el cielo, la sensación de la mano de Hermione en la suya mandaba electricidad a todo su cuerpo, tanto que forzó sus ojos a abrirse tratando de darle una mirada disimulada a sus todavía entrelazadas manos.
Su vista viajó luego al rostro de la chica que seguía concentrada en su lectura, su cabello recogido en una coleta de caballo, algo no usual en ella, echó una mirada rápida al libro que llevaba y notó que era el que le había regalado sobre piano.
-¿Te ha ayudado?- Inquirió inclinando su cabeza sobre su mano libre para verla con más facilidad.
-Sí, gracias, es increíble- Terminó la chica que para desilusión de Harry, separó su mano para pasar la hoja del libro.
Pero aparentemente la chica no había terminado aún, pues volvió a regresar su mano hasta su brazo trazando círculos y figuras sobre él, mientras seguía leyendo.
El ojiverde abrió los labios, pero sorprendentemente, tuvo uno de esos momentos en los que pensó antes de comenzar a balbucear como idiota, prefiriendo finalmente volver a cerrar los ojos y sus labios.
Contento simplemente de sentir los dedos de la chica jugar con su brazo, pero aparentemente Hermione tenía otra idea, ya que instintivamente alejó su mano hasta la cabeza del chico, pasando sus dedos por su cabello.
-Cuidado me costó mucho acomodarlo- Murmuró Harry en tono de broma, pues la indomable hierba bola en su cabeza nunca se comportaba.
Escuchó el sonido de la sonrisa de Hermione, que aún siguió acariciándole el cabello suavemente.
¿Alguna vez has sentido como si una sonrisa o la voz de la persona que quieres fuera lo más hermoso en el mundo?
Así se sentía Harry, Hermione era preciada, lo más hermoso en su mundo, en ese mundo donde usualmente no obtenía todo lo que buscaba, donde una madre lo dejaba de lado, en ese mismo mundo Hermione era la perfección convertida en realidad.
Su realidad.
Involuntariamente jaló su mano libre hasta su boca para esconder un bostezo, que efectivamente llamó la atención de la chica que arqueó las cejas.
-¿Cansado?- Inquirió mientras la cabeza del chico se movía bajo sus manos asintiendo rápidamente.
-Acabado- Especificó –Y si sigues haciendo eso me voy a quedar dormido- Aclaró en algo que hace un minuto creía imposible.
Se sentía nervioso cuando lo tocaba, emocionado, pero sus manos tenían un efecto calmante en él también.
-Entonces duerme- Le dijo la chica, mientras Harry negaba con la cabeza.
-Aquí estaré- Le prometió la chica en un susurro que Harry sintió hasta el fondo de su alma, como una promesa que decía más de lo que se escuchaba, que estaría con él más allá de solamente una siesta.
Harry quiso contestarle algo, lo que fuera, pero se sentía extremadamente cansado y sus parpados no respondían como quería, pronto aún contra su voluntad, Harry Potter se encontró profundamente dormido.
Minutos después, la castaña observó el cuerpo inmóvil del chico, su pecho alzándose de vez en cuando con sus respiros, se había quedado dormido el pobre, imaginó la chica que continuaba acariciándole el cabello con sus dedos, de vez en cuando la removía para pasar la página, pero luego regresaba sus dedos para continuar sus ministraciones.
No pudo evitar notar lo relajado que se veía, lo despreocupado que era su rostro así, hundido en lo más profundo de un sueño, sin pensar en todas las cosas que lo presionaban, su madre, el ser capitán, el ser Harry Potter.
Sus manos recorrieron las puntas del cabello quitándolo de su frente, donde descubrió una cicatriz en forma de trueno, sabía lo que era, pues Ginny le había mencionado que se la había hecho hace muchos años desde pequeño.
Lo conocía hace años, pero nunca de esta manera, cuando recién le pidió el Director Dumbledore que fuera una de los candidatos para ser el tutor de Harry Potter, realmente no se lo tomó en serio.
Aceptó pensando que este chico sería totalmente distinto, un arrogante, presumido que jamás en su vida había sido, ni en esos momentos en el que de niños la exasperaban porque no tenían cabeza más que para andar de vagos.
No pudo evitar sonreír al recordarlo.
Posteriormente Lupin le habló simplemente a ella, ni siquiera se molestó en observar los demás candidatos, la eligió a ella, la razón…no la conocía, aparentemente Remus la elegía por ese vínculo de haberlo conocido hace años.
Luego su parte analítica se cuestionaba como un chico de 19 años, podía ser nombrado capitán de un equipo con jugadores más veteranos que él ¿Contaba solamente la habilidad en el campo de juego?
Pues sabía que Harry era ya conocido como uno de los mejores del mundo, acompañado de Ron y Draco, pero ¿Era eso suficiente? ¿O solamente algo para alimentar su ego?
Pero luego Remus le contó sobre su madre y su opinión se borró por completo, se aseguró de no juzgarlo antes de volverlo a ver, e incluso se preocupó casi de manera exagerada lo admitía, cuando Ron y Ginny hablaban de que había ido a buscar a Lily y no había regresado.
Que su móvil estaba apagado, que Charles no hablaba, no pudo evitar sentirse incluida en el asunto, pero luego lo había conocido, aún cuando el muy idiota, pensó con una sonrisa adorable, no la había reconocido.
Después de eso entendió la razón por la cual él era el capitán.
No había nadie mejor para el puesto, en todo el mundo, Hermione aseguraba que el sencillo, humilde, pero a la vez inspirador, admiraba el hecho de que aún cuando las cosas no habían salido bien con su madre, por alguna razón que aún esperaba que le contara, nunca optó por la salida fácil, la salida de gritarle, restregarle a su madre algo, o el hecho de tratar de dañarla como evidentemente ella lo había hecho. Entendió que el chico sería la primera elección en cualquier lado, cualquier equipo.
Con una mirada más al rostro del chico Hermione volvió a sonreír.
Agradecía infinitamente ser amiga de Harry James Potter, una de las mejores personas que había conocido.
Agradecía tener un amigo como él.
A/N: Cap corto, pero espero compense la espera de esta semana, que ha sido bastante ocupada, y seguirá estos dias, pero espero tengan una feliz navidad y un próspero año nuevo. Publico hoy porque andare ocupada el domingo, no garantizo actualizar el siguiente domingo por año nuevo, pero haré todo lo posible, en este vemos un poquito de lo que piensa Hermione, un pedazo pequeño del todo que es, de nuevo muchas gracias por sus comentarios y recuerden, siguen siendo más que bienvenidos y me ayudan a continuar.
FAnHArmione: Te me adelanté y actualicé hoy haha, mmmm pobre Terryyyy ¿Como voy a matarlo? No, no, eso no hahaha, gracias por tu comentario, Feliz viaje, navidad y próspero año nuevo!
akNy: Gracias por tu comentario! Este Harry y Hermione, pero si, se requieren dos para bailar tango...hahaha feliz navidad a ti también y que pases un próspero año nuevo!
SakuraWinner: ¿Segura?, mmmm ¿Segura? ¿Segura? Hahahaha, gracias por el comentario feliz navidad y próspero año nuevo!
Bella-Bere: Gracias por ambos de tus comentarios! Veamos, mmmm creo que es general el odio a Terry, pobre hombre, su único pecado es andar con la castaña hahaha. Sobre la actitud de Hermione, pues si, si alguien de todos es sobreprotector, es ella...y Harry, feliz navidad y próspero año nuevo!
Sol Meyer: Hahahaah Terry no irá a ninguna parte de momento y Harry, si pobre...pero hasta cierto punto él fue quien decidió guardar silencio ¿No?, gracias por tu comentario! Feliz navidad y próspero año nuevo.
hickaru: Hhahaha paciencia hickaru, todo a su debido tiempo, algo de eso hay planeado más adelante, gracias por tu comentario, ¿Como van esos pulgares? Hahaha, feliz navidad y próspero año nuevo!
DeniGranger: Paciencia, todo en su tiempo, ¿Celos? ¿Hermione? Creo que aun no sabemos que pasa por su mente ¿O si? Hahaha, lo sé es corto y este lo es aún más, pero son necesarios, gracias por tu comentario y que pases feliz navidad y próspero año nuevo.
JayLopez: Ahi va, avanzando lentamente, pero ahi va hahaha, gracias por el review, feliz navidad y próspero año nuevo.
Land Wolf: Muchas gracias! Espero te siga gustando, gracias por comentar y que pases feliz navidad y próspero año nuevo.
