>-- Changing for you -->
Disclaimer: Simple, ella tiene el libro más vendido por anticipación, y yo un fanfiction con promedio de 2 reviews por capítulo xD ¿De quiénes son los personajes y quién es la que gana $$? Ella owo.
Capítulo 11:
Quidditch azul y problemas de colonia
El cielo estaba en su tono más claro mientras las nubes eran perladas y hacían contraste con aquella mañana fría y tranquila, sin embargo, eso no disminuía en lo más mínimo el ánimo de los alumnos.
James Potter se levantó casi enseguida después que el primer rayo de luz iluminara su ventana, tenía muchas razones para levantarse ese día: la primera era el partido de Quidditch contra Ravenclaw, esa temporada era muy reñida para todos, Ravenclaw había perdido su encuentro con Hufflepuff y tenía que reponerse mientras que Gryffindor apenas llevaba su segundo partido y era decisivo para saber si quedaba dentro de la copa, también tenía ganas de ir de a Hogsmeade, además de tener que conseguir la comida para el hipogrifo (el cual se estaba alimentando de algunos platillos de los elfos) pero por otro lado, también tenía razones para quedarse estampado a su cama. Evans lo odiaba de nuevo, la mañana anterior incluso le había dado las gracias, pero esa misma noche, su mundo rosa se desvaneció más rápido de lo que él lo esperaba ¿Cómo iba a solucionar aquello? De sólo pensarlo se envolvió en sus cobijas nuevamente, hubiera podido caer rendido sino fuera porque también tenía que solucionar su problema "social" con los Hufflepuff, se paró de un brinco y se alisto en el menor tiempo posible.
Lily se hallaba un tanto perezosa aquella mañana, el simple hecho de despegarse de su cama la desanimaba mucho, aquel día media escuela (la verdad toda) se descompondría con el Quidditch y más tarde paseo por Hogsmeade, quizás la última era su razón de levantarse. Se alistó tan rápido como pudo al notar que no había ni un alma en las camas del dormitorio.
James bajó tranquilamente las escaleras, era uno de los primeros en hacerlo, muchas cosas lo aturdían en ese momento pero por ahora tenía que concentrarse en lo primero que era el partido de Quidditch, terminó de bajar los escalones deslizándose por el barandal de roca de las escaleras, entró en el gran comedor y notó que sólo los jugadores de ambos equipos eran quienes ocupaban asiento, tomó asiento junto al capitán para saber los detalles.
Lily corrió por los pasillos que se hallaban desiertos en ese momento, pero se debía a lo tarde que debía ser, dobló la esquina patinando casi estampándose al suelo, y entró al gran comedor el cual se hallaba totalmente lleno.
Al poco rato, más y más alumnos empezaron a llegar a la vez que los platos iban llenándose uno a uno, James notó que Sirius, Remus y Peter entraban cómodamente y sin ningún apuro, se sentaron al lado de él sin más que agregar y empezaron a servirse
Sirius se sentó junto a James y Remus y Peter frente a sin decir nada por un largo rato hasta que Sirius dijo el primer comentario muy animado.
— Por fin le dije a Melissa que fuera conmigo a Hogsmeade. —
— ¿Y qué te dijo? — Preguntó Remus interesado.
— Estoy feliz¿Qué me dijo? — Preguntó Sirius irónico ante eso, Remus arqueó la ceja y volvió a su lectura.
— Y... como mi querido James va a ir sólo— Dijo Sirius un poco más serio, James miró un poco más atento.
— ¿Qué¿Qué le has dicho? — Dijo un tanto alterado
— Nada, tranquilo, sólo que tú ibas a ir solo y... que si no conocía a alguien que le gustara divertirse un rato— Dijo Sirius guiñando un ojo a su amigo el cual lo miraba un poco acongojado.
— ¿Y qué te dijo? — Volvió a preguntar Remus esta vez con el entrecejo fruncido.
— Me dio una cachetada y 'que me veía en Hogsmeade'— Dijo Sirius un tanto extrañado y tranquilo.
— ¿Qué¿Por qué? — Preguntó James muy extrañado y confundido.
— No lo sé, no le has hecho nada. — Dijo Sirius encogiéndose de hombros.
— A caso ¿No es ella una Hufflepuff? — Dijo Remus una vez más metido en la conversación.
— Cierto... si, efectivamente, ya veo... con razón. — Dijo Sirius tocándose la mejilla, James se encogió en su asiento ahora entendía la indiferencia de ella hacia él, la indiferencia de muchos, miró como cierta pelirroja entraba al comedor.
Lily tomó asiento junto a Stephanie y Mary quienes terminaban su desayuno, cogió un plato de avena y lo devoro lo más rápido que pudo mientras que Stephanie y Mary la miraban un tanto sorprendidas pero no decían nada al respecto, inmediatamente que terminó su plato, la gente empezó a acumularse en la entrada.
James se paró de su asiento junto con los demás jugadores y empezaron a retirarse del gran comedor, los demás alumnos empezaron a hacer lo mismo.
Llegaron a los vestidores y repasaron con cautela las últimas estrategias, después de unos momentos, salieron con sus respectivas escobas y anudaron el vuelo, James volaba espléndidamente en su barredora mientras que Elyon narraba el partido tan animada como siempre.
…James sobrevolaba el estadio al igual que el otro buscador, los marcadores iban empatados cincuenta a cincuenta, una lluvia azotadora recorrió el lugar, James no podía ver muy bien, sacó su varita y conjuro lo que le correspondía.
— Ravenclaw tiene la quaffle, pero parece que Gryffindor no se queda con los brazos cruzados, toma la quaffle, se dirige a la meta y... ouch!, Ravenclaw manda una blodger al cazador y muy certera¡que alguien haga algo, esta cayendo! — Decía Elyon mirando hacia McGonagall quién enseguida pidió medio tiempo para hablar con la profesora encargada del partido.
James pasaba por las gradas notando el aire de indiferencia de todos, una pequeña porra de Gryffindor se escuchaba, aunque estos se notaban tímidos al estar al lado de Hufflepuff, James estaba cansado de aquello, tenía que hacer algo, bajó de su escoba mientras varios profesores discutían junto a McGonagall, algunos jugadores hicieron lo mismo, James sintió una mano sobre su hombro, se trataba de Remus
— Que embrollo— Dijo tomando asiento junto a él.
— Lunático estoy cansado¿Cómo soluciono el problema con Hufflepuff? — Dijo James sumamente acongojado, Remus lo miró por un instante, miró hacia las gradas rascándose un poco la barbilla.
— Por ahora no estas jugando contra ellos, pero se me ocurre... —Decía Remus reflexivo al respecto.
— ¿Qué? — Dijo James ya desesperado de que nada le viniera a la mente.
— Pierde el partido. — Dijo Remus mirándolo con tranquilidad.
— ¡¿QUÉ?! pero este no tiene nada que ver con Hufflepuff. — Dijo James acongojado.
— Confía en mi, después verás que tiene que ver. — Dijo Remus con una sonrisa.
— Pero si lo hago, no tendríamos nada asegurado para la copa, tendríamos que jugar contra Slytherin— Dijo James reflexionando
— Tú eres un magnífico jugador, y le has ganado mil veces a Slytherin, vamos, confía en mi — Dijo Remus subiendo a las gradas al ver que el partido comenzaba de nuevo, James retomó el vuelo un tanto acongojado, su equipo le miraba con confianza, no sabían en el traidor que se iba a convertir en ese momento.
La lluvia empezaba a calmarse un poco, la quaffle se lanzó y el partido volvió, James miraba hacia las gradas, la porra de Gryffindor seguía igual de tímida y todo por él, tenía que hacerlo (fuera cual fuera el plan de Remus), pero se prometería algo POR NADA DEL MUNDO PERDERIA EL PARTIDO CON SLYTHERIN, miró hacia Remus quien lo veía con tranquilidad, volvió su mirada hacia Ravenclaw, tenían unos ánimos sorprendentes y con qué razón después de todo, iban a ganar. Miró a cierta pelirroja que observaba hacia los cazadores indiferente de todo. Decidió volver su mirada hacia el buscador de Ravenclaw quien torpemente se iba abriendo paso entre la lluvia, eso iba a ser más difícil de lo que esperaba, a ese paso nunca iba a encontrar la snitch. James decidió buscarla para que éste lo siguiera, miró hacia todas direcciones desesperadamente ¡la encontró! bajó en picada como era su especialidad y el otro buscador reaccionó de forma torpe bajando sumamente empinado. 'Novato', pensó James mientras seguía persiguiendo la snitch.
— Gryffindor encabeza el juego con más puntos, pero Ravenclaw parece reaccionar, otra bludger CASI, John la ha esquivado por un pelo, parece que estas bludgers son la especialidad de Ravenclaw ¿Pero qué tenemos? James Potter va tras la snitch, va muy decidido¿Será el fin de Ravenclaw? parece que no, Forz va tras James, este chico nuevo egresado al equipo de Ravenclaw parece tener agallas. — Elyon seguía narrando con detalle, James se sentía cada vez más y más mal pero tenía que darle un fin a aquello, retrocedió un poco quedando exactamente igual que aquel buscador, algunos espectadores se colocaron de pie.
Precia que Forz no se decidía a tomar la snitch '¿Qué tendrá en la cabeza?' Se preguntaba James cada vez más alterado, el publico miraba atónito preguntándose '¿Porqué no cogen la snitch de una buena vez?' La snitch dio una vuelta cerrada y peligrosa dándole a James la excusa perfecta para hacerse a un lado. El chico Forz se emocionó ante aquello, el publico se puso nuevamente de pie y miraba con las manos tapándose la boca. Forz sí había tomado la snitch, pero también se había estampado en una grada. Todos miraban con asombro y atónitos al chico y a James, Elyon quedó helada.
—y... Ra... Ravenclaw ¡GANA! — Dijo después de unos instantes.
James miraba al chico caer, un destello se vio y una camilla lo sujetó antes de que algo pasara. 'Pobre novato de segundo' pensó James bajando de su escoba junto a los demás jugadores.
Las gradas de Ravenclaw estallaron en gritos de emoción, todos vitoreaban al pequeño Forz.
James bajó de su escoba junto a los Gryffindor quienes no tenían palabra alguna.
— Bien pues ¡A entrenar contra Slytherin! — Dijo el capitán con un poco de ánimo, todos asintieron mirando un poco acongojados a James.
— Bueno… mejor eso a que tu fueras el estampado ¿No? — Dijo una cazadora más para si misma que para los demás, parecía que ella buscaba una explicación a ese resultado.
— Genial — Dijo James por lo bajo irónico ante eso, ahora si podía decir que era el jugador más desdichado de Gryffindor.
James caminaba por los corredores (que estúpido sonó eso o .o) mirando a diversos grupitos de Ravenclaw eufóricos por su "victoria", James sólo quería encontrarse con Remus para ver cual era su "grandioso" plan. Todo era un caos, él había hecho eso para no ser la oveja negra de Gryffindor que trae famas raras al equipo ¿Cómo iba a solucionar aquello? todo le había resultado al revés ¡¿Donde demonios estaba Remus?! Siguió por los corredores siendo nuevamente, victima de los señalamientos y cuchicheo de todos.
Encontró a Remus caminando tranquilamente por un corredor
— ¡Lunático! — Dijo James acercándose hacia Remus como si su vida dependiera de ello.
— ¿Eh? — Preguntó Remus mirando a quién tenía en frente.
— Hasta ahora estoy perdido¿Cuál es tu "dichoso" plan? — Dijo James bastante irónico.
— Bien... ¿Cuáles son los marcadores? — Preguntó Remus muy quitado de la pena.
— ¡¿QUÉ¡¿CÓMO QUE CUÁLES SON LOS MARCADORES?, TODO LO QUE HICE PARA QUE TÚ ME DIGAS QUE TENGO UNA OPORTUNIDAD CON SLYTHERIN! — Dijo James bastante alterado sacudiendo a Remus.
— No, tranquilízate, sólo dímelo. — Dijo Remus con una tranquilidad que a James le pareció cinismo.
— Pues... — Dijo James tomando un poco de aire — Hufflepuff perdió el primer partido con Gryffindor, su segundo lo ganó contra Ravenclaw ¡quién venció a Gryffindor! y Slytherin venció a Hufflepuff y perdió con Ravenclaw — Dijo James un POCO mas calmado.
— Exactamente, verás, este partido no lo perdiste contra Hufflepuff pero es como si hubiera sido así — Dijo Remus antes de que James empezara a alegar. — Si Ravenclaw perdió con anterioridad contra Hufflepuff y ahora gana contra Gryffindor ¿Qué significa eso?
— ¿QUE SOY UN ESTÚPIDO? — Dijo James volviendo a su desesperación.
— ¡NO! James, en primer término, tú tienes que calmarte, muéstrate acorde al resultado no alterado ¿De acuerdo? — Dijo Remus con la misma desesperante tranquilidad
— ¿Y en que va a...
— ¡SÓLO HAZLO! — Interrumpió Remus a James cuando un grupito de Hufflepuff pasó frente a ellos.
— Vaya, vaya pero si es el 'gran' señor Potter, tan grande que perdió contra un pequeño de segundo de un equipo al cual Hufflepuff derrotó hace poco. — Dijo uno de ellos, era el mismo chico que lo había retado la vez anterior.
— Recuerda Cornamenta, acorde, no alterado — Le dijo Remus a James al oído antes de que este se abalanzara contra ese muchacho. Un público se fue acercando mirando con expectación la escena.
— De acuerdo — empezó a decir James entendiendo a Remus — Es verdad, soy pequeño muy pequeño, no pude ganarle a quienes perdieron contra ustedes, soy mil veces más pequeño que cualquiera de aquí, me retracto de lo que dije alguna vez. Mis respetos. — Dijo James haciendo una reverencia que se vio un poco exagerada, pero acorde. El chico lo miró bastante extrañado.
— Lo que digas Potter — Dijo el chico dando media vuelta, pero a James no le importaba el "publiquito" que tenía alrededor, aceptaban su comentario.
— ¿Lo ves? — Dijo Remus sacando a James del bullicio que ahora se dispersaba.
— Salve sabio Sir Lord Lunático— Dijo James burlándose un poco, estaba eufórico de felicidad, un problema menos y ahora no pensaba ser generoso con Slytherin.
Este nuevo comentario de James no tardo nada en dispersarse por todo el castillo, los jugadores no lo miraban con el reproche de antes (aunque seguían reprimidos por la derrota), todos se enteraron incluso cierta pelirroja que sólo opino: Vanidad, payaso, no le creo. ¿Que quién le aviso a ésta sobre aquello? pues Stephanie y Mary estaban entre el bullicio de personas, los Hufflepuff cambiaron su mirada de un momento a otro, no lo miraban con indiferencia, pero ya no lo hacían con admiración.
James y Remus se encontraron rápidamente con Sirius y Peter (quienes también ya habían escuchado algo al respecto).
— Gran derrota Cornamenta — Dijo Sirius guiñando un ojo burlonamente. James no dijo nada al respecto
— Llegaras tarde a Hogsmeade con Melissa — Dijo Remus sacando los ánimos de Sirius.
— ¡Cierto! cinco minutos, por cierto mi querido Lunático¿Tu con quién irás? — Preguntó Sirius con curiosidad.
— Lamentablemente, quieren que los prefectos hagamos guardia en Hogsmeade, a mi me toca la primera mitad del paseo, la otra mitad la puedo pasar donde quiera pero bueno, de área me corresponde con Evans. — Dijo Remus mirando con especial atención a James.
— ¿Qué? ya saben que como voy solo voy por los hurones — Dijo James ante la mirada de todos
— Y tú Colagusano ¿Con quién? — Dijo Remus cambiando su mirada
— Pues... Dohd, me invitó. — Dijo Peter con un gran nerviosismo... (nota: no es por timidez, si no por que es un gran mentiroso)
— Ja já, Colagusano con cita y Cornamenta no. — Se mofó Sirius a un volumen alto.
— ¿Cómo que James va solo? — Se escuchó tras ellos, se volvieron, para su desgracia era el "club de fans oficial de los merodeadores".
— Tenias que hablar Canuto — Reprochó James a Sirius por lo bajo, Las chicas se acercaron nuevamente a ellos con esos aires soñadores y perdidos, en ese momento James deseó ser un "inadaptado social" nuevamente, al menos antes lo ignoraban.
— No, claro que no, lo que pasa es que irá sin nosotros, que también vamos acompañados, por eso decimos que va solo. — Dijo Remus pensando en algo lo más rápido que pudo, ellas los miraron muy cabizbajas.
— Bien, no importa, los vemos luego. — Dijo una de ellas y todas se dirigieron hacia los corredores.
— ¡Lunático, eres mi héroe! — Dijo Sirius imitando una voz femenina y "abalanzándose" sobre él.
— ¡Llegarás tarde! — Dijo Remus para quitárselo de encima, Sirius hizo una reverencia y se marchó del lugar, los demás optaron por tomar su camino.
…
Lily Stephanie y Mary, se alistaban para ir a Hogsmeade minutos antes de que llegara la hora de partida, "volaron" por las escaleras y llegaron al lugar indicado para ir a Hogsmeade.
— ¿Donde está Graham? — Dijo Stephanie viendo por encima de las cabezas
— ¿Pasarás todo el día con él? — Preguntó Mary...
—Obvio— Dijo Stephanie mirándola con el entrecejo fruncido. — ¿Con quién irás Mary? Sólo Lily me ha dicho que tiene guardia por media visita — Dijo Stephanie mirando de vez en cuando a Lily
— Pues, me parece que el primer tiempo estaré sola, pero ya quedé con Lily de estar con ella el resto — Dijo Mary mirando con una amplia sonrisa, Lily respondió con otra sonrisa
—Ya veo...Dijo Stephanie mirando con alegría como Graham se dirigía hacia ellas...
...El clima del lugar había mejorado un poco en cuanto a que ya no llovía... sin embargo, aún se sentía cierta brisa fresca en el ambiente (humedad-en verdad me complico las cosas ¿no?-¬¬). Al poco rato, llegaron a Hogsmeade, donde el clima no era nada diferente al de Hogwarts. Un gran bochorno se formó por la entrada de este lugar por diversos alumnos que se amontonaban por entrar primero.
Los únicos que tal vez no se mostraban con ese impactante entusiasmo, eran los prefectos, algunos más desanimados que otros, ya que no les gustaba el horario de su turno.
En medio de todo, cierta pelirroja hacia lo posible para abrirse paso entre la multitud, estaba un poco tullida de frió, pero le agradaba el ambiente. Caminó hasta el final de Hogsmeade que era donde le correspondía la guardia junto con otros tres prefectos, tomó asiento sobre una enorme roca que se hallaba cerca de ahí y comenzó a ver hacia sus alrededores.
— Hola Lily— La chica se volvió hacia su derecha, se trataba de Remus quien se dirigía alegremente hacia ella
— ¡Remus! vaya, qué agradable, no sabía que tenias guardia aquí —Dijo Lily embozando una sonrisa mientras este se paraba junto a ella.
— Bueno no sé si sea guardia¿Cómo se le llama cuando vas a contemplar la nada de un lugar? — Dijo Remus sin poder evitar llenarse de cierta felicidad que era desconcertante.
Mientras tanto, un chico al otro extremo de estos, se limpiaba las gafas empañadas por la humedad, James tenía una expresión altiva y aburrida su única razón de estar ahí, eran los hurones aunque... por otro lado IRIA A ZONKO´S, y es que ya llevaba tiempo sin poner un pie ahí, caminó por diferentes comercios hasta dar con el que Hagrid había señalado. Era un lugar muy amplio a pesar de que desde el exterior se veía bastante estrecho, y lo era, sólo que era muy largo, sonó un pequeño timbre que se hallaba en lo que parecía un mostrador, tardaron en llegar, había diversas bolsas con adornos dignos de una tienda de regalos (lo que lo extrañó demasiado) por las paredes colgaban diversas cabezas de animales, algunos mágicos y otros no, sin embargo se podía apreciar fácilmente que ninguno de ellos era genuino, es decir no eran reales.
Al cabo de unos instantes, un viejecillo apareció del otro lado del mostrador, éste le dirigió una amplia sonrisa a James.
— Disculpe ¿No tendrá hurones... muertos? — Preguntó James mirando las cabezas artificiales
— ¡Claro que si! después de todo, ese es el tipo de cosas que vendemos aquí — Dijo el viejecillo mientras entraba a una habitación posterior a esa. James siguió viendo las cabezas hasta que este volvió.
— Son 10 galeones — Dijo este mostrando una bolsa con una enorme cantidad de hurones
—Claro— Dijo James sacando el dinero de uno de sus bolsillos.
— Oh pero qué tonto, enseguida los envuelvo — Dijo el viejecillo tomando una de las bolsas de regalo, envolvió los hurones rápidamente en lo que recibía el pago, James lo miró bastante desolado.
James miraba nuevamente las cabezas evitando decir algo con respecto a la envoltura, ya que este se veía bastante feliz envolviendo la bolsa.
— ¿Le gustan las cabezas? — Preguntó el viejecillo entregándole los hurones en una envoltura rosada
— Eh, si... — Dijo James esperando que este no pensara venderle una.
— A mi también, pero artificiales, se me hace una brutalidad eso de matar tantos animales sólo por adorno— Dijo el viejecillo con una seriedad que era muy evidente en su rostro. James hizo un gran esfuerzo de no poner los ojos en blanco (y decirle "¡¿está conciente de que es lo que vende?!"), luego de unos instantes salió del lugar aunque se sentía bastante estúpido con su envoltura rosada y floreada.
Caminó por las calles ocultando lo más posible su envoltura, pero al final de cuentas, precía que era un presente para alguien así que dejó de hacerlo, mientras caminaba distraído buscando a "Zonko´s" chocó con alguien
— Lo siento— Dijo poniendo a la persona de pie, James se llevó un gran sobresalto al ver que se trataba de Mary, una de las amigas de Lily, la miró con un poco de angustia, no quería causar una peor impresión. —Te ayudo— Dijo ayudándole a recoger unos libros, entre ellos vio uno con un titulo que le llamó la atención.
— Animagos, vaya, no sabía que te interesaban esos temas— Dijo James terminando de poner todo en orden.
— Pues si, se me hacen fascinantes aunque no sé tanto como tú en cierta clase de transformaciones. — Dijo Mary viendo quién demonios la había tumbado, James sonrió levemente
— Pero no es tan fascinante como el regalo rosado que tienes. — Dijo Mary con suspicacia, James miró el paquete
— ¡Ah! esto, es un... — Intentó explicar James ya empezando a caminar junto a ella.
— ¿Otro regalo del anonimato por correo? — Preguntó Mary empezando a formar sospechas.
— ¿Qué? — Preguntó James bastante desconcertado y extrañado
— A mi no me engañas Potter, además paso una eternidad junto a Lily. — Dijo Mary con el entrecejo fruncido — Yo se de las lechuzas supuestamente anónimas que mandabas a Lily ¡qué astuto! así si pudiste tener su cita con ella. — Terminó de decir Mary como si se tratase de un gran misterio o acertijo
— ¡NO! — Dijo James al entender a lo que se refería Mary. — ¡No! yo te juro que yo no las mande, lo juro— Dijo James recordando el alborote de la noche pasada 'así que a eso se refería Lily...'
— James por lo mismo que paso la mitad de mi vida con ella, se que piensas o más bien sientes por ella y de lo que eres capaz, además ¡Era tu lechuza la que entregaba las cartas! — Dijo Mary ahora como si condenara a un delincuente.
James se quedó perplejo al escuchar aquello, tardó unos momentos en asimilarlo todo
— Yo... ¿Cómo que mi lechuza entregaba las cartas? no, no sé como demonios sucedió todo esto¡Pero yo te juro que yo no las hice! — Dijo James muy convencido de lo que decía, Mary lo miró con el entrecejo fruncido.
— Si estás tan seguro de no haber sido tu¿Entonces quién fue? — Dijo Mary tomando cartas en el asunto.
— No lo sé, no tengo idea. Quien sea que lo haya hecho es un cobarde por no usar su propia lechuza — Dijo James con muchos desánimos, Mary notó esa actitud, era rara pero entendible, quizás decía la verdad, pero quizás NO.
Mary y James estuvieron caminando algún tiempo sin decir ni una palabra, Mary tenía muchas dudas con respecto a lo que James decía, por ahora sólo meditaba y daba vueltas al asunto
James seguía enfrascado en sus pensamientos¿Quién habría utilizado su lechuza?... ¿Porqué la suya, o más bien, porqué a él¡¿Cómo arreglaría eso con Lily¿Su suerte podía ser peor? Esperaba que no. James tenía un rostro bastante acongojado, sin embargo también mostraba firmeza y seguridad.
— Espera Potter — Dijo Mary de repente tomando un poco por sorpresa a éste
— ¿Qué cosa? — Dijo James una vez fuera de sus ideas
— Y si alguien, no sé ¿Quiso ayudarte? o... ¿Perjudicarte? pero esto es lo único que se me ocurre para dar validez a lo que dices, la verdad aún pienso que has sido tú — Dijo Mary con el entrecejo fruncido y pensando en todo lo que sabía al respecto
— No sé, no sé nada ni qué pensar, talvez haya sido alguna... pero no creo. — Dijo James pensando un aquello, Mary volvió a mirarlo sin decir nada, ahora era James el que la miraba, unas dudas lo impulsaron a preguntar algo de lo cual al instante se arrepintió
— Bueno, ya que tú pasas y conoces muy bien a Lily ¿No sabrás de casualidad que piensa de mí? — Dijo James sin pensarlo ni un momento, rápidamente se dio cuenta de lo que había dicho 'Idiota.' Pensó mientras seguían caminando, Mary por el contrario lo miraba un poco divertida pero sin abandonar su seriedad.
— Pues no te tiene en sus mejores términos, dice que eres muy... arrogante, infantil, creído, falso
— OK, ya entendí — Interrumpió James a Mary al escuchar aquello
— Una vez dijo... bueno, la vez de la nota cuando hablaste con ella, dijo que parecías reaccionar un poco, pero con lo que ha ocurrido no sé... sólo te digo una cosa, si logras lo que ella dijo, no será necesario que me preguntes esto — Dijo Mary mirando hacia el vació. James reflexionó un poco aquellas palabras, eso significaba o podía significar muchas cosas, lo que si era cierto es que él no sabía que Lily se había llevado esa impresión el día que platicaron en la torre del castillo, pero ya no... La noche anterior James había perdido esa imagen gracias a la nota. James seguía sin decir una palabra aunque su mirar decía más que suficiente.
Siguieron caminando hasta que James halló su 'edén': Zonko´s, Mary miró cuando éste paró y vio como miraba ensimismado e ilusionado aquel lugar.
— Pasa — Dijo Mary mirando fijamente a James, éste no lo pensó dos veces y se decidió por entrar
Lily y Remus platicaron muy animadamente por un largo rato, no pasó nada que fuese alarmante como tanto lo suponían los profesores. Bajaron hacia Hogsmeade una vez acabada su guardia.
— ...No Potter, aún sigo pensando que las varitas chispeantes son una estupidez, sin mencionar el gasto de dinero. — Decía Mary cuando llevaban ya alrededor de quince minutos en Zonko´s, James le mostraba los diversos productos de broma y miraba ensimismado una nueva varita de broma. Unos cuantos minutos más tarde (cuando James había gastado casi todo su dinero y Mary comprado un par de cosas que le parecieron útiles), salieron de la tienda casi sin percatarse que la mitad de la visita ya había transcurrido.
Sirius y Melissa habían caminado por todo el lugar con diversas conversaciones además de visitar acogedores lugares para almorzar o tomar cualquier bocadillo. Diversas chicas miraban a Melissa con sus mejores miradas asesinas y despectivas, sin embargo esto era algo que a Melissa no le importaba en lo más mínimo, ya que sólo tenían una charla mientras que a Sirius le preocupaba demasiado que a algunas de ellas se le ocurriera una estupidez que pudiera estropear el paseo. Por el momento todo parecía marchar de maravilla, podían hablar de todo... casi (por eso de los temas de animagos y hombres lobo), era como si hablaran consigo mismos, pero más interesante.
Lily miraba por entre las cabezas buscando a Mary mientras Remus le platicaba diversas cosas, la calle estaba saturada de personas por lo que era muy difícil pasar y más buscar, dio con el sombrero de su amiga (jeje, bueno, no lo había dicho, Mary traía un sombrero rojo por eso del otoño, era lo de entonces).
— ¡Mary! — Dijo Lily empujando a quien se le atravesara, sólo iba directo a su amiga ( o más bien al sombrero, jejeje)
James y Mary se volvieron para ver unos cabellos rojos que se habrían paso entre la multitud, era Lily. Mary dibujó una sonrisa en su rostro mientras James pensaba en todo lo inimaginable e imaginable para solucionar su problema, Remus siguió a Lily después de disculparse con las personas a las cuales esta había atropellado. Se encontró con James.
— Mary, que bueno encontrarte ¿Qué has hecho? — Preguntó Lily abrazándola como si no la hubiera visto en años, miró hacia sus lados enterándose de que James y Remus se encontraban junto a ellas, miró a Remus con normalidad mientras que simplemente desviaba su mirada de James.
— Te explico con mucho gusto, sólo déjame respirar — Dijo Mary con un hilo de voz mientras que Lily la soltaba — He estado comprando algunas cosas y charlando con Potter. — Dijo Mary tomando grandes bocanadas de aire y con toda tranquilidad
— Ah, eso... — Dijo Lily con indiferencia y asimilando lo que escuchaba. Remus y Mary la miraron con el entrecejo fruncido mientras que James comprobaba si la tierra podía tragárselo.
— No seas descortés Lily — Dijo Mary con serenidad y lanzando una mirada de confianza hacia James
— ¿Qué tal Evans? — Dijo James al entender, pero no tenía esperanzas de nada Lily lo miró sin decir palabra, pero su mirada reflejaba un profundo odio que no era reprimido ni por casualidad
— Potter. — Dijo Lily con un tono de voz no muy distinto a su mirada. A James le dolía bastante aquel cuadro, era verdad que era muy arrogante, pero esta vez él no había sido, él no había hecho aquellas notas... por otro lado estaba empezando a desesperarse.
— Evans, si sigues enojada creo que ese ya es tu problema, yo no había entendido a qué te referías ayer hasta que alguien me lo aclaró (dijo mirando a Mary un poco más gentil), pero algo te voy a asegurar: yo no escribí esas notas, no puedo explicar quien las hizo o por qué con mi lechuza, pero yo no lo hice me creas o no. — Dijo James con suma seriedad, nadie de los presentes esperaba algo semejante. James dio media vuelta, se despidió con la mano y empezó a caminar hasta perderse entre la multitud dejando a Remus, Mary y Lily con la palabra en la boca.
Remus lo vio perderse entre la multitud, tenía que hablar con Sirius y rápido. Se despidió y decidió avanzar entre la multitud.
Lily y Mary callaron por unos momentos, sin embargo intercambiaban miradas, Mary empezó a caminar mientras Lily la seguía.
— Pasaste todo este tiempo con él. — Dijo de repente Lily más para si misma que para Mary.
— Sabes... -Tal vez- diga la verdad. — Dijo Mary como única respuesta, pero con suma sinceridad. Lily la miró por unos momentos.
— Con esa escenita, yo he quedado como la... malvada de la historia (dijo dudando si decir "bruja", ya que era bastante irónico o.ô), pero yo también tengo criterio y odio que jueguen conmigo, ya sabes lo que pienso de él, además me miras como si lo apoyaras ¿Qué se supone que debo hacer por lo que acaba de decir, ponerlo en un pedestal? — Dijo Lily bastante irónica y con el entrecejo ligeramente fruncido Mary la miró a nueva cuenta.
— No estoy diciendo eso, ya te dije que -tal vez- sea verdad, estuve hablando con él y parecía muy convencido de lo que decía pero concuerdo contigo, es sólo una observación, no quiero discutir con esto, sólo te digo que lo consideres. — Dijo Mary 'dando el tema por visto'. Lily asintió, pero sostenía lo que pensaba.
Rápidamente la visita a Hogsmade acabó y James, Sirius, Remus y Peter se encontraron y regresaron juntos a Hogwarts, todos parecían muy animados y satisfechos con aquella ida, sin embargo James se mostraba algo serio, Remus sabía que tendría que hablar pronto con Sirius.
Entre Mary, Lily y Stephanie la situación no fue diferente, Mary y Stephanie no cabían en su felicidad mientras que Lily hacia pequeñas muecas.
Una vez en la sala común de Gryffindor James decidió tomar asiento junto a la chimenea, Sirius decidió seguirlo, notó la expresión de su rostro ¿A qué se debería?
— Cornamenta¿Porqué la cara tan larga? — Preguntó Sirius haciendo a un lado el paquete rosado de James, este se limitó a respirar hondo y negar con la cabeza, posteriormente se agachó posando sus codos sobre sus rodillas y ocultando un poco su cabeza la cual tomaba entre sus manos, la despeinó desesperadamente (jejeje) y decidió salir de la sala común.
Remus se acercó inmediatamente a Sirius cuando James hubo salido.
— Canuto, ayer no era una pelea más entre esos dos, las cosas nos han salido al revés. — Dijo Remus con cierta seriedad.
— ¿Te refieres a Ev
— Si, a eso, piensa que Cornamenta fue el que
— ¿Por la lechuza? lo sabia... no era buena idea. — Ambos se interrumpían entre si y completaban las ideas sin dejar a conocer nada concreto.
— Tenemos que hacer algo... o resultará todo lo contrario. — Dijo Sirius con un aire un tanto reflexivo.
— ¡Olvida eso! si Cornamenta se entera ¿Qué será de nosotros? — Dijo Remus muy preocupado y serio. Mientras tanto Peter "socializaba" con nuevas personas (si es que a eso se le puede llamar persona ¬¬)
James caminó por los pasillos cabizbajo y pateando todo lo que se ponía en frente (menos mal que nadie caminaba por ahí). Estaba enfadado, no con Sirius ni tampoco con Evans, sino con sigo mismo ¿Porqué demonios siempre le pasaba eso? parecía anécdota vieja, cuando en verdad hacía ese tipo de cosas ni quién se diera cuenta (no utilizaba lechuza, mucho menos la suya) pero cuando no es él... '¡DEMONIOS!' Pensó cuando resbaló estúpidamente en el fango de los jardines de Hogwarts, se hallaban húmedos y una brisa recorría el sitio. Se paró después de unas cuantas maldiciones y decidió limpiarse un poco con la ayuda de su varita.
Mientras tanto Lily, Stephanie y Mary descansaban en la sala común de Ravenclaw. Lily seguía con una cierta expresión de indignación en el rostro, le parecía increíble que su amiga dijera tales cosas. Mary miraba a Lily de vez en cuando pero no decía nada al respecto, ya se le pasaría, mientras que Stephanie hablaba tanto como de costumbre (se emocionaba demasiado con Graham).
Lily se colocó de pie y se dirigió a hacer sus deberes, quería distraerse con algo, por ahora lo más útil era un ensayo para pociones, ese profesor Slughorn siempre tenía muchas expectativas hacía ella. Sacó su pergamino y se dispuso a escribir, tenía un poco de rencor aunque no tenía por qué tenerlo, escribía burdo y rápido, su mano le temblaba. 'Poner a Potter en un pedestal'. Pensaba irónica mientras se reía de la situación. Pasó alrededor de media hora hasta que terminó su ensayo, en verdad había escrito rápido.
Al terminar tenía una pequeña guardia después de la cena, dudaba seriamente si ir pero por otro lado era parte de su responsabilidad. Decidió salir un momento de la sala común.
— Pero Lunático ¿Cómo solucionaremos esto? — Preguntó Sirius después de que Remus le contó todo a detalle.
— No sé, pero... ¿Y si habláramos con Ev...?
— Si claro ¿qué le decimos? "Adivina qué, fíjate que Remus y yo..."
— No, eso no, ya se me ocurrirá algo pero no voy a mentirle. — Dijo Remus con suma seriedad mientras se seguían interrumpiendo.
— Lo que si es seguro es que tendremos que decirle esto a James antes de que se entere por su cuenta. — Dijo Remus mientras Sirius asentía con la cabeza.
Remus caminó por los pasillos y por la sala común de Ravenclaw con la esperanza de encontrar a cierta pelirroja, pero al parecer no se encontraba ahí. Siguió caminando por los corredores hasta que dio con ella, bajaba las escalinatas del área de astronomía. Se acercó, ella tenía la mirada perdida en el suelo, posó su mano sobre su hombro para que parara de caminar
Lily sintió como alguien la tocaba, se volvió, se trataba de Remus. Lily dirigió una sonrisa abiertamente.
Después de que este reaccionara, decidió proseguir con el plan.
— ¿Porqué tan seria? — Dijo Remus contagiado de cierta felicidad. Lily lo miró por unos instantes, no creía muy prudente decir sus "simples" pensamientos de Potter.
— Pues es sólo que... estoy un poco molesta es todo — Dijo Lily algo fastidiada, pero no pensaba enojarse con Remus.
— Oh — Dijo Remus viendo que iba por buen camino, Lily decidió cambiar de tema.
— Pero no importa, me divertí la mitad de mi visita al menos— Dijo Lily con otra sonrisa amistosa... Remus la miró por unos instantes.
— Para mi ha sido la mejor visita. — Dijo Remus con más de un propósito mientras Lily seguía pensando en evadir el tema. — Pero ¿porqué la mitad? a caso es por ¿James? — Dijo Remus antes del nerviosismo, Lily quedó un tanto perpleja, no podía evadir el tema.
— Sin ofender, es un infeliz— Dijo Lily volviendo a su mal humor en cuanto a Potter. Remus la miró unos momentos antes de proseguir, tenía que decir lo indicado.
— Lily se que tal vez no quieras escuchar nada de nadie pero yo se que James no lo hizo. — Dijo Remus firmemente y con cierta seriedad. Lily lo miró sin palabra alguna, ella sabía que Remus era muy sensato, pero aquello sólo sonaba como un respaldo, sin embargo, había una vocecilla que le decía¡Es Remus, no miente!
— A... ¿A qué te refieres? — Preguntó Lily para saber si lo decía con franqueza.
— Qué él no ha sido, yo y Sirius pasamos el suficiente tiempo con él y no ha sido él; además yo se que nosotros tramamos de todo, los merodeadores, a si que entiendo tus razones, pero de haber sido así él nos hubiera comentado algo al respecto. — Dijo Remus sin decir enteramente la verdad, pero sin mentir en ningún momento. Lily asintió después de unos momentos, aún tenía sus dudas pero era la primera explicación aceptable que le daban.
Lily y Remus caminaron por un corto tiempo por los pasillos antes de que la cena llegara. Lily estaba más relajada pero aún pensando en lo mismo mientras Remus pensaba en la segunda parte y más difícil del plan, decírselo a James. Llegaron al Gran Comedor, la cena ya había empezado, Lily se despidió de Remus y se dirigió a su mesa donde Mary y Stephanie la esperaban.
Remus se dirigió a la mesa de Gryffindor, Sirius y Peter se veían cómodos pero ¿Dónde estaba James? Se sentó junto a ellos.
— Lunádimo, benamos e nnod egariads¿onde espa Ganes? — Dijo Sirius atragantándose, Remus lo miró con el entrecejo fruncido.
— Canuto, traga y luego dime — Agregó Remus aún mirándolo. Sirius no dijo nada y terminó de pasar el bocado
— Dije: Lunático, pensamos que no llegarías¿Dónde esta James? — Dijo Sirius aún preguntando.
— Ah no, no se, pensé que estaría con ustedes
— Ah — dijo Sirius un tanto desalentado — y ¿Hablaste con...?
— Si, ahora a ti te corresponde hablar con James— Dijo Remus al instante, Sirius negó rápidamente.
— No, apuesto a que no fue un gran trabajo, tú habla con James que yo conseguiré que Evans lo adore. — Dijo Sirius con la esperanza de que no le correspondiera aquello, Remus lo miró mientras Peter observaba sin comprender.
Después de la cena Remus, Sirius y Peter, subieron a la sala común donde suponían que encontrarían a James
Lily se dirigió a la torre de astronomía, que era en el lugar donde le tocaba guardia, vigilaba los alrededores pero le gustaba mirar todo desde ahí, se podía apreciar
James seguía fastidiado, reflexivo, caminaba por los terrenos de Hogwarts. Había ido por unos momentos a la sala común de Gryffindor en la hora de la cena, tenía el paquete rosado así que iría a ver al hipogrifo, después de todo no quería acostumbrarlo a la comida de los elfos. Tenía ganas de huir, salir ¿en un hipogrifo?
James se dirigió muy decidido al sauce boxeador, lo paralizó en el primer intento, presionó el nudo y se deslizó por la trampilla. El hipogrifo lo miró al instante esperando ver otro plato de comida, James se acercó a él y lo acarició mientras desenvolvía el paquete rosado, tiró la envoltura lo más lejos que pudo y sacó unos cuantos hurones de la bolsa los cuales el hipogrifo miraba con cierto brillo en la mirada. James retrocedió un poco antes de que este le arrancar un brazo, empezó a darle los hurones en una especie de juego con este, al poco tiempo acabó con la dosis de hurones de esa noche. A decir verdad, el pobre llevaba días encerrado en la oscuridad, James dejó la bolsa en una mesa que se hallaba destrozada, miró al hipogrifo que lo observaba con cierta seriedad y expectación. James se dirigió a la entrada y la abrió, el hipogrifo lo miró sin comprender, James hizo una pequeña reverencia.
— ¿Me daría el honor de mostrarle el exterior? — Pregunto James entre honrado y burlón, el hipogrifo lo miró por unos momentos, retrocedió e inclinó su parte delantera. James se acercó.
— Gracias, es un honor. — Dijo mientras se subía rápidamente, justo en el momento que este tomaba carrera, salieron literalmente disparados de la trampilla. El cielo se había oscurecido por completo, no había ni una sola nube que tapara las estrellas que en ese momento se encontraban impresionantes. El viento helado chocaba contra su rostro dándole una increíble sensación de libertad, era libre.
Por otro lado, el hipogrifo no se mostraba nada diferente, volaba como si no lo hubiera hecho en años, y la verdad es que llevaba días, eran dos seres placidamente libres, James sentía como si volara en su escoba, pero unas cuantas miles de veces más rápido... Sobrevolaron los jardines, luego los terrenos, prácticamente se tenían confianza entre ellos, el viento soplaba en su contra, pero eso no los paraba en lo más mínimo, incluso les era agradable. Llegaron al área de Quidditch, pasaron las gradas, James se encontraba eufórico de felicidad, sólo extendía los brazos y cerraba los ojos para imaginárselo. De una manera impresionante, tocaron el borde del lago en picada, tal y como James siempre lo había deseado, volaban de la manera que querían, incluso algunas veces de forma inclinada, chueca, pero eso no les preocupaba en lo más mínimo, eran unos expertos en la materia.
Lily miraba su entorno desde la torre de astronomía, le gustaba ver el brillo de las estrellas en el lago y esa noche era especialmente espectacular, era tan particularmente oscura, que se podía apreciar mejor... el viento hacia que el lago provocara pequeñas olas e incluso pequeñas imágenes borrosas. Lily desvió su mirada un momento hacia el cielo, luego miró nuevamente hacia el lago, una figura lo cruzó velozmente, era enorme, pero no se podía ver bien. Lily la buscó con la mirada, pero nada, era demasiado oscuro, posteriormente sintió una enorme ráfaga de viento por encima de ella y un sonido de aleteo, miró... una imagen impactante pasó por encima de ella, sin embargo no la pudo reconocer.
James sobrevoló el castillo, era increíble desde ese ángulo, pasó cerca de las torres y vio una pequeña imagen en la torre de astronomía. Sobrevoló esa parte, miró cuando pasaron justo encima, se trataba de Lily, desvió un poco al hipogrifo para que ella no pudiera verlos; pero lo que él no esperaba era que de su túnica caía un pequeño pedazo de envoltura rosa que tenía pegado.
Lily siguió buscando con la mirada pero sin resultados se resignó y miró por unos instantes al suelo, un pequeño pedazo de papel caía lentamente.
James tomó conciencia del asunto, había sobrevolado Hogwarts sin importarle la idea de que alguien pudiera verlo.
— Es hora de volver, mañana lo repetiremos— Dijo James elevando la voz un poco par que el hipogrifo pudiera oírlo. Volaron hasta el sauce donde entraron nuevamente en picada. James se despidió del hipogrifo quien inmediatamente se recostó en una esquina a roer unos huesos, James salió no sin antes darle otro hurón, tomó la bolsa que ahora se encontraba sin envoltura y se dirigió a la sala común de Gryffindor.
Sirius y Remus descansaban frente a la chimenea con la esperanza de que James volviera, no estaba en la sala común, sin embargo, por medio del mapa notaron que se encontraba en los terrenos del castillo. Lo esperarían, además tenían que explicarle lo antes posible... mientras las últimas cenizas crepitaban en la chimenea el retrato fue abierto precipitadamente por un chico que entraba muy agitado, lo vieron, era James.
— ¡Cornamenta! — Dijo Sirius un poco impactado, James sólo les dirigió una sonrisa mientras tomaba asiento cerca de ellos, no cabía duda que sus ánimos habían mejorado notoriamente. Remus y Sirius intercambiaban miradas inseguras y se movían de su asiento amenazando con irse, James los miró sin comprender.
— ¿Qué pasa? no saben de la que me he escapado con el velador, además de que el hipogrifo…
— ¡Potter! — Lo interrumpió Sirius, pero eso no fue lo que más desconcertó a James, sino que lo llamara por su apellido, la verdad ni Sirius ni Remus querían quitar esa sonrisa de sus labios, pero mientras más lo ocultaran sería peor.
— ¿Qué pasa? — Preguntó James esta vez no tan animado
— Verás... nosotros no... lo que pasa es que... — Intentó decir Sirius
— Tenemos que decirte algo — Dijo Remus con seriedad causando más desconcierto en James, éste los miraba con un poco de seriedad, ni Remus ni Sirius parecían querer decirle aquello, sólo intercambiaban nerviosas miradas.
— James... primero que nada... antes de cualquier cosa... sólo te pido algo... espera a que terminemos. — Apuntó Remus pensando cuidadosamente en cada palabra que decía, James no dijo nada sólo se preparaba para escuchar aquello
— Verás— Empezó Sirius — desde el inicio de este curso de alguna manera te notamos un poco... diferente.
— Serio— interrumpió Remus a Sirius mirando cuidadosamente a James.
— Todo nos pareció que, no sé... giraba al rededor de Evans — Dijo Sirius sonriendo por unos segundos al decir lo último, pero una mirada de Remus lo hizo recobrar su seriedad.
— Y en la primera clase de este curso que fue la de Herbología, pues pensamos que... Vimos como le llegaba un papel a Evans — Dijo Remus como si temería que James dijera algo, James los miró fijamente aún sin entender cual era el punto, no dijo nada, se lo habían pedido. Remus y Sirius continuaron al ver que este no decía palabra.
— Y... nos pareció que era una nota anónima así que
— ¿¡Ustedes saben quién es el dueño de esas estúpidas notas?! — Preguntó James dando un pequeño salto de alegría de su asiento, Remus y Sirius le señalaron que se sentara mientras se miraban con nerviosismo.
— Pues... la verdad es... que si — Dijo Sirius mirando a Remus quien interrumpió de inmediato.
— James, amigo... Nosotros somos los autores de las notas. — Escupió Remus mientras que James quedaba totalmente helado e impactado en su asiento.
—... Ya que esa nota nos pareció anónima, rápidamente supimos que se trataba de un "admirador" a si que supusimos que... ¡no te podía ganar terreno! — Dijo Sirius como si se tratase de lo más obvio del mundo. James no decía nada tenía una enorme confusión en la cabeza, una mezcla de sensaciones lo abatía de una manera tirana, sólo estaba sentado no por que no le importara lo que le decían, si no por que tenía tantas emociones que no sabía que hacer.
— Y entonces... ustedes... no entregaron esa nota. — Dijo James mirando al suelo sin dirigirles palabra o gesto alguno.
— Exacto, pero la nota de cuando Lily fue citada a las torres, fuimos nosotros... esas notas fuimos nosotros, pero la primera es un misterio. — Dijo Sirius con aires reflexivos. James tenía o más bien sentía un gran impulso de pararse y ahorcarlos a ambos, no tenían idea de lo que acababan de hacerle, todo estaba arruinado.
— Y... ¿No tuvieron la sutileza de decirme¿Porqué no me dijeron nada?, yo sólo estaba como un tonto en las torretas junto a ella y luego viene y me dice que yo soy el autor, y yo le juro por mi palabra que no es así... ahora resulta que después de todo si era yo — Dijo James sin alzar la voz. Sin embargo, lo decía de una manera tan monótona que era incluso más preocupante.
— James... nosotros en ningún momento quisimos eso, en las torres sólo queríamos que... fueras feliz. — Dijo Sirius sintiendo un enorme nudo en el estomago, James no dijo nada.
— No te lo dijimos por que nos pareció que era mejor así— Dijo Remus mirando a James quien seguía indiferente.
Remus y Sirius miraban la expresión de su compañero, a decir verdad este ni siquiera tenía expresión, se mostraba totalmente monótono.
— ¡Pero! Sabes... hemos hablado con Evans. — Dijo Sirius encontrando un punto importante.
— Y ¿qué le dijeron?. ¿Que ustedes escribieron las notas para "ayudarme" en mi arrogancia? — Preguntó James bastante agriado.
— NO, no, de ninguna manera... yo hablé con ella, le dije que yo sabía perfectamente que tú no eras el autor, que pasábamos el suficiente tiempo contigo como para saberlo y que nos avisarías de algo así, ella se calmó. — Dijo Remus reflexionando sus palabras y mordiéndose la lengua al notar como se había escuchado aquello.
— Correcto, yo les hubiera avisado, pero talvez yo no pase el suficiente tiempo con ustedes para que me avisen — Dijo James parándose de su asiento
— No nnn... nosotros — Intentó decir Sirius.
— ¿Creen que con decirle eso ya se arregló todo? yo creo que no. — Dijo James dirigiéndose a los dormitorios.
— No, por supuesto que no. — Dijo Remus antes de que James terminara de entrar al dormitorio.
Remus y Sirius se dirigieron al dormitorio, habían quedado muy perplejos y no era para menos, James tenía sus cortinas cerradas así que no pensaban decir nada más.
…
Mientras tanto, Lily se dirigía hacia su dormitorio examinando con detalle un pedazo de envoltura rosa, tenía un libro en brazo, Mary y Stephanie dormían placidamente así que no podía comentar nada, se acurrucó en su almohada con el libro abierto y se quedó profundamente dormida.
A la mañana siguiente Lily se levantó, sentía un gran peso encima lo que ocasionó que lo hiciera muy deprisa, se trataba de el libro que estaba leyendo, aún era temprano sin embargo no tenía más sueño, se alistó con mucha tranquilidad mientras que veía un pedazo de envoltura rosa en su mesa de noche. Bajó de su habitación hacia la sala común. Mary se encontraba placidamente acurrucada frente a la chimenea escribiendo algo.
— Hola, madrugaste — Dijo Mary con una sonrisa en los labios.
— Si... pero ayer fue una noche larga — Dijo Lily un poco suspicaz y tomando asiento junto a ella.
— ¿Porqué lo dices? — Preguntó Mary con curiosidad.
— Pues, en la vigilancia yo estaba en la torre de astronomía y vi una silueta pasar por el lago, pero por la oscuridad no la alcancé a apreciar, posteriormente la volví a ver pero paso justo por encima de mi, era impresionante, imponente, enorme... tampoco alcancé a verla bien, este trozo de envoltura cayó. — Dijo Lily con cierto brillo en la mirada.
—Y... ¿Qué podrá ser? — Preguntó Mary segura de haber visto esa envoltura con anterioridad.
— No lo sé pero luego de eso, mi turno acabó y fui a la biblioteca a investigar un poco... no estoy segura pero creo que se trataba de un ¡hipogrifo! — Dijo Lily un tanto emocionada Mary recordó en ese instante cierta envoltura en Hogsmeade.
— Mmm pero ¿Cómo conseguiste un libro a tales horas? — Preguntó Mary algo divertida, Lily sólo sonrió.
— Pues... las ventajas de ser prefecta — Dijo muy divertida al respecto, posteriormente sacó una envoltura rosa.
— Me parece que esas envolturas las dan en una tienda de alimento para criaturas mágicas. — Dijo Mary sin decir todo lo que sabía.
— Eso quiere decir que ¡Alguien tiene un hipogrifo! — Dijo Lily ya enfrascada en el misterio.
Aquel había sido un momento sereno, normalmente nunca soñaba con cosas tan tranquilas... tan ¿reflexivas? de cualquier manera James Potter despertó lentamente y un poco más sereno aquella mañana. El frió tullía a algunos, parecía que los inicios del otoño no pasaban desapercibidos en Hogwarts con aquellos días ventosos.
Corrió las cortinas de su cama, parecía que nadie más que él permanecía en la habitación, miró con detenimiento las camas vacías de Remus y Sirius. Momentos más tarde, se alistó para el desayuno y las demás actividades.
Bajó las escaleras y recorrió los pasillos jugando un poco con su varita, algunas personas (chicas para ser específicos) le dirigían distintas sonrisas y miradas al pasar, la mañana pasada a esa misma hora aún era un "inadaptado social", qué bien que había dejado de serlo por un lado, pero por otro ¡Cómo deseaba volver a serlo! Entró al Gran Comedor mirando de arriba a bajo las distintas mesas (con especial detalle a una parte de la de Ravenclaw), se dirigió a la mesa de Gryffindor donde Peter comía muy inspirado y, Remus y Sirius murmuraban cosas entre ellos demasiado enfrascados como para notar que él se encontraba ahí. Tomó asiento frente a ellos, aún no parecían notar su presencia, tomó un plato de avena y se dispuso a comer. Al instante Remus y Sirius miraron hacia él, se quedaron helados.
— James — Empezó a decir Sirius al instante y un poco preocupado— Te juro que nosotros no queríamos que
— No— interrumpió James a Sirius, éste calló al instante. — No tienen por qué decirme nada, yo aún estoy un poco reflexivo, pero... después de todo lo hicieron con la intención de ayudarme. — Dijo James dirigiendo una amplia sonrisa (que enloquecía a más de una) a Remus y Sirius quienes se relajaron al instante. Pasaron un desayuno muy cómodo, hablaban tan animadamente como siempre, además de llamarse por sus respectivos apodos o sobrenombres. Posteriormente el correo empezó a llegar trayendo además de las cartas y paquetes, una/s mala/s noticia/s.
Remus leía enfrascado el diario El Profeta. Un murmullo general invadió el sitio seguido de un grito agudo de una de las compañeras cercanas a ellos.
— ¿Qué pasa? — Preguntó Sirius con aquella elegancia. La chica lo miró fijamente y a los demás entre sollozos, pero no tenía palabra, sólo seguía en su llanto a lo cual les mostró una carta que parecía del ministerio.
Señorita Mindds:
Es nuestro deber informarle de un infortunio reciente en el ministerio. Tras un ataque a las fuerzas del "Señor tenebroso" y el intenso trabajo de varios de nuestros mejores aurores, no conseguimos llegar a nuestro objetivo, lamentablemente perdiendo parte de nuestro equipo por los aliados de éste llamados "mortifagos," y entre estos aurores se encuentran... sus padres. Enviamos nuestro más grande y sincero pésame para usted y su hermano, la apoyaremos en todo lo que este a nuestro alcance.
Atte.: Cuerpo docente
Un enorme silencio invadió el comedor por las diez frías cartas idénticas a ésta. James, Sirius y Peter no dijeron palabra alguna. James sintió como alguien tocaba su espalda, Remus cambiaba de página en el diario.
— Miren— Dijo como si hubiera dado con la página.
RECIENTE ATAQUE EN CONTRA DEL MINISTERIO.
Este pasado fin de semana, una operación fue formada contra el ya muy mencionado "Señor Tenebroso" que esta causando alarde y confusión en la comunidad mágica, sin embargo, tras el arduo trabajo de los mejores aurores del ministerio, se descubrió que éste esta recaudando aliados de todo tipo, entre ellos los magos llamados "mortifagos". Una intensa batalla se llevó acabo contra este mago y sus fuerzas, pero sorprendentemente logró vencer las fuerzas del ministerio, por ahora no se sabe el paradero de éste, pero los cuerpos de nuestros héroes permanecen ya en lugares de prestigio.
Garen Gran.
Remus terminó de leer el texto un tanto serio, sin embargo dirigiendo preocupantes miradas hacia los alumnos que se hallaban envueltos en sollozos.
— No es ningún señor tenebroso, es un fanfarrón sin vergüenza Sentenció James con un claro odio en su mirada.
Lily miró aterrada el Gran Comedor, la mayor parte de los alumnos estaban envueltos en llanto (aunque solo 11 recibieron la carta) lo que más le aterraba era que alguien tan cerca de ella lo viviera. Stephanie tenía los ojos completamente llenos de lágrimas pero lloraba en silencio, sostenía la carta firmemente en sus manos muy incrédula. Para ella su padre siempre fue alguien sumamente cercano a ella y ahora, ya no estaba. Lily no sabía que decirle, no sabía que hacer, simplemente veía como varios tenían aquella carta y explotaban en llanto.
En otros lugares, John tenía esa carta, pero no era su padre a quién había perdido, sino a su hermano. Mientras que en la mesa de Slytherin, cierto chico con el pelo sumamente grasiento y una ganchuda nariz, escondía una carta donde mencionaban el fallecimiento de su madre (aunque no precisamente de parte de los aurores del ministerio) Snape no quería que nadie se enterara de aquello.
McGonagall sabía del contenido de aquellas cartas, miraba con suma tristeza aquel cuadro.
— Por favor... yo se que esto nos ha tomado a todos por sorpresa, en verdad no tengo palabras... Esperemos que estos problemas acaben pronto, dirijámonos a nuestras respectivas aulas. — Dijo dirigiéndose a la entrada con los ojos brillosos, lentamente la gente se fue acercando a la entrada.
Hola¿Qué tal?
Lo prometido es deuda.. am, agradesco a spike que es la única persona que sigue el FF, seguiré publicando así seas el único xD.
Ar.. igual no me desagrada que DEJEN REVIEWS!!!
saludos y cosos
