Capítulo Final
El Seireitei parecía no haber sufrido ningún daño, estaba totalmente tranquilo y silencioso. El sol se ponía y ambas mujeres dejaron de usar el shunpo para caminar sin prisas, hacia donde la mayor dirigía. Yoruichi la tomó de la mano y la llevó tranquilamente hacia uno de sus lugares preferidos, aquel donde ellas dos solían entrenar.
Recordó hace muy poco cuando ambas pararon ahí y Soi-fong se comportó de una manera impropia de ella, luego comenzó a analizar la situación y sonrió de medio lado pensando que aquella pequeña abeja era capaz de hacer lo que sea. La miró de reojo, Soi-fong caminaba pensativa, algo melancólica.
Al llegar se detuvo y quedó frente a la capitana, quien se sonrojó porque sabía muy bien cual sería el tema de conversación.
- Yoruichi-sama…- Dijo la menor de las dos, olvidando por los nervios que ya había dejado de llamarla con honoríficos.
La morena dio un largo suspiro.
- ¿Qué haré contigo, pequeña abeja? Creí que ya habías dejado de llamarme así!
- Lo siento…es…la costumbre…pero lo haré.
- Soi-fong, no puedo creer que hayas aceptado la ayuda de Kisuke…eso me sorprende.
- Es por eso que no quería decírselo…los motivos detrás de esa extraña alianza no podían ser descubiertos por usted…más bien, le pido disculpas por todo esto…fue una tontería…
- Pues…- Contestó Yoruichi. – Yo no diría "tontería", pero no era necesario que hayas hecho todo eso…- Dijo con voz baja, levantando suavemente la barbilla de Soi-fong. - Sólo hacía falta decirme lo que pensabas.
- Pero…oh, olvídelo…
- No, anda dime.
- Usted no siente lo mismo que yo. – Dijo la capitana para después sonrojarse rápidamente, A lo que Yoruichi reaccionó tomando su cintura con la mano libre atrayéndola a ella.
- Yo no estaría tan segura…- Dijo la morena, acercándose despacio a Soi-fong, y haciendo que ésta quede inmóvil.
Comenzó a caer la noche, haciendo que el ambiente se vea aun más "propicio" para lo que la ex capitana pensaba hacer.
- admitiré que lo único que me ha gustado de tu alianza con kisuke ha sido la forma de usar el traje.- Susurró Yoruichi al oído de la capitana, con su rostro rozando el de ella, produciéndole un escalofrío.
- P…pero usted dijo…
- Olvida lo que dije. – Dijo y al finalizar la frase no pudo contenerse más. Juntó sus labios a los de Soi-fong, sin quitar la mano de la cintura de la capitana. La besaba tranquilamente, como si probara su nuevo platillo preferido y no quisiera que nada ni nadie la interrumpa. Con la otra mano sujetó la nuca de la menor con la intención de que no se aleje, pero Soi-fong no tenía intenciones de alejarse por más asombrada que esté.
El corazón de la shinigami comenzó a acelerarse y una especie de descarga eléctrica recorrió desde los pies hasta el último cabello. Correspondió aquel tan esperado beso con timidez, como si fuera la única vez que sucedería.
- Yoruichi…
- Esto es por lo de esa vez. – Susurró al separarse. – Y esto…- Volvió a besarla, sólo que más apasionadamente, tomando otra vez por sorpresa a la shinigami. - …Es por todo lo que has tenido que pasar cuando no era necesario! Y ya no le hagas caso al baka de Kisuke. – Soi-fong soltó una pequeña risa por el último comentario, y se inclinó para darle un corto beso, por puro acto de impulso.
- Todas las locuras que hiciste han podido ser resumidas en eso, Soi-fong. – Dijo Yoruichi. – recuerdas cuando te dije que te veía como a una hermana menor?
- Si…*Pinche pierrot, pensó Soi-fong*
- No era cierto. – Dijo sonriendo. – Yo te quiero más de lo que se le quiere a una hermana, espero que me deje entender.
- Y yo siempre la he amado, Yoruichi. – Dijo Soi-fong.
La ex capitana abrió mucho los ojos de la sorpresa, pero sonrió, ya que Soi-fong le dijo lo que ella no pudo decirle al principio.
- Y yo a ti, Soi-fong. – Contestó acariciando el rostro de la menor. – Desde hace más de cien años…
De pronto, escucharon algo que se movía entre las hojas de los árboles. Ambas tuvieron que soltarse para ir a investigar qué era.
- Soi-fong espera…
- Está segura? Jintek…
- No, no saques a Suzumebachi…espera…iré a ver.- Yoruichi tuvo que soltar a Soi-fong para acabar con el bastardo que las ha interrupido…pero resulta que no era un solo bastardo, eran tres.
- Ajá! Los atrapé! Trío de loquillos, será mejor que me expliquen ahora mismo que hacen aquí. – Dijo Yoruichi con mirada maliciosa, intimidando tanto a Mayuri Kurotsuchi, Zaraki Kenpachi y Kyoraku Shunsui.
- Yoruichi-san! Que sorpresa!- Dijo Kyoraku. – Es realmente un gusto verte, pero se está haciendo tarde, mira que ya se está poniendo el sol – Dijo riendo nerviosamente, para después huir.
- Creo que me he perdido de nuevo.- Dijo Zaraki intentando parecer serio, para después huir con la misma rapidez que el anterior.
- No puede ser pero que tarde es!- Yoruichi alcanzó a Mayuri y no pudo terminar de decir su excusa.
- jeje- rió Yoruichi con malicia. – Esta es mi abeja..búsquense la suya!- Dijo finalmente fingiendo una sonrisa inocente.
- largo de aquí Kurotsuchi, acabas de arruinar el momento!- Exclamó Soi-fong.
Yoruichi lanzó al último intruso que voló para caer en un paradero desconocido, mientras gritaba "Mayuri Kurotsuchi ha sido vencido otra veeeeez"
- Lo siento Soi-fong creí que en este lugar no había nadie. – dijo Yoruichi. – Pero ya que se han largado….- empezó a acercarse a su ex alumna mirándola con deseo.
- Y..Yoruichi…- Soi-fong se sonrojó fuertemente y quedó de espaldas con un árbol.
- Que te parece si recuperamos todo este tiempo perdido? Cien años…sumados a los días de tu alianza con Kisuke, eh? – Y acorraló a Soi-fong. – Porque me enojé mucho con Kisuke pensando que tenía algo contigo Soi-fong…- Esto último se lo dijo muy cerca de su oído, haciendo que la capitana reaccione y la abrace por el cuello.
– Ahora ve lo que he pasado estos cien años. – Dijo Soi-fong en el mismo tono de voz.
- Pues entonces hay que arreglar eso. – Y besó nuevamente a Soi-fong, pero esta vez con más pasión, sin interrupciones, rompiendo toda tensión y culminando lo que sería aquel dilema entre ellas en lo que duraba la noche.
Los trajes de ambas volaron por ahí, igual que los malentendidos, y ya no eran necesarias las palabras, sólo se dedicaron a pasar esa noche juntas como si fuera la última. Ah cierto, y Soi-fong ya no necesitaría hacer locuras para atraer la atención de su querida Yoruichi-sama.
Kisuke y Kuukaku no llegaron a protegerse ese día tampoco, y los capitanes volvieron a sus anteriores actividades. Kenpachi tardó días en volver al seireitei y Nemu escapó, volviendo loco a Mayuri.
Y así termina este largo fic ;3
Espero que haya sido e su agrado la lectura! Muchas gracias por leer ;3
No olviden la leyenda Yorusoi jejeje
Saludos hasta el próximo fic!
