Hola, ¿Cómo estas? espero que muy bien, pues aquí con una conti, cortita pero bonita, espero les guste y si a mi también me cae mal Rosalie y Reito jejeje pero ya que son necesarios sin mas me despido, comenten si les gusto o no, nos estamos leyendo, hasta la próxima.
Capitulo 11
Después de las presentaciones Reito se encargo de ignorar a Natsuki por completo, el claramente no sabía con quien estaba tratando, el desconocía que ella es su rival, la esposa de Shizuru. Natsuki tenía un sabor amargo en la boca, tal vez era momento de pedir alguna bebida, pero recordando los precios mejor opto por conseguir algún caramelo. Le pregunto a uno de los meseros quien la miro confuso por el pedido tan extraño, pero aun así fue a conseguirle un caramelo.
-Me entreviste con Alyssa Searrs.
-Ahora si me sorprendes Reito, es muy difícil conseguir unos minutos con ella.
-Puede decirse que tuve suerte, esta en este hotel y coincidimos.
-¿Suerte? Este es uno de sus hoteles.
Al escuchar ese nombre Natsuki se tapo el rostro con sus dos manos, su día no podría ser mejor. Tal vez esta mañana debió ir a trabajar y no hacerle caso a la araña y sus grandes ideas, o tal vez estaba pagando algo que hizo mal y era el karma que se la estaba cobrando, quien sabe. Ahora sí que pediría un trago y el más fuerte que tuvieran. Hizo un gesto con la mano captando la atención del mesero.
-Me sirve un vodka, por favor.
-Sí, con mucho gusto.
Reito y Una se percataron del pedido de Natsuki y de que esta en cuanto el mesero sirvió el trago lo tomo y se lo bebió de un solo golpe.
-¿otro? –Moviendo la cabeza afirmativamente. En cuanto el líquido estuvo en el vaso, ella lo tomo y se lo bebió igual de un solo jalón. El mesero alzo la botella dispuesto a servirle otro vaso, ella le dijo que no, él le sonrió y se retiro a atender a otros clientes. Uno de los otros meseros llego con varias paletitas de caramelo y una manzana para Natsuki y se las entrego, ella le agradeció y le pregunto qué cuanto le debía, el le dijo que no era nada que la casa invita. Más en cambio ella le regalo una paleta al muchacho quien la recibió y la guardo para seguir trabajando.
-Nunca había visto a alguien que bebiera de esa manera. –Una trataba de continuar platicando con Natsuki, esta solo sonrió. Una lo seguía comprobando, Natsuki era una persona muy interesante. Intento decirle algo, pero su celular sonó y ella sin más remedio tuvo que contestar.
-Diga… ella habla… bien… entiendo… ok… adiós.
-Nos tenemos que ir Reito, acaban de llegar.
-Vamos.
-Hasta luego Natsuki-san, espero verla pronto. –Sonriendo de una manera muy coqueta se acerco a Natsuki y le dio un beso en la mejilla, Una hubiese preferirlo hacerlo en la comisura de sus labios pero no podía ser tan obvia.
-Hasta luego.
Reito y Una abandonaron el hotel con rumbo desconocido para la pelinegra. En el bar estaba alguien quien desde que Natsuki entro la estaba observando. Por su parte Natsuki estaba ajena a ella y prosiguió a comerse la manzana. El barman le pregunto sobre la señorita Una y el asunto de que por su forma de vestir supo que prefería el vodka.
-Por su forma de vestir… se ve que es una mujer muy decidida, fuerte y la bebida que pidió es algo dulce.
-… ¿y eso que tiene que ver?
-Pienso que si pides una bebida alcohólica con dulce es porque quieres aparentar una inseguridad que no tienes o de plano eres inseguro y no sabes elegir entre lo fuerte y lo suave.
-pero ¿Cómo saber cuándo es una cosa o la otra?
-Por la ropa y los zapatos.
Sin que Natsuki se diera cuenta la persona llego a donde ella se encontraba conversando con el mesero pues al ver que se quedo sola decidió acercarse.
-Solo conocía a una persona que bebe así, ahora son dos.
-… -Natsuki la ignoro. -¿Cuánto le debo? -Preguntándole al mesero.
-No es nada, la casa invita. –Alyssa no dejo que el mesero contestara, ella lo hizo.
-¿Cuánto me dijo? –Dirigiéndose de nueva cuenta al mesero, que miraba a la dueña de los hoteles Searrs y a Natsuki y no sabía que decir.
-No puedes ignorarme siempre.
-Lalalalalalalala no oigo, soy de palo, tengo orejas de pescado –Y con sus manos tapaba sus oídos.
-Eres muy infantil.
-Lalalalalalala -Natsuki seguía con esa actitud y Alyssa no tuvo más remedio que retirarse un poco. Cuando Natsuki se cercioro que se había ido quito sus manos de sus orejas y soltó un suspiro.
-¿Cuánto le debo?
-No es nada, la casa invita. –A pesar de eso Natsuki saco su billetera y le dejo el pago de los dos tragos que consumió, mas aparte una propina y una paleta. Le dio las gracias y se alejo, tenía que salir cuanto antes de ese lugar. Al tratar de dar la vuelta se topo con Alyssa.
-Ten mucho cuidado con Una Shamrock, es por tu bien. –Y se alejo. Natsuki al dar la vuelta completa para retirarse del bar se dio cuenta que Shizuru y Rosalie estaban en la entrada del bar, las vio y la vieron, por todo lo sagrado pidió que Shizuru no haya visto a Alyssa y su interacción con ella. Ese era un tema que nunca había tocado con su amada, menos quería hacerlo ahora. Y también se dio cuenta del cambio en la vestimenta de Shizuru, quien lucía ropa muy diferente, se miraba costosa. Se acerco a las hermanas Fujino.
-¿Estas lista?
-Sí, ¿a dónde iremos?
-Es una sorpresa. –Dirigiéndose a Rosalie. –Bueno Rosalie, fue un gusto conocerte, hasta nunca.
-¿A qué te refieres? Yo también quiero ir, no quiero separarme ni un solo instante de mi hermana. –Tomándola del brazo y acercándose más a ella.
-Ay que dulce… -Con todo el sarcasmo del mundo Natsuki lo dijo. –Vamos.
-Puedo sugerir un restauran finísimo que acaban de abrir en Shibuya, es exclusivo. Oh se me olvidaba que no tienes mucho dinero Kuga-san, con un auto así, si es que se le puede llamar auto a eso.
-Rosalie, por favor, ya para.
-Yo solo decía.
Las tres partieron rumbo al restaurante de Mai, en el camino para no variar siguieron en completo silencio y Natsuki puso la radio de nuevo, ahora iba tarareando cada canción que le gustaba y conocía. Ella lo hacía para des estresarse, después de ver y conocer a Reito en persona y el encontrarse con Searrs se alteraron sus nervios. Esto sorprendió un poco a las Fujino.
Al llegar al lugar se sorprendieron mucho pues no era un restaurante de cinco estrellas sino una pequeña cafetería, muy colorida.
-Llegamos.
-¿Esta es la sorpresa? –Natsuki opto por seguir ignorando a Rosalie.
-Llegamos a buena hora. –Mirando su reloj. –En media hora más esto estará a reventar.
-Lo dudo, este lugar... –Natsuki se adelanto un poco dejando a las hermanas atrás. Shizuru aprovecho para recriminarle a su hermana sobre sus comentarios tan ofensivos, ella simplemente le dijo que era lo que pensaba.
-A nadie le importa lo que piensas.
Natsuki les abrió la puerta a ambas y paso detrás de ellas, en cuanto entraron las meseras que atendían el lugar saludaron a Natsuki al igual que la dueña del mismo, la peli naranja de gran pechonalidad quien recibió a la pelinegra con una gran sonrisa.
-Te hacia torturando a Nao.
-Eso será mañana.
-Bienvenidas a la cafetería Zipang, por aquí. –Mai las condujo a una mesa cerca de los ventanales, Natsuki no se sentía bien, así que se disculpo y fue al sanitario. Al estar las tres solas, Mai y las hermanas Fujino Rosalie aprovecho para seguir con su plan. Y sin aviso comenzó.
-¿Fueron novias?
Esa pregunta sorprendió a Mai y a Shizuru quien miro de forma recriminatoria a su hermana. Rosalie pensaba que dependiendo de la respuesta de Mai su hermana podría desilusionarse completamente de la pelinegra e irse con ella a Kioto.
-¿Qué? Tengo curiosidad.
-No… siempre hemos sido muy unidas por lo mismo las personas suelen confundirse. Ella y yo somos más como hermanas.
-¿En serio? Nunca hubo, ni hay algo entre ustedes? Porque déjame dec…
-No, definitivamente no, Natsuki es como mi hermana a veces mayor a veces menor pero de ella para mí nunca ha existido algo más que una amistad.
-¿Y de ti para ella?
-Cuando yo la conocí, no lo negare, me gusto mucho. Tiene un no sé que, que que se yo. Su forma de ser, como se comporta, su fuerza de voluntad, su sonrisa… es todo un estuche de monerías cuando la llegas a conocer, pero ella nunca me vio más que como una amiga y con el tiempo conocí al amor de mi vida y ella es mi amiga.
-¿De verdad no hay nada entre ustedes?
-Solo una amistad… Natsuki no tiene ojos para nadie mas que no sea Shizuru-san, aunque para ella si hay muchos ojos. –Esto lo decía al momento que levantaba la vista y miraba a Natsuki y como más de una comensal y empleada la miraban y la saludaban.
Esto hizo que Shizuru sintiera un malestar de nuevo, algo que le nublaba los sentidos, al ver como miraban a Kuga-san, con deseo, dentro de ella sintió unas ganas inmensas de arrancarle la cabeza a mas de una persona, de sacarle los ojos que habían osado siquiera mirar brevemente a Natsuki… pues sin quererlo, sin esperarlo y sin proponérselo se sintió celosa.
