Amistad con beneficios
Ya todas saben que los personajes no son míos, son de S.M. Aunque yo quiero a Edward en mi cama aunque sea una noche o a cualquiera de los hombres Cullen… en verdad no me hago problema.
La historia si es toda de mi creación.
Capitulo 11
Bella pov
-Alice, ¿estas segura que esto va a funcionar?- pregunte temerosa mientras me temblaban las manos por la fuerza con la que estaba sujeta a la escalera frente al balcón del dormitorio del segundo piso de la casa de Edward.
-Claro que si, ahora mueve tu culo y avanza mas rápido que estoy por caerme- me gruño.
-Porque no mejor tocamos el timbre y entramos por la puerta principal.
- Bella, eso mataría todo el efecto sorpresa- me respondió.
-Creí que me dijiste que esto había que resolverlo de forma madura-continúe quejándome.
- huy… ya cállate y avanza que me caigo.
Termine de subir la escalera y logre, no sin antes darme un golpe en la rodilla, llegar al balcón.
- Ahu… eso me va a dejar una marca para mañana- me queje.
-Es por tu falta de practica- dijo Alice a la vez que llegaba y saltaba con la elegancia de un gato.
-Parece que tu si tienes practica.
- Tu sabes, Jaspe igual tiene su dormitorio en un segundo piso.
-¿Y no tienes la llave?- pregunte curiosa.
-Si, pero en ocasiones es mejor dejar de ser tan tradicional- dijo a la vez que se encogía de hombros, como quitándole importancia al asunto.
-En verdad estas loca… ¿ahora que?- pregunte.
- Ahora abre esa ventana y dile a Edward que fuiste una entupida que se dejo llevar por los celos.
- Gracias por lo de entupida- dije en un falso tono de ofendida. En el fondo sabia que decía la verdad
-Bueno tu me entiendes… ahora apúrate.
Me acerque a la ventana y la empuje un poco, se abrió con total facilidad, tal como dijo Tanya, y me colé a la casa de Edward, camine por el pasillo que me llevaba a su dormitorio y lo encontré tirado, y dormido, sobre su cama. Su cara estaba mas oscurecida, por una barba de tres días que tenia, no se le veía mal, a el nada le quedaba mal; tambien se notaba que había estado alimentandoce mal y durmiendo poco ya que tenia oscuras ojeras alrededor de sus ojos.
Tanya había venido hace una hora y me dijo que dejaría la ventana sin seguro y a Edward acostado, para que tuviera la mente un poco mas despejada al momento de conversar.
Al mirarlo ahí en la cama se veía tan lindo, a pesar de su evidente estado depresivo, que no me aguante pasar mi mano por su cabello tratando, inútilmente de alisarlo un poco. Edward suspiro y dijo
-No te vallas Bella, no me dejes- Lo que hizo que mi corazón diera un vuelco de alegría y de arrepentimiento en mi pecho. Salí de la habitación y fui a la cocina a preparar un café, sabia que lo necesitaríamos. Me estaba sirviendo una taza, cuando tuve la sensación de que alguien estaba atrás de mi.
Edward pov
Ya había perdido la cuenta de los mensajes que había enviado a Bella, así que, por ahora, me había dado por vencido con ella, si lo que quería era que le rogara ya lo había echo, ahora, aunque me costara, tendría que darle el espacio que ella quería.
En algún momento de la tarde llego Tanya a hacerme compañía, pero mi estado de animo no me dejaba continuar con mi vida como si nada hubiera pasado.
- ¿Porque no te acuestas y duermes un rato galán?- me dijo a la vez que acariciaba mi cabello como si fuera un niño chico- Una ducha y una buena siesta es lo que te hace falta para sentirte mejor.
- Lo único que yo necesito es que Bella me escuche un momento- le dije.
- Tranquilo… se que todo se solucionara, ten confianza.
- ¿Desde cuando te dedicas a la adivinación?- le dije- Esto no es azar, tu no la conoces como es, ella me dejo y no va a volver conmigo solo porque yo duerma siesta- le gruñí molesto. Tanya solo me quedo mirando, luego se levanto del sofá en donde estábamos y cuando creí que se iría ofendida, por como la trate, me miro con cara de mandona y me dijo.
- Si no te vas en este momento al baño y tomas una ducha solo, llamare refuerzos y te obligare a entrar en la ducha para bañarte como a un niño pequeño, y después sacare fotos para la posteridad- me amenazo haciéndome reír un poco- Ves… hasta eres bonito cuando te ríes… pero limpio y descansado te verías mejor- insistió.
A regañadientes le hice caso y me di una ducha, cuando salí del baño Tanya había dejado ropa limpia sobre mi cama y luego regreso para asegurarse de que tomara una siesta.
- Ahora si te ves mejor… Te juro que si me gustaran los hombres tu estarías dentro de los primeros lugares- dijo coquetamente- Pero sabes que eso es imposible así que no te hagas ilusiones. Solo me reí de las ocurrencias de mi amiga.
A los pocos minutos logre quedarme dormido, pero estuve soñando todo el rato con Bella, incluso me pareció sentir el aroma de su perfume.
-No te vallas Bella, no me dejes- No pude evitar pedírselo una vez mas, aunque fuera en un sueño.
El olor al café recién preparado me despertó; definitivamente Tanya era mi mejor amiga. Baje la escala pensando en que tendría que darle algún regalo a Tanya por toda su ayuda, pero la que estaba frente a la maquina de café no era Tanya, era Bella.
- ¿Bella?- dije en tono de asombro y pregunta. Ella se giro hacia mi y me miro con cara de culpable
-Hola Edward, ¿Como estas?.
-Acá… ¿y tu?- no podía decirle que bien, si en verdad había dejado de estarlo desde que lo nuestro termino. No respondió, solo movió sus hombros de arriba abajo como en señal de no saberlo.-¿Como entraste?.
-Por una ventana- me respondió- Tanya la dejo abierta para mi.
- ¿Hablaste con Tanya?.
- Si, ella me explicó todo… Y es por eso que vine a pedirte disculpas… Por todo el mal entendido que armé… y por la cachetada que te di- me dijo mirándome a los ojos, pero retorciéndose las manos por los nervios.
Por los años que la conocía sabia lo mucho que le costaba disculparse o darse cuenta de algún error.
Una parte de mi quería acortar la distancia y besar esos dulces labios que me tenían loco, pero no sabia en que había quedado todo lo nuestro… no quería volver atrás. Bella me quedo mirando y creo que los dos estábamos pensando exactamente lo mismo.
- ¿Quieres un café?- me ofreció
-Bueno, pero dámelo oscuro, necesito algo que me despierte definitivamente.
Me entrego mi tazón de café y nos ganamos en la mesa; el momento tenia un leve toque de tensión, creo que los dos estábamos pensando en como romper el hielo.
- En verdad quiero que me perdones por haber desconfiado de ti… creo que primero debí haberte preguntado y luego sacar todas las conclusiones erróneas que tenia- me dijo
-También fue culpa mía, yo debí haberte hablado de Tanya, mas que mal, ella es una mujer importante en mi vida.
-Creo que si me lo hubieses dicho antes de esa forma igual me hubiera puesto celosa.- me dijo riéndose de la situación.
- Si es verdad, pero ahora sabes que entre nosotros no a pasado nunca nada… ¿verdad?…
-Claro ella me explico de forma bastante clara que prefería a las mujeres antes que los hombres- me respondió; lo que me hizo preguntarme de que forma se lo habrá contado. Pero mejor me quede con la duda, por ahora.
El silencio volvió a estar presente, pero ya no era tan tenso, así que decidí preguntarle de frente que pasaría con nosotros.
- Bella… me preguntaba… ¿quieres volver a ser mi novia?- por un momento temí que me dijera que no, por la cara que puso, pero cuando sonrió me tranquilizo un poco
-¿En verdad quieres volver a estar conmigo?
-Eso es trampa… No acepto una pregunta como respuesta- le conteste.
Ella no me respondió pero se levanto de su silla y se acercó a mi. La expresión de su cara no me decía nada, pero llevo sus manos hasta mi cara y se acercó hasta mi para dejarme un dulce beso en los labios.
-Si quiero- respondió y de forma automática mis manos se anclaron a su cintura para acercarla mas a mi y fundirnos en otro beso… Jamás me cansaría de esto… El sentir sus labios moviéndose sobre los míos, mientras nuestras manos, por voluntad propia, iban sacando la ropa de nuestros cuerpos para dejarnos totalmente libre el camino.
Los días habían sido eternos estando separados… Ahora le demostraría todo lo que la había extrañado.
No nos importaba que estuviéramos en la cocina, o que uno de los tazones con café haya ido a parar al suelo dejando todo desparramado por el piso, nuestra necesidad de demostrarnos nuestro amor era mas grande.
- Vamos a mi dormitorio- le dije, con el poco sentido común que me quedaba. No quería que nuestra reconciliación fuera en la cocina.
Apresuradamente corrimos hasta mi dormitorio, dejando nuestra ropa tirada por todo el trayecto.
Cuando llegamos a la cama Bella se abalanzó sobre mi, mientras mis manos le recorrían la espalda con desespero.
Nuestro encuentro no estaba siendo delicado, era totalmente pasional e intenso, igual que lo que sentíamos entre nosotros… Un amor intenso, capaz de vulnerar al mas fuerte.
Mi boca se comía la de ella, sus manos jalaban mi pelo, mi lengua lamia su suave piel y sus piernas rodeaban mi cintura. Nuestras caderas se encontraban frenéticamente, y nuestros labios susurraban roncos te amo, hasta llegar juntos a la liberación… Abrazados y felices.
Es ley… Las reconciliaciones son las mejores.
Hola… Mi demora no tiene escusa, aunque si la tengo ( y es buena)… Fiestas de fin de año ( espero que lo hallan pasado muy bien) y unas seudo vacaciones de trabajo, que comienzo hoy hasta dentro de un mes, mas o menos, por lo que todos mis horarios cambian… intentare, de verdad, ser mas constante.
Lo dedico a todas las bellezas que me dejan reviews en mis fics.
Falta poquísimo para el final de este fic… Quizás un par de capítulos.
Espero sus comentario… chao, nos leemos.
Gabrielizz
