Toi colapsa…. Me saque buena nota en Historia! Soy feliz!

Disclaimer: Akatsuki pertenecen a Kishi-kishi, porque si fueran míos, ¡Sasori no sería la marioneta de Kankuro! ¡OMJ! ¡Porque! (*me fui llorando… muy lejos*) (Según lo que dicen sobre el manga 458)


Maldito Mundo

XI

Domingo, Julio.

Es oscuro, apenas entraba los rayos del sol, y no era cómodo ese lugar, solo tenía una frazada y nada más.

El aire, el ambiente…

… es húmedo.

Su cuerpo, específicamente su torso estaba vendado.

-Aigh…. –Se quejo un poco por el dolor en su espalda mientras se sentaba.

-Buenos días. –Dijo la peliazul que recién había llegado. –Te traje el desayuno.

Konan le entrego la bandeja con el desayuno por debajo de las vallas.

-Gracias. –Dijo Kenko recibiéndolo.

-¿Cómo estas las heridas? –

-Me duele un poco. –Dijo mientras se servía el desayuno. – ¿Cómo se encuentra mi hermana?

-Está bien, Itachi se encargara de cuidarla… Tobi también. –

Al escuchar el nombre de Tobi frunció el ceño.

-¿Cuándo voy a salir de aquí? –

-Ya sabes la respuesta. –

-¿También sabes que nosotros no somos de aquí? –

-Pain me lo dijo. Yo ya me tengo que ir. –Dijo mientras se ponía de pie.

-Dile a Niki que la quiero mucho… y que se cuide. –

-Se lo diré. –Dijo Konan y luego se marcho.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Creo que es de día. Si, no hay duda. Puedo sentir los suaves rayos del sol en mi rostro… la mitad de mi rostro, ya que estoy mirando hacia la puerta y ventanal está detrás de mí;…

… no me quiero levantar.

Antes de abrir mis ojos, se me vino a la mente… de cómo estará onii-chan.

Levanto mis parpados, pestañeo un poco. Me siento y volteo a ver a… bueno Tobi. Parece un bebe durmiendo… a mi lado.

No quiero despertarlo, por eso, me destape lentamente. Me levante la cama.

-¿Adónde vas? –Me pregunto con un tono de orden. Me tomo del brazo y me tiro hacia él.

Su cuerpo sobre el mío.

-A tomar desayuno… ya es de día. –Le conteste.

-Am… si es cierto. –Me dijo, seguido de sentarse. – ¿Y… como estas los brazos?

-¿Eh? –Dije mientras me acomodaba. –Aa… no he tenido problema, no me hecho nada. –Dije cuando me miraba mis manos. Aun las tengo vendadas.

-Quiero preguntarte algo. –Dijo mientras se colocaba la máscara. – ¿Te gustaría vengarte?

-¿Ven… garme? –

-Del tipo que te hizo daño. Lo puedes llamar y yo me encargaría de él. –

-No es necesario, para eso está la justicia. –

-Te hará bien vengarte. –Trataba de convencerme. –Sentirás un gran alivio.

-Ya te dije que no. –

-¿Y por tu hermano? Eso requiere de venganza. –

Comencé a sentirme incomoda, no me gusta el tono en que habla. Es como…

… estoy hablando con el verdadero Madara.

En fruncí el ceño. –No. Hay buenas cosas que aprendo en este anime. –

-Como que cosas. –

-Cosas que no entenderías. –

-¿Y no le vas a decir a Tobi? –Ese fue Tobi.

Se me agotaba la paciencia.

¡Toc-Toc!

-Tobi, tengo que hablar contigo. Es una orden. Estaré en mi oficina. –No es necesario decir quien dijo eso… detrás de la puerta.

Tobi se levanto de la cama. –No me gusta que me ordenes. –

-Tú te lo buscaste. –

Me miro y creo que feo. Yo le sonreí ladeando un poco mi cabeza.

Acto seguido de acerco a mí. Se hincó.

-A veces me dan ganas de matarte. –Me dijo con su voz como si fuera lo más normal del mundo.

-……. –No dije nada, solo me puse nerviosa.

Onii-chan e Itachi tienen razón sobre él.

Luego se quito la máscara y poso sus labios en los míos que estaban paralizados.

Pestañe un poco.

-Y a veces me haces cambiar de opinión. –Con lo último que dijo volvió a colocarse la máscara. –Tienes los labios helados. –Luego se puso de pie y camino hasta salir del dormitorio.

Quede en la nada.

Es idea mía o se está volviendo bipolar.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

-No reclames mas, acompáñame y punto. –Dijo el pelirrojo que se encontraba en su dormitorio.

-No pienso ir. –Respondió su alumno. –No voy a volver a ese lugar. Me trae malos recuerdos, un.

-Estoy vivo. –

-Lo sé Danna, demo… murió en ese lugar. –Le contesta Deidara, luego desvía la mirada. –Por… por mi culpa.

-Te estás comportando como un niño. –Dijo Sasori. –Solo vamos a buscar mi arte y luego nos iremos.

-Demo…. –

-Ya dije Deidara. –Dijo seriamente. –Además me debe estar esperando. Sabes cómo soy.

-Como diga Sasori no danna, un. –Contesto cabizbajo.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Cerré la puerta del dormitorio por fuera. Es la hora de ducharme.

Camino por el pasillo para llegar al baño, por supuesto llevo mi ropa cosplay para cambiarme.

Me encuentro con Itachi.

-Ohayou gozaimasu. –Le dije mientras dibujaba una sonrisa en mi rostro.

- Ohayou gozaimasu. –Me correspondió el saludo. – ¿Te sientes mejor?

-¡Hai! –

-Me alegro. Bueno nos vemos más rato, tengo cosas que hacer. –Dijo Itachi que ya se iba por el camino de la vida… iba a bajar las escaleras.

Sigo mi caminata. Llego al baño y como siempre doy unos golpecitos con mi mano si es que se encuentra alguien adentro.

No hay nadie.

Entro y cierro la puerta.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

El pelinarajo se encontraba en su siniestra oficina acompañado de su líder.

Los dos estaban de pie mirándose fijamente.

No era muy agradable el ambiente, ni para hacer un cumpleaños.

Lo primero, conversaron sobre los benditos Bijuus, sus planes, el mundo ninja, etc. Y sobre todo de Kenko.

Pain quería soltarlo cuando la menor ya tuviera todo aclarado. Aunque él no lo dejaría libre por haberle faltado el respeto.

-Más rato conversare con él y veras que se comportara con un buen chico. –Dijo Madara.

-Prefiero mantenerlo encerrado. –Dijo Pain. –Si esta libre puede volver hacer tonterías y no quiero llegar a matarlo. Esto lo hago por Aiko.

-Bueno. De todas formas voy hablar con él, no es malo intentarlo. –

-¿Paso algo entre ustedes dos? –Pregunto el pelinarajo sin anestesia.

-¿Aiko y yo? –Se pregunto el Uchiha y la cara de piercing se acertó con la cabeza. –….. Hai. –

-No juegues con ella. Tobi ya hizo su trabajo de médico, ahora lo más importante es que regrese a su mundo y así poder continuar con nuestros planes. –

-En primer lugar, yo no estoy jugando con ella… am… solo un poco. –

En ese momento Pain lo mira con cara de odio… pero peor que eso.

Peor que eso.

-Tranquilo. –Dijo mientras sacudías sus manos nerviosamente. –Me di cuenta hace poco que… tsk… no me gusta decir esto. –

-Habla. –

-Tienes razón. –Dijo Madara que le costó un poco decir esa palabra. –Tobi es el que esta enamorado y eso me confunde.

-Uhm…. –

-Es como si estuviera mezclando los sentimientos de él con los míos. –

-¿Y qué vas hacer? –

-Disfrutar el momento. –Contesto el Uchiha. –Demo… si sigo con esto, de verdad yo… voy a terminar con corazones al igual que Tobi.

-Dile que no quieres nada con ella, con eso regresara más rápido a su mundo. –

-Hai. –

-Se me está agotando la paciencia. –

Acto seguido el LollyPop se da cuenta de algo. –Líder-sama ¿Qué es lo que tiene en el pupitre? –Pregunto Tobi.

-Eso no te incumbe. –

-¿Es para Konan? Tobi cree que si, por que eso es una linda flor. –

-Largo de aquí y ve hablar con Aiko. –Ordeno mientras fruncía el ceño.

-¡Hai! –Grito Tobi y salió corriendo de la oficina.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

En el pasillo de la cueva de Akatsuki, iba caminando un rubio pensativo, demasiado pensativo para ser exacto. En su mente solo se encontraba una palabra y era su Danna.

-No quiero ir a ese lugar, me trae malos recuerdo, un. –Pensó mientras miraba al suelo.

-¡Sempai! –Ya saben quién grito.

-¿Qué quieres Tobi? –Pregunto con un poco de odio hacia él.

-¿Ha visto a Aiko-chan? –

-¿No está en el dormitorio? –

-iie Sempai. –

-Entonces no tengo idea, un. –Dijo cuando ya se alejaba de Tobi.

-Demo Sempai. –Insistió el infantil, pero el rubio volteo a verlo con una mirada de "Me preguntas otras vez, y serás explosión, un". Luego el buen chico siguió su rumbo.

Yo seguía en la ducha pero ya me faltaba poco.

Lo último era lavar mi cabello.

Luego termine y accedí a cerrar la llave de la ducha. Salí de ella, alce mi mano para agarrar la toalla, cuando ya la tenía en mis manos me deje rodear por ella. Cubrí mi cuerpo húmedo. Después tome otra toalla para secar mi oscuro cabello.

-Ya están cicatrizadas. –Me dije mientras miraba mis muñecas. –Ahora que me acuerdo…. –En eso apoye mi dedo índice en mis labios. – ¿Dónde estará mi Katana?

Durante mi duro pensamiento oigo como se abre la puerta del baño.

Espera ¿No la había cerrado? ¿Le puse llave?

Creo que no.

… en eso entra Tobi… y parece que no se dio cuenta de mi presencia. Cerró la puerta y luego se volteo.

-¡Fuera! –Grite mientras me tapaba con mis brazos… aunque ya tenía la toalla puesta… tuve una salvación.

-¡Gomen, gomen, gomen! ¡Tobi es un buen chico! –Gritaba agitando sus brazos.

-¡Se un buen chico y sale! –Mientras gritaba apunte hacia la puerta. Y con gran enojo.

-¡Hai! –Obedeció, puso su mano en la perilla. –Se ve… bien. ¡No mescles los sentimientos! ¡Maldito Tobi! Es imposible… soy un hombre. –

-¡Qué esperas, vete! –Le volví gritar con un poco de desesperación y ruborizada. Luego algo raro paso.

Puso llave a la puerta.

-Q-que… ¡¿Que estás haciendo?! –Esto ya no me gustaba.

-Vamos a jugar un rato. –Hablo Madara cuando se acercaba mí.

-¡Nani! –Dije desconcertada. Luego… a la velocidad de la luz se deshizo se su máscara y con sus manos rodeo mi cuerpo haciendo que me acercara a él. –Aquí no…. –

No pudo rozar mis labios, solo los… bueno los poso en los míos. No pude resistirme y le respondí.

Me apoyó en la pared que está totalmente húmeda por el poco vapor que había en el ambiente. Seguido de mover nuestro labios de derecha a izquierda sin un stop. Puedo sentir sus pequeños mordiscos en mis sutiles labios, puedo sentir como toco su lengua aunque no soy una experta, solo me dejo llevar. Los besos de Tobi eran más apasionados y aumentaban el ritmo, me decía a mi misma que esto no es bueno y no vamos por un buen camino.

Puso una de sus manos en mi pierna y la levanto. Fue acariciando de apoco, subiendo de apoco.

Me gusta esto.

Pero use mi cabeza para unir mis neuronas, lo pensé bien, es mejor detener esto.

¿Pero cómo?

Su cuerpo se apegaba más a mí apegándome en la húmeda pared, su mano iba subiendo por mi delicada pierna… cada vez más, pero regresaba a la partida. Luego dejo mis labios tranquilos y se dedico a besar a mi cuello.

-T-Tobi… es suficiente. –Le ordene mientras él estaba en eso.

-Mm… ¿Por qué si vamos bien? –Me contestaba mientras seguía con su… misión.

-Basta… ah…. –Sin querer se me salió un leve gemido. – ¡Mierda! ¡Estas hormonas!

-¿Quieres… que… me… deten… ga? Si… esto… te… gusta…. –Aun seguía besando mi cuello.

-Detente…. –Le rogaba mientras trataba de apartarlo de mi cuerpo con mis manos apoyado en sus hombros. –Vete… de aquí. ¡Ya basta!

Al fin se detuvo.

Bajo mi pierna, se alejo unos centímetros, tomo su máscara y se la coloco. Se dirigió a la puerta, apoyo su mano en la perilla para salir.

-Le debes una a Tobi. –Me dijo el buen chico que por último se retiro.

Con esto aprendí algo.

Hay que ponerle llave a la puerta del baño.

Treinta minutos después.

Ya todos habíamos desayunado con algo de demora por mi parte. Como todos tenían demasiada hambre se lo devoraron en un santiamén.

Luego cada uno se fue a lo suyo, pero antes el líder me dijo que tuviera el día libre y que estuviera con mi hermano todo el tiempo que sea necesario.

¿Cómo puede ser tan bueno?

Así que subí al dormitorio a cambiarme de ropa. Muy alegre.

-¡Sempai! ¡¿Quiere ver tele conmigo?! –Dijo Tobi mientras se acomodaba en el sofá.

-iie. –Le respondió mientras moldeaba su arcilla.

-¡Hidan-san! –Grito otra vez para que le digieran un "Hai".

-Primero dime que vas a ver. –Dijo el jashinista.

-Am… no sé. ¿Y qué quiere ver Hidan-san? –

-Algo sádico. –Esto lo dijo con su típica sonrisa.

-Bueno. –Dijo el obediente buen chico que luego Hidan se sentó a su lado.

En ese lapso de tiempo aparece Sasori llamando al rubio para que lo acompañara a buscar su cosa importante. Deidara no entendía el por qué tan temprano, luego abrió la boca para decir unas palabras: "Si nos vamos ahora ¿Cómo vamos almorzar?" El maestro de las marionetas le respondió con que llevaba algo para almorzar. Por ultimo su Danna le dio la orden de irse.

Tobi y Hidan estaban viendo televisión, pero en eso llega alguien muy particular para arruinar el momento de los sanguinarios.

-¿Cuánto tiempo llevan viendo la tele? –Pregunto el tesorero en frunciendo el ceño.

-Joder, Kakuzu no estorbes. –

-Muchos minutos Kakuzu-san. –

-Escuchen una cosa… -

-Cosa. –Agrego Tobi.

-No gastes la energía eléctrica porque sale caro, y no voy a gastar mi dinero ya que son los presupuestos de nuestra organización. –

-¿Hidan-san… me puede traducir lo que dijo? –

-Tsk. En traducción… dijo que no gastemos electricidad porque no tiene con qué pagar. –

-Mjm. –Dijo Tobi.

-¡Tobi! ¿Me quieres acompañar a ver a onii-chan? –Dijo cuando recién había bajado de las escaleras.

-¡Hai! –Grito con gran entusiasmo. – ¿Ahora?

-Hai… ¿algún problema? –

-El almuerzo… Kenko debe tener hambre y creo que nosotros también vamos a tener hambre. –

-Ah… tienes razón. –Me dije resignada.

-No se preocupen por eso. –Dijo Itachi que apareció de la nada. –El líder me pidió que les hiciera el almuerzo. –Con sus manos nos mostró unas loncheras.

-¡Arigato Itachi! –Grite de la emoción y me lancé abrasarlo. – ¡Te quiero! –Le dije, pero ese "Te quiero" significa que él es como mi segundo hermano.

En frunció el ceño detrás de la máscara.

Deje de abrasarlo y luego me entrega las loncheras.

El buen chico se levanta del sofá y camina hacia mí.

Me toma de la mano.

-¡Vamos donde Kenko! –Grito mientras… llevaba arrastras hasta salir de la cueva.

-Bueno yo ahora tengo que cocinar junto con Kisame. –Menciono Uchiha que se iba hacia la concina.

-¿Por qué todos salen? –Se pregunto Hidan.

-¿Quieres salir? –Pregunto Kakuzu.

-En realidad prefiero quedarme acá. –

-Vas a gastar electricidad, el precio de la luz subió. –

-Cierra la boca Kakuzu, intento ver la tele. –

-No voy a gastar…. –

-¡Joder, Kakuzu! –El jashinista perdió la paciencia. – ¡Que parte de cerrar la maldita boca no entendiste!

-Mejor te dejo solo. –Dijo Kakuzu que se iba por ahí.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Al salir de la cueva, que aun Tobi me llevaba arrastras le tuve que decir que dejara caminar y este accedió.

Después de eso ya habían pasado como veinte minutos y aunque no lo crean me dolían los pies.

-Tobi estoy cansada. –

-Demo no hemos caminado casi nada. –Me dijo Tobi.

-Este recorrido es una eternidad para mí. –

-¿Quieres que lleve a Aiko-chan en mi espalda? –Pregunto cuándo detuvo su caminata.

-¿Si me subo, iremos más rápido? –También detuve el paso.

-Hai. –Me contesto y luego se inclino un poco para subiera en su espalda. –Sube.

Sin nada más que agregar, subí en su espalda.

El Akatsuki aumento la velocidad, pues él iba corriendo entre los matorrales.

-Oye Tobi, me di cuenta que te desagrado la presencia de Sasori. –

-Si un poco. –

-¿Por qué? Si él no va ocupar tu puesto hasta que uno de ustedes muera. –

-No es por eso, a Tobi le molesta otra cosa. –

-¿Otra cosa? –Me pregunte, aun estoy encima de su espalda. – ¿Acaso estas celoso?

-¿Celoso yo? –

-Hai, de mí y la marioneta. –Le dije cuando me apegue más a su espalda. –No sean tontito, yo te quiero a ti.

-Si solo se tratara de celos hacia ti. –Pensó Tobi.

-Pero ahí en Sasori que se me hace extraño. –

-¿Extraño? –

-Sasori dijo que sentía calor. Se supone que es una marioneta. –

-No sé. Tobi no quiere pensar ahora. –

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

En el cielo azul adornado por blancas nubes se puede apreciar una gran ave de arcilla que volaba con dos tripulantes.

-Danna estamos llegando, un. –

-Eso me hace feliz. –

-¿Sasori no danna se encuentra bien? –

-Si por qué. –

-Eh… por nada en especial, un. –

Después de esa breve conversación, el ave de arcilla aterrizo en el lugar, el lugar donde lo habían matado.

Al bajar del ave el pelirrojo fue quien apresuro el paso, pero al sentir que su pupilo no lo seguía se dio la media vuelta.

-Deidara acompáñame. –

-No quiero a ese lugar, yo lo espero aquí, un. –

-Dije acompáñame. –

-Uhm…. –Dijo cuando en fruncía el ceño y que por supuesto tuvo que hacerle caso a su maestro.

Luego entraron a la famosa cueva donde había muerto Sasori.

-Esto es increíble, un. –Dijo asombrado mirando por todas partes.

-Sí, aun están las marionetas pero todas destrozadas. –Agrego Sasori mientras caminaba a su búsqueda.

-No sé cómo fue capaz de utilizar todas estas marionetas, un. –Dijo el rubio que tocaba una de las marionetas destrozadas.

-Porque soy una. –Aun seguía buscando.

-¿Y ya lo encontró Danna, un? –Pregunto mientras se ponía de pie.

El pelirrojo no respondió ya que estaba más preocupado en buscar.

Desvió su vista y pudo visualizar lo que andaba buscando.

-Ya lo encontré. –Dijo el marionetista.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

-No soportare mas estando en este lugar. –Pensó onii-chan.

-¡Onii-chan! –Grite mientras llegaba a la celda.

-¿Ah… pero que haces aquí? –Me pregunto un poco sorprendido.

-Vine a verte, es que el líder me dio el día libre ¡Ah! Y te traje el almuerzo. –

-Gracias y… ¿viniste sola? –

-Vine con Tobi. –

-Mm…. –Cuando dijo eso me miro de reojo con un poquito de enojo.

-No me mires así. –

-¡Kenko! –Grito Tobi que recién había llegado. -¡Hola! ¡Como estas!

-No me grites no estoy sordo. –

-Gomen. –

Luego de nuestras presentaciones nos sentamos en el suelo al frente de la celda donde esta onii-chan. Estuvimos un buen rato conversando. Más que eso, me preocupaba sus heridas. Me las mostro. Se estaban cicatrizando, pero no son muy bonitas esas marcas, es como si un tigre se había lanzando a tacarlo.

Nos crujió el estomago.

Almorzamos.

El buen chico se dio la media vuelta para no verlo.

Había pasado como dos horas.

Mi hermano nos pidió que nos fuéramos a "casa" no quería que me quedara afuera hasta tarde.

Me despedí de él, pero antes le dije con la voz baja "Te prometo que vamos a regresar muy pronto, te quiero mucho". Mi hermano ante esto me pidió que saliera ya que quería conversar con él.

Salí. Quería escuchar lo que iban hablar pero no es bueno oír detrás de las puertas o… bueno eso.

-¿Cuál es tu juego Tobi? –

-Ninguno. –Contesto con su vocecita. –Quiero hablar contigo.

-¿De qué? –

-Líder-sama me pidió que si tú quieres salir de aquí tendrán que comportarte como tal. –

Kenko solo arqueo una ceja.

-Vuelve pero no puedes hacer tonterías. –

-No me interesa. –

-Y Aiko-chan, ella va estar triste. ¿Quién la va a cuidar? –

-Itachi. –Respondió. –Quiero cambiar un poco el tema. Tobi agradezco lo que has hecho por ella, pero ya es suficiente, la confundes. Niki aun es una niña sicológicamente, un poco inocente y terca. Te quiere. Mi problema es que… quien la quiere ¿Tobi o… Madara?

-Tsk, voy a tener que decirte lo mismo que le dije a Pain. –Hablo el Uchiha.

-Milagro, vas hablar como un hombre. –Dijo sarcástico.

-Tobi es el que está enamorado, pero como somos uno solo, sus sentimientos pasan hacia a mí y me confunden. –

-Me estas diciendo que eres bipolar. –

-Eso no lo sé. –Dijo la cara de paleta. –Si crees que yo la voy hacer daño es tas equivocado.

-¡Ha! Por favor, eres el malo de la película. –

-¿Pero que tienen en contra de mi? –Se pregunto la cara naranja. –Soy un buen chico.

-Uhm…. –

-Bueno, bueno, como ya te dije me confunde y a veces me domina Tobi. –

-Escucha una cosa. No la toques. Itachi te tiene vigilado. –

-Como sea, yo me voy. –Dijo Madara que se dirigía a irse. –Para que estés un poco tranquilo… no voy hacer nada indebido si es que ella lo pide. ¿Bien? Sayonara.

-¿Tranquilo? No hagas tonteras.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

-Sasori-danna yo encuentro que esta lista, un. –Dijo Dediara que estaba sentado en el suelo comiendo su almuerzo.

-Pues para mí no. –Respondió frio. –La encontré en mal estado y necesita mucho arreglo, tiene que brillar ya que es arte.

-Yo ve que esta reluciente, un. –

-Hiruko es donde me protegía. –

Deidara no dijo nada solo siguió alimentándose.

Pasaron unos minutos.

-Danna deberíamos irnos, un. –

-Quedemos acá. –

-¿Ah? ¿Pasar la noche aquí? –

-Hai. –

-Demo… va ser frio, un. –

-Para eso nos tenemos Deidara. –

-Sasori no danna… es un pervertido, un. –

El pelirrojo solo le regalo una leve sonrisa.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

En el rio, en la cascada, hay nos encontrábamos.

El sol aun estaba.

Había una brisa fresca que me tentaba a bañarme en ella.

Si se preguntan porque no nos fuimos directamente a la Akatsuki Cueva, quise pasear un poco.

Tobi se encontraba en el pasto mirando el paisaje.

-¿Tobi no te molestaría si me… am… me bañara? –Pregunte un poco ruborizada.

-¿Por qué molestaría a Tobi de que te bañaras? –

-No es eso…. Es que no me puedo bañar con la ropa puesta… ya sabes. –

-¿Te quieres quitar la ropa para así quedar en ropa interior para poder tirarte al agua? –

-Hai. –

-Hazlo, yo no hare nada. –Dijo Tobi sin importancia.

Acto seguido me desabroche la blusa que tenia puesta. Luego seguí a quitarme la falda la cual la dejo caer. Quede en ropa interior.

Me sumergí en el agua.

-No otra vez. –Se dijo Madara la cual se puso de pie. –Voy a tener que nadar, no puedo estar todo el día con mi "cosa" así.

Nadaba de debajo del agua con gran entusiasmo.

Se me iba el aire y salí de la superficie para respirar.

Pero me tope con una sorpresa.

-¿Tobi? –

-Tenía calor. ¡Hahahahahaha! –Me respondió muy alegre. –Aiko-chan hagamos una carrera.

-Voy a perder. –

-¿Por qué? –Me pregunto y yo solo levante una ceja. –No voy a usar ningún tipo de jutsu.

-Bueno. –

Nadamos hasta la orilla para hacer la carrera. Desde ahí corrimos hasta sumergirnos en el agua y comenzamos a nadar a toda velocidad.

Gano Tobi sin jutsus.

Había pasado como dos hora y nos estábamos vistiendo.

-Vámonos. –Me dijo Tobi.

-Aun no, quedémonos unos cinco minutos. –Le rogué mientras se sentaba en el suelo.

-Solo cinco minutos. –Luego se sentó a mi lado. –Aiko… me debes una.

-¿Qué? –Dije sin entender.

-Lo del baño. –Ese fue Uchiha.

-Nunca más hagas eso. –Le advertí mirándolo al ojo, que luego procedió a quitarse la máscara.

-Pero te gusto. –Agrego cuando se poso su cuerpo sobre el mío y lo hizo recostar en el pasto.

Poso sus manos en mi cintura y yo rodee su cuello con mis brazos. Decidimos juntar nuestros labios. De derecha a izquierda eran los movimientos. Una vez mas él aumentaba el ritmo.

Puedo sentir la leve corriente de aire que había entonces, también puedo sentir como el sol se esconde mientras que el cielo se vuelve oscuro.

Son las caricias más deliciosas que han sentido mis labios. Me olvide de todo, absolutamente de todo.

En mi cintura estaban sus manos, una de ella comenzó a deslizarse tocando mi trasero, luego la se deslizo por mi pierna y la levanto un poco. Llego a mi rodilla, con su mano subió mi falda hasta arriba para poder tocar mejor mi pierna.

Pasaba su lengua a mi boca y la mía hacia él. De repente mordía mis labios con delicadeza. Aun seguíamos con un aumentable ritmo.

La sensación de que me tocaba es muy diferente a la que he sentido antes. Para mí no son solo tocadas, para mí son caricias. Pero no sé si esas caricias provienen de Tobi.

Su mano se detuvo en mi muslo y comenzó acariciarlo mientras que aun seguíamos besándonos.

Separo sus labios al de los míos, pero comenzó a deslizar esos labios por mi mentón hasta llegar a mi cuello. Al llegar ahí emprendió a saborearme.

-Ah… ah…. –Se me escapaban unos pequeños gemidos.

Aun seguía besando mi cuello, pero algo paso.

Se detuvo.

-¿Qué pasa? –Pregunte extrañada.

-Esto no está bien. –Me dijo mientras su mirada se posaba en la mía. –No quiero hacer algo que tú no quieras.

-No te entiendo Tobi. –

-Mira… aun eres una niña y yo… ya soy un hombre. Nuestras cabezas funcionan diferentes y…. –

-¿Y…? –

-Tengo otra mentalidad. Ya sabes, los hombres quieren… eso. –

Me quede callada, solo trataba de entender aquellas palabras.

-Y antes de cometer una locura, quiero preguntarte si tú…. –Trataba de decir algo. –Se que aun no estás preparada por tu pasado y Tobi es un buen chico…

-Ve al punto, se me pierde la paciencia. –

Madara o Tobi suspiro. – ¿Lo quieres hacer conmigo?

Quede de ojos abierto al oír eso.

Ahora no se qué pensar.

Tengo la ensalada en mi cabeza, no sé si es Tobi o Madara el que me está proponiendo esto.

Vengo saliendo de una Tobiterapia y no sé qué decir.

Mi cuerpo se congela.

A lo mejor soy demasiado inocente.

Busco una respuesta en mi mente, no quiero dejarme llevar por el corazón ya que puedo cometer un error.

Solo me quedo mirando fijamente esos ojos color sangre lleno de venganza.

Cierro mis ojos para poder tener una respuesta.


¡Ja! ¡Aquí los dejo!

¿Qué le dirá Aiko? ¿Aceptara aquella propuesta subida de tono?

Yo en su lugar no lo pensaría dos veces y le daría el "¡HAI!". Lo digo enserio. Es enserio.

El próximo capi. La respuesta. Kukukukuku….

Yo soy la única que sabe que le dirá ella. XD

Matta nee.

Saludos a todos.