CAPITULO ONCE:

¨Las cadenas del presente, son aquellas que se forjaron por nuestras acciones pasadas. "

Ante la falta iluminación, acostumbrado a estar entre las penumbras, el paladín legendario parpadeó un par de veces, buscando establecer sus pupilas para adaptándolas a la falta de iluminación. Ante la viscosa y rugosa sensación de las enzimas digestoras y lubricantes del esófago de la criatura que lo había devorado, haciéndolo plantarse nuevamente como era posible que hubiera quedado en aquel predicamento. Un pensamiento que sin haberlo deseado había despertado un antiguo recuerdo que había tenido reprimido por los años, aquella vez en que el guerrero había conocido a su diosa y donde vergonzosamente, fue atrapado por una Deku baba gigante para ser devorado; algo que realmente no era muy placentero, pero la expresión de diversión de su amada había compensado cualquier suplicio, tan solo por el hecho de escuchar aquella melodiosa risa.

Regresado a la realidad al sentir el peristáltico movimiento de su receptáculo tratando de digerirlo, haciendo que su agarre comenzara a disminuir sobre la viscosa, gruesa y rígida pared, permitiendo que su cuerpo comenzara a resbalar lentamente hasta el fondo del tracto gástrico. Conociendo que era momento de terminar con la precaria situación en la que se encontraba, si realmente deseaba salir con vida del interior de la aquella criatura. El paladín Analizó su situación, apremiando que había llegado el momento indicado para liberarse de aquella mortal trampa. Afianzando con mayor fuerza su espada, la cual era su único soporte, evitando que cayera al fondo de la cavidad, donde sería desintegrado en minutos por los potentes ácidos.

- No queda mas opción –

Susurro el guerrero para sí mismo, mientras se preparaba a iniciar su arriesgada estrategia, la cual si no era cuidadoso no solo mataría al monstruo. Apretando bien su agarre sobre su empuñadura, buscó con una de sus manos en su alforja los explosivos que siempre cargaba, los cuales serían su primordial arma para destruir aquel ser. Dejando salir un largo suspiro, liberando toda la adrenalina que se comenzaba concentrar en su cuerpo, con el uso de su pedernal prendió la mecha, iniciando así su secuencia de su escape. Contando mentalmente lo segundos que tendría antes de la detonación, dejando caer la bomba por conducto, sabiendo que una vez que tuviera contacto con las potentes químicos, iniciaría una reacción explosiva, la cual sería letal.

Sintiendo como la ansiedad comenzaba a dominar su mente sacó su broquel mientras refugiaba su cuerpo detrás de este, llegando hasta la cuenta regresiva de su cabeza. Donde un terrible silencio gobernó por milésimas de segundos, cuando la pólvora y el fuego se activaron con las enzimas digestoras, creando un estridente estallido haciendo que la llamarada de fuego se expandiera por completo, cubriendo todo el tracto y sus conductos. Ante las acciones de su presa, la gigantesca planta carnívora ante la implosión en su interior comenzó a expandirse hasta su máxima expresión antes de que sus capas se vieran afectada por el infernal calor, rompiéndola y permitiendo que ante el contacto del oxígeno, la poderosa llamas se avivaran cubriendo por completo al vegetal ente aniquilando.

Sintiendo como el abrazador calor lo rodeaba, aguantando la respiración para evitar ingerir el tóxico humo así como proteger sus órganos internos. Soportando el ardor del metal del escudo, haciendo acopio de todo su valor y fuerza, resistiendo las fuertes llamaradas, atravesó el boquete que había provocado con sus acciones, permitiéndole escapar de aquella letal situación. Resintiendo su hombro el impactó del suelo, apreciando como las brazas comenzaban a consumir su túnica, rodó su cuerpo por el suelo, apagando las llamas que lo cubrían, expresando en su mente nuevamente la razón por la cual odiaba aquellas plantas carnívoras, las cuales desde el inicio de los tiempos, habían sido uno de los seres que mas detestaba.

Tras haber detenido por completo la combustión sobre sus ropajes, hastiado dejo salir largo suspiro apreciando como sus pulmones se llenaban de aire fresco. Después de haber guardado su escudo, con desgano y molestia notó el desgaste de su túnica así como los residuos de aquel viscoso líquido que ahora lo cubría, hastiándolo al intento retirar el exceso de la pegajosa sustancia de su cuerpo. Tras sus fallidas acciones, Resignado lentamente el guerrero observó sus alrededores, apreciando como aquel ser lo había transportado hasta el otro lado de la neblina acercándolo hasta la entra del santuario, donde esperaba encontrar al espíritu de la luz en su fuente.

Ante el lúgubre cambio del siempre tranquilo y placentero lugar, el caballero caminaba con precaución usando sus sentidos para identificar la presencia de algún enemigo, sintiendo como la magia del fragmento que poseía, cubrían lentamente su cuerpo cancelando aquellas emociones de duda y temor que crecían en su interior. Las oscuras sombras cubrían el calmado recinto, hundiendolo en la completa penumbra. Azorado el elegido por las diosas contemplaba con angustia como las cristalina fontana se había secado por completo, presagio que solo describía el terrible poder que había azotado contra el espíritu regente. Temiendo por la seguridad del guardián de la luz de la foresta, cauteloso Link continuaba explorando sus alrededor cuando un fuerte bramido resonó deteniendo por completo sus pasos.

Imponiendo su figura contra el protegido por las diosas sobre un roca se encontraba un animal de oscuro y tupido pelaje, su largo tamaño asemejaba el de un oso pardo, mas sus patas eran similares a las de un tejón. Bufando por sus ollares como un bovino, el ente rascó con una de sus garras el suelo, al tiempo sacudía su cráneo mostrando sus largas, amplias y puntiaguda cornamenta, mientras agitaba su larga cola de zorro. Ante la temible imagen de aquella desconocida bestia, lentamente el paladín desenvainó su espada, acción que no paso desapercibida por la fiera, quien clavo sus amatistas pupilas sobre el guerrero. Y antes de que este pudiera hacer algún movimiento, el colosal animal saltó de su pedestal, decidido a embestir y atravesar con su cuerna a su enemigo.

Haciendo uso de sus reflejos, Link alcanzó a esquivar la acometida del colosal ente, el cual sin perder su agilidad y velocidad saltó contra los troncos de unos arboles, modificando su carrera y regresando su agresión. Ante la impulsiva y dinámica acción de su contrario, tratando de protegerse del inminente impactó, el caballero impuso su broquel afianzando su peso, más la colosal fuerza del ente fue superior a la de la resistencia del guerrero. El cual aturdido golpeó el suelo, tras haber sido arrojado por el poder de aquella acometida. Ante la indefensa posé, sin perder tiempo, la bestia arremetió contra su víctima, tratando de aplastarlo y desgarrarlo con el filo de sus zarpas.

Adolorido, pero sabiendo que no tenía tiempo que perder, el paladín giró su cuerpo, esquivando las afilados uñas, los cuales lo perseguían con absoluta vehemencia. Ante la despedrada situación que se encontraba, en un movimiento de defensa, blandió su espada, haciendo que aquella criatura cesara su persecución, encabritándose en sus patas traseras dejando salir un fuerte bufido. Aprovechando la ventana de oportunidad que se le había concedido, el caballero se incorporó estrepitosamente, volviendo a resguardarse bajo su broquel, encarando nuevamente aquel misterioso ser.


*** En las afueras de la aldea ***


Guiada por aquella necesidad, pero sobre todo por el instinto que la dominaba, sin prever en los peligros que pudiera encontrara en su camino, la princesa se abría paso lentamente por el camino de la foresta, sin notar como ante su presencia las oscuras criaturas que dominaban los alrededores se escondía del resplandor que la cubría. La mente de la mente de la doncella se hallaba cubierta por la imagen de su protector y el espíritu de la luz, razón por la cual continuaba por su senda absorta de lo que sucedía sus alrededores, sin saber que su presencia había sido avistada por la joven campesina, que había llenado su corazón de odio contra su persona.

Sintiendo como la ansiedad y la angustia crecían en su interior, avanzaba con presura la aristócrata hasta llegar al punto que se hallaba sumergido en la protección de aquella tóxica neblina. Indecisa la princesa temió continuar con su travesía , sin saber que al crecer aquellas dudas dentro de su ser, la protectora aura que la rodeaba disminuía su intensidad, permitiendo que los oscuros seres que habitan en las penumbras comenzaran a rodearla, deseos de robar aquella pura alma.

Dudadita ante la calima, pero sintiendo como su corazón se aceleraba y en su interior gritaba con cada latido aquella voz que la impulsaba a continuar. Dio un paso al frente, más un terrible grito cubrió el ambiente, el cual llenó su alma de ansiedad y preocupación al reconocer la voz de su guardián.

- ¡Link! –

Fue el nombre que pronunciaron sus labios llenado su alma de ansiedad, sin poder reprimir aquel sentimiento de necesidad, apresada por el temor y la desesperación, haciendo a un lado todas sus dudas. Determinada a cruzar sin esperar un momento más comenzó su carrera, atravesando por completo la letal bruma.


*** En la Fuente Sagrada ***


Estridentes rechinidos cubrían con su eco el recinto al contacto de las filosas uñas de sobre el broquel del héroe elegido, ante sus inútiles acciones furioso gruñó el extraño animal mientras con sus potentes zarparas trataba de tirar al paladín, quien solo podía defenderse con su escudo y espada, esquivando cada uno de los potentes ataques. Sintiendo como poco a poco estaba siendo acorralado, haciendo un movimiento osado el paladín cometió contra la criatura hiriendo una de sus patas, la cual encolerizada abrió sus fauces y mientras dejaba salir un gutural bramido, acometió al guerrero impactándolo con una de sus astas.

Ante la terrible sensación de ser atravesado por la punta de aquel filoso cuerno, sin poder evitar vocalizar el dolor, el paladín haciendo acopio de sus fuerzas calvó la afilada hoja de su espada contra el cuello de la criatura, haciéndola sacudir su articulación y aventándolo. Nublado por el dolor, Link en acto reflejo llevó una de sus manos hasta su cintura, donde la afilada cornamenta lo había desgarrado. Sintiendo como el metálico sabor llenaba sus labios, a pesar del terrible dolor que lo embargaba, Tratando de controlar su respiración, mientras apretaba con su mano la empuñadura de su acero, se incorporó lentamente, mientras sentía como sus dígitos de empapaban de su cálido líquido vital.

Encrespados y heridos, amatistas y zafiros iris se observaban determinados en destruir a su contrario y poner fin aquella batalla, Sabiendo que solo tendría una oportunidad para destruir aquel ser, el caballero libero la presión de su agarre en su herida, haciendo que aumentara la afluencia de su sangrado, mientras se preparaba para acometer contra aquel monstruo. Respondiendo ante la presencia del guerrero, el colosal animal se incorporó sobre sus patas traseras, mientras daba un fuerte rugido imponiendo toda su fuerza y presencia. Sabiendo que no había otra forma de llevar acabo su estrategia, el caballero inicio su ataque, ante la apresurada carrera del Hyliano, el oscuro ser aun parado sobre sus extremidades traseras, alzó una de sus garras y la bajo en un poderoso arco contra el héroe. Quien usando su ligereza y flexibilidad deslizó su cuerpo contra el arenoso suelo, mientras la garra de la criatura pasaba sobre su cabeza, para después levantarse mientras lanzaba un potente estocada contra el pecho del animal.

Ante el terrible clavario de ser empalado por la espada sagrada, en un último esfuerzo por protegerse, el terrible monstruo sacudió su cuerpo, liberándose del yugo del acero que lo atravesaba. Golpeando con su fuerte cola el costado del paladín, derribándolo una vez más. Cansado y sintiendo como su energía comenzaba amenguar, Link trató de volver a levantarse cuando para su sorpresa y temor, observó como la figura de su protegida aparecía atrás de aquella oscura criatura que continuaba rugiendo encolerizada por su lesión.

Sintiendo la presencia de la nueva intrusa en su territorio, iracundo y cegado por el dolor, el extraño animal arremetió contra la doncella, quien se había quedado por un instante petrificada ante la presencia de aquel descomunal ser.

- ¡ZELDA! -

Ignorando el ardor y el suplicio que causaba mover su cuerpo en aquel momento, sin poder pensar racionalmente, siguiendo su instinto puro, Link arremetió contra la criatura. Mas a pesar de su desesperado acto, el guerrero solo podía ver con desesperación como aquella bestia, baja una de sus zarpas contra su protegida, quien había permanecido inmóvil todo ese tiempo. pero antes de que aquella afilas garras pudieran hacer contacto con la dama, un brillante resplandor cubrió por completo a la reencarnación de la diosa blanca, la cual había cambiado por completo su semblante.

Dominando por la poderosa aura de la joven, la encolerizada bestia cesó su ataque mientras baja su agresividad y se acercaba lentamente hasta la doncella. Dejando salir suave gruñidos, el colosal ser acercó su cerrado hocico hasta la extendida palma de la dama. La cual al hacer contacto con el pelaje, creo un fuerte luminiscencia. Guidada por la misma voz de la mujer que había visto minutos antes en su habitación, la princesa tomó entre sus manos sin temor el rostro de la criatura mientras lo miraba con condescendencia y sabiduría.

- No tienes que sufrir más, abandona aquella oscuridad que te ha transformado -

Ante el llamado de la deidad, pudiendo en aquel momento combatir contra el terrible maleficio que había sido puesto en él, el animal dejo salir un fuerte rugido, desapareciendo de su cuerpo aquella oscura y sucia capa, transformándose y retomando su forma original. Al ser purificado nuevamente, creando con su metamorfosis un reflejo de luz que empezó a extenderse, liberando también sus alrededores haciendo que la seca fuente comenzara nuevamente a llenarse de cristalino líquido.

Impactado, pero sobre todo agradecido Link solo podía observar como una vez más la princesa utilizaba el poder de su amada diosa, para liberar aquel ente de su maldición, regresando al espíritu de la luz a su forma original, haciendo que su corazón se llenara de remordimiento al pensar que el hace pocos instantes estaba dispuesto a aniquilar aquel monstruo, sin saber el terrible dañó que hubieran tenido sus acciones y las temibles consecuencias que acarraría.

Bajo la luminiscencia y rodeada por el poder divino que previa su propia alma, el caballero solo podía continuar mirando azorado aquel reflejo que llenaba sus pupilas, pues frente a él estaba la imagen de su protegida, la cual resplandecía no solo por el divina fuerza de la diosa blanca, sino que parte de su energía vital se entrelazaba con aquella magia, algo que nunca antes había presenciado en las otras reencarnaciones, un evento único que solo había visto anteriormente, y fue en aquel fatídico día. Sintiendo como la ansiedad y la preocupación comenzaban a inundar su ser, el guerrero se acercó hasta la dama con la intención de detener sus acciones, más para su sorpresa la princesa posó sus opalinas iris sobre él, mientras le daba un delicada sonrisa. El tiempo parecía detenerse, mientras aquellas miradas se cruzaban, creando dentro de ambos extraños sentimientos, algunos nuevos y otros olvidados, pero que sin saber para el héroe y la princesa continuaban reparando cada una de las fibras de aquel lazó que había sido destrozado por las deidades.

Libre la maldición que lo había atrapado el espíritu de Latoan, abrió su largo hocico, moviendo su elegante cabeza. Percibiendo el cambio que estaba ocurriendo en el héroe legendario con la nueva elegida. Odiándose a si mismo por sus siguientes acciones, más sabiendo que eran imperativas ya que no deseaba volver a ver al guerrero sufrir o ser castigado nuevamente, se acercó hasta el paladín mientras le daba un seria y sobria mirada.

- Link, os agradezco por vuestras acciones, más tu trabajo no ha terminado… La entrada al interior del santuario ha sido abierta, donde la guardiana espera vuestra visita –

- Entiendo, iremos de inmediato –

- No… Este encuentro es fue destinado solo para ti, la elegida esperara bajo mi custodia, vuestro regreso. -

Confundido el paladín contemplaba las palabras de aquel guardián, pero sabia que no podía reusarse, ya el espíritu de la luz era el único que podía permitir el paso al interior del templo y desobedecer sus ordenes, sería contemplado como una objeción contra la voluntad de las tres diosas. Resignado el caballero solo movió su cabeza en forma de aceptación, listo para continuar con su camino.

- ¡Espera, Link! – expresó ansiosa la aristócrata acercándose hasta su protector, ignorando la severa mirada del ente de la luz, notando por primera vez el estado del héroe, apreciando el desgate de su túnica, las heridas que había sufrido en especial aquella que aun continuaba empanado su sayo. Conmocionada y preocupada aproximó su mano sobre la delicada y profunda herida, pero antes de que sus dígitos pudieran hacer contacto con el manchado material, el guerrero tomo entre sus manos la muñeca de la dama deteniéndola.

- Estaré bien -

Acongojada y confundida por las emociones que se arremolinaban en su interior, Zelda solo podía contemplar aquel tranquilo semblante cuestionándose cómo era posible que a pesar de todo el dolor y daño físico que había recibido, el paladín podía seguir erguido y entero como si no hubiera percibido herida alguna. Ante la insistente expresión de la doncella, Link llevó su mano hasta su labios besándola, mientras hacia un leve reverencia, conteniendo en su interior el ardo que producía cada uno de sus movimientos, sabiendo lo imperativo que era mantener aquella mascara de fortaleza. Consiente de la furtiva expresión de espíritu de la fuente, el caballero se apartó de la princesa sin decir ninguna palabra alejándose lentamente, para internarse en la profundidad de la fontana donde se encontraba la entrada del templo.

- No debe preocuparse alteza, el guerrero cumplirá con su trabajo como siempre lo ha hecho, no debe dudar de ello – expresó con seriedad y el ente guardián de la fontana.

- Pero ha sido herido, ¿no debería recibir atención medica antes de continuar? – cuestiono intranquila la princesa, preocupada por la salud del héroe la cual, había estado en peligro hace unos días por culpa de la toxina de aquellos reptiles.

- Link es indispensable para las diosas, ellas se aseguraran de mantenerlo a salvo… Aunque a veces parezca lo opuesto, pues las tres divinidades jamás permitirán que este no cumpla con su destino, sin importar si este, de acuerdo o no con el, algo que ya ha sucedido en el pasado. -

- ¿En el pasado?, ¿qué quieres decir con eso, acaso ya han intervenido antes? -

Cuestionó completamente sorprendida la doncella, sin poder imaginar en su mente como es que las diosas podrían intervenir en la vida del paladín, el cual estaba sujeto por completo su voluntad. Sabiendo que había tocado un tema delicado y que ganaría probablemente el odio del héroe, pero sabiendo que era imperativo comunicar su historia, para evitar que esta volviera a repetirse, el espíritu de la fuente volteó su cuerpo adentrándose en las cristalinas aguas, dejando que los haz de luminiscencia de su aura se mezclara con el liquido creando un estallido de reflejos.

- Al inicio de todos los tiempos, cuando la deidad blanca para poder luchar contra la oscuridad escogió a un campeón, nunca pensó en las consecuencias de sus acciones, entrelazando el alma de aquel guerrero con la suya uniéndolos en un extraño y puro sentimiento el cual no fue apreciado por las tres Diosas creadoras, quienes se opusieron desde un inicio a aquella relación, la cual solo veían como terrible tragedia… Mas lo que nunca se imaginaron fue que el amor de Hylia por su caballero fue superior a todo lo que contemplaron sacrificando su propia inmortalidad por proteger al hombre que amaba. Acción que no paso desapercibida para las tres divinidades, pero su a pesar de su ofrenda el poder que selló aquel ser, amenguaría con el tiempo ya que se había llevado consigo un fragmento de la trifuerza... Previendo esto impidieron al paladín su deseo, atrapándolo en castigo por su descuido en la obligación que originalmente era para Hylia, más para volver a derrotar aquel ser, se necesitaba de la energía de la ella, por ello dispusieron el reencarnar el alma de la diosa y sus habilidades cada vez que el sello se debilitara. -

Ante las imponente narración, al aristócrata solo podía permanecer en silencio contemplativa, no pudiendo de retirar en su mente la idea del egoísmo y la frialdad de las creadoras para con el paladín y la diosa blanca. El haberles negado la oportunidad de una vida juntos, de esperanza, de amor, algo que ella tanto deseaba, que anhelaba y esperaba poder algún día vivir, ya que sabía que de acuerdo al estilo de vida que tenía y las reglas que le habían sido impuestas por su rango, era casi imposible que pudiera conocer aquellos maravillosos sentimientos que solo eran descritos en libros y novelas.

- La diosas tenían la razón, pero por ser misericordiosas cometieron el primer y único error el cual no solo lleno de dolor al héroe, sino también estuvo a punto de destruir sus planes. Princesa Zelda usted es la cuarta reencarnación de la diosa, de la cual solo ha heredado sus poderes y no el valor completo de su alma y recuerdos… Esto fue destinado para evitar que la tragedia que sucedió con la primera fuera evitada, ya que aquella doncella obtuvo el trágico final que las divinidades había previsto. -

- No entiendo, ¿qué quieres decir con trágico final? -

- Abrumado por la perdida, el caballero vagó por la tierra inferior esperando la reencarnación de su diosa, y fue en ese momento que conoció a la primera Zelda, una joven que vivía en la porción llamada Altárea, la cual al recibir el llamado de las diosas se embrocó en la misión con la ayuda del héroe para restaurar el poder sagrado y eliminar por completo aquel ente de maldad… Aunque incompleta su victoria, pues el poder sagrado no pudo ser restaurado, Link permaneció a lado de aquella dama, quien había recuperado parte de sus memorias pasadas, intentado tener aquella vida que jamás pudieron gozar, algo que las mismas diosas le habían prohibido e ignoraron. Más el destino es un arma cruel, pues con el paso del tiempo los Hylianos comenzaron a resentir al guerrero por su condición y siendo ahora un ente mortal, la joven se vio envenenada por aquellas ideas al enterarse que existía una forma de retirar su inmortalidad, haciéndolo cuestiona su amor por ella sino lo hacía. Cansada de ser atormentada y aislada por su similares lo cual comenzaba afectar su relación con el cabellero y con su propia familia, llenandola de desdicha y dolor. Ante la petición de su amada, no desenado nada más que estar a su lado, Link buscó la ayuda de la única capáz de hacer aquel cambio. Ante esto, iracundas las diosas se vieron en la necesidad de apresar al paladín para evitar que este comentaría aquel acto, haciendo que su desaparición y falta de respuesta fuera tomada como rechazo para aquella chica, quien después de reclamar a las diosas por ese egoismo y ambición, no soportando el peso de del juicio de la sociedad sobre ella y ante el abandonó de su amado entregó su vida, dejando por completo a su familia en un egoísta acto, los cuales alimentaron el dolor de su perdida con ira contra Link, quien al enterarse de lo que había sucedido trató de remediarlo, más el odio de ellos solo fue mayor al notar su inmortal presencia, volviendo a ser castigado no solo por seres que el amaba, sino tambien por liberarse de su prisión y sentenciado a un mayor confinamiento, pero el daño ya había sido irreversible para ambas partes… Por ello, las diosas decidieron a no volver a cometer el mismo error, es por eso que os advierto alteza, esas emociones que peligrosamente crecen dentro de usted, debe ser olvidarlas por su propio bien -

Impactada e indignada, la doncella posó su iris contra los de espíritu Latoan quien no dejaba mostrar su seriedad. Irritada no podía entender como era posible que supuestamente aquel ser de protección la juzgaba de aquella forma, sin conocerla. Era cierto que en esos momentos ella sentía un gran cariño y afinidad por el paladín, pero no estaban relacionados de la manera en la que el ente los estaba poniendo, ella no sentía un afecto mayor por su protector, pues entendía perfectamente que este en primera instancia no estaba interesado en ella y segundo, así como al final de aquella travesía sabia que tendrían que regresar a su vida en palacio, donde sería desposada por el bienestar de su reino con un hombre de su mismo nivel social, para continuar con lo que era la tradición de velar y cuidar de su pueblo, de su reino como se lo habían instruido.

- Ahora comprendo por que la oscuridad ha podido dominarte, es tu corazón el que ha sido contaminado con el tiempo, el que no te permite apreciar la verdad y a luz. –

Fueron las últimas palabras que pronunció furiosa la dama, abandonando la fontana y retomando su camino a la aldea, deseosa de alejarse de la compañía de aquel ser, que solo había no solo insultado, amenazado, sino también por una extraña razón que ni ella misma entendía se sentía lastimada.


*** En la Aldea de Ordon ***


Brillantes espectros de luz entraban los ventanales bajo la protección de astro rey, el pueblo se reunían en la entrada su pequeña villa, contemplando el reflejo de los haz de luz sobre las armaduras de los caballeros reales.

Disfrutando de aquel desplante de autoridad y poder Ilia no podía evitar sentir como la satisfacción crecía dentro de su interior ante la presencia de aquellos hombres, quienes había ingresado al pueblo. Al frente de la unidad se hallaba un serio hombre quien con autoritaria voz había pedido a todos lo aldeanos a reunirse al centro de la localidad para hablar con ellos. Conmocionados los habitantes llegaban hasta el punto de reunión, conversando entre ellos, llenado de murmullos el ambiente, mientras aquellas figuras que estaban sobre sus cabalgaduras los rodeaban.

Guiados por sus jinetes los caballos golpeaban el suelo con sus cascos, mientras bufaban inquietos. Armándose de valor el mayor se adelanto al frente de su gente dirigiéndose hasta al sobrio líder, quien con sus oscuras pupilas observaba con detenimiento a los habitantes.

- No deseando ser irrespetuosos, me gustaría mi buen señor, saber qué los trae hasta nuestro humilde y pequeño pueblo. -

- Hemos venido en nombre de su majestad el príncipe Zander y actual regente del reino, solicitando contar y ver cada una de las doncellas –

- ¿Doncellas?, me temo mi señor que nosotros no somos mas que un pueblo agricultor y ganadero, así como todas nuestras mujeres y jóvenes no están a las altura del gusto de su alteza.

Replicó confundido y angustiado el Alcalde, comprendiendo realmente la razón por la cual aquello hombres había invadido su hogar, esperando poder cumplir su palabra con el héroe y proteger a la princesa. Pero sus palabras parecían no haber sido bien tomadas por aquel hombre que golpeo los flancos de su cabalgadura haciendo que su alzan avanzara sobre él, empujándolo contra el suelo imponiendo su fuerza y autoridad.

- Esta renegando la orden de su majestad, todo aquel impida nuestro trabajo será castigado por traición con la pena máxima… Acaso desea perder su vida – expresó enérgico el militar, dando la orden con un ademan a dos subalternos de su unidad a desmontar y aprisionarlo.

Temiendo por la vida de su padre, guiada por el miedo, el odio y resentimiento, Ilia empujó a las personas que estaban frente a ella, abriéndose paso entre ellos para acceder a su padre al ver que este sería castigado injustamente, al tiempo que alzaba su voz gritando que ella sabia donde se hallaba la mujer que estaban buscando.

Ante las palabras de la chica, el equipo militar paró sus acciones, mientras notaban como la joven campesina corría hacía su padre arrodillándose a su lado, mientras dirigía su mirada al hacía el líder del escuadrón, mientras suplicaba que dejaran en paz a su padre y que a cambio les diría donde estaba la mujer que ellos querían. Intrigado por la actitud de la chiquilla, el hombre se levantó sobre sus estribos de su montura observando con detenimiento la imagen que estaba frente a él, asumiendo que aquella niña, era la hija del representante del pueblo.

- ¿Y se puede saber a quien estamos buscando según tu? – cuestionó con burla el militar.

- A la princesa Zelda -

Impactado por la respuesta de aquella aldeana, sin perder tiempo el dirigente movió su cabalgadura tomando a la joven de la cabellera alzándola hasta su rostro, mientras que su subordinados detenían al asustado y molesto padre, quien se había levantado ante los gritos de dolor de su hija al ser tratada de aquella cruel manera. Aturdida por el agresivo trato contra su persona, tratando de liberarse Ilia, intento quitar las manos que apresaban sus cabellos más por más que batallaba solo conseguía cortar sus dígitos con el filo de la protectora armadura de metal, haciendo que aquellas carmesí gotas mancharan parte de su ropas y rostro. Enojado pero intrigado, el militar volvió ordenar a la joven a repetir sus palabras mientras la sacudía de manera agresiva, intentado obtener por la fuerza aquella respuesta.


*** En el templo del Bosque ***


Cansado y agotado Link avanzaba hasta el centro del antiguo y deteriorado castillo, el cual había sido cubierto por los años, por las plantas, y arboles, volviéndolo solo un vestigio de aquella antigua fortaleza. En salón central, sentada sobre el techo de lo que parecía ser un antiguo palanquín dorado se hallaba la figura de la protectora del bosque, quien al ver las condición de su amigo, se levantó estrepitosamente corriendo a su encuentro.

- Link, por las Diosas que te ha sucedido, no puedo dejarte un par de días por que acaban en estas condiciones – amonestó preocupada Saria, deteniendo al paladín, mientras lo ayudaba a tomar asiento sobre el borde de unas rocas las cuales en tiempos antiguos habían sido un tipo de borde o escalera.

- Vamos Saria, me has visto en peores condiciones, es solo una herida superficial – manifestó el héroe, con picardía tratando de ocultar el dolor que le causaba aquel movimiento.

- Un idiota eso es lo que eres, un irresponsable idiota… Sabes bien que aunque el poder que te mantiene con vida, acelera tu metabolismo así como tu regeneración, no es algo que puedes tomar a la ligera y menos con heridas como esta. ¿Qué fue?-

-La punta de la cornamenta de Latoan cuando estaba posesionado -

Ante la respuesta del caballero, la sabia contemplo con seriedad la herida, pues anqué su amigo no quisiera admitirlo, las laceraciones causadas por el poder de la oscuridad creaban terribles repercusiones sobre el guerrero. No deseando perder tiempo, sabiendo que en ese momento era algo que no tenían coloco sus manos sobre la lesión, enfocando su energía y magia sobre ella, purificándola y curándola.

- Latoan fue corrompido por la voluntad de las personas, eso permitió que la oscuridad pudiera dominarlo, más temo que esto se repita con los demás espíritus de la luz… Por otro lado Link, la fuente de la oscuridad proviene del castillo. El hermano de Zelda, el príncipe ha cerrado un pacto con un demonio, algo que nunca antes habíamos visto… Farone es quien me ha informado de esto. Por ello es imperativo que viajes allá y lo veas en el santuario que esta cerca del antiguo templo del tiempo y despiertes los poderes de la espada sagrada. -

- Entiendo, ¿pero qué pasara con Zelda? -

- ¿La princesa?, vaya así que ahora la llamas por su nombre, gran cambio. Ella debe acompañarte pues Farone necesita verla para entregarle algo -

Agradecido por las acciones de su amiga y comprendiendo su nueva misión, el paladín se incorporo, apreciando como la magia de la sabia había restaurado casi por completo su salud, y cerrado aquella herida. Más sin poder evitarlo, el caballero se arrodillo abrazando a la sabia, mientras devolvía con su gesto sus atenciones, pidiéndole al mismo tiempo el cuidarse, mas en aquellos precarios momentos donde el ente de la oscuridad comenzaba a hacer uso de sus esbirros.

Tras haberse despedido de su más antigua amiga, el caballero llegó hasta la fuente mas para su absoluta sorpresa y terror solo se encontró con la presencia de Latoan, quien apenadamente le informó de su discusión con la chica. Enojado pero sabiendo que no ganaría nada si discutía contra el guardián de la fontana, haciendo aun lado sus emociones retomo su camino hacia la aldea, esperando poder alcanzar a la princesa a tiempo. Al notar y sentir como la marca y el fragmento del que le habían sido otorgados se activaban, creando un terrible ardor en dorso de su mano, el cual solo llenaba su corazón de temor.


*** En la Aldea de Ordon ***


Ante la falta de la cooperación de la joven, el hombre aventó a ala chica contra el suelo, mientras bajaba de su alzan, listo a utilizar métodos mas agresivos para obtener su respuesta, pero antes de que pudiera tocar a la sollozante moza, una piedra impactó contra su armadura haciéndolo voltear encolerizado. Donde pequeños niños del pueblo se habían atrevido arrojarla en defensa de su amiga, ante la agresión de su comandante, el resto de los solados bajaron de sus monturas ya presaron a los infantes, haciendo que las despertadas madres trataran de detenerlos. Ante la insubordinación de aquella gente, el hombre libero su látigo y azotó la cuerda de piel contra el suelo haciéndola crear un fuerte tronido, el cual detuvo por completo a los habitantes.

- Si no quiere que destruyamos sus hogares y castiguemos a sus niños… Me dirán en este momento donde esta su Alteza -

Atemorizados y confundidos, los aldeanos habana entre ellos, mientras suplicaban a los militares por su piedad. Ignorando las palabras del resto de los pueblerinos, el Líder de escuadrón se acercó a Ilia, quien sujetándola nuevamente de su cabellera y levantándola agresivamente, cuestionándole una vez más donde estaba la princesa del reino. Indefensa y sin saber que hacer, la chica solo sollozaba mientras se disculpaba continuamente pidiendo la ayuda de su padre, quien seguía apresado por uno de los militares, evitando que este pudiera defenderla. Ante la falta de cooperación de la chica, el hombre acercó su arma al rostro de la joven mientras la amenazaba con el inmenso dolor y sufrimiento que tendría si no hacía caso a su petición, la cual hundida en su temor solo balbuceaba incoherencia.

Harto, soltó a la chica volteando su cuerpo y apartándose unos cuantos pasos, para volverse inmediatamente alzando látigo sobre su cabeza liberándolo contra la campesina. El sonido del cuerpo impactando contra la piel resonó en la aldea, más los habitantes se encontraban enmudecidos, ya que al frente protegiendo a la joven están la figura de la princesa del reino, quien había apresado azote con sus manos al hacer impacto en su antebrazo. Azorada Ilia solo podía observar como la mujer que ella había odiado, la defendió en aquel instante, incluso recibiendo aquella terrible laceración en su lugar. Mientras que absorto, el militar liberó el agarre de su arma para arrodillarse ante su soberana, haciendo que el resto de su unidad

- Dejaran a esta gente en paz, no me importa cuales sean las ordenes de mi hermano, no volverán a levantar sus armas en contra de ningún inocente. -

- Tenemos estrictas instrucciones de llevarla de regreso al castillo, todo aquel que lo impida será castigado con la pena máxima -

Replicó el comandante mientras se levantaba y se acercaba a la aristócrata, con paso lentos y tranquilos, notando su furiosa mirada sobre él.

- Entiendo, en ese caso no necesitan seguir aterrorizando a esta aldea, iré con ustedes –

Fueron las palabras de la elegida por las diosas, sabiendo que en aquel momento su cooperación y sacrificio serían la salvación de aquel pueblo.

Sin decir más y aliviados ante la cooperación de la doncella, el grupo de militares montó sus corceles, mientras la doncella era subida a uno de ellos, siendo sujetada y tratada como un prisionero más. Mientras en su mente solo podía suplicar a las deidades, por protección, ya que temía el destino que le esperaba su regresaba a manos de su fraterno, así como temía por la seguridad y la salud de su protector.

- Por favor diosas protéjanme, Link te necesito… -

Fueron las inaudibles palabras que pronunciaron los labios de reencarnación de la diosa blanca al ser transportada de aquella manera, bajo la custodia de los militares en profundo camino de la foresta.

Notas de autor: Hola a todos primero que nada quiero disculparme por el atraso de publicar este cápitulo, pero me han pasado algunas situaciones personlaes un poco complicadas que me dejaron sin tiempo y capacidad para escribir en la semana, pero ya han sido resuletas poco a poco. Así como en mi país se esta celebrando en estas fechas las fiestas nacionales, donde he pasado tiempo con mi familia y me ha impedido por completo enfocarme a escribir.

Mas aun así ya sin más retardos he aquí el capítulo once este esta maravillosa novela, que espero que lo disfruten tanto como yo lo estoy haciendo al escribirlo, asi como agardesco a todos sus hermosos y maravillosos comentarios y su apoyo, el cual ha ido importante para mi, son los que me ha impulsado en esos mometos de duda a enfocarme a continuar transcirbiendo este escrito.

Por eso Muchas, Muchas Gracias por su apoyo y espero seguir leyendo sus opiniones.

Sin más que decir nos vemos hasta la próxima semana, y lamento mucho el restraso...