Hola hermosuras!
¿Alguien extraño esta historia? Digan Aye Sir! Bueno acá vengo con una capítulo más, espero que la espera para ustedes haya valido la pena.
Chicos y chicas quiero aclararles o más bien recordarles que este fic es demasiado fuerte, se maneja lenguaje soez y pasan escenas que pueden herir su sensibilidad. Si pertenecen a una religión o no les gusta este tipo de lemmon pues simplemente no lean, porque ya he visto mucha gente tirando arena cuando se les aclara que va a ser M y todas estas cosas.
Disfruten de la lectura y si no lo quieren hacer pues no lo hagan, pero no se amarguen. Cuando algo no me gusta yo lo dejo, así de sencillo sin hacer tanto drama.
Después del mensaje, aquí va su fic.
Ella era odiosa, egotista, cruel, venenosa y fría, pero lo que nadie sabía era que siendo de esa manera buscaba camuflar su dolor y evitar que la Juvia que fue pisoteada, lastimada y completamente dañada en el pasado resurgiera de su escondite para tener que volver a pasar por la misma serie de eventos desafortunados y totalmente horribles, por aquella tristeza y soledad que no podría volver a soportar jamás.
La niña miedosa que se esconde detrás de esa gran armadura aparentando ser fuerte, hermosa y sin tener temor sobre alguna cosa o situación ha descubierto que es tan vulnerable como una pequeña pluma al viento, sabiendo esto no quiere que nadie la lastime así que ella lo hace primero, porque no volverá a permitir que la dañen.
Aquella de cabello azul que creía que absolutamente nadie la conocía, ni mucho menos podría descubrir las sombras de su pasado, sin embargo él llegó a su vida, ese peli negro que podía leerla, identificar sus actitudes y entender la mayoría de sus actos. Él era el mayor enemigo de sus muros y Juvia era consiente que en cualquier momento haría una guerra para conquistar su tan amado territorio lleno de secretos hasta llegar a su corazón repleto de grietas, pero sólo hasta ahí lo detendría y terminaría con todo, porque ninguna persona en el mundo podía conocer aquella caja de recuerdos dolorosos a lo que llamaba su vida porque estaba segura que si eso sucedía lo perdería sin remedio y era muchísimo mejor terminar las cosas por las buenas que el Fullbuster se enterará de su pasado, de sus detestables acciones.
Pero la peli azul no era la única que guardaba secretos, él, intentado excusarse en el sexo lo único que realmente deseaba en su corazón era poder ayudarla y hacer lo que estaba en sus manos para lograr que el futuro de Juvia Loxar brillará encontrando la felicidad que tanto ella buscaba, el más oscuro secreto de Gray era que había logrado enamorarse de esa chica sin siquiera ser consiente de ello y dicen que si ese sentimiento de gusto por una persona en específico supera los cuatro meses es altamente probable que lo que se siente es amor y ya habían pasado cinco meses desde aquel día en el restaurante, pero nunca lo aceptaría ya que pensaba que para Juvia él solo era un juego y no quería verse como un completa idiota, aunque Natsu abiertamente dijera que si lo era.
— Juvia necesita salir ya, ¿Crees que para mañana puedes tener lo que Juvia te envió por correo? –La peli rosa despegó sus ojos color esmeralda de la pantalla de su computador para ver a su jefa. Sabía que el evento que estaban organizado era muy importante y en lo que había logrado conocer a Juvia ella no dejaba nada pendiente o por lo menos hasta que no veía perfección no descansaba, pero le estaba dando responsabilidades a Meredy y eso ponía muy feliz a la peli rosa.
— Claro que puedo, no te defraudaré. – Juvia sonrió y verificó la hora en su Mac, con suerte podía llegar a tiempo y darle una sorpresa a cierta persona que no abandonaba sus pensamientos ni un solo segundo, claramente necesitaba verlo. La joven sacó su maquillaje y pintó sus labios con el labial favorito de Gray, sabía que el color y el sabor le gustaba bastante a su mesero y a ella le gustaba complacerlo. Meredy ladeó su cabeza, la había observado bastante tiempo como para saber que estaba a punto de verse con Gray y eso no era posible o al menos la operación Raccoon lo prohibía.
— Juvia hoy es jueves, lo sabes ¿no? –La joven vio a Meredy como si estuviera diciendo algo bastante obvio para ella, sacó su perfume y sutilmente se lo aplicó en partes específicas de su cuerpo donde Gray lo notaría.
— Juvia lo sabe, desde Raccoon 2.0 Juvia cuida absolutamente cada detalle. El idiota amigo de Gray recibió una considerable suma de dinero para que distrajera a la periodista esa por Juvia, con suerte finalmente podrá llevarla a un motel y quitarla del camino.
— ¿Nada que lo logra?
— Es un completo inútil, pero al menos no ha revelado nada de Juvia, así que para ella mucho mejor, que sigan jugando los dos. ¿Quién iba a decir que ese peli rosado iba a ser lo suficientemente inteligente como para siempre desviarse del tema y no delatar a Gray? –La joven tomó su bolso y las llaves de su auto.
— De todos modos ten mucho cuidado, Juvia.
— Juvia será precavida, ¡Ah! y no olvides eliminar el mensaje que Juvia te envió, con lo enojada que está Lisanna porque Mira no tomó sus diseños en cuenta intentará arruinar el evento. No permitas que dañe la noche. – La peli rosada sonrió y asintió con su cabeza, era en la única que Juvia confiaba como para encomendarle su tan preciado trabajo, prácticamente se había convertido en la mano derecha de la Loxar desde que guardó el secreto de su relación con Gray, pues para la diseñadora la fidelidad era demasiado valiosa.
Meredy logró convertirse en su confidente, Juvia aunque era muy reservada en cuanto a lo que respecta de sus asuntos personales había logrado encontrar en esa chica un apoyo y una gran consejera. Claramente Meredy había logrado desesperadamente y casi con las uñas estar a su altura. La joven había cambiado a tal punto de volverse una mujer completamente diferente a la inocente niña que se dejaba humillar por Cruella de Vill.
Y eso era preocupante porque había adquirido actitudes de Juvia, le gustaba hablarle fuerte a la gente, vestir a la moda y no dejar que nadie la humillara, más bien ser ella quien se burlaba de las personas y además gritar como loca cuando nada le gustaba, pero lógicamente eso era completamente normal en un mundo de apariencias y moda, Meredy estaba logrando encajar en el universo de Juvia Loxar.
— Su limitado talento en este aspecto es notable, al ver que no pudo seguir robando tus diseños intentará hacer algo, pero juntas la detendremos y le daremos su merecido.
— Tal vez arrójala a un volcán dentro de un costal de papas. Eso haría que dejará de entrometerse en los planes de Juvia.
— Sería una buena opción, pero sabes muy bien que la atención estará puesta en ti, mañana cumples años y le vas a fascinar a los medios, déjame los detalles a mi. –Juvia asintió con su cabeza y tomó entre sus manos las USB roja y azul para enseguida guardarla en su bolso.
— Llama un taxi, no salgas sola, sabes bastante bien que es muy tarde y la ciudad es peligrosa. No olvides enviarle una foto a Juvia antes de salir de tu casa, no permitirá que la avergüences. –Juvia tomó una goma de mascar de su bolso para enseguida mascarla y deleitarse con el sabor a fresa.
— Lo haré, diviértete, Juvia.
— Ten buena noche –La joven tomó el ascensor para llegar a su auto, solo esperaba que Gray no se molestará por incumplir el trato, odiaba tener que hacer todas las cosas a escondidas, pero no podía aceptar que salía con una persona como Gray, así que finalmente tenia que recurrir a la operación Raccoon para seguir con su extraña relación.
Juvia metió su mano en los bóxers del joven mientras él se erguía, no lograba comprender porque esa chica lo encendía tanto, pero eso era lo que menos le importaba en ese momento, debía disfrutar de su sueño, de Juvia Loxar.
— Déjame explicarte el plan, sin distracciones. – Apartó la delicada mano de la joven de su cuerpo, pero Juvia no podía ocultar lo feliz que se encontraba por saber que Gray había ido detrás de ella demostrando que era importante para él.
— Juvia sabe qué quieres, solo un poco.
— Estoy enojado contigo, Juvia. No te lo permito. –Y con una seria expresión en el rostro retiró la mano de la peli azul de su amigo de nuevo que estaba empezando a celebrar por la cercanía de la peli azul.
— ¿Por qué estás enojado? –Gray se sentó en la cama cruzando los brazos, su ceja levantada no era más que una expresión de indignación.
— Hoy me restregarte a ese idiota en el restaurante, ¿No crees que es suficiente para estar enojado? –Juvia hizo un puchero inflando sus mejillas y puso las manos en su cintura.
— Sabe que Lyon puede llegar a ser tan persistente como él solo, ella necesitaba de alguien para que no sospecharán.
— Quebraste la regla número tres de la operación Raccoon, así que tienes que compensarlo de alguna manera.
— ¿Regla número tres? Hace tres minutos ni siquiera Juvia sabía que la operación existía, no es justo.
— Claro que lo sabías, pero de una vez te comunico en qué consiste la regla para que no se te ocurra volver a quebrantarla. "Para que uno de los miembros de la operación Racoon pueda salir con una persona de diferente sexo primero se debe comunicar debidamente al otro miembro, se meditara en la situación y finalmente se decidirá sobre el tema, pero claramente estar cerca de Lyon está prohibido, Juvia".
— Lyon es el compañero de trabajo de Juvia, esa regla es estúpida.
— No estabas en horas laborales cuando fuiste con Lyon al restaurante.
— Pero...— Pero nada. Arrodíllate en el piso. –La joven asintió y puso sus rodillas en el fino material de su alfombra mientras Gray se deshacía de su ropa interior y se sentaba al borde de la cama.
— Ya sabes lo que tienes que hacer por quebrantar la norma. –La joven respiró hondamente y se recogió el cabello con las manos, rápidamente lo dejó a un lado y suavemente acercó su boca a la pierna de Gray muy cerca a su zona de placer. Expectante Gray mordió su labio inferior intentando contener la satisfacción que sentía al ver a la chica de esa manera.
— Espere, Juvia tiene una idea. –Y de repente Gray quiso decirle que se detuviera y se dedicará únicamente a él, pero su curiosidad le ganó y dejó que la chica se alejará.
Después de unos tortuosos segundos para Gray mientras escuchaba como Juvia buscaba un objeto en todas las partes de la cocina, entonces se decidió a preguntarle.— ¿Qué haces?
— No sea curioso y espere pacientemente... ¡aquí está! –Volvió junto a Gray y cuando le mostró el objeto que tenía en las manos Gray levantó su ceja.
— ¿Qué planeas hacer con eso? –La joven observó la botella de osito de miel y sonrió.
— Juvia va a compensar haber roto la tercera regla de la operación Raccoon y espera que le guste. –la Loxar volvió a la posición en la que se encontraba antes de irse y lentamente dejó caer el pegajoso líquido en el miembro de Gray.
El Fullbuster emitió un ligero quejido al sentir como su cuerpo se estremecía al sentir el contacto con la miel, Juvia sonrió y no dudó en darle el primer lametazo para probar que tan funcional estaba siendo su idea.
— ¡Diablos! Se siente tan bien. –Juvia llenó sus manos de miel para luego tocar el miembro del joven y acariciarlo de arriba a abajo.
— ¿Le gusta? –Sabía que la pregunta estaba de más porque el Fullbuster no podía ocultar la satisfacción que Juvia le estaba provocando al masturbarlo.
— Sabe tan rico –Gimió inocentemente la joven para encender el morbo de Gray, nuevamente la lengua de Juvia tan profunda sobre su miembro le encantó y es que estaba aplicando mucha fuerza para poder tomar la miel y al mismo tiempo complacerlo.
— Maldición, Juvia. Qué buenas ideas tienes. –La joven puso algo de miel en la entrepierna de Gray y con una sonrisa en la boca sacó la lengua salvajemente para recorrer el camino al miembro de Gray.
— ¿Le gusta? –Juvia se aseguraría de que Gray jamás se cansará de ella y no tenía que hacer un gran esfuerzo ya que el sexo con Gray fluía de una manera increíble. Gray estaba terriblemente excitado, el estímulo visual de Juvia dandole placer únicamente a él lo estaba llevando a la gloria, sabía de antemano que la joven no tenía experiencia en ese aspecto y le encantaba que no temiera y se arriesgará a hacer cosas nuevas, como lo que estaba haciendo, era imposible para él no disfrutar de esa hermosa chica.
— Si tan solo no me hubieras hecho enojar tomaría esa miel en este mismo instante y haríamos el sesenta y nueve, pero tú te lo buscaste linda.
— Solo un poquito –imploró la joven, pero Gray mostrándole su dedo índice negó haciendo que la chica le sacara la lengua.
— Te metería la lengua moviéndola dentro de ti, además te chuparía ahí donde tanto te gusta hasta que sintieras esos espasmos explotando de placer, pero todo es tu culpa y de ese idiota de Lyon. –La joven resopló y cruzó sus brazos, pero esa forma en la que Gray le hablaba estaba logrando hacer que lo deseará y que su excitación llegará hasta las nubes.
— ¿Qué más le haría a Juvia? –La joven puso algo más de miel en sus manos para cubrir los testículos del joven y así empezar a chupar y lamer teniendo especial cuidado en las reacciones del Fullbuster.
Gray mordió su labio en reacción a las acciones de la peli azul, pensar que le haría cuando ella estaba brindándole semejante placer era un nivel de tortura y de satisfacción, una combinación entre el bien y el mal.
— Te pondría en cuatro y la metería hasta el fondo. — ¿Muy fuerte? –preguntó la joven para luego concentrarse en su reto, hacer que el Fullbuster gozará.
Después de su juego preliminar y de hacer sufrir a Gray un poco con la espera, metió el glande del joven en su boca para empezar a chupar con fogosidad.
— ¿Fuerte? Te daría por atrás y además te metería los dedos, sería una doble penetración, creo que te encantaría eso. ¿no es así? –la joven sacó su boca del miembro de Gray para enseguida sonreír.
— ¿Sabe qué le haría Juvia? –rápidamente la Loxar se sacó su blusa y su sostén para lanzárselos al rostro al joven.
— Si esa retasada de Nano se le acerca, aunque sea a preguntarte la hora Juvia lo obligaría a tomar esas patillas para luego amarrarlo de la cama y tenerlo toda la noche, así sin dejarlo descansar, una y otra vez, hasta que Juvia se canse aunque lo duda.
— Suena terrible, pero no me tientes porque puedo luego desquitarme contigo. –La joven mordió su labio inferior con descaro y enseguida tomó sus pechos para acercarlos al miembro de Gray.
— Juvia vio esto en un vídeo porno. –Y apretando fuerte la joven comenzó su movimiento de arriba a abajo, eso era completamente nuevo para el Fulbuster que nunca había estado con una chica con un busto lo suficientemente grande para hacerlo.
Se estaba perdiendo en ella y eso era muy malo porque le estaba encantando ese movimiento.
— ¡Demonios Juvia! – inconscientemente movió su cadera en un gran ritmo de sincronía con los pechos de la Loxar, la joven estaba completamente mojada, pero sabía que no sucedería y eso le causaba algo de frustración.
— Si sigues viendo porno lo tomare como una violación a la regla número tres. –La joven sonrió y dejó su movimiento con sus pechos para empezar a hacer círculos con su lengua en la glande de Gray.
— Juvia lamenta decirle que eso no lo puede saber, Juvia siempre borra su historial. –tomándola del cabello con algo de fuerza, Gray la empujó hacia él metiéndole gran parte de su falo, para luego sacarla y empezar su movimiento rítmico dentro de él.
— Entonces aplica la teoría en la práctica. –la chica puso sus manos en el lugar donde su boca no llegaba y en una serie de movimientos sincronizados sintió como el miembro de Gray crecía en su interior. El joven la empujaba al ritmo que deseaba para luego sacarla y así cumplir el ciclo corto del placer.
— Juvia...y-yo, quiero que lo bebas. –la joven se preparó para recibir el resultado de la excitación de Gray y lo sintió llegar, fue poca comparada con la primera vez que lo hizo, pero sabía que era debido a que los dos ya habían estado juntos hace a penas algunos minutos.
— Eres la mejor. –Susurró mientras dejaba caer su cuerpo en la cama y respiraba intentando que el alto ritmo cardiaco que estaba teniendo volviera a la normalidad.
La chica se sentó en el piso y sonrió, puso un poco de miel en su boca y se levantó rápidamente para subirse encima de Gray y acariciar su pecho.
— ¿Cómo estuvo Juvia?
— Cada vez más fantástica. Ven acá –el joven estiró su mano para atrapar la mejilla de la joven y ella se abalanzó hacia él para recibir el beso del peli negro.
— Esta pegajoso –Susurró Juvia con una pequeña risita en sus labios.
— Vamos a la tina y te explico con más detalle la operación Raccoon.
— ¿Va a jugar con Juvia?
— Tal vez considere hacerte un oral bajo el agua. –La joven sonrió y levantó sus manos declarándose victoriosa.
— ¡Yaaay!
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Regla no 1: Nos limitaremos a vernos los días miércoles y viernes, con flexibilidad de encontrarnos los fines de semana, además saldrás a la calle con pelucas y serás muy cuidadosa cuando salgas de tu casa, no queremos que Heartfilia nos descubra.
Regla No 2: Para que Lisanna no robe tus diseños vas a eliminar todo de tu computadora y usaras dos memorias portables, la roja la usaras todos los días y será tan pequeña que Lisanna no sabrá dónde la dejaste y la azul me la darás a mí en caso que USB roja se pierda ¿Entendido?
Regla No 3: ya expliqué esa.
Regla No 4: Nunca enamorarse del otro. –Gray miró a otro lado y asintió con su cabeza, tal vez era lo mejor, no enamorarse del otro, pero para Gray eso se estaba volviendo una tarea muy complicada.
Regla No 5: Ambos tendrán celulares nuevos que serán únicamente usados para comunicarse entre ellos, los nombres en los mensajes están prohibidos.
Regla No 6: el contenido sexual en cada uno de los encuentros será acordado, no se hará nada si el otro no lo desea.
Regla No 7: Disfrutar del sexo hasta que las fuerzas se agoten.
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Con algo de fascinación sonrió mientras escuchaba la música de la lista de reproducción que Gray le había facilitado, estaba tan ansiosa y deseosa de él, últimamente había trabajado tanto que siempre tenía que cancelar en los días permitidos de la operación Raccoon y Gray la entendía, algunas veces se arriesgaba yendo a la casa de la peli azul únicamente para acompañarla mientras Juvia trabajaba sin descanso, hacer todos los diseños de una temporada no era tarea fácil y más cuando ya los tenía listos y misteriosamente habían aparecido en la casa de modas de la competencia.
Dejó su auto en el parqueadero más cercano y apagó el motor, suponía que el restaurante ya había cerrado y que Gray estaba a punto de salir, así que sacó su celular para enviarle un mensaje, su relación aunque ellos pensaran que solo se limitaba en tener noches de placer estaba yendo mucho más allá, al punto de tener conversaciones mucho más fluidas e ir conociendo aspectos de la vida del otro.
Juvia 12:32 am: Juvia acaba de llegar a casa, el evento está prácticamente listo, el lunes tiene que salir mejor que los planes.¿Ya terminaste tu turno?
Juvia revisó su aspecto esperando estar perfecta, no sabía porque estaba nerviosa, tal vez era porque necesitaba ver a Gray y cada vez que estaba con él todo era muchísimo más especial, la vida era mejor y más sonriente.
Gray 12:33 am: Te mereces dormir veinte horas seguidas, deberías acostarte a dormir ya, yo estoy a punto de salir, estoy muy cansado.
Inmediatamente Juvia se puso feliz, no había necesidad de ir al hogar de Gray y así exponerse que alguien la viera llegar porque seguía allí en el restaurante.
Juvia 12:33 am: Cuídate, ella dormirá como una roca.
Gray 12:34 am: Tu igual, por cierto, mañana te espero en tu casa, así que si puedes salir del trabajo más temprano mucho mejor. Te tengo una sorpresa.
El corazón de Juvia dio un brinco, era la primera vez que estaba emocionada por cumplir años y nunca pensó que le emocionaría saber que alguien aparte de sus empleados que tienen que felicitarla por obligación pensará en su cumpleaños, Juvia claramente estaría allí, le gustaba estar con él y moría de intriga por saber de qué se trataba la sorpresa.
Juvia 12:34 am: Mañana ella estará en casa a las seis de la tarde, más te vale que sea una buena sorpresa porque tendrá que cancelar algunas invitaciones para cumplirte.
Era una gran mentira, Juvia dudaba de que alguien en la empresa se acordará de su cumpleaños y como todos estaban tan concentrados con el lanzamiento de la temporada no pensaba que nadie le fuera a poner la atención necesaria.
Gray 12:34 am: Ni que piense ese imbécil de Lyon en invitarte ni siquiera a un café, no querrás quebrantar la tercera regla.
Juvia 12:35 am: Tal vez ella si quiere, hace mucho que no la castigas.
Gray 12:35 am: Eres incorregible, pero hablo en serio. No quiero que estés cerca de él.
Juvia 12:36 am: Ok.
Gray 12:36 am: ¿Solo ok? Promete que no saldrás con él.
Con una sonrisa en sus labios aseguró su auto y bajo rápidamente de él, caminó por el callejón por el que se encontraba la parte de atrás del restaurante y por ende donde salían los trabajadores, se situó en la esquina recostada contra la pared al lado de unos botes de basura, si Gray no salía por esa puerta bastaba con agacharse para no ser descubierta.
Escuchó la puerta abrirse y se agachó velozmente a una altura donde pudiera ver quién era la persona, vio con algo de decepción que no era Gray y siguió esperando, era una pésima idea tener un vestido a mitad de la noche con el frío que estaba haciendo.
Dos minutos después vio cómo su peli negro salía del restaurante, se pegó a la pared y lentamente esperó que Gray bajará los escalones para luego reír porque él no la había notado ya que estaba pendiente de su celular esperando que Juvia contestara a su mensaje.
— ¿Necesita un transporte? –El corazón de Gray se detuvo del gran susto que se llevó, rápidamente vio de donde provenía aquella voz, sus labios formaron una hermosa sonrisa cuando identificó a Juvia, pues hace una semana no la veía y ya empezaba a extrañarla.
— ¿Qué haces aquí? ¿Estás loca? –Juvia negó infantilmente con su cabeza para luego dejar que el apuesto joven de ojos grises la abrazara y en seguida se apoderara ferozmente de sus labios.
— Juvia solo quería darte dos noticias, tiene una buena y una mala. ¿Cual escoges? –El joven ladeó su cabeza y alzó sus hombros para luego hacer una cara de frustración. — No me digas que otra vez estás en tus días. –La joven río y negó con la cabeza.
— ¡Que alivio! Porque eso arruinaría todos mis planes. –Juvia se acercó sutilmente a Gray para luego poner sus pies de punticas y así llegar a uno de sus oídos.
— La mala noticia es que Juvia no está trayendo ropa interior. –Los ojos del muchacho se abrieron de par en par mientras escuchaba la risa traviesa de Juvia.
— ¿Y la buena? –La chica se separó del joven unos cuantos centímetros picándole el ojo. — Que el idiota amigo tuyo tiene entretenida a Lucy Heartfilia. –El Fullbuster sonrió e inmediatamente se adueño de la boca de la joven, por instinto coló su mano por la falda del vestido de Juvia y descubrió que la joven estaba diciendo la verdad.
— Eres tan traviesa –Susurró para morder suavemente el labio de la joven y seguir jugando con sus lenguas, Juvia sintió como Gray descaradamente apretaba sus glúteos y finalmente dejó que suavemente empezará a estimular su zona íntima.
— Será rápido –Confesó Gray, que no estaba dispuesto a jugar preliminares con ella, con un ligero movimiento la alzó y la subió en uno de los contenedores de basura. Rápidamente el joven desabrochó su pantalón para dejar que Juvia se lo bajará no del todo y poder liberar a aquel que pedía a gritos a su dueña.
— A Juvia le fascina cuando es rápido y muy fuerte –La joven gimió cuando Gray entró en ella de una sola estocada, rápidamente entrecruzó sus piernas en la cola del joven para acercarlo y sentir más profundo cada uno de sus gloriosos movimientos. Abrazó a Gray entrecruzando sus brazos para no caer y nuevamente sintió esa sensación que solo Gray producía en ella, volvía a ser feliz y a estar completamente loca de placer.
— No vuelvas a alejarte tanto por trabajo, te necesito así. –la joven asintió mientras sus zonas intimas hacían fricción en el acto más delicioso del mundo. Gray suavemente repartió besos en el cuello de la joven mientras se deleitaba con el olor a su sensual y mágico perfume combinado con el de su cabello.
— Juvia no permitirá estar tanto tiempo lejos de ti. –Las fuertes envestidas de Gray hacían que la chica sonriera de completo placer, con sus manos llegó hasta el negro cabello del joven para acariciarlo y en ocasiones halarlo cuando sentía como si todos los planetas colisionaran entre ellos formando el más hermoso resplandor y una gran sensación de caos pero a la vez de estabilidad y felicidad.
— Ju-Juvia –Gimió roncamente el joven que estaba a punto de satisfacer sus necesidades sin importarle que la Loxar no lo fuera a disfrutar.
— Solo otro poco, ahí Gray, resiste –Con fuerza y el molesto sonido del contenedor ambos jugaron a darse placer, con una sonrisa en los labios y con algunas gotas de sudor resbalándose por la frente de Gray mordió el lóbulo de la oreja de la chica para luego colar su mano por la abertura de su vestido y detenerse en sus pechos.
— Gray eres el mejor. –El Fullbuster abrazó a la joven mientras sus cuerpos les daban una íntima posición.
— Lo sé, soy el que mejor te ha follado en la vida.
— Juvia detesta aceptarlo pero es cierto.
— ¡Hey! –Ambos quedaron completamente quietos como estatuas, juntos voltearon a ver de dónde provenía aquella luz que de repente los alumbró. Los jóvenes pasaron saliva mientras sentían como su corazón se detenía, un policía los había descubierto en pleno acto y si los atrapaba se meterían en muchos problemas.
— ¡Mierda! –Cómo pudo Gray se separó de Juvia y acomodó su ropa a la velocidad de la luz.
— ¡Alto ahí! –La joven saltó del contenedor mordiéndose el labio inferior fuertemente muy preocupada, Gray la tomó de la mano y juntos empezaron a correr a lo que sus piernas dieron.
— ¡Esperen que los alcance! –Sabía que estaría perdida si la atrapaban, pero la adrenalina que corría por su cuerpo al dar cada zancada huyendo del policía no la cambiaría por nada en el mundo, quería reír y eso que con sus zapatos era difícil correr.
— ¡No te rías! –Demandó el chico que no podía dejar de tener esa sonrisa en los labios, para el también era divertido el momento.
— ¡Va a atrapar a Juvia y a Gray! Gray claramente corría más rápido que ella, pero no iba a dejarla a su suerte, en cambio apretó más fuerte la mano de Juvia y siguió sin mirar atrás.
— No, tengo un plan. –la Loxar vio hacia atrás y pasó saliva al ver que aquel policía tenía buen físico y que estaba a punto de alcanzarlos.
— ¿Sentiste eso? –La vibración en el suelo fue a penas percibida por Juvia que solo buscaba escapar, asintiendo dejó que Gray la llevará por las escaleras del subterráneo y sintió un apretón en el corazón al saber que no tenía una tarjeta porque desde su espectacular trabajo no había tomado el metro.
— Juvia no tiene saldo.
— Yo tampoco. –El tren estaba ahí a punto de irse y si eso sucedía serían atrapados sin remedio por el policía que estaba a unos metros.
— Entonces ¿Qué vas a...kyaaaa –En un habilidoso movimiento el Fullbuster la alzó y la pasó al otro lado de los torniquetes, era una suerte que nadie hubiera visto de más cuando la falda de Juvia era tan ligera y sus bragas estaban quién sabe dónde.
— Ahora voy yo –en un gran saltó el joven pasó al otro lado y tomando a Juvia de la mano entraron en el metro que cerró sus puertas dejando a aquel oficial fuera de la escena con una expresión de enojo y frustración.
— Los voy a atrapar. –Gray le dio la espalda a aquel hombre para que no lo reconociera y cuando el metro se puso en marcha vio a la joven que jadeando empezó a reír fuertemente, inmediatamente imitó la sonrisa de Juvia.
— Toca su corazón, está muy asustada. –El chico sonrió y posó su mano en el pecho de la joven sintiendo el latir desenfrenado de su corazón.
— Toca el mío –Juvia puso su oído en el pecho de Gray y el joven la abrazó para quedarse así por un segundo. No podía ocultar el terror que sentía, si los hubieran atrapado su secreto había sido descubierto y simplemente su relación hubiera terminado en ese momento.
— ¿Quién iba a decir que esas piernas tan flaquitas corrieran tanto?
— ¡Tonto! –La joven le sacó la lengua y entonces Gray vio un movimiento brusco provenir del otro vagón, sus ojos se abrieron como platos al reconocer a la rubia que estaba viéndolo directamente con esos ojos chocolates acusadores.
— Pues vas a tener que volver a usarlas. –Su reacción inmediata fue colocarle la capota de su abrigo en la cabeza a Juvia para que no siguiera reconociéndola. Además puso el rostro de la Loxar contra su pecho.
— ¿Qué sucede? –Preguntó la chica que siguiendo el juego puso sus manos alrededor de la cintura de Gray.
— Es Lucy Heartfilia.
— ¿Qué? Pero...pero –por la mente de la joven se cruzaron los peores pensamientos, se suponía que Natsu estaría con ella.
— Vamos a correr a mi casa.
— ¿Crees que vio a Juvia? –la rubia abrió las puertas que comunicaban los vagones sin pensarlo, caminó justo a ellos, el oji gris vio que estaban próximos a su estación y respiró profundo haciéndose el que no había visto a la rubia.
— No lo creo, así que no te muevas, quiero que cuando las puertas se abran me agarres la mano y corramos a casa, ¿Entendido? –La joven afirmó con su cabeza y antes de que la rubia cogiera a Juvia ambos salieron corriendo pues las puertas se abrieron, Lucy a punto de confirmar sus sospechas no iba a perder la oportunidad así que siguió tras ellos.
— No vayas a mirar atrás –Cada segundo hacia la diferencia, así que nuevamente estaban corriendo para guardar su secreto, Gray cruzó el torniquete y esperó que Juvia cruzara el del lado, todo sin soltar su mano, la joven corrió más rápido esta vez pues eso ya no era un juego para ella. Juvia conocía mejor que nadie el camino al apartamento de Gray y les quedaba únicamente cruzar aquel pequeño parque.
— ¡Gray Fullbuster! –La rubia en medio de su carrera sacó su cámara fotográfica para obtener la mayor cantidad de pruebas posibles, mientras corría tomaba fotografías de Juvia y Gray, se encontraba tan feliz, finalmente había obtenido lo que tanto buscaba y en el lugar que menos se lo imaginaba.
— Me duelen los pies –Se quejó la peli azul y al ver que estaban a punto de cruzar por la puerta del edificio de Gray sonrió entre su amargura.
— ¡No dejes entrar a la rubia! –A trompicones Gray entró a Juvia por el corredor y en seguida subieron hasta el apartamento, la joven jadeando se tapó el rostro con las manos, estaba nerviosa, no podía sucederle eso ahora cuando estaban a punto de lanzar la temporada.
— No te desesperes, tengo un plan. ¡Quítate la ropa ahora! –Las mejillas de la joven se pusieron completamente rojas. — El sexo no lo va a solucionar.
— Claro que no, ¿Acaso sólo piensas en sexo? –La joven infló sus cachetes en una muy infantil protesta.
— Rápido, ¡hazlo! –Obediente, Juvia se quitó su abrigo y su vestido. Completamente desnuda recibió una mirada de lujuria que la atravesó por completo. — Es increíble que esos idiotas nos hayan interrumpido.
La Loxar vio como Gray abandonaba el recinto con toda su ropa para en seguida golpear en la puerta vecina.
— ¡Son casi la una de la mañana, Gray! –Ligeramente Juvia abrió la puerta muy preocupada, no sabía que era lo que iba a hacer pero tendría que dejarlo porque era su única salvación.
— Enciérrate y déjame todo a mi. –La joven cerró la puerta, tampoco era buena idea que alguien más la viera y puso su oreja en la puerta. Escuchó como insistentemente golpeaba en la puerta vecina y luego escuchó la voz de un hombre al abrirse la puerta.
— ¿Que te pasa, idiota? Mañana tengo que trabajar. –Esa voz fuerte era tan familiar para ella, pero por más que intentará recordar dónde la había escuchado antes nada venía a su mente.
— Lo sé, lo siento. Necesito a Levy, por favor.
— La enana está durmiendo y creo que sí es para que te ayude mañana en la librería escogiste un mal momento. –El joven de ojos rojos estaba a punto de cerrarle la puerta en la cara, sin embargo Gray lo detuvo y empujó la puerta.
— Necesito que Levy se ponga esto, le daremos mil euros si lo hace y baja conmigo hasta la farmacia de 24 horas. –El peli negro pegó una carcajada y negó con la cabeza. — No tienes ni donde caerte muerto y si tienes mil euros.
— Es una larga historia, pero en serio les pagaremos. –Una pequeña peli azul salió rascándose su ojo tras su novio demasiado grande. — ¿Qué sucede, amor?
— Este idiota dijo que nos pagaría mil dólares si salías con esta ropa abajo. –La joven ladeó la cabeza y vio la calidad de la ropa que Gray sostenía, no tenía duda alguna de que era bastante costosa. Detalló la mirada de Gray y notó que no era una broma.
— Que sean dos mil euros y trato hecho. –El joven levantó la cabeza y vio en dirección a su apartamento, la joven detrás de la puerta asintió, de todas maneras no era un gran sacrificio y esa cantidad de dinero era como quitarse una pestaña.
— Les dará cinco mil si hacen como si esto no hubiera pasado, si no hacen preguntas. –Todos vieron en dirección a la puerta de Gray al escuchar su voz, si no veían su rostro no había problema así que no salió del apretamiento del chico.
— Ya la escucharon, ¿aceptan o no? –la pequeña peli azul recibió la ropa y en seguida se metió en el apartamento, diez segundos después salió y juntos bajaron por las escaleras del edificio.
— Espero que no estés metido en problemas, Gray. –El Fullbuster resopló y caminó con ella para luego ponerle un brazo por encima de los hombros.
— Estoy metido hasta el cuello, Levy. Pero creo que ella lo vale. –El Fullbuster vio a la periodista que estaba intentando convencer al vigilante para que la dejará pasar y le sonrió con sus gestos más relajados.
— Lucy ¿Cómo estás? –Los ojos de la rubia se abrieron grandemente, sonrió y se cruzó de brazos al ver que la mujer que acompañaba a Gray era diferente a su objetivo.
— ¿Crees que te voy a creer esto? –Gray ladeó su cabeza intentando convertirse en el mejor actor o en el más mentiroso de todos.
— ¿Creer que?
— ¿Quién es esta mujer? –Levy estaba dispuesta a ayudar a su amigo hasta el final, no importaba si tenía que hacer una escena de celos cuando en realidad no tenía ni la menor idea de que era lo que estaba sucediendo.
— No te enojes, amor. Es una periodista, novia de Natsu.
— No soy tonta Gray, sé que la mujer que estaba contigo era Juvia y no ella. Además, Natsu no es mi novio, solo es un pobre hablador que tarde o temprano caerá.
— No sé de qué estás hablando, pero deberías considerar ir a tu casa, ya está muy tarde.
— ¿Por qué corriste cuando me viste en el metro si no tenías nada que ocultar?
— Estábamos jugando a las carreras. –Levy le regaló una mala mirada a Lucy y lo haló para salir del edificio.
— Vámonos, amor. Necesitamos esas pastillas. –La Heartfilia llenó sus mejillas de aire, no podía ser cierto, sus ilusiones de ese ascenso y la historia de Juvia Loxar no podían acabar así, pero ella estaba usando la misma ropa y pudo haberse confundido por el tono azul de su cabello.
— Es otra mujer la que entró ¿No es así? –el vigilante subió sus hombros y siguió con su café, no respondería ni una sola palabra cuando sabía que Juvia le pagaría buen dinero si tenía la boca cerrada.
— ¡Maldito! –Los dos jóvenes compraron algo al azar en la farmacia y se devolvieron a casa, cuando volvieron no había rastro de la rubia. Juntos entraron y al estar arriba Gray agradeció por lo que habían hecho por ellos y les pidió el número de su cuenta bancaria para hacerles el depósito, totalmente agotado se fue al apartamento donde Juvia lo estaba esperando ansiosamente en el sillón con una de sus camisetas del joven puesta.
— ¿Se la creyó?
— No lo sé, pero lo negaremos hasta el final. ¿Entendido? –La peli azul estaba muy preocupada pero su cansancio era notorio, no había dormido bien en varios días así que se montó en la espalda de Gray para que él la llevara a su pequeña cama.
— Tienen que dormir –Gray se desvistió rápidamente y se acostó al lado de la peli azul para quedar completamente dormido en segundos y lo más importante, en sus brazos.
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El reloj despertador sonó temprano, los detalles eran parte importante del evento y debía dejar todo finalizado. Juvia se levantó con algo de pereza y se asustó al ver como Gray se sentaba en la cama.
— Juvia está cumpliendo años, necesito hacer su sorpresa. –Entre sueños y cómo pudo habló pero la joven lo volvió a acostar en la cama y lo arropó.
— Aún tienes tiempo para dormir, Juvia estará en casa a las seis.
— Bueno, mami. –La Loxar aguantó su risa al ver a un Gray totalmente vulnerable y que no la podía reconocer, salió de la cama directamente al baño.
Sin que Gray lo notará salió del apartamento con lo que mejor le quedó del armario del peli negro y fue directamente a su trabajo, tenía que terminar todo si es que planeaba verse con Gray.
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— ¡Felicitaciones, Juvia! –Al llegar a su oficina aceptó los saludos de Meredy y aquel regalo que no era nada del otro mundo, pero que era de una marca que le fascinaba.
— Gracias Meredy –Y esperaba que el día siguiera así, sin muchos protocolos. Pero se equivocaba si pensaba que iba a ser una tarde tranquila o al menos cuando estaba a punto de irse a verse con Gray se lo impidieron.
— ¡Sorpresa! –La joven abrió los ojos y vio como ponían música para empezar a bailar, la comida estaba toda servida en el salón más grande de la casa de modas y ¿Cómo decir que se tenia que ir? Era prácticamente imposible decir que tenía planes porque su jefa había organizado la fiesta y no la dejaría ir.
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Se había pasado ya cuatro semáforos en rojo, a mitad de la noche parecía que estaba compitiendo en carreras ilegales o que estaba huyendo de la policía, pero no era nada de eso, solo estaba intentando llegar a casa para ver a Gray, él le había dejado mensajes en su celular que lógicamente no vio por estar entretenida en esa aburrida fiesta de la cual quería escapar, solo lo pudo hacer cuando Laxus Dreyar llamó a Mirajane para que se vieran.
— ¡Diablos! ¡Diablos! –Juvia tomó todo el oxigeno en sus pulmones y aparcó como pudo, corrió hacia el ascensor y luego cuando abrió la puerta de su casa deseó que Gray no estuviera tan enojado.
Sus ojos se llenaron de lágrimas al ver el decorado del lugar, habían pétalos de rosas en el suelo que decían la frase de "Feliz cumpleaños" mientras que lo globos flotantes tenían fotografías amarradas a sus colas. La joven caminó a la mesa donde estaba la cena servida y las dos velas consumidas.
— ¿Gray? –Lo llamó en repetidas ocasiones, fue a la cocina pensando que podía estar allí y vio el pastel encima del mesón. Aquel que tenía decorados de vestidos, bolsos, sombreros y zapatos haciendo alusión al trabajo de Juvia.
— ¿Dónde estás, Gray? –Fue nuevamente a la sala y pudo notar una pedazo de papel, lo tomó entre sus manos y leyó la inscripción.
"Al final yo fui la invitación que rechazaste, te esperé pero legalmente ya no es tu cumpleaños, esperó que te hayas divertido, cuando puedas ve a mi apartamento para hablar, creo que es necesario que los dos volvamos a nuestros mundos".
Final de los finales, hermosuras. En esta ocasión no contestare reviews porque me los debieron dejar hace mil años y supongo que ya he hablado con ustedes en este tiempo, pero gracias por sus mensajes. La historia ha avanzado y Juvia está cambiando aunque luego vendrá el drama Chan Chan Chan Chan. Si se animan pueden dejarme un review acá abajito. Los quiero demasiado, bye.
