¿Saben qué? ¿SABEN QUÉ? Me animaron mucho con sus comentarios y, para agradecerles, les traigo otro capítulo y esta vez será más largo, lo prometo. Aunque, otra vez, debo pedir disculpas por el guión de dialogo.

¡Gracias por las reviews!

Disclaimer: NARUTO le pertenece a Masashi Kishimoto.

Golden Time

Chapter 11

Family time!

by Megumi Kurosaki.

— ¿Y a qué lugar podríamos ir hoy? - preguntó un rubio rascandose la cabeza a su estilo mientras tenía a su mujer a su lado, con una mueca pensativa.

— ¿Que tal si vamos al parque? Oí que lo remodelaron y esta muy lindo - dijo sonriente. Claro, el parque es perfecto para sus dos diablillos y en especial ahora que Himawari, con casi cinco meses, esta más grande. ¡Hasta podrían tener un picnic! Será perfecto.

— ¡Hinata, eres estupenda! Es la mejor idea del mundo-ttebayo. - exclamó él al mismo tiempo que aprovechaba para darle un abrazo cariñoso a la ex Hyuga.

— Bueno... no es tan brillante la idea, pero me alegro que te agrade. -

Así, ambos se pusieron en marcha para lograr que su paseo sea el mejor. Hinata preparó la comida mientras la bebita se hallaba jugando con un panda de peluche que al parecer le gustaba bastante. Tal vez demasiado. Por otro lado, Naruto empacaba las cosas que necesitarían con ayuda del pequeño Boruto, más que nada iban a necesitar cosas para la infante.

Cuando tuvieron todo listo, se dedicaron a vestir a los niños. A Hinata le resultó fácil vestir a la bebé ya que a decir verdad se comportaba bastante bien, no como su hermano a su edad...

— ¡Boruto, no muerdas! - ... o su hermano en la actualidad. El Uzumaki mayor estaba intentado colocarle una playera a su hijo, pero cada vez que lo intentaba, el niño lo mordía.

— ¡Soy un dinosaurio-ttebasa! - lLe respondió ignorando mientras hacía unos ruidos extraños que parecían ser rugidos.

— ¿No puedes ser un dinosaurio en otro momento? Papá necesita cambiarte. - con esto, volvió a intentar vestirlo pero... de nuevo lo mordió y parecía que esta vez le dolía. — ¡Hinata, tu hijo me mordió!

— ¿Mi... hijo? - Dijo un poco sorprendida la peliazul que había terminado de vestir a la niña y se dirigía adonde su esposo e hijo estaban. Y, claro, con Himawari en brazos. Al llegar, se encontró a Bolt rugiendo o algo así y a su esposo quejandose de lo malcriado y maleducado que es su hijo mayor. Este escenario, al parecer, le causaba gracia a su hija menor, quien estaba riendo y estirando sus bracitos, como si quisiera ir con ellos. — ¿Qué pasó?

— Papá es malo. - soltó el pequeño. Hinata giró a ver a Naruto, un poco decepcionada.

— ¡¿Qué?! ¡Hinata, no le creas! Él es el malo, me mordió - ahora era el turno de Bolt para recibir la mirada de decepción. Luego, suspiró.

— Ten. - pasó al lado del "salvador del mundo" para dejar en sus brazos a la bebé. Después de eso, se quedó en frente del pequeño ojiazul con molestia en su rostro. — ¿Qué habíamos dicho del dinosaurio?

— Que no tiene que morder. - le contestó él, haciendo pucherito.

— ¿Por qué?

— Porqué es bueno.

— Muy bien. - Hinata sonrió dulcemente y agarró la playera que había dejado su esposo y, rápidamente, se la colocó a su hijo sin ningún problema. Obviamente, ni Naruto daba crédito a lo que veía. Ese mocoso era completamente otro cuando se trataba de su madre.

— Bueno, niño de mamá, ¿te parece bien si nos vamos ya? - dijo el Jinchuriki con una sonrisa.

Con eso, claro, todos se encaminaron a salir de la casa pero cuando estaban por abrir la puerta...

— ¿No huele a mojado? - preguntó el rubio oliendo el ambiente. Luego de eso, se escuchó un trueno. Si, lo más probable es que estuviera lloviendo. Boruto fue corriendo hacia la ventana más cercana que tuviera para comprobar y, en efecto, todo lucía completamente nublado y triste con las miles de gotas que caían del cielo y mojaban todo lo que estuviera en tierra.

El escenario más triste para una familia que deseaba pasar un bonito día.

— Oh... creí que habías dicho que hoy estaría soleado, Naruto-kun. - dijo la peliazul mientras iba adonde su hijo a ver el clima.

— Esta porqueria me mintió. - se le escuchó decir mientras miraba con enojo su Smartphone, especialmente a la aplicación llamada "Konoha Weather". La tecnología no es muy querida por él en estos momentos.

— Bueno, niños, tendremos que quedarnos en casa hoy. - dijo la poseedora del Byakugan desilusionando a todos, más que nada a su hijo mayor. — Pero buscaremos una forma de entretenernos, ¿verdad?

— ¡Claro! Papá se encarga de eso. - exclamó con entusiasmo el futuro Hokage, señalandose a si mismo. — Hay muchas cosas que podemos hacer los cuatro juntos.

— ¡Si! - gritó el pequeño, yendo a los brazos de su padre, contento por saber que pasarían tiempo juntos y también ignorando cualquier plan que Naruto pudiera inventar. — ¡Voy a buscar juguetes!

El niño fue corriendo a su cuarto a encontrar sus juguetes ninja favoritos y sus padres y hermana se quedaron en la sala de estar mientras lo esperaban.

— Hinata... - Naruto fue el que le llamó la atención y ella, quien estaba observando a su bebé, le devolvió la mirada. — Te amo. - se lo dijo, con puro amor y dulzura, en el oído para que solo ella escuche. Le encantaba demostrarle cariño sorpresivamente de vez en cuando, sin ninguna razón aparente. Ella se sonrojó, tal como hacía cuando eran más jovenes y se inclinó a besarlo con suavidad, él correspondió con gusto y no hizo el beso más intenso solo porque su hija se encontraba presente.

— Gu, gu. - al separarse, vieron como su bebita, Himawari, alzaba sus bracitos hacia ellos, queriendo llamar su atención y demostrando estar un poquito celosa de la cercanía de sus adorados padres. El matrimonio Uzumaki, por supuesto, rió ante esto y, sin dudarlo un segundo, besaron las mejillas gorditas de la niña al mismo tiempo, la cual reaccionó feliz al contacto. Justo después, volvió Boruto con una canasta llena de juguetes ninjas.

— Mamá, mamá - con solo decir eso, la atención de Hinata era solo de él. — Himawari y tú van a ser mis compañeras de equipo - les entregó a ambas un par de kunais, obviamente falsas. — Yo voy a ser el héroe.

— ¿Y yo? - preguntó curioso el rubio mayor.

— Tú eres el malo-ttebasa - respondió.

— ¿¡Por qué siempre yo?! -

Así, y a pesar del mal clima, la familia Uzumaki pasó un día soleado dentro de sus corazones.

Fin.

Weeeeell, iba a hacer otra cosa pero terminó saliendo esto. Espero que les haya gustado, aunque me hubiera gustado un poquito más largo... bueno, después de todo, esto es como una serie de drabbles, ¿no? *excusa* (?) ¡Ah! Añadí un momentito donde Bolt es un niño de mamá porque eso me encanta y es lo más chu del mundo.

También aprovecho que tal vez notaron que comencé a usar las expresiones "dattebayo" y "dattebasa" de Naruto y mi hermoso Bolt, respectivamente. Resulta que me había olvidado completamente de agregar estos latiguillos tan conocidos (si, soy una despistada y tonta) así que desde ahora los voy a usar con más frecuencia. Eso si, no pienso usarlos en demasía ya que, a mi parecer, usarlos tanto es un poco... molesto, capaz, durante la lectura. Pero, claro, es mi opinión.

¡Nos vemos en el capítulo 12!

Bye bye.