Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, aunque la historia si.

Lo que está escrito "entre comillas" con los pensamientos de la gente.

Lo que está escrito en cursiva son conversaciones telefónicas o en la lejanía.

Algunos capítulos son Pov Jacob y otro Pov Renesmee, ya lo iré indicando.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Capítulo 11.

Corazón roto.

POV RENESMEE.

Esa noche me quedé a dormir en casa de Jacob, donde volvimos a hacer el amor en el sofá, en la ducha y en la cama.

Por la mañana Jacob me llevó a casa para que me cambiara de ropa, no era plan de que apareciese por clase con esas pintas, y fuimos juntos a clase en su moto. Todos nos seguían mirando como si fuéramos monos de feria, pero empezaba a darme igual. Era feliz y esta orgullosa de la persona que me estaba abrazando.

- Te voy a echar mucho de menos. - dijo Jacob, besándome.

- Pero si solo vamos a estar separados un par de horas.

- Pero es demasiado tiempo.

- Anda, ve hacia clase, que al final vas a llegar tarde.

Le di un último beso y entré en clase. Vi a Alice y fui a sentarme a su lado. Al verme sonrió, pero no dijo nada, lo cual agradecí. Estaba claro que sabía lo que había pasado esa noche y lo último que quería era que me sometiera a uno de sus interrogatorios. Cuando quería, podía ser peor que la policía.

- Paul no ha dejado de mirarte en todo el rato. - susurró Alice en cuanto acabó la clase.

- Ya me he dado cuenta.

- Creo que le gustas.

- Solo lo hace por joder. - pasamos por su lado y le esquivé al ver que pretendía tocarme. - Es un gilipollas.

- ¿Quien es un gilipollas?

- Tú.

Me volví hacia Paul, que volvía a estar tras nosotras.

- Eres muy mal hablada para ser una pija estirada.

- ¿Que coño te crees que estás haciendo? No quiero que me hables y lo sabes.

- Yo solo quiero que seas feliz, cariño.

- No me llames cariño y no vuelvas a tocarme. - retrocedí, pero no pude ir muy lejos. Topé contra alguien.

Me aparté, pero al notar sus manos en mi cintura, me relajé. Noté sus labios sobre mi pelo y logré respirar con calma.

- ¿Él si que puede tocarte?

- Cállate Paul. - dijo Jacob a mi espalda.

Miré a Alice, que estaba a mi lado mirándonos alucinada, y era normal. Ella no sabía lo que me había pasado en el instituto con Paul.

- ¿Qué pasa? - logró decir.

- No pasa nada, preciosa. - dijo Paul, retrocediendo. - Ha sido un mal entendido.

Respiré hondo cuando Paul se volvió para marcharse. Me volví, aun en los brazos de Jacob, y me dejé abrazar por él.

- Renesmee...

- Tranquila, Alice. No pasa nada. - dije, intentando tranquilizarla e intentando tranquilizarme a mi misma. Tener a Paul tan cerca me ponía de los nervios.

- Por cierto, Jacob. Esto es tuyo. - Paul apareció de nuevo a nuestro lado y le tendió algo a Jacob.

Me fijé en lo que Paul tenía en su mano. Era un sobre. Jacob le ignoró, pero yo lo cogí.

- ¿Qué coño es esto?

- No es nada, cariño. - dijo Jacob, se le veía nervioso.

- Es el premio. Ha ganado. - Paul y su chulería hicieron que me pusiera a temblar, pero de rabia. No me gustaba nada lo que estaba insinuando.

- ¿Qué? - miré a Jacob, que se había quedado pálido. - ¿Qué es lo que has ganado?

- Nada. - cogió el sobre de mi mano y se lo lanzó a Paul.

Este no se movió y el sobre cayó al suelo, abierto, dejando entrever varios billetes y un papel. Me agaché antes de que Jacob pudiera hacerlo y cojí el papel de dentro del sobre. Casi me desmayo cuando vi lo que había escrito en él. "No, esto no puede ser, por favor."

- ¿Qué cojones es esto? - grité, haciendo que la gente de nuestro alrededor se detuviera para mirarnos.

- Renesmee, baja la voz y deja que te lo explique.

- No pienso bajar la voz y no pienso escucharte! - me volví hacia Paul y le enseñé el papel. - ¿Qué es esto?

- Nada importante.

- ¿Apostasteis sobre mí? - grité de nuevo.

- Renesmee, hay mucha gente.

- Me importa una mierda la gente, Alice! - miré a mi amiga y esta se marchó. - Paul... - negó con la cabeza. Me di la vuelta. - Jacob...

- Eso fue antes de conocerte, cariño. - intentó cigerme de la mano, pero me aparté.

- Apostaste con esos cabrones de tus amiguitos que te acostarías conmigo antes de dos meses! - dije, sin poder controlar las lágrimas que hacía rato que luchaban por salir. - Enhorabuena, lo has conseguido.

Me di la vuelta y me alejé de ellos, pero una mano conocida me sujetó por la muñeca e hizo que me diera la vuelta. Jacob estaba nervioso, se le notaba, pero ya no podía mirarle. No quería volver a verle.

- Suéltame.

- Por favor, deja que te lo explique.

- No quiero escucharte, no quiero verte. - volví a soltarme de su mano y retrocedí. - Eres peor que Paul. Él me partió el labio, pero tú me has partido el corazón.

Retrocedí hasta encontrarme con las dos personas que nunca iban a fallarme. Abracé con fuerza a Edward y me dejé llevar por él y por Alice hasta el coche de mi hermano.

- Edward... Él... Yo... Quiero irme de aquí... - logré decir entre lágrimas. Apenas podía hablar ni respirar. - Quiero irme. Llévame a casa, por favor.

- Yo te llevo, cielo.

- No, Alice. Allí no.

- Te llevaré al apartamento de Edward.

- Llévate el coche. - Alice se puso al volante y Edward me ayudó a ponerme el cinturón. - Iré pronto hacia casa.

- ¿A donde vas?

- Voy a hablar con Jacob.

- No, por favor.

- Tranquila, no pasará nada. - besó mi frente y sonrió, limpiando mis lágrimas. - En unos minutos estaré en casa, vale?

- Vale.

- Te quiero.

- Yo también te quiero.

Vi marchar a Edward mientras Alice ponía el coche en marcha. Solo tenía ganas de irme y no volver nunca.

.-.-.-.-.-.-.-.

Holi holi! otro capítulo llegó.

Kisses.