"Ya está."
Levantando por un momento la vista del periódico, Nami vio a Rayleigh acercarse a ella con sus herramientas en la mano. Tal como les prometió había recubierto el barco en el que habían llegado al archipiélago para que pudieran descender a la isla de los hombres pez y cruzar red line, reuniéndose al fin con el resto de la tripulación. Con una sonrisa en la boca, dejó el periódico en la mesa que había al lado de la silla.
"Gracias Rayleigh"
"No tienes por qué darlas" – respondió Shakky, que se encontraba sentada al lado de ella – "¿Cómo no os iba a ayudar?"
"No creo que sin vosotros Luffy sea capaz de conseguir su sueño" – añadió este mientras dejaba las herramientas, girándose para ver el barco – "aunque sigo pensando que deberíais buscar algún barco mas grande. Con uno tan pequeño, si no controlas bien las corrientes marinas…"
"No te preocupes por eso" – respondió Nami – "las voy a controlar."
Levantó la vista para cruzar su mirada con la del hombre, intentando transmitirle con los ojos la seguridad y confianza que tenía en que nada saldría mal. Un pequeño ruido a su espalda, la hizo girarse hacia la puerta del bar, de donde vio salir a Zoro con el den den mushi en la mano.
"Nos están esperando."
"Entonces, habrá que irse" – respondió ella poniéndose en pie
"Mejor no hagáis esperar a Luffy" – dijo Rayleigh acercándose a Zoro – "acuérdate de lo que hemos hablado."
"No te preocupes" – le respondió el peli verde – "volveremos a verte dentro de un año. Podrás ver como Luffy ha avanzado."
Nami se alejo un poco del lugar donde los hombres seguían conversando sobre el futuro, para mirar detenidamente el barco. Al fin se iban a reunir con los demás, y se iba a cerrar esa aventura, de la que, a pesar de haberla iniciado llena de temor, al final tanto había disfrutado. Tal vez, en un futuro, deberían repetir de nuevo un viaje ellos dos solos. Un ligero toque en el hombro la hizo abandonar sus pensamientos, para encontrarse con la atenta mirada de shakky
"Esos dos no hacen más que apostar sobre si dentro de un año Luffy será ya el rey de los piratas. Aunque, me parece que no son los únicos que estaban pensando en el futuro."
"¿Como lo sabes?" – preguntó la navegante
"Tengo un sexto sentido para algunas cosas."
"Ya lo veo. Shakky, ¿puedo preguntarte algo?"
"Claro"
"Cuando dejaste de ser pirata, ¿Por qué lo hiciste?"
"Bueno" – respondió la morena perdiendo la vista en el cielo – "quería hacer otras cosas, ya había cumplido mis objetivos. Aunque, en el corazón, nunca se deja de ser pirata."
"¿Como lo supiste?" – preguntó, cerrando los ojos y pensando en su futuro.
"Lo sabrás. Cuando llegue el momento en que tus sueños se cumplan, cuando notes que ya has conseguido todo lo que deseabas y que ahora quieres hacer cosas nuevas, lo sabrás."
"Bien. Aunque aún tengo que hacer muchas cosas antes de que llegue ese momento" – respondió dirigiendo la mirada hacia Zoro – "y ayudar a que otros consigan las suyas.
No tengo duda de que lo conseguiréis."
"Por cierto, hay una última cosa que te tengo que pedir." – indicó Nami volviendo a mirar a la morena a la cara y poniendo una pequeña sonrisa – "aunque ya no tiene solución. Le dije a mi hermana que si alguna vez quería algo de mí, escribiese a este lugar. Estoy segura de que volveremos bastantes veces."
"Está bien, aunque no te aseguro que las cartas se queden cerradas, Rayleigh es muy cotilla."
"Ya," – respondió ella con una sonrisa – "Rayleigh"
Desde la proa del Sunny, Luffy y Chopper vigilaban el océano en busca de algún rastro del barco que traería a sus compañeros de vuelta.
"Robin, ¿ves algo desde allí arriba?"
Desde la torre de vigía, la arqueóloga se asomo por la ventana para mirar a su capitán.
"Aun no Luffy, aunque estoy segura de que ya no tardarán"
"Eso espero" – respondió él con una sonrisa – "tengo hambre y Sanji ha dicho que no hay comida hasta que ellos lleguen."
"Bueno, me parece que no tendrás que esperar mucho" – dijo Franky mientras se acercaba a donde estaba el capitán – "creo que ya están aquí."
Corriendo a sentarse sobre la cabeza de león del barco, una sonrisa inundó la cara del capitán al ver el pequeño barco donde sus dos nakamas llegaban ya al fin. Tras gritar a los demás que al fin habían llegado, salió corriendo por el barco para la cocina a avisar a Sanji.
"Está bien Luffy" – respondió algo seco – "enseguida podrás comer."
Aun más alegre por la idea de la comida, Luffy salió corriendo de nuevo a cubierta, a esperar a que el pequeño barco llegara hasta el sunny.
"No deberías estar así Sanji, al fin regresan nuestros nakamas."
"¿Robin?" – preguntó sobresaltado – "no me había dado cuenta de que estabas aquí"
Con una pequeña sonrisa, la morena cerró la puerta y miró al cocinero.
"Después de lo que pasó el día que se fueron" – empezó él – "no sé cómo recibirla. Tampoco sé si ellos…"
"Déjalo Sanji" – le interrumpió – "están juntos."
"Pero no sabemos si en este tiempo"
"No tengas ninguna duda sobre eso." – volvió a interrumpirle – "Y tampoco de que ella es feliz."
"En el fondo ya lo sabía" – replicó el rubio sentándose en una de las sillas. Robin hizo lo mismo – "Pero no es fácil aceptar que he perdido a las dos mujeres del barco."
"¿A las dos?" – preguntó sorprendida
"Sé reconocer las cosas cuando las veo," - dijo poniendo una pequeña sonrisa – "y sé que Luffy y tú estáis juntos, aunque no reaccione cuando tonteo contigo."
"vaya, pensé que había sido más cuidadosa." – indicó la morena poniendo una sonrisa – "Me pregunto en qué lo habrás notado."
"En que siempre que alguno tiene guardia, el otro intenta ir a escondidas a fuera para hacerla juntos, en las miradas que os dais… soy todo un experto en estas cosas Robin. Pero, lo que no llego a entender es por qué él nunca se enfada cuando tonteo contigo."
"Luffy es… diferente" – le respondió ella con una amplia sonrisa – "en algunas cosas es como un niño. Y sabe que no tiene nada de qué preocuparse. Pero…"
"¿Pero?" – preguntó Sanji intrigado
"Con Zoro no será igual."
"Lo sé" – respondió dando una larga calada al cigarrillo – "él no se quedará indiferente si tonteo con Nami. Y ella tampoco es como tú, no tengo claro que la gustara que siguiera haciéndolo. De todas formas, no lo haré. soy un caballero."
"¿Y eso? Conmigo no has dejado de hacerlo a pesar de saber lo mío con el capitán."
"Vosotros no habéis dicho que estéis juntos. Ellos no creo que tarden mucho en contarlo."
Robin se quedó mirando detenidamente al cocinero, mientras una de sus habituales y enigmáticas sonrisas cruzaba su cara. No se había planteado revelar su relación con el capitán, y él tampoco parecía haberle dado demasiada importancia al tema. Sin embargo, con la llegada de Zoro y Nami, y el descubrimiento de Sanji, ya había tres personas en el barco que lo sabían. Y tampoco estaba segura sobre los demás. Decidió que esa noche hablaría con Luffy del tema, mientras se ponía en pie y se dirigía hacia la cubierta para recibir a sus nakamas. Cuando llegó al marco de la puerta, se quedó parada y giró un poco la cabeza para dar una última mirada a Sanji
"Dime la verdad. ¿Estás enamorado de alguna de nosotras?"
Sanji la miró fijamente a la vez que apagaba el cigarrillo. Se puso en pie y se dirigió hacia donde estaba ella con una pequeña sonrisa
"¿Tu estas enamorada del cabeza de lechuga?" – la respondió
"Algún día encontraras a tu mujer" – dijo Robin con una sonrisa, notando como Sanji la seguía hacia la cubierta
"Tendrá que ser una diosa, mi mujer debe ser más bella que la del cabeza de lechuga y el cabeza hueca de mi capitán, y no me será fácil encontrar una mujer más guapa que vosotras." – indicó con una sonrisa mientras abría a Robin la puerta de la cubierta.
Al salir, descubrieron ya a los dos sobre el sunny, saludando al resto de los compañeros, con Chopper abalanzándose sobre Nami, mientras Luffy mantenía atrapado en un fuerte abrazo a Zoro, que, para sorpresa de todos, se estaba riendo en vez de quitarse de encima al capitán. A medida que se acercaron a ellos, mientras iban viendo como hablaban con el resto, fueron escuchando la conversación.
"Luffy, yo también te he echado de menos, pero creo que ya me puedes soltar."
"Es para que no te escapes" – respondió Luffy riendo
"Jaja, no lo voy a hacer tranquilo."
"Sí Luffy, espero que no haga falta que nadie vuelva a separarse" – añadió Nami mientras sujetaba a chopper como si tuviera a un niño pequeño en brazos.
"No les agobiéis" – dijo Sanji llegando hasta allí – "deben tener hambre"
"Sanji" – Nami se quedó mirándole, dubitativa.
"Siempre para ti mi dulce Nami" – la respondió cogiéndola de la mano. Enseguida notó la incomodidad de la chica y la tensa mirada del espadachín. Giró la vista hacia él – "también me alegro de verte a ti cabeza de lechuga."
"Cocinero pervertido" – dijo estirando la mano para darle un toque en el hombro al cocinero – "Hazme un favor, no babees a mi chica"
"¿tu chica?" – preguntaron a la vez Ussop y Franky
"Así es" – dijo Nami dejando a chopper en el suelo – "Es mejor decíroslo cuanto antes. Zoro y yo estamos juntos."
"Entonces los periódicos no mentían, yohoho"
"¿Los periódicos?" – preguntó Zoro sorprendido
"Habéis protagonizado unos cuantos. La pareja pirata ha centrado la atención del mundo" – indicó Robin, que hasta ese momento había estado un poco alejada de allí – "pero estoy segura que a partir de mañana tendremos mucho tiempo para contarnos lo que nos ha pasado estos meses."
Tan pronto como la vio, Nami se lanzó sobre ella, abrazándola. La arqueóloga devolvió el abrazo a su amiga, mientras con una mirada daba la bienvenida también al espadachín.
"En ese caso" – dijo Sanji mirando a Zoro – "ya que estáis juntos, me comportaré como un caballero. No tontearé más con ella. Pero como la hagas daño…"
"Si si" – respondió Zoro con una socarrona sonrisa – "me mataras. Algo había supuesto."
"Esto es SUPER!" – gritó Franky – "¡mañana mismo empezaré a construiros una habitación para vosotros solos!"
"¡Nami! ¡Zoro!" – exclamo Chopper – "¡entonces nosotros tenemos que tener una charla sobre las relaciones! ¡Debéis tomar precauciones si no quieres quedarte embarazada!"
"Tranquilo Chopper" – le indicó Nami agachándose a su lado – "mañana hablamos sobre eso, ¿vale?"
"Claro" – respondió sonriente el reno – "puedo prepararte unas píldoras para evitar que quedes embarazada. Así cuando desees hacerlo, ¡solo tendrás que dejar de tomarlas!"
"¿Y solo con dejar de tomarlas quedará embarazada?" – preguntó Luffy con cara de sorprendido
"No, tendrán que buscarlo" – empezó Franky mientras hacia su baile - "mantener relaciones, los soldaditos de Zoro recorrerán…"
"Mejor vamos a cambiar el tema" – cortó Zoro, bastante incómodo con el cariz que tomaba la conversación – "lo que Nami y yo hagamos es cosa nuestra, y no lo vamos a contar aquí" – recalcó mirando hacia Brook, que ya estaba dispuesto a hacer algún comentario
"Entonces" – volvió a hablar Luffy – "¿os vamos a ver dándoos besitos y agarrados de la mano por el barco?"
"¡No!" – gritaron a la vez Zoro y Nami a su capitán, aprovechando para darle un golpe en la cabeza.
"Pues que sosos" – respondió Luffy antes de recibir un nuevo golpe en la cabeza por parte de Nami
"Esas cosas ya las haremos cuando y donde debemos hacerlas." – le dijo la navegante, agregando un nuevo golpe a la ya maltrecha cabeza Luffy
"Creo que vamos a dejarlo antes de que tengamos que buscar un nuevo capitán" – dijo Usopp agachándose a recoger a Luffy
"¿Y eso? "– preguntó Chopper
"Por que como siga así le van a matar" – respondió el tirador cargando con Luffy al hombro y dirigiéndose hacia la cocina, acompañado por las risas de los demás.
"Antes de ir a comer" – dijo Brook acercándose a Zoro – "permíteme que te haga una pregunta. ¿De qué color son las braguitas de Nami? ¡Seguro que a estas alturas ya le has visto todas! Yohoho"
"Ven" – respondió el espadachín al esqueleto atrayéndole hacia él y susurrándole algo en el oído. Segundos después, Brook reanudaba la marcha hacia la cocina con una mirada deprimida.
"No le habrás dicho nada, ¿no?" – preguntó Nami acercándose a Zoro.
"¿Tu qué crees?" – respondió riéndose
"Brook" – preguntó Franky intrigado por la cara que llevaba el esqueleto – "¿qué te ha dicho?"
"Que volveré a morirme y no lo sabré"
Las risas volvieron a resonar por todo el barco mientras entraban en la cocina, dispuestos a empezar la fiesta por el retorno de sus nakamas. La comida que Sanji había preparado inundaba la mesa de la cocina. El cocinero fue recorriendo uno a uno los vasos de sus compañeros, sirviéndoles del mejor vino que tenía. Cuando sirvió a Nami, simplemente la sonrió mientras decía su nombre, partiendo hacia Robin, a quien si aduló.
Un poco sorprendida, a pesar de que Sanji estaba haciendo lo que había dicho que haría, empezó a susurrar con Zoro
"Parece que sí que va a cumplir lo que decía."
"Mejor" – respondió él – "Eres mía, y no pienso perderte nunca"
"Nunca lo harás" – le dijo cogiéndole la mano por debajo de la mesa – "Pero no sé, se me hace raro."
"¿Lo vas a echar de menos?"
"No" – respondió tranquila – "lo prefiero así."
Durante varias horas más, la fiesta continuó en el sunny a la vez que la comida y el alcohol iban desapareciendo de la mesa. Bastante después de que el sol se escondiera, ya con Chopper, Brook y Franky dormidos en el sofá de la cocina, mientras Sanji y Usopp terminaban de recoger las cosas para poder irse a dormir, Luffy salió de la cocina hacia la torre de vigía, dispuesto a empezar la guardia nocturna. Antes de seguirle, por primera vez sin tener que esconderse, Robin se acercó a Nami para decirla que no volvería hasta después del desayuno, por lo que ella y Zoro podrían dormir en el, hasta ese momento, cuarto de las chicas, y que tan pronto como Franky terminara el nuevo, pasaría a ser solo de Robin.
Agradeciéndoselo, y diciéndola que al día siguiente ellas dos solas tenían mucho de qué hablar, Nami arrastró a Zoro fuera de la cocina, dando las buenas noches a los dos hombres que aun terminaban de limpiar los restos de la fiesta y encerrándose en la habitación. Sin dar oportunidad de hablar al espadachín, Nami comenzó a besarlo apasionadamente, mientras sus manos empezaban a vagar por todos los rincones del cuerpo del hombre.
Zoro, entendiendo rápidamente las intenciones de su chica, fue desvistiéndola a la vez que la besaba, empezando su primera noche de pasión en el sunny.
Varias horas después Zoro se despertó al notar la respiración de Nami en su cuello. Miró rápidamente hacia la ventana, comprobando que aún era de noche. Enseguida recordó lo que había pasado poco antes, y dedujo que después de hacer el amor, ambos se habían quedado dormidos. Al notar su movimiento, Nami también se despertó, dándole un beso en el hombro y acurrucándose un poco más sobre él. Pero de pronto se separó y salió de la cama hacia una de las bolsas que habían traído. El espadachín se quedó sorprendido, pero tan pronto como la vio salir desnuda de la cama, su vista se centró en el cuerpo de ella, y su mente dio como imposible preguntar en ese momento a la mujer que es lo que había pasado.
Segundos después, Nami volvió a la cama, subiendo la sabana y la manta, tapando a ambos, a la vez que se echaba boca arriba sobre él, y le mostraba una pequeña carta.
"Nojiko me la dio antes de salir de Cocoyashi pero me pidió que no la leyera hasta que volviéramos a estar en el barco."
Abrió el sobre con cuidado de no romper el papel que había dentro. Empezó a leer la carta mientras notaba el brazo del espadachín acariciarla. Cuando apenas llevaba unas líneas leídas, comenzó a leerla en voz alta. Al principio Zoro la miró extrañado del cambio, intrigado del motivo que había hecho que ella empezara a leer en alto, pero tan pronto como empezó a escuchar la historia de la juventud de ojos de halcón, y descubrió el origen de aquella gigantesca cruz que había en la isla, comprendió que aquel hombre le estaba dando de nuevo una lección. Al hacer que su historia llegara a él a través de la hermana de Nami, Mihawk estaba provocando que se reforzara la convicción del peli verde en que se haría lo suficientemente fuerte y bueno para poder protegerla de quien fuera.
"Este es el motivo por el que decía que Zoro le recordaba a él cuando era joven. Sé que es un poco retorcido, pero esta ha sido su forma de que Zoro conociera su historia, a través de mí. Por mi parte, estoy tranquila, porque sé que no te pasará nada, que él te cuidará. Besos, Nojiko" – terminó de leer la carta Nami.
"Tiene razón" – dijo Zoro pegándola un poco más contra él mientras ella dejaba la carta en la mejilla y apagaba la vela que iluminaba la habitación – "A ti no te va a pasar nada. Te lo prometo."
"Lo sé" – respondió Nami tranquilamente mientras se acomodaba sobre el pecho de él y cerraba los ojos dispuesta a dormir – "Nunca me siento tan segura como cuando estoy entre tus brazos."
Notando como Nami se iba quedando dormida, agradeció una vez más a Mihawk por reforzar su objetivo de protegerla, a la vez que se preguntaba por qué ese hombre le ayudaba tanto cuando su objetivo era superarle. Se tuvo que reconocer a si mismo que, si bien hubo una época en que deseaba matarle, ahora solo quería superarle. Nunca lo reconocería a nadie, salvo tal vez a Nami, pero en cierto modo se sentía agradecido y en deuda con él. Pronto llegaría el día en que tendrían su combate definitivo, y si para derrotarle tenía que matarle, lo haría, pero si podía evitarlo… Un pequeño ruido de Nami hizo que la atención del espadachín volviera a ella y confirmara que la mujer estaba ya completamente dormida abrazada a él. Con una pequeña sonrisa subió un poco más la manta para taparla, y cerró los ojos para quedarse también dormido.
