Capitulo 10

Solo asi podremos estar siempre juntas Haruka…

Summer solo la vio alejarse aun si poder creer que la aguamarina los estuviera traicionando, desde que la conoció supo que esa chica no era de fiar, ¿Cómo era posible que le estuviera dando la espalda a su misión, a su princesa, a sus amigas, a su HIJA? Y por supuesto como era posible que estuviera traicionando nuevamente a Haruka ¿y todo para que? ¿Solo para convertirse inmortal? ¿Tanto era el deseo por ser como ellos que estaba dispuesta a darle la espalda a su familia? ¿Tanto era el deseo por ser un vampiro y vivir en la obscuridad? Para ella eso era inconcebible, antes de ser un vampiro, su vida era maravillosa, no tenia nada que envidiarle a nadie, era feliz, pero llego ese trágico día, el día en que una banda de vampiros neófitos ataco el pequeño poblado donde ella vivía con su familia, todos sus seres queridos muertos por culpa de esos desgraciados, ella había alcanzado a huir al establo, pero sabia que tarde o temprano la iban a encontrar, sabia que el olfato de los vampiros era muy agudo, de pronto la puerta del granero se abrió, la habían encontrado, ¿todo terminaría asi? ¿Ella morirá asi de fácil a manos de esos seres despreciables?; la sacaron de su escondite y supo ese seria el fin, uno de ellos enterró sus colmillos en su piel y ya no supo mas, solo obscuridad era lo que viviría a partir de ese día, los neófitos no la mataron, no, le hicieron algo mucho peor, la convirtieron en uno de ellos, cuando despertó, estaba sola en el granero, habían pasado dos días desde la masacre que azotó su poblado, cuando quiso salir del granero apenas luz del día supo que ya no era la misma, el sol le quemaba, todo había cambiado para ella, había perdido todo, incluso su humanidad, ella jamás deseo ser inmortal, se sentía vacía, en un mundo de total y completa obscuridad, no se alimentaba, la comida humana no la satisfacía, su cuerpo pedia sangre, pero ese deseo era algo que ella no estaba dispuesta a cumplir, no lo aria, sentía que si bebía sangre la ultima pisca de humanidad que todavía quedaba en ella desaparecía, incluso llego a atentar contra su vida un sinfín de veces, pero a pesar de estar tan débil la herida siempre sanaba, era frustrante; pero todo eso cambio con la llegada de Kristen a su vida… había llegado a Londres después de tanto vagar, sola, con hambre, sin dinero y sin alguien que le brindara su ayuda; escapando de dos bandidos se refugio en las cabellerizas de una casa, que irónico que ella que teniendo la fuerza suficiente para acabar con diez hombres aun estando débil salía huyendo de un par de bandidos cualquiera, decidió que pasaría el día ahí, estaba apunto de amanecer y no podía salir a buscar otro refugio, con lo que no conto era que uno de los dueños de la casa se diera cuenta de su presencia y asi sin mas la puerta de las caballerizas se abrió estrepitosamente y dio paso a una mujer de cabellera castaña, alta, su piel blanca como la nieve que relucía por el resplandor de la luna, no le calculaba mas de diecisiete años, no alcanzaba a distinguir de que color eran sus ojos pero supuso que serian hermosos; de pronto la castaña se dio media vuelta y pudo ver algo que la lleno de horror, lo ojos de la castaña eran rojos como la sangre, justo como los de ella cuando tenia ese impulso de beber ese liquido, lo que significaba que la casa a la cual había llego era de vampiros, la castaña no tardo mucho tiempo en dar con ella, la pelinaranja se había resignado, sabia que los vampiros eran muy territoriales, solo esperaba que no la hiciera sufrir tanto y le diera fin a su vida de una vez por todas; pero su sorpresa fue mayúscula al ver que esa castaña le extendía su mano para ayudarla a levantar del frio suelo, el nombre de esa castaña era Kristen, desde ese día, a ella se le concedió una nueva familia, Kristen la había presentado con sus hermanos y les había dicho que ella necesitaba un hogar, y la familia de la chica no dudo en aceptarla en su casa y darle su apellido, la castaña la había sacado de su obscuridad y su familia la había recibido con los brazos abiertos, Kristen le había devuelto todo, su familia, su felicidad y las ganas de seguir viviendo, ahora tenia una razón para sonreír y tenia la dicha de decir que tenia a su otra mitad y estarían juntas el resto de sus inmortales vidas.

Pero ese no era momento para estar rememorando el pasado, tenia que concentrarse en lo que estaba aconteciendo en esos momentos, Michiru los había traicionado y se había ido junto con el enemigo, tenia que informarle de todo a Evangeline, no podía seguir perdiendo el tiempo; después de ese ultimo pensamiento se apresuro a llegar a la mansión, tenia que informarle a su hermana de lo que había pasado antes de que llegaran las sailors; una vez que llego, entro cuidando de no hacer mucho ruido por si las sailors ya habían llegado, dio una inspección rápida a la casa y para su buena fortuna no encontró rastros de las sailors, después de eso se dirigió a toda prisa a la habitación de la rubia, una vez que estuvo frente a la puerta entro sin ni siquiera haber tocado antes, la información que tenia que darles lo antes posible no ameritaba sutilezas ya después se disculparía por su ruda forma de entrar, pero para su mala suerte la habitación se encontraba completamente vacía, supuso entonces que tal vez su hermana se encontraría disponiendo todo para lo que seria la rehabilitación de Haruka, pero ahora la duda era ¿Dónde iban a poner una tina repleta de sangre? Suponía que las habitaciones serian ocupadas por las sailors, entonces… ¿Dónde colocarían la tina para Haruka? Mientras pensaba en esto salió de la habitación y justo cuando lo hacia Sebastián aparecía por el pasillo, si alguien sabia donde estaba Evangeline ese sin duda seria Sebastián, asi que no dudo y pregunto…

Sebastián ¿sabes donde esta Evangeline? – cuestiono la pelinaranja.

Summer-sama ya regreso, claro que lo se, Evangeline-sama se encuentra en el sótano disponiendo todo para la rehabilitación de Haruka-sama, Aiden-sama y Kristen-sama también se encuentran ahí. – contesto el mayordomo de manera automática.

Perfecto, gracias Sebastián. – dijo Summer y se dirigió velozmente al sótano, era perfecto que todos se encontraran reunidos asi podría decirles a todos.

Al llegar se sorprendió al encontrar un cuarto muy bien iluminado y perfectamente acondicionado, contra las paredes de dicho cuarto se encontraban colocados y perfectamente alineados una serie de congeladores en los cuales se encontraban desenas de bolsas de sangre, supuso entonces que la misión de su hermano y su novia había sido todo un éxito, cuando fue consiente del olor tan intenso a sangre que inundaba la habitación, sus ojos no tardaron en tomar la tonalidad del liquido rojizo, no era para menos tenia mucha hambre y el ver tanta sangre reunida no hacia mas que recordarle su creciente apetito; Evangeline fue la primera en darse cuenta de la presencia de la pelinaranja y no tardo en ir a su encuentro.

Una vez que llego junto a su pequeña hermana pudo percatarse del color de sus ojos, la pelinaranja tenía hambre. – Summer, aliméntate, lo necesitas. – fue lo que le dijo a su hermana para sacarla de sus pensamientos.

Tango algo muy importante que decirte, es urgente. – contesto la pelinaranja ignorando completamente el comentario de su hermana rubia, lo que estaba pasando con Michiru era mucho mas importante que alimentarse, no sabia si Michiru ya le había contado todo a Víctor o que tanto le había dicho de ellos, tenia que decirle a Evangeline cuanto antes.

Eso tan urgente que tienes que decirme puede esperar hasta que termines de alimentarte, no ire a ningún lado. – dijo la rubia muy tranquila, ahora que sabia que la vida de Haruka no estaba en riesgo podía estar tranquila, no sabia que era eso tan urgente que tenia que decirle su hermana, pero supuso que bien podía esperar unos minutos solo para que se alimentara.

NO! – dijo tajante la pelinaranja sorprendiendo a todos los que se encontraban en la habitación. – no, no puede esperar, es urgente, tienes que escucharme, vamos al estudio o a tu habitación, pero por favor Evangeline no podemos perder mas el tiempo. – termino de decir la pequeña, había pensado en decirles todo ahí, pero el olor a sangre la distraía demasiado, asi que prefirió que fuera o en el estudio o bien la habitación de la rubia.

Esta bien Summer, como tu digas, vamos a mi habitación. – si su pequeña hermana le había hablado de ese modo solo podía significar que si era extremadamente grave lo que tenia que informarles, pero había otra cosa que le preocupaba, no que era irse y dejar a Haruka en estos momentos, fijo su mirada en el centro de la habitación donde se encontraba una tina llena de sangre la cual se encontraba conectada a una máquina de circulación extracorpórea, según Sebastián eso ayudaría a mantener la sangre a la temperatura corporal.

Kristen al ver la aprensión que tenia su hermana por irse y dejar a Haruka decidió intervenir. – ve, no te preocupes yo me quedare con el, estará bien, lo prometo. – dijo la castaña para tranquilizar a su hermana.

Pero lo que tengo que decirles es algo que nos compete a todos, tú también tienes que ir. – dijo la pelinaranja, ya no podía ni mucho quería estar mas tiempo separada de su castaña.

Lo se peque, pero… - la cara de sorpresa y el acto de llevarse las manos a la boca como tratando de regresar las palabras antes dichas, era un notorio signo de que eso no debió haber salido de sus labios, Summer se molestaría con ella por como la acababa de llamar, por otro lado la pelinaranja estaba roja hasta las orejas, ¿Cómo era posible que a su castaña se le saliera el llamarla de esa manera? Su sobrenombre era algo que Kristen solo utilizaba cuando estaban a solas, las miradas y las sonrisas picaras en los rostros de sus hermanos solo le indicaban que tendría para rato con sus bromas referente a su sobrenombre, ya hablaría con sus castaña de su descuido.

Ya, dejen de verme asi, tenemos un asunto importante que tratar y no podemos perder el tiempo con cosas como esta. – decía Summer aun sonrojada por lo que acababa de pasar. – amor, se que quieres cuidar a Haruka, pero aun asi creo que deberías venir. – tenia que ignorar a sus hermanos y también tenia que dejar de estar roja, sus palabras no serian tomadas en serio si parecía un tomate.

¿tan grave es peque? – bromeo Aiden con el sobrenombre de su pequeña hermana, desde que lo escucho supo que tenia que decirle asi de una u otra manera.

Summer simplemente volteo a verlo e ignoro completamente el comentario antes dicho por su hermano pelinegro, la experiencia le decía que era mejor asi, si se ponía a seguirle el juego a su hermano sabia que no saldría bien librada. – Kristen. – llamo la pelinaranja a su novia con la esperanza de que esta cambiara de opinión y fuera con ellos a escuchar lo que tenia que decirles.

Summer, no podemos dejar a Haruka solo, alguien tiene que quedarse con el y quien mejor que yo que soy medico, una vez que se lo hayas dicho a Evangeline y a Aiden, Eva podrá bajar y quedarse con Haruka, asi yo podre subir y podras contarme todo. – termino de decir la castaña, ya que no había podido hacer nada para ayudar a Haruka, por lo menos estaría cuidándolo en lo que Eva atendía lo que su pequeña novia tenia que decirle.

Bien, de acuerdo. – dijo la pelinaranja, sabia que su novia se sentía inútil por no haber podido ayudar a Haruka, asi que no insistiría, ya hablaría con ella sobre ese tema también. – Evangeline, Aiden vamos, no hay tiempo que perder.

Los tres se dirigieron a la habitación de la rubia, a ella tanto como al peli negro les intrigaba mucho eso tan importante y urgente que su pequeña hermana tenia que decirles. Una vez que estuvieron dentro de las cuatro paredes que conformaban la hermosa habitación de la rubia, Summer les indico que se sentaran, una vez que lo hicieron, comenzó a relatar lo que había acontecido con Michiru…

Antes de que llamaras a Michiru a tu habitación para hablar ella me había pedio hablar, accedí, se que no es de mi agrado pero no tenia una escusa para negarme a hablar con ella, asi que le dije que si, justo cuando íbamos para la sala tu la llamaste – dijo la peli naranja dirigiéndose a la rubia. – espere en la sala por si ella aun quería hablar conmigo una vez que terminara de hablar contigo, después de todo ya le había dicho que si, pero una vez que bajo la escalera ni siquiera volteo a verme, además que de ella emanaba una energía negativa que no me gusto para nada, no tengo idea de lo que hablaron Eva, pero creo que eso termino por acabar con la poca cordura que le quedaba a esa chica, decidí seguirla por si se le ocurría hacer una tontería y no me equivoque, al salir de la mansión supe que no solo yo la estaba siguiendo, había otra persona interesada en esa chica, mejor dicho, otro inmortal, no hice nada porque quería ver como sucedían las cosas, pero estaba dispuesta a intervenir si se requería; una vez que Michiru llego a su casa el tipo se mostro frente a ella, lejos de asustarse o amedrentarse ella le planto cara, eso a pesar de que la había amenazado con matarla a ella y a las otras sailors, iba a intervenir para acabar con el, pero justo en ese momento Michiru hablo, se dirigió al sujeto y le exigió que la llevara con su jefe, le exigió que la llevara con Víctor. – explicaba Summer aun sin comprender del todo los actos de Michiru, ¿Qué ganaba ella al convertirse en inmortal? ¿valía la pena? Esas eran interrogantes que solo la misma Michiru podría contestar y claro que lo aria, ya se había convertido en su enemiga oficial, la capturarían y le haría hablar a como diera lugar.

¿Qué? – dijeron sus hermanos al mismo tiempo, ambos sin poderse creer lo que su pequeña hermana estaba diciendo, ¿Michiru exigiendo ver a Víctor? ¿para que? ¿Por qué?... no lo sabían, solo esperaban que su hermana continuara para saber si había respuestas a sus interrogantes.

Al ver que sus hermanos no decían más, Summer decidió continuar con su relato. – claro que ese tipo se negó, alegando que porque tendría que hacerlo, a lo que esa Sailor contesto que porque tenia información muy valiosa acerca de nosotros que a Víctor podría interesarle. – la cara de asombro de la rubia y el pelinegro era mas que evidente, asi que era eso, Michiru los había traicionado, la aguamarina se había unido al enemigo, pero… ¿Por qué? – nos traiciono, no le importo ni su misión, ni su princesa ni mucho le importo el hecho de dejar a su hija, es una traidora, justo ahora le debe estar contando todo a Víctor, ese maldito ya debe de saber todo acerca de nosotros. – decía Summer exaltada por la furia que tenia causa la traición de Michiru, la chica no era de su agrado pero aun asi no concebía la idea de traicionar a su familia, porque era mas que claro que las sailors eran como una familia.

¿Por qué? – alcanzo a salir esa pregunta como un leve murmullo de los labios de la rubia, era notoria su sorpresa y consternación ante la noticia que su hermana les estaba dando, ¿era verdad? ¿Michiru había cometido semejante estupidez? ¿fue acaso por su causa que ella había tomado esa decisión? Tenia que estar segura de que lo que Summer les estaba diciendo era verdad antes de sacar conclusiones. - ¿estas completamente segura de lo que dices? ¿de lo que viste y oíste? ¿lo estas? – soltaba una pregunta tras otra la rubia, tenia que cerciorarse antes, ya que cuando Haruka despertara le tenia que dar una explicación. Ante sus preguntas lo único que se le ocurrió a Summer fue extenderle su brazo a su hermana, incitándola a que ella misma corroborara la información bebiendo de su sangre, si eso ayudaba para que le creyera bien estaba dispuesta a pasar por esa humillación, Evangeline al ver el acto de su hermana supo de inmediato que sus cuestionamientos estaban de mas, su hermana decía la verdad, ahora no le cabía ninguna duda, ese acto era la máxima prueba de veracidad. – lo siento Summer, no era mi intención dudar de ti, es solo que tenia que estar segura, después de todo, una vez que Haruka despierte tendré que darle una explicación, hay algo mas que quieras agregar. – dijo la rubia resignada, ya no había mas que hacer, cuando Haruka se enterara de la nueva traición de Michiru se pondría como loco y la iría a buscar.

No entendía muy bien a que se refería su hermana rubia al decir que tendría que darle una explicación a Haruka por la traición de Michiru, ¿acaso la traición de la chica se produjo por la conversión con su hermana? ¿seria eso? Pero bueno, ese no era el momento de atosigar a la rubia con preguntas, se notaba que ya lo estaba pasando mal, asi que decidió decir el motivo que tuvo Michiru para traicionarlos. – de hecho Evangeline, si hay algo mas, ella dijo que… su motivación para traicionarnos era que… que quería ser uno de nosotros, quiere ser un vampiro. – eso era lo único que necesitaba saber la rubia para darse cuenta que efectivamente había sido culpa suya, la traición de Michiru si tenia una motivación y su pequeña hermana se la acababa de decir, todo era a causa de la conversación que tuvo con ella, la aguamarina dijo que no se iba a dar por vencida y esa era su manera de demostrárselo, tendrían una guerra de igual a igual, si ella tenia toda una eternidad para lograr que Haruka se olvidara de Michiru, ahora Michiru tendría toda una eternidad para tratar de reconquistarlo.

Bien, de esto ni una palabra, una vez que lleguen todas la sailors nos reuniremos en el estudio y les explicaremos como están las cosas, sinceramente les digo que dudo mucho que nos crean, no es que yo ponga en duda tu palabras Summer, te creo, pero ellas no lo harán y no lo harán porque saben que Michiru no es de nuestro agrado, pensaran que solo tratamos de manchar su nombre, de ponerla en mal para que Haruka no la perdone. – explicaba la rubia con seriedad, después de todo ahora no sabia si Haruka la perdonaría por haber presionado a Michiru de esa manera y haberla orillado a convertirse en uno de ellos.

¿y como se supone que manejaremos eso? – hablo Aiden por primera vez desde que había iniciado la conversación.

No nos queda otra más que esperar que Serena interceda por nosotros y convenza a la otras sailors, a ella si le harán caso. – contesto la rubia, la princesa de la luna era la única esperanza que tenían para que las sailors no dudaran de su palabra.

Bien, aremos eso, ahora si me disculpan ire a preparar el patio de atrás para los entrenamientos. – se despido Aiden, demasiada información y poco tiempo para asimilarla, ¿Cuál era el propósito de esa chica? ¿por que deseaba tanto ser un inmortal?... bueno, no se torturaría ahora pensando en los motivos que tuvo la chica, ahora su trabajo seria entrenar a esas niñas para que no resultaran muertas en la batalla, era en eso en lo que tenia que concentrarse a partir de ahora.

De acuerdo Aiden, te lo encargo – dijo la rubia, sabia que su hermano no gustaba de ese tipo de conversaciones, a el lo único que le motivaba era una buena pelea. – Summer – dijo dirigiéndose a la peli naranja – ahora bajare para que Kristen pueda subir, le diré que te suba algo para que te alimentes, ahora que ya has cumplido con tu cometido, es necesario que te alimentes como es debido. – dijo la rubia mientras de dirigía a la puerta, además de la necesidad de estar con Haruka, también quería estar a solas y pensar en las acciones de Michiru y las suyas, habían estado peleando por el amor de Haruka prácticamente desde que se conocieron y ninguna se había detenido a pensar en lo sentimiento de Haruka, ¿Qué era lo que el rubio quería? Ninguna se lo había preguntado, todo lo estaban dando por hecho; corto su tren pensamientos un momento, aun estaba en la entrada de su cuarto, sin perder mas tiempo se dirigió al sótano y le indico a Kristen que ya podía subir y ver a su novia, claro también le dijo que le subiera algo para que se alimentara, a lo que la castaña obedeció inmediatamente.

Después de eso, Kristen fue a buscar a su novia, la encontró en su habitación, le entrego el alimento y se sentó en la cama a la espera de que su amor le dijera que era eso tan importante que al parecer había deprimido o desmotivado a sus hermanos, una vez que la peli naranja termino de alimentarse le conto a su castaña lo que sucedía con Michiru, la castaña estaba que no se lo pida creer al igual que sus otros dos hermanos; pero decidió que por esa tarde habían tenido suficiente, obligo a su pequeña novia a tumbarse en la cama y las dos tomaron un merecido descanso. Las sailors se habían tomado su tiempo y no llegaron a la mansión sino hasta que el sol se oculto tras el horizonte, se instalaron en la sala y dejaron sus maletas al pie de la escalera, Sebastián no tardo en aparecer e indicarles que lo siguieran para mostrarles las habitaciones en donde se quedarían; una vez que termino con esa tarea les indico que cuando terminaran de instalarse, Evangeline y sus hermanos las estarían esperando en el estudio, ya que tenían que informarles de algo muy importante. Las sailors no demoraron mucho, tenían cierta curiosidad de lo que los Andri querían decirles, asi que sin perder mas tiempo se dirigieron al estudio, llamaron a la puerta y no tardaron nada en permitirles el paso.

Adelante. – permitió la rubia, la puerta se abrió y un pequeño bulto negro salió disparado asi a su dirección, el bultito simplemente se abrazo a sus piernas, era tan tierna y debía confesar que estaba comenzando a extrañar a la niña, la rubia simplemente la miro y le acaricio la cabeza en señal de afecto y después le hablo. – hola Hotaru, ¿Cómo has estado? – cuestiono la rubia.

Bien, pero ya quería venir aquí y pasar tiempo con ustedes, quiero que Summer me lleve a pasear y que Sebastián me enseñe como hacer eso pastelillos que me encantan, quiero poder preparárselos a papa-Haruka y a mama-Michiru. – decía la pequeña muy emocionada.

Eso maravilloso Hotaru, ¿que te parece si Sebastián te lleva ahora mismo a la cocina y te dice como preparar eso deliciosos pastelillos que tanto te gustan? – cuestiono la rubia a la pequeña, esa era una escusa perfecta para sacarla de ahí y que no escuchara la verdad acerca de su madre, seria muy doloroso.

Siiiii, eso me gustaría mucho, pero antes ¿Dónde esta papa-Haruka? – hacia tiempo que habían llegado y su padre no había ido a saludarla.

El no esta en la mansión pequeña Hotaru, salió, fue a Kyoto por negocios, pero no te preocupes que dentro de dos días estará de vuelta, te lo prometo. – decía la rubia, era la única cosa que tenia segura en estos momentos que Haruka estaría con ellos en solo dos días, solo tenia que ser paciente, la rubia esperaba que la pequeña no cuestionara sobre su madre porque ahí si que estaría en problemas.

Mmm entiendo, antes papa-Haruka también viajaba mucho, pero Evangeline tu ¿sabes donde esta mama-Michiru? Pasamos a casa por ella pero no estaba, las chicas han marcado a su celular pero no contesta. – se sentía un poco mal de no tener a ninguno de sus papas con ella, cuando su papa-Haruka salía, su mama-Michiru siempre se quedaba con ella, o al revés, pero nunca salían los dos al mismo tiempo, aunque también debía admitir que estando con Evangeline se sentía segura, era como estar con uno de sus padres, además de el hecho de que su mama-Setsuna estaba aun ahí con ella.

Bueno, veras Hotaru, Michiru también tuvo que salir, era un viaje sumamente importante y no podía dejar de ir, no me dijo cuando volvería, pero me encargo que por favor te diera un beso y un abrazo, ¿puedo hacerlo? – eso era lo único que se le había ocurrido, no podía decirle la verdad, no tenia corazón para contarle todo a la pequeña niña y romperle su pequeño corazoncito, además no ganaba nada haciendo que la niña odiase a Michiru; cuando la pequeña asintió Evangeline simplemente la cargo en sus brazos y le dio un pequeño beso en la mejilla haciendo que la pequeña pelinegra se sonrojara un poco. – bien, ahora – dijo la rubia bajando a la pequeña. – Sebastián, ¿podrías llevar a Hotaru a la cocina y enseñarle a preparar esos deliciosos pastelillos? – cuestiono la rubia, no sabia como, pero Hotaru se había ganado la aprobación de Sebastián y el la trataba como a uno mas de la familia Andri.

Por supuesto Evangeline-sama – dijo el mayordomo, la niña tenia algo a lo que el no podía negarse, simplemente se había ganado su afecto, pero eso era algo que no estaba dispuesto a admitir. – por aquí, sígame Hotaru-sama – le indico el camino y juntos salieron del estudio, las sailors simplemente se habían quedado de piedra al ver la interacción entre Hotaru y la rubia, además del hecho del misterioso viaje de Michiru.

Bien, ahora que Hotaru ya no esta, ¿Dónde esta Haruka? ¿y Michiru? – cuestiono una molesta Setsuna, no sabia que Hotaru y Evangeline se llevaran tan bien y eso la había sorprendido, la rubia se estaba ganando un lugar en el corazón de la pequeña y si Michiru no hacia algo terminaría perdiendo también a su hija.

Haruka se esta recuperando; su recuperación asi como también su paradero es algo que solo le compete a la familia Andri y a Hotaru, pero como ya escucharon, el estará de vuelta dentro de dos días, es el tiempo que le tomara sanar esa herida. – explico la rubia muy tranquila, esa era la parte fácil, ahora venia lo difícil.

Bien, pero ¿y Michiru? ¿Qué es esa estupidez del viaje? Michiru jamás se iría sin decirnos nada y mucho menos sin despedirse de Hotaru. – cuestionaba Lita molesta por la actitud de la rubia, sin duda algo les estaban ocultando.

Bien, pues no me andaré con rodeos, su queridísima amiga Michiru, en la cual confiaban, las ha traicionado. – soltó sin mas la rubia, no se iba a andar con sutilizas ahora que la pequeña no estaba presente, entre mas pronto terminaran con eso, mas pronto regresaría al lado de Haruka; la cara de asombro y desconcierto de las sailors no tenia precio, simplemente estaban confundidas, no sabían como reaccionar ante esa noticia.

Es mentira. – rompió el silencio Rei, conocía a Michiru, sabia que ella era incapaz de hacer algo asi, la rubia tenia que estar equivocada.

No lo es. – contesto Kristen, tanto ella como Summer y Aiden se habían mantenido al margen, después de todo Evangeline era la líder. – ella las ha traicionado y es mejor que lo asimilen de una vez. – dijo cortante.

¿Qué pruebas tienen de que lo que dicen es cierto? – hablo Amy si había una remota posibilidad de que los Andri estuvieran equivocados se aferraría a ella.

Yo la vi irse con el enemigo, de hecho fui testigo de su traición. – dijo Summer un poco molesta, volteo a ver a su hermana rubia y esta le indico con la cabeza que podía contarles a las sailors como habían sucedido las cosas y asi lo hizo, conto a las chicas lo mismo que ya les había contado a sus hermanos, solo omito la parte en la que Michiru confesaba el motivo de su traición, era algo que Evangeline le había pedido.

No, eso es mentira, Michiru… ella no… nunca… USTEDES MIENTEN! – grito presa de la desesperación Mina, no podía con todo eso, era demasiado, primero herían a Haruka y ahora todo apuntaba a que Michiru las había abandonado para irse con el enemigo.

Mina, cálmate, chicas por favor, debemos tranquilizarnos y pensar las cosas detenidamente. – decía una mas que tranquila Serena, las sailors estaban sorprendidas, antes hubiera sido la misma Serena quien estaría gritando y llorando que eso era una vil y ruin mentira y Rei tendría que intervenir para calmarla, pero ahora era ella quien llamaba al orden y la que estaba mas tranquila de todas, sin duda, ese año la había cambiado por completo, ya actuaba mas como una princesa.

Princesa, ellos mienten, lo que dicen de Michiru es mentira, ella jamás haría algo asi. – decía Setsuna molesta por lo que ellos decían de su mejor amiga.

Setsuna, no tiene sentido que ellos nos mientan, nos han recibido en su casa, están dispuestos a ayudarnos a entrenar, ¿Por qué habrían de mentirnos? No hay motivos para ello, además yo los conozco, serian incapaces de hacer algo asi. – decía Serena de modo tranquilo, no sabia porque pero tenia la total certeza de que lo que los Andri decían de Michiru era verdad, ella misma había sentido esa energía negativa, de la que hablaba Summer emanar de Michiru, pero en su momento no le había dado importancia, ahora sabia que eso había sido un gran error.

¿Qué no tienen motivos?! Serena TONTA! CLARO QUE TIENEN MOTIVOS, quieren alejar de Haruka a Michiru, ese es un buen motivo, incluso ellos pudieron entregarla al enemigo, solo para desaparecerla o bien ellos mismos la… - decía Rei bastante molesta por la actitud de Serena, pero ya no pudo continuar con su acusación, su princesa la había interrumpido.

No Rei, ellos jamás harían algo asi, además, yo misma sentí esa energía negativa emanar del cuerpo de Michiru, pero no le di la debida importancia, ahora miren las consecuencias, me equivoque. – ahora que Serena había confesado haber sentido esa negatividad en Michiru no había mas que decir, la aguamarina las traiciono.

Pero hay algo que no encaja en todo esto, ¿Qué motivo tenia Michiru para hacer algo asi? ¿para traicionarnos? ¿Por qué? – cuestionaba Amy, esa era la clave, Michiru no tenia una razón para traicionarlas, simplemente no había una, ¿entonces por que? Si los Andri no podían contestar a eso, era porque todo lo que les habían dicho era una mentira.

Porque quiere ser una de nosotros, su amiga quiere ser un vampiro. – dijo Summer sin mas, ahora entendía porque su hermana le había pedido que omitiera esa parte, sabia que las sailors terminarían preguntando el motivo que orillo a su amiga a unirse al bando enemigo.

Después de lo que dijo Summer, el estudio simplemente se quedo en silencio, las sailors no sabían como reaccionar ante eso, ¿Por qué Michiru quería ser un vampiro? ¿Qué la motivo a tomar esa decisión? ¿Es que acaso no pensaba en su hija? ¿No sabia que su decisión le causaría dolor? O simplemente había decidido ignorarlo; todas esas preguntas y ninguna respuesta, la única que se las podía dar, ahora mismo estaba en el bando contrario hablando de ellas y seguramente contándoles a esos neófitos y a su amo todo acerca de sus habilidades y por supuesto, no estaban tan equivocadas.

Al otro lado de la ciudad, se veía a una aguamarina caminar con un sujeto de ojos rojos y piel blanca, los dos iban juntos, llamaban mucho la atención, ya que Michiru era una mujer muy hermosa y el sujeto que iba con ella estaba todo sucio y desarreglado, era una pareja dispareja pensaba la gente, después de mucho caminar, el sujeto la dirigió asi a un teatro que sabia tenia años sin uso, jamás pensó que ese seria el escondite del enemigo, siguió al sujeto sin hacer ningún comentario, justo como lo había hecho durante el camino asi a ese lugar, ella solo hablaría con el amo de esos seres, el era el único que podía convertirla y garantizar su seguridad, cuando llegaron a la entrada de la sala principal el sujeto volteo a verla y le dijo…

Llegamos, no hables, no digas nada, hasta que lleguemos a donde se encuentra Víctor-sama. – le dijo el sujeto. – por cierto, mi nombre es Max por si te lo preguntabas. – y justo después de ese comentario soltó una carcajada estridente a los oídos de Michiru, Max era un sujeto alto, de cabello castaño, piel blanca característica de los vampiros, asi como también ojos rojos, el no se molestaba en cambiarlos como lo hacían los Andri, simplemente era como debía ser.

Ella simplemente asintió y vio como Max abría las enormes puertas de madera; una vez que estuvieron completamente abiertas pudo ver que la sala a donde la había llevado estaba repleta de vampiros y en el escenario justo en el centro estaba un trono y una figura descansaba en el, supuso que ese seria Víctor-sama como lo llamaba Max, el comenzó a caminar y ella no tardo nada en seguirlo, a medida que avanzaban los vampiros les iban haciendo un camino en dirección asi a donde se encontraba Víctor, por fin iba a poder ser uno de ellos, solo tenia que hacerle ver a Víctor que la información que ella le ofrecía le seria de suma utilidad, eso y también el hacer que la dejara ir, fácil ¿no?.

Una vez que estuvieron frente al sujeto del trono, Max se arrodillo y le hizo la indicación a ella que también debía hacerlo, no tardo mucho en imitar la acción de ese sujeto llamado Max, una vez que estuvieron los dos arrodillados Víctor hablo.

Bien Max, veo que además de no completar tu misión, traes a una rehén contigo. – dijo Víctor viendo de arriba a bajo a Michiru, a pesar de encontrarse a rodillada, Víctor podía notar que esa joven tenia un muy buen cuerpo.

Víctor-sama, permítame explicarle por favor. – pedia el castaño, no podía permitir que su señor se molestara con el, tenia que explicarle y quizás hasta lo promovería por haber llevado a esa chica ahí.

Yo no soy ninguna rehén. – hablo Michiru levantándose frente a Víctor, no le temía, sabia que tenia todas las de ganar. – he venido a proponerte un trato, que estoy segura no desaprovecharas. – hablaba mirándolo directamente, si ese tipo en el trono notaba siquiera un atisbo de duda en ella, sin duda acabaría con su vida.

Un trato ¿he? ¿Qué clase de trato podría ofrecerme una Sailor a mí, que me interesara? – sin duda esa chica era muy valiente o muy tonta, mira que plantarle cara a el, teniendo un ejercito de vampiros a su espalda, sin duda escucharía lo que tenia que decirle, si la información le serbia, le daría a la chica lo que le pidiera.

Bueno, pues puedo darte toda la información que tengo acerca de los Andri asi como también de las sailors. – no se iba a amedrentar ahora, ya lo había decidido, lo diría todo.

Oh – dijo Víctor impresionado por la determinación de la chica, le cumpliría su deseo pero también la convertiría en inmortal, sin duda seria una gran aliada. – bien, ya me dijiste que es lo que yo gano con esto, pero ¿Qué es lo que ganas tu? ¿Qué pides a cambio de tu información pequeña Sailor?

Lo que pido no es mucho… solo deseo ser uno de ustedes, quiero ser un vampiro, solo eso, una vez que sea una de ustedes me ire – toda la sala se lleno de cuchicheos, Víctor estaba simplemente impresionado de que esa fuera la petición de la chica, jamás lo imagino, bien si eso quería eso le daría, la convertiría en uno de ellos. - ¿y bien? ¿tenemos un trato? – dijo Michiru extendiéndole la mano a Víctor para cerrar su trato; el no tardo nada en estar frente a Michiru y tomar su mano.

Tienes un trato pequeña Sailor, ahora si me disculpas me cobrare y te recompensare ahora mismo. – dijo Víctor tomando el brazo de Michiru y llevándolo a su boca, era una persona impaciente, no podía esperar mas para tomar la sangre de esa chica y ver toda esa información, después de ese pensamiento simplemente perforo la piel de Michiru con sus afilados colmillos.

Ya no había vuelta atrás, Víctor estaba viendo toda su vida justo ahora, asi como también, le estaba otorgando la oportunidad de pelear por el amor de Haruka, era un trato en el que todos ganaban; después de un tiempo dejo de sentir esa presión en su brazo y solo vino la obscuridad, se había desmayado.

Bien, llévenla a una habitación acorde a su estatus. – dijo Víctor con una sonrisa en sus labios, había visto todo, ahora sabia los poderes de las sailors asi como también sus debilidades, asi como también se entero de los sentimientos de Evangeline asi a el nuevo integrante de su familia, algo que sin duda le seria de utilidad.

¿señor? ¿acorde a su estatus? ¿a que se refiere? – cuestiono Max confundido por as palabras de su amo.

Me refiero mi querido Max que ahora esa chica será tu superior, será parte de mi ejercito como mi mano derecha, es un elemento sumamente valioso, no puedo dejarla ir asi como asi. – dijo Víctor mirando a la chica que ahora se encontraba en los brazos de Max, este también la miraba, la chica no solo había conseguido su propósito, sino que también se había ganado un lugar muy importante en el ejercito, le convenía estar cerca de ella. – llévala ahora, ¿que estas esperando? – volvió a hablar Víctor.

Como usted mande Víctor-sama – dijo el castaño y comenzó a alejarse con la aguamarina en brazos.

Bienvenida a la inmortalidad Michiru Kaioh, JAJAJAJAJAJAJAJAJA – dijo Víctor saboreando al victoria gracias a la información que le había dado la chica aguamarina, junto como el todos lo vampiros también estallaron en carcajadas, podían sentir el jubilo de su amo, su emoción, ellos también casi podían saborear la victoria.

De regreso a la mansión Andri, mas específicamente al sótano de esta, algo estaba ocurriendo en el centro de la habitación, Haruka quien aun permanecía en la tina para su recuperación había recuperado la conciencia y ahora estaba sentada viendo a la nada, la conexión con Michiru aun existía y sabia que algo había cambiado en la chica aguamarina, ¿pero que?... Poco después volvió a sentir la necesidad de dormir de nuevo, poco a poco fue dejándose caer nuevamente dentro de la tina…

Michiru… - fue lo ultimo que alcanzo a pronunciar la rubia antes de caer en la inconciencia de nuevo, en su interior sabia que algo andaba mal con Michiru, pero justo como se encontraba ahora no podía hacer nada, solo esperaba que nada malo le pasara a la aguamarina.

Continuara…