Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling

Antes que todo gracias a todos los que leen este fic.

También a todos los que me dejan sus opiniones, estavez contestaré los reviews hasta el proximo capítulo, Y quisiera invitar a todos los que quisieran colaborar con la c2 de la que soy manager, se trata sobre Fics completos de Harry

Meant to be by Lars Black.

Capítulo 11: Escribiendo el futuro.

Nadie sabia que era lo que ocurría pero una cosa era segura, nunca se había visto a un merodeador tan feliz.

Sirius corría por los pasillos con una enorme sonrisa que tal vez solo era opacada por el intenso brillo de júbilo que se podía notar en su mirada.

-No es este el día más hermoso de todos- dijo y luego suspiró.

Lo que hizo que Remus y Peter se miraran algo preocupados por la salud mental de su amigo, ya que afuera llovía a cántaros y una fuerte ventisca azotaba contra el castillo.

-¿Sirius, te golpeaste la cabeza o algo por el estilo?- preguntó Remus mientras le ponía la mano sobre la frente para checar su temperatura.

Pero nada podía quitarle su buen humor, siquiera las serpientes que se acercaban a ellos mientras caminaban hacia el gran comedor. e ignorándolas por completo se dirigió a sus amigos

-Chicos, creo que hoy tengo ganas de ir de cacería-

Remus y Peter alzaron ambas cejas.

-Tenemos que apurarnos, Prongs nos está llevando la delantera- Y Sirius en vez de sentarse a desayunar fue directo hacia la mesa de Hufflepuff, en donde de inmediato las chicas hicieron un lugar para él.

-Creo que mejor me siento desayunar- dijo Peter.

Pero el instinto de Remus le hizo voltear hacia la mesa de Ravenclaw, en donde cruzó miradas con unos hermosos ojos verdes. Arlene enseguida volteó hacia otro lado como si segundos atrás no hubiera estado mirando directo hacia el chico de los ojos dorados.

Remus estaba cien por ciento seguro que ella lo miraba, aunque no entendía porque, ellos apenas si se conocían, lo único que llegaron a platicar fue cuando James la presentó como su novia al final del curso pasado y no había sido mas que un "Hola".

-A ella le gustas Remus-

Y el chico volteó de inmediato, se trataba de James que acababa de entrar al comedor y lo había visto.

-¡Santo cielo! James casi me matas del susto.

-Yo lo siento Remus, pero como la mirabas embobado......-

Remus se ruborizó un poco. -¡Yo no la estaba mirando!.............. Espera un segundo ¿cómo sabes que Yo le gusto?-

-Es Fácil, ella me lo dijo el día que rompí con ella- aunque por dentro Harry sabía que las cosas no habían sido exactamente así. -Mira Remus, si sientes algo por ella....... -

-Ese es el problema James, siquiera la conozco, y Si Sirius no hubiera empezado con eso de que nos llevas mucha ventaja....... -

-¿Sirius dijo eso?- lo interrumpió Harry.

-Si, y ahorita esta intentando alcanzarte- Remus señaló hacia la mesa de Hufflepuff y Harry pudo ver como Sirius prácticamente tenía embobada a media casa.

-Es un caso perdido- Y Harry negó con la cabeza.

-Ya lo creo James, Por cierto, supongo que los problemas entre los dos ya se solucionaron, Sirius parece estar muy feliz.-

-Así es Remus, tuvimos una pequeña charla y todo quedó arreglado-

Harry tenía que admitirlo, haberle confesado a su padrino el secreto de su identidad había sido lo mejor que había hecho desde que había llegado, si antes se divertía ahora gozaba como nunca, Su padrino era fresco, ligero y gran sentido del humor, justo como lo había imaginado, y cada vez que la regaba acudía a su rescate. Incluso su relación con los otros merodeadores había mejorado bastante, por primera vez podía ver el lado merodeador de Remus en Acción.

Y aunque el resultado había sido una semana de detención, y tener que limpiar toda el aula de Herbología, verlo actuar de esa manera había sido más que suficiente.

Y por más que lo negara, incluso Peter llegaba a caerle, aunque solo por unos segundos, bien. No era más que otro chico preocupado por lo sería en un futuro, y aunque sabía que no tenía muchas posibilidades como los demás hacia lo posible por salir adelante.

Definitiva Este Peter no era la rata traicionera que un día llegaría a ser, comprendía porque eran amigos, porque confiaban en él.

-¡Bienvenido seas Harry!- gritó el ojiazul mientras hacía una reverencia. -A tu primera lección-

Harry que tenía ambas cejas arriba reía a carcajadas. -De verdad Sirius, ¿crees que todo esto es necesario?-

-¡Claro que sí Harry!- dijo el ojiazul. -Mira, no es que critique tu trabajo como imitador de James, pero hay ciertos detalles, mentira, muchos detalles que hacen que los demás sospechen-

-Oye, no lo hago tan mal- dijo Harry como que ofendido.

-Pues es la verdad, si lo haces-

-Te recuerdo que ya tengo mas de un mes y nadie sospecha nada- se defendió.

-Ah si, pues Yo te recuerdo que, que este maravilloso espécimen frente a ti, te descubrió como al segundo día-

-Si, pero tu, eres como el hermano de mi padre, era lógico, eso no quiere decir que todos sean tan meticulosos como tú-

Y después de casi media Hora de discusión.

-Ash, ya me harté Sirius, esta bien, tu ganas,-

-Sabía que cederías- dijo el ojiazul con una gran sonrisa, -Entonces empecemos con las lecciones, Lección numero 1: El cabello, James cada cinco segundos se alborota su cabello.-

-Eso ya lo sé- Harry recodó cuando entró al pensadero de Snape.

-Bueno, entonces ¡Hazlo!-

-Lección 2: Chicas, James cuida a sus fans, y tu pareces ser, no sé como decirlo, Aburrido, desde que cortaste con Arlene, de lo cual no creo que James este muy contento, no has salido con ninguna chica, eso debe cambiar-

-Pues no creo que eso sea muy buena idea Sirius, creo que en lo menos debería pensar en este momento es en chicas- Harry notó una mirada pícara en Sirius.

-No me digas, Prongs Jr. tiene una novia-

-No, No, no no, no es eso, no tengo novia.-

-Entonces está decidido, mañana a primera hora te conseguimos una- Sirius meditó un poco. -Creo que hay una Hufflepuff ,muy interesada en ti.-

Harry empezaba a creer que todas estas "Lecciones" le iban a traer más problemas.

-Leccion tres......-

-Espera Sirius, Porque mejor no me cuentas algo no sé, que me pueda servir más, como por ejemplo, Que cosas le molestan, o que es lo que tenían planeado para navidad, -

Sirius lo miró con semblante preocupado. -No puede ser Harry, ¿Qué clase de educación te dio Prongs?, no puedo creer que no consideres importante lo que estoy tratando de enseñarte-

Harry se mordió el labio inferior.

Pero luego el ojiazul soltó una carcajada. -Ya Harry, ya dime de una vez quien atrapó finalmente a James, me muero de ganas por saberlo, solo piensalo, si la interceptamos de una vez y la convemcemos de que deje a James educarte como el quiera, nos ahorraríamos todas estas lecciones-

Harry trató de contenerse, no quería, no debía pensar en el hubiera.

-No te lo puedo decir, Sirius, sería muy peligroso, solo te puedo asegurar de que te sorprenderías mucho-

El ojiazul alzó ambas cejas. -No me digas que fue Evans-

-¿Qué?- dijo Harry asombrado por la rapides con la que había deducido eso.. -Yo jamás dije que era Lily-

-LE- y Sirius se golpeó la cabeza. -Que estupido fui, era lógico-

Harry tenía que evitar que eso ocurriera.

-No, Sirius, te equivocas no es Lily, es otra persona, pero como ya te lo dije, no puedo revelarlo-

-A mi no me engañas Harry, tu mismo lo digiste el otro día. "Le pediré a Lily que se case conmigo y me iré a vivir una vida aburrida"-

Eso era todo, no había nada que Harry pudiera hacer o decir para solucionar eso, ahora solo tenía que esperar que esto no afectara demasiado.

-Esta bien Sirius, Lily es mi madre, y supongo que sabiendo eso, ya no importará si te digo como soy físicamente.-

-No, espera Harry, eso no quiero saberlo, algunas cosas son mejores cuando las disfrutas en vivo, pero ahora que me cuentas esto, mi percepción de James ha cambiado bastante, digo, ¿cómo es posible que se haya fijado en la pelirroja, y peor aún que esta le hubiera echo caso, si lo único que han hecho durante los últimos cinco años ha sido pelearse-

Harry suspiró. -No te voy a mentir Sirius, eso siquiera Yo lo sé-

-Tengo una idea- gritó el ojiazul. -Ahora, que sé que su asunto va para lo seguro, ¿Qué tal si creamos una atmósfera romántica entre los dos, tal vez eso sea lo que les faltaba a los tortolitos-

Pero Harry negó Rotundamente.

-¿Por qué no? Harry,-

-Sirius, ella es mi MAMA, jamás podría hacer algo...... Solo, imagina que tuvieras que coquetear con tu madre, o peor aún ¡tener que besarla!-

Harry lo único que escuchó fue el sonido seco que Sirius hizo cuando cayó desmayado de la impresión.

-¡Sirius, Sirius!- Harry golpeaba suavemente su mejilla para que reaccionara.

El ojiazul abrió los ojos. -Harry- dijo. -Me mataste- y echó a reír.

-Harry sintió un hueco terrible en el estómago y como pudo le ofreció una tímida a su padrino.

-Si, ya lo imagino, conocí a tu madre, y no es muy agradable-

Sirius alzó ambas cejas. -Así que la vieja bruja todavía esta viva, eso si me sorprende-

-Bueno- interrumpió Harry. -No la conocí personalmente, solo por un retrato que esta en su casa, cada vez que pasamos frente a el nos insulta.

-Pues no hay diferencia con la real, Ya verás, si no has regresado a tu época en Navidad la conocerás.-

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Las lecciones vía Sirius fueron interrumpidas por tiempo indefinido, y el asunto "conquistar a mamá" quedó completamente olvidado, Pero para asegurar que nada surgiera y que ya nadie más lo descubriese implementaría los consejos que Sirius le había dado.

Nunca creyó que estar cerca de los merodeadores podía ser tan divertido, y ahora con Sirius de su lado las cosas eran más ligeras, y el resto del colegio empezaba a ver el regreso del viejo James, Divertido, fresco y espontáneo. Y los que peor la llevaban eran los Slytherins con las continuas trampas que les ponían.

Todos parecían contentos, bueno casi todos, porque cierta pelirroja no sabía ni que pensar.

Lily entró echa una furia al baño de las chicas, Los merodeadores, más específicamente James Potter y Sirius Black acababan de burlarse y pavonearse frente a un Grupo de Slytherin.

No podía creer que hubiese sido tan tonta, por unos momentos pensó que tal vez aunque sea una pizca de James había cambiado en algo, pero últimamente actuaba tan arrogante como siempre.

Después de refrescarse un poco, miró su reflejo en el espejo, podía ver en su mirada la decepción que sentía en ese momento, Pero luego recordó al James que le había dicho que ella le recordaba a su madre, al James que defendió a sus amigos a toda costa, al James sensible y abierto que le había confesado su amor aquel día en la estación.

-Ash- gritó.

No sabía que pensar, estaría jugando o realmente estaba interesado en ella.

Lily negó con la cabeza. -Vamos Lily, no dejes que Potter te controle, ten la cabeza fría-

Y volvió a refrescarse el rostro.

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Halloween estaba a escasos días, así como la primera salida a Hogsmeade, Pero para Harry eso no significaba mucho, ya que tenía otras cosas en la cabeza, algunas banales como el primer encuentro de Quidditch de la temporada, en donde se enfrentaría a Regulus, y como nunca lo había visto jugar no debía menospresiarlo.

Y otras de suma importancia como los constantes sueños en los que despertaba carcajeandose sin ningún motivo, o el echo de que por más que lo intentara no lograba hablar en Pársel, cada vez que invocaba a una serpiente, entendía a la perfección lo que esta decía, pero eso era todo, no era un don que apreciara mucho, pero ahora que carecía de el se sentía incompleto.

Mientras más se acercaba la salida al pueblo, los sueños eran mas seguidos. La noche anterior a la salida pasó algo que lo alertó por completo.

Soñaba que estaba volando sobre su saeta de fuego, en apariencia era él mismo, solo que el sueño era en blanco y negro y lo único que tenía color eran sus brillantes ojos verdes esmeralda.

Estaba en el estadio de Quidditch y todos gritaban llenos de emoción, a lo lejos podía ver como sus compañeros de grupo lo animaban, tenían en lo alto una Pancarta que por más que trataba de leer no podía. estaba ansioso de que todo comenzara.

En eso el otro equipo salió al campo, y del otro lado del estadio las porras y los virotes se escucharon aún más fuertes. Harry no podía distinguir bien de quienes se trataba ya que llevaban puesta su capucha al momento de salir, montaron a sus escobas y elevaron en vuelo, el que llevaba la insignia de capitán se acercó y descubrió su rostro.

Harry no podía creer de quien se trataba, era ni más ni menos que su padre.

James se acercó a él. Y con una mirada de superioridad le dijo.

-Ni creas que podrás ganarnos esta vez Serpiente-

y se fue volando hacia su lado del campo.

Harry quedó atónito, su padre lo había llamado serpiente, miró su uniforme, ahora relucía de un flamante verde con detalles en plateado, y es el escudo se encontraba el símbolo de Slytherin. Ahora todo tenía color y su padre vestía con el uniforme escarlata.

Madam Hooch entró al campo, soltó la Snitch, y las bludgers y dio inicio al encuentro.

Harry se quedó quieto, suspendido en el aire sin moverse.

De pronto estaba en un pasillo, oscuro y húmedo, hacia un lado había varias celdas, apenas se podía escuchar la leve respiración, de los que estaban encerrados, siguió caminando hasta llegar a una puerta, del otro lado estaba una estancia, había una chimenea cuyo fuego ardía copiosamente, frente a ella una un cómodo sillón.

Tomó asiento y se quedó viendo hacia el fuego.

De pronto la puerta tras el se abrió y alguien entró, pero no volteó para verlo.

Los pasos se acercaron hasta quedar justo tras el.

-Señor- dijo la persona. -Es seguro, Dumbledore está creando una resistencia para oponerse a usted-

Harry rió. -Ese viejo loco cree que podrá hacerme algo- y rió de nuevo. -Ya encontré su debilidad, ¡Se arrepentirá de haberse metido en mi camino!-

La puerta volvió a abrirse y por ella entró un hombre de Rubios cabellos Plateados, Harry lo pudo ver ya que este hombre se postró justo a sus pies.

-Mi señor- dijo.

-Lavantate Malfoy- dijo Harry. -Espero que me traigas la información que necesito-

Y Malfoy le dio un sobre. Harry lo abrió de inmediato, en el pudo ver una fotografía de los merodeadores.

-Su nombre es James Potter señor- dijo Malfoy. -Los otros son Sirius Black, Remus Lupin y Peter Pettigrew-

-Que conveniente, ¿no lo crees?-

-Si mi señor- contestó la voz detrás de él.

-¡RETIRENSE!- gritó.

Y las dos hombres salieron de inmediato.

Harry se paseó por aquella habitación, utilizando el Pársel.

Nagini, ven a mí.

Y en cuestión de segundos una enorme serpiente apareció y se enrroló en el.

Te tengo una misión especial mi fiel Nagini, Envíale un mensaje a ese viejo, "Lord Voldemort no tie......

-¡James!, ¡James!- gritaba Sirius. Mientras movía con desesperación el cuerpo de Harry.

-¿Pero que le sucede a James?- preguntó Peter. -¿El, esta hablando par...-

-No hagas preguntas Peter- gritó Sirius. -Corre y trae de inmediato a McGonagall -

Peter salió de inmediato.

-¿Qué hacemos Moony?- gritó más desesperado.

Harry no dejaba de hablar en ese maldito idioma, y cada vez estaba más pálido.

-No lo sé Sirius, No lo sé-

Pero en eso llegó McGonagall

Y al ver el estado en que se encontraba James de inmediato lo llevaron a la enfermería.

Por todo el camino Harry no dejó de gritar, despertando a todos los Gryffindors.

Lily vió como McGonagall transportaba el cuerpo de James, pero para los hijos de magos aquellos gritos significaban más que simples siseos, no entendían lo que su compañero gritaba, pero sabían que aquel lenguaje no era más que Pársel.

Remus y Sirius corrían a su lado. Por más que la profesora les insistió, no pudo dejarlos en la sala común. Peter se había quedado, y todos los Gryffindor lo llenaban de preguntas. Pero justo llegaban a la enfermería y Harry dejó de gritar.

Abrió de golpe los ojos, y como pudo se puso de pie. Miró confundido todo a su alrededor y cayó de rodillas vomitando.

Aquello había sido igual, había sido igual a cuando atacaron a Arthur Weasley, y si eso era cierto entonces ellos debían estar, ellos debían estar muertos.

Sirius y Remus se acercaron a su amigo.

Pero Harry aún sintiendose sucio los empujó -NO ME TOQUEN- Gritó.

-Calma James- dijo Remus, -No pasa nada, somos nosotros, tus amigos-

-Lo sé Remus, lo sé- dijo. Y sorpresivamente echó a correr rumbo a la salida del castillo, necesitaba aire fresco. Remus y Sirius corrieron tras el. McGonagall, fue directo al despacho del director.

Harry alcanzó la entrada principal, pero esta estaba cerrada. Por más que intentó no pudo abrirla Cuando los chicos le dieron alcance los miró fijamente.

-James, por favor Tranquilízate- le rogó Remus. -Vamos a la enfermería para que madame Pomfrey te revise-

-¡No!- gritó Harry. -Ya estoy bien, pero ustedes deben escuharme-

Harry perdió el equilibrio y casi cae al suelo de no ser porque ambos merodeadores corrieron para auxiliarlo.

-Remus, Sirius, tienen que escucharme con atención, la noche que los mortífagos, atacaron el castillo no solo fueron simples mortífagos y dementores-

-¿A que te refieres?- preguntó Remus.

-No se los había querido decir, pero en base a lo que sucedió esta noche no tengo más opción-

Tanto el ojiazul, como el ojos miel, escuchaban atentos.

-Voldemort venía ese día, Voldemort fue el mortífago al que Lily y Yo nos enfrentamos-

Harry miró a su padrino, el cual parecía aún más consternado que Remus.

-Voldemort sabe quien soy, y sabe que ustedes son mis amigos, y no esta muy contento porque arruiné sus planes-

-¿Quieres decir que quiere tomar venganza contra ti?-

-Así es- asintió Harry.

Y en ese momento McGonagall apareció junto a Dumbledore, el cual miró directo a Harry.

-Señor Potter- dijo con voz afable. -Me parece que su broma ya puede terminar-

Harry frunció el ceño, al igual que Remus y Sirius, Pero McGonagall adquirió un tono muy elevado.

-¿Es cierto Señor Potter?- preguntó enojadísima.

A lo que Harry asintió.

-¡Esto es inaceptable!- gritó Minerva. -Y Supongo que ustedes tambien están involucrados-

Harry estaba a punto de decir que ellos no tenían nada que ver cuando ambos asintieron.

-Me sorprende de usted joven Lupin, Y supongo que el señor Pettigrew también-

-No- dijo Sirius. -El no tiene nada que ver-

-Tienen idea del caos y el pánico que causaron a sus compañeros, no tengo otra opción más que quitarles el permiso de salir a Hogsmeade, indefinidamente, y un mes de detención-

Harry sabía que su director tenía una leve idea de lo que había sucedido, pero aún así no lo llamó para hablar con él y eso lo molestó.

Aunque Harry se sentía un poco mareado no pidió ir a la enfermería como le aconsejaron sus amigos, McGonagall los guiaba de regreso.

Camino a la sala común venía meditando sobre lo que había visto, cuando lo analizó detenidamente, su visión no había sido igual a la que había tenido anterior mente, esta vez no hubo dolor, y había sido mucho más larga, Voldemort pareciese que ignoraba por completo que el podía ver lo que hacía, era como si su unión......... Y de pronto lo comprendió, los sueños la unión, todo tenía sentido, era tan lógico.

Harry Potter, él estaba unido a Voldemort, pero Voldemort no, aún no había nada que lo ligara con él, por eso siente lo que siente, por eso ve lo que él ve, y si Dumbledore se rehusaba a usar la información que podía proporcionarle, el no haría lo mismo.

Sirius y Remus corrían peligro y no se sentaría a esperar que los mortífagos vinieran a atacarlos, si lo iban a hacer, entonces tendrían batallar bastante.

McGonagall puso en orden la sala común, y les explicó a todos la pequña broma que sus compañeros habían planeado. Fueron escasos los que le encontraron humor, la mayoría estaban aterrados de que quien no debe ser nombrado había poseído a su compañero y en cualquier momento los podrían matar.

Cuando por fin estuvieron los cuatro en la habitación, Harry les contó lo que había sucedido, aunque un poco alterada la historia, como si aquello hubiese sido una especie de sueño profético en vez de una visión.

-Por eso les propongo que nos entrenemos, que aprendamos hechizos que nos puedan servir, que aprendamos de más a como defendernos-

-Pero James. -Dijo Peter. -¿De verdad crees que quien tu sabes, este detrás de ti?, digo solo somos estudiantes, y con Dumbledore aquí no creo que quiera volver a atacarnos.-

-Has lo que quieras- dijo Harry. -Pero no siempre estaremos en Hogwarts-

-Tienes razón- dijo el ojos miel. -No podemos sentarnos a esperar, pero James ¿Cómo lo haremos?-

-No te preocupes Remus, ya lo tengo planeado-

Sirius aún miraba preocupado a su futuro ahijado, había algo que no le gustaba de todo esto.

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Al día siguiente, la noticia que Harry esperaba apareció en primera plana, Los McKinnon habían sido asesinados en su propia casa, todo era obra de Voldemort, el había estado ahí cuando fue ordenada su ejecución, había tratado por todos los medios de detener a la serpiente, le gritaba que se detuviera, pero todo había sido en vano. Y aunque los aurores habían llegado era muy tarde, la serpiente no pudo ser atrapada.

-¿que sucede Harry?- le preguntó el ojiazul. -Se que todo esto, tiene que ver con algo que sucederá en el futuro-

-Sirius, sabes que no puedo decirlo, podr......

-Ya lo sé Harry, podría afectar el futuro, pero no te parece curioso que lo digas, tu como quiera estás aquí, cambiando absolutamente todo, y a la vez no, ¡no has pensado que tal vez todo esto ya estaba destinado, ya sabes, destinado a ser-

-No lo sé Sirius- dijo y volvió a ver el artículo del profeta. Se sentía mal, si tan solo hubiera podido salir de su trance un minuto antes, esa gente se hubiera salvado. Toda su meditación fue interrumpida por las burlas que los Slytherins hacían al pasar a su lado. Mientras se dirigían a Hogsmeade.

Pero para los chicos las cosas no podían ser mejor, ahora tenían una perfecta excusa para quedarse en el castillo, y Harry después de meditarlo muy bien, tenía el lugar ideal para practicar: El cuarto del requerimiento.

Los primeros en llegar fueron Harry y Sirius, el cual estaba fascinado por todas las utilidades que podría tener un lugar como aquel. Pero Harry no le reveló el secreto del cuarto, eso era algo que simplemente no podía decir.

-Mira Sirius, te traje aquí primero, porque quisiera pedirte un favor-

El Ojiazul alzó ambas cejas. -Pídeme lo que quieras Harry-

Pero justo en ese momento la puerta se abrió y Peter y Remus entraron maravillándose por aquel lugar tan asombroso.

-¿Cuándo encontraste este lugar?- preguntó Peter.

Remus fue directo a la estantería para hojear la gran cantidad de libros que había en el lugar.

-No hace mucho Peter- dijo mientras colocaba el seguro de la puerta. -Fue pura coincidencia.-

Harry sabía de antemano que Sirius y Remus eran muy hábiles con la varita así que empezaría con cosas grandes.

Se colocó frente a sus amigos. -Muy bien muchachos, empezaremos con algo avanzado, algo que nos servirá en un encuentro, contra un dementor.-

-Se llama encantamiento Patronus- Y Harry dio toda la explicación. Cuando terminó y vió que Remus repetía sigilosamente lo que acababa de decir no pudo contener una sonrisa, nunca hubiera imaginado que sería él mismo quien le enseñaría a realizar este encantamiento, después de todo Remus se lo enseñó cuando cursaba el tercer grado.

Sirius se repetía a si mismo. -El recuerdo más feliz. El recuerdo más feliz, ¡Ya lo tengo! Cuando el sombrero me mandó a Gryffindor,- Gritó e intentó realizar el encantamiento. Pero solo logró que saliera algo de humo plateado.

-No está mal- dijo Harry. -Para ser la primera vez estuvo muy bien-

Después fue el turno de Remus, su mejor recuerdo, el día que le dijeron que podría venir a Hogwarts, Intentó el hechizo y para sorpresa de todos, el humo salió en gran cantidad y casi tomo una forma definida.

Harry no podía estar más orgulloso, a Peter no le fue nada bien, durante más de 10 intentos no hubo mejoría alguna y eso empezaba a desanimarlo.

-No te preocupes Pete- dijo Sirius. -Si lograste convertirte en Animago, seguro lograrás esto-

Durante casi todo el día practicaron el encantamiento, mientras tanto Harry se surtía con la más variada cantidad de hechizos que les pudieran servir, cuando ya estaban terminando la clase Harry se aclaró la garganta, lo que estaba a punto de hacer tendría un gran impacto sobre todos, y más que nada sobre Sirius.

-Ahora, ya sabemos como defendernos de un dementor. Los demetores son de las peores criaturas que existen en este mundo. Se alimentan de nuestro recuerdos felices y nos hacen recordar los peores momentos de nuestra vida, es difícil soportar la presencia de uno de ellos, podrías quedar completamente loco-

-Y no hay manera de salvarte de eso- interrumpió Peter con pesadumbres. -Mi padre me lo ha dicho, él ha visto a centenares de magos volverse completamente locos por pasar tanto tiempo encerrados en Azkaban, al primer año ya ni sabes quien eres-

Harry aspiró hondo.- Peter tiene razón, o incluso en menos tiempo puedes volverte loco, pero hay una esperanza, existe un método para conservar tu mente no importando el tiempo que pase-

Los tres miraban a James.

-Tienen que escucharme bien, y esto es algo que no deben olvidar, Lo que deben hacer es aferrarse a un recuerdo que no sea feliz, a algo que los dementores no les puedan quitar, Una idea, un pensamiento, pero tiene que ser intenso algo que no se olvide fácilmente-

Sirius estaba preocupado, ¿Por qué Razón Harry les estaría diciendo todo aquello? Acaso alguno de ellos tendría que usar alguna vez lo que les estaba enseñando. Y si así era ¿Quién sería?.

Ahora el ojiazul tenía la cabeza llena de cosas que le incomodaban, Había muchas cosas que le hacían sospechar que Harry le ocultaba algo muy importante y eso no le gustaba en absoluto.

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-Señor, ¿Qué haremos ahora?-

-Esperar mi fiel Vasallo, solo esperar, Potter va a pagar por oponerse a mí, solo es cuestión de tiempo-

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Este capítulo ya se terminó.

El siguiente se llamará "Cuando el Pasado nos alcanza".