Notitas: Hetalia es de Himaruya e_e pero a veces me comparte a Prusia c8 ¿verdad? *Hidekaz escondido: No~* D8 oooww, asd, bueno xD gracias por sus reviews gente *u* un capitulo más y termino *3* luego tal vez haga nuevos fics, asd, varías ideas recorren mi mente 8D comedias y dramas u3u xD bueno ya D: este capi …. No estoy muy conforme con como quedo, tal vez hoy no pueda dormir pensando en por que lo subi así I: pero bueno, xP el destino quiso que quedara así asi que bueno, espero que por lo menos a ustedes les guste ;D

*CAPITULO 11 – Solo una apuesta *

La luz del sol entraba por las ventanas, chocaba con las cortinas pero aun era suficiente cómo para calar en los ojos y darse cuenta que ya era un nuevo día.

Gilbert cambió de posición, extendiendo los brazos esperando encontrarse con el cuerpo de cierto italiano. Pero no estaba allí.

¿Eh? ¿Desde cuando los italianos madrugaban?

Abrió los ojos adormecidos para verificar si Romano no estaba allí. Efectivamente no estaba acostado al lado suyo, de hecho estaba ya de pie terminando de abotonarse la camisa.

-Lovi, ¿Qué haces? Quédate un rato más con Ore-sama.

El castaño dio un respingo al notar como Prusia ya había despertado, pero no se giro y solo contesto con la voz un poco ronca:

-No, me voy.

-¿A dónde vas?

-A cualquier lado antes de que alguien se percate que amanecí contigo, bastardo

-¿Pero que dices? –Levanto el torso quedando sentado sobre la cama- Kesese todos te van a envidiar ~

-No lo harán –Se giro para verlo con el ceño fruncido.

-Kesese deja el tsunderismo, tan temprano hace daño

-Cállate bastardo, obtuviste lo que querías así que ahora me voy

El albino lo miro algo confundido, intentando pensar en una contestación para eso.

Pero Italia del Sur ya había salido por la puerta a paso firme.

Se quedo unos segundos observando la puerta ¿Qué había querido decir Lovino con eso? Ayer lo habían pasado bien ¿No? Cómo para que despertara aun con el abrazado a su cuerpo o aunque fuera una cara roja pero no arrepentida… ¿Arrepentida? ¿Estaba Romano arrepentido de lo de ayer?

Dijeras tu que hubo alcohol cómo para que hubiera sido un descontrol, pero no, fue natural, se dejaron llevar, fue real para el ¿Qué no lo fue para el italiano? Si se esta arrepintiendo ahora ¿Entonces por que lo hizo?

Su ceño se frunció de poco a poco, y una vez más su ego entro en acción.

-¡Cómo si eso fuera de importancia para Ore-sama!

Hizo las sabanas a un lado y comenzó a vestirse de mala gana.

En otro lado, unos territorios más al sur; Romano entraba a la casa del español dando un portazo.

-Ah~ Lovi esta en casa~

Se escucharon las pisadas del italiano subiendo las escaleras. Más tarde la puerta de la habitación del español estaba abierta.

-¡Bastardo! ¡Todo es tu culpa!

-Buenos días Lovi~ -Antonio aun estaba acostado en su cama.

-¡No tienen nada de buenos! –Definitivamente Lovino había despertado con el pie izquierdo, que novedad.

- ¿Qué tanto hiciste con Gilbo ayer eh? Fusososo te había esperado para cenar pero no apareciste.

-¡Si tanto querías cenar conmigo hubieras ido a casa del macho patatas a salvarme! ¡Maldito bastardo!

-¿Eh? ¿Salvarte de que?

-¡P-Pués de el!... ¡Y de Gilbert!... ¡Sobretodo de Gilbert!

-Ya discutí contigo los términos del duelo Pokémon, deberías haberlo entendido.

-¡Callate!

-En fin, ¿Qué tal la cita?

-¡Un asco!

-…

No sabía a que había venido exactamente a casa de Antonio, ¿iba a hablarle del pasado, del presente o del futuro?, ¿de sus pensamientos o de sus sentimientos?

Un par de lagrimas se deslizaron por sus mejillas y salió corriendo de la habitación.

-¿E-Eh? ¡Lovi! ¿Qué paso?

El mayor se levanto alarmado ¿Había dicho algo malo? Fue tras el pero se encontró con una puerta cerrada.

-¿Qué hiciste ahora Gilbert?... ¿O que habrás hecho tu, Romano? – Murmuro para sí mismo tras la puerta.

Esto no debería haber pasado así, es decir, no era que no le hubiera gustado compartir intimidad con Prusia, pero de algún modo sentía que eso no podía ser, que estaba siendo utilizado y que solo había sido un medio de diversión. Todo empezó por una apuesta, todo es una apuesta, y el fue parte de ella, solo que termino enamorándose.

Conocía al peliplata, seguramente ya estaría alardeando de lo awesome que es, subiendo las tontas fotos y el testimonio, peleándose con el sujeto ese del facebook y teniendo un nuevo y estúpido motivo para ser más idiota. Pero eso si, Gilbert había ganado, y el había perdido.

-Te lo digo West, ese patán se va a meter su ego por donde más le quepa después que se entere de con quien se metió.

Ludwig se limito a hacer un sonido para que su hermano mayor supiera que lo estaba escuchando, aunque en realidad tenía cosas más importantes en que pensar.

-Por cierto West, te quedaron buenos los hot cakes, tienes la aprobación de Ore-sama para que seas cocinero oficial de esta casa.

-Bruder, ¿Cómo te fue ayer?

-¿Eh?

-Romano ya no estaba cuando Feliciano lo busco para volver a casa, supongo que le dijiste algo para que saliera por la ventana.

-Ah, si, seguro se fue por la ventana, no importa. –Claro que importaba, pero estaba algo ofendido por lo de la mañana, Lovino se había ido así por que sí ignorando lo que había ocurrido ayer entre ellos. De alguna forma el también se sentía usado, cómo aquellas personas que duermen acompañadas y despiertan solas.

-Supongo que ahora podrás terminar tu tonter… tu pelea con el otro chico.

-Ja, así es, kesese no volverá a dudar de lo awesome que es Ore-sama.

-Me alegro.

Minutos más tarde ya estaba Gilbert en su habitación frente al ordenador, pasando las fotos de su cámara a la laptop, sintiendo todas las emociones al mismo tiempo cada que veía la imagen siguiente.

-Romano… ¿Qué pasó?