Hola, disculpen por la demora del capitulo. La verdad es que tengo problemas :v no tengo internet y se me hace difícil. Aparte que el trabajo y los estudios, algunos proyectos también me tienen ocupado pero bueno aquí traigo de este capitulo quizá mañana del otro FF. Gracias por esperarme, espero les guste este capitulo.
... Episodio XI: '' Primer beso ''
Habíamos tomado prestado la camioneta de nuestra querida madre. Después de invitar a Nanoha para ir a la cabaña de la familia que en algunas temporadas se alquilaba, necesitaba al menos salir un poco de la ciudad y tener un poco de tranquilidad.
Nanoha viajaba de co-piloto, Reinforce con Hayate atrás y al último mi hermana mayor quien escuchaba su música electrónica; no negaré que habían esas veces en las que mis ojos observaban de reojo a la cobriza sentada a mi lado y aun que la he tenido varias veces sentada a mi lado no me cansaba de observarla en silencio.
— ¡Fate! —llamó mi atención Reinforce.
Mi concentración se fue a la basura y la miré por el retrovisor— Hayate y yo dormiremos juntas, supongo que tú con Nanoha ¿no es así? —preguntó lo último en un tono burlón, me sonrojé levemente sin decir nada.
— ¡Yo no quiero dormir con Fate! —exclamó Alicia por atrás— Nunca me ha gustado dormir con ella, ni cuando veníamos con padre; yo me apunto en dormir en el cuarto de mamá.
Hice una pequeña mueca. No es que no me gustaba la idea pero ¿cómo me podré comportar? ¿podré no mirar aquella anatomía bien formada de Nanoha? No es que no le haya mirado su cuerpo en la escuela o cuando nos fuimos ese día que nos invitó a su partido con amigas pero también conoceré otra faceta de ella, al menos, verla despertar.
— Yo creo que Nanoha-chan madrugará más de lo normal para que Fate no la vea toda al despertar —rió Hayate mientras se apegaba a Reinforce, Nanoha hizo un puchero al escuchar a su amiga. Las tres de atrás empezaron a reír, a mi me causó ternura pero ¿será cierto? ¿por qué no podría verla dormir y recién despierta? Digo, somos amigas ¿no?
— Mou Hayate-chan, deja de decir tantas tonterías...
''Tonterías''- es verdad, sólo es una amiga que cosas así son tonterías.
Hayate por su parte encogió sus hombros y mi mejor amiga me miró con sumo cariño.
Después de otras dos a tres horas de viaje terminamos llegando a la cabaña, estacioné la camioneta cerca del ingreso y todas bajamos; Alicia le entregó la llave a Nanoha para que vaya yendo con Hayate a que hagan una pequeña limpieza en la cocina y empezaran a cocinar el almuerzo porque realmente salimos tarde. Reinforce iría a conseguir la leña mientras que Alicia y yo bajábamos las maletas, pasaríamos el fin de semana acá.
Una vez las cosas dentro en cada habitación empezamos a limpiar y a revisar las cosas de la sala tanto el comedor, en eso me quedé parada en la ventana que daba frente a la pequeña laguna del bosque.
— Aún recuerdas a papá eh... —comentó en un tono bajo mi hermana mayor, la miré de reojo y asentí.
— Es imposible olvidarlo —respondí— Eso no significa que no quiera a Lindy-san, ella se a portado bien con nosotros tanto a demostrado lo mucho que ama a mamá. Estoy feliz por ella pero es inevitable venir a un lugar que hay tantos recuerdos —reí para luego darle un leve empujón— También recuerda que acá nos hicieron —burlé. Ella me dio un pequeño golpe.
— No quiero imaginar lo que nuestros padres hicieron en la cama que dormiré hoy. Iugh —dijo mostrando un rostro de disgusto, eso me hizo reír más.
— ¿Qué hacen? —preguntó una voz conocida. Esa que hacía acelerar mi corazón, Alicia y yo volteamos a verla. Nanoha.
Negamos.
— Iré a ver algo de la cocina —dijo Alicia retirándose, Nanoha y yo miramos fijamente cómo se iba para terminar quedándonos solas. Un leve sonrojo apareció en mi y miré a otro lado, por su lado ella empezó a sobar su brazo.
— ¿Qué hablaban...? —preguntó curiosa.
— En que tuve una aventura aquí —dije intentando aguantar la risa, el rostro de Nanoha se tornó pálido.
Negué rápido pero con risas.
— No he tenido ninguna aventura —comenté— sólo hablábamos de nuestros padres —dije volviendo a mirar por la ventana— en aquella laguna hay peces, no sé, cada año se pescan pero aumentan. Se reproducen, igual hay un contrato de una empresa que se encarga de hacer limpieza y cuidar a los animales de los alrededores tanto del agua de la laguna que no haya basura o algo que pueda matar a los animales de ahí —suspiré— recordábamos a nuestro padre, nos traía mucho en vacaciones pero hace cuatro años dejamos de venir porque mamá ya no tenía muchos ánimos y como nosotras estábamos ocupadas casi siempre —encogí los hombros.
Nanoha se acercó a mi y sus brazos los pasó por mi cintura, rodeando este, me abrazó.
— No quería que recordarás algo triste... —susurró— lo siento.
Sonreí calidamente y negué levemente.
— No es tu culpa —dije posando una mano sobre sus manos, con mi pulgar lo acaricié— Estamos aquí porque ahora estoy con una persona... especial ¿no? —musité lo último algo apenada, ella separó su rostro y sonrió.
— ¿Soy especial para ti? —preguntó.
— Lo eres...
— Tú...
La puerta fue abierta en ese momento que hizo que Nanoha retrocediera rápidamente soltándome, yo igual me repuse como si nada hubiera sucedido. El bolso de leña fue tirada en el piso y la puerta cerrada, mi peligris amiga había llegado y automáticamente lo que hice fue acercarme a ayudarla; Nanoha y yo nos miramos en silencio, de reojo, realmente había sido cómodo sentir sus brazos, su pecho tocar mi espalda. No sé si realmente fue algo romántico porque de eso yo no sé mucho.
Después de unos minutos a lo sucedido el almuerzo estuvo listo, hicieron papas sancochadas con una sopa y empezamos a comer. Reíamos, contábamos historias, a veces Alicia hablaba sobre los mitos de los fantasmas del bosque para asustar a Nanoha cosa que lo lograba pero luego se le pasaba; todo estaba yendo correctamente hasta que fueron las seis de la tarde. Hayate había traído películas por lo que hoy veríamos romance, mañana terror y nuestro último día haríamos fogata y tomaríamos unas cuantas bebidas alcohólicas.
Las más ilusionadas eran Nanoha y Hayate con las películas, bueno, al menos las de romance no son mi tipo en realidad; todo estaba bien, hicimos palomitas para disfrutar y también tomábamos una limonada helada. Después de unas dos horas de ver esa película, Reinforce fue golpeada por Hayate por no haber visto la película y quedarse dormida; Alicia rápidamente huyó a su habitación para que no le hagan ver otra película y es así que ese momento de unión se terminó por hoy. Igual estábamos cansadas después de haber hecho todo lo que hicimos: limpieza, la comida y esto de hace un momento. No me quejo, es algo distinto a lo de lo que hacemos día a día en la oficina y en nuestras casas: solas.
Una vez en la habitación hubo un silencio total. Eran dos camas separadas de plaza y media.
— Bueno... ¿cuál quieres? —pregunté algo incómoda.
La cobriza mujer, de cuerpo bien formado se quedó en silencio.
— ¿Nanoha? —pregunté curiosa y algo preocupada, ella volteó a verme.
— ¿Podemos juntar las camas? Digo, para dormir... juntas —aquello último lo dijo con pena, mirando de reojo a la derecha, realmente se veía tierna. Lleve una mano a la mejilla y le acaricié esta asintiendo.
Pusimos nuestras maletas a un lado para empezar a mover las camas y pegarlas, haciendo que sea más grande. Sonreímos mutuamente al ver aquella unión.
— Bueno, ¿qué lado quieres? —pregunté una vez más. Ella encogió sus hombros para ir acostarse.
— No importa qué lado —respondió una vez acostada pero se giró a mirarme con una mirada algo distinta, diría ¿coqueta?— iré a darme un baño —avisó colocándose de pie para encaminarse a su maleta, la abrió buscando una toalla y su pijama. Asentí para luego acercarme al pequeño escritorio que había, tomando asiento esperando a que ella saliera. Me percaté de un pequeño libro que decía: '' Enamorarse es de locos '', el título era gracioso pero curioso por lo que empecé a darle una mirada algunas páginas hasta que hubo una en la que decía: '' Estar enamorado de la misma persona durante muchos años es un triunfo, no que hayas ganado un trofeo como aquellos típicos deportistas que se ponen como locos por ganar la copa de algún campeonato sino esto es algo como más hermoso: no se ve porque se siente pero mucho más triunfoso es cuando tu compañero corresponde tu trayectoria de amor. Eso realmente es hermoso pero estar enamorado es simplemente locura '', esas palabras me empezaron a hacer pensar.
Realmente no he sido correspondida, tampoco diría que me he declarado ante Nanoha porque no lo he hecho y no creo hacerlo. No quiero que nuestra amistad se rompa, tanto cuesta poder hacer verdaderos amigos; ella a salido con hombres, salió con Yuuno por mucho tiempo. Un suspiro fue expulsado de mi. Ella no me corresponde, al menos eso es lo que pienso.
...
Mierda, necesito un baño urgente.
— ¿Fate-chan? —un susurro hizo que me sobre saltara, giré a mirar haciendo que nuestros rostros quedaran cerca. Nuestras respiraciones se sentían, mi corazón estaba empezando a latir más de lo normal.
— Y... Yo me iré a bañar... también —musité nerviosa. Sus ojos eran hermosos, ese color precioso. ¿Por qué Nanoha? ¿por qué me tienes tan enamorada? ¿qué haces?
Ella asintió alejándose. Lo único que la cubría era un camisón rosado largo pero sus piernas estaban desnudas, oh mierda, ¿me quería matar? Sin pensarlo más me puse de pie rápidamente pero entre eso golpeé mi mano casualmente con la mesa, dejando caer el libro. Ella miró el objeto caído y se dispuso a levantarlo rápidamente, lo miró.
— ¿Enamorarse es de locos? —preguntó para luego mirarme.
— Eh... lo encontré aquí —respondí nerviosa. ¿Por qué estaba nerviosa?
— ¿En serio?
Asentí.
— Creo... creo que alguien se olvidó de el... —pasé saliva al último de explicar, ella me miró de reojo. Mordí mi labio inferior.
— Fate-chan... —me nombró. Mi cuerpo sintió un escalofrío.
— S...sí —tartamudeé.
— Siempre me dices que no estas enamorada de alguien pero siento que eso es mentira —comentó, miró una vez más el libro— estoy empezando a creer que realmente estas enamorada de alguien pero sé que no soy cercana a ti que no me corresponde. Quizá sea Ginga quien robó tu corazón aun que no lo acep...
— ¡NO! —exclamé seria— Nakajima no es más que una simple amiga que me presentaste, no me atrae. No me gusta... te lo he dicho.
Ella me miró una vez más y suspiró dejando el libro sobre el escritorio, sonrió.
— Debes irte a ducharte, es tarde —dijo para ir al lado izquierdo, acostándose.
Suspiré asintiendo, me encaminé al baño. Tal vez una refrescante ducha me ayudaría pero sería la segunda vez que duermo con ella, tan cerca, realmente es como una delicia pero a la vez no poder hacer mucho.
Mi mente debería salir en blanco después de esto.
...
...
...
Gemidos. ¡¿Qué mierda están haciendo?! Después de darme el baño encontré a Nanoha recostada mirando su celular, después de que me acosté lo decidió apagar pero a los treinta minutos está pasando lo que no quiero escuchar.
Hayate y Reinforce teniendo relaciones sexuales.
Había tanto silencio en el cuarto.
— Fate-chan... —susurró la cobriza acercándose más a mi.
— ¿Hm? —musité para luego girarme, estaba oscuro no podía observarla detalladamente pero recuerdo cada facción de su rostro.
— Lo siento por tener una amiga así... —susurró de nuevo.
— Lo mismo yo —susurré— quien se debe estar riendo es Alicia...
Entonces ella rió suave.
— Gracias por invitarnos
— No debes por qué agradecer —respondí sonriente, su risa era melodía.
— Yo...
Confundida me quedé porque luego sentí un cuerpo, unos labios pegados a los míos pero no, no fue largo, se separó rápido y al parecer se dio la vuelta.
¿Nanoha me había besado? Esto... esto parecía un sueño.
¿Será un sueño? No... debe ser real.
Será que...
Puse mi mano en su cintura, ella se sobre saltó un poco pero la giré y me acerqué. No hubo ningún rechazo hasta el momento por lo que volví a pegar mis labios con los de ella pero esta vez en un beso algo más suave, cálido... lleno de sentimiento, un amor que traía guardado hace mucho tiempo.
