Capítulo 11
Kari estaba en su habitación mirándose al espejo mientras se ponía algo de maquillaje y un poco de brillo en los labios, como no hacía frío se colocó una blusa de color rosada y un jean que le prestó Mimí, le quedaba algo ajustado en la parte trasera pero su amiga dijo que era mejor así ya que su "atributo" reluciera más.
-¿Y adónde piensan ir?- preguntó Yolei quien estaba recostada en la cama de al lado.
-Aún no lo sé, vendrá a buscarme en su motocicleta y luego veremos hacia dónde ir-
-¿T.K. tiene una motocicleta? Vaya no me lo hacía del tipo rebelde, pero parece que funcionó contigo-
-Tampoco es para tanto, es una salida informal entre amigos-
-Si así fuera no estarías dedicándole tanto tiempo a maquillarte y tampoco te mirarías al espejo a cada rato para comprobar si te ves bien-
-No tiene nada de malo verse bien de vez en cuando- respondió la castaña, su amiga simplemente miró hacia arriba mientras resoplaba. Luego de dar un par de vueltas frente al espejo escuchó el timbre.
-Debe ser tu caballero arriba de su corcel, o debería decir motocicleta- bromeó la chica de anteojos.
-Mejor vé a abrirle la puerta, bajaré en un momento-
-Como digas princesita- una vez que su amiga se fue de la habitación se miró por última vez al espejo -No tengo por qué estar nerviosa es una cita entre amigos, nada fuera de lo usual ¿Verdad?- dijo para sí misma.
T.K. estaba afuera de la casa dónde se alojaba Kari junto con las demás chicas, luego de tocar el timbre se sintió algo nervioso sin saber la razón del por qué. Había tenido varias salidas antes con distintas mujeres antes, pero por alguna razón ésta no era una situación como las demás. Cuando la puerta se abrió pudo ver el rostro sonriente de Yolei.
-¡Hola T.K. tiempo sin verte, no te preocupes Kari estará lista en unos segundos, ya sabes como somos las mujeres a la hora de cambiarnos-
-No te preocupes, mi madre también se tardaba en cambiarse. Hace rato que no veo a Ken parece que ustedes dos han estado bastante "ocupados"-
-¿Acaso percibo celos de amigo?- dijo la chica sonriendo.
-Para nada, Ken es mi mejor amigo, sólo quería asegurarme de que esté en buenas manos-
-Yo que tú me preocuparía por otras cosas- respondió la chica mirando de reojo hacia arriba y el rubio no pudo evitar sonreír. Unos segundos después pudo ver a Kari bajando por la escalera, a pesar de usar un atuendo informal se veía hermosa, lo cual hizo que se pusiera algo nervioso.
-Hola T.K. te ves bien- dijo ella acercándose hacia él.
-No tanto como tú Kari- respondió tomándola de la mano y dándole un pequeño beso en ella.
-Vaya, que caballero eres- comentó Yolei, lo cual hizo que los otros dos se sonrojaran un poco.
-Mejor vayamos yendo- dijo T.K. intentando salir de esa situación.
-Diviértanse- les dijo la chica de anteojos antes de que se fueran -Dios, espero que alguno de los dos se anime a dar el primer paso. Tanto suspenso me está matando- dijo para sí misma antes de cerrar la puerta.
Luego de recorrer algunas calles en la moto de T.K. , la cual era bastante veloz, llegaron a un bar que tenía un letrero luminoso enorme en la parte de afuera y había bastante gente -Parece que hay mucha gente, esperemos encontrar alguna mesa disponible-
-No te preocupes Kari, conozco a la encargada del lugar, estoy seguro que no habrá problema- y una vez que entraron vieron a algunas parejas y personas irse ya que el lugar estaba lleno.
-Lo siento pero me temo que no tenemos...¡Oh! ¿T.K. eres tú?- dijo la chica que estaba en la entrada y cuando vio de cerca el rostro del chico se acercó y le dio un fuerte abrazo y un beso en ambas mejillas, cosa que llamó la atención de la castaña -No puedo creer que estés de vuelta en París y no fuiste capaz de avisarme, hubieramos hecho una fiesta- le dijo dándole un golpe amistoso en el hombro.
-Lo siento mucho Nadia estuve con ciertos asuntos familiares y laborales, apenas tuve tiempo de ponerme al día con Ken-
-Es cierto, otro que también parece habersélo tragado la tierra ¿Y quién es tu acompañante?-
-Oh lo siento, ella es Kari, Kari ella es Nadia una vieja amiga-
-Mucho gusto- dijo la castaña haciendo una pequeña reverencia, la morena simplemente le sonrió y le dió un beso en la mejilla.
-El gusto es mío, vengan pasen por aquí-
-Creí que no había mesas disponibles-
-No te preocupes Kari, en realidad siempre se guardan un par de mesas por si viene el dueño con su esposa o para casos especiales-
-¿Como tú?- preguntó la chica sonriendo.
-Exacto. Mi abuelo y el gerente eran viejos amigos, no suelo sacar provecho con el nombre de mi familia, pero puedo hacer una pequeña excepción-
La chica los envió a una mesa que estaba algo apartada de las demás, pero era mejor así ya que evitaban la molestia de tener que rozarse con otros clientes debido a lo lleno que estaba el lugar, una vez que se acomodaron pidieron un par de gaseosas para beber y para comer la chica quiso probar una comida llamada "Cassoulet" el cual era un guiso con salsa, trozos de carne y embutidos, mientras que T.K. ordenó unos mariscos con mantequilla y variedad de especias.
-Asi que tu abuelo y el dueño son amigos, que pequeño es el mundo-
-Eso dicen, ambos fueron juntos a la secundaria, luego de un par de años en los que estuvieron ocupados en sus asuntos, volvieron a reunirse y cuando mi abuelo se enteró que su amigo tenía el sueño de abrir un restaurante le dio dinero para que pudiera comprar el local y los materiales necesarios para poder realizarlo. A cambio lo único que le pidió es que siempre tuviera una mesa disponible para él o algún miembro de la familia cuando viniéramos a comer aquí-
-Ya veo y seguro que has venido varias veces. Cuando la chica vio quién eras se alegró enseguida-
-No tantas, la verdad hacía tiempo que no venía. A Nadia la conozco desde que éramos niños, una de las pocas personas que podía igualarme en básquetbol-
-Vaya, estás lleno de sorpresas. Te hacía mas jugador de Soccer-
-De vez en cuando jugaba fútbol, o como dices tú Soccer, pero decidí optar por lo segundo y me fue bastante bien. Fui capitán del equipo en la universidad durante cuatro años. No es que quiera presumir pero gane bastante trofeos-
-Estoy seguro que eso te ayudó con las chicas- dijo Kari guiñándole el ojo.
-Sólo en el primer año, casi toda la universidad estuve de novio. La verdad es que siempre fui de los que están con una sola mujer. Ah mira ahí viene nuestra comida- respondió él señalando a la camarera con el mentón.
Cuando Kari se llevó el contenido del plato a la boca abrió los ojos -Esto es delicioso, tendría que hacer una lista de las comida típica de aquí que me gustaron e intentar prepararlos en casa cuando vuelva-
-En ese caso tendrías que preparar comida para un batallón, una de las cosas que adoro de esta ciudad es su comida. Si no fuera porque siempre fui de realizar deportes y actividades físicas estaría rodando en lugar de caminar- bromeó él.
Una vez que terminaron de comer, empezaron a hablar de diversos temas, como por ejemplo que tál la estaba pasando Kari en la universidad, cómo era la convivencia con Yolei y Mimí, etcétera -La verdad es que hasta ahora no puedo quejarme, desde que llegué aquí todos han sido muy amables y he tenido la oportunidad de probar cosas nuevas-
-París siempre tiene lugar para las chicas bonitas- comentó T.K., lo cual hizo que Kari se pusiera algo nerviosa.
-Eres muy gentil-
-Sólo digo la verdad- le dijo sonriendo. La chica estaba a punto de decir algo pero en ese momento la camarera apareció con un par de copas, las cuales estaban rellenas de un mousse de chocolate y trozos de galletas.
-Disculpe, debe haber un error, nosotros no ordenamos esto- dijo Kari.
-Lo sé, es una muestra de cortesía. Va por cuenta de la casa, sólo porque eres amigo del lugar- le dijo la chica a T.K. guiñándole un ojo.
-Gracias Nancy, dile al cocinero que le mando felicitaciones de mi parte-
-Aún no lo has probado- Dijo la camarera.
-Créeme, si sigue siendo la misma persona que conozco, éste postre será ambrosía-
-Vaya, eres muy popular por aquí- comentó Kari mientras degustaban lo que la chica les trajo.
-¿Qué puedo decir? Tengo un poco de carisma, debe ser cosa de familia-
Luego de haber terminado con el postre, T.K. decidió seguir el consejo de Davis y dió el primero paso -Oye Kari, no sé si estás al tanto pero la universidad hará un evento de gala la próxima semana, ya sabes, cena, exposición del trabajo de algunos alumnos y artistas que alguna vez estudiaron allía. Hace tiempo que no voy, pero ahora que soy uno de los que se encargan de llevarla a cabo no puedo faltar y bueno... me preguntaba si no querrías acompañarme-
-Claro, será un placer, llevaré mi cámara. Será divertido-
-¡Grandioso! ¿Quién sabe? Tal vez expongan algunas de tus obras-
-No lo creo, estoy seguro que hay personas mucho más talentosas que yo-
-Eres muy modesta, algo inusual en los artistas. Estoy seguro que llegarás lejos- dijo tomándola de la mano, al principio ella se sintió algo nerviosa pero por alguna razón tuvo una sensación de bienestar y calidez al tener contacto con él. Ninguno de los dos se percató que unos ojos azules estaban observándolos con gran interés desde unos metros de distancia -T.K. ...- dijo la persona y al cabo de un momento se fue del lugar antes de que su presencia fuera detectada.
-Ohh estoy tan llena que siento que voy a explotar- dijo Kari.
-Ahora ya sabes por qué viene tanta gente. Vén déjame pagar y te llevaré a tu casa-
-Paguemos a medias, es lo justo-
-No, no, insisto ésta vez va por mi cuenta- insistió él.
-Tal vez sólo sea una chica becada, pero soy capaz de pagar mi comida-
-Lo sé, no es por eso que lo hago, sino porque simplemente quiero hacerlo. Pero si sientes que quieres contribuir puedes prepararme uno de esos deliciosos platillos que les preparas a tus compañeras de cuarto, Sora me dijo que eres buena cocinando-
-Trato hecho. Discúlpame un momento, debo ir al baño-
-Claro, no hay problema- dijo él. Mientras le pagaba a la camarera no pudo evitar reírse ante los gestos de burla que le enviaba Nadia cuando pasó al lado de su mesa.
-Vaya vaya, parece que esa chica es especial. Es decir, las últimas veces que estuviste aquí siempre venías con...-
-Sí lo sé, pero como dicen: Las cosas cambian. Gracias por el postre, fue un lindo gesto-
-Si, bueno, eres como de la familia desde hace varios años. Además cuando fui a la cocina a pedirles que les preparen el postre aproveché para tomar unos minutos de descanso. Hoy el lugar está demasiado lleno-
-Aún así gracias. Te prometo una salida, tú, Ken y yo. Como en los viejos tiempos-
-Más te vale. Allí viene tu chica, nos vemos galán-
-Ya estoy lista- dijo la castaña. Luego de salir del lugar el rubio la llevó hasta su casa. Afortunadamente había menos tráfico a esa hora, por lo que llegaron en cuestión de minutos.
-Gracias por la cena, la pasé muy bien T.K.- dijo Kari al bajarse de la motocicleta.
-Yo también y gracias por aceptar ser mi acompañante la próxima semana. Si fuera solo probablemente me aburriría-
-Estoy seguro que varias estudiantes estarían encantadas de hacerte companía-
-Tal vez, pero sólo hay una que me interesa- respondió él mirándola con esos ojos azules, los cuales parecían brillar con intensidad.
-T.K. yo...- pero antes de que ella pudiera continuar él la besó. Empezó siendo un pequeño beso, pero luego de un segundo ella se dejó llevar y le correspondió el gesto, ambos se besaban con pasión y fuerza, hasta que al cabo de unos momentos se separaron.
-Nos vemos pronto Kari- dijo él sonriendo.
-Igualmente T.K.- y mientras ella se dirigía hacia la casa él la frenó tomándola del brazo y le dio otro beso en la boca -Uno más para el camino- dijo sonriéndole.
Holaaa! Aquí me tienen de vuelta, lamento si hace rato que no actualizo, la universidad, el estudio y el gimnasio me dejan poco tiempo libre. En el proximo capitulo verán más acerca del pasado de T.K. y quién era esa persona que lo observaba en el restaurante. Espero que disfruten del capi y no olviden comentar ;)
