Siento el retraso. Abajo explico los motivos del debido retraso.
Espero que os guste.
-¡Y Gryffindor gana!
El grito de Gwen fue silenciado por el enorme estruendo que había surgido de las gradas de dicha casa.
-¡Ganamos! ¡Ganamos! -gritaba Rose, abrazando a su hermano, que había ido a animar a Lily debido a que era su primer partido.
-Sí -dijo Hugo-. Y la cara que se le ha quedado a Louis cuando Lily ha cogido la snitch delante suyo ha sido espectacular -añadió el pelirrojo riendo.
Arriba, sobre el campo de quidditch, James había cogido a su hermanita y la había sentado en su escoba.
-¡ATENCIÓN! -la voz de James, más alta de lo normal debido al encantamiento sonorus, resonaba por todo el estadio-. ¡ESTÁ ES MI HERMANITA PEQUEÑA, LA GRAN LILY LUNA POTTER!
-James -murmuró Lily, completamente sonrojada por las adulaciones de su hermano.
-¡AÚN RECUERDO CUANDO TENÍA CUATRO AÑOS Y SEGUÍA HACIÉNDOSE PIS EN LA CAMA...
-¡Mucus ad Nauseam!
La cara de James se lleno de mocos voladores en forma de murciélago, y una enfadada Lily se subió a su escoba.
Hugo estaba riendo a carcajadas por la escena producida por sus dos primos, cuando sintió que alguien ponía su mano en el hombro del pelirrojo.
-Hugo -el aludido se giró para mirar a Theo-. Vamos, Gryffindor va hacer una fiesta para celebrar la victoria.
En Hogwarts había una norma no escrita, la cual decía que los alumnos de primero no podían estar en las fiestas de celebración.
-Bah, -dijo el pelirrojo- seguro que será como la de Slytherin.
Theo levantó una ceja rubia.
-¿Cinco sickles? -preguntó, ofreciendo su mano a su mejor amigo.
-Hecho -dijo Hugo. Lisa, al lado de ellos, puso los ojos en blanco.
-Hombres -murmuró.
-Estúpidos Merodeadores -murmuraba Hugo, media hora más tarde.
-Calmate, Hugo -le dijo Theo, con una sonrisa de suficiencia en su rostro-. Tus cinco sickles me hacen un poco más rico.
Lisa le dio una colleja.
-Deja de burlarte del pobre Hugo -dijo la morena.
La sala común de Gryffindor estaba llena de gente de todas las casas. Frank había traído una radio en la que sonaba música, únicamente muggle, ya que la música de los magos era realmente mala.
Rose, Albus, Scorpius y Emily se acercaron al trío de serpientes.
-¿Qué te pasa? -preguntó Rose a Hugo, cuando lo vio murmurando.
-A perdido cinco sickles -dijo Theo, aún regodeándose. Scorpius levantó una ceja.
-¿Has apostado contra mi primo? -preguntó el rubio.
Hugo asintió, al mismo momento que se acercaban James y Fred, con una botella de whiskey de fuego cada uno.
-¿Qué pasa? -preguntó Fred, más ebrio que sobrio.
-Hugo, ¿quieres? -preguntó James, en el mismo estado que su primo, ofreciéndole al menor la botella que tenía en su mano. Rose entrecerró los ojos.
-Ni se te ocurra darle eso a mi hermano, Sirius -dijo la pelirroja.
-Vamos, Rosie. Que tu seas una remilgada no quiere decir que Hugie también lo sea -dijo Fred.
Ambos hermanos se sonrojaron por los motes, pero Rose, aparte, se sonrojo por ser llamada remilgada.
-¡Yo no soy una remilgada! -chilló.
-Demuéstralo -la dijo James, dándole la botella de whiskey. Rose la cogió, y la miró con desconfianza. Entonces, para estupefacción de Hugo, su hermana le dio un trago a la botella.
-Hay que ver -dijo Albus, quitandole la botella a Fred-. Aprendimos a nadar, leer, ir en bicicleta y volar juntos; así que nos emborracharemos juntos.
Tras esa declaración, el único Potter en Slytherin bebió un sorbo de la botella, y se la paso a Scorpius.
-Si no puedes contra tu enemigo, únete a él -mascullo Malfoy, antes de beber.
-Tengo la impresión de que acabara mal -dijo Lisa a nadie.
Veinte minutos más tarde
-¿He dicho que tenía la impresión de que esto iba a acabar mal? -preguntó Lisa.
-Unas cuarenta veces los últimos cinco minutos -respondió Hugo, sin apartar la mirada de su primo Albus. El Slytherin se había subido a una mesa y había empezado a quitarse la ropa moviéndose de manera sensual. O al menos eso creía Hugo, ya que si su primo era malo bailando estando sobrio, ahora que estaba ebrio una lata tenía más posibilidades que él de ganar un concurso de baile.
James gritaba a pleno pulmon que estaba orgulloso de su hermano y que le iba a dejar formar parte de los Merodeadores II. Rose y Scorpius reían a carcajadas en un rincón; y Emily... Emily estaba enfrente de la mesa donde estaba subido el segundo de los Potter, devorando con la mirada el cuerpo del chico. Lo mismo hacía la mayoría de las chicas, y algún que otro chico.
-Hugo.
Hugo se giró para mirar a Lily.
-Me voy a dar una vuelta, ¿quieres venir? -preguntó la chica.
-Vale -dijo Hugo, poniendose de pie-. Theo, Lisa, ¿venís?
-No -respondieron al unísono.
-¡Qué bonito! -arrulló Lily-. ¡Habláis a la vez! Después de esto, al altar.
-¡No digas tonterías, Potter! -chilló Lisa, aunque estaba sonrojada. Lily tenía una sonrisa maliciosa en su rostro, pero antes de que dijera algo, Hugo la agarró por el brazo y la sacó de la sala común.
-¿Donde vamos? -preguntó el pelirrojo.
-A la Sala de los Menesteres -respondió Lily.
-La Sala de los... Espera, ¿sabes donde está? -preguntó Hugo, sorprendido.
-Claro -respondió la pelirroja-. James me la mostró la primera semana de curso.
Lily guió a Hugo hasta un tapiz y dio tres vueltas en la pared de enfrente. A la tercera vuelta, una puerta de madera se solidifico justo enfrente de ellos.
-Pasa -invitó Lily, haciéndole un gesto a su primo.
La sala no era ni muy grande ni muy pequeña. Las paredes tenían un tono azul claro, y había un único sofá blanco en el centro. Ambos se sentaron en el sofá, y Lily sacó dos botellas de debajo de su túnica.
-¿Eso es whiskey de fuego? -preguntó la serpiente, asombrada.
-No, es zumo de calabaza -respondió la leona, sarcásticamente-. ¡Claro que es whiskey de fuego!
-¿Qué haces con eso?
-Quiero saber a que sabe el whiskey de fuego -dijo Lily, tranquilamente.
-¿Y para eso necesitas dos botellas? -preguntó Hugo.
-Claro. Una para mí, y la otra ¡para ti! -exclamó Lily.
-¿Para mí?
-No, para mi madre. ¡Pues claro que es para ti! Ahora deja de preguntar y tomate un trago -dijo, dándole una de las botellas a Hugo, para después beber de la suya.
Hugo se encogió de hombros, y bebió...
...
...
...
-¡JAJAJAJAJAJA!
La risa escandalosa de Hugo resonaba por toda la habitación. Lily también reía, aunque no tan fuerte como Hugo.
-¿De qué te ríes? -preguntó, al fin, la Gryffindor.
-¡Ni idea! -confesó Hugo, revolcándose por el suelo.
-¡Pues deja de reírte tu sólo y siéntate a mi lado! -exclamó Lily, divertida.
-Tú también te ríes -dijo Hugo.
-No es verdad -replicó Lily, luego pareció pensarlo-. Bueno, la verdad es que si.
-Te lo dije -dijo Hugo, sentándose al lado de su prima favorita. Ambos se quedaron en silencio durante unos minutos, hasta que Lily lo interrumpió.
-¿Qué se siente al besar a alguien? -preguntó la pelirroja.
Hugo se encogió de hombros.
-Ni idea.
-Me gustaría saber que se siente al besar a alguien -confesó Lily.
-Puedes pedirle a...
Pero no pudo continuar, ya que Lily se inclinó y atrapó sus labios entre los suyos.
Hola gente,
decimoprimer capítulo.
En primer lugar, siento el retraso de dos meses, pero entre falta de inspiración y de tiempo (malditos exámenes) no he tenido tiempo.
La última escena, la del beso entre Lily y Hugo la tenía pensada desde que empece a escribir el fic, pero ya aviso de que en esta historia no habrá incesto. Por supuesto, ambos se sentirán confusos, pero no habrá una relación Hugo/Lily L.
Como ya ha dicho Lily, ella sólo quiere saber lo que se siente al besar a alguien, y Hugo es la persona en la que más confía.
Espero que os haya gustado.
Se despide,
Grytherin18
