Capitulo 11 – La lucha contra los hermanos del trueno (2º parte)

Inuyasha y Hiten seguían luchando ferozmente, ninguno de los dos caían y estaban igualados.

Lo mismo pasaba con Sango y Miroku contra Manten, estaban igualados pero al ser ellos dos iban ganando.

Con la lucha de Sango y Miroku –

Sango con la ayuda de Kirara esquivaba los ataques de Manten, tenía muy buena agilidad como exterminadora de demonios.

Miroku era muy rápido esquivando los ataques y de vez en cuando paraba los ataques de Manten con sus pergaminos.

__ ¡Sango! Tengo una idea ¡Recógeme rápido con Kirara! – dijo Miroku, que estaba a unos buenos kilómetros de ella.

__ ¡Sí! – Afirmo Sango, indicándole a Kirara.

Kirara corrió volando hacia Miroku, ni tuvo que pararse porque Miroku con gran agilidad se subió sobre ella, detrás de Sango.

__ Bien Sango. La idea es esta – le conto todo al oído.

__ ¡Oigan! ¿Qué estáis haciendo? ¿Tenéis miedo ya? – Decía Manten sonriendo malvadamente.

__ Oh claro que no lagarto, te vamos a demostrar de lo que somos capaces – Dijo Miroku seguro sonriendo.

__ ¿¡Como que lagarto!? ¡¡Me habéis cabreado ya enserio!! – Y comenzó a lanzar sus ondas explosivas de electricidad.

__ ¡Kirara hagamos el plan! – Grito Sango preparada.

Kirara afirmo con la cabeza comenzó nuevamente a volar, esquivando los ataques de Manten. Saltaba de un lado a otro y muy rápido.

Manten se estaba mareando porque lo que en verdad Kirara estaba haciendo era ir en círculos sobre él y no podía ir tan rápido como ella al estar muy gordo.

__ ¡Toma esto lagartija! – Dijo Miroku lanzando entonces su báculo como si fuera un boomerang.

Manten lo vio venir, estaba mareado pero pudo verlo perfectamente.

Salto hacia arriba esquivándolo.

__ ¡Ja! Has fallado estúpido monje – Dijo sarcásticamente.

Miroku sonrió.

__ Eso te lo crees tú lagartija – Dijo Miroku, que estaba ahora en el suelo y no en Kirara; eso alarmo a Manten.

__ ¿¡Donde está la mujer y esa gata!? – No los veía ahora y eso no le gustaba.

__ ¡¡Aquí!! ¡Muere lagartija! – Apareciendo de la nada Sango - ¡¡¡Boomerang!!!

Entonces Sango lanzo su boomerang grande. Esté iba directo hacia Manten a gran velocidad y no lo podría esquivar.

__ ¡¡Noo!! ¡¡Hiten!! – Grito desesperado al ver que no lo podría esquivar y que sería su final.

El boomerang llego hasta el a gran velocidad y entonces lo atravesó, es decir, que el boomerang de tanta velocidad lo partió por la mitad; muriendo al instante. El boomerang con gran agilidad volvió a Sango y está lo cogió sin problema alguno.

Miroku se acerco corriendo a ella.

__ Ganamos Sango ¡Somos los mejores! – Decía Miroku sonriendo alegremente cogiéndola y llevándola por el aire, dando vueltas.

__ M… ¡Monje! E...s decir... Mi...R…o… ¡Miroku! – Decía Sango muy sonrojada al Miroku levantarla así.

Miroku la bajo.

__ Somos los mejores – volvió a decir sonriendo pero… tocando algo que no debe.

A Sango el sonrojo y la sonrisa pasaron a ser una sonrisa enfadada y del sonrojo a un montón de marcas de enfado. Al instante se oyó una cachetada por todo el lugar.

__ Au eso dolió Sanguito – Decía Miroku tocándose la mejilla que tenía ahora la marca de la mano de Sango.

__ Eso te pasa tocarme monje pervertido – Decía Sango enfadada mientras que caminaba hacia Kirara y luego las dos iban a intentar ayudar a Inuyasha.

__ ¿Eh? ¡Espérame Sanguito no me dejes atrás! – Decía Miroku corriendo hacia ella.

Con la Batalla de Hiten e Inuyasha –

Los dos luchaban ferozmente, totalmente igualados. Kagome desde un lado tan solo podía mirar preocupada y se ponía nerviosa de no poder ayudarlo ya que no tenía su arco.

Inuyasha lo tenía difícil ya que no le había vuelto a dar desde antes y ya se estaba agotando. Pero se decía a si mismo que no se iba a rendir y que protegería a Kagome de ese.

Hiten en una parte de la lucha se dio cuenta de lo que le había pasado a Manten al oír su grito.

__ ¡Manten! – Preocupado al ver como su hermano era partido en dos por el boomerang y luego de preocupado cambiaba a una cara llena de odio e ira – malditos… os matare… os arrepentiréis de haber matado a mi ¡¡Hermano!! – entonces lanzo un ataque lleno de electricidad dándole a Inuyasha, lanzándolo hasta donde estaba Kagome.

__ ¡¡Inuyasha!! – grito Kagome preocupada, acercándose a él.

Inuyasha a pesar del ataque se levanto como pudo y miro de reojo a Kagome.

__ Que…da…te… detrás… - le costó decirlo del cansancio que tenía.

__ Inuyasha – susurro Kagome preocupada.

__ debo hacer algo… o estarán perdidos – Pensó Shippo.

Entonces de repente a Shippo se le ocurrió una idea.

__ Jajajaja ¿Qué pasa Inuyasha? ¿No decías que peleabas enserio? – Decía Hiten riendo malvadamente –

__ ¡¡Calla Idiota!! ¡¡Te derrotare!! ¡¡Lo juro!! – Decía Inuyasha, agarrando bien su espada de colmillo de acero y volviendo atacarlo.

__ ¡Kagome debemos ayudar a Inuyasha! – Decía Shippo mirando a Kagome.

__ Lo sé Shippo ¿Pero cómo? – Decía Kagome preocupada.

__ Yo me transformare en un arco y tú buscas una flecha – Dijo Shippo decidido.

__ Está bien – Afirmó Kagome.

Kagome miro por todos lados haber si encontraba alguna flecha y correcto. Encontró una en el suelo y ella pensó que tenía una suerte de encontrarlo rápido. Se acerco corriendo a la flecha y la cogió.

Luego volvió hasta Shippo.

__ ¡La tengo! – Dijo Kagome indicándole a Shippo la flecha.

__ ¡Vale! Pues… ¡Transformación! – Le rodeo un polvo y se convirtió en un especie de arco.

__ Etto… ¿Un lagarto? – Dijo Kagome con una gotita en la cabeza.

A Shippo le salió una marca de enfado.

__ ¡¡No soy un lagarto!! ¡¡Soy un arco!! – Con esa marca de enfado en la cabeza.

__ Je, je, je Perdón Shippo – Dijo Kagome con una gota en la cabeza.

__ ¡Bueno! ¡Cógeme rápido y lanza la flecha!

Kagome tan solo afirmó.

Mientras Inuyasha seguía luchando contra Hiten y ya le estaba costando.

Al Hiten tener tanto odio e ira, su poder se había hecho más fuerte.

Kagome cogió a Shippo y puso la flecha en el, mirando donde poder darle a Hiten pero tenía miedo, miedo de fallar y desgastar esa última flecha.

__ ¡Kagome! ¿A qué esperas? ¡Lánzala! – Dijo Shippo.

__ es que… Tengo miedo Shippo… de fallar – Dijo Kagome temblándole las manos.

__ ¡Ten seguridad en ti misma Kagome y te saldrá! ¡Solo concéntrate! ¡Debemos ayudar a Inuyasha! – Dijo Shippo.

Kagome lo pensó.

__ Es cierto… debó ayudar a Inuyasha… debó confiar en mí misma… ¡Lo haré! ¡Inuyasha te ayudaré! – Pensó Kagome y entonces la flecha comenzó a llenarse de poder espiritual.

Kagome miraba donde darle a Hiten y pudo verlo. Decidida lanzo la flecha llena de poder espiritual.

La flecha iba a gran velocidad y no perdía su poder espiritual.

En ese momento Hiten levantaba su mano con la espada decidido a darle a Inuyasha; pero en ese entonces la flecha llego hasta él y le atravesó el brazo, es decir, dejándolo sin brazo.

__ ¿¡Pero qué!? – Sorprendido Hiten, adolorido y distraído.

Inuyasha entonces vio el momento de darle.

__ ¡Ahora! ¡¡Muere!! – Entonces con su espada, que esta brillo, le partió en dos.

__ ¡Imposible! ¡Una humana y un medio-demonio me han derrotado!! – Entonces desapareció en forma de polvo.

Shippo volvió a su forma.

__ ¡Lo hiciste Kagome! ¡Eres genial! – Decía Shippo sonriendo de alegría.

__ ¿Lo he hecho? ¿He lanzado una flecha con poder espiritual? – Decía Kagome sorprendida.

Inuyasha guardo a colmillo de acero y se acerco a Kagome.

__ Bien hecho Kagome, los dos lo hemos hecho – Decía Inuyasha sonriendo.

__ ¿Lo hemos hecho? ¡¡Sí lo hemos hecho Inuyasha!! ¡¡Qué bien!! – Al terminar de decir eso Kagome, abrazo a Inuyasha con alegría.

__ ¡Auch Kagome! ¡Recuerda que estoy herido! – Algo adolorido pero también muy sonrojado.

__ ¡Ah! ¡Perdón Inuyasha! En cuanto lleguemos te curare – Decía Kagome preocupada.

Shippo los miraba.

__ Kagome… ¿Puedo ir con ustedes? No tengo a donde ir… y no quiero quedarme solo – Dijo Shippo bajando la cabeza.

__ Oh claro Shippo que te puedes venir con nosotros – Mientras que Kagome lo cogía en brazos.

__ ¿¡De verdad que puedo!? – Decía Shippo emocionado.

__ ¿No lo has oído tonto? – Dijo Inuyasha sarcásticamente.

__ Inuyasha compórtate hombre y claro Shippo lo digo en serio – Dijo Kagome regándole una sonrisa tierna, esto provoco un sonrojo en Shippo.

__ Gracias Kagome – Dijo Shippo sonrojado.

Al rato vinieron Miroku, Sango y Kirara; y todos se iban de ahí.

Por el camino hubo discusiones entre Shippo e Inuyasha, Kagome pensaba que Inuyasha se comportaba como un niño pequeño.

A partir de unas horas llegaron a la academia. El profesor Train se quedo sorprendido de que ellos cuatro lograran derrotar a los hermanos del trueno, ya que todo el mundo que se habían enfrentado a ellos habían muerto. Pensó ahora

Que ellos cuatro si seguían juntos o bueno ellos cinco con el nuevo compañero, lograrían quizás derrotar a la amenaza que vendría dentro de poco.

Los demás equipos habían llegado sin problema y todos lo habían conseguido hacer lo que tenían que hacer.

Ya por la noche estaban Inuyasha, Kagome y Shippo fuera sentado en frente del lago.

Estaba todo bien hasta que comenzó una discusión entre Shippo e Inuyasha y esté al rato le pego.

__ ¡Kagome! ¡Inuyasha me ha pegado! – Decía Llorando.

__ ¡¡Inuyasha!! ¡¿Sabes que eres un infantil?! – Decía enfadada.

__ Fhes el comenzó primero tonta – Decía Inuyasha sarcásticamente.

__ No me queda otra opción Inuyasha – Dijo Kagome sacando un extraño collar de perlas.

__ ¿Qué es eso Kagome? – Extrañado Inuyasha.

__ Algo que me dio Inuyasha y con esto te calmare – Decía Kagome segura.

__ ¡Ja! ¿Calmarme? ¡En un millón de años tonta! – Dijo Inuyasha enfadado y sarcásticamente.

__ Eso lo veremos…

Entonces Kagome comenzó a decir unas palabras que Miroku le había dicho para hacer el conjuro. El collar entonces de repente desapareció y apareció en el cuello de Inuyasha.

__ ¡¿Pero qué?! – Dijo Inuyasha intentando quitárselo.

__ Haber que puedo decir – pensativa.

__ ¡Quítame está cosa tonta! ¡Más que tonta, idiota! – Decía Inuyasha enfadado.

__ Esto ya es el colmo – Entonces se le ocurrió ya - ¡Inuyasha!.... ¡¡¡Siéntate!!!

Entonces el collar brillo con fuerza y al instante Inuyasha cayó al suelo formando una gran polvo de tierra y se veía un agujero en el suelo con el dentro.

__ ¡Ah esto es guay! ¿Verdad Inuyasha? – Dijo Kagome con una sonrisa divertida.

__ ¡Cállate…… Anda! – Dijo Inuyasha tirado en el suelo de una forma muy graciosa y con una mirada igual de graciosa.

Continuara…